10 oct. 2007

Estimada "Señora Comunidad Educativa"

Desde la Biblioteca Digital del I.S.E.S. para la Señora «Comunidad Educativa»

Hemos leído y le comentamos Emilia Ferreiro, referente reconocida y significativa en la enseñanza de México Nota de Myriam Southwell (El Monitor agosto 2007) Pregunta: ¿Cómo definiría la alfabetización de hoy? ¿Hay diferencias en lo que significa esta alfabetización cincuenta años atrás con relación a lo que significa ahora? «La definición de persona alfabetizada es siempre relativa a un lugar histórico y a un tiempo histórico. No se trata de conocer sólo el alfabeto sino de poder circular en el entramado de las prácticas sociales que definen la «cultura escrita» de cierta sociedad en determinado momento de su desarrollo histórico. Esto es importante en estos momentos porque estamos asistiendo a un cambio técnico de la mayor importancia en los recursos disponibles para producir y hacer circular textos. Las herramientas informáticas nos permiten leer, desde nuestro escritorio, textos que se encuentran materialmente a miles de kilómetros en alejadas bibliotecas. El teclado ya presente en las antiguas máquinas de escribir se ha vuelto un instrumento cotidiano para ejecutar una larga lista de funciones difíciles de imaginar hasta hace pocos años. Por lo tanto, los requisitos para considerar a una persona como alfabetizada han aumentado como resultado de las nuevas tecnologías que es bueno tenerlo en cuenta. Llegaron para quedarse». En momentos de crisis como los que hoy en día compartimos, en un terreno donde la relatividad de los valores es notable y la confusión la nota dominante, hay que trabajar intensamente para no perder los trenes del futuro que están pasando por nuestro lugar en este momento. El gran reto de este tiempo es acercar a todos aquellos que están dispuestos a comprometerse en el proyecto de una educación crítica, de calidad y que contribuya con el desarrollo equitativo de nuestras naciones. Así enfrentaremos el abismo entre la cultura desde la que piensan y hablan los maestros y aquella otra desde la que perciben y sienten los más jóvenes. De este modo estaremos en mejores condiciones para proponer los cambios necesarios, más allá de la simple modernización tecnológica. A esto hay que añadir que hoy en día vivimos en un “ecosistema comunicacional” o nuevo espacio social y comunicacional, al que Javier Echeverría (Echeverría, 2000) llama un entorno informacional, que difiere del entorno natural y del entorno urbano, en los que tradicionalmente han vivido y actuado los seres humanos. El entorno informacional no es sólo un nuevo medio de información y comunicación, sino también de interacción, memorización y entretenimiento. La diferencia más importante entre el entorno informacional y los otros dos (el natural y el urbano) estriba en la posibilidad de relacionarse e interactuar a distancia. En la medida en que la sociedad de la información y, lo que es más, la sociedad del conocimiento se vayan desarrollando y consolidando, las personas habrán de saber ser y actuar en los tres entornos, para lo cual se requiere preparar a los más jóvenes en nuevas competencias que les permitan desenvolverse en los diferentes espacios. Este nuevo espacio social de conocimiento y entretenimiento, del «pensar y el sentir», se convierte en un nuevo campo de expresión sensorial. Las pantallas de la televisión y la computadora, los teléfonos móviles, los infojuegos, los discos digitales multimedia y los aparatos de realidad virtual constituyen la interface con el nuevo espacio social. En este nuevo siglo es notorio que la riqueza emana del conocimiento, un bien que está cada vez más amplia y libremente extendido que nunca, y, aparentemente, a disposición de todos a través de las redes. Asistimos a un proceso evidente de cambio en los modos de producción y apropiación de la riqueza, en el que la capacidad intelectual y la imaginación, la invención y la organización de nuevas tecnologías son los elementos estratégicos clave. Por consiguiente, el conocimiento y las habilidades se erigen como única fuente de ventaja relativa (Thurow, 1994). Hay que buscar y encontrar a la ciencia y la tecnología desde sus bases. No alcanza con que tengamos computadores e Internet. HAY QUE SABER QUE HACER CON ELLOS. Para que este protagonismo en esta época de cambio no sea excluyente. Desde la Patagonia Austral Argentina generamos: El tren del futuro Educativo Santacruceño que lleva en sus vagones los proyectos INFOCIBER ISES. Se lo puede ver, manejar y recibir por correo electrónico desde nuestro portal web que ya lleva seis años de publicación continua desde la HCDSC. Más de 4 años en la BUAP y más de un año desde este espacio que cede La Opinión Austral todos los jueves para divulgación de este proyecto. Este tren del futuro educativo Santacruceño está estacionado en la terminal de origen Río Gallegos. ¡Comunidad educativa Pongámoslo en marcha ahora!. www.biblioises.aike.org Argentina, Santa Cruz Patagonia Austral Argentina http://www.bibliotecas.buap.mx/infociber.html México Bibliotecas digitales y servicios para apoyo a los docentes y estudiantes con actualización permanente. Una ventana abierta desde Santa Cruz para todas las comunidades educativas de «Latinoamérica de punta a punta». Desde hace seis años estamos brindando estos servicios gratuitos cooperando en la propagación del saber ser, sabiendo hacer. Agradecemos la cooperación en esta nota de la profesora y Lic. en Educación a Distancia Prof. Noemí Vila. Correos de contacto bibloises@gmail.com - bibloises@yahoo.com.ar- noemivila@yahoo.com.ar
Fuente: La opinión Austral 04/10/07

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