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25 feb 2018
"Internet es como la calle, no puedes dejar a un niño solo"
El
guardia civil Fernando Villar, experto en la mejora de la seguridad en el
ámbito educativo, considera que "Internet
es como la calle", por lo que recomienda "no dejar a un niño solo" en
la red, donde la "varita mágica" es el "sentido común" y la
"educación".
En una
entrevista con Efe, este agente de la Guardia Civil que trabaja en A Coruña
detalla que las nuevas tecnologías son
una de las principales preocupaciones de la comunidad escolar, pues se trata de un
ámbito "transversal" que tiene impacto en otros problemas como la
violencia machista y el maltrato.
"Es
importante no solo saber utilizar las nuevas tecnologías, sino saber cómo
usarlas. Nos dan muchas cosas buenas, pero hay una pequeña parte, que es lo
malo que tienen, que ahora es más accesible para los jóvenes a través de ellas.
Mi primera recomendación es que no se metan en problemas, pero que tampoco los
creen", resume.
Revela
que "la primera norma" para utilizar las tecnologías, a las que quita
la palabra "nuevas", es "ser educados": "Si soy educado
en mi vida física, tengo que serlo en mi vida virtual",
resume.
Dentro
de este campo "tremendamente amplio", este guardia civil recomienda a
los jóvenes extremar las precauciones con sus contraseñas, no dar información a
desconocidos, mantener la privacidad y la intimidad y preservar los derechos de
imagen.
"El
problema es que muchos sobreexponen su imagen y viven mucho de ella, tratan de
ser los más famosos y los más aceptados, ser 'youtubers' e 'influencers',
detalla sobre una situación que en el futuro puede dar lugar a un
arrepentimiento inútil.
Nota que
la "asignatura pendiente" es la formación de
los padres, que no acuden a las actividades tanto como les
gustaría a los expertos, muchas veces por "la sensación de que dar un
teléfono móvil o una 'tablet' a un niño, que ya sabe utilizarlos, es como darle
un juguete", una idea de la que escapa Villar con una advertencia: "Lo podemos
pagar en el futuro", abunda.
Es
necesaria la "concienciación" de los padres, que deben enseñar a sus
hijos a utilizar estos dispositivos, que llegan mucho más allá que las
videoconsolas con las que jugaban las generaciones anteriores, con el mayor
peligro en aquellas aplicaciones que invitan a revelar datos personales o
íntimos.
"Un niño de
nueve años con un móvil abierto a internet sin ningún tipo de control es un
riesgo. No hay una edad idónea, pero es como el carné de conducir, que necesita
un proceso de aprendizaje. Un móvil abierto sin ningún tipo de control, cuanto
más tarde, mejor, porque habrá mayor grado de madurez", continúa.
La
principal preocupación de los padres, explica Villar, es "cómo
proteger" a sus hijos, para lo que pide una "varita mágica" que
"funciona en todo y no necesita expertos: el sentido común".
A los
jóvenes, en cambio, les inquieta su intimidad y algunas situaciones como los
accesos indebidos a sus cuentas, pero siempre les advierte sobre que internet,
a pesar de ser cercano, "es un lugar público donde lo que entra, es imposible de
controlar", por lo que es necesario vigilar las imágenes o
los comentarios que firma cada uno.
Fuente bibliográfica http://www.eldiario.es/cultura/tecnologia/Guardia-civil-Internet-calle-puedes_0_743675795.html
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2 dic 2017
Evite ser víctima de estafa con compra o venta de productos este fin de año
Por: Eillyn
Jiménez B.
Evite
ser víctima de estafa con compra o venta de productos este fin de año
Policía
Judicial asegura que denuncias por este delito se disparan en noviembre y
diciembre
Noviembre
y diciembre son los meses más aprovechados por los comercios para realizar
promociones, deshacerse de saldos y atraer a clientes durante el viernes
negro y en toda la época navideña.
"Desafortunadamente,
al igual que es una oportunidad para comprar, es una oportunidad para que los
estafadores realicen una actividad delictiva. El incremento de las denuncias para
estas fechas es bastante alto".
Las
personas que cometen este delito operan con varias modalidades como clonación
de tarjetas, robo de información de este documento o entrega de cheques sin
fondos.
"El
primer error de muchas personas es dejar la tarjeta extraviada y en ocasiones
hasta la cédula, porque con eso la persona que está trabajando en el local
comercial toma la tarjeta y hace transacciones con esta (...). Además, no se
debe perder de vista la tarjeta porque esto permite la clonación por medio de
los skimmers en cuestión de segundos".
Los
artefactos (skimmers) para sustraer información de las tarjetas son
cada vez más pequeños y que la facilidad para obtenerlos en Internet da ventaja
a las organizaciones dedicadas a cometer estafas.
"Si
usted va a pagar en un local comercial el funcionario lo único que tiene que
ver es el anverso de la tarjeta, no tiene porque darle vuelta. Entonces esos
son pequeños detalles que el usuario debe tomar en cuenta a la hora de hacer
las compras".
La
Policía recomienda no perder de vista la tarjeta cuando se utiliza como método
de pago.
También
hay quienes se encargan de realizar fraudes informáticos, ya sea por páginas
inseguras o mediante el uso de tarjetas de otras personas.
La
recomendación para estos casos es verificar que la dirección utilizada para una
compra tiene al inicio las letras https y que la red que se utilizó es segura.
Esto se verifica cuando la página tiene un candado antes de la dirección o url.
El
riesgo de las gestiones en línea aplica tanto para los compradores como para
los vendedores, ya que cuando se comercializa un producto, este debe entregarse
hasta que el vendedor obtuvo el efectivo o verificó que el depósito fue
correcto.
"A
veces depositan cheques sin fondos que aparecen en las consultas que se hacen
por Internet, pero que finalmente nunca se hacen efectivos, por eso es
importante acudir al banco para saber que el dinero está en la cuenta".
Con la
fecha de vencimiento, el número de tarjeta y el código de seguridad se pueden
realizar compras por Internet.
Las
autoridades detectaron que en estafas informáticas hay ocasiones en las que se
emplean datos de tarjetas de débito o crédito, que fueron obtenidos previamente
por familiares, compañeros de trabajo o vendedores de comercios, tomando en
cuenta que para realizar una compra por Internet solo se necesita el número de
tarjeta, la fecha de vencimiento y el código de seguridad.
"En
la mayoría de hechos no hay indicios, porque es muy difícil identificar al
autor. Casi todos los que se logran identificar son familiares, en un 70% de
casos son ellos los que extraen datos de tarjetas".
Tome previsiones al hacer compras o ventas
de productos
* No
perder de vista la tarjeta bancaria en ninguna transacción. Si ve algo anómalo,
repórtelo.
*
Confirmar que luego de pagar recogió la tarjeta y la cédula.
*
Invertir en un seguro de tarjetas.
* Al
hacer compras por Internet, ingresar a sitios seguros y no utilizar redes
gratis.
* No
entregar el producto que se venda hasta que se tenga el dinero.
Fuente bibliográfica
Eillyn Jiménez B., [sin fecha]. Evite ser víctima de estafa con compra o venta de productos este fin de año. La Nación, Grupo Nación [en línea]. [Consulta: 3 diciembre 2017]. Disponible en: http://www.nacion.com/sucesos/seguridad/evite-ser-victima-de-estafa-con-compra-o-venta-de/F63CI727RNBSJG53B3LPF4PRPM/story/.
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16 abr 2016
12 claves para navegar por Internet de forma segura
Por:
Mónica Redondo
Para
disfrutar de una conexión segura tenemos que poner atención a los sitios web
que visitamos. Para evitar riesgos hoy te mostramos 12 claves para navegar por
Internet de forma segura y no morir en el intento. Entre los 'trucos' destaca
el uso de un antivirus, actualizar el sistema operativo o evitar descargas no
conocidas.
Navegar
por internet de forma totalmente segura, es difícil, pero no imposible. Muchos
usuarios creen que el simple hecho de hacer una navegación anónima, ya es un
sinónimo de seguridad, pero eso no tiene por qué ser así. Por esto, te
presentamos 12 claves para navegar por Internet de forma segura y no
morir en el intento. Tal y como ha asegurado Carlos Aldama, perito informático
y director de Aldama Informática Legal, “la principal recomendación para
disfrutar de una conexión a internet segura, es que debemos ser conscientes de
en qué sitios nos estamos metiendo, porque esa va a ser la mejor forma de saber
qué riesgos corremos. El mejor antivirus somos nosotros.”
En la
red, existen múltiples vulnerabilidades a la hora de navegar que, por lo
general, siempre están precedidas por la explotación de problemas de seguridad
en Flash, ejecuciones de elementos Java no seguros o simplemente la descarga de
aplicaciones aparentemente lícitas. Es por esto que se debe tener máxima
precaución, ya que actualmente, muchos problemas al navegar no son detectados.
Algunas
de las amenazas más conocidas son el Criptolocker (conocido como el virus de
Correos), que descarga, autoriza y ejecuta un programa para introducir el virus
en tu equipo. También destacan los keyloggers para captar información, unos
programas que han avanzado mucho y en estos momentos, son capaces incluso de
hacer capturas de pantallas o grabar vídeos.
Por todo
esto, si quieres que tu paso por internet no se convierta en una pesadilla,
estas son las principales claves para navegar por Internet de forma segura:
1.
Concienciación
Cuando
entramos en Internet, tenemos que ser conscientes de los riesgos que tomamos.
Por eso, es fundamental ser cuidadosos y precavidos con las páginas que
visitamos y los archivos que descargamos.
2. Un
buen antivirus
Aunque
no lo es todo, contar con un buen antivirus, que esté siempre actualizado, es
una de las principales herramientas que se deben tener para evitar ser víctimas
de un ciberataque.
3.
Actualizar el sistema operativo
Tener
las últimas versiones y actualizaciones del sistema operativo, es una de las
principales garantías para no dejar abiertas puertas de entrada a tu equipo que
los ciberdelincuentes hayan podido encontrar.
4.
Evitar descargas no conocidas
Una de
las mayores brechas de seguridad es la descarga de archivos. Por eso, si no
estás totalmente seguro del origen de lo que estás descargando, mejor
verifícalo antes de descargarlo.
5.
Cuidado con los correos
Es
fundamental una lectura detallada de correos que encuentres raros o
sospechosos, aunque parezcan provenir de conocidos. Muchas veces, los
ciberdelicuentes hacen simulaciones idénticas al original.
6. Temas
importantes, en casa
No se
debe navegar para temas importantes como compras y bancos en equipos que no
controlemos. Por eso, usar el equipo de casa o tú móvil siempre será más seguro
que hacerlo en el de un tercero.
7.
Certificado de seguridad
Las
transacciones se deben hacer con certificado de seguridad válido y reconocido
por entidad certificadora de confianza.
8. Redes
WiFi ajenas
Uno de
los mayores problemas con los equipos portátiles, es buscar WiFi allá donde
vamos. El peligro es que no podemos saber si estamos ante una red de confianza
o de un tercero que examina nuestros datos. ¡Asegúrate!
9.
Riesgos de la geolocalización
La
geolocalización puede ser positiva, pero debemos tener cuidado con registrar
nuestra posición cuando vayamos a estar lejos de casa, esa información puede
abrirle las puertas de nuestro hogar a los delincuentes.
10.
Rastros de las imágenes
Esto no
supone inseguridad en sí, pero lo cierto es que las imágenes que subimos a la
red dejan un rastro digital histórico, por lo que hay que tener cuidado con
subir algo de lo que nos podamos arrepentir.
11.
Siempre cierra la sesión
Este es
uno de los problemas que suceden más a menudo. Es importante cerrar la sesión
en sitios no seguros.
12.
Protégete en la nube
Otro
tema a tener en cuenta es la sincronización en la nube en ordenadores y,
especialmente, en móviles. Por ejemplo, la mayoría de los terminales Android,
sincronizan con nuestro correo los datos, dejando copia en servidores de Google
de todo nuestro histórico, posicionamiento o imágenes, debemos tener cuidado ya
que todos los lugares por los que navegamos quedarán almacenados.
No
siempre podemos evitar ser víctimas de un ciberataque en la web pero con las 12
claves para navegar por Internet de forma segura seguro que te ahorras algún
que otro disgusto.
Fuente bibliográfica
REDONDO, MÓNICA, [sin fecha]. 12 claves para navegar por Internet de forma segura -- Tecnología -- Autobild.es. [en línea]. [Consulta: 17 abril 2016]. Disponible en: http://www.autobild.es/noticias/12-claves-para-navegar-por-internet-forma-segura-285199.
7 mar 2016
Seguridad informática : los riesgos de visitar páginas pornográficas en internet
La
pornografía mueve montañas… de dinero. No sólo por los servicios que
voluntariamente los usuarios pagan para ver películas de larga duración en
streaming online o descargarlas a sus PC, sino también por los anuncios
publicitarios que aparecen en esas páginas de Internet. Un clic representa
tráfico, y éste, monetización, es decir, dólares.
Esto
rige para cualquier sitio en la Web. Aunque también hay una variante cada vez
más habitual por la que cuando vemos una página hot tengamos que dar dinero:
las páginas XXX se han vuelto objeto del deseo de ataques informáticos por
parte de los ciberdelincuentes, y cuando damos el número de nuestra tarjeta de
crédito o simplemente visitamos el sitio, podemos estar abriendo las puertas
para que entre malware (software malicioso) en nuestra computadora.
Pero
cuidado, también pueden estar en riesgo nuestros datos sensibles si llegamos a
la página porno por medio de un celular o un smart TV. El problema no es el
instrumento sino el sitio en sí mismo si fue vulnerado.
El
año pasado tuvieron mucha difusión los ataques a sitios tan populares como
Xhamster, PornHub y RedTube, a los que se les inocularon virus del tipo
ransomware y troyanos. El primero de ellos, bastante en boga en la actualidad,
toma el control (real o ficticio) de nuestra computadora y exige para liberarla
que paguemos tanta cantidad de dinero o instalemos determinado antivirus.
A
veces, este último constituye el verdadero virus. En estos secuestros
virtuales, pero de computadoras, nos amenazan que si no pagamos el rescate
perderemos toda la información, imágenes o videos que tenemos almacenados en
ellas. O algo peor, que los divulgarán por las redes sociales. Cuando hablamos
de troyanos nos referimos a malware o software pernicioso que simula ser una
aplicación inofensiva: un caballo de Troya informático.
En
los tres casos de sitios contaminados a los que aludíamos en el párrafo
anterior, las propias empresas confirmaron posteriormente que sus servidores
habían sido infectados, pero que ya estaban “limpios”, que los virus habían
sido eliminados.
Por
su parte, el sitio Alexa (http://www.alexa.com/topsites/countries;3/AR),
perteneciente al gigante Amazon, da información sobre las páginas web, de
cualquier índole, más visitadas de todo el mundo. En nuestro país, PornHub (que
globalmente recibe 18,35 miles de millones de visitas al año) ocupa el puesto
55. Xhamster (cuya sede está en Chipre), está en el lugar 77.
Cabe
destacar que el sitio XXX más concurrido en la Argentina es Xvideos, y en el
ranking ocupa el sitio número 24, un puesto por encima de Netflix.
No
sólo en las PC
Según
algunas estimaciones, la pornografía mundial mueve anualmente unos 100.000
millones de dólares, en todas las plataformas tecnológicas posibles. Hay
contenido para todos los gustos. No es una actividad ilegal, salvo, por
ejemplo, cuando involucra a menores de edad. En algunos países, por motivos
religiosos, está prohibida. Pero la tecnología siempre inventa las maneras de
saltar las barreras legales.
Hablamos
al comienzo de esta nota del riesgo que se corre tanto en celulares como en
smart TV, es decir, en aquellos televisores que se conectan a Internet. En este
último caso, existe el peligro de pasar el número de la tarjeta de crédito a un
sitio infectado.
Por
otra parte, aunque todavía no se conoce de virus que hayan atacado smart TV,
como dijo hace poco el CEO de la empresa rusa de seguridad informática
Kaspersky Lab, Eugene Kaspersky, “si un dispositivo sirve para comprar algo,
tarde o temprano será hackeado”.
Ya
hay virus para celulares, y por eso diversas empresas de antivirus producen
software para contrarrestarlos. ¿Y el ataque vía smartphone con aplicaciones
porno?
Recordemos
el Adult Player, descubierto por la consultora de seguridad Zscaler, que
advirtió hace unos cinco meses en su informe la existencia de este ransomware
para smartphones Android que, con el pretexto de ver escenas subidas de tono,
sacaba una foto silenciosamente del usuario del teléfono y la colocaba en la
pantalla del móvil con la advertencia de que si no enviaba 500 dólares por
PayPal, el celular no volvería a ser de su dueño. Aunque se apagara y
encendiera el equipo, de nuevo aparecía la misma imagen. Demasiado por unos
instantes de placer.
¿Qué
aconsejan los expertos en seguridad? Tener un buen antivirus en los equipos y
usar el sentido común. No hacer clic en links de páginas web ignotas y, aunque
nos ofrezcan las mil y una noches en nuestra pantalla, ser precavidos al
momento de presionar el botón del mouse.
(Télam)
Fuente bibliográfica
LEANDRO FAINGERCH, 2016. Seguridad informática: Los riesgos de visitar páginas pornográficas en Internet » Online 911. Online 911 [en línea]. [Consulta: 7 marzo 2016]. Disponible en: http://www.online-911.com/2016/03/seguridad-informatica-los-riesgos-de-visitar-paginas-pornograficas-en-internet/.
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7 nov 2015
10 consejos sencillos para proteger a nuestros abuelos en Internet
La seguridad
informática no tiene edad: todos podemos protegernos de
los ciberdelincuentes sin necesidad de ser expertos en la materia.
Solo tienes que adaptar el tradicional “no hables con desconocidos” a la Red.
Te
resumimos diez medidas fáciles, sencillas y para toda la familia que puedes
tomar para estar más seguro.
10 consejos sencillos para proteger a
nuestros abuelos en Internet
1. No te fíes de todos los correos
electrónicos
Algunos
ciberdelincuentes pueden hacerse pasar por otra persona para tratar de robarte
tu información personal. Pero, ¿cómo saber que te están engañando?
Simplemente, no sigas la conversación a quien no conoces. No hagas clic en los
enlaces de un remitente desconocido y nunca dejes tu información confidencial
en una URL que no comience por “https://” (verás un candado en el navegador).
Tu entidad bancaria nunca te pedirá las claves de tu cuenta por
correo, así que no la proporciones.
2. No descargues cualquier archivo adjunto
Si una
dirección de correo que no conoces te envía un adjunto, ya sea un archivo
‘.zip’, ‘.rar’, ‘.exe’, un documento de Word o una aparentemente inocente
fotografía, no lo descargues. Todos pueden contener malware que
infectará tu ordenador. Tampoco te fíes de los correos de tus amistades
porque, sin querer, pueden estarte enviándote un archivo peligroso. Si no
esperabas recibirlo y no te informan en el propio texto del mensaje de su
existencia, es mejor que preguntes antes de abrirlo.
3. Navega por Internet sin
naufragar
No
introduzcas tus datos personales en cualquier sitio web que te los pida sin
saber para qué los quiere. También debes dejarte aconsejar por
tu navegador. Muchas veces, te informa con una advertencia de
seguridad de que el sitio al que intentas acceder puede ser peligroso. Lo
mejor es que le hagas caso.
4. Crea varias contraseñas y cámbialas de
vez en cuando
Si
quieres registrarte en una página web en la que confías,
utiliza contraseñas que incluyan números, letras, mayúsculas,
minúsculas y símbolos (aunque muchos servicios te piden ya
obligatoriamente estos requisitos). Nunca utilices la misma contraseña en todas
las páginas, cámbialas periódicamente, no se las envíes a nadie y procura no
apuntarlas en un ‘post-it’ que alguien te pueda quitar. Aunque te parezca un
proceso tedioso, es imprescindible para que no accedan a tu vida en la red.
5. Elimina la molesta publicidad
Nunca te
acuerdas de qué has pinchado para que, de repente, tu navegador se haya llenado
de banners, ventanas emergentes y anuncios que no deseabas ver. Para evitarlos,
conviene instalar algún servicio que bloquee la dichosa publicidad,
como Adblock.
6. Cuidado con los SMS
Los
ciberatacantes también pueden utilizar este tradicional servicio de
mensajería para cometer sus fechorías, por lo que tampoco hay que fiarse
de los enlaces que puedan contener. Hace unos meses, se propagó un
malware con este método: el SMS preguntaba “¿es esta tu foto?” y al
pinchar en el hipervínculo, se instalaba una aplicación que espiaba la agenda
del teléfono.
7. Instala antivirus en todos tus
dispositivos
Deja que
los expertos se preocupen por tu ordenador o teléfono:
una protección antivirus te protegen del malware, ayudan a que
realices compras seguras por la red y evitan el ciberacoso. Navegarás por
Internet más tranquilo mientras otros velan por tu seguridad.
8. Cuidado con las wifis públicas
Seguro
que alguna vez has llegado a una estación de tren, una cafetería o un hotel y
te has conectado a la red wifi que ofrece. En esos momentos, has de
pensar que cualquiera puede estar conectado a esa red pública, por lo que
deberás tener especial cuidado con las páginas web a las que accedes. Si entras
en sitios en los que estás registrado, revisa que el icono
del candado esté presente. Además, es recomendable dejar las compras
online y las transacciones para otro momento.
9. Elimina la huella que has dejado en
otros ordenadores
Si te
conectas a tu correo personal o a otros servicios en los que estás registrado
desde el ordenador del trabajo o de cualquier otro lugar, estás
dejando tu rastro en ese equipo. Por ello, conviene borrar esos pequeños
ficheros que se han quedado guardados, las famosas ‘cookies‘. El menú
‘Configuración’ de tu navegador te ayudará a borrar esos datos. Si no
encuentras la opción, puedes buscar un sencillo tutorial para
conseguirlo. Aquí te dejamos el de Chrome.
10. Permite las actualizaciones del
software y del sistema operativo
El “más
vale lo malo conocido que lo bueno por conocer” no funciona en Internet. Si tu
sistema operativo, alguno de los programas que tienes instalados o las
aplicaciones que has descargado en el móvil reclaman que las actualices, lee
atentamente su advertencia y dales tu aprobación. Aunque tengas que adaptarte a
los cambios, siempre será mejor que quedarte con un anticuado servicio, ya que
el fabricante dejará de preocuparse por su seguridad con el tiempo.
Fuente bibliográfica
Abuelos en Internet - Cómo protegerlos. Media Center Spain [en línea] [sin fecha]. [Consulta: 8 noviembre 2015]. Disponible en: http://www.pandasecurity.com/spain/mediacenter/consejos/10-consejos-proteger-abuelos-internet/.
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30 may 2015
¿Qué pasaría si nos quedáramos un día sin internet?
Hace una semana la cadena francesa TV5 Monde permaneció en negro durante casi 24 horas tras sufrir un ciberataque reivindicado por el Estado Islámico. La emisora perdió el control de sus páginas web y redes sociales y se bloqueó todo su sistema informático. Su director señalaba que tardarían semanas en recuperarse y que este atentado tendrá "costes económicos importantes". "Necesitamos tres personas o cuatro para desarrollar una labor que antes realizaba un sólo empleado y tardamos tres horas en hacer algo que antes se resolvía en tres minutos", lamentaba.
Este ejemplo real ocurrido en la cadena gala sirve para ilustrar el caos que generaría un apagón similar a escala nacional. Varios expertos analizan para EL MUNDO las consecuencias que tendría esta desconexión durante 24 horas para un país como España. Para Enrique de la Hoz, experto en ciberdefensa de la Universidad de Alcalá, este día a oscuras "sería una hecatombe a nivel de gestión". "Habría un parón técnico que afectaría a todas las capas económicas, del consumo y de las empresas", analiza José Díez Medrano, experto en comunicación y economía de la Universidad Europea de Madrid (UEM).
· ¿PODRÍA OCURRIR?
Esta hipótesis no es ningún disparate pues la amenaza de un ciberataque "es real", explica Raquel Ureña, del departamento de Economía y Finanzas de la UEM. Según De la Hoz, una potencia extranjera "puede desenganchar a un país de internet", pervirtiendo el sistema. "Es como forzarte a coger una ruta distinta de la habitual con el objetivo de pasar por un sitio determinando y así que el atacante te pueda observar", ejemplifica.
Tampoco hay que ponerse en el caso extremo de la manipulación por parte de un grupo terrorista. Un sabotaje de las redes también tendría consecuencias nefastas. Este periódico publicaba el martes las inquietudes dentro del Ministerio del Interior por los daños colaterales que podría ocasionar la huelga de instaladores y técnicos de Telefónica.
Este paro, que comenzó a escala nacional el pasado día 7, ha dejado sin línea a centenares de hogares, incluidos los que tienen el servicio contratado con otras operadoras. Según Interior, esto "podría afectar a servicios esenciales como la teleasistencia o la seguridad en la violencia de género", que funciona por control telemático.
Para Ureña, "vivimos en una sociedad en la que manda el llamadoInternet de las cosas. Cada vez más los servicios están conectados unos a otros a través de la Red. Y la amenaza de un ciberataque ya no es una utopía sino algo real. Por eso hay que plantearse si esta conectividad tan global es buena o no", plantea la experta.
· ¿QUÉ SERVICIOS COTIDIANOS SE INTERRUMPIRÍAN?
Las Bolsas no podrían abrir, pues las transacciones se hacen a través de la Red. No se podría comprar con tarjeta de crédito ni sacar dinero. Los servicios de teleasistencia a las personas dependientes y los contadores de la luz inteligentes se quedarían en stand by. También se perturbaría la actividad en los hospitales y en las redes ferroviarias. "El país prácticamente se paralizaría, sería como estar un día hibernando", analiza Ureña.
El escenario sería especialmente desastroso para las empresas que dependen del comercio electrónico. "Aunque las empresas realizan sus propias copias de seguridad, muchos de los datos serían irrecuperables", dice Ureña. Según Enrique de la Hoz, "las redes privadas de la mayoría de las compañías están conectadas a internet y se quedarían bloqueadas".
· ¿CÓMO AFECTARÍA AL ESTADO?
Según De la Hoz, el peligro está en los sabotajes a infraestructuras que son sensibles, que usan redes que son accesibles a través de internet y cuyo funcionamiento, si quedase perturbado, podría afectar incluso a la seguridad del país. Es el caso de los mecanismos de monitorización de una ciudad, sus redes de transporte, las de control del tráfico, cualquier centro de control de un ayuntamiento o de la DGT. "En caso de sabotaje a estas redes, el Estado se quedaría a ciegas", dice.
El experto explica que hay muchas infraestructuras que se conectan a redes que usan la misma tecnología que internet y que el Estado las controla de forma remota. Es el caso de las centrales eléctricas. También de los trenes de alta velocidad. Su interrupción desataría un caos. "Lo más importante es ese conjunto de redes sensibles que están detrás y que son accesibles a través de internet", dice.
Este invierno desenchufados tendría también consecuencias a nivel individual. Estaríamos más estresados y más solos, según Javier Díez Medrano, doctor en comunicación de la UEM, pues la sociedad "ha supeditado su funcionamiento tanto a las nuevas tecnologías que sólo el hecho de estar un día desconectados derivaría en un caos".
· ¿QUÉ CONSECUENCIAS TENDRÍA A NIVEL PERSONAL?
Según explica, estas 24 horas de oscuridad sumirían en un alto nivel de estrés a la generación de los nativos digitales, los nacidos a partir de 1995, con un ratón en una mano y una tablet en la otra. Estos jóvenes "se quedarían totalmente perdidos, pues han vinculado su capacidad para resolver problemas a la existencia de una tecnología", dice.
El impacto sería menor en la generación de baby boommers, los nacidos entre 1945 y 1964, y los que tuvieron una infancia analógica y una madurez digital. Estas personas tendrían, a su juicio, más facilidad para adaptarse y sobrevivir en ese hipotético día de tinieblas.
"La ausencia de internet no perjudicaría su capacidad de comunicarse, tomar decisiones y transmitir información pues llevan toda la vida adaptándose a los nuevos cambios. Los nativos digitales tienen más capacidad multitarea pero siempre en mundos virtuales", dice.
Pone como ejemplo el de una empresa donde los directivos o empleados mayores de 40 años "vivirían el percance como una anécdota mientras que los jóvenes no sabrían cómo defenderse, verían totalmente interrumpida su actividad y pedirían ayuda a los veteranos".
· ¿CUÁNTO TARDARÍAMOS EN RECUPERARNOS?
Al país "le costaría recuperarse" de las consecuencias de este día a oscuras aunque los daños serían difíciles de cuantificar. "Mucha información se perdería y para algunas empresas sería vital", relata Ureña.
Todos los expertos destacan que la inteligencia de los países "se centra precisamente en tratar de protegerse contra ciberataques y en cómo obrar en caso de desconexión".
Fuente bibliográfica
VILLAÉCIJA, RAQUEL 2015. ¿Qué pasaría si nos quedáramos un día sin internet? ELMUNDO [en línea]. [Consulta: 30 mayo 2015]. Disponible en: http://www.elmundo.es/economia/2015/04/16/552e471de2704e3a3f8b4580.html.
21 dic 2013
¿Te vas de vacaciones? Cómo cuidar la información personal
El 52% de los argentinos se preocupa por la seguridad informática almacenada pero pocos realizan una copia en casa.
Con la llegada de las vacaciones muchas vceces dejamos pasar por alto una preocupacion que está a lo largo del año; la seguridad de los dispositivos moviles y objetos informaticos personales.
Un estudio difundido por la empresa de seguridad informática F-Secure, informa que el 52% de los argentinos está preocupado por la seguridad y privacidad de su información y un 67% valora más la información almacenada en sus dispositivos que el propio equipo.
Con estos datos, deberían sugerir que la misma mayoría hace una copia de los datos (fotos, contactos, documentos) que tiene en el disco rígido o en la memoria del equipo antes de partir de viaje, sin embargo es un hábito poco probado aún entre los "heavy users" (fanáticos) de la tecnología.
Con las salidas fueras de casa se debe tener en cuenta que:
• Antes de guardar en la mochila los teléfonos, tabletas, cámaras, notebooks o el dispositivo móvil que elijamos para las vacaciones, se recomienda hacer las copias que quedarán en casa hasta el regreso.
Sin ser paranoicos es importante entender que nuestra información está en línea, y que hay cientos de delincuentes ávidos por detectar los datos que les permitan realizar un robo de identidad o directamente una transferencia bancaria desde nuestras cuentas a las suyas.
Además en caso de mantener información personal en el dispositivo, se recomienda la implementación de alguna de las aplicaciones de bloqueo y localización, para evitar que un robo del equipo ponga en manos ajenas los datos almacenados.
En términos generales diferentes compañías coinciden en la importancia de utilizar redes seguras ya sea para mandar un mail o compartir un rato en las redes sociales.
Aeropuertos, bares, plazas tienen coberturas de redes wifi para acceder a internet, pero se trata de redes públicas, lo que significa que personas desconocidas también la están utilizando y entre ellos puede hallarse alguien que introduzca un código malicioso para espiar a los otros usuarios.
"Quizás se puede creer que la privacidad está garantizada porque se está usando el dispositivo personal, pero esto es incorrecto", agrega el experto en seguridad, Sean Sullivan.
Por esto, se recomienda no utilizar ningún programa o aplicación que contenga información confidencial e incluso se promueve el uso durante las vacaciones de cuentas nuevas para evitar que extraños detecten información privada como contraseñas o cuentas bancarias.
Lo mismo se aplica cuando se utilizan computadoras públicas, ya sea en un locutorio o un en cyber cafe.
El especialista propone usar estas computadoras públicas solo para actividades que no requieran la contraseña, como la lectura de noticias; ya que el equipo puede estar infectado con un spyware diseñado para el robo de contraseñas.
Los expertos sugieren evitar que el dispositivo personal se conecte de forma automática a la red pública, y eliminar los datos de la cuenta de acceso una vez que abandonamos esa ciudad.
Una técnica común de quienes roban información a través de la informática es crear una conexión falsa, por lo cual es recomendable asegurarse que la red inalámbrica del establecimiento es real.
Otra buena recomendación es deshabilitar el uso compartido de archivos y activar el firewall para bloquear conexiones entrantes al dispositivo.
Otras recomendaciones, generales para el uso seguro de internet, son observar el candado y lo forma "https" en la barra de dicciones para cualquier sitio que requiera poner información personal, como los de banca en línea, o las redes sociales.(Télam)
16 dic 2013
Internet no sabe cómo guardar un secreto
Por: Ariel Torres
"En un mundo donde los datos son la moneda de curso legal, y donde no tenemos mejores centinelas que el código escrito por el hombre y dispositivos vulnerables, no existe tal cosa como un secreto." Esta frase pertenece a la novela de ciencia ficción de 1998 This Alien Shore, de Celia Friedman. Algo más de 140 caracteres que retratan con incisiva precisión nuestro mundo interconectado de hoy.
Intercambié varios mails con Celia para llegar a la traducción más fiel y menos forzada; luego le seguí dando vueltas y vueltas hasta llegar a la versión de arriba. Pero, por supuesto, sigue resultando más rica en su forma original: "In a world where data is the coin of the realm, and transmissions are guarded by no better sentinels than man-made codes and corruptible devices, there is no such thing as a secret."
Un amigo solía poner esta frase, debajo de su firma, en todos sus mails. Es un resumen perfecto de lo que sigue.
***
Aparte de los aspectos técnicos, que traté en la primera entrega de esta serie sobre la vigilancia de la NSA , y los que conciernen a nuestros derechos civiles, que analicé la semana última , queda por ver qué puede hacerse para mantener un mínimo aceptable de privacidad en los tiempos de Internet. A primera vista, el escenario no es para nada alentador.
Excepto que hayas vivido los últimos 18 años en una isla desierta (digamos, desde la JenniCam para acá), habrás visto cientos de encendidas advertencias y oscuros presagios respecto de la privacidad, una garantía -constitucional, en el caso de la Argentina- universalmente reconocida por todas las democracias occidentales.
Lamentablemente, no alcanza con instalar un software de seguridad para mantener a raya a los fisgones. Sería fantástico poder decirte que de ahora en más uses siempre una red privada virtual (o VPN), navegues exclusivamente mediante Tor o cifres hasta los contenidos del freezer y, con una tranquilizadora palmada en la espalda, asegurarte que de esta forma tus comunicaciones van a ser 100% privadas. Pero no, ninguna de estas maniobras, pese a que tienen sentido (bueno, salvo lo del freezer, ya sé), va a dar resultado sin hacer un cambio más profundo, un cambio de mentalidad.
NO SOS VOS, SON LOS NÚMEROS
El fenómeno que hace posible y subyace debajo de la vigilancia masiva de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos -y, para el caso, de las demás agencias de inteligencia de las naciones poderosas- es, en realidad, muy sencillo. Hasta hace unos 30 años la información estaba anclada a medios físicos bastante fáciles de proteger: papel, vinilo, acetato, cinta magnética. Los datos no existían fuera de estos materiales, salvo en la memoria de los eruditos. El Principio de Fahrenheit 451.
No había, pues, ninguna posibilidad de que un gobierno espiara tu caja de fotos. O tu biblioteca. Excepto que te allanaran la casa.
La correspondencia podía inspeccionarse, pero era muy complicado. Mecánicamente complicado.
Las líneas de teléfono eran cables que había que intervenir físicamente para averiguar de qué estaban hablando dos personas. Si ese espionaje intentaba hacerse en el extranjero, había que trasladarse a ese país, con los riesgos que esto suponía para el espía y para las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
En las calles no proliferaban las cámaras de seguridad, no se podía escrutar la Tierra con satélites de alta resolución ni se habían inventado los micrófonos láser capaces de grabar una conversación dentro de una habitación cerrada desde la vereda de enfrente.
Bueno, ese mundo ha desaparecido por completo. Hoy confiamos nuestra información a medios digitales, es decir, numéricos e independientes del sustrato. A los JPG de tu boda no les preocupa si están en una tarjeta de memoria, un disco duro, un CD, un DVD o en la nube de Internet. De hecho, tus fotos ya no poseen pigmentos; están compuestas exclusivamente de números.
La información ha perdido toda encarnadura. Esto es bueno en muchos sentidos. Por ejemplo, ya no tenemos que esperar 15 días para encontrarnos con nuestras tomas. Las vemos un segundo después de disparar. Es también más económico y, por eso, nos damos el lujo de sacar miles (literalmente, miles) de fotos.
Estas ventajas tienen sus inconvenientes, sin embargo. El más obvio es que la información se ha vuelto muy lábil. Mientras que el papel y el plástico eran bastante resistentes a los daños, los métodos usados por los dispositivos de almacenamiento digital para registrar datos todavía son muy delicados y sensibles. De ahí que hagamos backup de nuestros JPG y no, por ejemplo, de nuestras fotos en papel. Cuando yo era chico se hacía una copia de cada foto y nada más. Sabíamos que durarían para siempre.
(Paradójicamente, los datos grabados en dispositivos digitales tienen una resistencia notable a desaparecer por completo. Si el disco duro de tu PC falla, ya no podrá accederse, cierto. Pero una empresa de recuperación de datos y, obvio, las agencias de inteligencia poseen herramientas para extraer información de medios aparentemente desahuciados.)
Una de las principales ventajas de los datos digitales, el que ocupen muy poco espacio, constituye una de las mayores desventajas en términos de privacidad. Por ejemplo, un pendrive de 8 gigabytes equivale, en términos de información, a 2000 Biblias. Dos mil Biblias en papel pesan más o menos una tonelada. Un pendrive, 5 gramos.
Traducido: uno podría llevarse 160.000 documentos clasificados de 50.000 caracteres cada uno en el bolsillo. ¿Te suena?
Extraer esa misma documentación, 30 años atrás, hubiera sido, como mínimo, llamativo. "Usted perdone, pero tengo que sacar esta tonelada de carpetas de los archivos. Sí, sí, dicen CLASIFICADO., con permiso."
Y luego está el tema de las telecomunicaciones. No sólo la información es liviana como el ectoplasma y tan pequeña como las bacterias, sino que además puede copiarse en segundos de una punta a otra del mundo mediante redes digitales que no tienen -y sería complicadísimo imponerles- fronteras.
Estas copias son la contracara de la fragilidad del dato guardado en tu disco duro; lo que subís a Internet puede replicarse millones de veces y quedar dando vueltas por ahí para siempre. La pretensión de algunas celebridades -comprensible, justificada, legítima- de eliminar videos o fotos personales que se han filtrado a Internet es, técnicamente, una fantasía. Lo que se sube a Internet queda en Internet. Y si está online, podría haber sido descargado a cientos de miles de computadoras, tablets y smartphones, desde donde alguien podría volver a subirlo en el futuro. Etcétera.
Otro tanto ocurre, dicho sea de paso, con un tipo de información que dejamos por todas partes sin darnos cuenta: registros de navegación (los sitios que visitamos), archivos que bajamos y subimos, avisos a los que les damos clic, búsquedas en Google, nuestros contactos, las relaciones que establecemos en Facebook y Twitter, y sigue la lista.
Como si esto no fuera bastante, la información digital sufre un inexplicable desamparo legal en muchas jurisdicciones. Estuve un rato largo hablando por teléfono con Pablo Palazzi, abogado especialista en protección de datos personales, y el asunto es tan extenso que sería imposible abarcarlo aquí. Se supone, razoné, que si nuestras comunicaciones son más vulnerables ahora que antes, entonces el correo electrónico debería tener al menos tantas garantías como el postal. Pero no siempre es así.
En Estados Unidos, me explica Palazzi, luego de 180 días de enviados, los mails pueden ser leídos por la fuerza pública mediante una simple citación; es decir, sin que medie la orden de un juez. Y, al revés que en la Argentina, el correo electrónico, en ese país, no se encuentra protegido mientras viaja por las redes. Los metadatos (remitente, destinatario, fecha, hora) no son tenidos por la ley como datos privados en ese país.
Pese a que en la Argentina el mail está más amparado por la legislación, hay algo que no debemos olvidar: los mensajes de correo electrónico, salvo que hagas algo al respecto, no viajan encriptados, así que son fáciles de interceptar (por la naturaleza de Internet) y de inspeccionar (no hay sobre ni cifrado, es como una carta abierta). Dicho sea de paso, Google fue pionero en el cifrado del correo, pero esto no es una solución mágica tampoco; lo analizaré en la próxima columna.
En total, y para no marearte: no existe el equivalente de la caja fuerte en el mundo virtual. Tratar de replicar ese nivel de seguridad en Internet es imposible.
Ha habido un cambio tecnológico que alteró una serie de reglas de juego básicas de la civilización. Aunque no haya autos voladores ni hayamos colonizado Marte, el siglo XXI es, en términos informáticos, tan diferente del mundo en el que crecí como aquel mundo lo era de la Londres del siglo XVII.
Sin embargo, y como suele ocurrir, el problema no está en que las nuevas reglas de juego sean complejas. La dificultad está en aceptar esas reglas. Nos equivocamos más por nostalgia que por no entender de computadoras.
Nos gustaría que el mundo siguiera siendo tan sencillo como hace 30 años, de la misma forma en que mi abuelo Manuel añoraba las condiciones de realidad de principios del siglo XX. Todo tiempo pasado fue mejor, decía Séneca, ¿no?
Bueno, podemos quedarnos con eso, pero en mi opinión es mucho más saludable dar vuelta la página y tratar de ver cómo se mueven las piezas en este nuevo ajedrez. Acordate, las especies que sobreviven no son las más fuertes ni las más resistentes. Son las que mejor saben adaptarse.
En este sentido, la regla de oro en la Red es: no intentes ocultar cosas online, no se puede. Internet no sabe guardar secretos. O, para ser más precisos, el costo de asegurar las comunicaciones es tan alto que excede el presupuesto de la mayoría de nosotros.
En otras palabras, tu vida en línea debe ser idéntica -o, al menos, muy semejante- a tu vida en la vía pública. No veas a Facebook como una reunión de amigos o a Twitter como una charla de café. No lo son. Tu intimidad más sensible debe quedar entre los tuyos y en el mundo real. Así comienza tu privacidad en línea en el siglo XXI.
En la próxima y última entrega de esta serie sobre la vigilancia masiva de la NSA, un texto dedicado a las herramientas para cifrar y anonimizar, todo aderezado con un buen puñado de sentido común. Porque esa regla de oro es también una ley de hierro, y ni algoritmos ni dispositivos, como previó Friedman, son por completo inviolables.
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