
Mostrando entradas con la etiqueta bibliotecas-destrucción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bibliotecas-destrucción. Mostrar todas las entradas
10 abr 2018
Una torre se cae sobre una biblioteca tras una demolición fallida en Dinamarca

https://actualidad.rt.com/actualidad/267827-torre-silo-cae-biblioteca-dinamarca
Los especialistas trataron de derribar la construcción mediante una explosión controlada, pero algo salió mal.
Los residentes de la ciudad danesa de Vordingborg, ubicada en la isla de Zelanda en el mar Báltico, grabaron un vídeo de una demolición fallida de un antiguo silo de torre en un puerto local.
Este viernes el 6 de abril de 2018 los residentes de la ciudad danesa de Vordingborg, situada en Selandia, la isla más grande de Dinamarca en el mar Báltico, fueron testigos de la demolición fallida de un antiguo silo en el puerto local.
Los especialistas volaron la antigua estructura, pero algo se hizo mal y la torre se derrumbó sobre el edificio de una biblioteca. El lugar de la caída fue examinado rápidamente por los equipos de rescate y policías. Según ellos, no hubo que lamentar víctimas, ninguno de los habitantes del pueblo ni los trabajadores resultaron heridos en el accidente.
Fuente bibliográfica
SPUTNIK, [sin fecha]. Una torre se cae sobre una biblioteca tras una demolición fallida en Dinamarca. [en línea]. [Consulta: 11 abril 2018]. Disponible en: https://mundo.sputniknews.com/videoclub/201804081077699802-accidente-demolicion-fallida-torre/.
10 mar 2016
Un pueblo del Empordà cierra la biblioteca y tira los libros al contenedor
Por: Carla de Puig
Polémica
en el municipio ampurdanés de Avinyonet
de Puigventós tras el cierre de
la biblioteca y el destino que han sufrido sus fondos: el
contenedor azul de reciclaje. El alcalde del municipio asegura que la poca
utilización de la biblioteca llevó al Consistorio a convertir el espacio en
uncentro de coworking para emprendedores. La adaptación del espacio
requirió la retirada
de los libros que acabaron en el contenedor de reciclaje.
Entre estos, había los que había donado el abogado y exdiputado de CiU en el
Congreso, Josep López de Lerma, que ha lamentado la situación y estudia tomar
medidas legales.
Hace más
de una década que el edificio municipal de la Capella de Sant Joan
de Avinyonet de Puigventós se adaptó para convertirse “de forma
informal” en una biblioteca que albergara algunas donaciones de libros que el
Consistorio había recibido, explica el alcalde convergente, Josep Maria
Bartolomé. Hasta el día de su cierre la biblioteca apenas tenía usuarios,
asegura. “Desde 2007 hasta 2014, puedo garantizar que si han entrado cinco
personas ya es mucho”, añade Bartolomé.
Ante la
infrautilización de las instalaciones, el consistorio decidió dar otro uso al
espacio y empezó los trámites para convertirlo en un espacio de coworking. El
pleno lo aprobó por unanimidad, se publicó en el BOP y no recibió ninguna
alegación durante el período de exposición, relata el edil. Una vez hechos los
trámites, plantearon el destino que debía darse al fondo bibliográfico. Josep
Maria Bartolomé asegura que consultaron la posibilidad de vender o ceder los
libros pero que varios expertos se lo desaconsejaron por el “escaso valor” que
tenían.
Así
decidieron depositar los libros, cerca de 700 según cifras del consistorio, en
el contenedor de reciclaje de papel que hay delante de la escuela. “Una acuerdo
permite al colegio recuperar en material como folios o libretas, el peso del
papel recogido en este contenedor azul”, explica el alcalde que considera que
valoraron que esta era “la mejor opción”.
“Un genocidio cultural”
Entre
los fondos que se depositaron en el contenedor azul había dos cajas de libros
procedentes de una donación que hizo el abogado y exdiputado de CiU en el
Congreso, Josep López de Lerma. “Se trata de un genocidio cultural”, considera el
político, vinculado con el municipio del Alt Empordà. López de Lerma explica
que la pasada primavera donó a la biblioteca cerca de 550 libros, entre los
cuales había novelas de autores extranjeros, españoles y catalanes como Josep
Maria Gironella o Josep Maria Espinàs, así como libros de historia o arte sobre
el Empordà. López de Lerma discrepa de la valoración del alcalde ya que, según
su opinión, los libros tenían valor histórico, cultural y bibliográfico. “Es histriónico que se hayan tirado todos
estos libros a cambio de paquetes de folios”, juzga el abogado que
cuantifica en 2.000 los documentos ahora destruidos.
Las
cajas con los libros llegaron antes del verano al Consistorio, se depositaron
en el almacén municipal sin llegar a exponerse y este mes de febrero acabaron
en el contenedor azul. El alcalde explica que al darse cuenta de la situación
se puso en contacto con López de Lerma para pedirle disculpas y explicarle los
hechos. “Nos equivocamos al llevar los
libros a reciclar sin avisar”, justifica el alcalde que reconoce que cuando
se dio la instrucción nadie pensó en esta donación. Así es. El abogado lamenta
que el alcalde no le consultara el destino de los libros tras el cierre de la
biblioteca y asegura que tomará cartas en el asunto. “Estamos estudiando tomar
medidas legales por prevaricación administrativa y malversación de caudales
públicos”, apunta.
Fuente bibliográfica
PUIG, CARLA DE, 2016. Un pueblo del Empordà cierra la biblioteca municipal y tira los libros al contenedor. La Vanguardia [en línea]. [Consulta: 10 marzo 2016]. Disponible en: http://www.lavanguardia.com/local/girona/20160303/40171040901/emporda-cierra-biblioteca-libros-contenedor.html.
Etiquetas:
bibliotecas
,
bibliotecas-destrucción
,
destrucción de libros
,
libros-destrucción
20 mar 2015
La destrucción del pasado
Por: James Neilson
Dicen que, en el año 642, el califa Omar ordenó quemar todos los papiros de la gran biblioteca de Alejandría porque "si esos escritos están conformes con el Corán, son inútiles, y si se oponen al Corán, hay que destruirlos". Puede que sólo sea cuestión de una leyenda negra que fue difundida por propagandistas cristianos, ya que, cuando los árabes y sus auxiliares conquistaron Egipto, muy poco quedaba de la biblioteca que había fundado Ptolomeo I más de ocho siglos antes; pero muchos siguen creyéndolo porque les parece verosímil.
Al mundo nunca le ha faltado energúmenos resueltos a eliminar todo cuanto consideraran ajeno a su credo particular o su estilo de vida. Respetar lo hecho por otras civilizaciones y, por lo tanto, tratar de conservarlo dista de ser una costumbre universal. Antes bien, es propia de sociedades tan seguras de sí mismas, como las de la Europa decimonónica, que no se sienten amenazadas por lo ajeno. Asimismo, mientras que en sociedades en las que los cultos religiosos desempeñan un papel marginal los artefactos vinculados con ellos suelen ser tratados como ornamentos inocuos, en otras no han perdido su capacidad para motivar indignación.
Es por esta razón que en Siria e Irak la gente de otro califa, el del Estado Islámico, está plenamente ocupada demoliendo obras de valor incalculable que nos fueron dejadas por los asirios, caldeos, griegos, partos, romanos y otros "paganos". Para justificar su furor iconoclasta, los impulsores de la limpieza cultural que está en marcha insisten en que tolerar la existencia de lo que a su juicio son manifestaciones de impiedad pondría en duda la firmeza de sus propias creencias. Pueden señalar que, antes de que el profeta Mahoma rescatara de las sombras la verdad absoluta, en el mundo no había más que oscuridad, razón por la que no tienen más alternativa que la de consignar el pasado al olvido. Desde el punto de vista de los fanáticos, la intolerancia es una virtud.
Si bien los islamistas, los que en Afganistán se encargaron de dinamitar las estatuas greco-budistas de Bamiyan que les parecían propias de una edad ya irremediablemente superada y por lo tanto superfluas, son hoy en día los enemigos más notorios de la memoria, tienen su lugar en una tradición que se remonta a la temprana antigüedad y que sigue incluyendo entre sus partidarios a personas de muchos credos distintos, tanto religiosos como ideológicos.
Entre los pioneros se encuentra el primer emperador chino, Chin Shi Huang, que en el 2013 a.C. decidió abolir el pasado quemando todos los libros, salvo los de su propia biblioteca personal. Para rematar, prohibió a sus contemporáneos hablar de los tiempos idos.
Puesto que antes de la imprenta de Gutenberg escaseaban los libros, tales medidas brindaron los resultados deseados; sólo se ha conservado una pequeña fracción de las obras literarias, filosóficas, artísticas y arquitectónicas creadas por los chinos, griegos, romanos y muchos otros. Con todo, pese a las dificultades que les ocasionaría la producción, en escala industrial, de millones de libros todos los años, tiranos modernos, como Hitler, Stalin y Mao, en los territorios que dominaban se esforzaron por emular a sus antecesores; mientras que en Corea del Norte los agentes de la dinastía Kim siguen siendo casi tan eficaces como fueron los del célebre emperador del vecino "reino del medio". Puede que el progreso de la informática ponga fin al aislamiento de los norcoreanos, pero mientras tanto continuarán viviendo en un mundo aparte.
Aunque los estragos que están provocando los guerreros santos del autoproclamado Estado Islámico han motivado consternación en el Occidente, muy pocos creen que sería legítimo intervenir militarmente en Siria e Irak para defender lo que, de acuerdo común, es de gran importancia por constituir una parte significante de lo que la Unesco llama "el patrimonio de la humanidad". El consenso parece ser que las cosas materiales, aun cuando sean irremplazables, valen mucho menos que una sola vida, de suerte que sería inaceptable poner en riesgo a hombres, mujeres y niños inocentes con el propósito de salvar lo que, al fin y al cabo, sólo son edificios, estatuas, relieves y cosas por el estilo. No siempre fue así: hasta hace relativamente poco, muchos arqueólogos estaban dispuestos a arriesgar la vida propia, además de la ajena, para conseguir artefactos que, una vez encontrados, entregarían a una institución académica sin pensar en pedir nada a cambio, pero parecería que en la actualidad se conforman con lo que ya tienen resguardado en museos. Los acostumbrados a repetir las palabras del poeta alemán Heinrich Heine, que en 1820 escribió "allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres", no quieren tomarlas al pie de la letra, aunque es precisamente lo que ya están haciendo los islamistas que, para enfervorizar aún más a sus admiradores, queman vivos a cautivos enjaulados.
Para no tener que hacer mucho más que expresar el estupor que les ocasionan los horrores perpetrados por el Estado Islámico, los líderes occidentales coinciden en que les corresponde a los musulmanes solucionar sus propios problemas y que sería un error terrible suponer que convendría que el resto del mundo debería entrometerse para restaurar un simulacro de paz en una región tan turbulenta. Tal actitud sería razonable si lo que está sucediendo en el Oriente Medio no tuviera repercusiones en otras partes del planeta, pero ya afecta a Europa, abrumada por oleada tras oleada de refugiados desesperados y, en menor medida, a América del Norte y China. No es posible poner en cuarentena una región inmensa que ya se ha convertido en un matadero en el que no sólo se está destruyendo lo que todavía queda de civilizaciones anteriores a la nuestra sino también pueblos enteros.
A menos que se frene el Estado Islámico en los territorios en que está provocando daños irreparables, pronto comenzará a hacer lo mismo en Roma, París, Londres, Berlín y Nueva York. En tal caso, la civilización occidental correría peligro de acompañar a las de Asiria, Babilonia y tantas otras al "basural de la historia" en el que yace buena parte del pasado del género humano, eventualidad ésta que, según parece, no preocuparía demasiado a las elites actuales para las que el pasado ya fue y el futuro carece de importancia.
Fuente:http://www.rionegro.com.ar/diario/la-destruccion-del-pasado-6446881-9539-nota.aspx
16 mar 2015
Unesco califica de "crimen de guerra" la destrucción de la ciudad arqueológica de Nimrod
Por: Lucile Gimberg
Una semana después de publicar un video en el que destrozaban valiosas esculturas preislámicas en Mosul, los yihadistas del grupo Estado Islámico comenzaron este jueves a destruir con excavadoras la ciudad asiria de Nimrod, joya arqueológica del norte de Irak. "Un crimen de guerra", según la Unesco.
Por: Lucile Gimberg
Desde ayer, empezaron a atacar a otro tesoro del patrimonio cultural irakí: la ciudad arqueológica asiria de Nimrod, situada a unos 30 km al sur de Mossul, en el norte del país. El grupo Estado Islámico atacó a "la histórica ciudad de Nimrod y comenzó a arrasarla con excavadoras", alertó el jueves el ministerio de Turismo y Antigüedades irakí. "Tomaron objetos arqueológicos que datan del siglo 13 antes de JC", agrega el comunicado del ministerio.
Se avistaron también camiones que podrían haber servido a robar piezas arqueológicas, según indicó, bajo anonimato, un responsable de las antigüedades. "Hasta el momento no podemos medir la amplitud de los daños", añadió.
Un saqueo lucrativo
Además de destruir numerosas obras de arte y libros que consideran contrarios a su interpetación rigorista del islam sunita (consideran que las estatuas o santuarios favorecen la idolatria, una opinión muy marginal incluso entre los religiosos más tradicionales), se sabe que los yihadistas obtienen recursos del tráfico de las piezas culturales saqueadas más valiosas.
El ataque a la ciudad arqueológica de Nimrod es un "crimen de guerra", reaccionó esta mañana la directora de la Unesco, Irina Bokova, que llamó "a todos los responsables políticos y religiosos de la región a levantarse contra esta nueva barbarie."
Varios arqueólogos habían expresado su miedo a que Nimrod fuera el próximo blanco de los yihadistas del grupo Estado Islámico. "El objetivo de ellos es destruir el patrimonio irakí sitio tras sitio", lamenta el arqueólogo irakí de la Universidad Stony Brook en Nueva York, Abdelamir Hamdani, entrevistado por el periódico Le Monde.
Ahora todos temen por la ciudad de Harta, inscrita en el Patrimonio mundial de la Unesco, también situada al sur de Mosul.
Vea aquí imágenes de la ciudad asiria de Nimrod en 2001.
Fuente bibliográfíca
Unesco califica de «crimen de guerra» la destrucción de la ciudad arqueológica de Nimrod. RFI [en línea] [sin fecha]. [Consulta: 16 marzo 2015]. Disponible en: http://www.espanol.rfi.fr/oriente-medio/20150306-unesco-califica-de-crimen-de-guerra-la-destruccion-de-la-ciudad-arqueologica-.
29 oct 2013
La biblioteca infantil La Nube es "innecesaria a la gestión"
Por: Juan Pablo Cinelli

La cultura recibe una nueva embestida del gobierno porteño, aunque tal vez sería más exacto decir que es la ciudad misma la que recibe una embestida de su propio gobierno... Curiosamente entre esos bienes se encuentra el predio ubicado en la calle Jorge Newbery 3537, que desde hace diez años ocupa la ONG Asociación La Nube - Infancia y Cultura, que, entre otras actividades y espacios, posee la biblioteca infantil más grande de América Latina.
La Nube Infancia y Cultura cumplió en julio pasado 38 años y es uno de los proyectos colectivos más interesantes en el ámbito de la cultura para chicos. Además de promover espacios dedicados al cine, el teatro y la música pensada para chicos, la biblioteca La Nube alberga más de 60 mil volúmenes. Según afirma Pablo Medina, su presidente, no hay una colección tan completa en ninguna de las bibliotecas más importantes del país, como la Biblioteca Nacional o la del Congreso de la Nación.
El petitorio en defensa de La Nube está en www.facebook.com/lanube.territorio
El proyecto firmado por Mauricio Macri no sólo declara al terreno de la calle Newbery "innecesario a la gestión", sino que va en contra de la Ley 3351 –aprobada hace cuatro años por la Legislatura–, que otorgó el predio por 20 años a esta ONG. Medina, de 76 años, afirmó que el ministro de Cultura y turismo de la ciudad Hernán Lombardi "conoce muy bien nuestro trabajo y la importancia del mismo".
Al final de mi vida esta noticia representa un golpe muy bajo", se lamentó el presidente de La Nube. El gobierno de la Ciudad esperaba que el proyecto de Ley 2511-J fuera aprobado durante el día de mañana, aunque seguramente su tratamiento demorará un poco más.
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)


