Mostrando entradas con la etiqueta lectura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lectura. Mostrar todas las entradas

3 may 2018

¿Por qué las mujeres leen más libros que los hombres?


Por: Cristian Vázquez 

Foto: PxHere

Las mujeres leen más libros que los hombres. No es arriesgado afirmarlo, ya que todas las investigaciones y estadísticas al respecto arrojan el mismo resultado. El principal es el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros, editado por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE). Según su última edición, correspondiente al año pasado, el 67,9 % de las mujeres leen libros, contra el 63,6 % de los hombres. 

La disparidad es aún más notoria cuando no se considera la lectura de libros por trabajo o estudios, sino que solo se toma en cuenta la efectuada durante el tiempo libre. El 64,9 % de las mujeres lee libros por placer, una actividad practicada por el 54,4 % de los hombres. Una diferencia de más de diez puntos porcentuales.


El género como variable en la formación de lectores

¿Por qué las mujeres leen más libros que los hombres? La investigación parte de la hipótesis de que "determinadas características de la socialización de género femenino favorecen la integración de la lectura en el estilo de vida y en la creación de hábitos lectores". En otras palabras, muchas conductas -entre las cuales se encuentran las actividades de ocio- se consideran "masculinas" o "femeninas" en función de estereotipos culturales ya desde la niñez.

En nuestra sociedad, la lectura de libros estaría más asociada a las niñas que a los niños, lo cual ocasionaría que ese hábito arraigara mejor en las mujeres que en los hombres. Santiago Yubero Jiménez, subdirector del CEPLI y líder de la investigación en curso, ha declarado que, en la forma en que se construyen los roles de feminidad y masculinidad, "la lectura forma parte de un estereotipo femenino".

Foto: PixabayEn este sentido, el apoyo del grupo tiene una importancia enorme: "Las mujeres pueden hablar de lecturas que han hecho con otras mujeres. Los hombres también, pero no todos", señaló Yubero. El especialista aclaró, de todas formas, que la cuestión se equilibra entre los grandes lectores, grupo en el cual "los hombres que leen mucho son igual que las mujeres que leen mucho".

 El trabajo, por otra parte, parece oponerse al prejuicio de que los varones son más apegados a los dispositivos electrónicos que las niñas, dado que -según sus resultados- ellas leen más textos en soporte digital que los niños, mientras que estos leen más que ellas en papel. 


Los libros, una puerta de ingreso al mundo de la cultura

La escritora Esther Tusquets también alude a la importancia de los años de formación. "Estudios realizados en las escuelas muestran que los niños dan menos valor a la lectura, se mueven más, escuchan menos -apunta-. Creo que lo fundamental es esto: escuchan menos. Los varones se interesan menos por las historias de los otros. Nosotras sentimos una curiosidad insaciable por los otros, que puede desembocar en chismorreos de patio de vecinos o en grandes obras literarias, y a veces en ambas cosas a la vez".

La frase de Tusquets forma parte del prólogo del libro Las mujeres, que leen, son peligrosas (Ed. Maeva, 2006), una historia ilustrada, por medio de pinturas, dibujos y fotos, de la relación de las mujeres y la lectura desde la Edad Media hasta la actualidad. En esta obra se cita una frase de la periodista y escritora francesa Laure Adler, autora de un Manifiesto Feminista, que aporta otra explicación posible: "Los libros no son para las mujeres un objeto como otro cualquiera. Desde los albores del cristianismo hasta hoy circula entre ellos y nosotras una corriente cálida, una afinidad secreta, una relación extraña y singular, entretejida de prohibiciones, de aprobaciones, de reincorporaciones".

Por ello, esa es otra opción: considerar que la mayor afición de las mujeres por la lectura de libros es una respuesta a las restricciones y prohibiciones que sufrieron durante siglos. "Es indudable -añade Tusquets- que el acceso a la lectura, que es la principal puerta de ingreso al mundo de la cultura, supuso un gran avance para la mujer, como para cualquier colectivo étnico o social en posición de desventaja y de dependencia".

Foto: Max PixelSin embargo, no todas las miradas ven como algo positivo para las mujeres el hecho de ser más lectoras que los hombres. Al presentar su ensayo Las buenas chicas no leen novelas (Ed. Península, 2013), la italiana Francesca Sarra declaróque "las mujeres son las que más leen pero, también, las mayores víctimas de un mercado editorial machista".

Y esto se debe, según explica en el libro, a que la mujer como lectora es un "instrumento" de ese mercado, no solo porque le permite ganar dinero, sino también "porque es un dispositivo de edificación intelectual, es decir, sirve para construir y elevar la figura del intelectual. Varón, naturalmente". 


Una actividad "improductiva"

Otro posible motivo de que los hombres lean menos quizá también puede buscarse en la idea de que leer libros por placer es una "actividad improductiva", algo que, dentro de los cánones de la sociedad patriarcal tradicional, siempre estuvo más vinculado con lo femenino que con lo masculino.

De hecho, según el Barómetro de Hábitos de Lectura, las mujeres no solo leen más libros, sino también revistas y redes sociales. Los hombres, en cambio, leen más periódicos y sitios web (incluidos blogs y foros), aunque también más cómics. En general, casi la mitad de los encuestados (el 47,7 %) dice que no lee con mayor frecuencia por falta de tiempo.

Parece claro que las explicaciones de por qué las mujeres leen más no tienen que ver, entonces, con factores de tipo psiconeurológicos, como los referidos a la primacía de las niñas sobre los niños en el desarrollo del lenguaje, ni fisiológicos, como los que hablan de un sistema límbico más propenso a la lectura de novelas. Es más bien la cultura en la que vivimos la que promueve esa afición más en las mujeres. La misma cultura la que, a la vez, las margina a un lugar de "instrumento" o de puras "consumidoras". 


Fuente bibliográfica
VÁZQUEZ, C., 2018. ¿Por qué las mujeres leen más libros que los hombres? eldiario.es [en línea]. [Consulta: 4 mayo 2018]. Disponible en: https://www.eldiario.es/consumoclaro/vida_sexual/mujeres-leen-mas-libros-hombres_0_765374557.html.

23 nov 2017

Cómo leer 10 veces más rápido





La lectura es una habilidad humana profunda, y es una que no recibe suficiente atención en estos días. Esperamos que todo nos llegue rápidamente, y la información no es una excepción. En este punto, la mayoría de las personas está desplazándose y navegando en lugar de leer. 

Cuando nos desplazamos sin pensar, no estamos aprendiendo de la misma manera que lo hacemos cuando leemos. Los lectores ávidos experimentan disminución de la ansiedad cuando se pierden en un libro, y la lectura genera empatía. Hay muchas razones para abrir un libro con frecuencia, si quiere saber más puede leer Reading With Purpose puede cambiar su vida .

Leer no tiene por qué ser un proceso lento. Si crees que la lectura consume demasiado tiempo, es posible que desees acelerar la lectura.

Puedes leer 6 veces más libros si sabes cómo acelerar la lectura
Cuando lees rápidamente, puedes recibir mucha más información que la persona promedio. Un estudio reciente sugiere que un adulto promedio puede leer aproximadamente 300 palabras por minuto. Los lectores de velocidad competentes pueden leer alrededor de 1.500 palabras por minuto. Para aquellos que llevan el puntaje en casa, el lector de velocidad puede consumir cinco veces más palabras que un adulto promedio. Hay algunas personas anómalas que pueden leer aún más.

Para poner esto en perspectiva, digamos que el libro promedio tiene alrededor de 100,000 palabras. El lector adulto promedio pasará aproximadamente 5.5 horas leyendo un libro de esa duración. Un lector de velocidad puede completar la misma tarea en aproximadamente 50 minutos. Esto abre posibilidades significativas para que los lectores de velocidad tomen en un libro todos los días con un compromiso de menos de una hora, o 7 libros por semana. El lector promedio solo podrá disfrutar de 1.27 libros por semana si lee durante una hora por día. Al final del año, el lector de velocidad podría leer más de 365 libros, mientras que el adulto promedio completaría 66.18.

Estas son las técnicas que aceleran su lectura
La lectura rápida requiere algo de práctica, pero puede comenzar a cosechar los beneficios de este método de lectura casi de inmediato.

1. La tabla de contenido debe ser lo primero que lea
Nos saltamos la tabla de contenido con demasiada frecuencia cuando comenzamos a leer un libro, especialmente si tenemos la intención de leer el libro en su totalidad. La tabla de contenido es la hoja de ruta del lector a través del libro. Como los lectores veloces no se obsesionan con la absorción de cada palabra, conocer las grandes ideas de cada capítulo prepara sus cerebros para asimilar la información.

No te dirigirías a un viaje por carretera sin consultar un mapa. Leer sin rumbo tiene tanto sentido como conducir sin leer las señales de tráfico. Claro, puede leer un libro sin mirar la tabla de contenido, pero es más probable que pierda el enfoque o pierda el tiempo preguntándose sobre cuestiones estructurales que podrían responderse con una rápida mirada al frente.

Si necesita conocer información específica del libro, la tabla de contenido puede indicarle qué capítulos son relevantes. Esto le permite omitir las partes que no son pertinentes para su investigación.

En algunos casos, la tabla de contenido no ofrece muchos detalles, o el autor podría usarlo para atraerlo a leer más. Echar un vistazo rápido al primer capítulo o dos puede ofrecerle una idea de cómo el autor estructura su trabajo si la tabla de contenido no puede darle pistas.

2. Siempre lee con intención
Después de identificar el tema del capítulo, deberá mantener una pregunta en el fondo de su mente. Preguntar: "¿Qué intenta decirme el autor?" Es una excelente manera de enmarcar sus pensamientos. Tu cerebro trabajará para descubrir la respuesta a esta pregunta mientras lees.

Cuando lea con un propósito en mente, podrá procesar información relevante y filtrar el material extraño.

3. Identifique el punto de vista del autor y lea las referencias suficientes para comprender

Los libros generalmente contienen referencias a otros trabajos académicos para respaldar su punto de vista. Al echar un vistazo a lo que el autor elige citar, puede aprender un poco más acerca de cómo él o ella formularán sus puntos clave. Esta información puede guiar su pensamiento a medida que lee rápidamente.
Echar un vistazo a las referencias no significa que deba detenerse para leer cada nota o fuente. Las referencias que simplemente reafirman lo que dice el autor se volverán monótonas y rápidas de leer. Solo quieres obtener la idea general. Después de que tenga suficiente información para darle sentido al material, no obtendrá nada adicional si continúa consumiendo la misma información.

Piensa en leer de la manera en que piensas sobre comer. El hecho de que el buffet esté lleno de todo tipo de deliciosas opciones no significa que deba comerlo todo. Al igual que deja de comer cuando está lleno, puedes pasar de las referencias una vez que tiene suficiente información para comprender el concepto.

4. Nunca lea en voz alta (o en su cabeza)
Leer en voz alta es excelente para desarrollar la fluidez en los lectores emergentes, pero es una forma segura de reducir la velocidad. Cuando los niños leen pasajes en voz alta en la escuela, es para un propósito específico, pero no es necesario en el contexto de la lectura rápida.

Cuando leemos pasajes en voz alta, nuestro cerebro tiene que trabajar un poco más duro que cuando leemos en silencio. El acto de leer utiliza las mismas partes de tu cerebro ya sea que leas la información en voz alta o la leas en silencio.  La principal diferencia entre la lectura silenciosa y la lectura en voz alta es que el acto de hablar requiere que el cerebro dé un paso más.

El área de Brocas es la parte del cerebro asociada con convertir los pensamientos en tu cabeza en una expresión significativa a través del habla. El área de Wernicke es responsable de la comprensión.  Si puede minimizar la subvocalización y la lectura en voz alta, puede eliminar el paso adicional de tener que leer y comprender el habla en el área de Wernicke y luego vocalizarla en el área de Broca.

Cuando leemos en voz alta, nuestro cerebro no solo ve las palabras en la página, sino que también se toma la molestia de escuchar las palabras y producir un discurso. Realmente no necesitamos vocalizar lo que estamos leyendo para entenderlo. Los pasos adicionales pueden retrasarnos significativamente.

Es posible que haya notado que a veces, cuando lee en voz alta, puede tener problemas para comprender lo que acaba de leer. Incluso puede ser necesario volver a leer la misma oración para que pueda confirmar que lo que vio y habló está alineado.

Cuando aplica la tercera técnica en esta lista, resulta aún más impráctico leer en voz alta. Ese método requiere que consideres trozos de información más grandes que las oraciones. Cuando se trabaja con libros párrafo por párrafo para identificar la perspectiva del autor, tener que ir línea por línea para producir el habla es una pérdida de tiempo.

La lectura rápida es como disfrutar la vista al jardín en lugar de enfocarse en cada pétalo
Cuando leemos a un ritmo pausado, nos da la oportunidad de apreciar las palabras de una manera diferente. Piense en leer línea por línea como detenerse a apreciar un hermoso jardín de flores con una lupa o pasar treinta minutos examinando una obra de arte a tres pulgadas de su cara. Podrías pensar que necesitas mirar muy de cerca, y es posible que veas cosas increíbles, pero te estás perdiendo la totalidad de la escena.

La lectura rápida le da la oportunidad de ver la imagen completa para que pueda ver cuántos tipos de flores hay o cómo se combinan las diferentes pinceladas para obtener una imagen cohesiva. Cuando observa el panorama general, puede extraer más significado de lo que ve.


En lugar de perder el tiempo centrándose en los pétalos de un único tipo de flor, puede disfrutar de todo el jardín. La aplicación de técnicas de comprensión lectora de velocidad le permite extraer más de las grandes ideas de las cosas que lee. No solo obtiene más información de cada libro que lee, sino que también disfruta de más libros en el camino.



Fuente bibliográfica
LEE, BRIAN, 2017. How to Read 10X Faster and Retain More. Lifehack [en línea]. [Consulta: 24 noviembre 2017]. Disponible en: https://www.lifehack.org/615485/how-to-read-10x-faster-and-retain-more. 

10 nov 2017

El tesoro de la imaginación

Por: Jorge A. Ceruti 




Hace poco fui al cine a ver la película “It” (El payaso asesino). Era subtitulada y la gente joven (de 20 años para abajo) constantemente en medio de la cinta de suspenso encendía su estúpido teléfono y empezaba a autosatisfacerse electrónicamente. Seis chicas del secundario se sentaron juntas y una (la que sabía) les explicaba todo lo que pasaba (bien fuerte, así todas oían). ¿Motivo? como ustedes explicaron en su nota del día 27 ppdo.: no saben leer, y los que saben, más de 15 minutos de lectura los “perturba” (término de lo más usado hoy día).

Se aplica a todo, desde el consumo de pastillas, manejar alcoholizado o la toma de colegios. No saben entender la trama de una película si no les entra por las orejas (y eso hasta por ahí nomás). En cuanto a los libros, leerlos, ¡ja!... No por nada en la Universidad hubo que incluir la materia “Comprensión de textos”, y hechas las cuentas, de cada 1.000 estudiantes que ingresan a la Facultad se recibe uno.

¿Cuál es la diferencia entre la tribu y la civilización?: los libros. Lo dijo Borges hace tiempo, y las cosas siguen siendo las mismas... Quienes no saben leer libros no saben pensar. Esa frase lo resume todo. Piensen en esto: los dictadores de todo el mundo, en todas las épocas, siempre han sido enemigos de los libros..., pero hoy día, nunca han sido enemigos de la televisión... ¿Por qué? Simple, quite el sonido a un televisor. No podrá soportarlo. En cambio oirá perfectamente la radio... Estas frases son del libro “Fahrenheit 451”, de Ray Bradbury. Lo escribió cuando en Alemania los nazis empezaron a quemar libros (la temperatura a la que arde el papel es ésa). Describe un país futuro en que los libros están prohibidos, con juventudes sin control, desenfrenadas, que corren en autos a toda velocidad, alcoholizados o drogados, oyendo música estridente, agrupándose para no estar solos. ¿Por qué? Porque por dentro están vacíos y les horroriza saberlo. ¿Han visto qué pocas personas viven solas, sin el telefonidiota? Tienen “miles de amigos” por las “redes sociales” y se jactan de eso. Qué extraño, yo sólo ocho amigos reales a lo largo de mi vida y pienso que fui afortunado. El aparatito supuestamente les da seguridad, ¿y si se rompe? bueno... ¿se mueren también los amigos?

Los libros no dan su contenido fácilmente. Son avaros, egoístas. Exigen que pienses antes. Podés cerrarlos y meditar su contenido, y después retomar la lectura cuando gustes, pero a veces es necesario hacerlo varias veces, hasta entenderlo... ¿Comprenden la aversión de los dictadores por los libros y las bibliotecas? Representan el pensamiento libre, y eso es algo que no pueden controlar. Un libro bueno es uno que tarde o temprano se desea releer para meditar, ya no en la trama sino en las palabras que lo forman, oraciones que son los pensamientos del que lo escribió un día. Y todo es conocimiento.


¿Qué significa leer por placer? Simplemente ser libre. Volar con tu imaginación, visitar cada sitio que desees, ser parte del pasado o del futuro, ser lo que quieras... y créanme no es poco. Tal vez no te haga ser mejor. Pero sí te enseña a pensar más y mejor. Un niño de 12 años que no haya leído “Los caballeros del Rey Arturo”, “Robin Hood”, “La isla del tesoro”, “Los tres mosqueteros”, “Robinson Crusoe” o “Las aventuras de Tom Sawyer” es un niño al que se ha privado del tesoro de la imaginación... Un niño al que sus padres enseñan a leer por placer es un niño al que sus padres han hecho un regalo maravilloso. Porque ese chico jamás estará solo. Nunca... y hoy día, son cada vez más y más los niños solos... Eso sí, andan en patota, todos con telefonidiotas en medio de la multitud. Pero siguen solos.


Fuente bibliográfica
CERUTI, JORGE A., 21 de octubre de 2017. El tesoro de la imaginación -. [en línea]. [Consulta: 10 noviembre 2017]. Disponible en: http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2017/10/21/udopina/BUZON-02.html. 

2 nov 2017

8 sencillos consejos para concentrarse en la lectura

Por: Luis M. Mazón


Seguramente te habrá pasado en alguna ocasión: te encuentras leyendo un libro, o un artículo o una página web, y descubres que no estás prestando atención y que no estás comprendiendo lo que estás leyendo.

A nuestros alumnos puede pasarles algo parecido, y para evitarlo podemos ayudarles si les enseñamos 8 sencillos consejos:

1. Enséñales a visualizar o imaginar qué es lo que están leyendo. Si es una historia, tienen que imaginar a los personajes, el paisaje. Convertir las palabras en imágenes es una manera muy efectiva de disfrutar y de profundizar en la lectura.

2. Leer en voz alta. El refuerzo de la palabra hablada es de gran ayuda para lograr la concentración necesaria para comprender lo que se está leyendo.

3. Aislarse del mundo. Enseña a tus alumnos a buscar un lugar adecuado y a aislarse del mundo cuando estén leyendo. Sencillamente, trata de lograr que durante el tiempo de lectura no presten atención a lo que pueda pasar a su alrededor.

4. Seguir la lectura con el dedo, o con un marcador, o con algún objeto que les permita indicar las palabras que está leyendo. Este refuerzo les ayudará a introducirse más en la lectura y a prestar más atención a los contenidos que está le está trasladando.

5. Enséñales a reflexionar sobre lo que están leyendo y las repercusiones que tiene para su vida.

6. Enséñales también a tomar notas, con sus propias palabras, en el margen de los libros, en tarjetas, etc.

7. Ayúdales a encontrar motivación por la lectura. La motivación puede ser sencillamente porque es un medio para pasarlo bien, pero también puede ser porque les ayuda a aprender, a ser más críticos…


8. Enséñales también a leer en períodos que les permitan concentrarse y a descansar, teniendo esos tiempos de descanso que les permitan refrescarse y volver a focalizarse con éxito cuando vuelvan a la lectura.



Fuente bibliográfica
MAZÓN, LUIS M., 2017. 8 sencillos consejos para concentrarse en la lectura| SMConectados. Blog de educación | SMConectados [en línea]. [Consulta: 2 noviembre 2017]. Disponible en: http://blog.smconectados.com/2017/10/19/8-sencillos-consejos-para-concentrarse-en-la-lectura/. 

24 oct 2017

5 libros cortos para leer durante un vuelo largo

Por: Alberto Piernas



Hace unos días, ojeando las solapas de mis libros, descubrí algunos en los que estaba marcada la fecha en la que comencé a leerlos, el incluso el vuelo. Moverse por aire, al igual que en autobús, tren o barco siempre nos permite controlar mejor el tiempo y, con él, algunos libros ideales para consumir en lo que dura un viaje a Bangkok, a Cuba o a Sudáfrica. Prueba de ello son estos 5 libros cortos para leer durante un vuelo largo  que te permiten viajar mientras. . . sí, viajas. ¿No es genial?


El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry


Uno de los libros cortos más rentables y famosos de la historia narra una historia tan atemporal como compatible con todas las edades: la del niño rubio que creció en el asteroide B 612 y del que se vio obligado a emigrar ante el abuso de los volcanes y baobabs que crecían en su casa. Un viaje filosófico en el que caben zorros, geógrafos, boas y un piloto del Sáhara que resultaba ser el propio Saint-Exupéry a través del que es uno de los libros más acordes para leer en un avión teniendo en cuenta sus pocas páginas o frases como “creo que, para su evasión, aprovechó una migración de pájaros silvestres”.  Maravilloso.

Todos deberíamos ser feministas, de Chimamanda Ngozi Adichie



Si hay algún lector que busque la definición de feminismo en el siglo XXI, el ensayo de la nigeriana Ngozi Adichie, una de las grandes voces contemporáneas de África, es la mejor opción. Publicado a partir de una conferencia dada por la autora en el famoso TEDx Talk, Todos deberíamos ser feministas analiza las claves de este movimiento en un milenio en el que el mundo, y especialmente los países tercermundistas, aún se resisten a la igualdad. Imprescindible y muy cortito, incluso para un vuelo nacional

El Sunset Limited , de Cormack McCarthy


Concebida por McCormack como una obra de teatro, El Sunset Limited es un libro ameno cuya composición a base de un único diálogo convierte su lectura en un ejercicio aún más ágil. La historia se establece entre dos únicos protagonistas: un hombre blanco y exitoso que busca suicidarse y el hombre negro que lo salva, un ex-drogadicto con una fe renovada. Maravilloso libro para comprender este mundo de contrastes y, quizás, un Occidente sumido en su peor crisis espiritual.  Uno de los mejores libros cortos para leer a bordo.

El viejo y el mar, de Ernest Hemingway


Recuerdo haber leído este libro (de letra grande, por cierto) durante un viaje de ida y vuelta a Marruecos, por lo que debería ser una lectura más que compatible con una simple ida de, digamos, 6 horas. El viejo y el mar es una de las historias más famosas y cortas del escritor que una vez se sentó en la cubana Playa Pilar para escribir la historia de un pescador que navegó hasta las profundidades del Golfo de México para capturar al pez más grande del Caribe. Imprescindible.

Juan Salvador Gaviota, de Richard Bach


La cosa va de volar, de ser breves y de inspirar, tres factores necesarios cuando nos disponemos a viajar a un nuevo destino.  Si a ello sumamos la historia de esta gaviota que encontró en el vuelo una nueva forma de experimentar un placer innato, las comparaciones con el viaje como forma de liberación es más que oportuna. Todo un clásico breve entre los círculos universitarios de los años 70 a reivindicar en estos tiempos.


Estos 5 libros cortos para leer durante un vuelo largo no sólo pueden ser devorados en un sólo trayecto, sino que también pueden aportarnos reflexiones interesantes relacionadas con el propio arte de viajar.


¿Qué otros libros cortos nos recomendáis para nuestra próxima escapada?



Fuente bibliográfica
PIERNAS, ALBERTO, 2017. 5 libros cortos para leer durante un vuelo largo. Actualidad Literatura [en línea]. [Consulta: 25 octubre 2017]. Disponible en: https://www.actualidadliteratura.com/5-libros-cortos-leer-vuelo-largo/. 





13 sept 2017

El ingenioso truco de una madre italiana para que sus hijos lean

La nota se ha hecho viral en las redes sociales



Conseguir que los niños lean es cada día una labor más ardua. Debido al acceso que tienen los pequeños a las nuevas tecnologías, muchos prefieren jugar con el ordenador o el móvil que leer un buen libro. Por ello, muchos padres, en su busca por fomentar la lectura, han de inventarse mil y una estrategias para que los niños lleven a cabo esta práctica.

Así, una madre italiana ha ingeniado un sorprendente truco para que sus hijos lean. La mujer dejó una nota en la nevera de su casa con el siguiente mensaje:


«La contraseña del wifi de esta semana es el color del vestido de Anna Karenina en el libro. ¡He dicho el libro, no la película! 
Buena suerte.
 PD: he empezado a leer 'El conde de Montecristo'».




Fuente bibliográfica
El ingenioso truco de una madre italiana para que sus hijos lean. Las Provincias [en línea], 2017. [Consulta: 3 septiembre 2017]. Disponible en: http://www.lasprovincias.es/sociedad/mundo-viral/ingenioso-truco-madre-20170901111914-nt.html. 

29 jul 2017

Diez películas para descubrir a diez grandes autores de la literatura universal


Diez películas para descubrir a diez grandes autores de la literatura universal

El cine es una herramienta didáctica muy valiosa que, enfocada al estudio de la Lengua castellana y la literatura, puede servirte para motivar a tus alumnos y trabajar distintos aspectos de la materia. Algunos de ellos son fomentar su pasión por la lectura y la escritura, descubrirles el oficio de poetas y escritores, o despertar su curiosidad por la historia de la literatura. Te recomendamos diez películas para trabajar estos temas y dar a conocer a los estudiantes la vida de algunos de los más famosos autores de la literatura universal. ¡Proyéctalas en clase y quizá descubras la vocación de algún poeta, dramaturgo o novelista en el aula!

DIEZ PELÍCULAS SOBRE DIEZ GRANDES LITERATOS

1. Shakespeare in Love (1998), de John Madden. Premiada en su día con siete estatuillas en la ceremonia de los Oscar, esta película relata a modo de comedia romántica la aventura amorosa entre el joven William Shakespeare y la noble Viola de Lesseps. Aunque no es muy rigurosa en su relato, permite a los alumnos conocer algunos pasajes de la vida del bardo inglés (1564-1616) ?quizá en otro orden cronológico?, descubrir los principales rasgos del teatro isabelino, y escuchar algunos fragmentos de su obra recitados en inglés con perfecta dicción por Gwyneth Paltrow y Joseph Fiennes. 




2. Teresa (2015), de Jorge Dorado. Filme que narra la vida de la escritora y religiosa española Santa Teresa de Jesús (1515-1582) a través de la mirada de una adolescente rebelde que se adentra en la lectura del Libro de la vida, escrito en forma de una extensa carta. Ideal para conectar a tus alumnos con una de las grandes autoras de la literatura mística y ascética.





3. Lope (2010), de Andrucha Waddington. Superproducción que recrea los comienzos literarios y amorosos de Lope de Vega (1562-1635), uno de los dramaturgos y poetas más prolíficos y destacados del Siglo de Oro español.






4. Bright Star (2009), de Jane Campion. Esta bonita película narra los tres últimos años de vida del poeta romántico John Keats (1795-1821) y su trágica historia de amor con su vecina Fanny Brawne. El filme es ideal para despertar el interés de los adolescentes por la literatura y descubrir algunos de los más famosos versos del poeta británico perfectamente declamados.




5. La joven Jane Austen (2007), de Julian Jarrold. El carácter decidido, intelectual e independiente de la británica Jane Austen (1775-1817), una de las escritoras más importantes de la literatura universal, queda retratado a la perfección en esta película que recoge sus primeros años como escritora, su lucha contra las convenciones de la época, y su relación con Thomas Leffroy.




6. Descubriendo Nunca Jamás (2004), de Marc Foster. Johnny Depp encarna en este filme a J. M. Barrie (1860-1937), el dramaturgo y novelista británico creador de Peter Pan. No exenta de elementos ficcionales, la película relata cómo Barrie conoció a los Llewelyn-Davies y sus cuatro niños, y cómo esta amistad inspiraría las aventuras de Peter Pan, que verían la luz como obra teatral en 1904. 




7. Memorias de África (1985), de Sydney Pollack. Basada en el libro homónimo y autobiográfico de la danesa Karen Blixen (1885-1962), conocida como Isak Dinesen, la película narra las vivencias de la escritora durante sus años en Kenia, al frente de una plantación familiar de café. En el filme se aprecian sus reflexiones sobre la naturaleza y sobre las peculiaridades del pueblo masai, así como la relación que mantuvo con el cazador Denys Finch Hatton.



8. La luz con el tiempo dentro (2015), de Antonio Gonzalo. La única película sobre la vida del poeta y premio Nobel Juan Ramón Jiménez (1881-1958) recoge los acontecimientos más importantes de la vida y obra del escritor de Moguer. Una manera sencilla de acercar a tus alumnos a la trayectoria del autor de Platero y yo.




9. Lorca, muerte de un poeta (1987), de Juan Antonio Bardem. Película biográfica sobre el genial poeta Federico García Lorca, basada en la obra y los estudios del hispanista Ian Gibson. El filme recoge los principales pasajes de su vida, desde su infancia hasta su asesinato el 19 de agosto de 1936 a manos de las tropas nacionales, durante la Guerra Civil española. La película es muy útil para introducir a tus alumnos en la vida del poeta y de sus compañeros de la Generación del 27. Otra película sobre el poeta que puede motivar a tus alumnos es Sin límites (2008), de Paul Morrison, centrada en la relación de Lorca con sus compañeros de la Residencia de Estudiantes, Salvador Dalí ?protagonizado por Robert Pattinson? y Luis Buñuel.




10. Neruda, (2016), de Pablo Larraín. Película sobre la vida y obra del poeta chileno Pablo Neruda, nombre literario de Neftalí Reyes (1904-1973) que se centra en la persecución que sufrió como senador comunista por parte de la policía chilena en torno a 1949. El biopic, con muchos tintes de ficción, captura sin embargo el espíritu del premio Nobel: su compromiso político, su carácter mujeriego y, por supuesto, su genio literario, expresado a través del proceso de creación de Canto general.




Fuente bibliográfica
Diez películas para descubrir a diez grandes autores de la literatura universal. aulaPlaneta [en línea], 2016. [Consulta: 30 julio 2017]. Disponible en: http://www.aulaplaneta.com/2016/07/20/recursos-tic/diez-peliculas-para-descubrir-diez-grandes-autores-de-la-literatura-universal/. 

11 jun 2017

¿Leer en la escuela? ¿Para qué?

Por: Fernando Avendaño



La lectura, una actividad importante en la vida de las personas, pero también fuente de experiencias.



Relata Daniel Pennac en su libro "Como una novela": "Aquel profesor no inculcaba un saber, ofrecía lo que sabía... Hacía abrir los ojos... Animaba a seguir la ruta de los libros, peregrinaje sin fin ni certeza, marcha del hombre hacia el hombre" .

¿Cómo marchamos del hombre hacia el hombre? ¿Cómo procuramos ese itinerario en la escuela? ¿Cómo construimos lectores auténticos? La idea de partida es bastante simple: las prácticas y usos escolares de lo escrito no tienen que diferir sustancialmente de las prácticas y usos sociales no escolares, ya sea que pertenezcan al ámbito familiar o a otros contextos.

Un lector auténtico es alguien que lee por voluntad propia, porque sabe que leyendo puede encontrar respuestas a sus necesidades de informarse, de aumentar sus conocimientos, de hacer cosas, de resolver problemas, de formarse juicios en torno de la conducta propia y de la ajena, pero también lo hace por gusto, por el puro placer de leer. En otros términos, significa que ha descubierto que la lectura es una actividad importante de su vida, que es una fuente de experiencias y emociones.

No leemos de la misma manera cuando queremos saber el significado de una palabra que cuando queremos informarnos del contenido de una noticia, tampoco cuando queremos realizar o confeccionar algo que cuando buscamos responder interrogantes o inquietudes. No leemos de comienzo a fin la guía telefónica, el diccionario o una agenda, pero sí un texto de estudio. No nos disponemos a leer del mismo modo un texto polémico que coincide con nuestras creencias que otro que las interpela. No a todos nos resultan más difíciles de entender o más significativas las mismas partes de los textos porque no todos compartimos los mismos puntos de vista y las mismas experiencias. No todos realizamos las mismas inferencias cuando leemos.

Además, en la actualidad, nos encontramos ante un proceso de recomposición cultural a nivel global en el que ya no es posible concebir la palabra y la imagen, lo impreso y lo digital, como ámbitos separados. La lectura ha dejado de ser un proceso lineal y completo para convertirse en otro breve, fragmentado e inconcluso. Los lectores actuales realizan múltiples tareas a la vez: chatean, escuchan música en Youtube y tienen abiertas varias ventanas y libros, todo vía Internet, lo que implica necesariamente la adquisición de nuevas competencias lectoras para seleccionar e interpretar la información haciendo uso de íconos, barras de menús y búsquedas por navegadores.

Sin embargo, no siempre las escuelas proveen a los alumnos las herramientas necesarias para que se conviertan en lectores genuinos. Por el contrario, egresan como "huérfanos de la lectura". A marcha forzada tendrán que incorporar las prácticas lectoras que no heredaron, si son conscientes de sus limitaciones, para insertarse en el mundo académico, laboral o para experimentar el placer de incursionar en otros mundos posibles.

Estos huérfanos de la lectura han tenido a su alcance sólo fotocopias de portadores de textos auténticos, han debido leer ciertos textos con el fin de responder preguntas formuladas por el docente o por el propio texto para evaluar si han comprendido, han estado obligados a resolver ejercicios de gramática en fragmentos del texto con posterioridad a la lectura... todavía en algunas escuelas se producen estas situaciones de lectura "ficticias" o artificiales, que atienden más a exigencias curriculares que a necesidades que los alumnos tienen fuera de ella. Para que estos "quehaceres del lector" sucedan, para que los alumnos no egresen aborreciendo la lectura después de verse obligados durante años a medir la adecuación de su comprensión del texto en cuestionarios y resúmenes hay que pensar en cambiar las condiciones didácticas con el propósito de acercar la práctica escolar a la práctica social: leer con distintos y genuinos propósitos, leer con distintas modalidades, leer distintas clases de textos, leer en distintos soportes, respetando la complejidad de la lectura como práctica social.

La "ruta de los libros" exige lectores activos que procesen en varios sentidos la información presente en el texto, aportándole sus conocimientos y experiencias previos, sus hipótesis y su capacidad de inferencia, lectores alertas, enfrentándose a obstáculos y superándolos de diversas formas, construyendo una interpretación para lo que leen y que, si se lo proponen, son capaces de recapitular, resumir y ampliar la información obtenida.

No muy distintos son los resultados cuando para leer literatura imponemos una lectura monológica, un determinado modo de acceder al texto mediante fórmulas y ejercicios estereotipados. ¿Por qué no abrir espacios de democratización lectora, en el sentido de rescatar aquellas apreciaciones generalmente descalificadas en el ámbito escolar porque son personales, intuitivas o no canónicas de los niños y jóvenes? ¿Por qué levantar muros a la lectura literaria silenciando las lecturas invisibles, inaudibles, que son las que construyen los lectores en su experiencia subjetiva con los textos, no consideradas legítimas?. Son esas lecturas rebeldes, heterodoxas e insólitas, las de quienes leen "a contrapelo" de las interpretaciones oficiales, las que necesitan ser socializadas para que los alumnos se reconozcan a sí mismos como lectores y a los otros lectores como sus semejantes.

Nos advierte Vargas Llosa"La literatura...,  a diferencia de la ciencia y la técnica, es, ha sido y seguirá siendo, mientras exista, uno de esos denominadores comunes de la experiencia humana, gracias al cual los seres vivientes se reconocen y dialogan, no importa cuán distintas sean sus ocupaciones y designios vitales, las geografías y las circunstancias en que se hallen, e, incluso, los tiempos históricos que determinan su horizonte. Leer buena literatura es divertirse, sí; pero también aprender, de esa manera directa e intensa que es la de la experiencia vivida a través de las ficciones, qué y cómo somos, en nuestra integridad humana, con nuestros actos y sueños y fantasmas, a solas y en el entramado de relaciones que nos vinculan a los otros, en nuestra presencia pública y en el secreto de nuestra conciencia".

Como afirma Italo Calvino, abramos "... espacios de interrogación y de meditación y de examen crítico, en suma, de libertad; la lectura es una relación con nosotros mismos y no únicamente con el libro, con nuestro mundo interior a través del mundo que el libro nos abre".

Fuente bibliográfica
 AVENDAÑO,FERNANDO, 11 de junio de 2017. ¿Leer en la escuela? ¿Para qué? La Capital [en línea]. [Consulta: 11 junio 2017]. Disponible en: http://www.lacapital.com.ar/educacion/leer-la-escuela-para-que-n1413363.html. 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...