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1 ene 2018
Los 10 hábitos de lectura que debes seguir en este 2018
Leer es uno de los placeres que tiene la vida; en especial cuando se trata de un libro que captura la
atención y no se puede dejar de ojear porque se quiere conocer el
desenlace de la historia.
Para
muchas personas la lectura es forzada. Por lo que es mejor abandonar el libro y
buscar uno de agrado para no hacer un proceso rutinario y aburrido.
Es por
ello que existen hábitos de lectura que es necesario seguir en este 2018
para que sea más amena y divertida. Estos son las 10 principales
prácticas:
1. Leer
es un hábito que deberá estar asociado con el placer: Los libros por leer deben de ser de interés personal. Es
importante no comenzar a leer libros como ser clásicos de la literatura
universal. Es mejor empezar con un texto más ligero.
2.
Encontrar un lugar cómodo y adecuado para leer:
Puede ser un parque, una biblioteca o el camino de regreso a casa. El lugar
debe de ser silencioso y con buena luz. Muchas personas crean clubes de lectura
para compartir visiones.
3. Leer
poesía puede ser un buen principio: Desde
los autores más conocidos hasta los clásicos. La poesía es un texto corto de
gran profundidad que enriquece el vocabulario.
4.
Asociarse a una biblioteca: Las
bibliotecas son sitios ideales para buscar textos de interés personal. Además
que se pueden conseguir libros prestados de forma gratuita.
5.
Compra un diccionario: Es importante tener un diccionario en
línea o en físico para que al momento de tener dudas sobre alguna palabra sea
más fácil comprender la lectura.
6. Más
vale un libro que se disfrute que uno forzado: Leer no es sufrir. La lectura se debe de disfrutar para que sea
más divertida.
7. No
poner pretextos: Darle tiempo a las palabras y a las
historias. Con este método el lector puede tener más visión de lo que hace y
disfrutar cada párrafo del libro.
8. Leer
cada vez más: Al leer más el cerebro se desarrolla
más rápido, además de que se obtiene más conocimiento. Leer ayuda a prevenir
enfermedades como el alzheimer.
9.
Buscar personas que lean: Las personas que
leen tienen más conocimientos literarios por lo tanto pueden sugerir lecturas y
aclarar cualquier duda o inquietud que se tenga de la misma.
10. Los
libros enriquecen la vida: Los libros abren la
imaginación, desarrollan la conciencia personal y la cultura; Conservan el
saber, lo difunden y le abren nuevos horizontes.
Fuente bibliográfica
Los 10 hábitos de lectura que debes seguir en este 2018 - Diario El Heraldo. [en línea], 1 enero 2018]. [Consulta: 1 enero 2018]. Disponible en: https://www.evernote.com/shard/s414/nl/70343187/262ca55a-0921-47f7-9426-dc0a2869301c/.
2 nov 2017
8 sencillos consejos para concentrarse en la lectura
Por: Luis M. Mazón
Seguramente
te habrá pasado en alguna ocasión: te encuentras leyendo un libro, o un
artículo o una página web, y descubres que no estás prestando atención y que no
estás comprendiendo lo que estás leyendo.
A nuestros alumnos
puede pasarles algo parecido, y para evitarlo podemos ayudarles si les
enseñamos 8 sencillos consejos:
1. Enséñales a visualizar o imaginar qué es lo
que están leyendo. Si es una historia, tienen que imaginar a los
personajes, el paisaje. Convertir las palabras en imágenes es una manera muy
efectiva de disfrutar y de profundizar en la lectura.
2. Leer en voz alta. El refuerzo de la
palabra hablada es de gran ayuda para lograr la concentración necesaria para
comprender lo que se está leyendo.
3. Aislarse del mundo. Enseña a tus alumnos
a buscar un lugar adecuado y a aislarse del mundo cuando estén leyendo.
Sencillamente, trata de lograr que durante el tiempo de lectura no presten
atención a lo que pueda pasar a su alrededor.
4. Seguir la lectura con el dedo, o con un
marcador, o con algún objeto que les permita indicar las palabras que
está leyendo. Este refuerzo les ayudará a introducirse más en la lectura y a
prestar más atención a los contenidos que está le está trasladando.
5. Enséñales a reflexionar sobre lo que están
leyendo y las repercusiones que tiene para su vida.
6. Enséñales también a tomar notas, con
sus propias palabras, en el margen de los libros, en tarjetas, etc.
7. Ayúdales a encontrar motivación por la
lectura. La motivación puede ser sencillamente porque es un medio para
pasarlo bien, pero también puede ser porque les ayuda a aprender, a ser más
críticos…
8. Enséñales también a leer en períodos que
les permitan concentrarse y a descansar, teniendo esos tiempos de descanso
que les permitan refrescarse y volver a focalizarse con éxito cuando vuelvan a
la lectura.
Fuente bibliográfica
MAZÓN, LUIS M., 2017. 8 sencillos consejos para concentrarse en la lectura| SMConectados. Blog de educación | SMConectados [en línea]. [Consulta: 2 noviembre 2017]. Disponible en: http://blog.smconectados.com/2017/10/19/8-sencillos-consejos-para-concentrarse-en-la-lectura/.
13 sept 2017
El ingenioso truco de una madre italiana para que sus hijos lean
La nota
se ha hecho viral en las redes sociales
Conseguir
que los niños lean es cada día una labor más ardua. Debido al acceso que tienen
los pequeños a las nuevas tecnologías, muchos prefieren jugar con el
ordenador o el móvil que leer un buen libro. Por ello, muchos padres, en su
busca por fomentar la lectura, han de inventarse mil y una estrategias para que
los niños lleven a cabo esta práctica.
Así, una
madre italiana ha ingeniado un sorprendente truco para que sus hijos lean. La
mujer dejó una nota en la nevera de su casa con el siguiente mensaje:
«La
contraseña del wifi de esta semana es el color del vestido de Anna Karenina en
el libro. ¡He dicho el libro, no la película!
Buena suerte.
PD: he empezado a
leer 'El conde de Montecristo'».

Fuente bibliográfica
El ingenioso truco de una madre italiana
para que sus hijos lean. Las Provincias [en línea], 2017.
[Consulta: 3 septiembre 2017]. Disponible en:
http://www.lasprovincias.es/sociedad/mundo-viral/ingenioso-truco-madre-20170901111914-nt.html.
11 jun 2017
¿Leer en la escuela? ¿Para qué?
Por: Fernando Avendaño
La lectura, una
actividad importante en la vida de las personas, pero también fuente de
experiencias.
Relata
Daniel Pennac en su libro "Como una novela": "Aquel profesor no
inculcaba un saber, ofrecía lo que sabía... Hacía abrir los ojos... Animaba a
seguir la ruta de los libros, peregrinaje sin fin ni certeza, marcha del hombre
hacia el hombre" .
¿Cómo
marchamos del hombre hacia el hombre? ¿Cómo procuramos ese itinerario en la
escuela? ¿Cómo construimos lectores auténticos? La idea de partida es bastante
simple: las prácticas y usos escolares de lo escrito no tienen que diferir
sustancialmente de las prácticas y usos sociales no escolares, ya sea que
pertenezcan al ámbito familiar o a otros contextos.
Un
lector auténtico es alguien que lee por voluntad propia, porque sabe que
leyendo puede encontrar respuestas a sus necesidades de informarse, de aumentar
sus conocimientos, de hacer cosas, de resolver problemas, de formarse juicios
en torno de la conducta propia y de la ajena, pero también lo hace por gusto,
por el puro placer de leer. En otros términos, significa que ha descubierto que
la lectura es una actividad importante de su vida, que es una fuente de
experiencias y emociones.
No
leemos de la misma manera cuando queremos saber el significado de una palabra
que cuando queremos informarnos del contenido de una noticia, tampoco cuando
queremos realizar o confeccionar algo que cuando buscamos responder
interrogantes o inquietudes. No leemos de comienzo a fin la guía telefónica, el
diccionario o una agenda, pero sí un texto de estudio. No nos disponemos a leer
del mismo modo un texto polémico que coincide con nuestras creencias que otro
que las interpela. No a todos nos resultan más difíciles de entender o más
significativas las mismas partes de los textos porque no todos compartimos los
mismos puntos de vista y las mismas experiencias. No todos realizamos las
mismas inferencias cuando leemos.
Además,
en la actualidad, nos encontramos ante un proceso de recomposición cultural a
nivel global en el que ya no es posible concebir la palabra y la imagen, lo
impreso y lo digital, como ámbitos separados. La lectura ha dejado de ser un
proceso lineal y completo para convertirse en otro breve, fragmentado e inconcluso.
Los lectores actuales realizan múltiples tareas a la vez: chatean, escuchan
música en Youtube y tienen abiertas varias ventanas y libros, todo vía
Internet, lo que implica necesariamente la adquisición de nuevas competencias
lectoras para seleccionar e interpretar la información haciendo uso de íconos,
barras de menús y búsquedas por navegadores.
Sin
embargo, no siempre las escuelas proveen a los alumnos las herramientas
necesarias para que se conviertan en lectores genuinos. Por el contrario, egresan
como "huérfanos de la lectura". A marcha forzada tendrán que
incorporar las prácticas lectoras que no heredaron, si son conscientes de sus
limitaciones, para insertarse en el mundo académico, laboral o para
experimentar el placer de incursionar en otros mundos posibles.
Estos
huérfanos de la lectura han tenido a su alcance sólo fotocopias de portadores
de textos auténticos, han debido leer ciertos textos con el fin de responder
preguntas formuladas por el docente o por el propio texto para evaluar si han
comprendido, han estado obligados a resolver ejercicios de gramática en
fragmentos del texto con posterioridad a la lectura... todavía en algunas
escuelas se producen estas situaciones de lectura "ficticias" o
artificiales, que atienden más a exigencias curriculares que a necesidades que
los alumnos tienen fuera de ella. Para que estos "quehaceres del
lector" sucedan, para que los alumnos no egresen aborreciendo la lectura
después de verse obligados durante años a medir la adecuación de su comprensión
del texto en cuestionarios y resúmenes hay que pensar en cambiar las
condiciones didácticas con el propósito de acercar la práctica escolar a la
práctica social: leer con distintos y genuinos propósitos, leer con distintas
modalidades, leer distintas clases de textos, leer en distintos soportes,
respetando la complejidad de la lectura como práctica social.
La
"ruta de los libros" exige lectores activos que procesen en varios
sentidos la información presente en el texto, aportándole sus conocimientos y
experiencias previos, sus hipótesis y su capacidad de inferencia, lectores
alertas, enfrentándose a obstáculos y superándolos de diversas formas,
construyendo una interpretación para lo que leen y que, si se lo proponen, son
capaces de recapitular, resumir y ampliar la información obtenida.
No muy
distintos son los resultados cuando para leer literatura imponemos una lectura
monológica, un determinado modo de acceder al texto mediante fórmulas y
ejercicios estereotipados. ¿Por qué no abrir espacios de democratización
lectora, en el sentido de rescatar aquellas apreciaciones generalmente
descalificadas en el ámbito escolar porque son personales, intuitivas o no
canónicas de los niños y jóvenes? ¿Por qué levantar muros a la lectura
literaria silenciando las lecturas invisibles, inaudibles, que son las que
construyen los lectores en su experiencia subjetiva con los textos, no
consideradas legítimas?. Son esas lecturas rebeldes, heterodoxas e insólitas,
las de quienes leen "a contrapelo" de las interpretaciones oficiales,
las que necesitan ser socializadas para que los alumnos se reconozcan a sí
mismos como lectores y a los otros lectores como sus semejantes.
Nos
advierte Vargas Llosa: "La literatura..., a diferencia de la ciencia y la
técnica, es, ha sido y seguirá siendo, mientras exista, uno de esos
denominadores comunes de la experiencia humana, gracias al cual los seres
vivientes se reconocen y dialogan, no importa cuán distintas sean sus
ocupaciones y designios vitales, las geografías y las circunstancias en que se
hallen, e, incluso, los tiempos históricos que determinan su horizonte. Leer
buena literatura es divertirse, sí; pero también aprender, de esa manera
directa e intensa que es la de la experiencia vivida a través de las ficciones,
qué y cómo somos, en nuestra integridad humana, con nuestros actos y sueños y
fantasmas, a solas y en el entramado de relaciones que nos vinculan a los
otros, en nuestra presencia pública y en el secreto de nuestra
conciencia".
Como
afirma Italo Calvino, abramos "... espacios de interrogación y de
meditación y de examen crítico, en suma, de libertad; la lectura es una
relación con nosotros mismos y no únicamente con el libro, con nuestro mundo
interior a través del mundo que el libro nos abre".
Fuente bibliográfica
AVENDAÑO,FERNANDO, 11 de junio de 2017. ¿Leer en la escuela? ¿Para qué? La Capital [en línea]. [Consulta: 11 junio 2017]. Disponible en: http://www.lacapital.com.ar/educacion/leer-la-escuela-para-que-n1413363.html.
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15 ene 2017
14 beneficios de la lectura para tu cuerpo y tu mente
Hemos escrito decenas de artículos hablando de los beneficios de
esta actividad. Sí, quizá no seamos precisamente los más objetivos e
imparciales, pero la ciencia nos da la razón. Diferentes
estudios han demostrado que leer mejora la memoria y la empatía, que nos hace
sentir mejor, más positivos, que repercute en la salud ayudando a combatir la
depresión y a reducir el estrés y las posibilidades de desarrollar alzhéimer.
Tan poderosa es la literatura que puede influir en las decisiones que tomamos
en la vida real. Aunque, eso sí, es necesario practicarla sino a diario de
forma regular.
The
Expert Editor, una empresa de edición y corrección profesional con sede en
Parkdale, Australia, ha elaborado una infografía donde se recogen catorce beneficios de la lectura, tanto para el
cuerpo como para la mente. Muchos de ellos, por no decir casi todos, los
hemos mencionado en algún momento, pero ahora los volvemos a recoger a modo de
recopilación. Estos son catorce de los muchos beneficios que la ciencia ha
demostrado que aporta la lectura.
1. La
lectura estimula las conexiones neuronales existentes en el cerebro.
2. Leer
poesía de gran complejidad ?por ejemplo, Shakespeare? ayuda al cerebro a
permanecer elástico y activo.
3. Mantener
el cerebro en funcionamiento con actividades como la lectura disminuye el
deterioro mental de los ancianos en un 32%.
4. Cuando
lees un libro te obliga a recordar un montón de cosas, incluyendo los
diferentes personajes, y también la trama principal y cualquier subtrama a lo
largo de la historia. Leer un libro crea nuevos recuerdos para tu cerebro, lo
que significa que se crean nuevas sinapsis y se fortalecen las ya existentes.
Por lo tanto, la memoria a corto plazo y la capacidad para recordar mejoran.
5. Un
estudio demostró que los pacientes deprimidos mostraron una mejoría cuando se
les recomendó leer historias en voz alta. Dijeron que se sentían mejores y más
positivos.
6. En
el caso de la depresión, libros de autoayuda son un buen recurso porque las
personas consiguen intervenciones de baja intensidad. Aunque los libros de
autoayuda pueden ser buenos para esto, no solo son los únicos que ayudan a los
pacientes con depresión sino que leer otro tipo de libros también puede
resultar beneficioso.
7. Hay
estudios que han demostrado que la lectura puede reducir el estrés
aproximadamente en un 68%.
8. Los
ancianos que hacen juegos de desafío mental o leen libros de forma regular
pueden ser dos veces y media menos propensos a desarrollar alzhéimer.
9. Crear
un ritual a la hora de acostarse, como leer, le hace ver a tu cuerpo que es
hora de relajarse e ir a dormir. Sin embargo, esto sólo se aplica a los libros
de papel y no a los electrónicos que pueden tener el efecto contrario,
mantenerte despierto y hacer que tu calidad de sueño empeore.
10. Los
niños que leen desarrollan una mayor capacidad para comprender conceptos
abstractos, para aplicar la lógica en distintas situaciones, para reconocer la
causa y el efecto y para utilizar el juicio crítico.
11. Numerosos
estudios han demostrado que los estudiantes que están expuestos a la lectura
antes de preescolar tienen más probabilidades de hacerlo bien en todas las
facetas de la educación formal.
12. Un
libro para niños muestra un 50% más de palabras a un niño que al ver un
programa de televisión.
13. Los
investigadores han descubierto que aquellos que leen acerca de los personajes
que hacen algo tienen más probabilidades de hacer esa actividad en la vida
real. Esto significa que te puedes sentir más motivado para pedirle un aumento
de sueldo a tu jefe o para cumplir esos objetivos que otra persona sí ha
alcanzado.
14. Identificarse
con los personajes de un libro también ayuda a experimentar emociones,
sensaciones y sentimientos que se tendrían en la vida real y con personas
reales. Por ejemplo, te puedes identificar con las personas tímidas si lees
acerca de un personaje tímido.
Fuente bibliográfica
14 beneficios de la lectura para tu cuerpo y tu mente. La piedra de Sísifo [en línea], 2016. [Consulta: 15 enero 2017]. Disponible en: http://lapiedradesisifo.com/2016/12/04/14-beneficios-de-la-lectura-para-tu-cuerpo-y-tu-mente/.
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30 dic 2016
Cómo conseguir más tiempo para leer durante los feriados de navidad y Fin de Año
Quizá
ahora mismo estés resentido preguntándonos en voz alta…¿qué vacaciones?
Pero incluso si no has podido cogerte una semanita libre, seguro
que sí cuentas con tres festivos fantásticos agrupados en solo quince
días (y eso no pasa muchas veces al año). ¿Y para qué hay que aprovechar esos
días festivos? ¿Para leer? ¡No! ¡Para estar con la
familia, comer hasta reventar
y abrir regalos!
Por eso,
porque a priori no parece fácil (a diferencia de las vacaciones en
verano, que son el paraíso de la lectura) te
vamos a dar algunos consejos para que consigas sacar el máximo partido al
periodo navideño en lo que a lecturas se refiere. Una solución sería
pasar de las reuniones familiares y quedarte
en casa leyendo 24 horas al día, pero vamos a presuponer que eres un ser
sociable y amigable, al que le gusta cenar, bailar e incluso perder un poco el
tiempo en grupo viendo horribles programas navideños. Aún así, podrás encontrar más de un momento que dedicarle a tu
afición favorita.
Comenzamos
repasando algunas propuestas de un práctico post
de Bookriot sobre el tema, en el que hacen hincapié en lo
siguiente.
1. Determina cuándo parar (y
comenzar a leer)
Estas
fechas son las más estresantes del año, entre pensar en regalos, comprar los
regalos, preparar postres y entretener a los niños uno no da abasto. Pero hay
un máximo de cosas que uno puede hacer por día, y de nada sirve no parar hasta
las once de la noche (y después solo cenar y meterse en la cama). Ponte un
horario, y cúmplelo: a partir
de cierta hora, no se hacen cosas útiles.
Además,
la lectura actúa como relajante, así que hasta es buena para conservar intacto
tu espíritu navideño. Y al fin y al cabo, si no consigues comprar todos los
regalos puedes decir que te los olvidaste en casa, y si no has conseguido llevar
el postre que prometiste, siempre puedes decir que te atacaron unas gaviotas
asesinas por el camino. La lectura te ayudará a desarrollar la imaginación y
así inventar mejores excusas.
2. Madruga
Si te
quedas en casa de algún familiar, (o si simplemente vas a aparecer por allí)
probablemente haya una hora que se considere la adecuada para empezar el ritual
de abrir los regalos o desayunar o juntarse en el salón para charlar (y
como son vacaciones, probablemente no sea muy temprano). Vale la pena poner el despertador y
disfrutar de media horita de tranquilidad en la cama, en compañía de un
libro, antes de comenzar el día.
3. Planifica
Lleva un libro a todas partes, si no, corres el riesgo de contar con unos minutillos de
espera en cualquier actividad (como esperando que te empaqueten los juguetes en
el corte inglés, por ejemplo) y nada con lo que entretenerte. De la misma
manera, ten en cuenta que hay
trayectos muy largos, y que si solo llevas un libro, lo acabarás enseguida
y te sentirás triste y vacío el resto de la jornada. Por no hablar de que lo
mejor es que te asegures de cargar tu ebook antes de salir de viaje. Y si te
esperan muchas horas al volante…¡consigue un audiobook!
Y
continuamos con otras recomendaciones de factura propia.
4. Improvisa
Lo bueno
de las Navidades es que vas a estar en varias casas que no son la tuya.
Eso te permite echar un ojo a un montón de librerías…¡y conseguir un montón de material de lectura nuevo! Y dirás tú,
tener más libros en la pila no quiere decir que haya más tiempo para leerlos…
no, pero mientras espías las estanterías ajenas, a nadie le extrañará que
pierdas unos minutillos leyendo esta o aquella página.
Además
está comprobado que tener los libros físicamente en la mesilla hace
que uno lea más que si solo piensa “cuando tenga tiempo se lo pido”.
5. Vete a la cama más
tarde
Una
ventaja de tener días festivos en medio de la semana es que uno no tiene
que irse pronto a la cama… nunca. La promesa de que habrá un día pronto en el
que podamos dormir toda la mañana puede ser suficiente aliciente para
mantenernos despiertos lunes y martes hasta la una de la madrugada. ¡Y qué placer, poder acabar un libro
sabiendo que al día siguiente no sonará el despertador! Quizá no nos de
tiempo a preparar todos esos postres que habíamos prometido, pero me remito al
punto 1.
6. Lee en familia
En vez
de poner excusas para pasar de la familia, lo que puedes hacer es leer con
ellos. Una cosa es ponerte a leer en medio de una interesante conversación (que
es antisocial) y otra muy diferente hacerlo mientras estáis viendo la tele o
durmiendo la siesta. En ese momento puedes sacar tu libro…¡y verás que muy pronto lo saca alguien más! Hasta podéis
convertirlo en una tradición para después de comer.
Si
tienes niños, una forma de mantenerlos entretenidos es proponerles
momentos de lectura. Por supuesto, ellos que se apañen solos, que tú tienes una
novela fascinante a medias, y bastante haces dando ejemplo.
7. Haz un maratón de lectura
Quizá en
el día a día navideño estés súper estresado, pero puedes compensar haciendo maratones de lecturas en días como
Año Nuevo que, una vez que te has incorporado al mundo, nadie espera
nada de ti. Si la resaca te deja, puede ser la tarde ideal para pasar cinco
horas seguidas leyendo y ponerte al día con ese libro con que el que llevabas
un mes sin avanzar.
8. Aprovecha el tiempo, por
poco que sea
No debes
tener una hora libre para empezar a leer, bastan esos cinco minutos en los que estás esperando a que tu
pareja se acabe de arreglar (y así no te pones nervioso), esos diez mientras se
hornean las galletas en el horno, o esos quince de los anuncios.
¡Todo cuenta!
Fuente bibliográfica
Cómo conseguir más tiempo para leer durante las vacaciones de Navidad. Librópatas [en línea], 2014. [Consulta: 30 diciembre 2016]. Disponible en: http://www.libropatas.com/libros-literatura/como-conseguir-mas-tiempo-para-leer-durante-las-vacaciones-de-navidad/.
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15 nov 2016
Cómo conseguir que no se te olvide nada de lo que lees
Por: Héctor G. Barnés
Todos
lo sabemos: por mucho que nos concentremos en lo que leemos, apenas un par de
semanas después de terminar un libro, no recordamos casi nada. Hay solución
“No me
acuerdo ni de lo que comí ayer”; “sí, esa película la vi hace poco, pero no
estoy seguro de cómo terminaba”; “leo mucho, pero los libros se me olvidan nada
más acabarlos”. Estas son tres frases que oímos de manera habitual en nuestro
día a y a día, y que vienen a resumir una triste realidad: cada vez nos cuesta más recordar nuestras experiencias. Muy
probablemente, porque apenas causan un impacto en nosotros. Comemos, vemos una
película o leemos un libro para
olvidarlo casi en el acto, en cuanto pasamos a otra cosa.
La única
manera de conseguir que esto no ocurra es convertir la lectura en algo
significativo, de igual manera que ocurre con los niños cuando aprenden algo
nuevo. Hay mucho escrito sobre las pequeñas estrategias que se pueden adoptar
para conseguir recordar lo que se ha leído, así que a continuación recogemos
algunas de las más útiles si no queremos que la lectura se convierta en
un acto tan inocuo e insípido como beber un vaso de
agua.
Lo mejor que puedes hacer es resumir el libro y reenviarte periódicamente un email con lo más importante que has aprendido.
Recapitula y mándate un correo electrónico
De entre
todas las estrategias personales que se han desarrollado para memorizar lo
leído, quizá esta que Shay Howe de BellyCard expone en 'Medium' sea
una de las más interesantes, ya que le ha permitido leer un libro cada dos
semanas y estrujar al máximo su contenido. Su método consiste, básicamente, en subrayar lo más importante. Poco
sorprendente, ya que es lo que recomiendan la mayor parte de expertos.
Sin
embargo, para Howe esto no es más que el principio: una vez terminado el libro,
merece la pena releer lo destacado, con el objetivo
de “reforzar las lecciones y los conceptos clave”. Con una hora debería ser
suficiente. Una vez terminado, el directivo hace un resumen por escrito en un correo electrónico y se lo envía
a sí mismo. Howe no se corta a la hora de enriquecer el texto con gráficas,
infografías o fotografías de las páginas del libro.
La cosa
no termina ahí. No solo se envía una copia del resumen, sino que, además,
programa el servicio de correo electrónico para volver a recibirlo un tiempo
después. “La mayor parte de las veces, estos emails llegan cuando mis recuerdos
del libro empiezan a desvanecerse, igual que mi instinto para aplicar lo
aprendido”, explica. “¡El momento
perfecto! Entonces lo vuelvo a programar
para reenviármelo en una fecha posterior”. Howe sigue haciendo lo
mismo a medida que pasa el tiempo, con el objetivo de refrescar periódicamente
lo aprendido.
Toma notas
La
táctica de memorización más
habitual. Si no quieres pintarrajear las páginas de tu libro –algo razonable–,
siempre puedes tomar notas en post-it o en un cuaderno aparte, aunque en este
caso se pierda la capacidad
de interactuar con el objeto-libro. Como explica un artículo
publicado en 'Business Insider' a partir de las opiniones de los usuarios de
'Quora', nunca debemos leer sin un lápiz en la mano. “Subraya las frases que
encuentres confusas, interesantes, o importantes”, señala uno de ello. “Traza
líneas en el margen de los párrafos más importantes. Dibuja diagramas para ver
la estructura de las ideas clave”.
Si no eres capaz de contarle a otra persona lo que acabas de leer, es porque no lo has entendido lo suficientemente bien y lo vas a olvidar
Hazte preguntas
Piensa
en el libro como en un examen que debes
aprobar, pero sin la carga estresante asociada a estas pruebas.
¿Cuál es la principal idea de lo que acabo de leer? En caso de que se trate de
una novela, ¿cuáles son las motivaciones de los protagonistas? Es algo muy
semejante al papel que juegan las preguntas sobre comprensión escrita en los
libros de texto de los alumnos de un colegio. Si nos cuesta desarrollar
preguntas, podemos utilizar otra estrategia, que es contárselo a los demás. Al ordenar y sintetizar la
información para explicarla de manera oral, estamos obligados a interactuar con
ella y no ser simplemente receptores pasivos de lo que hemos leído. Si no eres
capaz de hacerlo es porque, aunque pienses que sí, no has sido capaz de
entenderlo.
Impresión, asociación y repetición
Los tres
pasos de la memorización, según explica un usuario de 'Stack Exchange'. Por lo
general, la mayor parte de nosotros nos quedamos en el primer paso, es decir,
con la impresión que ha causado en nosotros lo que hemos leído. Por eso solemos
recordar si una novela o una película nos han gustado, pero no podemos decir por qué.
Más
complicado resulta pasar a la asociación,
es decir, enlazar lo que hemos leído con lo que ya conocemos, y a la repetición. Es tan simple como volver sobre el mismo
material hasta que conseguimos retener lo más importante. Como no tenemos
tiempo para releer un libro una y otra vez, basta con volver sobre lo
subrayado, lo que nos devuelve al consejo inicial de Howe.
Lee en diagonal primero
Puede
parecer un consejo muy poco útil. ¿De verdad merece la pena echar un vistazo a
todo el libro antes de meternos en profundidad en él? El doctor Bill
Klemm, profesor de Neurociencia de la Universidad de Texas
A&M, considera que sí, especialmente si (obviamente) se trata de género
ensayístico. “Todo material que deba ser estudiado con cuidado debe ser
leído por encima primero”, explica.
No debemos pegarnos atracones que nos dejarán resaca lectora. Es decir, dolor de cabeza y ni un solo recuerdo de lo que leímos la noche anterior.
Tres son
las ventajas de este método: favorece el
recuerdo cuando nos sumergimos en el texto por segunda vez; orienta el pensamiento, porque te ayuda a conocer
dónde se encuentra lo más importante; y, sobre todo, proporciona una idea general del texto en el que
estás a punto de sumergirte, lo que hace más fácil recordarlo más tarde. Ni qué
decir tiene que, cuanto más visual sea el libro (como ocurre con un manual),
más útil es esta estrategia.
Piensa en imágenes
Una
metodología muy parecida a la de las mansiones
de la memoria de la que ya hablamos aquí. Nuestra memoria es mucho más
visual que verbal o numérica, por lo que transformar las palabras que leemos en
imágenes puede ayudarnos a recordarlas. “Una imagen puede no
valer por mil palabras, pero sí puede capturar la esencia de docenas de ellas”, explica
el profesor Klemm.
El
profesor también recomienda utilizar una estrategia similar a la de los
actores cuando memorizan un texto. Estos, recuerda, no lo aprenden palabra por
palabra, sino que se meten en ello,
“estudiando el significado del guión en profundidad, lo que parece que produce
una memorización automática”. Conferir un significado concreto y meterse en el
texto es la manera más sencilla de recordar aquello que se debe repetir más
tarde.
No te pases
¿Quieres
recordar lo que has leído? Pues más vale poco
y bien que mucho y mal.
Todos hemos reconocido en un momento u otro que, con el advenimiento de los
teléfonos móviles y otros dispositivos, nos cuesta mucho más concentrarnos.
Por eso debemos ser conscientes
de nuestros límites y no pegarnos atracones que no nos dejarán más que una
resaca lectora (es decir, dolor de cabeza y ni un solo recuerdo de lo que
leímos la noche anterior). Aunque Klemm tira por lo bajo y propone períodos muy
cortos, de entre 10 y 15 minutos –intenta terminar “Guerra y paz” a ese ritmo–,
cada cual debe conocer su límite, que irá aumentando a medida que adoptemos
mejores hábitos de lectura. Otro truco es parar cada X tiempo (aquí sí que
viene bien el cuarto de hora) para reflexionar sobre aquello que acabamos de
leer.
Fuente bibliográfica
BARNÉS, HÉCTOR G., 13-11-2016. Cómo conseguir que no se te olvide nada de lo que lees. Noticias de Alma, Corazón, Vida. El Confidencial [en línea]. [Consulta: 15 noviembre 2016]. Disponible en: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-11-13/recordar-libros-memoria_1287642/.
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18 oct 2015
¿Qué sucede con tu cuerpo después de empezar a leer un libro?
Por: Alejandro Gamero
Últimamente se han puesto de
moda los artículos que explican qué le sucede a tu cuerpo después de tomar
distintas sustancias ‒una Coca Cola, un Big Mac, un café, etc.‒. Con motivo de la Semana de los
Libros Prohibidos la biblioteca de la Universidad de Virginia ha elaborado una infografía donde muestra, con
bastante humor, su peculiar versión de «qué le sucede a tu cuerpo después de»
aplicado a leer un libro. La principal diferencia, aparte de incidir en
aspectos menos materiales, es que los efectos de un libro pueden permanecer en
el cuerpo durante años. Además, es perfectamente combinable con otros placeres:
imagina, por ejemplo, los efectos de leer un libro mientras tomas de una taza
de café.
A continuación una
traducción al español de la infografía. Estos son los efectos que tiene en el
cuerpo leer un libro; ya no hay excusa para correr a por uno.
En los primeros 10 minutos
Estimulación instantánea del sistema. El tacto del objeto, el impacto visual de
la tipografía y el sentido de un nuevo comienzo logran transportar al usuario a
un plano diferente. El sentido del olfato también puede ser estimulado ‒incluso
el usuario experimentado puede ser abrumado por el «olor a libro viejo»‒. Los
efectos iniciales en el cerebro pueden incluir entusiasmo al encontrarse con
una voz narrativa desconocida, desorientación ante la nueva terminología,
resistencia temporal a las nuevas ideas y, en general, un aumento de la
actividad neuronal.
En 30 minutos
Los efectos aumentan y se pueden experimentar
alucinaciones auditivas y visuales. La mayoría de los usuarios empiezan a
percatarse de la existencia de una voz persistente en la cabeza, y muchos
afirman haber tenido visiones fantásticas, a veces con intensa claridad. Hay
usuarios que incluso describir cómo son transportados a un tiempo y a un lugar
diferentes. En ese momento muchos se sienten obligados a intervenir físicamente
en el objeto: usan pósits e instrumentos de escritura para anotar, subrayar o
resaltar el texto.
En 60 minutos
Inmersión total en el libro. El usuario puede experimentar efectos agudos que
van desde la risa incontrolable al profundo dolor. Algunos usuarios de ficción
hablan de una profunda conexión psicológica con los personajes y los
acontecimientos del libro como si fueran un mundo real. Los usuarios se sienten
cada vez más superados y pueden hacer pausas periódicas simplemente para mirar
a la nada. Se cree que dicha actividad es la prueba de la existencia de efectos
secundarios, tales como la exposición a hechos e ideas nuevas y una mayor
comprensión de la condición humana. Esto se conoce como «aprendizaje».
Después de 60 minutos
El
libro ahora lo consume todo, y la separación del mismo causa al usuario una
gran irritabilidad y despiste. La conexión de los usuarios con el libro ahora
puede ser tan fuerte que no son capaces de dejar de leerlo y algunas
necesidades humanas básicas, tales como la alimentación o el sueño, puede
llegar a descuidarse.
En las siguientes horas, días y semanas
El tiempo exacto transcurrido
depende del usuario y del libro, pero en a partir de este momento el libro se
da por terminado. Esto puede causar una intensa melancolía. De hecho, muchos
usuarios vuelven a leer el libro por una segunda o una tercera vez, tratando de
recuperar la sensación que tuvieron con la primera lectura. Hay usuarios que
afirman que querrían volver a la vida que tenían antes de leer el libro, cuando
el mundo quizá parecía menos complicado. Paradójicamente, estos usuarios suelen
buscar libros más complicados después de un breve período de recuperación.
En los próximos años
Todavía se sienten los
efectos del libro. Muchos usuarios se han convertido en lectores habituales,
cargados con un mayor nivel de conocimientos y atrapados en un ciclo constante
de formación permanente, iluminación continua y con una mayor curiosidad
intelectual.
Fuente bibliográfica
GAMERO, ALEJANDRO [sin fecha]. ¿Qué sucede con tu cuerpo después de empezar a leer un libro? La piedra de Sísifo [en línea]. [Consulta: 16 octubre 2015]. Disponible en: http://lapiedradesisifo.com/2015/10/13/que-sucede-con-tu-cuerpo-despues-de-empezar-a-leer-un-libro/.
29 jun 2015
¿Cuándo fue la última vez que leíste un libro?
Por: Virginia Gaglione
Te damos varias
razones para que adoptes o retomes este hábito
La ventaja de terminar el día con un libro es que te ofrece estimulación mental, al mismo tiempo que te hace olvidar los problemas personales y del trabajo.
Nos quejamos de los niños y
adolescentes que pasan horas
frente a las pantallaselectrónicas, pero cuando tenemos un ratito
para descansar, nos sentamos frente al televisor a ver la novela, o con el
teléfono, a navegar las redes sociales.
Nuestra
excusa favorita es la falta de tiempo. Pero todas sabemos que siempre se
encuentra tiempo para lo que nos gusta hacer. Si los 30 minutos diarios –
que fácilmente se convierten en horas- que dedicamos leyendo los muros de
Facebook, los dedicáramos a leer el capítulo de un libro, al cabo de un mes
podríamos terminar esa novela que siempre quisimos leer, memorizar un
poema que nos alegre la vida o aprender a fomentar el amor por
la lectura a nuestros hijos.
Existen
otras excusas para no leer, e innumerables razones para hacerlo.
Puedes leer en papel o de manera electrónica, y también puedes disfrutar
un libro de audio, en tu auto, en lugar de frustrarte con el tráfico de la
autopista. Puedes leer en el tren, en el autobús camino al
trabajo, en la sala de espera del médico o en la caminadora del
gimnasio.
¿Por
qué no levantarte 20 minutos más temprano y leer un par de páginas? Leer es una
de las pocas actividades que aún son gratuitas. Miles de libros, del
tema que más te guste, te esperan en los estantes de la biblioteca de tu
barrio.
“Leer
es beneficioso para todos, ya sea como entretenimiento, para pasar el
tiempo, o para aprender”, opinó Darlene Quinn, periodista y autora de
varias novelas sobre el glamour e intriga de la industria de la moda (www.darlenequinn.net). Si no has leído en
un tiempo, puede ser difícil volverte a acostumbrar. Comienza con una página
por día y elige un tema que realmente te interese.
“Una
de las mejores razones para leer es el hecho de que los libros te ayudan a
entender y a sentirte comprendida”, opinó la autora de Conflicting
Webs. “El saber que otra persona ha pasado por las mismas dificultades y
nos entiende, nos hace ver que no somos los únicos en sentirnos de cierta
manera”.
¿Por qué y para qué?
Existen
innumerables razones para enamorarse de los libros. Darlene Quinn
compartió seis de las tantas:
·
Relax: Luego de una ardua jornada de trabajo y antes
de dar por terminado el día, pocas cosas son tan gratificantes y efectivas para relajarse como un
libro.“Una taza de té, tus pies en alto y una historia inolvidable siempre te
hacen desconectarte y olvidar el estrés”, aseguró Quinn. “La ventaja de
terminar el día con un libro es que te ofrece estimulación mental, al mismo
tiempo que te hace olvidar los problemas personales, del trabajo y de las
complicaciones inesperadas de la vida”.
·
·
Temas universales,
experiencias personales. “Cada persona
que lee un libro lo interpreta de manera diferente, como resultado de sus
experiencias personales”, indicó. La autora citó al crítico literario
Edmund Wilson que aseguraba que dos personas nunca pueden leer el mismo
libro. La experta explicó que nuestra interpretación de la obra es lo
que, inconscientemente altera lo que está escrito, al reflejar nuestras circunstancias,
personalidades y opiniones.
·
·
Tecno o no. Si te inclinas por la tecnología, puedes
aprovechar las ventajas que ofrecen los E-readers, como el poder bajar el
último libro, hacer la letra más grande, o buscar el significado de una palabra en la misma
pantalla. A pesar de los últimos avances electrónicos, las versiones impresas
en papel siguen siendo las más populares. ”Personalmente, no puedo reemplazar
el atractivo aroma de las páginas frescas de un libro”, opinó Quin.
·
·
Un viaje sin fronteras. Los trenes, aviones y automóviles pueden
llevarte a lugares, pero siempre son limitados. Los libros, en cambio, no
conocen de límites. “Si te atrae la ciencia ficción, puedes visitar universos
alternativos. Si te interesa la historia, puedes visitar el sitio exacto de los
hechos con una novela histórica que te transportará a la época, mejor que
cualquier máquina del tiempo. “En tus manos tienes un pasaje a un nuevo
mundo, a un nuevo lenguaje, a un nuevo entendimiento. Puedes viajar a
realidades paralelas y a través de tiempo, dónde quieras, cuándo quieras”, describió la
autora.
·
·
En cada página, una
lección de vida. Una de las claves de la lectura
es la oportunidad de expandir tu creatividad
y tu conocimiento, cualquiera sea el tema que te
interese, música, arte, geografía, religión, política. Las opciones son
múltiples. “Cuando leemos, nunca dejamos de aprender”, aseguró Quinn.
Fuente bibliográfica
GAGLIANONE, P.V. 2015. ¿Cuándo fue la última vez que leíste un libro? - laopinion.com. [en línea]. [Consulta: 29 junio 2015]. Disponible en: http://www.laopinion.com/libro-lectura-aprendizaje-relax-conocimiento.
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