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23 mar 2014

¿Cómo es el tuyo? Los 10 peores tipos de jefes

Por: Estephanie Gutiérrez

Conseguir empleo no es fácil, y tener un líder comprensivo es aún más difícil… Aquí que te presentamos un listado con los que nadie quiere trabajar.


Así como dicen que el trabajo es tu segundo hogar, tu jefe también puede representar a un padre de familia, pues es quien indica cuáles con la reglas y cómo deberás seguirlas. Por eso el hecho de que tengas una buena relación con él, te augura un buen rato en la oficina o la opción de que podrás contar con él para orientación o simplemente una buena charla, claro, sin confundir los límites del trabajo y la amistad.

Pero ¿qué pasa cuando no tienes un buen jefe? Ya sea porque no sabe tomar buenas decisiones para el equipo o porque le encanta echarte a pelar con el resto de tus compañeros, porque eso sí, de que los hay, los hay. De acuerdo con el sitio manuelgross.bligoo.com lo mejor de un líder es conocerlo, no sabes cómo es hasta que trabajas con él, y es ahí donde está el dilema, no rechazarás un trabajo, solo porque no lo conoces.

El jefe, al ser la cabeza de la oficina, es el responsable de delegar funciones, dar órdenes y sobre todo, está encargado de que las cosas salgan como deben hacerlo, porque si no lo hace así, su cabeza es la que estará pendiendo de un hilo, así que no siempre es culpa de él, aunque la mayoría de las veces, sí.

En este contexto, De10.mx tiene para ti una lista del tipo de jefes que no te gustaría tener, pues ni te impulsan, ni te ayudan, al contrario, te ponen el pie.




Por qué yo lo digo y se acabó: No suele ser el tipo de persona que pregunta si te gustan sus órdenes o no, solo dice que lo hagas, aun cuando sus subordinados le señalen que no será conveniente, no le importará, lo hará porque es su decisión.



El acostumbrado a lo pasado: Es el jefe al que todas las innovaciones le parece una pérdida de tiempo. Si las cosas han funcionado, no es necesario cambiarlas. Lo mejor que puedes hacer con un jefe así, es demostrarle con hechos que lo nuevo también es positivo.



Desde abajo : Suelen ser gente humilde, a quienes les costó trabajo ascender en la empresa, pero no han refinado los modales para tratar a sus empleados. Suelen causar escenas en las cuales ellos son los jefes y nadie puede quitarles ese título.



No predica con el ejemplo: Son excelentes a la hora de decir cómo se harán las cosas, buenos discursos en la comida de fin de año, pero cuando te fijas en su comportamiento, notas que ellos no siguen ninguna de esas reglas, está permitido, pues por algo son jefes.



El controlador: Su único trabajo es decirte cómo hacer las cosas, no requiere gente propositiva, solo un grupo de personas que sean totalmente dependientes de él y que no muevan un dedo si las condiciones no fueron autorizadas por el superior.



El nunca está: Nunca sabes bien a bien quién es tu jefe, la única vez que hablaste con él, fue en la entrevista para conseguir el puesto. De ahí en fuera, sabes que siempre está en juntas, de viaje, comiendo con su esposa, pero de sus luces, nada.



Siempre estarás aquí: Tu jefe no te valora y no piensa hacerlo, pero cuando le comentas que hay posibilidad de irte, surge la problemática. Comienza a alabarte, te esperanza en que las cosas serán mejor. Te quedas…cuando esperas los cambios, caes en cuenta que mintió.



Nunca sabe qué hacer: Es indeciso, se pasa horas pensando la solución correcta y aun cuando lo hace comienza a dar órdenes, que después ni siquiera recuerda, todo para hacerte una nueva lista de solicitudes que después tampoco le servirán.



El terror: Solo de pensar en verlo, tiemblas de miedo, cualquier cosa que no esté en su lugar es un pretexto para exhibirte a ti o al compañero de al lado. Grita, usa groserías y al final te dice que si no estás a gusto, la puerta es muy grande si no deseas seguir con él.



El no le doy nada a mis trabajadores: No quieren que tomes vacaciones, nada de incapacidades, ni bonos extras, pago de horas extras nunca, pero si se te ocurre pedir algo a cambio, jamás lo obtendrás. Con el trabajo que tienes es suficiente.

¿Cuál tipo de jefe tienes? ¿Eres afortunado y tu jefe es un pan de Dios?

Fuente:http://de10.com.mx/asi-ya-no/2014/como-es-el-tuyo-los-10-peores-tipos-de-jefes-18126.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+De10commxDe10+%28De10.mx%29&utm_content=Netvibes

El síndrome de la "autourgencia"

Por: Berto Pena

«Es que en mi trabajo está lleno de urgencias». ¿Es tu trabajo o eres tú quien contribuye a esas urgencias? A veces las urgencias ocurren y ocurren. Y sólo queda actuar ante ellas. Pero hay montones de ocasiones donde nosotros (sin querererlo naturalmente) somos la causa de esas urgencias que nos obligan a romper planificaciones y posponer proyectos importantes. Son las autourgencias.


Cuando trabajas sin pararte a analizar cómo haces las cosas, generalmente no te enteras de lo que te pasa o por qué te pasa. Pero cuando escarbas un poco, y evalúas cómo trabajas, descubres que ciertos hábitos que arrastramos generan esa urgencia que te hace escupir pestes y renegar de tu trabajo.

A veces por una mala o falta de planificación: sufres las consecuencias de la urgencia porque en lugar de ir por delante de tus tareas, has ido persiguiéndolas.
A veces por una mala o falta de comunicación: fechas límite o de entrega mal comunicadas, expectativas no aclaradas, mal uso de herramientas…
A veces por excesiva relajación o parsimonia: pensaste que había tiempo de sobra, caíste en una falta de tensión productiva, los plazos se han echado encima y te ha pillado el toro.
Claro que hay otras causas, como el compañero perezoso, el jefe que es un inútil, o el cliente que es un caprichoso. También hay imponderables que se escapan a nuestro control. Pero no hay que echar balones fuera, un gran número de las urgencias que padecemos vienen de uno mismo.
Pero veámoslo desde el punto de vista constructivo: ¡esta es una fenomenal noticia! Porque si hay algo que va mal, y yo soy el culpable de ello, yo mismo puedo corregirlo. Y si cambiando dos o tres cosas, eres capaz de reducir 10, 70 ó 273 urgencias al año, eso es fantástico, ¿no? Tu corazón lo agradecerá, tus proyectos lo agradecerán, tu eficacia y eficiencia también.
Serás más productivo sin tener que echar más horas, sino haciendo mejor lo que haces. Esta es la pieza fundamental del trabajo inteligente que hoy más que nunca necesitamos.
¿Y cómo “vacunarse” ante estas autourgencias?
Ahora viene la mala noticia: no hay una respuesta única ni una fórmula rápida. Esto no se corrige de la noche a la mañana. Requiere el trabajo en conjunto de varios hábitos y fórmulas que precisamente te vengo contando en el blog desde hace tiempo. Pero empezando a cuidar algunos detalles y rincones clave desde ya, notarás la diferencia; y tal vez puedas atajar una futura urgencia hoy mismo. Mis tres ingredientes favoritos para conseguirlo son:
  1. Ve por delante de las fechas. Cuando pidas o te pidan una tarea, anota siempre claramente la fecha para hacerla. Exige que te lo diga la otra persona. Las fechas de las tareas son ESENCIALES para construir tu planificación diaria y semanal; las dos herramientas que te permitirán ir por delante de tus tareas, en lugar de perseguirlas.
  2. Divide las tareas complejas. Hay tareas que suelen dar más guerra de lo que primera vista parece. Se complican, se tuercen y en cinco minutos se ha montado una urgencia. Prepáralas con tiempo, analízalas y divídelas para hacerlas con más facilidad y flexibilidad en dos o más días.
  3. Anticipación e iniciativa. Proactividad, iniciativa y anticipación son ingredientes clave del trabajo junto a otras personas. No esperes a que el otro venga, no esperes a que el otro aclare, no esperes a que te lo envíen… ve, pregunta, pide, aclara y anticípate. La pasividad es enemiga de los calendarios y por tanto de tus grandes proyectos.
Ante las urgencias, la mejor medicina es la prevención. Y esa medicina no viene de fuera sino de nosotros mismos. Tus proyectos, tus grandes tareas, las que de verdad dejan huella, agradecerán que des ese paso adelante.
Fuente:http://thinkwasabi.com/2014/01/el-sindrome-de-la-autourgencia/?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+thinkwasabi+%28ThinkWasabi%29&utm_content=Netvibes
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