25 feb. 2018

La revolucionaria tecnología que revela las historias invisibles escondidas en los libros

Por: Delia Ventura



Los libros guardan historias que no están escritas en sus páginas: más bien quedaron impregnadas en ellas. Y ahora, una nueva tecnología promete revelarlas.

Los historiadores usualmente exploran los manuscritos antiguos o modernos para desentrañar el significado de lo que está escrito y para comprender el contexto en el que se escribieron.

Pero un equipo de especialistas está estudiando lo que los autores dejaron en los tomos más allá de las palabras.

"Apenas empiezas a escribir en tu libreta de notas, tu cuerpo empieza a interactuar con el papel, pues la piel de todos los seres humanos tiene sudor, saliva, diferentes aceites, microbios, etcétera", le explica a BBC Mundo el físico e inventor Gleb Zilberstein, uno de los desarrolladores de la tecnología.

"Dejas (en el papel) una especie de huella digital repleta de información".

Es por eso que lo que su equipo estudia no es lo escrito, sino el medio en el que el texto fue grabado —ya sea papel, pergamino, panel de madera, tela, lienzo y similares—, para extraer datos invisibles.

La sorpresa del maestro y Margarita
Segunda edición de la novelaEl descubrimiento de este nuevo método ocurrió fortuitamente.
Fue cuando el equipo de Zilberstein trataba de eliminar los ácidos del manuscrito original de "El maestro y Margarita", una de las novelas más destacadas del siglo XX que cuenta la visita del diablo a la Unión Soviética.


En esa época se usaba papel de pulpa de celulosa, que con el tiempo se torna amarillo y quebradizo, y puede llegar a quedar reducido a polvo.
Para evitar la degradación estaban usando unos discos hechos de acetato de etilvinilo, un polímero, originalmente destinados a la conservación de manuscritos.

Al extraerlos, notaron que los discos estaban llenos de proteínas.
Y éstas pueden ser una mejor fuente de información que el ADN del entorno en el que vivían los autores, pues, como explicó Zilberstein, los péptidos de las proteínas son más estables.

Con el hallazgo se abrió la posibilidad de extraer información novedosa, desde la presencia de medicamentos y los patógenos en el ambiente hasta de qué se alimentaban quienes habían escrito las páginas.

En este caso, el autor era el ruso Mikhail Bulgakov, quien aunque terminó de escribir "El maestro y Margarita" en 1936, como no la podía publicar siguió haciendo revisiones y reescribiéndola hasta cuatro semanas antes de su muerte en 1940.

Mikhail Bulgakov
Como la causa de la muerte de Bulgakov es conocida, usar la tecnología en la páginas de su último manuscrito servía de prueba.

Su fallecimiento se debió a una enfermedad renal y eso les dio a los expertos que analizaban su manuscrito la posibilidad de poner a prueba la técnica recién descubierta y ver si efectivamente era capaz de detectar los biomarcadores de esa patología en los márgenes de las páginas. Y, efectivamente, los identificó.

Con ello, los científicos entendieron que habían dado con una técnica que podía ampliar los horizontes de la investigación del patrimonio cultural, ya que tiene la ventaja de que no es invasiva y no causa ninguna degradación.

Una tragedia inimaginable
Hay situaciones difíciles de comprender si no las has vivido en carne propia.

Entre 1629 y 1630 Milán fue víctima de una serie de brotes de peste bubónica que se conoció como la Peste italiana.

Como consecuencia murieron 60.000 de sus 130.000 habitantes. Casi una de cada dos personas desaparecieron para siempre en cuestión de un año.

Tal calamidad dejó una marca indeleble en los milaneses, recogida en la magistral obra del escritor italiano Alessandro Manzoni "Los novios".


"Los novios", de Alessandro Manzoni
"Los novios", de Alessandro Manzoni


Pasaba bajo el umbral de una de aquellas puertas y venía hacia el convoy una mujer cuyo aspecto denunciaba una juventud avanzada, pero no pasada; y dejaba traslucir una belleza velada y ofuscada, mas no destruida por una gran pasión, por una languidez mortal: esa belleza suave y a la vez majestuosa que brilla en la sangre lombarda. (...)

Pero no era sólo su aspecto lo que, entre tantas miserias, la hacía señalado objeto de piedad y reavivaba para ella aquel sentimiento ya exangüe y apagado en los corazones. Llevaba ésta en sus brazos a un niña de unos nueve años, muerta; pero toda ella muy bien arreglada, con los cabellos partidos en la frente, con un vestido blanquísimo, como si aquellas manos la hubiesen engalanado para un fiesta prometida hacía mucho tiempo y dada como premio.
"Los novios". Extracto del capítulo XXXIV.

Los escribas apuntaron los nombres y edades de cada uno de los individuos que perecieron en meticulosos registros de muerte.

Ahora, casi cuatro siglos después, esta tecnología de vanguardia le permitió al equipo de científicos descubrir mucho más sobre uno de los peores momentos de la historia de Milán.

En los márgenes inferiores de 11 páginas escritas durante los meses de mayor mortalidad de los registros de defunción de la epidemia, guardados en el Archivo del Estado de Milán, los científicos pusieron discos de EVA, el nombre que se le dio a esta tecnología por las siglas en inglés de ethyl vinyl acetate o acetato de vinilo etílico.

Documentos del archivo de los muertos de Milán.
Ahí donde ves las estrellas rojas, está los discos EVA puestos en los valiosos documentos históricos: parece tan sencillo y revela tanta información. (Imágenes cortesía de Gleb Zilberstein)

Los dejaron allí entre 60 y 90 minutos, los retiraron y los analizaron mediante espectrometría de masas, una técnica de análisis que permite determinar la distribución de las moléculas de una sustancia en función de su masa.

Los resultados revelaron desde qué comían los escribas hasta con cuáles animales compartían sus vidas.

No siempre es agradable enterarse

Para los estudiosos de ese período que han escudriñado esos registros de defunción, unos documentos fundamentales, es probable algunas de esas revelaciones no sean muy bienvenidas.

Y es que en las páginas que tantas veces han acariciado se encontraron 22 queratinas de ratón y 130 proteínas de ratones y ratas.
Además había unos 400 péptidos de diferentes cepas bacterianas.
Y 17 proteínas eran de la familia Yersinia, la bacteria responsable de la peste bubónica.

Lazaretto
 Lazaretto era como una fortaleza invertida, que guardaba al enemigo entre sus muros: la peste.

Pero también encontraron 60 proteínas de plantas que indican que los escribas comían principalmente maíz, papas, garbanzos, arroz y zanahorias.

La investigación arrojó que en el lugar en el que albergaban a los enfermos, el famoso Lazaretto —una construcción en forma de cuadrilátero erigida entre finales del siglo XV e inicios del XVI para albergar afectados durante epidemias— había ovejas y cabras.

La próxima misión

Los hallazgos fruto de la experiencia en Italia fueron recogidos en un documento publicado recientemente en la revista especializada Journal of Proteomics bajo el título "De ratones y hombres: rastros de la vida en los registros de la muerte de la plaga de 1630 en Milán".

Para los historiadores, datos como esos ayudan a completar el panorama de eventos.

Y a veces, podrían llevar a resolver antiguos misterios.

Johannes Kepler
La próxima misión: investigar de qué murió el gran matemático Johannes Kepler.

Es el caso de la nueva misión del equipo de Zilberstein, como le cuenta entusiasmado a BBC Mundo.

"Nos dieron acceso a los archivos de Johannes Kepler, quien no sólo era un gran astrónomo y matemático sino también astrólogo", dice.

"Le hacía los horóscopos a Albrecht Wenzel Eusebius von Wallenstein, duque de Friedland, y al emperador Rodolfo II, horóscopos que los motivaron a irse a la guerra contra Italia en 1630", agregó.

"Kepler murió ese año a causa de una enfermedad desconocida. Y hay muchas indicaciones de que fue por ántrax".


"Vamos a analizar sus últimos manuscritos para identificar la causa de su muerte".


Fuente bibliográfica
VENTURA, D., 2018. La revolucionaria tecnología que revela las historias invisibles escondidas en los libros. BBC Mundo [en línea]. 24 febrero 2018. [Consulta: 25 febrero 2018]. Disponible en: http://www.bbc.com/mundo/noticias-42726462. 

"Internet es como la calle, no puedes dejar a un niño solo"




El guardia civil Fernando Villar, experto en la mejora de la seguridad en el ámbito educativo, considera que "Internet es como la calle", por lo que recomienda "no dejar a un niño solo" en la red, donde la "varita mágica" es el "sentido común" y la "educación".

En una entrevista con Efe, este agente de la Guardia Civil que trabaja en A Coruña detalla que las nuevas tecnologías son una de las principales preocupaciones de la comunidad escolar, pues se trata de un ámbito "transversal" que tiene impacto en otros problemas como la violencia machista y el maltrato.

"Es importante no solo saber utilizar las nuevas tecnologías, sino saber cómo usarlas. Nos dan muchas cosas buenas, pero hay una pequeña parte, que es lo malo que tienen, que ahora es más accesible para los jóvenes a través de ellas. Mi primera recomendación es que no se metan en problemas, pero que tampoco los creen", resume.

Revela que "la primera norma" para utilizar las tecnologías, a las que quita la palabra "nuevas", es "ser educados": "Si soy educado en mi vida física, tengo que serlo en mi vida virtual", resume.

Dentro de este campo "tremendamente amplio", este guardia civil recomienda a los jóvenes extremar las precauciones con sus contraseñas, no dar información a desconocidos, mantener la privacidad y la intimidad y preservar los derechos de imagen.

"El problema es que muchos sobreexponen su imagen y viven mucho de ella, tratan de ser los más famosos y los más aceptados, ser 'youtubers' e 'influencers', detalla sobre una situación que en el futuro puede dar lugar a un arrepentimiento inútil.

Nota que la "asignatura pendiente" es la formación de los padres, que no acuden a las actividades tanto como les gustaría a los expertos, muchas veces por "la sensación de que dar un teléfono móvil o una 'tablet' a un niño, que ya sabe utilizarlos, es como darle un juguete", una idea de la que escapa Villar con una advertencia: "Lo podemos pagar en el futuro", abunda.

Es necesaria la "concienciación" de los padres, que deben enseñar a sus hijos a utilizar estos dispositivos, que llegan mucho más allá que las videoconsolas con las que jugaban las generaciones anteriores, con el mayor peligro en aquellas aplicaciones que invitan a revelar datos personales o íntimos.

"Un niño de nueve años con un móvil abierto a internet sin ningún tipo de control es un riesgo. No hay una edad idónea, pero es como el carné de conducir, que necesita un proceso de aprendizaje. Un móvil abierto sin ningún tipo de control, cuanto más tarde, mejor, porque habrá mayor grado de madurez", continúa.

La principal preocupación de los padres, explica Villar, es "cómo proteger" a sus hijos, para lo que pide una "varita mágica" que "funciona en todo y no necesita expertos: el sentido común".


A los jóvenes, en cambio, les inquieta su intimidad y algunas situaciones como los accesos indebidos a sus cuentas, pero siempre les advierte sobre que internet, a pesar de ser cercano, "es un lugar público donde lo que entra, es imposible de controlar", por lo que es necesario vigilar las imágenes o los comentarios que firma cada uno.

Fuente bibliográfica http://www.eldiario.es/cultura/tecnologia/Guardia-civil-Internet-calle-puedes_0_743675795.html

20 feb. 2018

Las tecnologías de la información y la amenaza a la democracia

Por: Kofi A. Annan

Las redes sociales pueden ser el comienzo de un camino hacia un mundo orwelliano controlado por el «Big Data».



En su momento, Internet y las redes sociales fueron aclamadas como herramientas que crearían nuevas oportunidades de difundir la democracia y la libertad. De hecho, Twitter, Facebook y otras redes sociales tuvieron un papel clave en los levantamientos populares de Irán en 2009, el mundo árabe en 2011 y Ucrania en 2013‑2014. Parecía por momentos que el tuit podía más que la espada.

Pero pronto los regímenes autoritarios comenzaron a reprimir la libertad en Internet: tenían miedo del nuevo mundo digital, porque estaba fuera del alcance de sus mecanismos de seguridad analógicos. Esos temores resultaron infundados. Finalmente, la mayoría de los levantamientos populares motorizados por las redes sociales fracasaron por falta de liderazgo eficaz, y las organizaciones políticas y militares tradicionales retuvieron el poder.

Estos regímenes incluso han comenzado a usar las redes sociales para sus propios fines. Todos hemos oído acusaciones de que Rusia usó encubiertamente las redes sociales para influir en los resultados de las elecciones en Ucrania, Francia, Alemania y, el hecho más conocido, en los Estados Unidos. Facebook calcula que el contenido publicado por Rusia en su red, incluidos comentarios y anuncios pagos, llegó a 126 millones de estadounidenses (cerca del 40% de la población).

Hay que recordar que antes Rusia acusó a Occidente de promover las «revoluciones de colores» en Ucrania y Georgia. Parece que Internet y las redes sociales ofrecen otro campo de batalla para la manipulación subrepticia de la opinión pública.

Si ni siquiera los países más avanzados en tecnología pueden proteger la integridad del proceso electoral, ¿qué decir de los desafíos que enfrentan los países con menos conocimiento técnico? Es decir, la amenaza es global. A falta de hechos y datos, la mera posibilidad de manipulación alimenta teorías conspirativas y debilita la fe en la democracia y en las elecciones, en un momento en que la confianza pública ya se encuentra deprimida.

Las «cámaras de eco» ideológicas generadas por las redes sociales agravan los sesgos naturales de las personas y reducen las oportunidades de sano debate. Esto tiene efectos reales, porque fomenta la polarización política y erosiona la capacidad de los líderes para forjar acuerdos, base de la estabilidad democrática. Asimismo, el discurso del odio, los llamamientos terroristas y el hostigamiento racial y sexual, que se han instalado en Internet, pueden llevar a violencia en la vida real.

Pero las redes sociales no son el primer caso de una revolución de las comunicaciones que planteara desafíos a los sistemas políticos. La imprenta, la radio y la televisión fueron revolucionarias en su momento.

Y todas fueron gradualmente reguladas, incluso en las democracias más liberales. Es hora de analizar cómo sujetar las redes sociales a las mismas reglas de transparencia, responsabilidad y tributación que los medios convencionales.

En Estados Unidos, un grupo de senadores presentó un proyecto de «ley de honestidad publicitaria» que extendería a las redes sociales las mismas reglas que se aplican a la prensa, la radio y la televisión. Esperan lograr su aprobación antes de la elección intermedia de 2018.

En Alemania, se aprobó una nueva ley (llamada Netzwerkdurchsetzungsgesetz) que obliga a las empresas de redes sociales a eliminar comentarios violentos y noticias falsas en un plazo de 24 horas, con multas de hasta 50 millones de euros (63 millones de dólares).

Pero aunque estas medidas sean útiles, no estoy seguro de que la legislación en el nivel nacional sea un medio adecuado para regular la actividad política en Internet. Muchas naciones más pobres no podrán ofrecer esa clase de resistencia; y para todos los países será difícil hacer cumplir las normas que impongan, ya que la mayor parte de los datos se almacenan y administran fuera de sus jurisdicciones.

Más allá de la necesidad o no de nuevas reglas internacionales, debemos procurar que el intento de contener los excesos no ponga en riesgo el derecho fundamental a la libertad de expresión. Las sociedades abiertas deben evitar una reacción exagerada que pudiera debilitar las libertades mismas de las que deriva su legitimidad.
Pero tampoco podemos quedarnos de brazos cruzados. Unos pocos grandes jugadores, en Silicon Valley y otras partes, tienen nuestro destino en sus manos; pero con su cooperación, podemos encarar las falencias del sistema actual.

La tecnología no se detiene, y tampoco debe hacerlo la democracia. Tenemos que actuar pronto, porque los avances digitales pueden ser sólo el comienzo de una tendencia irrefrenable hacia un mundo orwelliano controlado por un Gran Hermano, en el que millones de sensores en teléfonos inteligentes y otros dispositivos reúnan nuestros datos y nos hagan vulnerables a la manipulación.

¿A quién corresponde la propiedad de los abundantes datos que recogen nuestros teléfonos y relojes? ¿Cómo deben usarse? ¿Debe su uso supeditarse a nuestro consentimiento? ¿A quién deben rendir cuentas aquellos que los usen? Son grandes preguntas de las que depende el futuro de la libertad.

Traducción: Esteban Flamini

Fuente: Project Syndicate

Fuente bibliográfica
ANNAN, KOFI A., 2018. Las tecnologías de la información y la amenaza a la democracia | Nueva Sociedad. Nueva Sociedad | Democracia y política en América Latina [en línea]. [Consulta: 20 febrero 2018]. Disponible en: http://nuso.org/articulo/como-las-tecnologias-de-la-informacion-amenazan-la-democracia-annan-nuso/. 

12 consejos para no sobrecargar la mochila escolar




El peso excesivo que la mayoría de escolares cargan cada día para asistir a clase está provocando, cada vez más, lesiones de espalda en los niños y niñas. Además, este problema genera consecuencias irreversibles y a largo plazo.

Para evitar este sobreesfuerzo muscular, se deben tener en cuenta dos aspectos: las características de la mochila y consejos para disminuir al máximo la carga. Así pues, en este artículo presentamos los puntos imprescindibles para poner punto y final a esta polémica que, año tras año, preocupa a los padres y madres.

1. Escoger una mochila con hombreras anchas y ajustables. Los tirantes de una buena mochila deben tener cuatro centímetros de ancho, además de estar bien acolchados.

2. La mochila no debe exceder en anchura a la zona donde va ir apoyada, es decir, la zona dorsal alta. Además, para mayor comodidad, debe tener un ajuste anterior con unas bandas sobre el abdomen.

3. Para evitar sobrecargas en el cuello y hombros, fíjate en que la mochila no sobresalga del ancho de la espalda. La parte superior debe terminar en el cuello a la altura de los hombros y así la postura será correcta.

4. Colgar la mochila de los dos tirantes y en la zona dorsal, nunca apoyada en la zona lumbar baja y no llevarla de una sola asa.

5. A la hora de llenarla, tratar de colocar las cosas de más peso en la zona que vaya a estar más en contacto con la espalda.

6. En España no tenemos estipulado qué es un peso excesivo, pero si nos basamos en la normativa de países como Alemania, Austria o Italia, podemos considerar que transportar más de un 10-15% del peso corporal puede ser perjudicial.

7. Como consecuencia del apartado anterior, la mochila vacía no debe pesar más de 1,2 kilogramos, para así tener un margen suficiente para dedicarlo a los libros, libretas y material escolar.

8. Debido a la falta de ejercicio, algunos niños no tienen una musculatura en la barriga y la espalda lo suficientemente fuerte como para cargar con una mochila. Así pues, especialistas recomiendan practicar deporte habitualmente para reforzar los músculos.

9. Procura que tu hijo sólo lleve en la mochila los libros que sean indispensables para no cargar con peso extra. A lo mejor existe la posibilidad de dejar los más pesados en el colegio o de compartirlos con algún compañero para repartirse el peso entre ambos.

10. Varios estudios internacionales demuestran que el dolor de espalda es menos frecuente entre los alumnos que disponen de taquillas en sus colegios, ya que les permite almacenar los libros, libretas o incluso diccionarios y así, transportar menos pero y con menos frecuencia.

11. Una buena costumbre para corregir este tipo de dolores musculares es mantener una postura correcta durante la jornada escolar, como por ejemplo, se recomienda sentarse derecho en la silla pegando bien la espalda al respaldo.

12. Otra recomendación, es que el mobiliario escolar sea de altura regulable para que se pueda ajustar a la talla de los diferentes alumnos y les permita cumplir las normas de higiene postural.

¿Qué tipo de mochila llevan tus hijos al colegio? Comprueba que se cumplan todos estos consejos para ayudarle a cuidar su espalda. Si lo compartes, entre todos conseguiremos mejorar la situación en las escuelas.



Fuente bibliográfica
 12 consejos para no sobrecargar la mochila escolar. aulaPlaneta [en línea]. [Consulta: 21 febrero 2018]. Disponible en: http://www.aulaplaneta.com/2017/08/04/educacion-y-tic/12-consejos-no-sobrecargar-la-mochila-escolar/. 



http://www.aulaplaneta.com/2017/08/04/educacion-y-tic/12-consejos-no-sobrecargar-la-mochila-escolar/

Soledad: la nueva epidemia

Por: Diego Bernardini*



El primer apartamento que elegimos con mi familia para vivir en Washington DC era parte de una serie de dieciséis viviendas, con un espacio común en forma de corredor. Así, la ventana de mi cocina no solo daba a ese corredor común, sino que tenía a misma altura la ventana del vecino que vivía exactamente enfrente de mí. Era un hombre de mediana edad que vivía solo. De los siete días de la semana en seis de ellos funcionan los correos. Un promedio de 4 a 5 días mí vecino recibía paquetes de compras por Internet. Pude conocer su cara apenas antes que se cumplieran los dos años en que finalizaba mi contrato. Las ventanas de su apartamento, cubiertas por las típicas persianas americanas, me permitieron adivinar algo de su vida interior apenas dos veces en esos dos años. Siempre estuvieron cerradas.

Las ciudades y el proceso de urbanización es una de las mega-tendencias que marcarán el rumbo del desarrollo de las próximas décadas. Argentina es un país urbano, ocho de cada diez personas vivimos en núcleos urbanos. Sin embargo, las ciudades que funcionan como polo de atracción en la búsqueda de oportunidades suelen mostrarnos rasgos que le pertenecen. Uno de ellos es la soledad, especialmente entre adultos y personas mayores, y vivir solo se relaciona con satisfacción vital. La ecuación es simple, vivir solo muy probablemente lo vuelva más solitario y menos feliz.

Esta semana acabamos de anoticiarnos que en Reino Unido, su Primer Ministro Theresa May, anuncio la creación de una Secretaria de Estado para tratar el problema de la soledad. Se estima que la mitad de las personas mayores de 75 años o más –cerca de dos millones en el Reino Unido– viven solas, muchas de ellas sin relacionarse con gente durante días e incluso semanas. En Argentina, según el Barómetro de la Deuda Social con las Personas Mayores una de cada cuatro mayores de 75 años viven solos en nuestro país, el mayor porcentaje en la ciudad de Buenos Aires. En otros lugares como Canadá una de cada cuatro personas dice sentirse solos. En Estados Unidos dos estudios muestran que el 40% de los estadounidenses padecen de soledad indeseada. Pero la soledad es un problema que no solo afecta a la gente mayor como se suele pensar. También en Canadá una encuesta realizada a 34.000 universitarios mostró que dos tercios decían experimentar sentimientos de soledad a diario.

Las personas, los seres humanos como especie somos seres sociales. Desde que en tiempos inmemorables se descubrió la agricultura y se pasó de un estilo de vida nómade a los primeros asentamientos, el nivel de conexión social paso a ser parte de nuestra forma de vida, una vida que mejoró las condiciones y con ello la longevidad de nuestra especie.

Hoy, en la segunda década del siglo XXI, vivimos la era de la hiperconectividad, el conocimiento compartido, el co-working y el tele-commutingcomo expresiones en muchos casos de ese esfuerzo colaborativo en versión 3.0 de los primeros asentamientos. Sin embargo, las redes sociales no dejan de ser un engaño en muchos casos ya que, muchos de los que dicen sentirse solos, son personas que viven conectadas gran parte del día. Como podría haber sido el caso de mi vecino de Washington que parecía proveerse de todo lo necesario vía online.

La soledad es un tema serio.
En Agosto pasado la Asociación Americana de Psicología publicó un manifiesto fundamentado en investigaciones donde coloca a la soledad como un peligro para la salud pública al mismo nivel que la epidemia global de obesidad.  El análisis incluyó 70 estudios que reunieron casi 3 millones y medio de personas donde se pudo observar que el aislamiento social, la soledad y el vivir solo tienen fuerte impacto sobre la mortalidad. La soledad afecta el sueño y su calidad, altera los niveles hormonales de los mediadores del estrés, incrementa los niveles de inflamación y debilita el sistema inmune. No parece ser poca cosa. El documento de la Asociación Americana de Psicología finaliza alertando sobre el fenómeno de la transición demográfica y el aumento de personas mayores lo que hará que este fenómeno de la soledad tienda a aumentar pudiendo alcanzar fenómeno de epidemia; y finaliza diciendo que el desafío que enfrentamos ahora es qué se puede hacer al respecto.

En Reino Unido, el país de Theresa May, las personas mayores tienen una línea telefónica de emergencia donde poder ser escuchados y hablar con alguien sobre el tema que sea y a la hora que sea. Se reciben cerca de 10,000 llamados semanales. A vista de la nueva Secretaría de Estado para la Soledad ese esfuerzo no alcanzo. Allí la respuesta del Estado. ¿Pero qué hay de nosotros?

Investigadores de la Universidad de Uppsala en Suecia, donde tener una mascota requiere de un registro obligatorio en el Estado, evaluaron en 2001 a más de tres millones de personas entre los 40 y 80 años que nunca habían tenido problemas cardiovasculares. A partir de ese año les hicieron un seguimiento que duro 12 años. Al cabo de ese tiempo encontraron que los dueños de perros tenían muy bajo riesgo de muerte cardiovascular que aquellos que no tenían su mascota, el riesgo fue cerca de 33% menor. Tener un perro no solo le garantiza compañía, sino también alguien a quien cuidar y a quien pasear.

Salir al exterior a pasearlo no solo aumenta las posibilidades de interactuar socialmente sino que nos permite movernos, hacer actividad física y esto también es predictor de longevidad. Así que ya sabe, si tiene un perro sáquelo a pasear más seguido. Y si aún no lo tiene, pida que le regalen uno. Son tiempos de una nueva longevidad.


(*) Diego Bernardini es Doctor en Medicina, Master en Gerontología y médico de familia. Autor del libro “De vuelta. Diálogos con personas que han vivido mucho”


Fuente bibliográfica
BERNARDINI, DIEGO, 19 de enero de 2018. Soledad: la nueva epidemia | Revista Noticias. [en línea]. [Consulta: 21 febrero 2018]. Disponible en: http://noticias.perfil.com/2018/01/19/soledad-la-nueva-epidemia/. 


http://noticias.perfil.com/2018/01/19/soledad-la-nueva-epidemia/

14 feb. 2018

Los libros más enigmáticos que siguen sin descifrarse

Por: Lara Gómez Ruiz




Dos informáticos de la Universidad de Alberta aseguraron hace unas semanas que habían recurrido a la inteligencia artificial para descifrar el manuscrito Voynich . Este documento medieval está considerado el Santo Grial de la criptografía histórica, pues nadie hasta la fecha había logrado traducir el desconocido alfabeto en el que está escrito. Está por ver si los investigadores hacen públicas sus indagaciones.

Escrito por un autor desconocido, el manuscrito presenta dibujos de lo más extraños, que ilustran textos escritos en un idioma incomprensible. Sin embargo, no es el único libro que resulta un enigma para la humanidad.

Con la ayuda del historiador S. Esteve, La Vanguardia ha hecho un pequeño listado de algunos libros y códices que han desconcertado hasta a los más eruditos.

Códice Rohonczi

Imagen del Códice Rohonczi

El llamado códice Rohonczi es quizá uno de los más conocidos dentro de la clasificación de libros misteriosos. Su origen es incierto, pero se sabe que fue donado en 1838 por el conde húngaro Gusztáv Batthyány a la Academia de Ciencias de Hungría. El manuscrito consta de 448 páginas y 90 ilustraciones que describen pasajes cotidianos en el campo civil y militar.

El documento también está adornado por símbolos que se presume que podrían ser letras. Los expertos aseguran que se trata de un híbrido entre ideogramas chinos, jeroglíficos sumerios y la antigua escritura Brahmi, de la península Indostánica. Se sospecha que este libro está asociado con el infame anticuario húngaro Sámuel Literáti Nemes, responsable de varias falsificaciones que datan de la década de 1830. No obstante, esto nunca se ha llegado a confirmar.


Códice Seraphinianus

Imagen del Códice Seraphinianus

El códice Seraphinianus es otro de los libros más extraños del mundo. Publicado en 1981, se trata de la obra del artista Luigi Serafini en la que se describe un mundo imaginario con un código indescifrable. Lo que convierte el manuscrito en un libro único son sus peculiares características: 360 páginas con ilustraciones que rayan entre la fantasía y lo surrealista, acompañadas de descripciones en un alfabeto desconocido, escrito con una hipnótica aunque bella caligrafía. Un lenguaje al que se ha querido dar interpretaciones distintas veces.

Luigi Serafini explicó en una charla de la Sociedad de Bibliófilos de la Universidad de Oxford que el Codex Seraphinianus no puede ser decodificado porque no hay un significado en la escritura del mismo. “Su intención era recrear la sensación de los niños que no saben leer cuando hojean libros”, asegura Esteve. No obstante, varios expertos aseguran que el autor escribió el libro durante un ataque psicótico, e insisten en buscarle un verdadero significado, leyendo las perturbadoras imágenes en vez de las letras.

El libro de Soyga

Libro de Soyga

Escrito en el siglo XVI, el Libro de Soyga es considerado por varios expertos como un tratado de magia. “Pese a que parte del manuscrito está escrito en latín, no resulta tan fácil de traducir como cabría esperar, pues está escrito en un inusual alfabeto y cuenta con múltiples secuencias de palabras invertidas”, asegurael historiador. Únicamente una parte se ha conseguido descifrar con éxito, llegando a intuir la temática general del libro: magia, ángeles y demonios.

“Además, en él abundan los símbolos numéricos que llevan a muchos especialistas a creer que el libro tiene algo que ver con la Cábala Cristiana, es decir, un texto escrito a partir de la Kabbalah judía desde una perspectiva cristiana”, cuenta.

El ilustre ocultista de la corte de Isabel I de Inglaterra, John Dee, era propietario de una de las dos únicas copias existentes en el mundo. Quizás por ello, los expertos han creído pertinente investigar en la magia y la alquimia del Renacimiento. Se cree que Dee lo vendió, motivo por el que estuvo perdido durante cuatrocientos años. Recuperado en 1994, el libro de Soyga es uno de los más desconcertantes volúmenes del siglo XVI.


Liber Linteus

Imagen del Liber Linteus

Se trata del texto más largo conocido escrito en lengua etrusca. Se estima que sus 230 líneas contienen unas 13.000 palabras, aunque sólo unas 1.200 palabras son legibles, dado su estado de conservación, pues es el único libro existente escrito en lino.

El texto, que parece un calendario ritual, está caligrafiado en tinta roja y negra, en una docena de columnas verticales colocadas en veinte recuadros rectangulares. El manuscrito fue utilizado en el período Ptolemaico para vendar la momia de una mujer y fue encontrado en Egipto a mediados del siglo XIX .

Musaeum Clausum

Imagen relacionada

El Musaeum Clausum es un fabuloso inventario del siglo XVII que incluye libros, correspondencias y antigüedades que sólo existieron en la cabeza de Thomas Browne. Los expertos creen que este erudito inglés inventó todos los objetos que recopiló en este peculiar catálogo, no obstante, siempre ha existido la duda de si dichas piezas podrían haber existido en realidad.

La lista de elementos es larga e intrincada: escritos ficticios de Aristóteles, Ovidio y Cicerón; una serie de cartas falsas entre Séneca y San Pablo; la imagen realizada desde una especie de submarino del pasto que crece en el fondo del mar Mediterráneo; dibujos de copos de nieve del Ártico; un huevo de avestruz con ilustraciones de la batalla de Alcázar; entre muchos otros objetos más valiosos que reales.



Fuente bibliográfica
GÓMEZ RUIZ, LARA, 2018. Los libros más enigmáticos que siguen sin descifrarse. La Vanguardia [en línea]. [Consulta: 14 febrero 2018]. Disponible en: http://www.lavanguardia.com/cultura/20180212/44629072423/libros-enigmaticos-codice-voynich.html. 

13 feb. 2018

Libros eróticos en San Valentín: cuando leer es el placer

Por: Lola Fernández



Emboscadas en el anonimato de los ebooks, las novelas eróticas se adaptan a los nuevos tiempos y triunfan, ofreciendo a las lectoras de todas las edades lo que más desean: una sexy evasión.

La literatura erótica murió de éxito a finales del siglo XX, y esa es la mejor manera de morir. Lo que hay que hacer ahora es bailar sobre su tumba". El diagnóstico es de Almudena Grandes, autora de uno de los grandes clásicos de la erótica española, 'Las edades de Lulú' (Tusquets, 1989). Resulta imposible llevarle la contraria a Grandes, aunque las cifras de la Federación del Gremio de Editores de España digan exactamente lo contrario: la facturación en este sector tuvo un crecimiento récord de un 125% en 2015 y descendió un razonable 39% un año después. Las editoras coinciden: las mujeres quieren leer sexo. Como evasión. Como entretenimiento. Absorberse en orgasmos ajenos, pero posibles.

El sexo se normaliza en la literatura y el género erótico invade otros mercados.
Paradójicamente, en el terreno estrictamente literario, la literatura erótica ha desaparecido como género a la misma velocidad que el sexo se ha normalizado como ingrediente de la novela. Lo leemos en títulos como 'Oso' (Impedimenta, 2015), 'La vegetariana' (Rata, 2017) o 'El luminoso regalo' (Alfaguara, 2013), que su autor Manuel Vilas describió como "una novela de porno duro para hombres". Los últimos libros de las periodistas Teresa Viejo y Marta Robles, 'Animales domésticos' (B de Books, 2017) y 'A menos de cinco centímetros' (Espasa, 2017), respectivamente, mezclan misterio y suspense con una gran carga sexual en la trama. En ellos, lo erótico no es un único destino en la narración, sino un ingrediente consustancial al relato. ¿Estamos entonces ante una especie de normalización de lo erótico en lo literario?

En tiempos en los que la seducción, el deseo y el sexo aparecen insistentemente por todas partes, resultaría raro que no fuera así. Ya no existen fronteras que justifiquen seguir recluyendo lo excitante en un cajón aparte.
Paralelamente, el género erótico destinado al entretenimiento puro y duro se diversifica e interviene en mercados afines: por ejemplo, en la ficción dirigida al público de entre 18 y 25 años, el llamado new adult, como ocurre con los libros de Samantha Young (B de Books). La saga 'Cazadores oscuros' (Plaza y Janés), de la estadounidense Sherrilyn Kenyon, mezcla fantástico, terror gótico, romance y erotismo. Y la serie 'Amos y mazmorras' (Debolsillo), de la barcelonesa Lena Valenti, hace lo propio con el sexo y el misterio. Por su parte, J.R. Ward le añade el componente paranormal en 'La hermandad de la daga negra' (Suma), con vampiros incluidos.

Cuando el señor Grey lo cambió todo
El lanzamiento, en 2012, de '50 sombras de Grey', la saga de E.L. James que ha vendido más de 150 millones de ejemplares en todo el mundo (ocho de ellos en España y Latinoamérica), dio la vuelta al mercado de la llamada literatura erótica de la misma manera que Harry Potter hizo explotar el infantil en 1997.

Sintomáticamente, 2012 fue también el año en que se lanzó Tinder, la aplicación que permite buscar posibles parejas sexuales en nuestras inmediaciones mediante un mínimo movimiento del pulgar para pasar o aceptar las fotos de los candidatos; la misma mecánica que la de comprar en las tiendas on line. Las inmensas posibilidades para el ejercicio de lo sexual que ha abierto esta inmediatez de la tecnología, junto con la rápida propagación de nuevas tendencias también en el terreno sexual, tenían que verse reflejadas en las historias eróticas, si estas querían alcanzar una mínima credibilidad evocativa.

También hay reglas: glamour, seducción y ambientes exóticos...
E.L. James escribió en el momento justo su actualización de una fórmula que se había quedado anclada en las fantasías habituales del siglo XX, e introdujo nuevos conflictos y prácticas sexuales que estaban en el horizonte aspiracional de una nueva generación de lectoras. De las relaciones extramatrimoniales como cúspide de la excitación prohibida, pasamos a leer sobre tríos, experiencias de intercambio de parejas, poliamor...

Una clónica evolucionada de E.L. James, L.S. Hilton, autora de 'Maestra' (2016) y 'Dómina' (2017, ambas en Roca), va un paso más allá y propone un tipo de heroína no solo nada pasiva, sino incluso con un punto sociópata, ambiciosa y capaz de usar el sexo tal y como los personajes masculinos vienen haciendo en la ficción desde tiempo inmemorial: por puro placer y simple ambición personal.

La mayoría de las novelas que circulan por los grandes canales comerciales no intervienen tanto en el modelo narrativo clásico: tras una actualización de escenarios y personajes, la historia de amor romántica premia a la lectora al final. Esther Escoriza, editora de Esencia y Zafiro, los dos sellos especializados en novela erótica y romántica de la editorial Planeta, caracteriza a la lectora tipo como muy fiel al género, de clase media y de todas las edades.

Escoriza tiene clara la levísima distinción entre novela romántica y erótica: "Para que una novela erótica funcione, hace falta una maravillosa historia de amor. Los ingredientes del éxito de la novela erótica son los mismos que los de la novela romántica, pero el sexo, además de más abundante, es más explícito y atrevido". La reina de ambos géneros en España, Megan Maxwell, triunfó primero como escritora romántica. Y en 2012, Escoriza le propuso virar a la literatura erótica: "Megan incluye escenas de sexo en todas sus novelas; si sus historias gustaban a las lectoras, ¿por qué no probar a subirles un poco el tono?".

Prolíficas escritoras y voraces lectoras
Las editoras tiran mucho de autoras extranjeras (las traducciones son más baratas que los originales) y, por descontado, de estrellas como Sylvia Day, Jodi Ellen Malpas o Christina Lauren. Sin embargo, el mercado admite a un grupo cada vez más nutrido de españolas: Noe Casado, Noelia Amarillo, Patricia Geller, García de Saura, Lina Galán... Ellas son la mejor prueba de la vitalidad de un sector que sabe cómo renovarse sin perder la efectividad de su fórmula: no hay autora que no haya sido, a su vez, voraz lectora de las escritoras que la precedieron.

El día a día puede ser muy duro: estrés en el trabajo, estrés por no tener trabajo, facturas, problemas domésticos... La literatura de evasión ofrece una puerta abierta para poder huir de esa carga, dejar de pensar en lo que nos preocupa y situarnos en un mundo placentero y sin agobios. La novela erótica tiene tanto éxito porque ¿qué mejor forma de evadirse que unas dosis de sexo perfecto?".

Sexo... y algo más

Virgin y otros relatos
April Ayers Lawson (Anagrama).
Ambientada en Latinoamérica, estos cuentos nos introducen en las peripecias sexuales de varias mujeres jóvenes, cuya intimidad erótica y emocional se desvela a los lectores con especial inteligencia poética.

Virgin and other stories, April Ayers Lawson

La habitación prohibida
Sasha Grey (Grijalbo).
Más sexualmente explícita que la narrativa erótica convencional, sigue a Catherine, una mujer que se debate entre olvidar la Sociedad Juliette -un lugar donde pudo vivir sus fantasías sexuales al límite- o volver a su seno.

La habitaci´o prohibida, Sasha Grey

Historias eróticas para viudas del Punyab
Balli Kaur Jaswal (Grijalbo).
Un grupo de viudas de la región india del Punyab asiste a un taller de escritura creativa que consigue desactivar la represiva tradición y hacer volar su imaginación hasta el cielo de sus deseos más íntimos.

Historias eróticas para viudas del Punyab, Balli Kaur Jaswal

Inútil ilusión traicionera
Noe Casado (Esencia)
Un entierro, una misteriosa mujer calzada con zapatos rojos, un juez obsesionado por sus piernas y una organización criminal. Con esos ingredientes dispares, Casado logra componer un relato canónico del género.

Inútil ilusión traicionera, Noe Casado

Bocados de pasión
Noelia Amarillo (Zafiro).

Para las que prefieren historias cortas, perfectas para un trayecto de metro o autobús. Amarillo reúne algunos de sus relatos, en los que la vida corriente termina siendo alterada por las circunstancias eróticas.

Bocados de pasión, Noelia Amarillo


Fuente bibliográfica
FERNÁNDEZ, LOLA., 2018. Libros eróticos en San Valentín: cuando leer es el placer. mujerhoy [en línea]. [Consulta: 13 febrero 2018]. Disponible en: http://www.mujerhoy.com/vivir/sexo-pareja/201802/13/libros-eroticos-san-valentin-20180209113616.html. 
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