16 mar. 2009

¿De donde partió la crisis?



Para entender sus orígenes hay que saber que las causas son complicadas de entender. Mentes sofisticadas que usan nombres llamativos y que se basan, principalmente en sentimientos e instintos, confunden más el asunto.



por Fernando Vigorena


Cualquiera de nosotros puede colocarse histérico porque le cobraron de más en una cuenta. Grita, se altera, tira unas lágrimas de impotencia y dice que se va a suicidar porque no aguanta más. Ahora, si un vecino lo escucha generará, lo más probable, un reclamo en la policía. Pero si esta exclamación es dicha en un ambiente empresarial, puede ser interpretado como el inicio de una crisis.

Si alguien habla de crisis, de vender, vender y vender. Hay otros que dicen que quieren comprar. De esa forma estarían todos los elementos presentes para que se genere una crisis.

Hace poco en Inglaterra una firma muy reputada, State-Street Global Market, citó en un medio lo siguiente: “los agentes no saben si vender por el rumor o por la noticia, hacer lo opuesto, hacer ambas, o no hacer ninguna, según la dirección del viento”.

El comentarista de esta nota señalaba “esas son los rigurosos analistas a los cuales se les paga enormes salarios”. Unos días después, un alto ejecutivo del ABN-AmroMorgan citó: “Volvemos a los días felices”.

Unos comentan que el asunto partió con el otorgamiento de créditos hipotecarios a gente en los Estados Unidos que no tenía capacidad de pago. A esto le llamaron crisis subprime.

Se cuenta la historia de un negro, desempleado, vestido con una camisa sin mangas, sentado en el pórtico de una pobre vivienda en Alabama. Pasa alguien por ahí y le dice si desea comprar esa vivienda antes que se caiga. El nuevo personaje no es un agente de bienes raíces, sino un vendedor de hipotecas cuyo sueldo depende de cuanto venda. Esta transacción se incluye en un paquete de deudas.

A esta altura cualquiera pensaría que estos no son criterios a fiar, pero así parece comenzó todo. Confiando de este tipo de transacciones, sumándose a miles otras parecidas. El paquete de deudas lo compra un Banco, sin entrar en muchos detalles. Revisar es aburrido y todo responde más al feeling del agente.

Este paquete de deudas es vendida en Wall Street, donde pasa a ser una “segura inversión” vendida al doble de su valor original a una compañía de capital abierto usando garantías de crédito emitidas por un cuñado. Después se hace un cambio de deuda por acciones a través de una oferta pública, de manera que otro agente consigue el triple de capital invertido, con un beneficio tributario para el cuádruple del paquete de deudas.

Los derechos de este “activo”, equivalentes al quíntuple del beneficio, son transferidos para una compañía en las Islas Caimán, de la cual el socio mayoritario, es secretamente el dueño de la una de las deudas.

Otro agente vende los derechos al séxtuple del valor para su compañía. El informe de los auditores dice que la organización posee 7 veces el costo original, con una opción para otros créditos hipotecarios. La sociedad vende esa opción para comprar una nueva empresa y se queda con el 80% del beneficio. Nadie entrega el balance de las operaciones. El público compra el estiércol.

Esta operación se repite miles y miles de veces, todos sacan sus ganancias y las invierten en operaciones similares, generando una bola de nieve que beneficiará a muchos, según los analistas ya citados.

Pero alguien se puede preguntar el por qué grandes agentes de Wall Stret entraron en esta rueda, a pesar de estar conscientes que estos Heads Funds son riesgosos y muchas veces con poco valor real… Por ejemplo Bears Sterns que tienen dos fondos especializados en hipotecas, perdieron tanto valor que tuvieron que inyectarles 3,2 billones de dólares para tratar de salvarlos. Uno de ellos tenia nombre súper vendedor. Se llamaba, “Fondo estratégico” seguido de otro llamado “Crédito estructurado de Alta Gama” Y ahí estaba la magia.

Lo que comenzó con un negro desempleado se convierte ahora en un “Fondo de apalancamiento mejorado de crédito estructurado de alta Gama”. Ante tal hecho.¿Cómo puede haber alguien que se resista a tal tentación, con ese nombre? ¿La palabra ALTA GAMA, le suena bien? Para que decir de “estructurado”, eso es demasiado tentador. Distinto seria si se llamara “Fondo de negro desempleado”.

Un amigo mio, que es más serio que yo, dice que el negrito no es la causa del problema sino que fue el pretexto que argumentó Greenspan usando términos propios del “credo monetarista”. O sea, inyectar chorros de liquidez a la vena de la economía de USA.

¿Entonces botamos todos los libros de economía que nos hicieron leer en los últimos decenios los autores gringos, hasta que hagan bien las tareas?

Fuente: http://www.deltaasesores.com/articulos/autores-invitados/fernando-vigorena/3568-ide-donde-partio-la-crisis

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