23 abr. 2013

Bibliopegia antropodérmica

Por:  Sinuhé Gorris




LIBROS ENCUADERNADOS CON PIEL HUMANA




Pese a lo repugnante que nos puede parecer en nuestros días, la “bibliopegia antropodérmica”  o encuadernación de libros con piel humana, fue algo de lo más habitual desde el siglo XVII hasta hace relativamente poco. Cientos de estos libros se encuentran repartidos en bibliotecas, museos y colecciones privadas a lo ancho y largo de todo el mundo. Posiblemente, en la gran mayoría de ellos se desconozca esta cualidad porque a simple vista es imposible distinguir la piel humana a la de origen animal, y es necesaria una prueba de ADN para constatar su origen.

A principios del siglo XIX, en el reino unido era una costumbre habitual usar la piel de los criminales ejecutados para encuadernar libros. La mayoría de estos ejemplares se usaban para escribir las fechorías de estos mismos criminales. 

En la revolución francesa, las pieles de los nobles guillotinados se usaban para encuadernar ejemplares de la constitución francesa o paradójicamente, ediciones completas de Rousseau, del que los nobles se reían por sus teorías. 

En la época Nazi, se sabe que la piel de muchos judíos acabaron como tapas de libros o incluso como pantallas de lámparas.







También existe constancia de muchos casos voluntarios, en los que el último deseo del fallecido era que se forrasen las tapas de algún libro en concreto con su piel, incluso algún escritor famoso recibió en su casa un paquete con la piel de una fan como regalo. De modo que si tenéis en vuestras casas algún ejemplar antiguo de dudosa procedencia, quien sabe… puede que sus tapas inertes tuviesen vida algún día.

Os dejo algunos ejemplos conocidos:

1827, William Corden mató a su amante, María Martín, seis años más tarde se publicó un libro con la historia de este famoso crimen con su piel. (Moyse´s Hall Museum)

1818 y 1821, dos casos similares al anterior, la piel de James Johnson se usó para encuadernar un ejemplar de Samuel Johnson´s Dictionary. John Horwood, tras asesinar a Eliza Balsum, también corrió la misma suerte, en este caso, en el lomo del libro se puede leer “Cutis vera Johannis Horwood”. (Bristol Record Office)

1833, la piel del famoso bandolero James Allen, sirvió para encuadernar un magnífico recopilatorio de todas sus fechorías.

1958, el encuadernador Dard Hunter, contó que una viuda le mandó la piel de su difunto esposo para encuadernar todas sus cartas de amor.

1831, a la muerte de Jacques Delille, afamado escritor de la época, André Leroy, un ferviente admirador, se coló en el tanatorio y le arrancó la piel para encuadernar sus ejemplares.

1890, se cuenta que Isidoro Liseux, editor francés de libros eróticos, conseguía la piel de los pechos de las mujeres fallecidas en el hospital de Clamart(París). Incluso existe un ejemplar de Elogio de los senos de las mujeres, de Mercier de Compiégne, dónde tanto en la portada como en la contraportada, se pueden ver las protuberancias de los pezones.

1920, el astrónomo y escritor Camille Flammarion, felicitó a una condesa en una recepción por la suavidad de su piel. La condesa, al morir de tuberculosis años después, hizo que le enviaran esa piel que él había elogiado para encuadernar uno de sus libros.

La lista es interminable, pero como habréis podido comprobar menos las uñas, se nos puede aprovechar todo.


Fuente: http://tejiendoelmundo.wordpress.com/2009/01/05/libros-encuadernados-con-piel-humana/#more-132


22 abr. 2013

Pasar mucho tiempo sentado daña tu salud


Siguen las malas noticias para los adictos a la televisión (no estoy diciendo que vuelve Gran Hermano), y también para personas que trabajan sentados mucho tiempo en una oficina. Se viene diciendo hace un tiempo que la silla es la nueva villana de la salud, pero últimamente los estudios se siguen acumulando. Peor aún, el ejercicio parece tener poco efecto para contrarrestar el sedentarismo excesivo.
Es decir, que los 30 minutos por día que se recomiendan, siguen siendo pocos si el resto del tiempo te la pasas estático.


Diabetes

Evitar sofás y sillas puede ser una estrategia de prevención de la diabetes, incluso más eficaz que el ejercicio. Se encontró que el tiempo que pasas sentado está asociado con un mayor nivel de azúcar y colesterol.

Enfermedades crónicas

Un reciente estudio observacional australiano de más de 63.000 hombres de entre 45 y 65 años, encontró que los que pasaban sentados durante 4 horas o menos cada día, eran mucho menos propensos a tener enfermedades crónicas como presión arterial alta, enfermedades del corazón,diabetes, e incluso cáncer.

Menor probabilidad de supervivencia de cáncer

Los pacientes con cáncer de color que se sientan durante 6 horas o más al día tienen un 36% más de probabilidades de morir de la enfermedad, que aquellos que pasan sentados menos de 3 horas al día. Este es un estudio reciente de la Sociedad Americana del Cáncer. La razón no se entiende bien, pero puede tener que ver con un peor control de la glucosa y la insulina, lo que puede estimular el crecimiento de un tumor.

Más grasa alrededor del corazón

Cuanto más tiempo pasas sentado, más grasa se deposita alrededor de tu corazón, lo que aumenta el riesgo de una enfermedad cardíaca. Mientras que el ejercicio regular reduce el riesgo de acumulación de grasa alrededor de otros órganos, no tiene mucho impacto en la grasa del corazón.

Enfermedad renal

Las mujeres que se sientan menos de 3 horas al día tienen un 30% menos de riesgo de desarrollar una enfermedad en el riñón, que las mujeres que permanecen sentadas más de 8 horas al día. Los hombres tienen un 15% menos de riesgo.

Aún hay esperanza

Los pequeños cambios en tu rutina diaria, como caminar a hacer los mandados en lugar de conducir, subir escaleras siempre que sea posible, pueden reducir tu tiempo sentado y hacer una gran diferencia. NO se necesita ir al gimnasio, ni correr maratones.


El trabajo es salud... a veces


POR:  GRACIELA TAFFARELLI 

Cuáles son las situaciones que convierten al lugar de trabajo en un espacio de salud o de enfermedad. Claves para prevenir o curar un clima laboral nocivo.


Es importante buscar formas de intercambio comunicacional donde puedan plantearse los conflictos.

“El trabajo dignifica…” ¿Cuántas veces hemos escuchado y repetido este mensaje? ¿Cuáles son los fundamentos para afirmar esto?
La labor es algo que siempre acompañó al hombre desde sus comienzos. Conseguir los alimentos para sobrevivir, un lugar que lo proteja del clima y de las amenazas del entorno fueron las primeras motivaciones que tuvo para “trabajar”.
Hoy es una acción que desempeña no sólo para sobrevivir, sino para crear, desarrollar ideas y desplegarse en sus capacidades y su potencialidad.
Los espacios laborales donde las personas se sienten identificadas, reconocidas y valoradas aportarán aspectos significativos que influirán sobre ellas, de manera positiva, no sólo dentro del espacio laboral sino también fuera de él.
Cuando un individuo logra bienestar mientras desarrolla su tarea, porque se siente parte de un grupo humano y desempeña un rol valioso para concretar objetivos y proyectos de trabajo, es muy probable que su compromiso y su motivación aumente, su accionar se direccione más fácilmente hacia el logro de dichos objetivos y tienda de manera espontánea hacia un crecimiento individual y grupal.
Cuando por el contrario los códigos que circulan para el cumplimiento del trabajo guardan relación con la desvalorización, la presión, el condicionamiento excesivo, la despersonalización y la crítica desmesurada, sin lugar a dudas esos climas pueden provocar en las personas situaciones y reacciones que obrarían precisamente en sentido inverso de los mejores resultados.
En muchos casos el malestar llega a ser tan intenso que los individuos comienzan a presentar determinados síntomas que los alejan paulatinamente de su actividad y de un buen rendimiento, poniendo en riesgo su salud psicofísica.
Síntomas tales como estados de ansiedad e irritabilidad, angustia, depresión, desmotivación, sensación de constante fatiga, sensación de impotencia, sentimientos negativos o de culpabilidad, frustración, malestares estomacales, dolor de cabeza, hipertensión y otros, nos pueden estar alertando de cierto grado de estrés o de síndrome de burnout (estar quemado).
Generalmente esta situación puede ser la consecuencia de todo un circuito donde la demanda laboral es excesiva, las relaciones interpersonales guardan cierta tensión y exigencias que se extralimitan, despersonalizando a los afectados, que quedan en estados vulnerables con una baja autoestima y pocas posibilidades de recuperar el equilibrio.
Prevención del malestar laboral
  • En primera medida hay que diferenciar lo laboral de ciertos aspectos personales. Cuidar la manera en que se vinculan las personas, teniendo en cuenta tanto quienes se encuentran en un rol jerárquico como aquellos que comparten iguales niveles.
  • Buscar formas de intercambio comunicacional donde puedan plantearse los conflictos que surgen tanto de la tarea como de los vínculos e intentar resolver.
  • Revisar las claras limitaciones del factor tiempo. Este suele ser uno de los aspectos nodales en estas problemáticas. Se vivencia como el tiempo que nunca alcanza.
  • Crear espacios de evaluación de la tarea compartida, generando participación grupal en las propuestas de mejoras.
  • Por otra parte las actividades recreativas, la actividad física, el contacto con la naturaleza contribuye de manera positiva ,especialmente en aquellos individuos que tienden a estresarse más fácilmente.
  • Cuando los síntomas se presentan de manera frecuente o van incrementando la intensidad es muy apropiado consultar con un profesional de la salud física y / o emocional.

Graciela Taffarelli es Consultora Psicológica, especializada en Desarrolloo Personal; clr.gracielataffarelli@hotmail.com
ahoratiempodecambio@gmail.com;http://consultoriasaludmental.blogspot.com.ar

6 Trucos para convencer a tu cerebro de que estás deseando trabajar


La obligación te llama y tú no tienes ni pizquita de ganas de acudir. Tu cerebro a saber qué planes tiene. Lo seguro es que no guardan relación con el trabajo.
¿Qué puedes hacer? Aquí tienes 6 técnicas que funcionan en esta situación desesperada:

1) Contágiate de buena energía

Si te quedas al lado de alguien que se apoltrona en su silla y resopla maldiciendo su suerte, tú acabarás cantando lo mismo: “¡Oh, trabajar! Qué castigo nos manda el Señor…
La gente que desprende entusiasmo y ganas de trabajar te contagia de su actitud. Rodéate de esas personas y compruébalo.

2) Cuida esa postura

¿Hombros caídos? ¿Espalda arqueada? ¿Cabeza deseando apontocarse en cualquier parte? ¿A quién le dan ganas de trabajar así?
Tómate cinco minutos para levantarte, para oxigenarte mientras adoptas una pose “poderosa”, como la de un guerrero a punto de ganar la batalla final.
Levanta la cabeza. Saca pecho, ¡caramba!

3) ¿Y qué haces con la mente?

Con la “mente alicaída”, lo mismo. Si hace falta, refréscala con un chute de frases motivadoras para la acción, viendo un vídeo que haga el mismo efecto o cantando tu himno personal. Reanímala.

4) Convierte el trabajo en un juego

Tú puedes convertir una tarea mortalmente aburrida en algo más ameno. Intenta batir tu propio récord. O, quizás, planea una auto-recompensa para cuando termines.
Emociónate con esto. Cada minuto que pasa estás más cerca de irte al cine (si es lo que has elegido).
¡Hey! Un consejo personal: No te premies con pastelitos u otras golosinas. Intenta que tu premio no tenga que ver con la comida.

5) Asústate

Si el refuerzo positivo no funciona, ahí está la motivación del miedo, efectiva como ella sola.
Imagina el cataclismo que se te viene encima si dejas de cumplir con tus obligaciones: Te echarán de casa, del trabajo y hasta del país. Tu familia renegará de ti. Mercenarios a sueldo te perseguirán hasta acabar contigo.
Ya. Se me ha ido la mano con la exageración. Puestos a asustarnos…
Tú mira las consecuencias negativas de tu inacción y déjate horrorizar. No es la motivación más deseable, pero terminarás cumpliendo con el deber sólo por evitar el castigo.

6) Hazlo porque… ¡eres así!

Cumplir con tu cometido para que la gente se dé cuenta de lo listo o lo fabuloso que eres… no es lo ideal.
Funciona mejor que realmente pienses que eres constante, listo, rápido, responsable o fabuloso… Y por eso haces lo que haces.
Todas esas técnicas son efectivas (por más que yo las haya explicado como me ha salido del gorro). Seguro que has probado más de una. ¿A que sí? ;)
Lo he pasado muy bien comentándolas y espero que tú leyéndolas. Quién las recopiló fue Yumi Sakugawa en WonderHowTo, acompañándolas de una ilustración muy simpática que puedes ver en el enlace.

http://tusbuenosmomentos.com/2013/04/automotivarte-trabajar/?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+tusbuenosmomentos%2FvJYm+%28Tus+Buenos+Momentos%29

16 abr. 2013

¿Cansado de hacer tus deberes" Que te los haga otro



"¿No puede hacerlo? Estamos aquí para ayudar" dice la página de inicio de un sitio francés de Internet donde los niños pueden pagar a estudiantes mayores para que hagan sus deberes.

E
faismesdevoirs.com (hazmisdeberes.com), los niños pueden pagar por las respuestas a simples problemas matemáticos por 6 dólares (4,76 euros), mientras que una presentación de final de año terminada con diapositivas y notas para una intervención oral costaría 100 dólares.
El portal de Internet comenzará a funcionar el jueves por la mañana, dijo a Reuters su fundador Stephane Boukris.
"Me di cuenta de que hay un vacío en el mercado. Añádale a eso una dosis de insolencia, un aire de arrogancia e Internet, y sale faismesdevoirs.com", dijo.
Los profesores de las escuelas reaccionaron con indignación.
"Es escandaloso. Frustra el propósito de la educación que es que los pupilos necesitan aprender por ellos mismos cómo hacer el trabajo", dijo Agathe Field, una joven profesora de inglés en una escuela secundaria en un barrio de París.
"Los transforma en consumidores. El mensaje es que por el precio adecuado puedes obtener los resultados que quieres. No tiene sentido", agregó.
Boukris defendió el sitio, diciendo que los estudiantes aún aprenderán algo si compran la tarea porque vendrá con anotaciones por parte de los estudiantes explicando cómo llegaron al resultado final.
"No estamos sólo dándoles el pescado, estamos enseñándoles cómo pescar", dijo Boukris en una entrevista telefónica.
"Por supuesto, algunos estudiantes podrían usar el sistema para hacer trampa, pero ellos deberán aprender tarde o temprano porque no estaremos ahí el día del examen", añadió.

http://www.laflecha.net/canales/blackhats/noticias/cansado-de-hacer-tus-deberes-que-te-los-haga-otro

El mundo tendrá una generación de idiotas


Temo que el día en que la tecnología superará las interaccioneshumanas.  

El mundo tendrá una generación de idiotas.
La frase es de Albert Einstien, que, como el mundo sabe, era primo por parte de padre de Frank.






Ese día ha llegado. Y lo acepto en la parte que me toca. No reniego de ello, y sus ventajas son innegables.


Pero algo estamos haciendo mal cuando, en vez de mirar, de vivir, de atender, de disfrutar… nos dedicamos a contarlo.



Lástima que la más acertada reflexión sobre el tema sea una campaña publicitaria de una marca de coches.





Fuente: http://desequilibros.blogspot.com.ar/2013/04/el-mundo-tendra-una-generacion-de.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed:+blogspot/ipDkv+(DesEquiLIBROS.+Lectura+y+cultura)#.UWWXtaJkMUE

La magia y la seguridad en Internet


Si bien esta publicidad fue difundida por TV, no esta de más recordar que cualquiera de nosotros puede caer en la trampa.

Una sorprendente campaña para concienciar a la gente del uso responsable de la Red. Abracadabra y …

>Si bien esta publicidad fue difundida por TV, no esta de más recordar que cualquiera de nosotros puede caer en la trampa.< Una compañía de servicios financieros por Internet, Safe Internet Banking, ha creado una interesante campaña comercial. Un montaje en el que un “adivino” usando “la magia” pone en cuestión la seguridad en Internet, o más bien digamos, el cómo utilizamos la Red.
No te la pierdas y sobre todo, infórmate de cómo mejora tu seguridad en el uso de esta maravilla llamada Internet. Te prometemos traerte algunos consejos básicos.


Fuente: http://meaburro.org/2013/04/seguridad-en-internet-magia/

9 abr. 2013

Libraries' Social Role in the Information Age



Estimados colegas: 

Con motivo de ampliar el tema Redefinir el papel de las bibliotecas para adaptarse a la era de internet que considero de gran importancia en este momento donde vemos  temblar los cimientos de las bibliotecas públicas tal como las conocemos para dejan su impronta en una acción más social ….. es que me comunique con los autores y ellos muy gentilmente me brindaron parte del trabajo.
Por ello mi agradecimiento por la buena predisposición de los Sres. Enrique Herrera Viedma y Javier López Gíjon autores del letter: 
Libraries' Social Role in the Information Age que fuera publicado en Sciencie.


Palabras de los autores:

Lo que hemos pretendido es plantear que desde nuestro punto de vista  estamos asistiendo a un cambio de paradigma en el mundo de las bibliotecas, pasando de las “bibliotecas de información” (centradas en la colección e información) a las “bibliotecas como espacios sociales” (centradas en el usuario y la comunidad a la que sirve). Y que si las bibliotecas quieren seguir teniendo un espacio y una función en la sociedad de la información deben transformarse.


Esta sería la idea núcleo de la letter, dicho así, directamente, y planteando que un paradigma (la biblioteca como espacio social) es emergente, y el otro (la biblioteca como “centro de información”) esta en contracción. Lo que queremos es generar un debate sobre ambos paradigmas, para plantearnos: ¿Qué bibliotecas necesitamos para el siglo XXI?
Este cambio empezamos a observarlo en los estudios de satisfacción de usuarios que nuestro grupo de investigación, Secaba, ha ido realizando en distintas bibliotecas (fundamentalmente universitarias) españolas y algunas latinoamericanas. Cuando a los estudiantes les preguntábamos ¿qué es lo que más deseas? contestaban la biblioteca como espacio. Cosa que nos sorprendió, pues pensábamos que iban a responder mejorar la colección, la información que suministra la biblioteca, etc.




Hace algo más de un año en nuestra ciudad el Ayuntamiento cerró la biblioteca de las Palomas, que daba servicio en el Zaidin, un barrio popular. Sorprendentemente los vecinos iniciaron una serie de acciones y movilizaciones para pedir la reapertura de la biblioteca. Después de algo más de un año de lucha han conseguido que el Ayuntamiento ceda el edificio de las Palomas a la Junta de Andalucía (gobierno autónomo). Esto ha permitido que actualmente la biblioteca este autogestionada por los vecinos, mientras negocian con la Junta de Andalucía.


Para nosotros era evidente que más de un año de lucha por una biblioteca, y por vecinos de todas las edades, tenía que ser por algo más que por una biblioteca mero repositorio de información. Los vecinos sentían la biblioteca como suya, como un espacio que les hacía sentir comunidad.
También le seguimos la pista al debate que hay en Nueva York, con motivo de la reforma que pretenden hacer de la biblioteca pública. 

Una serie de académicos (entre ellos Vargas Llosa) se han puesto en contra de esta reforma, mientras la dirección de la misma sigue pensando que se necesita esta reforma para ganar espacio para los usuarios. Estas opiniones divergentes nosotros las interpretamos como una defensa de la biblioteca de información e investigación, académica, por parte de los que se oponen a la reforma. Y por una defensa del nuevo papel social de la biblioteca por parte de la dirección de la biblioteca pública de Nueva York. Unos centrados más en la información y otros en el usuario.
También nos inspiro Ray Oldenburg y su teorización del tercer lugar, junto con el hogar (primer lugar) y el trabajo (segundo lugar). Y como estos terceros lugares son claves para la creación del ciudadano, como pilares de la sociedad democrática. Sitios que mejora la calidad de vida en las ciudades que cuentan con terceros lugares.

A esto tenemos que sumarle que con internet y los buscadores también podemos observar que la biblioteca como depósito de información e incluso el bibliotecario estaban siendo absorbidos. Internet la podemos ver como una gran biblioteca (de información) y buscadores (como google, etc.) pueden hacer el papel del bibliotecario que suministra información.

Todo esto nos llevó a preguntarnos ¿qué biblioteca se demanda en la actualidad? ¿qué biblioteca piden los usuarios? Y fue cuando empezamos a pensar que se estaba dando un cambio de paradigma, que los usuarios demandaban que la biblioteca fuera un espacio social, un tercer lugar. Un sitio sin exclusiones, donde todos son iguales, donde se desarrollan como personas y como ciudadanos. Una biblioteca donde el centro son ellos, la biblioteca entonces está para servir a la comunidad.


Y esto es lo que hemos querido plantear en la letter de Science, con la idea, no solo de defender el paradigma de la biblioteca como espacio social, sino de plantear en nuestro campo un debate sobre ¿qué biblioteca necesitamos para el siglo XXI?. Nosotros pensamos que las bibliotecas deben adaptarse a este nuevo paradigma para ser relevantes en la actual sociedad de la información y del conocimiento.



Parte del letter que fue publicado en Sciencie.

Recientemente, The New York Times preguntó si todavía necesitamos bibliotecas). La respuesta es sí, pero el papel de las bibliotecas en la sociedad está cambiando. Tradicionalmente, el objetivo de la biblioteca ha sido almacenar la información generada por la sociedad. Las personas visitan las bibliotecas con el fin de acceder a esta información con la ayuda de un bibliotecario. Con la llegada de Internet, la Web ha asumido el papel tradicional de las bibliotecas, y los motores de búsqueda (como Google) han asumido el papel de los bibliotecarios. Sin embargo, creemos que hay nuevas oportunidades para las bibliotecas en la actual sociedad de la información y del conocimiento.

En la década de 1980, Ray Oldenburg teorizó que la gente pasa la mayor parte del tiempo en casa y en el trabajo, y gran parte de su tiempo restante en espacios dedicados a la vida social de la comunidad, tales como cafeterías, librerías, bares y salones de belleza , que son esenciales para la vitalidad de una democracia. Las bibliotecas también pueden ser espacios sociales.

Las bibliotecas para hacer la transición al papel de espacio social, deberían comenzar a centrarse en los usuarios en lugar de la recolección de información. Las bibliotecas deben tener espacios sociales de aprendizaje, pensamiento, lectura, donde las personas puedan compartir sus experiencias y conocimientos. La gente puede ir a la biblioteca para sacar libros, usar Internet,leer un libro o un periódico, o ver un documental, pero también para aprender cómo abrir una cuenta bancaria o iniciar un negocio, discutir los problemas de su barrio o país, tomar clases de poesía, teatro o cine, o aprender buenos hábitos alimenticios y de salud, a la vez que puede tomar una bebida con otros usuarios. En este nuevo paradigma, la biblioteca pertenece a la comunidad.

Las personas están demandando estos nuevos servicios en las bibliotecas.

En muchos países, incluyendo Estados Unidos, Reino Unido y los Países Bajos, el público está perdiendo interés en las bibliotecas públicas tradicionales de información, pero las experiencias piloto con el nuevo formato de bibliotecas está surgiendo y tiene éxito.

Las bibliotecas deben adaptarse para seguir siendo relevantes en la sociedad actual.

Internet lo sabe (casi) todo de vos


Cuánto se gasta en ropa, qué juegos prefiere, sus creencias religiosas, tendencia política, dónde pasó sus últimas vacaciones, su color favorito, o si es de tomar cerveza, vino o agua en las comidas. 

Muchos de estos detalles sobre usted están en Internet. Algunos los habrá publicado usted mismo, otros se pueden inferir de su actividad en la Red, qué páginas visita, qué aplicaciones se descarga en el móvil o simplemente de lo que otros dicen de su persona. La información está ahí y no hace falta ser malintencionado para encontrarla, aunque puede ser usada con malas intenciones.
Lo habitual, sin embargo, es que las empresas recaben y crucen datos personales para ofrecer publicidad muy individualizada en función de los gustos de cada uno, incrementando con ello sus posibilidades de venta. Así, la privacidad se ha convertido en la moneda con la que pagamos muchos de los servicios online aparentemente gratuitos. Otras veces, compartimos intimidades simplemente para satisfacer la necesidad humana de comunicarnos, según los sociólogos. Sea de manera intencionada o inconsciente, cada clic de ratón o palabra que escribimos en la blogosfera revela quiénes y cómo somos. Los expertos coinciden: la privacidad en Internet no existe, pero se puede gestionar cuánto enseñamos y qué imagen damos.
Las autoridades de protección de datos del Estado de Schleswig-Holstein (Alemania) prohibieron en agosto de 2011 el uso del botón Me gusta de Facebook porque entendían que violaba la privacidad de los usuarios. Sus sospechas de que esa información podía servir para crear perfiles con hábitos y preferencias de los internautas se han confirmado. Un grupo de investigadores del Centro de Psicometría de la Universidad de Cambridge ha desarrollado un modelo matemático que permite deducir con alto grado de acierto la etnia, la orientación sexual, las tendencias políticas y las creencias religiosas de cualquier persona a partir de los Me gusta que ha pinchado en la red social.
La privacidad se ha convertido en la moneda con la que pagamos muchos de los servicios online aparentemente gratuitos
Aquella no era la primera vez que Alemania decidía poner coto a la difusión y tratamiento de información personal en la Red. En 2010, el Gobierno de Angela Merkel aprobó una ley que impedía a los jefes husmear en los perfiles en redes de sus trabajadores en busca de datos personales. Tampoco las empresas de reclutamiento podían buscar las vergüenzas online de los candidatos. Los expertos en protección de datos señalan que, en la práctica, este tipo de medidas son muy difíciles de aplicar.
"El único modo de mantener nuestra privacidad online sería no usar Internet en absoluto. Aunque, como es obvio, eso ni es conveniente, ni posible en muchos casos", opina Ángel Gutiérrez, coautor del libro Comercio electrónico y privacidad en Internet. "Ya no hace falta que revelemos directamente quiénes somos y lo que nos interesa. Los sitios web lo averiguan por lo que hacemos en Internet", continúa el experto. ¿Para qué? Para ganar dinero. "El negocio es la publicidad", indica Ricard Martínez, presidente de la Asociación Profesional Española de Privacidad (Apep). Estamos en la era de la publicidad a la carta. Ya lo habrá notado, ayer entró en algunas páginas de automóviles y hoy le persigue por la World Wide Web el anuncio del coche del año. Esta práctica puede ser molesta e invasiva para algunos y una ventaja para otros, porque evita recibir información comercial que no le interesa.
¿No recuerda haber dado permiso para que su actividad online sea rastreada? ¿Tampoco le suena haber autorizado a una aplicación móvil acceder a su libreta de contactos? Seguramente lo hiciera cuando aceptó los términos de uso de los servicios online que utiliza, ya sea un buscador como Google, redes sociales como Facebook o Twitter, o la plataforma de mensajería instantánea WhatsApp. Un 42% de internautas no lee la política de protección de datos, según el Eurobarómetro sobre conductas de los internautas en materia de privacidad, de junio de 2011.
"La gente no lee ni configura la privacidad de los espacios online en los que se desenvuelve", denuncia Martínez. "Lo ponen muy complicado. No solo es que pongan condiciones que no se entienden, sino que además las cambian continuamente. Nos hacen creer que podemos controlar la privacidad, pero no es verdad", añade Jorge Flores, responsable de PantallasAmigas, web que promueve el uso responsable de las nuevas tecnologías.
Más o menos conscientes de los pormenores del contrato, el resultado es que "pagamos los servicios" con datos personales, dice el presidente de la Apep y profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Valencia. Normalmente, esta transacción se produce en términos "acordes a la legalidad", añade. Aunque no siempre es así. "La ley dice que un sitio web solo puede pedirle a un usuario las informaciones necesarias para poder ofrecerle sus productos. Pero en la mayoría de los casos solicitan informaciones adicionales", explica Gutiérrez. Javier de Rivera, sociólogo especializado en redes sociales, cree además que los usuarios se sienten abocados a aceptar las condiciones. "Para tener contacto con nuestros amigos y estar socialmente integrado tenemos que renunciar a esa privacidad", concluye.
"La gente no lee ni configura la privacidad de los espacios online en los que se desenvuelve", denuncia Ricard Martínez, presidente de la Asociación Profesional Española de Privacidad (Apep)
Cualquier detalle es, en última instancia, importante y valioso porque permite a las empresas elaborar ofertas a medida. Y no solo en el ámbito comercial. Lo mismo se puede personalizar un anuncio directo al consumidor potencial, que un programa electoral al gusto del elector dudoso. De Rivera recuerda en uno de sus ensayos que en la última campaña electoral en EE UU, el equipo de Obama utilizó las redes sociales, sobre todo Facebook, para identificar a los votantes indecisos, conocer sus inquietudes y así encontrar "el mejor modo de convencerles". La victoria del reelegido presidente fue, en realidad, el triunfo del data mining (minería de datos), según reflejó la prensa mundial.
Internet es, en efecto, una mina de datos. Una ventana desde la que accedemos al mundo, y por la que el mundo puede entrar en nuestra casa -con o sin invitación- y arramplar con el joyero. "Si ya hubiera existido en la época de George Orwell, no me extrañaría que hubiera incluido Internet en su 1984, como parte del aparato de vigilancia y manipulación del totalitario partido", apostilla Gutiérrez, experto en privacidad en la Red. Esa ficción no estaría lejos de la realidad. "La información privada es utilizada en Estados totalitarios para identificar disidentes", alerta Ricard Martínez. Por eso opina que los legisladores "deben proteger la privacidad de los ciudadanos en Internet. Es fundamental para la libertad. Para que no nos manipulen, si tengamos la sensación de que nos están fiscalizando".
El protagonista del cortometraje Remove lo tiene claro. Para evitar el control y la vigilancia, de empresas o de Gobiernos, rompe con la tecnología. Tira su móvil en un buzón de correos y desenchufa su ordenador. El resultado: desaparece del mapa. "La actitud del personaje es radical pero plantea una cuestión que siempre me ha preocupado como usuario: ¿hasta dónde habría que llegar en el supuesto de querer desconectar, de preservar la privacidad?", pregunta el guionista y codirector Joan Llabata.





Los riesgos son múltiples, pero se pueden minimizar. "No creo que tengamos que borrarnos de Internet, aunque hay gente que lo hace cuando cambian las condiciones de privacidad", afirma Eva Sanagustín, autora de Visibilidad. Cómo gestionar la reputación online. "La gente está tomando conciencia de la relevancia de su identidad en la Red, pero todavía no sabe cómo gestionar su privacidad", opina la escritora. "Hay personas que suben fotos de sus hijos, de menores, o indican constantemente dónde están. Si supieran lo que se hace con esa información no la darían", señala.
Un estudio de Microsoft, publicado en 2012 con datos de usuarios de EE.UU., Canadá, Irlanda, Alemania y España, confirma que los internautas "podrían estar subestimando" el poder (positivo o negativo) de sus acciones online sobre su propia imagen. Por ejemplo, solo un 4% de los adultos encuestados considera que sus opiniones en Twitter son importantes en la formación de su identidad digital. La información que más influye es, de hecho, la que nosotros mismos compartimos deliberadamente, como fotos y comentarios publicados en una red social, subraya el informe. En este sentido, menos de la mitad de los entrevistados (44%) reconoció que pensaba detenidamente las consecuencias de sus actividades en Internet. Aun así, un 67% creía tener el control de sus perfiles en la Red.
Un experimento de la institución belga Safeinternetbanking.be -que promueve la banca online segura-reveló que muchos internautas desconocen, pese a su sensación de control, qué información han compartido en Internet. "El mes pasado te gastaste 300 euros en ropa". "¿Sabes el número de tu cuenta bancaria? Yo sí. Es el...". El mentalista Dave adivina estos y otros datos de sus interlocutores, que se muestran atónitos. "Poca gente sabe eso", responde una joven. A cada acierto, mayor es la sorpresa. El ritual adivinatorio, grabado con cámara oculta y que ahora se puede ver en YouTube, termina con la revelación del truco de Dave. Toda esa información estaba en los perfiles de las redes sociales de las víctimas. La moraleja: un desalmado podría haber limpiado la cuenta bancaria de cualquiera de ellos.
Los usuarios de Internet "podrían estar subestimando" el poder (positivo o negativo) de sus acciones online sobre su propia imagen, de acuerdo a un estudio realizado por Microsoft en 2012
Las alertas sobre las prácticas de riesgo en Internet saltan cuando los afectados por las posibles consecuencias son menores. "Los adolescentes y jóvenes no tienen consciencia de hasta qué punto revelan cosas sobre sí mismos ni de las consecuencias que eso puede tener", subraya Ángel Gutiérrez, experto en privacidad. Y, según Martínez, nada impide que se registren en redes sociales aunque tengan menos de 14 años, edad mínima que exige la ley. "No existe un identificador válido para saber que un menor es menor. Es un problema que la industria se tiene que comprometer a resolver", incide. Esta carencia de control de la edad de los usuarios supone problemas también en términos de publicidad, dice el presidente de la Apep. "Le pueden llegar anuncios a un niño que en el horario infantil estarían prohibidos en la televisión", explica.
Los expertos apuntan que los internautas controlarán cada vez más su actividad online. Pero la identidad y la reputación online no solo depende de lo que difundimos, sino también de lo que otros dicen de nosotros. Del mismo modo que contribuimos a crear la reputación de los demás con nuestras opiniones. 

En este sentido, el responsable de PantallasAmigas, Jorge Flores, reclama que los proveedores sean más transparentes y protejan la privacidad de sus usuarios. "No es admisible que Facebook siga admitiendo las etiquetas en las fotos", se queja. "Puedes hacer daño a otros, incluso sin pretenderlo, mostrando imágenes en una situación comprometida para ellos y que deseaban mantener en privado. Muchas veces lo que se sepa de uno depende de las configuraciones de otros", lamenta.


Flores y el sociólogo de Rivera coinciden en señalar que las redes sociales están diseñadas para que compartas cuanta más información, mejor. Las describen como una suerte de laberintos de me gusta, invita a tal o cuál amigo, comenta una publicación o di lo que estás pensando, retuitea, marca una opinión como favorita o comparte este u otro artículo de la prensa. ¿Has viajado? Pues no te olvides de geolocalizarte y subir una foto. "Cuanto más tiempo pases y más te relaciones, más dices de ti y más publicidad pueden mostrarte", apunta el responsable de PantallasAmigas.
Las redes tienen también sus ventajas. Así lo cree Eva Sanagustín. La escritora ve en ellas "oportunidades para conocer gente, para encontrar trabajo, para relacionarse". La experta enreputación online cree, sin embargo, que es necesario cuidar la imagen que se da en ellas. El perfil digital se ha convertido en la nueva tarjeta de presentación. Una primera impresión 2.0. ¿Quién no se ha buscado a sí mismo, a su jefe o hermano en Internet?.

http://www.lanacion.com.ar/1567441-internet-lo-sabe-casi-todo-de-vos

Una biblioteca virtual dentro del metro

Por Beat.cat 




Con el fin de incentivar la lectura, tres estudiantes de la Miami Ad School —Max Pilwat, Tan Keri y Rodríguez Ferdi— han propuesto un plan para que las personas que utilizan el metro puedan acceder a la lectura de libros durante su viaje.
No es un proyecto, sino un concepto sobre cómo, a partir de la tecnología NFC, se puede incentivar la lectura de libros en lugares donde no hay conexión de internet.El proyecto se ha pensado especialmente para incentivar el uso de las bibliotecas, en concreto la de Nueva York, pero hay que decir que el concepto se puede aplicar tanto a partir de las bibliotecas, como de las editoriales o de las librerías y incluso, con la participación de todos estos tres interlocutores.
La propuesta parte de que en el metro de Nueva York no hay conexión a internet.The Undergroud Library propone que los usuarios puedan descargar las diez primeras páginas de varios libros al su teléfono inteligente mediante el escaneo de un póster que estaría dentro de cada vagón del metro. Los datos se descargarían utilizando la tecnología NFC, tecnología que utiliza campos electromagnéticos para transferir datos entre dos dispositivos que están muy cerca el uno del otro. Muchos teléfonos inteligentes en el mercado hoy en día ya cuentan con esta tecnología incorporada (Google Wallet ya lo utiliza como sistema de pago). Una vez el usuario saliera del metro y reanudara su conexión a internet, el teléfono avisaría a la Biblioteca Pública de Nueva York más cercana, donde podría terminar de leer, alquilar, etc. el libro.
A continuación tenéis el vídeo de demostración.


The Underground Library from Keri Tan on Vimeo.


http://www.actualidadeditorial.com/biblioteca-virtual-metro/
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