4 nov 2010

"No es bueno que nuestros chicos vean a Fort, es mejor que lean un libro"

El gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, pidió “cerrar el televisor cuando aparecen algunos personajes que deterioran la cultura argentina“, porque, afirmó, “no es bueno que nuestros chicos vean a Ricardo Fort“.

El mandatario santafesino se despachó contra el mediático empresario chocolatero en un acto de entrega de viviendas a empleados textiles, en Reconquista.
Las viviendas entregadas contaban cada una con una biblioteca con variada bibliografía, lo que aprovechó Binner para continuar pegándole al millonario.

“Hay libros de historia argentina, hay diccionarios, cuentos para niños”, disparó el mandamás santafesino. “¿Cuál es la intención de todo esto? Que a veces cerremos el televisor cuando aparecen algunos personajes que deterioran la cultura argentina. No es bueno que nuestros chicos vean a Ricardo Fort. Es bueno que lean un librito, que nosotros les leamos un libro a ellos, y allí vamos a encontrar realmente un atractivo más en lo que es la familia, en lo que es el barrio, en lo que es la comunidad”, aseguró Hermes Binner.

Para el hombre que usa la razón, los libros son más estimables que las riquezas.
En muchas ocasiones la lectura de un libro ha hecho la fortuna de un hombre, decidiendo el curso de su vida.
Enviar frase
Ralph Waldo Emerson (1803-1882) Poeta y pensador estadounidense.



9 frases famosas que citamos erróneamente


"Las citas son una manera de repetir erróneamente las palabras de otros" (Ambrose Bierce)


En castellano nos falta una palabra para definir las citas erróneas, aquellas frases que decimos de forma incorrecta o inexacta, o bien que atribuimos a los autores equivocados. En este post voy a recopilar nueve de estas "misquotes", frases célebres que o bien citamos de forma incorrecta o bien atribuimos a fuentes erróneas.

Hay citas provenientes de la literatura, el cine y la historia. Intenté ordenar estas "misquotes" de menos a más famosa, pero el orden final es discutible ya que, salvo quizás las dos primeras, todas las frases son muy conocidas.



9. "Lo único que se necesita para que el mal triunfe es que los hombres de bien no hagan nada" (Edmund Burke).


Hay diferentes versiones de esta frase, pero ninguna de ellas aparece en los libros de este político irlandés (a pesar de lo cual es su frase más citada). La frase tal cual la conocemos aparece, sin embargo, en una adaptación cinematográfica rusa de la novela "La guerra y la paz".



8. "No estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero defenderé hasta la muerte su derecho a decirlo" (Voltaire).


Una de las muchas citas famosas del filósofo francés, que tampoco aparece en ninguno de sus escritos. Según Wikiquote la frase estaría en un libro de principios del siglo XX llamado "Los amigos de Voltaire", como una manera de resumir la actitud de Voltaire.



7. "Si no tienen pan, que coman pasteles" (María Antonieta).


En uno de los libros de Rousseau (muy anterior a la llegada de María Antonieta al trono de Francia) se atribuye esta frase a "una princesa", aunque no se especifica a cuál. No hay ninguna fuente de la época de la propia María Antonieta que le atribuya a ella esta cita.



6. "El fin justifica los medios" (Nicolás Maquiavelo).


Esta frase se suele citar como parte de la famosa obra "El Príncipe", excelente parodia cínica de la actitud de los políticos escrita por el famoso autor italiano. Lo cierto es que la cita en cuestión no aparece en dicho libro, ni en ningún otro de los que escribió Maquiavelo.



5. "Yo Tarzán, tú Jane" (de la película "Tarzan, the ape man").


En la famosa película protagonizada por Johnny Weissmüller hay un diálogo en el que Jane le enseña su nombre, y también intenta explicarle la diferencia entre los pronombres "yo" y "tú", pero la frase tal cual la conocemos no aparece en dicho diálogo, ni en ningún otro del film en cuestión.



4. "Luke, yo soy tu padre" (de la película "The Empire strikes back").


Ésta es extremadamente famosa, pero no la pongo más abajo porque el error es muy leve. Darth Vader dice "No, yo soy tu padre", justo después de que Luke lo acuse de haber matado a su padre. Probablemente se ha extendido la versión de la frase con el "Luke" delante porque así se pone en el contexto de la escena de forma inmediata.



3. "Tócala de nuevo, Sam" (de la película "Casablanca")

Primero el personaje de Ingrid Bergman le pide a Sam que toque la famosa "As time goes by" ("play it, Sam", es la frase en la versión original). Y más adelante el personaje de Bogart, completamente borracho, le dice que si la tocó para ella puede tocarla para él también ("you played it for her, you can play it for me"), pero la frase que todos conocemos, "play it again, Sam", nunca es dicha en la película. Sí que aparece en la parodia "A night in Casablanca" (de los hermanos Marx), y también es el título de una película de Woody Allen en la que el protagonista sueña con ser como Bogart.



2. "Ladran Sancho, señal que cabalgamos" (Miguel de Cervantes).


Sin lugar a dudas ésta es, en sus diferentes versiones, la frase apócrifa más conocida de "El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha". Una de mis mayores sorpresas cuando leí las dos novelas escritas por Cervantes es que no aparecía en ningún momento. De hecho, ni siquiera hay una frase parecida. La cita en cuestión aparece en la adaptación cinematográfica de Orson Welles, pero es probable que la frase ya estuviera extendida mucho tiempo antes.

*BONUS: la frase "con la iglesia hemos topado" tampoco aparece en El Quijote, aunque sí "con la iglesia hemos dado". De todas formas, la frase aparece simplemente porque los personajes se pierden en el pueblo durante la noche. La interpretación que se hace habitualmente de la cita no tiene nada que ver con el contexto en el que la escribió Cervantes.



1. "Elemental, mi querido Watson" (Arthur Conan Doyle).


La celebérrima frase de Sherlock Holmes no aparece en realidad en ninguno de los libros de Arthur Conan Doyle. Fue popularizada por la primera adaptación del personaje al cine sonoro, "The return of Sherlock Holmes" (1929), en la que es dicha por el actor Clive Brook.

2 nov 2010

10 pequeños trucos para ser más creativos

PorKaterinm
La creatividad juega un papel destacado en nuestras vidas, ya sea al escribir un libro,  desarrollar nuestra idea de negocio o implementar una campaña de marketing que sea original. Lo mejor de todo es que aunque nos digan los contrario, en realidad todos somos creativos.
No hay nadie que haya nacido con una alarmante falta de talento y creatividad. Lo único es que hay algunas personas que tienen más facilidad que otras para plasmar sus ideas. Por eso en este artículo te mostramos algunas técnicas que te pueden ayudar.
1. Un cuaderno siempre a mano
A lo largo del día a todos se nos ocurren decenas o cientos de ideas brillantes. La inmensa mayoría aparecen y desaparecen a tal velocidad que cuando llegamos a casa o a nuestro puesto de trabajo o las hemos olvidado por completo o simplemente queda una borrosa imagen de todo aquello que ha cruzado por nuestra mente.
Una práctica más que recomendable es llevar siempre con nosotros un cuaderno en el que apuntar todo lo que se nos ocurra. Sentarnos y escribir es la mejor práctica para desarrollar nuestra creatividad. Si un cuaderno nos parece demasiado, podemos optar por una pequeña grabadora o incluso utilizar nuestro teléfono móvil para grabar nuestras ideas.
2. Más cultura
Leer, visitar exposiciones, ir al cine, acudir de vez en cuando al teatro, etc. no sólo son actividades divertidas y recomendables sino que mejoran nuestra creatividad. No sólo nos convierten en una persona más “interesante y culta” sino que en la cultura es donde podemos encontrar nuestra principal fuente de inspiración. ¿Cómo han resuelto otros una situación? ¿Qué podemos aprender de tal o cual personaje?
3. Nuevas experiencias
La rutina, los viejos hábitos, el aburrirnos, etc. no son precisamente nuestros mejores aliados cuando lo que queremos es explorar nuestra vena creativa. Encuentra un hobby que te motive, viaja siempre que puedas, entra en contacto con nuevas culturas, prueba otras comidas, descubre otra música, lee otros libros… en definitiva, atrévete a hacer las cosas de forma diferente.
4. Rompe con la rutina
Por nuestra salud mental, es bueno tener una rutina y unos hábitos con los que nos sintamos cómodos. Sin embargo, no debería ser tan estricta que nos impidiese probar nuevas cosas. Intenta trabajar en sitios diferentes, prueba ir con tus amigos a nuevos sitios, decide que el sábado ya no va a ser el día en que hagas la compra, etc.
5. Brainstorming
El Brainstorming o “lluvia de ideas” es una de las técnicas más conocidas y empleadas en la mayoría de las empresas del mundo que necesitan enfrentarse a un problema o un nuevo reto desde una perspectiva creativa. Aunque una sesión de brainstorming puede ser todo lo compleja que queramos, en realidad para empezar sólo necesitamos un trozo de papel y un bolígrafo.
Escribiremos todas las ideas que se nos pasen por la cabeza, no importa lo absurdas que nos parezcan, durante 15 minutos. Pasado este tiempo nos preguntaremos cuáles son las importantes, las cuestionaremos y elegiremos las mejores.
6. Mapas mentales
Visión de conjunto, resolución de problemas, acción rápida. Éstos son tres de los grandes beneficios que obtenemos si nos familiarizamos con una técnica conocida como “mind mapping” o creación de “mapas mentales”.
Al utilizarlos, podemos comprender de un vistazo la estructura básica del asunto o proyecto en el que estamos trabajando, cómo cada parte se relaciona con las demás, y de qué forma encaja toda la información disponible. Es en definitiva, una “hoja de ruta” que nos ayuda a avanzar.
Visión de conjunto, resolución de problemas, acción rápida. Éstos son tres de los grandes beneficios que obtenemos si nos familiarizamos con una técnica conocida como “mind mapping” o creación de “mapas mentales”.
Al utilizarlos, podemos comprender de un vistazo la estructura básica del asunto o proyecto en el que estamos trabajando, cómo cada parte se relaciona con las demás, y de qué forma encaja toda la información disponible. Es en definitiva, una “hoja de ruta” que nos ayuda a avanzar. En este artículo de MuyPymes puedes aprender todo lo que necesitas saber sobre esta técnica.
7. Encuentra tu momento más creativo
Algunas personas son más creativas a primera hora de la mañana, otras se sienten más inspiradas después de comer, un tercer grupo trabajan especialmente bien por la noche…Ser creativo pasa también por identificar cuándo somos más creativos y utilizar ese periodo de tiempo a nuestro favor.
8. Encuentra el espacio adecuado para tu creatividad
Como en el punto anterior, todos tenemos un espacio en el que nos sentimos especialmente dispuestos para la creatividad. Si en tu caso ese sitio es la mesa de tu despacho, fantástico, pero puede que no sea así. Prueba distintos espacios.
Con el tiempo puede que descubras que te sientes especialmente bien cuando escribes en esa cafetería o que la mayoría de las ideas se te ocurren cuando das un paseo por el parque.
9. Haz ejercicio
“Mens sana in corpore sano” afirmaban los romanos. Y tenían razón. El ejercicio físico no sólo nos sienta bien desde un punto de vista puramente fisiológico, sino que también lo hace desde un punto de vista psicológico. Con el ejercicio liberamos endorfinas que no sólo nos hacen sentirnos bien con nosotros mismos sino que liberan nuestros fluidos creativos.
10 Comparte tus ideas
Nadie es una isla de conocimiento. Al compartir nuestras ideas e inquietudes con los demás, al recabar sus opiniones y puntos de vista, podemos dar alas a una idea que parecía estancada. Es verdad que si nos guardamos para nosotros mismos nuestros “secretos” nadie los podrá copiar, pero también lo es que nos costará mucho más el avanzar hacia un producto terminado.
Visión de conjunto, resolución de problemas, acción rápida. Éstos son tres de los grandes beneficios que obtenemos si nos familiarizamos con una técnica conocida como “mind mapping” o creación de “mapas mentales”.Al utilizarlos, podemos comprender de un vistazo la estructura básica del asunto o proyecto en el que estamos trabajando, cómo cada parte se relaciona con las demás, y de qué forma encaja toda la información disponible. Es en definitiva, una “hoja de ruta” que nos ayuda a avanzar.

Realidades y mitos sobre la violencia escolar


Por: Yoanka Rodney Rodríguez*

La violencia escolar constituye un hecho que pareciera incrementarse de manera progresiva y alarmante en la sociedad actual. Sin embargo, la historia de la humanidad y de la escuela recoge cómo, en las diferentes sociedades, las culturas han “tenido estructuras sociales jerárquicas en las que los de más arriba han controlado a los de más abajo por medio de la violencia y la amenaza del uso de la violencia. Estas estructuras y prácticas (…) también se han extendido a la escuela y las relaciones entre el personal de la escuela y a los niños y niñas”1. Así, por ejemplo, los tirones de manos, de las yemas de los dedos, de los dedos y los pelos, los golpes en la cabeza y en la cara, los pellizcos, levantar al niño por los cabellos estando en actitud genuflexa y los azotes en el cuerpo con el látigo constituyeron, durante siglos, tan solo unas de las tantas formas de maltrato que “se emplearon de manera rutinaria como métodos de enseñanza y disciplina” 2
El empleo de los castigos corporales ha sido, históricamente, una de las prácticas más aceptadas para educar a la infancia. En tal sentido se plantea que los indios flagelaban el cuerpo de los niños y le echaban agua fría; los hebreos azotaban a los niños y les negaban el pan; en el Antiguo Testamento, se incita a los padres a azotar a los hijos.
Por su parte, en Roma, el orbilianismo se popularizó a través del poeta Horacio, quien en una de sus novela hizo referencia al maestro Orbilius Pupillos, de quien fue alumno, y lo llamó una vez “Orbillo el palmeteador” por emplear siempre los azotes como forma de educación.
La frase “la letra con sangre entra”, surgida en la Edad Media, venció los avatares del tiempo, y los jesuitas tenían una persona que llamaban corrector, encargada de suministrar golpes a estudiantes con conductas inadecuadas. También recomendaban la vara y la palmeta. En tanto, el propagador del sistema monitorial, Lancaster, ató a los niños a las columnas.
Este modo de proceder se transmitió siglo tras siglo, de una generación a otra. Los niños zurrados fueron creciendo y a su vez, zurraban a los menores que tenían bajo su cuidado. A medida que empezaron a disminuir los azotes fue preciso buscar sustitos que domeñaran al estudiantado y posibilitaran al profesorado ejercer su función educativa.
Lo planteado con anterioridad contribuye a romper uno de los mitos que se relacionan con la violencia escolar, el cual sostiene que la presencia de dicho fenómeno constituye una novedad, propia de los tiempos que corren o de las características particulares de algunas escuelas; de la despreocupación sistemática de algunos familiares del estudiantado, o del profesorado.
Obviamente, la violencia que se produce en las escuelas es un fenómeno longevo y no se trata de ninguna novedad. Se ha producido siempre y quizás con similar o mayor intensidad. La diferencia estriba en que, en el presente, es más visible porque afecta a más personas y porque los medios de comunicación, los progenitores y familiares del estudiantado, más la sociedad en general, se han hecho mucho más sensibles a todo lo relacionado con la problemática.
Según algunos investigadores, no corren buenos tiempos para la convivencia tranquila y pacífica, o no violenta, en las escuelas. Así, consideran que la violencia y la cultura derivada de esta, ambas características de la sociedad actual, se manifiestan y reproducen en la escuela.
“Cuando se realiza un análisis reflexivo sobre la problemática de lo que ocurre en las escuelas respecto a la violencia, se detecta que las personas adultas son violentas entre sí y con algunos miembros del estudiantado, de igual modo algunos miembros del estudiantado son violentos con sus coetáneos y con las personas adultas. Al parecer determinadas personas adultas en la escuela hacen uso de la violencia porque consideran que esta es la forma adecuada de ejercer sus funciones educativas, o porque en muchos casos han visto que a otras personas estas prácticas les han dado algún resultado, o porque, simplemente, no conocen otras formas de educar. A su vez, algunos miembros del estudiantado son violentos con sus coetáneos y con sus maestros/as porque aprenden tanto en la familia como en la escuela y en algunos espacios de la sociedad modelos de relaciones sociales violentos que posteriormente ponen en práctica en su entorno más inmediato.”3
Los adultos que supervisan, administran y trabajan en las escuelas tienen el deber y la responsabilidad de proporcionar a las nuevas generaciones entornos seguros y acogedores, que apoyen y promuevan su educación y desarrollo, así como garantizar que dicho desarrollo las prepare para la vida como adultos responsables, orientados por valores como la solidaridad, la igualdad de género, la no discriminación y el respeto mutuo. Igualmente, deben asumir la obligación de proteger y educar contra toda forma de violencia, sobre la base del marco jurídico que tanto en el ámbito nacional como en el internacional, prohíbe el empleo de la violencia en las escuelas.
Otro mito relacionado con la violencia en las escuelas es el que plantea que esta “forma parte de casos aislados que vendrían a ocurrir ‘accidentalmente’, y que tan sólo una minoría de alumnos y profesores están de verdad sufriendo este tipo de situaciones”4; una creencia que pretende no causar lo que ha dado en llamarse “alarma social” en algunos países.
En la actualidad ningún país del mundo escapa de la violencia escolar, aunque se reconoce que el fenómeno se comporta de manera diversa a partir de los diferentes factores que la potencian.
No es adecuado aceptar que, cuando se habla de violencia escolar, se trata de hechos aislados y, menos aún, que sean sólo unas pocas las personas las perjudicadas. Las diversas situaciones de violencia que se producen en las escuelas están profundamente interrelacionadas entre sí y, por supuesto, con otras variables propias del entorno de la escuela y del contexto familiar y social de donde provienen los miembros de la comunidad educativa (estudiantado, profesorado, familiares, personal no docente, entre otros).
Muchos son los factores que inciden en la aparición y proliferación de la violencia en las escuelas, entre los que se encuentran los factores relacionados con aspectos de la personalidad de los sujetos implicados, como tipos de temperamento, la jerarquía de valores que tengan, la empatía, sus concepciones de género, las vivencias afectivas; así como características físicas como la obesidad, el color del pelo, la piel o algún tipo de discapacidad. También inciden los contenidos que aprende el estudiantado en su experiencia escolar diaria, y fuera de la institución.
En Cuba, el fenómeno de la violencia no ocurre como en otros países, dadas las características propias del sistema social. Desde la década del setenta del siglo pasado, la Constitución de la República “postula los fundamentos políticos, sociales y económicos del pueblo(…) y ordena el principio de igualdad como aspecto consustancial del Estado”5. En ella se refleja el respeto a los derechos humanos de su ciudadanía y reconoce los derechos y deberes recíprocos de la infancia, el Estado y la familia.
Sin embargo, después del derrumbe del campo socialista, el recrudecimiento del bloqueo y la intensificación de la crisis económica sobre el país, comenzaron a incrementarse conductas violentas que preocuparon a una gran parte de la población porque apuntaban al desarrollo de una cultura violenta que amenazaba a diversos contextos, entre ellos la escuela, a pesar del esfuerzo del Estado y de su sistema educativo para su prevención.
Por último, otro mito que hay que romper en relación con la violencia escolar es aquel, muy pesimista, que defiende la necesidad de mano dura, castigos ejemplarizantes, expulsiones de aula y cambios de centros para prevenir la violencia que afecta a las escuelas. Ante tales posiciones es importante señalar que los problemas de violencia escolar no pueden abordarse sólo por vía represiva, a riesgo de verse multiplicados y hacerse aún más graves. Es responsabilidad de todos los miembros de la comunidad educativa, las agencias de socialización y la sociedad en general, el dar una respuesta esencialmente educativa a estos sucesos.
En la escuela, no cabe la menor duda, un número elevado de profesores y profesoras aman y aprecian a sus estudiantes, pero algunos/as adolecen de la preparación necesaria para establecer normas, resolver adecuadamente los conflictos, desarrollar la disciplina escolar, comunicarse adecuadamente o estimular el desarrollo de valores, elementos importantes para no educar de manera violenta.
Partiendo de estos aspectos, es necesario sensibilizar con esta problemática, fundamentalmente, al personal docente. Le corresponde a la escuela llevar a cabo esa tarea para erradicar aquellas conductas violentas que, durante siglos, han estado enraizadas y enmascaradas por un complejo proceso socio histórico. En la medida en que esto ocurra, el profesorado será capaz de reconocer de qué manera sus propias acciones favorecen o no las conductas violentas.
Reconocer la violencia escolar y ubicarla en su justo espacio es el principal paso para provocar una transformación favorable. Como fenómeno, tiene una repercusión negativa en el desarrollo del ser humano, por las grandes secuelas que deja. Su complejidad, multicausalidad y consecuencias hacen que cada vez aparezcan nuevas formas de expresión del fenómeno (2010).
El profesorado debe estar preparado para enfrentar dicha problemática y poder contribuir a la formación de un ser humano que responda a los intereses que la sociedad demanda.
Yoanka Rodney Rodríguez*
Tomado del Servicio Especial No a la Violencia del Servicio de Noticias de la Mujer de Latinoamérica y el Caribe (SEMlac)
1 Sérgio P, P.: “Informe mundial sobre la violencia contra niños y niñas”, Navegantes de la Comunicación Gráfica S.A, 2006, p. 115.
2 Idem
3 Rodney R, Y.: “Programa de preparación del profesorado en la prevención de la violencia escolar”, tesis presentada en opción al grado académico de Master en Educación, UCPEJV. La Habana, Cuba, 2005, p.4.
4 Moreno O, J. M.: “Comportamiento antisocial en los centros escolares: una visión desde Europa”, 2004, Consultado en http://roble.pntic.mec.es .
5 Audivert C, A. F. (2007).Aproximación al derecho de la infancia y su autonomía. El proyecto de divulgación de los derechos de la niñez y la adolescencia. Pág 180. Ciudad Habana: Sociedad económica de amigos del país.

*Doctora en Ciencias y profesora asistente de la Universidad de Ciencias Pedagógicas “Enrique José Varona”. Integrante de la Cátedra de género, sexología y educación sexual.

1 nov 2010

No vengáis, bomberos, a quemar mis libros

Por : Fernando Franco


Soy un pobre lector apresurado de prólogos y epílogos. En mi vida se da la paradoja de que cada vez son más los libros que me rodean y menos el tiempo que tengo para leerlos. No es mérito mío su posesión porque los más no proceden de un esfuerzo de selección y compra personal sino que son obras que me llegan por los azares de mi trabajo y que, si son ensayos que me interesan, intento ojear apremiado por el tiempo y, si son novelas, difícilmente las abro. 



Tengo una malformación educativa propia de la etapa de progresía cultureta por la cual creo que optimizo más mis tiempo con un género didáctico que con uno evasivo, aunque éste sea mucho más placentero. 


Semana tras semana durante muchos años, los libros han ido desbordando las estanterías de mi biblioteca primera, invadido después la segunda que habilité en otra casa que esporádicamente habito y a la que envié los secundarios, y ahora se están expandiendo por rincones del hogar hasta llegar a situaciones insostenibles como cegar las escaleras por las que se accede a un entresuelo. Maldita sea, mi mujer ya ha pronunciado hace mucho tiempo la fatídica frase "o tus libros o yo" cuando vio que empezaban a hacinarse títulos variopintos por las mesillas de noche del supuesto lecho conyugal, algunos con doble lectura como Sobrevivir a la pareja, de Carmen Campo, que juro que fue una casualidad o quizás lo puso ella misma porque al lado había otro de José Hermida titulado Hablar sin palabras. 


Sé que soy un tipo desfasado porque ahora todos están amándose y comunicándose intensamente por las autopistas de Internet al galope desbocado de Facebooks o redes vecinas. En las casas de los internautas los libros de papel y olor a tinta no están considerados más que como piezas de museo. Pero a mí me encantan, no me siento en un hogar sin que ellos estén en su paisaje. Si os digo al buen tuntún los títulos que se arraciman en las escaleras que tengo a mi derecha, o los que veo en la estantería que tengo a la izquierda, los más sensibles de vosotros os vendríais una temporada a esta casa, sólo por habitar los distintos mundos que están en ellos sin necesidad de moverse de un espacio. Libros sobre los temas más diversos cuyo tacto o sola mirada provocaría a un tipo más sensible que yo un estado de orgasmo valle y cuya posesión no me merezco porque serían mejor aprovechados por una persona con más tiempo libre. Aunque digo algo más que pienso: hoy el que dice leer mucho es porque trabaja a tiempo parcial o no trabaja. En este estadío de barbarie capitalista, crisis y razón productivista, la jornada laboral, para el que la tiene, es salvo empleos del Estado una jornada entera que lo ocupa todo. Pero yo sigo dejando que me rodeen libros según me van llegando. Muchos los tengo subrayados en una lectura fraccional, transversal, desesperada, otros los retiro a un plano secundario y los más los conservo sin leerlos con la esperanza de que un año ocurra un milagro en mi vida (no el paro, por Dios, que ya hay mucha cola) que me permita husmearlos. Por ejemplo esa preciosa colección que, aún siendo de novela, estoy construyendo con la editorial Impedimenta, libros sobriamente exquisitos por fuera e incitantes por dentro. 

En Farenheit 457, la obra de Ray Bradbury sobre la erradicación de los libros, el cuerpo de bomberos se encarga de quemarlos para liberar a la gente de una carga supuestamente inútil. Al poder totalitario nunca le han gustado los libros porque dan a la mente autonomía y quemarlos, desde la Inquisición, al Tercer Reich, ha sido siempre un medio; hoy es innecesario porque, aunque cada vez se editen más, cada vez leemos menos sustituidos por la televisión o Internet, medios ajenos a la reflexión, al debate, a la valoración del trasfondo que permite un periódico o un libro por la aceleración en la transmisión de informaciones que padecen. Y por su sobreabundancia. Donde hay excesiva información, y simultánea, sólo hay ruido. Hay en el presente una economía de la desinformación (gracias, Max Otte), que no es más que una información tan en demasía que ya nadie puede entenderla ni filtrarla. Un libro no, porque es un buen espacio para exponer pensamientos complejos y no se somete a las exigencias de los medios modernos. 


Con perdón, yo seguiré aumentando mi biblioteca, con la esperanza de leer a destajo algún día o para que simplemente me acompañe. A veces pienso: si desaparezco ¿quién quemará mi biblioteca?

Biblioteca del Bicentenario - Rosario






Visitá la Biblioteca del Bicentenario

ON24 te muestra un video con todos los detalles del edificio, nuevas fotos y las apreciaciones de los arquitectos en la III Jornada de Urbanismo y Negocios





La Biblioteca del Bicentenario estará ubicada en un predio de casi 15 mil metros cuadrados, detrás del CMD “Rosa Ziperovich”, emplazamiento que, entre otros varios motivos, privilegia a la zona sur por su gran tradición de libros y lectura, como sede de la biblioteca Vigil y por su recordada movida cultural en la década del 60. ON24 te lleva a un paseo exclusivo por la Biblioteca del Bicentenario y te muestra nuevas fotos de los planos.

El proyecto que ganó el concurso de ideas que lanzó la Municipalidad de Rosario fue el Estudio AFT Arquitectos (Córdoba) la idea calificó como la mejor que respondió a tres lineamientos básicos sobre los cuales se levantará esta obra. El material fue otorgado por los mismos arquitectos en la III Jornada de Urbanismo y negocios que organizó ON24.


Los objetivos del grupo de arquitectos 

"Hay objetivos claves que están nucleados en tres palabras: innovación, inclusión y sustentabilidad. El objetivo de la inclusión es que si bien la Biblioteca del Bicentenario es algo emblemático, no se vea como un monumento. Debe causar un efecto positivo en la sociedad", dijo en la III Jornada de Urbanismo y Negocios uno de los arquitectos del proyecto, Alfredo Tapia. 

"Cuando hablamos de innovación mencionamos el desafío que enfrenta la biblioteca como lugar en donde se almacenan libros. Hoy en día tenemos conocimiento del avance de la Internet sobre la sociedad y sabemos que hay un gran flujo de información permanente en esa red. Lo que hicimos es ver cómo vamos a aprovechar las nuevas tecnologías en el nuevo edificio. La sustentabilidad tienen que con el uso racional de los recursos económicos, sociales y naturales"

"Esta biblioteca no va a ser sólo un edificio bonito, sino que puede funcionar como un banco de prueba de cómo aportar a la educación y cómo renovar un sistema que es complejo. Cuando se analiza el sistema educativo en lo macro, se ve como difícil de solucionar, en cambio, este tipo de edificios puntuales pueden hacer pruebas para educar a las futuras generaciones e igualar oportunidades", finalizó el arquitecto.
Redacción ON24







Fuente:http://www.on24.com.ar/nota.aspx?idNot=40384
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