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11 nov 2017

Seguridad y autoestima: cómo potenciarlas




Creemos que la seguridad de una persona pasa por llevarse el mundo por delante, por no tener miedos, no dar entidad a heridas emocionales. No dejarse doblegar por situaciones intensas. Una creencia que linda con la idea de perfección. Sin embargo la verdadera seguridad, radica en estar dispuestos a sentirnos vulnerables sin perder el eje ni la estima.

Una persona segura no necesariamente es la que se "devora el mundo" (aunque pueda), una persona segura de sí misma es aquella capaz de reconocer sus propias inseguridades y dar el espacio, así como la marea que sube y baja, para que con ellas pueda suceder lo mismo. La sabiduría se anida en dejar de identificarse con las mismas.

Reconocer que están y forman parte de nuestro paisaje, sin ser nosotros el paisaje y sí los observadores del mismo. Suena paradójico tal vez, pero la seguridad tiene que ver, entre otras cosas, con el buen manejo de la inseguridad.

Sabernos seres únicos
Dejar de fijarnos en el del al lado. Una persona segura es la que reconoce cabalmente que tanto ella como los demás son únicos. No hay mejores, no hay peores. Hay solo seres únicos que actúan de formas diferentes. Así, centrados en lo propio, dejan de resultar interesantes las comparaciones. Dejamos de estar pendientes de lo que hace o no el vecino, comprendemos que dicha actitud nos hace perder el equilibrio. Al estar centrados en nosotros, al intentar dar lo mejor para sentirnos bien con nosotros, dejamos de distraernos con lo que suele traernos dolores de cabeza y utilizamos toda esa energía para mejorar nuestro desempeño en la vida, incluso desde ese lugar es posible cooperar.

Compasión
Poco a poco y velozmente, va desapareciendo la drástica división antes imperante entre ciencia y espíritu, en la actualidad existen datos científicos sobre cuestiones que antes tenían que ver sólo con lo “espiritual”. La novedad es que estados como la compasión y la benevolencia, inciden directamente en nuestro bienestar emocional, por ende en la seguridad en nosotros mismos y en nuestra autoestima.

La compasión comprende a la empatía. La mirada compasiva consiste, no sólo en intentar ponernos en el lugar del otro (empatía), sino en permitirnos el impulso de buscar aliviar su sufrimiento. No es lástima ni pena. Tampoco es ser buenos. Es ser compasivos.


Cuando nos damos cuenta de que aunque sea mínimamente podemos contribuir con el prójimo, nos sentimos realmente bien. Un estado benevolente tiene que ver con tratar a los demás como nos gustaría que nos traten. Por ende, no hacer a los demás lo que no nos gustaría que nos hicieran. Tal vez sea este el mejor precepto para una sociedad organizada.

Vale la pena repetir, la intención que subyace no tiene que ver con ser buenas personas. Tiene que ver con sentirnos en paz con nuestro comportamiento en la vida.

Un propósito
La palabra Dharma en sánscrito tiene diversas definiciones, pero todas comparten la idea de tener un propósito en la vida. La pregunta sobre el ¿a qué vinimos? refiere a lo que está impreso en el corazón de cada persona. Cada uno tiene una misión, por llamarle de alguna manera. Una forma única de desarrollar un cometido.

Es necesario reconocer y focalizar los propios dones y talentos como parte de una observación interior, potenciarlos y explotarlos al máximo, en vez de pasar la vida lamentándonos de los dones que no poseemos.

Es una inyección directa a la autoestima. Sabernos capaces y a su vez reconocernos falibles. Sabernos dignos de lo mejor de la vida, por el hecho de haber nacido, es de personas sanas emocionalmente. Y no solo ello, también de personas que cooperan con un mundo mejor, más allá de lo utópico que puede resultarnos a muchos. Esto es así, ya que no podemos tratar al prójimo de una forma diferente a la que nos tratamos a nosotros mismos.


Cuando nos entrenamos en poner el foco de atención en nuestro ser, es cuando la vida comienza a cobrar otro sentido. No está de más recordar que donde está la atención, está la vida.




Fuente bibliográfica
CLARIN.COM, 07/11/2017 . Seguridad y autoestima: cómo potenciarlas. [en línea]. [Consulta: 12 noviembre 2017]. Disponible en: https://www.clarin.com/buena-vida/seguridad-autoestima-potenciarlas_0_ByGGhCdAb.html. 

18 ene 2017

10 secretos para incrementar tu autoestima

Por: Hugo Landolfi



La clave para se felices en esta vida reside en el amor hacia nosotros mismos. No caigamos en la arrogancia, pero tampoco en la ausencia. Olvídate por un momento del mundo exterior, desconéctate y pregúntate: ¿Realmente me amo tal y como soy? Responde de manera sincera y, si realmente sientes que sí lo haces, entonces bien por ti, pero en caso de que respondas con un no, no hay que desesperarse: existe una salida y a lo mejor la puedes encontrar con estos consejos.

Una baja autoestima puede causar a nuestra vida un sin número de problemas, entre ellos encontramos la falta de confianza en uno mismo, lo que al mismo tiempo origina una carencia de determinación y empeño. En general, una baja autoestima nos pone más en un estado de sobrevivencia en lugar de vivir plenamente, haciéndonos ver el vaso siempre medio vacío.
Ahora dejemos de hablar de problemas y vayamos directo al grano, es decir, a las soluciones.

Aquí tienes a tu disposición un listado con 10 estrategias que intentarán ayudarte a mejorar tu autoestima, devolviéndote las ganas de vivir y superarte día a día.


1. Empieza a conocerte en serio

¿Cómo saber lo que quieres si no te conoces a tí mismo? Esta estrategia toma como centro y punto de partida el autoconocimiento. Empieza a sumergirte poco a poco en las profundidades de tu propio ser, para encontrar las respuestas que tanto buscas.

Penetraremos en lo más profundo de tu ser con las siguientes preguntas, que darán de poco en poco, luces sobre quién eres en realidad y lo que quieres lograr en tu vida:

* ¿Qué es ese algo que te hace especial y único? Deja de lado por un instante lo que no eres o los deseos de lo que quieres ser, y concéntrate en explicarte a ti mismo ese factor que te hace un ser diferente. Una vez lo encuentres, abrázalo y aprécialo. Al hacerlo te estará conociendo más a ti mismo.

* Si el día de tu muerte fuera mañana, ¿estarías contento con la vida que has vivido? Esta pregunta puede resultar dura para algunos o muchos, pero hemos de tomarla por el lado positivo. Empieza a evaluar todo lo que has hecho en tu vida hasta el momento, y sinceramente considera si hasta el momento has podido si quiera alcanzar una parte de la felicidad que anhelas. Esta pregunta nos hace también apreciar más el paso del tiempo y ser conscientes de que todo tiene un final y que el tiempo nunca se detiene. Que el mejor momento para tomar las riendas de nuestras vidas es hoy y en este preciso instante.

Siguiendo este sencillo mecanismo podrás tener una mejor visión de tu ser, pero tienes que poner de tu parte, dado que tu fuerza de voluntad será la que determine tu éxito.

Una vez tengas entre tus manos este retrato vivo de lo que eres, te ayudará a conocer mejor tus emociones más frecuentes, los pensamientos que transitan más por tu cabeza, tus puntos fuertes y también los débiles, etc. Teniendo esta imagen de tí mismo, puedes utilizarla ingeniosamente como una referencia para edificar en ti más confianza y por ende elevar tu autoestima.

 Recuerda, una autoestima saludable es esencial para una vida feliz.

2. No intentes complacer a todo el mundo

Una de las cosas que en repetidas ocasiones hace mucho daño a nuestra autoestima es el intentar agradar a todo el mundo. Entiéndelo: no puedes agradar o complacer a todos, dado que esa es una regla inquebrantable de la vida, porque todos somos diferentes, con diferentes metas y gustos.
Esta estrategia es simple y directa, consiste en solamente ser tú mismo (pero primero debes saber quién eres). Deja de preocuparte por los demás y desenvuélvete tal y como eres, así te sentirás cómodo y verdaderamente libre.

Debes intentar lograr que las personas que te rodean no sean el eje de tu vida, entendido esto como que no debes realizar tus obras cotidianas fundamentado en agradarles sino en desarrollar a la persona que estás llamada a ser, independientemente que esto sea del agrado o no de otros.

El mero hecho de complacer a otros por el simple hecho de complacerlos es, muchas veces, un camino para erosionar la imagen que tienes de ti mismo pues no lograr actuar en función de lo que genuinamente quieres o deseas sino en función de lo que otros esperan de ti. Y ese a veces es un camino para perderse a uno mismo.

3. Aprende a decir que NO

Existe el sí, pero también el NO. Aprende a decirlo: Un campo de fútbol tiene límites fijos, lo mismo debes hacer tú contigo mismo. Esto lo conseguirás al aprender a decir que NO. Al negarle algo a alguien (con fundamento) fijamos los límites, tanto para ti como para las personas de tu alrededor. Al decir, como he mencionado recientemente, que debemos decir NO “con fundamento”, me refiero principalmente a evaluar si te sientes cómodo con tal o cual situación y, basado en eso, podrás decidir con un FUNDAMENTO adecuado, si dirás que SÍ o que NO.

Dale este pequeño cambio a tu actitud y sentirás más control sobre tu vida, lo cual generará un incremento muy bueno en tu autoestima. Quiero aclarar que no se trata, lo recomendado en este punto, de un simple decir NO por el mero hecho de decirlo sino en oponernos a aquellas cosas que nos conducen por caminos que no son los nuestros.

4. Lleva un diario personal

Todos llevamos dentro de nosotros la capacidad de expresar con palabras nuestros sentimientos y sueños. Usa esa capacidad para elevar tu autoestima y enrumbar hacia mejores aguas tu vida. ¿Cómo? Descubre cómo hacerlo con los consejos que siguen:
Escoge un cuaderno para que sea tu diario. Diariamente escribe en él tus metas, creencias y sentimientos, hazlo en aquellos momentos del día donde te sientas más libre y con mayor ligereza para dejar las ideas fluir. Trata de mantener esta costumbre contigo para siempre, pero hablaremos más específicamente sobre cómo el diario y su análisis ayudan a combatir la baja autoestima.

¿A qué horas vas usualmente a dormir? Tómate unos 10-15 minutos antes para leer lo que has escrito en tu diario a lo largo del transcurso del día. Verás frecuentemente que tus ideas son limitantes y tus sentimientos tienden al pesimismo. Más no debemos desanimarnos, dado que esto es un fiel reflejo de una realidad y hemos de recordar que somos nosotros los arquitectos y constructores de nuestra concepción de dicha realidad. Usa este poder para cambiar tu actitud hacia la vida.

Para llegar a usar este poder sabiamente, cuestiona tus ideas plasmadas en el diario, critica tus metas y analiza tus emociones. Elimina esas ideas que solo cortan las alas de un futuro prometedor, y nos dejes que los sentimientos actuales te repriman y, además de poner énfasis en las metas escritas en tu diario, analiza si de verdad son lo que quieres para tu vida, sí es así, imagínate en un futuro donde ya has concretado tus más importantes metas. Solamente, no olvides tomar acción.

Usa tu diario como una manera de desahogarte y al mismo tiempo como un espejo de tu interior, úsalo inteligentemente: tú puedes hacerlo.


5. ¿Ves el vaso medio lleno o medio vacío?

¿Vaso medio lleno o medio vacío? Mejor corre y llénalo: Una de las cosas que caracterizan a la baja autoestima es su fuerte tendencia al pesimismo y la desconfianza en uno mismo, originando esta última un gran obstáculo a la hora de tomar acción, puesto que no creemos en nosotros mismos, y esto apaga la llama de la motivación. Esta estrategia para enfrentar tu problema de autoestima se basa en dejar de ser tan negativo y, más importante aún, tomar una actitud de acción y determinación. Esto lo conseguiremos primero definiendo nuestras metas más importantes y, una vez teniéndolas, procederemos a categorizarlas por su grado de importancia (he aquí la importancia de conocernos a nosotros mismos).

Ya debes tener una lista organizada de tus metas y ahora es momento de dividir cada una en “pedazos”, con esto quiero decir que debes hacer de tu meta un conjunto de “sub-metas”, siendo una parte de ellas de corto plazo, otra parte de mediano plazo y otro pedazo corresponde al largo plazo.

¿Por qué usar esta estructura? Normalmente la falta de paciencia es la responsable de acabar con nuestros proyectos, pero al usar esta técnica para segmentar tus metas, estas se vuelven más fáciles de alcanzar. Ten presente que podremos reducir el estrés que esto genera manipulando la idea del tiempo que tengamos (lo cual es un pensamiento limitante), y hecho esto, nuestra determinación y motivación empiezarán a arder más vivamente. Somos en mayoría seres impacientes y, al ver que nuestros esfuerzos empiezan a dar resultados (aunque estos sean mínimos), sin duda alguna nos alegrarán y motivarán a seguir empujando, pero esto también depende de ti.

Puedes acompañar esta estrategia con un simple truco que consiste en tratar de sonreír más a lo largo del día. Pero no se trata simplemente hacerlo por hacerlo: trata de encontrar en tus memorias algún momento agradable, recréalo en tu mente, siéntelo y sonríe para hacer renacer en tu rostro la magia de ese feliz recuerdo. Parece simple, pero ayuda mucho a la hora de levantar nuestra autoestima dado que nos abrirá la puerta a apreciar más nuestra vida y a disfrutar de las pequeñas cosas que esta ofrece.

Por último, recuerda: “Uno no nace sabiendo caminar, primero se gatea.”

6. El fracaso tiene un lado positivo

El fracaso es un triunfo: ¿Eres de los que creen que solo hay dos caminos en la vida, uno que lleva al triunfo y otro al fracaso? Pues la realidad de las cosas es otra: para llegar al triunfo indudablemente te encontrarás con varios fracasos en el camino, pero es tu decisión hacerlos un obstáculo o aprender de ellos.

El error no está en fracasar, sino que el error se encuentra en no aprender de los mismos. Tómalos (a los errores) como experiencias que te nutren para seguir adelante, úsalos como alertas para hacer cambios a ciertos aspectos de tu plan. Y lo más importante, no te rindas. Los fracasos son una fuente de conocimiento impresionante, y son estos los que nos permiten encontrar el verdadero camino hacia el logro de nuestra meta.

¿Cómo ayuda esto a nuestra autoestima? Muchas veces nos criticamos demasiado y ponemos sobre nuestros hombros una carga muy pesada que a la larga daña nuestra autoestima y crea una imagen apática y distorsionada de lo que somos. Al aceptar al fracaso como una herramienta para el éxito, dejas esa pesada carga atrás, lo cual te permitirá lograr de ti una nueva imagen, mucho más viva y buena.

7. Haz cosas que te inspiren

Todos necesitamos algo que nos mueva, algo que nos lleve a hacer grandes cosas, que nutra nuestras ganas de hacer algo en esta vida. Una baja autoestima es, en números ocasiones, una señal de falta de inspiración en nuestra vida.

Afortunadamente, esto es fácilmente solucionable, sobre todo teniendo en nuestras manos el poder del internet.
Busca lecturas, frases, videos, audios o cualquier material que pueda inspirarte. No envidies los logros de otros, mejor alégrate y úsalos como una guía e inspiración para tus propios fines porque en fin: si él o ella pudo, ¿por qué yo no?

Los libros de autoayuda pueden también ser una fuente importante de inspiración. Solamente recuerda usar estos elementos como complementos, para concretar algo tienes sí o sí que tomar acción. Mas con la ayuda de material que te ayude a inspirarte, tomar acción se volverá más sencillo.

8. No te compares con otros

Mucha gente tiene la predisposición a compararse con otros. Esta conducta puede dañar nuestra autoestima, en especial si estamos muy lejos de nuestro modelo a seguir. Es decir, el error no está en tener un modelo a seguir, sino en querer ser como esa persona y compararse constantemente. Eres único, no existe la necesidad de compararte con otros. Tu única tarea es superarte a ti mismo a través del tiempo. Toma a otras personas como ejemplos, pero no como competidores. Al entender y aplicar esto, nuestra autoestima dará un agradable salto debido a que dejamos ese afán de compararnos y nos enfocamos más en desarrollar a nuestra propia persona.

9. Libérate

Los factores externos afectan nuestra autoestima. El sentirse un fracasado por no llegar a las expectativas de los padres, sentir que uno no encaja en el grupo o sociedad, ser víctima del peso ejercido para seguir ciertas conductas. Son estos y muchos otros factores los que pueden hacer a nuestra autoestima ir en un viaje profundo a los abismos del desprecio de uno mismo.

Para corregir esto, hay que aprender a amarnos tal y como somos, y aceptarnos. Pero cuidado, no hay que ser conformistas. Si hay algo que puedes arreglar, hazlo. No te dejes engañar que aceptarte y quererte a ti mismo es quedarte únicamente con tu situación actual. El amor hacia nosotros mismos se hace notar cuando tomamos en nuestras manos la responsabilidad por mejorar en todo aspecto de nuestra vida.

¿Tienes sobrepeso? Acéptalo y trata de que ese amor por ti mismo te impulse a mejorar tu situación, en caso una de tus metas sea el tener un mejor cuerpo y salud (estos dos deben siempre ir juntos). Este es un simple ejemplo ilustrativo. Deja de lado el qué dirán y empieza a desenvolverte tal y como eres, sin ninguna máscara más que tu propio rostro.

10. Celébrate a ti mismo

Tendemos a ser muy duros con nosotros mismos y a no celebrarnos. No te digo que te construyan un altar o algo por el estilo, simplemente marca los eventos más importantes de tu vida, es decir los logros que más orgullo te han hecho brotar del corazón.

Eres un ser maravilloso, viniste desnudo a este mundo y ya llevas ropa: eso es un logro. Celebra cada cosa buena que hagas en tu día a día, pero no olvides hacer también un balance con tus errores cometidos, más no los tomes de la manera negativa, aprende de ellos (¡celebra esto también!).

Siéntete feliz de seguir con vida, tienes más oportunidades de lograr tantas cosas que tu corazón anhela. Date pequeños obsequios, un poco de chocolate puede dibujarte una sonrisa, más aún al saber que lo hemos ganado al hacer algo bueno: un regalo de nosotros para nosotros.

Conclusiones

Una autoestima estable y saludable es una carta segura a la felicidad personal. Llevará trabajo y tiempo repararla, pero realmente vale la pena. Hay un mundo externo y uno interno, y es este último el más importante para tu felicidad, dado que es tu realidad, la que vives dentro de ti día a día, segundo a segundo.

Toma estas 10 estrategias y combínalas, cada una tiene algo importante que aportar. Acomódalas inteligentemente de acuerdo a tus necesidades. Y solo me queda decirte:

¡Empieza a amarte y se feliz!




Referencias adicionales:
1) Dumb Little Man.
2) Causas de la baja autoestima en Tus buenos momentos.
3) Extractos de “De la autoestima al egoísmo” de Jorge Bucay.



Fuente bibliográfica
LANDOLFI, HUGO, 2015. 10 secretos para incrementar tu autoestima :: VictimaProtagonista.com. Libro de autoayuda «De víctima a protagonista» [en línea]. [Consulta: 19 enero 2017]. Disponible en: http://victimaprotagonista.com/10-secretos-incrementar-autoestima/. 

16 ene 2017

Resiliencia: Los 12 hábitos de las personas resilientes

Por: Rosario Linares






¿Sabes qué es la resiliencia? ¿Quieres aprender a ser más resiliente?


A veces la vida nos pone a prueba, nos plantea situaciones que superan nuestras capacidades: una enfermedad, una ruptura de pareja particularmente dolorosa, la muerte de un ser querido, el fracaso de un sueño largamente anhelado, problemas económicos… Existen diferentes circunstancias que nos pueden llevar al límite y hacer que nos cuestionemos si tenemos la fuerza y la voluntad necesarias para continuar adelante. En este punto tenemos dos opciones: dejarnos vencer y sentir que hemos fracasado o sobreponernos y salir fortalecidos, apostar por la resiliencia.

Resiliencia: definición y significado

La resiliencia, según la definición de la Real Academia Española de la Lengua es la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas, pero en psicología añadimos algo más al concepto de resiliencia: no sólo gracias a ella somos capaces de afrontar las crisis o situaciones potencialmente traumáticas , sino que también podemos salir fortalecidos de ellas.

La resiliencia implica reestructurar nuestros recursos psicológicos en función de las nuevas circunstancias y de nuestras necesidades. De esta manera, las personas resilientes no solo son capaces de sobreponerse a las adversidades que les ha tocado vivir, sino que van un paso más allá y utilizan esas situaciones para crecer y desarrollar al máximo su potencial.

Para las personas resilientes no existe una vida dura, sino momentos difíciles. Y no se trata de una simple disquisición terminológica, sino de una manera diferente y más optimista de ver el mundo ya que son conscientes de que después de la tormenta llega la calma. De hecho, estas personas a menudo sorprenden por su buen humor y nos hacen preguntarnos cómo es posible que, después de todo lo que han pasado, puedan afrontar la vida con una sonrisa en los labios.

 resiliencia practica

La práctica de la resiliencia: ¿Cómo podemos ser más resilientes?

La resiliencia no es una cualidad innata, no está impresa en nuestros genes, aunque sí puede haber una tendencia genética que puede predisponer a tener un “buen carácter”. La resiliencia es algo que todos  podemos desarrollar a lo largo de la vida. Hay personas que son resilientes porque han tenido en sus padres o en alguien cercano un modelo de resiliencia a seguir, mientras que otras han encontrado el camino por sí solas. Esto nos indica que todos podemos ser resilientes, siempre y cuando cambiemos algunos de nuestros hábitos y creencias.

De hecho, las personas resilientes no nacen, se hacen, lo cual significa que han tenido que luchar contra situaciones adversas o que han probado varias veces el sabor del fracaso y no se han dado por vencidas. Al encontrarse al borde del abismo, han dado lo mejor de sí y han desarrollado las habilidades necesarias para enfrentar los diferentes retos de la vida.

¿Qué caracteriza a una persona resiliente?
Las personas que practican la resiliencia:

1. Son conscientes de sus potencialidades y limitaciones. El autoconocimiento es un arma muy poderosa para enfrentar las adversidades y los retos, y las personas resilientes saben usarla a su favor. Estas personas saben cuáles son sus principales fortalezas y habilidades, así como sus limitaciones y defectos. De esta manera pueden trazarse metas más objetivas que no solo tienen en cuenta sus necesidades y sueños, sino también los recursos de los que disponen para conseguirlas.

2. Son creativas. La persona con una alta capacidad de resiliencia no se limita a intentar pegar el jarrón roto, es consciente de que ya nunca a volverá a ser el mismo. El resiliente hará un mosaico con los trozos rotos, y transformará su experiencia dolorosa en algo bello o útil. De lo vil, saca lo precioso.

3. Confían en sus capacidades. Al ser conscientes de sus potencialidades y limitaciones, las personas resilientes confían en lo que son capaces de hacer. Si algo les caracteriza es que no pierden de vista sus objetivos y se sienten seguras de lo que pueden lograr. No obstante, también reconocen la importancia del trabajo en equipo y no se encierran en sí mismas, sino que saben cuándo es necesario pedir ayuda.

4. Asumen las dificultades como una oportunidad para aprender. A lo largo de la vida enfrentamos muchas situaciones dolorosas que nos desmotivan, pero las personas resilientes son capaces de ver más allá de esos momentos y no desfallecen. Estas personas asumen las crisis como una oportunidad para generar un cambio, para aprender y crecer. Saben que esos momentos no serán eternos y que su futuro dependerá de la manera en que reaccionen. Cuando se enfrentan a una adversidad se preguntan: ¿qué puedo aprender yo de esto?

5. Practican el mindfulness o conciencia plena. Aún sin ser conscientes de esta práctica milenaria, las personas resilientes tienen el hábito de estar plenamente presentes, de vivir en el aquí y ahora y de tienen una gran capacidad de aceptación. Para estas personas el pasado forma parte del ayer y no es una fuente de culpabilidad y zozobra mientras que el futuro no les aturde con su cuota de incertidumbre y preocupaciones. Son capaces de aceptar las experiencias tal y como se presentan e intentan sacarles el mayor provecho. Disfrutan de los pequeños detalles y no han perdido su capacidad para asombrarse ante la vida.

6. Ven la vida con objetividad, pero siempre a través de un prisma optimista. Las personas resilientes son muy objetivas, saben cuáles son sus potencialidades, los recursos que tienen a su alcance y sus metas, pero eso no implica que no sean optimistas. Al ser conscientes de que nada es completamente positivo ni negativo, se esfuerzan por centrarse en los aspectos positivos y disfrutan de los retos. Estas personas desarrollan un optimismo realista, también llamado optimalismo, y están convencidas de que por muy oscura que se presente su jornada, el día siguiente puede ser mejor.

7. Se rodean de personas que tienen una actitud positiva. Las personas que practican la resiliencia saben cultivar sus amistades, por lo que generalmente se rodean de personas que mantienen una actitud positiva ante la vida y evitan a aquellos que se comportan como vampiros emocionales. De esta forma, logran crear una sólida red de apoyo que les puede sostener en los momentos más difíciles.

8. No intentan controlar las situaciones. Una de las principales fuentes de tensiones y estrés es el deseo de querer controlar todos los aspectos de nuestra vida. Por eso, cuando algo se nos escapa de entre las manos, nos sentimos culpables e inseguros. Sin embargo, las personas resilientes saben que es imposible controlar todas las situaciones, han aprendido a lidiar con la incertidumbre y se sienten cómodos aunque no tengan el control.

9. Son flexibles ante los cambios. A pesar de que las personas resilientes tienen una autoimagen muy clara y saben perfectamente qué quieren lograr, también tienen la suficiente flexibilidad como para adaptar sus planes y cambiar sus metas cuando es necesario. Estas personas no se cierran al cambio y siempre están dispuestas a valorar diferentes alternativas, sin aferrarse obsesivamente a sus planes iniciales o a una única solución.

10. Son tenaces en sus propósitos. El hecho de que las personas resilientes sean flexibles no implica que renuncien a sus metas, al contrario, si algo las distingue es su perseverancia y su capacidad de lucha. La diferencia estriba en que no luchan contra molinos de viento, sino que aprovechan el sentido de la corriente y fluyen con ella. Estas personas tienen una motivación intrínseca que les ayuda a mantenerse firmes y luchar por lo que se proponen.

11. Afrontan la adversidad con humor. Una de las características esenciales de las personas resilientes es su sentido del humor, son capaces de reírse de la adversidad y sacar una broma de sus desdichas. La risa es su mejor aliada porque les ayuda a mantenerse optimistas y, sobre todo, les permite enfocarse en los aspectos positivos de las situaciones.

12. Buscan la ayuda de los demás y el apoyo social. Cuando las personas resilientes pasan por un suceso potencialmente traumático su primer objetivo es superarlo, para ello, son conscientes de la importancia del apoyo social y no dudan en buscar ayuda profesional cuando lo necesitan.

resiliencia niños

La resiliencia en los niños

Si queremos que nuestros hijos afronten las dificultades de la vida con fortaleza es importante educarles en la capacidad de ser resilientes, para ello es fundamental nuestro ejemplo, no sobreprotegerles y sobre todo creer en ellos. No se trata de evitar que se caigan, sino de enseñarles a levantarse, y para ello tenemos que confiar en que ellos pueden. Por supuesto, tampoco se trata de exponerles a peligros o ambientes agresivos “para que se hagan más fuertes”, afortunadamente no estamos en Esparta. Aportar seguridad y protección es necesario.

Algo importante que podemos preguntarles a los niños cuando tienen un contratiempo si queremos que aprendan a desarrollar la resiliencia es ¿qué puedes aprender de esto? o ¿qué puedes sacar bueno de esto que ha ocurrido?



Fuente bibliográfica
LINARES, ROSARIO, 17/11/2014. Resiliencia: Los 12 hábitos de las personas resilientes. El Prado Psicólogos [en línea]. [Consulta: 16 enero 2017]. Disponible en: http://www.elpradopsicologos.es/blog/resiliencia-resilientes/. 

6 dic 2016

Siete claves para el éxito


Por: Ismael Cala



El poeta Carlos Cortez aseguraba que “se alcanza el éxito convirtiendo cada paso en una meta y cada meta en un paso”.

En mis propias palabras, no dejes de buscar nuevos horizontes, no te frenes ante el aparente fracaso y aprende de cada ensayo. Se trata de un estilo de vida fundamental en el camino hacia el éxito profesional y personal.

En ocasiones pensamos que nuestro poder reside en el estatus económico, la fama o en los likes de una imagen que subimos a las redes sociales. Sin embargo, el verdadero poder para manejar nuestra vida está en la grandeza del ser humano, la búsqueda de la abundancia y en la voluntad de estar al servicio de los demás.

Considero que estas son diez claves importantes para convertirnos en personas exitosas:

1- El éxito no es un don divino, sino que conlleva dedicación y la regla de las tres P: pasión, paciencia y perseverancia. Da lo mejor de ti, la actitud es tan importante como las habilidades.

2-. Sonríe a la vida, sé positivo. Recuerda la ley de la atracción: si nos centramos en pensamientos positivos, así será el tipo de energía que atraeremos.

3-. Convierte las actividades de ocio o pasatiempo en aficiones de desarrollo personal. Por ejemplo, en los múltiples viajes que realizo cada semana, dedico buena parte del tiempo a leer para ampliar mis conocimientos.

4-. No temas al fracaso. El famoso jugador de baloncesto Michael Jordan explica: “He fallado una y otra vez en mi vida, por eso he conseguido el éxito”. Es imposible no tomar malas decisiones en algún momento. Sin embargo, lo fundamental es no dejar de luchar por nuestros sueños.

5. No dependas de la suerte. El destino es el resultado de nuestras decisiones. No hay atajos en la vida. Los logros y los éxitos son consecuencia del trabajo constante y enfocado.

6. Sé una persona agradecida. Según Buda: “Somos lo que pensamos, todo lo que somos se levanta con nuestros pensamientos. Con ellos, creamos el mundo”. Expresa a los demás tu gratitud.

7. Recuerda que todo comienza con la felicidad interior. Aprende a gestionar las emociones y a automotivarte.
Y, sobre todo, descubre el mundo. Sal de tu zona de confort y ponte a prueba.



Fuente bibliográfica
CALA, ISMAEL, 01-12-2016. Siete claves para el éxito. Diario La Prensa [en línea]. [Consulta: 6 diciembre 2016]. Disponible en: http://www.laprensa.hn/opinion/columnas/1022880-412/siete-claves-para-el-éxito. 

15 oct 2016

Las 10 habilidades para la vida






El desarrollo de estas habilidades favorece que las personas sean capaces de elegir estilos de vida saludables

Las personas, como seres sociales, se ven obligadas a establecer relaciones con sus semejantes, ya sea en el entorno familiar, educativo, laboral o de ocio. Sin embargo, no siempre es fácil desenvolverse en un determinado contexto social. Y no es debido a la falta de capacidades, sino porque no se han adquirido las habilidades necesarias para hacerlo. Dentro del ámbito de la salud, se ha demostrado que enseñar a desarrollar estas habilidades es la forma más eficaz para establecer comportamientos saludables, tanto de manera individual como colectiva. A continuación se describe qué son y cuáles son las 10 habilidades para la vida.
¿Qué son las habilidades para la vida?

Definiciones que ilustren el significado de habilidades hay muchas. Algunos autores se refieren a ellas como las destrezas para conducirse por la vida de manera hábil y competente, dentro de las posibilidades sociales y culturales de cada uno: actúan como enlace entre los factores que motivan el conocimiento, las actitudes y los valores; promueven que se generen factores de protección frente a problemas psicosociales derivados del entorno; y ayudan a saber cómo enfrentarse a las exigencias y desafíos que la vida pone delante.

En general, se identifican tres clases de habilidades: las sociales o interpersonales (como la comunicación asertiva o la empatía), las cognitivas (como la toma de decisiones o el pensamiento crítico) y las habilidades para el manejo de las emociones (como el estrés).

Habilidades para la promoción de la salud
Las habilidades han sido adoptadas como estrategia de promoción de la salud, sobre todo en países de América Latina y Caribe, como línea de trabajo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que en la década de los años 90 -y solo centrado en destrezas psicosociales- comenzó a difundir materiales pedagógicos diseñados en promover estas habilidades en los centros educativos.

A partir de entonces, la evidencia científica ha ido señalando que la enseñanza y el aprendizaje de estas habilidades son herramientas más eficaces para prevenir comportamientos dañinos, que las intervenciones aisladas dirigidas a problemas específicos. De hecho, la OMS reporta que los programas diseñados con el objetivo de que los adolescentes adquieran habilidades para una vida saludable, además de evitar el tabaquismo, mejoran las relaciones con los profesores y el rendimiento académico y disminuyen las faltas de asistencia al centro educativo. Incluso, han demostrado ser mediadoras en las conductas problemáticas.

Así, dentro del enfoque de promoción de salud, las habilidades para la vida inciden en los determinantes de salud -circunstancias en que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen, incluido el sistema de salud, las políticas, la repartición del poder y los recursos- y favorecen que las personas sean capaces de elegir modos de vida saludables y un óptimo bienestar físico, social y psicológico. Por ejemplo, contribuyen a mejorar el entorno, a interactuar con los semejantes y a adquirir buenas prácticas de alimentación y actividad física, entre otras.

Las 10 habilidades, una a una
Según la OMS, las habilidades para la vida diaria son las siguientes: 

1. Autoconocimiento. Capacidad de conocerse, de saber las propias fortalezas, debilidades, actitudes, valores y recursos personales y sociales con que uno cuenta para la vida y para enfrentarse a la adversidad. Es descubrir aquello que se quiere y aquello que no.

2. Manejo de emociones y sentimientos. La habilidad para explorar las propias emociones y saber cómo gestionarlas influye en el comportamiento de las personas. Las de más difícil manejo, como la ira y la violencia, pueden tener resultados nocivos para la salud, sobre todo, en los más jóvenes.

3. Manejo de la tensión y el estrés. Es la habilidad de reconocer las circunstancias de la vida que causan estrés para afrontarlas de manera constructiva y eliminarlas o reducirlas de forma saludable.

4. Comunicación asertiva. Capacidad de expresar con claridad lo que se piensa, siente o necesita, autoafirmando los propios derechos, sin dejarse manipular ni manipular a los demás. Es la forma de comunicación más eficiente.

5. Empatía. La habilidad para imaginar cómo es la vida de otra persona y qué siente y ponerse en su lugar para comprender mejor sus reacciones, emociones y opiniones. Tener empatía ayuda a aceptar la diversidad y mejora las relaciones interpersonales. Ser empático también involucra las emociones propias: si se siente lo que sienten los demás es porque se comparten sentimientos.

6. Relaciones interpersonales. Capacidad de establecer y mantener relaciones interpersonales para interactuar de modo positivo con las personas de su entorno, sobre todo familiar, y, a la vez, terminar con las relaciones que sean tóxicas, esto es, que bloqueen el propio crecimiento personal.

7. Manejo de conflictos. Aceptando que el conflicto es parte de la condición humana, el reto está en desarrollar estrategias constructivas, es decir, que ayuden a manejarlos de manera que sean un estímulo para el desarrollo y favorezca el cambio y el crecimiento personal. Esta habilidad, en los jóvenes, ayuda a reducir la ansiedad.

8. Toma de decisiones. La habilidad de escoger ayuda a evaluar las posibilidades y a tener en cuenta las consecuencias asociadas a elecciones, tanto sobre uno mismo como en las personas del entorno.

9. Pensamiento creativo. Para tomar decisiones y solucionar conflictos es necesario explorar todas las alternativas y consecuencias, más allá de la propia experiencia personal.


10. Pensamiento crítico. Es la habilidad que permite analizar de manera objetiva la información disponible junto con la experiencia para llegar a conclusiones propias. Esto ayuda a los más jóvenes a reconocer qué factores influyen en su comportamiento, como los medios de comunicación o su grupo de iguales.

Fuente bibliográfica
ARBOIX, MONTSE, E.C., 2016. Las 10 habilidades para la vida. EROSKI CONSUMER [en línea]. [Consulta: 15 octubre 2016]. Disponible en: http://www.consumer.es/web/es/salud/psicologia/2016/09/16/224273.php?wt_mc=emailing_20161005_unico. 

9 may 2016

5 consejos para ser una persona de éxito


                   Lee estos tips para que modifiques tus comportamientos y seas una persona con éxito


El éxito depende de el esfuerzo y la perseverancia que aplican las personas. Te mostramos algunos consejos que puedes tomar en cuenta para ser alguien de éxito.

Muchas personas creen que ser una persona exitosa es cuestión de suerte; sin embargo, se logra a través del trabajo constante y la perseverancia.

Steve Jobs, creador de Apple,  dijo "Estoy convencido de que por lo menos la mitad de lo que separa a los emprendedores exitosos de los que no lo son es mera perseverancia".

Silvia Rubin de Celis, psicóloga de profesión, indicó que el éxito se va formando poco a poco, recomienda trazar sus metas y objetivos a corto y largo plazo.

A continuación te mostramos algunos consejos para poder ser exitoso:

1. Perseverancia: las personas que son exitosas invierten mucho tiempo en definir lo que es importante para ellos, y  se esfuerzan el doble para lograrlo.

2. Creatividad: la creatividad es un factor importante al momento de poder alcanzar el éxito profesional. Las personas  creativas se sienten cómodos con lo que hacen y  tienden a innovar dentro de su área laboral.

3. Buena administración: la especialista indicó no solo se debe administrar la economía también el tiempo, las actividades y las personas de nuestro entorno.

4. No temer al fracaso: aquellas personas orientadas al éxito aprovechan cada una de las oportunidades que se presentan, y crean de ellas una manera de aprender y mejorar.



5. Prestar atención al bienestar personal: aquellos que persiguen el éxito muchas veces descuidan su bienestar personal; sin embargo, es importante llevar una vida equilibrada para poder rendir y alcanzar las metas y objetivos trazados.

Fuente bibliográfica
5 consejos para ser una persona de éxito. [en línea], [sin fecha]. [Consulta: 9 mayo 2016]. Disponible en: http://www.eldeber.com.bo/tendencias/consejos-persona-exito.html. 
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