Por: Victoria Pérez
No necesariamente por su longitud, estos
son los libros más difíciles de leer.
Si lees
asiduamente habrás notado que hay
una gran diferencia entre un libro que es largo y un libro difícil. A
veces comenzamos a leer una obra corta pensando que por esto será fácil y no
llegamos a terminarla porque nos resultó aburrida, no era lo que esperábamos,
tiene una prosa árida o es demasiado compleja. Otras veces insistimos para evitar esa mezcla de culpa
y sensación de negligencia que cae sobre ti cuando te rindes. Sin embargo,
da igual que ese libro a penas llegase a las doscientas páginas y seamos
lectores de ochocientas para arriba, hay algunos imposibles de terminar e
insistir sólo prolonga la tortura.
En palabras del novelista británico Nick
Hornby, no es bueno leer libros que no te gustan porque «cada vez que seguimos
leyendo sin ganas reforzamos la idea de que leer es una
obligación y ver la tele es un placer». También
está Kingsley Amis quien dice que «la
vida es demasiado corta para leer libros malos».
Hoy
recopilamos tres de los libros que tienen fama de ser los más difíciles de
leer, veamos si estás de acuerdo.
Ulises, de James Joyce

En casi todas las listas de las obras
literarias más abandonadas, pero también entre los clásicos que puedes
llegar a amar, está Ulises.
Lo
cierto es que cuando James Joyce terminó de escribir su libro, manifestó estar
tan exhausto que no escribió una línea más en todo un año y eso es mucho decir.
Según el
estudioso Harry Levin, las claves
para la comprensión de esta novela son su simbolismo épico, basado en La Odisea
de Homero, y también su atmósfera naturalista, fiel reflejo de la ciudad de
Dublín.
Umberto Eco directamente opinaba que «Ulysses es el libro en el que se procede a la destrucción del mundo».
Reconozco
que se necesita una siesta después
cada cuarenta páginas de Ulises y es de los pocos libros en los que
recomiendo leer también los resúmenes y reseñas de algún estudioso para
comprender lo que está pasando en la lectura. Narra un sólo día de la vida del
protagonista pero hay tantos
simbolismos y paralelismos retóricos que se hace imposible no perderse. A
mi no me parece imposible de terminar, pero la verdad, casi.
Finnegans Wake, de James Joyce

Sí, otro
de James Joyce. Este autor en general es especialmente complicado. Este libro
concretamente, tiene el segundo puesto en la lista de los más difíciles de
Goodreads, la red social sobre libros, justo debajo de Ulises.
La
crítica está totalmente polarizada, hay quien lo ve como una broma de mal gusto y otros como una novela de la más
alta calidad artística. Yo en lo que no estoy de acuerdo es que esta
se encuentre por debajo de Ulises en dificultad y no al revés porque el primero
lo pude terminar y este no.
Claramente es
una novela experimental, tardó
diecisiete años en escribirla, pero fue en gran parte en un lenguaje inventado, fruto
de la mezcla de unidades léxicas inglesas con neologismos y otros elementos
lingüísticos que hacen sumamente difícil comprenderlo, incluso para un nativo.
A causa de esto mismo, también se decía que era intraducible, por lo cual era
obligatorio leerla en su versión original y yo misma desistí. Sin
embargo, la editorial
independiente El Cuenco de Plata publicó este año en Argentina la
primera versión íntegra en castellano de la novela. Y quizás ahora
pueda intentarlo de nuevo.
De todas
formas, la verdad es esta: sólo ha
existido una persona capaz de entender en su totalidad el Finnegans Wake, se
llamaba James Joyce y después de él no habrá otra persona.
El arco iris de la gravedad, de THomas Pynchon

Novela
compleja y larga (más de mil páginas en hispano), con muchísmos personajes que
aparecen y desaparecen. Se ambienta en Europa a finales de la Segunda Guerra
Mundial y se centra en el diseño, la producción y el lanzamiento del cohete V-2
por el ejército alemán.
Según El
Time, está entre las cien mejores
novelas de la historia y según el New York Times es una de las más largas,
difíciles y ambiciosas novelas que se han escrito. Fue rechazada por
el jurado del Premio Pulitzer por
considerarla obscena, pero ganó el National Book Award después. Muchos
consideran a su autor candidato para el Nobel, pero no se lo han dado.
El arco
iris de la gravedad yo recomiendo
leerla con un ordenador al lado,
es el libro que más alusiones tiene por página que haya visto jamás, es imposible no tener que buscar cosas. También
hay que aceptar que uno no lo va a entender todo y disfrutar los chistes
(Pynchon incluye mucho humor irónico) porque no creo posible seguir todas las historias secundarias a la perfección la
primera vez y en realidad sólo comprender en profundidad la trama principal ya
es para estar orgulloso.
A la
prosa de Pynchon la han catalogado de todo: paranoica, histérica, densa...
Aunque no se le ha negado la trascendental importancia que tiene y ha aparecido hasta en Los Simpson; con
una bolsa con un signo de interrogación permanentemente en la cabeza haciendo
alusión a su aversión a la publicidad porque nunca ha hecho biografía ni
concedió entrevistas. Tiene página de la Wikipedia pero ni siquiera ahí tiene
foto en ninguno de los 57 lenguajes disponibles (sólo se conocen media docena
de imágenes suyas y en su mayoría son de estudiante o recluta en la marina).
Los libros no son trofeos
Para
terminar, hay que tener en cuanta
que ciertos textos requieren de sus lectores más habilidad que la de descifrar
los símbolos sobre el papel.
Simplemente
son difíciles,
no malos. Ningún escritor de nivel como los tres anteriores llega a
donde está sin haber leído mucho y bien y escribir mucho y muy bien.
El
problema, por tanto, no lo tienen las obras, sino que muchos lectores adultos
son aún lectores juveniles en el sentido de que detienen su curiosidad en el
momento que el texto presenta dificultades de interpretación o los intentan leer por el mero hecho de
añadir un trofeo difícil a su colección.
Hay
escritos para entretener, para emocionarse, para aprender y para ponerse a
prueba, entre otros. Estos tres libros entran en esta última categoría
pero ninguna de las tres obras se
leen a la fuerza, están hechas para tratar de disfrutarlas y si no vas a tratar
de disfrutarlas, es mejor que no las leas.
Fuente bibliográfica
PÉREZ, VICTORIA, 2016. Los libros más difíciles de leer y que casi nadie termina. Hipertextual [en línea]. [Consulta: 23 octubre 2016]. Disponible en: https://hipertextual.com/2016/09/libro-dificil-leer.
https://hipertextual.com/2016/09/libro-dificil-leer

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