31/8/2009

¿El Kindle es más ecológico que el libro físico?

por : Juan Ranchal: 31 Ago 2009, 8:30

Un informe de Cleantech Group, titulado “El impacto ambiental del Kindle de Amazon”, establece que el lector de libros electrónico es más ecológico que el libro físico en papel.

Neowin cita que la industria editorial es uno de los sectores más contaminantes del mundo y el sector del periódico y el libro en Estados Unidos fueron responsables de la destrucción de 125 millones de árboles en 2008.

Frente a ello, el uso de un sólo lector de libro electrónico como el Kindle ahorraría anualmente la emisión de 168 kilogramos de CO2 contando el desplazamiento de la compra de 22,5 libros físicos. Si se usara la totalidad de capacidad de almacenamiento del dispositivo el ahorro en emisión de gases de efecto invernadero sería de 11.185 kilogramos.

Una cantidad significativa con el auge previsto de los lectores de libros electrónicos en los próximos años aunque no muy real ya que en la práctica, el usuario de estos dispositivos continúa también comprando periódicos y libros en papel con lo que el consumo del material físico se suma a la fabricación y mantenimiento del lector electrónico.





El recorte de emisiones sólo tendrá un impacto significativo cuando el consumo de contenido físico se desplace masivamente al electrónico, dicen.

Fuente: http://www.theinquirer.es/2009/08/31/¿el-kindle-es-mas-ecologico-que-el-libro-fisico.html

30/8/2009

Los libros elegidos


Maestros del absurdo

Adrián Abonizio (músico) / "El juguete rabioso", de Roberto Arlt. Un libro "mal escrito" que nadie quería publicar y que está enmarcado en los prolegómenos de la década Infame. Para un docente constituye un manual de historia, un registro doloroso de la entrada al mundo adolescente a un territorio de sombras. Allí se muestra la sexualidad diferente, el poder militar, la humillación y la redención inverosímil del sacrificio. Un mapa perfecto de todo lo que un argentino joven, decente, ambicioso en ideas libertarias debe atravesar para llegar a una meta razonable, con el riesgo de dejar la piel en el camino. También Conti, Di Benedetto, Soriano, Abelardo Castillo, Piglia, Saer y Cortázar. Al chileno Fernando Alegría o al uruguayo Felisberto Hernández, ignotos maestros del absurdo como para entender que el mundo se rige a veces por lógicas exóticas. Todos ellos en una bolsa y su extracción al azar de cualquiera de ellos. Y poesía surrealista, en cualquiera de sus modos y autores, con la recomendación que fue concebida para cambiar el mundo espiritual regido por lo caduco. Y sus consecuencias.

Pensamiento nacional

Jorge Coscia (secretario de Cultura de la Nación) / Recomiendo el "Manual de zonceras argentinas", de Arturo Jauretche; "Revolución y contrarrevolución en la Argentina", de Jorge Abelardo Ramos; y "Dos Argentinas: Jauretche y Victoria Ocampo", de Norberto Galasso. Son los libros más representativos del pensamiento nacional y popular, que es el ideario con el que me siento más identificado. También podría mencionar obras de Raúl Scalabrini Ortiz, Homero Manzi, Jorge Spilimbergo, Juan José Hernández Arregui, Rodolfo Puiggrós o Rodolfo Walsh. Nombres que han sabido defender un proyecto de país justo y autónomo, que todavía se encuentra en pugna con un modelo de Argentina excluyente y para unos pocos. El peronismo, como toda revolución, expresó un cambio cultural profundo que fue explicado y defendido por hombres muy valiosos. Estas opciones de lectura no excluyen la riqueza cultural y de ideas de argentinos de otras visiones, como Sarmiento, Alberdi, Martínez Estrada, Ricardo Rojas, Jorge Luis Borges y muchos otros.

Tesoros de la literatura

Pablo De Santis (escritor) / El Aleph" o "Ficciones", de Jorge Luis Borges: porque los cuentos de Borges son uno de los tesoros de la literatura universal. En estos cuentos está todo: el género policial y fantástico, llevados a una nitidez deslumbrante; la reflexión filosófica; la imaginación desbordante, el humor. "La divina comedia", de Dante Alighieri, de la que basta con leer "El infierno". Es uno de los libros más hermosos de la historia, sencillo de leer y a la vez lleno de resonancias y sentidos. Ahí hay muchísimas historias enhebradas una tras otra, que han mantenido a través de los siglos su encanto y misterio: como la de Ulises, que luego de regresar a Itaca, tal como lo cuenta la Odisea, sigue de largo, hasta que lo traga el mar, o la de Paolo y Francesca, que leen y leen y luego dejan de leer. Uno de los libros que más me gustó de adolescente fue "El cazador oculto", de Jerome Salinger: una novela que recuerda que las cosas que merecen ser contadas son las que se hacen por primera vez, o por última.

Miradas penetrantes

Laura Devetach (escritora) / Es un lío meterse en el bosque de los libros y decidir recomendaciones. Pero aquí van. Sugiero "Seda", de Antonio Baricco. Historia de amores y viajes a través del camino de la seda, en el siglo XlX. Lo elijo por la sutileza de la descripción de los sentimientos y la capacidad del autor de poner en palabras poéticas una mirada sobre el amor en Oriente y Occidente. "Las cenizas de Angela", de Frank Mc Court. Por la visión despiadada y humorística de la infancia en la sociedad de Irlanda en el siglo XX. La realidad captada por un niño ayuda a comprender la pobreza y los caminos que va marcando. Y también "El abanico de seda", de Lisa See. Por el profundo y perspicaz análisis de los vínculos sociales y parentales entre mujeres en China. La penetrante mirada sobre el lenguaje escrito de las mujeres (nu shu) creado para diferenciarse de los hombres y por el aislamiento en la vida cotidiana.

Para pensar la Argentina

Ricardo Forster (filósofo) / De la tradición argentina, el "Facundo", porque modela el tipo de sociedad que no está sólo en la imaginación de Sarmiento, sino que se convierte en arquetipo de la visión de los argentinos. Sarmiento le da dimensión mítica a un personaje que odia profundamente, lo rescata y transforma en alguien clave y paradigmático de la historia argentina. Y aparte de servir para pensar el país es un texto literariamente extraordinario. En el campo de la literatura, "La montaña mágica", de Thomas Mann, gran novela de ideas del siglo XX donde se discute sobre la vida y la muerte, la violencia y la seducción. Es una novela de aprendizaje. Y un docente también debería leer la Biblia, sea o no creyente, porque contiene concepciones de la vida e ideas de verdad, justicia y violencia. Una lectura insoslayable para pensar el núcleo que fundamenta parte de la tradición occidental. También pondría en la mira "El manifiesto comunista" (Marx). Pero los tres primeros son una buena mezcla.

Desmitificar la enseñanza

Norberto Galasso (historiador y ensayista) / Diría que hay que leer fundamentalmente el "Manual de zonceras argentinas", de Arturo Jauretche. Es un libro que desmitifica, rompe con toda una serie de mitos que aún enseñan en los colegios. Estamos en conversaciones con Mario Oporto (ministro de Educación bonaerense) para ver si podemos debatir en las escuelas los contenidos. Sino se sigue con la historia de Mitre, edulcorada un poquito por Halperín Donghi o Luis Alberto Romero, y estamos siempre en la misma. Otro libro es "Bases para la reconstrucción nacional", de Raúl Scalabrini Ortiz, que es un conjunto de artículos en donde hace una crítica económica al gobierno de Aramburu y Rojas, y en donde polemiza con toda una concepción económica reaccionaria. Y "Revolución y contrarrevolución en la Argentina", de Jorge Abelardo Ramos, con quien pese a tener diferencias cuando se hizo menemista, no dejo de reconocer el aporte que significa ese el libro. Este libro te da una visión general de la Argentina, enmarcada en la patria grande latinoamericana.

Visiones que provocan

Pablo Gentili (pedagogo) / Elijo tres libros sobre educación que creo que pueden aproximar a los docentes a una visión provocativa acerca del aprendizaje y la educación. Uno es "Mal de escuela", de Daniel Pennac. Un relato biográfico estructurado alrededor del sufrimiento y la angustia que viven los denominados "malos alumnos". También "La clase", de François Bégaudeau, que dio origen a la película de Laurent Cantet, "Entre los muros". Nos convoca al debate sobre los grandes dilemas de la educación contemporánea. También "Cineclub" de David Gilmour. Jesse es un pésimo alumno y todo indica que no podrá terminar el colegio secundario. Su padre le propone un trato desconcertante: abandonar la escuela, dormir hasta la hora que quiera, no trabajar, no usar drogas y ver juntos tres películas a la semana. El inusual acuerdo, que mantuvieron en la vida real Gilmour y su hijo Jesse, estructura un relato de enorme riqueza para reflexionar sobre la relación entre padres e hijos adolescentes, sobre la escuela y sus desafíos, sobre el amor y la educación sentimental.

Lecciones maestras

Silvina Gvirtz (especialista en educación) / Hay tres libros que he leído recientemente, de interés para quienes nos apasiona la educación. El primero es una novela de Ian Mc Ewan, "En las nubes". Está muy bien escrito, y tiene historias conmovedoras de un niño distraído y soñador. A quienes somos docentes nos viene bien recordar cómo es estar del otro lado del mostrador, la infancia y sus problemas; y también acercarnos a la buena literatura. Otra es "El curioso incidente del perro a medianoche", donde el personaje principal es un joven autista. Una vez que comenzamos a leerla no podemos detenernos. Es la primera novela de Mark Haddon quien trabajó durante años con niños con dificultades. Y el último es un libro de ensayos maravillosos de George Steiner: "Lecciones de los maestros". Rescata el significado del ser maestro, su belleza, sus desafìos, las pasiones que despierta y la importancia de esta figura en la cultura occidental. Lo interesante de este autor es que se asume como maestro y no sólo no reniega del arte de enseñar sino que lo recupera en toda su grandeza e intensidad.

Cartas desde la prisión

Stella Maldonado (secretaria general de Ctera) / Hay un libro que me gusta mucho, y que leí este verano, llamado "Mal de escuela", de Daniel Pennac. Es una mirada muy interesante sobre el tema de los chicos estigmatizados en las escuelas, por qué no aprenden o por qué "no encajan" con los paradigmas tradicionales. Allí Pennac parte de una historia muy personal, no sólo de su vida como estudiante sino también como profesor. Me parece muy rico e interesante. Después, un hermosísimo libro de John Berger que se llama "De A para X", que son cartas, la historia de amor de una mujer que le escribe a su pareja, un preso político condenado a cadena perpetua. Es de las cosas más bellas que he leído en los últimos años, donde cada una de esas cartas es una obra de arte en sí misma. Y después, un libro de Carlos Skliar que se llama "¿Y si el otro no estuviera ahí?" Es muy interesante por esta mirada sobre el otro, que es una mirada filosófica acerca de cómo constituir la subjetividad a partir del registro del otro, y para educadores es fundamental.

Derechos adolescentes

Adriana Puiggrós (diputada nacional y pedagoga) / Es interesante, en especial para quienes trabajan con adolescentes, "Ferdydurke", del escritor polaco que vivió tantos años en nuestro país, Witold Gombrowicz. Puede leerse como la contracara de "Juvenilia", por la cercanía del tema aunque en clave grotesca y de gran comicidad. También me parece que hay clásicos, como gran parte de la obra de Sarmiento, por ejemplo "Las escuelas: base de la prosperidad y de la república en Estados Unidos". Obra que revela que si bien sus ideas pedagógicas eran democráticas, entraban en contradicción con su diagnóstico acerca de la sociedad latinoamericana. Podría sugerir además en el marco del debate sobre la escuela secundaria y desde una perspectiva de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, "La causa de los adolescentes", de Françoise Dolto. Además, "Atardeceres", del argentino Noé Jitrik, que en clave autobiográfica evoca las vivencias de un niño, hijo de una humilde familia de inmigrantes judíos rusos, en un pueblito del interior bonaerense (Rivera).

Fuente: http://www.lacapital.com.ar/ed_educacion/2009/8/edicion_38/contenidos/noticia_5020.html

Lecturas maestras para agendar


¿Qué tres libros piensa que todo docente debería leer? La pregunta fue lanzada a ensayistas, artistas, pedagogos y pensadores argentinos. Surgieron bellas recomendaciones que enlazan la poética de autores clásicos con otros escritores del pensamiento nacional, o bien cuentos que invitan a mirar la escuela desde "el otro lado del mostrador". No faltó una mención a la Biblia, y no por razones religiosas sino humanistas.

"Hay una enorme riqueza literaria que forma el patrimonio cultural de las sociedades y la nuestra particular", dice la educadora y diputada nacional Adriana Puiggrós, para explicar lo difícil que resultaba sugerir tres lecturas a otro. De una u otra manera, todos los consultados adhirieron a esta idea de la sugerencia, el acercamiento a los libros sin prescripciones ni cánones de lo que se debe leer.

Además de Puiggrós, dejaron sus impresiones los escritores Laura Devetach y Pablo De Santis, los especialistas en educación Silvina Gvirtz y Pablo Gentili, el historiador Norberto Galasso, y el filósofo Ricardo Forster. También participaron el secretario de Cultura de la Nación, Jorge Coscia, el músico Adrián Abonizio, y la titular de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República (Ctera), Stella Maldonado.

De cada uno las lecturas fluyeron como un regalo, de quien sabe que lo que ofrece tiene una marca de sí y desea ser compartida con el otro. Surgieron así "clásicos como gran parte de la obra de Sarmiento" para hacer una relectura del "sujeto de la educación actual".

También aquellos libros que ofrecen "una perspectiva diferente de los derechos del niño y adolescentes", o bien los que invitan a pensar en los "malos alumnos". Aquí los escritores franceses como Daniel Pennac, Françoise Dolto o Françoise Begaudeau son los preferidos.

No todos nombraron lecturas pensadas en la profesión docente. "Es un lío meterse en el bosque de los libros y hacer recomendaciones", dice Laura Devetach para proponer "El abanico de seda", un análisis "profundo y perspicaz de los vínculos sociales y parentales entre mujeres en China". También se inscriben aquí "El juguete rabioso", de Roberto Arlt. Por ser —al decir de Abonizio— un libro que constituye "un manual de historia" para cualquier docente.

Las historias de amor no quedan afuera. La dirigente de la Ctera, Stella Maldonado, propone a John Berger, a través de las cartas que le escribe una mujer a su pareja, un preso político. Para Pablo De Santis, Borges no puede faltar en la biblioteca de los docentes, sencillamente porque "sus cuentos son uno de los tesoros de la literatura universal".

Otros pensadores como Galasso y hasta el mismo secretario de Cultura nacional, el cineasta Coscia, se inclinaron por recomendar los autores que dan sustento ideológico al "pensamiento nacional y popular". Citan entonces en primer lugar a Arturo Jauretche y su "Manual de zonceras argentinas".

La nómina es tan amplia y diversa como la mirada que cada uno quiera darles a las lecturas, sin recetas a la hora de recomendar. Por eso el referente del espacio de intelectuales de Carta Abierta, Ricardo Forster, no duda en sugerir la Biblia y con igual decisión "El manifiesto comunista". En ambos casos, lo hace pensando "en un docente que no es simplemente un transmisor de recursos técnicos, sino que intenta poner en discusión distintas cosas".

Es verdad que sugerir una lectura es difícil. Pero los libros están allí, ahora con alguna marca de quienes ya pasaron por ellos, que seguramente será diferente cada vez que alguien los vuelva a leer y recrear con su propia historia.


Fuente: http://www.lacapital.com.ar/ed_educacion/2009/8/edicion_38/contenidos/noticia_5100.html

Mempo Giardinelli: "La lectura fue y sigue siendo el camino hacia el saber"


La lectura fue y sigue siendo el camino hacia el saber y el conocimiento, y por ende hacia el anhelado ascenso social. No hay otro camino". La afirmación es del escritor y educador Mempo Giardinelli y fue pronunciada durante la inauguración del 14º Foro Internacional de Lectura y Literatura que por cuatro días convirtió a Resistencia (Chaco) en "la capital del libro". El ensayista se pronunció con fuerza contra lo que considera "un avance peligroso del mercado" que busca formar "consumidores y no personas" y abogó para que se trate de manera urgente la nueva ley de medios.

Para el escritor reconocido a nivel mundial, es necesario estar hoy alertas "cuando el modelo neoliberal amenaza con regresar, ahora más astuto y sofisticado que en la década pasada cuando rifaron la patria".

De esta manera, y al mismo tiempo que festejó la marcha de planes de lecturas nacionales y provinciales, además del debate educativo, llamó a los más de mil asistentes a que estén muy atentos sobre lo que considera la pretensión de muchos sectores de que "el Estado abandone su rol" de garante principal en la educación.

"Nunca vamos a estar de acuerdo con la rentabilidad escolar, ni con ecuaciones económicas aplicadas a la educación, ni con ’salidas laborales’ y otras patrañas como la supuesta ’nueva cultura del trabajo’ que sólo buscan hacer de nuestros estudiantes futuros clientes, consumidores, números, y no personas con saber y un claro sentido humanista de conocimiento universal", se lo escuchó advertir en su disertación al escritor chaqueño.

Por eso en los cuatro días del foro y en cuanto espacio hubo para decirlo el autor de "Cuestiones interiores" insistió en defender la lectura como el único camino claro para acceder al conocimiento.

Pidió así recuperar la tradición y el prestigio de país lector que supo mostrar la Argentina. "A esa ideología queremos volver —dijo— para que los argentinos no sigan siendo pésima y perversamente educados por el entretenimiento idiota, la mentira, el miedo y la vulgaridad".

Mempo —como cariñosamente lo llaman todos apenas empiezan a conocerlo— no estuvo solo en estos discursos: poetas, escritores y periodistas lo acompañaron en esta batalla para que simplemente se lea más y mejor.

Ensayistas y literatos como Laura Devetach, Pablo de Santis, Gustavo Roldán, Elsa Osorio, María Cristina Ramos, Verónica Sukaczer, Margarita Eggers Lan, Eugenia Almeida, Guillermo Saccomanno, Vicente Battista, Liliana Bodoc y Ana Guillot, entre otros, compartieron sus reflexiones con un público básicamente de educadores de distintos puntos del país.

Una de las más citadas en la ronda de paneles fue la escritora rosarina Angélica Gorosdicher, asidua concurrente al foro chaqueño. Guillermo Saccomanno no dudó en definirla como "nuestra maestra", y de alguna manera todos recogieron el mensaje de la autora de "La noche del inocente", de que "hay que leerlo todo".

Ley de medios

La necesidad de contar con una nueva ley de medios fue otro de los temas presentes en el foro. Giardinelli llamó la atención sobre la importancia de "la democratización de los medios de comunicación", en clara referencia al proyecto de ley de medios audiovisuales que esta semana presentó la presidenta de la Nación. Una norma "para terminar con las dictaduras mediáticas que tanto embrutecen a nuestro pueblo y tan golpistas siguen siendo aunque lo nieguen", según palabras del escritor y académico.

El foro, que es promovido y organizado por la fundación que preside Mempo Giardinelli, impacta por el nivel de trabajo y apasionamiento que ponen decenas de voluntarias.

Cada año se corporiza en conferencias, paneles, bellas tertulias de poesías, talleres con docentes y visitas de los escritores a las escuelas. Toda la convocatoria cobra la fuerza de un lugar de resistencia, de pelea, donde todo el que pasa quiere volver a renovar sus votos. ¿Por qué? Es simple —como indica el lema del foro de este año— "la lectura es un lugar de encuentro".

Entonces hay que agendar: en agosto del próximo año, Chaco volverá a ser la cita obligada de los educadores para encontrarse con lo mejor de la literatura. Un buen espacio para sentir que leer "es posible y cercano".

26/8/2009

Libro electrónico VS libro papel




Voy a dedicar este post a la comparación de dos tecnologías, una muy reciente y otra antiquísima. Voy a comparar el libro electrónico con el libro tradicional de papel. Sí, ya se que las diferencias saltan a la vista pero a veces establecer este tipo de comparaciones tomando distancia sirve para hacernos caer en la cuenta de evidencias que de otra forma pudieran pasarnos desapercibidas y que pueden ayudar a responder preguntas como ¿sustituirá el libro electrónico al libro de papel?. Ya os adelanto que mi opinión es que a ambos dispositivos aún les queda un largísimo tramo de coexistencia pacífica. En el caso de la revista y los diarios de prensa ya no estoy tan seguro, al final del post pongo mis conclusiones al respecto.

Una última aclaración; en esta comparativa se considera libro electrónico” a los dispositivos basados en tecnología de tinta electrónica excluyendo a todos aquellos basados en pantalla TFT.

Almacenamiento

El libro de papel por lo general suele contener un título por unidad, a los sumo unas cuantas unidades. Cualquier adición de contenido suele suponer la modificación del aspecto del libro en tamaño, peso o calidad del papel. El límite de páginas para que sea manejable suele estar en torno a las 1000-1500

El libro electrónico puede contener cientos de libros que pueden contener cientos o miles de páginas sin que ello afecte al aspecto externo del libro.

Conclusión: En este apartado gana claramente el libro electrónico


Portabilidad y transporte

El libro de papel puede tener múltiples formas y tamaños, algunos de ellos son fácilmente portables mientras que otros están más pensados para consultas puntuales en lugares de lectura y no para su transporte frecuente. Generalmente mientras más larga y extensa es una obra más pesado y voluminoso tiende a ser el libro que la contiene por lo que pierde en manejabilidad y portabilidad. No obstante la mayoría de novelas y libros destinados a leerse en cualquier parte tienen unas dimensiones manejables. Hay libros electrónicos de varios tamaños, pero todos ellos son más ligeros de peso que la mayoría de los libros de papel y de tamaño portable.

Si se trata de transportar varios títulos la cosa cambia. Transportar varios títulos supondrá en el caso del libro de papel transportar más libros (título= libro) y el aumento de peso aumentará a la vez que se perderá portabilidad. Para llevar un par de docenas de títulos, y por tanto de libros, necesitaremos una carretilla o instrumento similar, si se trata de un centenar o más de títulos/libros probablemente una sola persona no pueda transportarlos sin ayuda. Un libro electrónico puede transportar cientos de títulos sin incrementare su peso o dimensiones.

Conclusión: En este apartado hay una ligera ventaja del libro electrónico cuando se trata de transportar un título y una clara ventaja cuando se trata de transportar varios t´titulos.

Velocidad de navegación y acceso

El libro de papel es rapidísimo, instantáneo. Basta abrirlo y empezar a leer, apenas décimas de segundo. Para avanzar o retroceder una o varias páginas hacia delante o hacia atrás igualmente es muy rápido así como para ir a la última página, a la primera o al inicio de secciones debidamente marcadas en índices o tablas de contenido; tan solo hay que pasar una o más páginas. Para acceder a páginas específicas con algún contenido sobre el que queramos releer o repasar, la velocidad de acceso cambia dependiendo de cómo se haya diseñado el tema de marcas.

El libro de papel permite utilizar diferentes métodos de marcaje de páginas y no todas son igual de eficaces. Un sistema bien diseñado puede ser tan rápido como el sistema de marcación de los libros electrónicos. La velocidad de navegación del libro papel permite hojear varios ejemplares en muy poco tiempo y de forma cómoda

La mayoría de los libros electrónicos actuales suelen emplear cierto tiempo en ponerse en marcha que va de unos cuantos segundos a más de un minuto, a este tiempo hay que añadirle el que se emplea en navegar por el sistema operativo hasta llegar al libro que deseas, una vez allí no obstante, el libro aparecerá abierto por la página que estabas leyendo. En definitiva el arranque del libro electrónico puede considerarse lento en comparación con el libro papel. Ir a la siguiente página o a la anterior, necesita un refresco de pantalla de unas cuantas décimas de segundo, aún así se puede considerar casi tan rápido y práctico como el del libro de papel.

Ahora bien si se trata de pasar varias páginas rápidamente o de hojear el contenido del libro la falta de velocidad respecto al libro de papel se hace evidente. La mayoría de libros electrónicos en el mercado poseen sistema de marcado de páginas que nos permite acceder a una página determinada con bastante comodidad, aunque desafortunadamente muchos de ellos no reconocen los marcadores originales de un documento PDF lo que anula una ventaja esencial de este formato de fichero. En los libros electrónicos se pueden realizar búsquedas de palabras que te llevan directamente a la página que contiene una palabra o frase determinada, en los libros de papel esto se intenta solventar con los índices analíticos (que también pueden tener los libros electrónicos) pero su velocidad de acceso es menor y su efectividad más reducida ya que el índice analítico solamente contiene los términos de búsqueda escogidos por el autor.

Conclusión:En velocidad de acceso el libro de papel aventaja claramente al libro electrónico salvo en el apartado de búsqueda de palabras o frases específicas.

Consumo de energía y mantenimiento.

El libro de papel no consume prácticamente ninguna fuente de energía externa, para ponerlo en marcha basta con cogerlo de la estantería, abrirlo y empezar a leer. No hace falta preocuparse por el mantenimiento ni la recarga de baterías ni de ningún otro dispositivo. Su mantenimiento se limita a almacenarlo en un lugar fresco y no demasiado húmedo y la garantía de funcionamiento es altísima, la probabilidad de que abramos un libro de papel y no pueda leerse son casi inexistentes si el libro se ha conservado en unas mínimas condiciones..

El libro electrónico se alimenta de energía eléctrica y requiere de la carga periódica de sus baterías. También puede sufrir averías que imposibiliten la lectura. Cuando esto ocurra habrá que repararlo o sustituirlo.

Conclusión: El libro de papel es, con claridad, mucho más eficiente que el libro electrónico en cuanto a consumo de energía se refiere y en cuanto a mantenimiento.


Conservación

Un libro de papel puede ser legible durante decenas de años y, dependiendo de la calidad del material de confección y de la conservación, incluso durante siglos sin necesidad de ser sustituido. Un libro electrónico tiene un tiempo de vida mucho más limitado ya que soporta un número limitado de recarga de sus baterías aunque probablemente se quede obsoleto y el usuario lo sustituya mucho antes de que esto ocurra. Otra cosa distinta es el contenido que se almacena en ficheros digitales que pueden replicarse y adaptarse a formatos más modernos sopena de ser ilegibles con el tiempo por los nuevos sistemas que vayan apareciendo en el marcado. Hoy por hoy parece que unos de los formatos más aconsejables para asegurar el archivo a largo plazo es elformato PDF/a aprobado por la organización internacional de estándares (ISO). Sin embargo existe el riesgo de que un título se pierda para siempre debido a que nadie se preocupe de actualizarlo a nuevos formatos o a formatos de archivo a largo plazo. Un libro en papel por el mero hecho de ser escrito ya garantiza su legibilidad (siempre que el idioma se entienda claro está) y no necesita ningún intérprete ni dispositivo intermedio.

No obstante la capacidad de replicación de un fichero digital, su capacidad para ser copiado, reproducido y distribuido, es mayor que la de un libro de papel que estálimitado a sus ejemplares editados y aunque puede copiarse, el proceso de copia es más complejo, lento y costoso que el de replicación de un documento digital.

Conclusión: En conservación el libro en papel aventaja al libro electrónico, pero en cuanto a replicación de contenidos el fichero digital se muestra más versátil.

Resistencia

Un libro de papel puede sufrir caídas, golpes, impactos múltiples, rozaduras, aplastamientos o derramamientos de líquidos y en la mayoría de los casos el hecho no afectará prácticamente nada a su legibilidad (aunque quizá sí a su aspecto). No se puede averiar

Un libro electrónico es delicado, las caídas, golpes o impactos demasiado fuertes pueden averiarlo, romperlo o impedir su funcionamiento. Pueden averiarse incluso si no sufren un accidente de estas características, por puro azar, aunque esto no sea frecuente.

Conclusión: En resistencia gana claramente el libro papel

Nitidez de lectura

La nitidez de un libro de papel depende de la resolución a la que haya sido impreso. Los sistemas actuales permiten imprimir resoluciones de 1000 puntos por pulgada que equivalen aproximadamente a 500 pixeles por pulgada. Dependiendo del sistema de impresión se pueden imprimir más o menos colores, pero es posible obtener libros de papel a todo color.

La nitidez del libro electrónico puede variar entre 110 y 150 ppi dependiendo del modelo. Modelos futuros tendrán presumiblemente mayores resoluciones debido al avance de la tecnología. Los dispositivos que actualmente están a la venta en el mercado permiten visualizar entre 4 y 16 niveles de grises como máximo y no pueden mostrar color. Una vez más es probable que la tecnología acabe superando esta limitación algún día (de hecho existen prototipos de “tinta electrónica” en color pero en fase experimental y a precios altísimos).

Conclusión: Con la tecnología actual, el libro de papel supera ampliamente al libro electrónico, aunque probablemente esta distancia se vaya reduciendo en el futuro conforme la tecnología del libro electrónico se vaya sofisticando.

Diseño.

El libro en papel permite infinidad de diseños en cuanto a formas, colores, texturas y materiales. Cada título tiene un diseño distinto.

El aspecto de un libro electrónico es siempre el mismo independientemente del número de títulos que contenga.

Conclusión: Parece que en diseño el libro de papel ofrece muchas más posibilidades.


Espacio y decoración

Con los libros de papel podemos hacer colecciones, ordenarlos en estanterías y crear hermosas bibliotecas. Con el libro electrónico, por muchos títulos que coleccionemos, el espacio que se ocupe será siempre el reducido espacio del libro electrónico y, a lo sumo, el de unas cuantas tarjetas de memoria SD o Compact Flash que cabrán todas sin problemas en un cajón pequeñito.

Conclusión: Si lo que queremos es ahorrar espacio está claro que el libro electrónico es la mejor opción, si nos gusta tener la posibilidad de decorar nuestros espacios con lustrosas y formidables bibliotecas para mostrar a nuestros amigos lo cultos que somos, entonces el libro en papel sigue teniendo claras ventajas, nadie se podrá hacer una idea de cuantos libros tenemos viendo nuestro e-book.

Después de la lectura de esta comparación pienso que hay suficientes elementos de juicio para concluir que ambas tecnologías (el libro papel y el libro electrónico) tienen suficientes ventajas comparativas para poder coexistir en armonía durante mucho tiempo.

¿Pero que pasa con los diarios de prensa?, ¿y con las revistas?. Hay una gran diferencia con estas publicaciones respecto a los libros. Por lo general, la gran mayoría de libros se conservan o bien para volverlos a releer en el futuro o bien para que lo disfruten otras personas. Habitualmente su información tarda en caducar (salvo en los libros de informática) o es atemporal, sin embargo la información contenida en muchas revista se queda obsoleta con el tiempo y no digamos ya la de un diario que está diseñada para durar un solo día. Salvo las hemerotecas y algunas otras excepciones, raro es el lector que conserva los diarios durante mucho tiempo, la mayoría de ellos los desechan el mismo día de su lectura.

La popularización de las ediciones digitales de los diarios y revistas en Internet ya han quitado un porcentaje importante de lectores a la prensa escrita, ¿qué ocurrirá cuando la tecnología siga avanzando al ritmo actual y los dispositivos de lectura sean cada vez más versátiles, rápidos y cómodos?, ¿qué pasará cuando las ediciones de los diarios lleguen actualizadas de forma automática a nuestro dispositivo sin ningún esfuerzo con la misma o superior calidad y proporcionen valores añadidos de interactividad y vídeo por ejemplo?

Es cierto que hay un porcentaje de población, sobre todo adultos de mayor edad, que son reacios a las nuevas tecnologías y a los cambios en general y que seguirán siempre fieles a la edición impresa del diario, pero ese porcentaje es menor cada día que pasa y llegará un momento en que no sean suficiente masa crítica para justificar los costes económicos de la edición impresa del diario. La pregunta es ¿Cuándo llegará ese momento?.

Algo semejante ocurre con las revistas especializadas, antes eran casi el único canal que tenía el aficionado a los deportes, al motor, al interiorismo etc. para acceder a información de actualidad, pero ahora Internet resta lectores día a día a estas revistas precisamente porqué allí la información es más abundante y está constantemente actualizada. ¿Qué pasará cuando esta información sea igual de accesible e instantánea desde un dispositivo de lectura?. (Tengo que reconocer que me cuesta imaginar el caso de las revistas del corazón que presenta otras particularidades).

Ya comenté en otro post cuando estuve hace algunos años en el Ifra de Viena que me sorprendió ver como la casi totalidad de los allí presentes parecían vivir de espaldas a la realidad tecnológica y seguían sin prestar atención a todo lo que no fueran tecnologías directa o indirectamente relacionadas con el mercado tradicional de la rotativa de impresión.

Este año no creo que acuda a Ifra pero me parecería un error que a estas alturas se respirara el mismo ambiente cuando pienso que hay indicios más que suficientes para, al menos plantear, un cambio inminente en los hábitos de consumo de los lectores de prensa tradicional. Es cierto que los diarios impresos comparten muchas de las ventajas del libro papel antes mencionadas en el artículo, pero ¿serán estas ventajas suficientes para garantizar su supervivencia?, en el caso del libro literario, narrativo, de ensayo o poesía pienso que sí, en el caso de diarios y revistas no lo tengo tan claro.

En este sentido hay iniciativas de diario como el New York Times que ya han dado pasos en esta dirección con la creación de una aplicación AIR, el Times Reader que permite acceder y suscribirse al diario de una forma distinta a la habitual.

Es de presumir que muchos otros diarios del mundo sigan iniciativas similares para adaptarse a la nueva era de la lectura de noticias del siglo XXI que sin duda el libro electrónico va a contribuir a cambiar.

Fuente: http://uklanor.wordpress.com/2009/08/26/libro-electronico-vs-libro-papel/


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Bibliotecas deben digitalizarse para sobrevivir



MILAN. Si las bibliotecas quieren evitar transformarse en instituciones desiertas y polvorientas en las que dormita un saber inaccesible, la única solución está en la digitalización de su patrimonio, coincidieron expertos internacionales, reunidos en Milán en ocasión del 75to. congreso mundial de la International Federation of Libreries Associations (IFLA) .


La transferencia a formatos digitales de las obras custodiadas en las bibliotecas de hecho ya forma parte del presente, como subrayó el presidente de la asociación italiana de bibliotecarios, Mauro Guerrini.

“Muchas bibliotecas municipales y locales ya han digitalizado y vuelto accesibles a través de Internet a libros y otros documentos, y lo mismo sucede en las universidades, donde algunos ateneos han logrado un nivel de servicio comparable con las mejores experiencias en el exterior”, dijo Guerrini.

Pero más allá de las iniciativas locales -regionales o nacionales- la tendencia que se va imponiendo en el mundo de las bibliotecas es la de definir acuerdos con operadores en Internet, que se ocupen técnicamente de la digitalización de las obras, una tarea larga y delicada, así como de su ordenación sucesiva, para permitir búsquedas en base a parámetros variables de parte de estudiantes, investigadores o simples lectores.

En este campo, se está perfilando una competencia entre algunos de los mayores actores en la red: por una parte el motor de búsqueda Google, con su proyecto Google Books, y por la otra la alianza entre Microsoft, Yahoo y Amazon para la rival Open Book Alliance. Google Books está actualmente en ventaja en esta competencia, luego de que la semana pasada se informó de sus tratativas con la Biblioteca Nacional francesa para colaborar en la digitalización de su catálogo de obras, como reconoció en Milán su responsable para Europa, Santiago de la Mora.

“Estamos muy satisfechos del interés que ha suscitado nuestra actividad: estamos ya colaborando con éxito con bibliotecas de muchos países, entre los cuales Francia, Bélgica, Gran Bretaña, Suiza, Alemania y España”, subrayó de la Mora, y precisó que “nuestra biblioteca digital cuenta ya con material en más de 100 idiomas”.

También Italia podría agregarse a esta lista, según dijo el director general de la oficina de valorización de los bienes culturales, Mario Resca, quien afirmó que el gobierno está conversando con Google Books sobre la posibilidad de transferir en Internet el contenido de las 47 bibliotecas administradas por el ministerio de Bienes Culturales.

Esto significaría unas 16 mil obras literarias que, como dijo Resca, el gobierno “se siente en deber de poner a disposición de todo el mundo”, ya que “esta maravillosa colección de obras maestras servirá para difundir la cultura y el idioma italianos”.

Aún así, muchos apuntan que existen serias dificultades en la digitalización de obras impresas, como el director de la Biblioteca Nacional Central de Roma, Osvaldo Avallone, quien subrayó que “la digitalización de un patrimonio de unos cinco millones de libros podría costar entre 40 y 50 centavos de euro por página”.

Además, advirtió, “no podemos dejar en manos de Google el monopolio de las bibliotecas digitales: después de todo, existen también proyectos europeos del mismo tipo”.

El éxito de Google Books, en efecto, nació de la adhesión al proyecto de una serie de bibliotecas de importantes universidades estadounidenses -Columbia, Princeton, Cornell, UCLA, Austin, etc- a la que fueron sumándose otros ateneos del mundo, como el de Ghent, en los Países Bajos, la japonesa Keio y la de Lausana (Suiza) .

Queda además por resolver el espinoso tema de los derechos de autor, que no afecta las obras más antiguas pero podría causar dificultades con las más recientes, ya que por definición el patrimonio de la bibliotecas debe pertenecer al dominio público.

Y a esto se suma el hecho de que, como subrayó la presidenta de IFLA, la alemana Claudia Lux, aunque la digitalización “puede servir para asegurar un acceso más amplio a nuestro patrimonio”, por otra parte la gente seguirá concurriendo personalmente a las bibliotecas para consultar las obras que allí se encuentran.

“Es que hay algunos documentos, algunos archivos, que sólo pueden ser consultados de ese modo, a lo que se suma la emoción de los lugares, el placer del encuentro con otros lectores e investigadores, o el simple gusto de poder estudiar en un ambiente que invita a la concentración”, dijo Lux.

25/8/2009

Un Falcon convertido en biblioteca ambulante


El otro día, sábado a la noche, veo en la esquina desolada de Crámer y Teodoro García un carro lleno de libros. Una figura tan extraña que acudo a los ojos de mi amiga Uzumaki para que chequee qué era eso que disonaba en el lúgubre paisaje. Ella se baja y le saca esta foto y me dice: ni idea qué es.

Un amigo me reenvía la nota del diario Crítica: “Poderosa arma de instrucción masiva”, haciendo referencia a este mismo vehículo tuneado lleno de libritos que vimos días atrás. La idea: regalar libros.

Raúl Lemesoff es el dueño de tamaña propuesta. El hombre reconstruyó un viejo falcon en una estructura enorme llena de libros, a los que promociona al grito de: ¡Tu oportunidad de llevar un libro gratis a tu casa! El Arma te lo regala.

El ADIM (arma de instrucción masiva), visita barrios y escuelas carenciadas para regalar libros a los más necesitados. El Arma, como él llama a la nave, tiene 1000 libros encima. Entrega y recibe libros.

El ADIM es mucho más que un carro con libros. Es una intervención callejera: “una pieza maestra de arte, una protesta, una imagen de otra dimensión puesta en ésta”, según define su dueño.

El dato Lado b de Raúl Lemesoff es que el Arma, el Falcon convertido en biblioteca portátil, fue comprado a las Fuerzas Armadas para ser destruido y transformado en algo totalmente contrario: dador de cultura.

Para donar libros o contactarse con Raúl, pueden escribir a armadeinstruccionmasiva@gmail.com.

Les dejo esta video entrevista de Educ.ar para concluir la nota y esperamos ver a Raúl por las calles y, esta vez, poder hablar con él.




Fuente: http://www.buenosairesladob.com.ar/?p=3164
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