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1 sept 2012
Assange, Wikileaks y la censura en el siglo XXI
Por: Fernando Báez
El autor de ‘Historia de la Destrucción de Libros’ y ‘El saqueo cultural de América Latina’ hace una reseña de la compleja relación entre Estados Unidos y la libertad de información, hoy aniquilada por las doctrinas de seguridad nacional. Fernando Báez además recuerda al héroe de esta historia, el joven Bradley E. Manning, quien hoy está apresado por haber entregado para su difusión los cables que revelan en parte la trama oculta del imperio norteamericano. Hoy Báez prepara su próximo libro: ‘Las maravillas perdidas del mundo’.
En la portada de la revista Life del 29 de mayo de 1944, Nro. 97, aparece una imagen que siempre me ha perturbado. Me refiero a esa escena frecuente en la Segunda Guerra Mundial: dos oficiales, uno de ellos cabizbajo, acaso sonriente, junto a un fajo de hojas en llamas y el otro, que confunde el deber con el desinterés, echando un vistazo a un expediente. Ambos calcinan información secreta en un pequeño horno y la leyenda de la imagen establece de forma expresiva: “Oficiales de la Sección de Inteligencia que vigilan la inteligencia del enemigo queman papeles confidenciales”.
Hablo de 1944, un año de acciones terribles que probablemente obligaron a borrar los datos de operaciones crueles contra los nazis; lo increíble es que han pasado casi siete décadas y los gobiernos de EEUU siguen en guerra y ocultando datos, sin que importe el Acta de Libertad de la información, que es de 1966, ni la Freedom of Information Clearing House, organismo que protege a los ciudadanos que indaguen información pública denegada. Lugares como la prisión de Guantánamo son bóvedas de verdades ocultas, aunque los ciudadanos entusiastas y activos confían en que el fenómeno de Wikileaks retome sus antecedentes y tumbe las aspiraciones de los manipuladores del mundo.
El primer golpe duro contra los agentes de la desinformación ocurrió en 1971, cuando el periodista Neil Sheeban del New York Times tuvo acceso a 7.000 páginas clasificadas como secreto de estado máximo sobre la guerra de Vietnam y comenzó una sucesión de reportajes sobre los costos de una tragedia nacional, lo que provocó renuncias y reacciones violentas sobre los Papeles del Pentágono y, pese a la oposición política, el Tribunal Supremo sentenció que la seguridad nacional no estaba por encima del derecho a la información en todas las ocasiones, porque podía ser una excusa más que una realidad.
En ese momento, el autor intelectual de la filtración de documentos fue el analista militar Daniel Ellsberg, que destruyó su carrera por un asunto de conciencia al entregar el informe Relaciones Estados Unidos-Vietnam, 1945-1967: Un estudio preparado por el Departamento de Defensa a 18 diarios, entre los que estaba el poderoso The Washington Post. El oficial, que laboraba en la Rand Corporation fue espiado, difamado e incluso le inventaron cargos de espionaje para los soviéticos e incluso una mujer advirtió que él la había violado. Un consumado asesino impune como Henry Kissinger, advirtió que Ellsberg era “el hombre más peligroso de Estados Unidos y debe ser detenido a cualquier costo”. El mundo era entonces tan absurdo como el actual y Kisinger, en lugar de pagar sus delitos, fue premiado con el Nóbel de la Paz.
El segundo caso fue el Watergate, que expuso las mentiras del Presidente Richard Nixon y lo obligó a su salida el día 8 de agosto de 1974: la historia puede leerse en Todos los hombres del Presidente, un memorable recuento de Bob Woodward y Carl Bernstein donde una fuente identificada como Garganta Profunda y que hoy sabemos que se llamaba W. Mark Felt, director adjunto del FBI, expuso la verdad sobre las escuchas ilegales y pagos de soborno del equipo más cercano al primer mandatario. Cómo pudo mantenerse al margen de la polémica, es difícil de imaginar salvo por el excelente trabajo de los reporteros.
251.287 CABLES
En los recientes años se ha formado un nuevo alboroto conocido el tema de Wikileaks, cuyo liderazgo lo tiene el misterioso y polémico australiano Julian Assange, hoy peleado con sus antiguos compañeros de ruta. La hiperinflación de archivos que ha acelerado la era digital puede explicar que hayan sido difundidos 251.287 cables entre noviembre y diciembre de 2010, unos menos importantes que otros, pero fundamentales para conocer la actividad de 274 embajadas de EEUU en el mundo.
Algunos documentos son tediosos, archisabidos; apenas 15.000 documentos tienen relevancia y es justificable que las cadenas de medios globales se interesaran repentinamente por divulgar su contenido en medio de una crisis como la fracasada ocupación de Iraq, el desastre de Afganistán y la hecatombe económica que tiene en su contra el Presidente Barak Hussein Obama, de origen tan hawaiano como el propio vocablo Wiki.
En general, la publicación de la organización Wikileaks apareció y ha seguido apareciendo, no sin conflictos crecientes, en prestigiosos medios internacionales como El País, Le Monde, Der Spiegel, The Guardian y The New York Times. Entre la difusión de material más controversial acaso está un vídeo del 12 de julio de 2007 donde se logra distinguir cómo las tropas de EEUU asesinaron con desprecio al reportero de Reuters Namir Noor-Eldeen, y para no dejar testigos mataron a otras diez personas. Una conspiración de silencio que también ha acompañado el crimen del periodista José Couso, sentenciado a ser un símbolo sin significado por las corporaciones de medios.
“Assange es un terrorista de alta tecnología”, ha señalado el oscuro vicepresidente Joseph Biden, un burócrata al servicio de clubes y asociaciones favorables a las industrias militares. El bloqueo a WikiLeaks, por supuesto, ha pasado por una cibercensura violenta: La bondadosa Biblioteca del Congreso, un bastión conservador en manos de James Billington –experto de la era Reagan que todavía está vigente– niega a cualquier usuario acceso a los cables y este incidente ha causado problemas porque la consulta de base de datos del propio Congreso no ha podido ejecutarse.
El escepticismo y la sorpresa no deben impedir que el lector tenga presente que dentro de EEUU hay un pequeño grupo de poder cuyos privilegios son intocables como en cualquier otro lugar del mundo, sea China, Rusia o Suiza. No hay medio de comunicación, no hay institución o espacio que no estén bajo su control sobre todo a partir del fortalecimiento de los grupos post-guerra fría y el colapso posterior de la Unión Soviética. El Pentágono posee una Unidad para la ciberguerra capaz de asediar y detener información sobre datos de seguridad nacional, pero extrañamente no pudo impedir el flujo de datos de Wikileaks.
EL SOLDADO BRADLEY E. MANNING
No tiene sentido perder de vista dónde comienza esta historia. La fuente principal de la filtración fue Bradley E. Manning, un joven defensor de los derechos homosexuales nacido en 1987, criado en Oklahoma, la ciudad donde el veterano Timothy McVeigh causó el mayor atentado terrorista en 1995. De Manning, entrenado en Fort Huachuca, un centro militar de Arizona, sabemos que tenía acceso a la red secreta de documentos, y que estaba especializado en determinar las vulnerabilidades del adversario, analizar y preparar emboscadas. En Iraq, estuvo en Contingency Operating Station Hammer, donde además del amor por el golf de sus oficiales se conocen las operaciones de guerra sucia que han llevado a cabo.
Un buen día, el enojo reprimido o la sensación de poder que da la información, o ambas cosas, llevaron a que Manning preparara un CD al que puso en su etiqueta el nombre de la extravagante cantante Lady Gaga y descargó los datos que tenía a la mano, la punta de iceberg que podría ser la Antártida de los secretos. Posteriormente, contactó a la organización Wikileaks y su acción le costó cárcel, aislamiento y tortura, sin contar el misterioso manto de negligencia desagradecida que ha cubierto sus acciones en una era de banalidad y farándula adictiva.
Todo iba en camino de pasar a ser una noticia sin público entre 2010 y 2012 hasta que Ecuador concedió el asilo diplomático a Julian Assange en su Embajada en Reino Unido y pronto se supo que la policía ya contaba con un Plan para violar cualquier acuerdo internacional y extraditar a Assange a Suecia, donde unas mujeres lo acusan de hacer el amor sin preservativos, lo que es una excusa perfecta para que Suecia pueda cumplir con su pacto ignorado de entregar al periodista a EEUU, donde sería arrestado y eventualmente desaparecería en pocos años cuando los ciudadanos estuviesen distraídos por algún episodio de una de sus series de televisión favoritas sobre la fama, la supervivencia, o el humor inocuo.
Así funciona el mundo de hoy, igual o peor desde ese instante en que la seguridad nacional sirvió para aniquilar los derechos humanos. En la versión de El Gatopardo 2.0 todo ha sido clonado para preservar la esencia de las mentiras: Guantánamo sigue, Iraq está al borde de en guerra civil, Al Qaeda se fortalece en el África subsahariana, Bin Laden fue asesinado y arrojado al mar y esa versión debe aceptarse como única sin evidencia, Afganistán es un desastre, los banqueros corruptos de Wall Street que han creado una crisis mundial están más protegidos que nunca, y para mantener tranquilos a los medios que se quejan por sus muertos –nunca por los de los otros—se han desarrollado unos vehículos aéreos no tripulados (los drones) que aniquilan silenciosamente a centenares de personas en Paquistán y Yemen –muchos inocentes.
De no ser por Wikileaks, y el camino que ha abierto, las falsedades tendrían coartadas perfectas y por eso es que millones hemos decidido apoyar la labor de Assange y la de quienes como él nos ayuden a desenmascarar a los responsables de la crisis global que padecemos en estos inicios del siglo XXI. Pase lo que pase con nosotros, cárcel o desaparición, nuestros hijos merecen un mundo mejor, más transparente.
19 ago 2012
11 razones por las cuales Ecuador le otorgó asilo a Assange
SALVEMOS A WIKILEAKS!!!
(CNNMéxico)– El gobierno de Ecuador concedió asilo político al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, este viernes, con base en 11 razones.
Assange solicitó asilo ante la embajada del país sudamericano en Londres el pasado 29 de junio, luego de agotar todas las instancias legales para evitar ser trasladado a Suecia, donde tiene pendiente una investigación por supuestos delitos sexuales. Él sostiene que los encuentros con dos mujeres que lo acusan de agresión sexual fueron consentidos y que por lo tanto, es inocente.
Desde entonces permanece en la embajada ecuatoriana para evitar ser detenido por la policía británica y extraditado.
Una eventual extradición a Suecia abriría las puertas para que Assange sea extraditado a Estados Unidos, donde podría ser juzgado por filtrar información clasificada de ese país, según su defensa.
Ricardo Patiño, canciller de Ecuador, explicó en rueda de prensa por qué su país decidió dar asilo a Assange y con ello desafiar a los gobiernos de Gran Bretaña, Suecia y Estados Unidos. Estas son sus 11 razones:
1. Ecuador considera que Julian Assange es un profesional de la comunicación cuya trayectoria como luchador por la libertad de expresión, de prensa y los derechos humanos está avalada por galardones internacionales.
2. Assange publicó a través de WikiLeaks información privilegiada que afectó a funcionarios, países y organizaciones.
3. Ecuador considera que hay indicios de que los países afectados pueden tomar represalias en detrimento de la seguridad, integridad y vida de Assange.
4. Ecuador sostiene que hizo gestiones diplomáticas con varios países para tratar de obtener garantías de que la vida del australiano estará protegida en caso de ser extraditado a Suecia o Estados Unidos, pero éstos no se las dieron.
5. También consideró que es factible la extradición de Assange a un tercer país fuera de la Unión Europea sin las debidas garantías para su seguridad e integridad personal.
6. Cree que, en caso de ser extraditado a Estados Unidos, Assange sería juzgado por tribunales especiales y militares en los que recibiría un trato cruel o degradante, y que podría ser condenado a cadena perpetua o a la pena de muerte.
7. Ecuador cree que Assange debe responder a la investigación que tiene pendiente en Suecia, pero también considera que la fiscalía sueca le ha impedido defenderse correctamente en este proceso.
8. Asegura que los derechos procesales de Assange han sido menoscabados durante la investigación en Suecia.
9. Australia, país de origen de Assange, no le ha ofrecido protección ni auxilio, según Ecuador.
10. El país sudamericano infiere a partir de declaraciones de funcionarios de Gran Bretaña, Suecia y Estados Unidos que estos países no respetarán convenciones ni tratados internacionales para trasladar a Assange, y que darán prioridad a leyes internas de jerarquía secundaria.
11. Si Assange ingresa a prisión preventiva en Suecia se iniciaría una cadena de sucesos que impediría que se tomen medidas de protección posteriores para evitar su extradición a otro país.
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2012/08/16/ecuador-otorga-asilo-a-assange-para-evitar-un-juicio-cruel/
24 jul 2011
‘Facebook es la máquina de espionaje más atroz jamás inventada’, Assange
El fundador de la organización WikiLeaks ha criticado duramente a las grandes corporaciones de Internet estadounidenses y especialmente a Facebook porponer la información privada de sus usuarios al servicio del gobierno de los Estados Unidos. Considera que cada amigo registrado el usuarios le hace a la CIA y al FBI. Facebook se ha defendido de la acusación.
[Actualización] Facebook ha respondido a las declaraciones de Julian Assange acerca de su colaboración con las agencias de inteligencia estadounidenses y ha asegurado que hacen lo posible para darles la menor cantidad de información personal posible, y que siempre lo hacen bajo la estructura jurídica de los Estados Unidos.
“No respondemos ante la presión, respondemos ante procesos legales. Jamás nos han presionado para que revelemos datos; luchamos cada vez que creemos que el proceso legal es insuficiente. Los estándares legales para demandar a una compañía que revele datos vienen determinados por las leyes del país, y respetamos esos estándares”.
Es precisamente esa cuestión nacional en la que se apoyaba Assange para acusar a Facebook, ya que la legislación de Estados Unidos permite a las agencias acceder a los datos sin intervención ni autorización judicial tras la última reforma aprobada. Las declaciones del fundador de WikiLeaks han llegado justo tras el descubrimiento de la venta de datos de usuario que TomTom realizó a la policía Holandesa.
Pero no todo ha sido por beneficios, ya que otras empresas norteamericanas han reconocido abiertamente que colaboran de forma constante con la justicia del país. Tanto es así que algunas como la teleoperadora Sprint han diseñado una interfaz diferente exclusiva para las agencias que les facilita la entrada y la toma de datos de usuario, según recoge Forbes.
Assange acusa a Facebook, Google y Yahoo!
Mientras espera en Reino Unido la orden de deportación a Suecia para ser juzgado por dos casos de violación, Julian Assange continúa con su actividad política y de denuncia de las actividades secretas de las naciones de todo el mundo. En este caso, a raíz de las revoluciones ocurridas en Arabia y el Magreb y de la implicación y el uso de las Redes Sociales para su éxito, y del caso concreto de Libia, Assange ha denunciado el uso que están haciendo las agencias de Inteligencia de los Estados Unidos para el control social gracias a las redes en Internet.
Especialmente contra Facebook, que reúne las condiciones perfectas para servir como fuente de datos de inteligencia, perfectamente estructurados y mientras que los propiosusuarios realizan las tareas de recolección de información.
“Aquí está la base de datos más completa de gente, sus relaciones, sus nombres, sus direcciones, sus localizaciones, las comunicaciones entre ellos y con sus familias, todo alojado en los Estados Unidos, totalmente accesible para la inteligencia de EEUU.”
La falta de privacidad en Facebook ha sido denunciada en varias ocasiones, tanto por la escasa preocupación de los usuarios como por las pequeñas trabas interpuestas por la estructura y la navegación de la web, que la propia compañía ha ido limando.
“Tienen una interfaz que han desarrollada para que la use la inteligencia americana“, afirma para explicar la forma en la que serelacionan las instituciones y las corporaciones estadounidenses. Assange considera que Facebook, Google, Yahoo! y otras corporaciones hacen el trabajo duro de recopilación y clasificación de la información que saldría caro a las agencias nacionales.
A diferencia del denunciado proyecto Megal Gear para controlar las redes sociales de forma directa denunciado por Anonymous, el fundador de WikiLeaks habla en este caso de una colaboración, pero no de un control total. “Entonces, ¿se da el caso de que Facebook esté dirigido por la inteligencia de Estados Unidos? No… es sencillamente que la inteligencia de Estados Unidos es capaz de ejercer presión política y legal sobre ellos“, ha respondido para Russia Today.
En esta entrevista de unos 12 minutos, Assange repasa otros temas denunciados por su organización como la participación de Estados Unidos en las revueltas como la Libia, las leyes de terrorismo internacional, la situación de Guantánamo o su situación personal.
Fuente: http://www.ticbeat.com/tecnologias/facebook-maquina-espionaje-mas-atroz-inventada-assange/30 may 2011
¿Por qué Twitter y Facebook nos sacan a la calle?
Por: David Varona
El Movimiento del 15M y toda la ‘spanish revolution’organizada en torno a él es un ejemplo brillante de uso de redes sociales para lograr una movilización social de gran calado. Ahora que los acampados en tantas plazas empiezan a recoger los sacos de dormir, cabe preguntarse cómo han planteado esa estrategia de uso de las redes y las nuevas tecnologías.
Y también cabe preguntarse por qué estas herramientas logran estos resultados, casi siempre impensables para los medios informativos y las herramientas de comunicación clásicas. ¿Por qué nos ponen en pie las redes sociales y no los periódicos? ¿Qué resortes sociales accionan Facebook y Twitter para que la gente reaccione? ¿Es casual o hay una base científica detrás de estos cambios de comportamiento?
RTVE.es ha querido poner la lupa sobre estos fenómenos de comunicación. Desde el triunfo del presidente Obama a la Puerta del Sol, pasando por la ‘Primavera Árabe’, nos encontramos con un denominador común: el impulso que los movimientos populares encuentran en las herramientas de creación de tejido social en internet. Y, aunque Marck Zuckerberg,propietario de Facebook, se empeñe en decir que su red no es "necesaria ni suficiente" paa poner en marcha una revolución, lo cierto es que últimamente está en todas. ¿Por qué?
Investigando el uso de las redes
El Centro de Investigación en Comunidad, Periodismo y Comunicación (CJCR) de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Austin, en Texas, es uno de los institutos pioneros en la investigación del efecto de las nuevas herramientas de la comunicación sobre la sociedad.
Al frente del CJCR está Homero Gil de Zúñiga, un investigador español que, junto con otros dos colegas, acaba de publicar un estudio en el que analizan el uso de medios sociales (como Facebook, Twitter o MySpace) para informarse y la relación que este hábito tiene con el capital social, el compromiso cívico y la participación política de los individuos.
Basado en una amplia y solvente encuesta y en una sólida y abundante bibliografía, el trabajo de Gil de Zúñiga y sus colaboradores profundiza en la influencia que los sitios de redes sociales tienen en la manera de informarse de las personas.
Buscan conexiones entre el consumo de noticias a través de las redes sociales y el refuerzo de las convicciones cívicas y la participación política, tanto on line como offline.
En definitiva, tratan de averiguar si informarse a través de estos medios sociales fomenta la aparición de lo que definen como capital social, un concepto que la doctrina académica define como los recursos disponibles en una red social, en este caso real, no virtual.
Son recursos a los que se puede acceder o se pueden movilizar a través de las conexiones y los lazos de esa red social. Es decir, el capital social sería la riqueza de valores, la conciencia colectiva, la capacidad de entendimiento y aprendizaje colectivo que llevaría a la aparición de una mayor confianza entre todos los miembros de la red social, la sociedad.
Gil de Zúñiga y los investigadores del CJCR han estudiado el consumo de noticias en redes sociales en Estados Unidos entre 2008 y 2009, todavía muy lejos de los estallidos sociales de este 2011. Y han descubierto algunos de los resortes que esconden los medios sociales para movilizar conciencias y actitudes cívicas.
Fuente de capital social
Sus datos demuestran que el uso de las redes sociales para informarse, para consumir noticias, incrementa de forma significativo el capital social. También muestran que las personas que se informan a través de estas herramientas tienen un mayor grado de compromiso cívico y participan más en los problemas de la comunidad. La participación política, tanto ‘on line’ como ‘off line’ también es mayor. A cambio, este efecto no se produce en personas que usan las redes sociales solo para actividades recreativas o de ocio.
Se produce, en palabras de estos investigadores, un ‘círculo virtuoso’ en el que las personas que se informan a través de las redes sociales de internet tienden a participar más y una mayor participación lleva a mejorar los comportamientos de búsqueda de información.
Los datos demográficos que han recabado explican, además, que los jóvenes, las minorías étnicas y las personas con bajos ingresos presentan una tendencia mayor a informarse a través de las redes sociales. Para los investigadores del CJCR, esto “podría ser un signo positivo para una democracia más sana, puesto que los ciudadanos menos privilegiados tienden a consumir menos noticias a través de los medios ‘on line’ y ‘off line’ más tradicionales”. De alguna forma, las redes sociales saltan esa barrera y permiten que la gente acceda más fácilmente a la información y, por tanto, se estimule ese círculo ‘virtuoso’.
El trabajo de Gil de Zúñiga y sus colaboradores asegura que se refuerza el argumento de los que piensan que las redes sociales son herramientas útiles para la democracia, enlazando con trabajos previos que decían lo mismo de medios como los blogs. “A corto plazo, las redes sociales proveerán información adecuada y relevante para revigorizar el proceso democrático”, asegura su trabajo.
Y, desde luego, en los últimos meses estamos asistiendo exactamente a eso, a la revigorización de la democracia en su versión más pura: la expresión directa de la voluntad de los pueblos. A caballo de las redes sociales, mucha gente empieza a pensar que las cosas están cambiando.
Mecanismos activadores de la reacción
Pero, ¿qué hacen las redes sociales de internet para que surja y prospere el capital social? Los investigadores del CJCR se hacen esta pregunta y añaden otras dos: en qué medida es diferente la información que los usuarios encuentran en las redes sociales y por qué tiene un impacto positivo en los comportamientos participativos.
Para contestar a estas cuestiones, apuntan a la forma en que se accede a la información en las redes. Cuando nos llega una noticia en Facebook, Twitter o Tuenti, por citar unos ejemplos, generalmente nos llega filtrada por alguien: un amigo, una institución a la que seguimos… Es decir, nos la recomienda alguien de quien nos fiamos. Su recomendación es, a menudo, más atractiva que la oferta editorial hecha por un medio de comunicación tradicional. Por tanto, el estudio apunta a que ese impacto informativo puede ser mucho más eficaz.
Al tiempo, el trabajo de la Universidad de Austin propone otra respuesta: las redes sociales ofrecen la posibilidad inmediata de discutir con nuestros amigos sobre las noticias: por ejemplo, en el muro de Facebook. Los investigadores creen que esta posibilidad incrementar el mecanismo de elaboración y reflexión con el que los individuos dan sentido a la información que reciben.
Por último, considera el estudio que las redes sociales ayudan a los usuarios a construir suidentidad personal, puesto que les ofrecen canales para la retroalimentación interpersonal y la aceptación entre iguales, conceptos, una vez más, unidos al afloramiento del capital social.
Los dos pasos, ahora más rápidos
Cuando hablan de intermediarios que filtran las noticias, los investigadores del CJCR están revisitando una de las teorías más interesantes de la comunicación social, la llamada‘Teoría de los dos pasos’, expuesta por el estadounidense Karl Lazarsfeld hace más de medio siglo.
Frente a propuestas como la de la ‘aguja hipodérmica’, Lazarsfeld aseguró que las noticias emitidas por los medios de comunicación llegan a las masas a través del tamiz de unos individuos más cultos o mejor preparados que actúan como filtros.
Son los ‘influencers’, lo que se llama en español ‘líderes de opinión’. Son personas que actúan como redifusores de información en sus círculos sociales, en sus redes. Deciden qué es importante y qué no lo es en la oferta informativa. Y están en todos los ámbitos y en todos los estratos de la sociedad.
Son muchos los investigadores que, al analizar las redes sociales, recurren a la vieja teoría de Lazarsfeld. En las últimas semanas se ha publicado otro estudio que lo hace. Lleva la firma de Shaomei Wu, de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, y colaboran en él tres investigadores de Yahoo, el ya veterano buscador y portal web.
Su trabajo ‘Twitter, quién dice qué a quién’ se plantea cómo se desarrollan las relaciones de comunicación y, por tanto, las influencias y los filtros de información, dentro de Twitter, la red social de ‘microblogging’ que ha cobrado tanto protagonismo en los últimos acontecimientos.
Shaoemi Wu y sus colaboradores se plantean el análisis de los flujos de información dentro de Twitter y, en especial, cómo fluye la información que producen los medios de comunicación. Se plantean si las masas reciben en Twitter lo que los medios lanzan a Twitter o si, por el contario, hay un grupo de líderes de opinión que actúan como intermediarios y deciden qué circula y qué no circula por Twitter.
50.000 influyentes ‘tuiteros’
El trabajo, de gran complejidad, analiza unos 5.000 millones de mensajes emitidos entre 2009 y 2010, a lo largo de 223 días. Y, para filtrarlos, han tenido en cuenta cuatro grandes grupos de personas dentro de la red: celebridades (Barak Obama, Ladi Gaga, Paris Hilton…); medios de comunicación (CNN, New York Times); organizaciones (Amnistía Internacional, WWF…) y blogueros (BoingBoing, FamousBloggers, Gizmondo…) El trabajo se ha basado en analizar los mensajes que emite cada grupo y ver cómo se distribuyen.
También han estudiado las relaciones entre los miembros de cada grupo, de unos grupos a otros y de estos grupos a la masa de ‘tuiteros de a pie’.
Como parte del estudio, cuantificaron el grado en que los usuarios normales reciben información filtrada por otros frente a los que la reciben directamente de los medios. Descubrieron que incluso aquellos que recibieron en sus ‘time lines’ más de 100 urls de webs de medios de comunicación las recibieron filtradas por intermediarios. Esto muestra el altísimo grado de intermediación que se produce en la red. De hecho, calculan que la mitad de los mensajes que recibe un usuario han sido filtrados por otros antes de llegarle.
¿Y quién son esos intermediarios? Los datos del estudio muestran que son unos 500.000 usuarios los que filtran para el resto. Lo más sorprendente es que sólo un 4% de estos usuarios pertenece a la élite. El resto, son gente común y corriente, ‘influencers’ anónimos. Los investigadores considera que son personas más conectadas y expuestas a los medios de comunicación que sus ‘followers’.
Este argumento enlaza con la investigación del equipo de Austin, mostrando de nuevo la relación existente entre consumo de noticias, uso de redes sociales e influencia en la red y su capacidad para generar compromiso social y político.
Por otra parte, El trabajo también demuestra que los grandes grupos son muy poco dados a abrirse. Las celebridades siguen a celebridades, los medios siguen a los medios… Pero les cuesta mucho escuchar lo que dicen los usuarios comunes. En cambio, estos sí prestan atención a lo que dicen esos ‘tuiteros’ de alto rango.
De ahí que los mensajes y las urls que ponen en circulación los usuarios de élite circulen más y durante mucho más tiempo. Esto puede parecer normal, pero la diferencia encontrada es tan grande que los investigadores piensan que la fuente tiene mucho que ver en la persistencia del mensaje, y que su mayor o menor longevidad no depende sólo del contenido.
Esto nos lleva a la principal conclusión del trabajo de Shaoemi Wu: el 0,05% de los usuarios de Twitter, unos 50.000 en el momento de llevar a cabo el muestreo, producía el 50% de todos los mensajes y, por tanto, concitaba la mayor atención. El otro 99,95% de las cuentas se reparte el otro 50% del contenido y la atención, lo que habla de un muy bajo nivel de aportación. El dato es impactante y deja bien clara la importancia que puede cobrar en Twitter una fuente que maneje bien sus resortes y que sepa cómo llegar a los líderes de opinión que, después, amplificarán el impacto del mensaje.
Los movimientos del norte de África
Un trabajo académico español también ha trabajado en estas líneas expuestas y ha querido analizar lo que ha sucedido con las redes sociales en el norte de África. Lo firman María del Valle Carreras y Aránzazu Román, de la Universidad de Sevilla y se titula ‘Redes sociales y herramientas 2.0 en la revuelta de Egipto’.
Esta comunicación estudia la forma en que Facebook, Twitter y YouTube sirvieron como catalizador de las protestas en Egipto y concluye que estas herramientas “son más rápidas que los medios convencionales y, al mismo tiempo, más difíciles de controlar,multiplicando la relevancia de un movimiento de masas único en el mundo”.
Si combinamos esas características que describen las investigadoras de Sevilla a las que describen sus colegas estadounidenses, estamos ante un cóctel perfecto, herramientas de gran poder para informar a la gente, formarla y activarla socialmente. Es, por tanto, el inicio de un nuevo tiempo en los medios de comunicación de masas, especialmente en su vertiente de medios de comunicación social.
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