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25 feb 2019

9 consejos para vivir una vida sencilla


Por: Ramón Soler

 como vivir vida sencilla consejos
El ritmo vital de la naturaleza transcurre de forma simple. Y así puede transcurrir el nuestro si no lo complicamos con imposiciones y mandatos y apostamos por la sencillez.

  

1. Desactiva el piloto automático
Para alcanzar una forma de vida sencilla, alejada de la inquietud constante y el estrés, necesitamos plantearnos un cambio de actitud.
En tu día a día, deja de proceder de forma mecánica. Frena. Tómate tu tiempo. Respira hondo. No corras.
No pierdas la serenidad. Aprende a afrontar los momentos de estrés (inevitables) con sosiego y paciencia.
Concéntrate en tu vida. Vive a través de todos tus sentidos. Vive en el presente, en el ahora, sin preocuparte constantemente del antes o del después.

2. Escucha los mensajes de la intuición
Nuestra intuición, si sabemos escucharla, nos ayuda a mantenernos centrados y serenos.Nos muestra las señales, tanto físicas como emocionales, de que algo no marcha bien. También nos indica cuándo estamos en desarmonía con nosotros mismos.
Reconecta con tu intuición, aprende a escuchar las señales de tu cuerpo y de tu inconsciente. Dedícate tiempo para contemplar tus necesidades y satisfacerlas.
También, ayúdate de la intuición para liberarte de la ira, del resentimiento, de esos apegos externos que te retienen, te afligen y te impiden vivir una vida sencilla en armonía contigo mismo.

3. Siente con tus cinco sentidos
El ritmo trepidante de nuestras vidas nos aleja de nuestros cuerpos, nos hace olvidar que tenemos cinco sentidos y que todos son importantes para reencontrar nuestro propio tempo.
Tenemos que recuperar la curiosidad y conexión natural que teníamos con nuestro cuerpo en la infancia.
Camina observando los colores, sintiendo la brisa, siendo consciente de tus movimientos. Detente a oler el aroma de la mañana. Come disfrutando de las texturas y los sabores. Dúchate dejando que el agua te masajee. Vive, pausadamente, a través de tus cinco sentidos.

4. Carga de amor tu día a día
Los pequeños acontecimientos cotidianos son los que conforman nuestra vida. Darle importancia a cada acto emprendido, a cada movimiento realizado, a cada palabra pronunciada, nos aportará ilusión y felicidad.
El desayuno junto a tu familia, besar a tus hijos, acariciar a tu perro, te nutrirá y te ayudará a alcanzar tu equilibrio interno. Estos instantes, no por ser cotidianos, pierden su importancia; muy al contrario, las pequeñas cosas recargan día a día nuestro cuerpo de amor, ternura y armonía. La vida te las regala a diario.

5. Suelta lo que no necesites
Hoy en día, las personas tendemos a acumular. En apariencia, poseer muchos bienes nos aporta felicidad. Sin embargo, ¿necesitamos tanta ropa, tantos aparatos, tantos coches y tantos complementos para ser felices? En realidad, no. 
La abundancia material no nos acerca a la felicidad. Incluso, a veces, esta necesidad de comprar y acaparar no es más que el indicio de nuestras carencias emocionales.
Si reducimos nuestras posesiones, lograremos más espacio libre en nuestras casas y mayor simplicidad en nuestras vidas. Es mejor tener poco, útil y bien escogido, que mucho, inútil y prescindible.

6. Practica la desconexión tecnológica
Desde la aparición de los teléfonos inteligentes, hemos perdido libertad. A todas horas del día y de la noche, las notificaciones nos bombardean. Estamos saturados.
Para alcanzar la sencillez en nuestras vidas, resulta imprescindible aprender a desconectar de la tecnología.
Silencia tu móvil a la hora de las comidas. No estés con tus hijos y pendiente de las notificaciones. Por la noche, apaga las pantallas.
Recupera actividades tan placenteras como leer un libro, pintar, tejer... Tareas relajantes que te ayudarán a serenarte y a encontrar equilibrio.

7. Crea tu espacio de silencio
En una sociedad tan saturada de ruidos como la nuestra, no todo el mundo consigue estar y mantenerse en silencio; sin embargo, sus beneficios son muchos y valiosos. El silencio nos ofrece calma, quietud, reposo, conexión con nuestro interior.
Crea un rincón para la serenidad en tu hogar y utilízalo a diario. Y en esos momentos de silencio, libera tu mente de preocupaciones. Si piensas en algo, déjalo pasar, concéntrate en el silencio, en la serenidad que te aporta, en el sosiego que te invade.

8. Escoge relaciones nutritivas
Reducir nuestras pertenencias materiales nos aporta libertad física y mental, pero además podemos aplicar el mismo criterio con nuestras relaciones, disminuyendo aquellas obligaciones sociales que nos saturan emocionalmente.
Si no te apetece, no tienes por qué cumplir con todo el mundo. Simplifica tus contactos sociales. Visita a las personas que te hacen sentir bien, disfruta de largas sobremesas charlando con los que te nutren emocional e intelectualmente. En el amor y el sexo, busca una(s) persona(s) con la(s) que mantener una relación de complicidad e igualdad, lejos de lo complejo y lo tortuoso.

9. Sigue el ritmo de la naturaleza
Qué mejor forma de recuperar una vida sencilla que volviendo nuestra vista hacia la naturaleza. Durante miles de años, el ser humano vivió inmerso en unos ritmos naturales que le transmitían sosiego y plenitud.
Tómate tu tiempo para observar e integrarte en el ritmo de los bosques, de la playa, del parque. Déjate inundar por la solemnidad de los árboles, la armonía de los pájaros o la cadencia de las olas del mar.
Al igual que ellos, tú puedes vivir de forma sencilla, sin sentirte continuamente ansioso. Estás diseñado para ello, en tu mano está.


Fuente bibliográfica
SOLER, RAMÓN, 2019. 9 consejos para vivir una vida sencilla. Cuerpomente [en línea]. [Consulta: 25 febrero 2019]. Disponible en: https://www.cuerpomente.com/psicologia/desarrollo-personal/como-vivir-vida-sencilla-9-consejos_4179. 

25 abr 2018

'Tu trabajo y tú: ¿Quién domina a quién?'


Por: Lorena Martín Montilla

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“Aquel que no dispone de dos tercios de su día es un esclavo”, Friedrich Nietzsche.

Esa sensación de que no le dedicamos suficiente tiempo al trabajo; esa perturbación de las tareas inacabadas y de querer ir solucionando problemas laborales durante todo el día; o simplemente adorar en demasía nuestra dedicación profesional hasta el punto de dedicarle más tiempo que a nosotros mismos nos convierte en personas dependientes, incompletas y, a veces, muy cobardes… cuando buscamos refugio en nuestro trabajo para no afrontar otras facetas de nuestra vida.

La mejor manera de gestionar el estrés laboral es evitarlo. Una de las clave del éxito personal y profesional es saber compartimentar el tiempo, dedicarle nuestra atención a cada parcela de nuestro día a día de forma directamente proporcional a la importancia que le hemos otorgado en nuestro Plan Personal de visión y misión de vida. Al margen de los valores y objetivos personales que cada uno de nosotros definimos y que nos llevan a regalar nuestro tiempo a unos temas y a otros no, a unas personas y otras no, hay una pauta que debe ser común para todos y es tan sencilla de entender como fácil de incumplir: controla tu trabajo, que él no te controle a ti. Gestiona tus emociones y aplica tu inteligencia en el ámbito laboral para no caer en el estrés y convertirte en un esclavo de la agenda.

Delimita tus parcelas de ocupación
Un error común es pensar que nuestra agenda está en blanco, abierta a recibir todas aquellas citaciones que nos lleguen. Nuestra semana nunca debe estar vacía; debemos dibujarla con pequeñas parcelas en las que el trabajo es una más junto a “mi familia”, “tiempo de ocio” y “ratos para mí”. Cada una de ellas tiene un medidor que discurre entre el 0 y el 10. Cada uno de nosotros decidiremos cuál es el límite en cada una de las parcelas de nuestra vida y, dentro de esos márgenes, aplicar la coherencia para ir equilibrando las balanzas e intentar no sacrificar ninguna de ellas dejándola en niveles mínimos.
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No se trata de hacer una tabla con horarios estrictos sino un mapa de vivencias, de tiempo dedicado, de aprendizaje y emociones. Es necesario ponernos límites en el trabajo, aprender a decir NO, valorar las invitaciones y propuestas para discriminar aquellas que sean prescindibles, respetar nuestra intimidad, nuestro tiempo de comida (las comidas de trabajo se han convertido en deporte nacional) y fijarnos una hora máxima para parar, sin excusas. Si no somos capaces de definir estos límites entramos en un bucle del que es difícil salir si no eres consciente de que te estás dejado llevar y tu tiempo ha dejado de pertenecerte. Es tan sencillo como hacer menos cosas o distribuirlas de forma más eficiente.

Localiza los focos de estrés
Revisa tu tiempo, tus actividades, las personas con las que trabajas y convives, y detecta aquellos focos que te generan estrés. Desactiva esos puntos aligerando la carga; deja de hacer algunas de esas cosas que te provocan inquietud. Hoy, quizás, puedas aguantarlo; mañana y dentro de un mes… pero al cabo de un tiempo pasa factura, y si no eres capaz de ser consciente de ello también habrá provocado fracturas en tu vida.

Vida solo hay una; se trata de vivirla plenamente, siendo dueños de nuestros días. Piensa que vivir estresado sólo te resta; piensa en el bienestar de tomar distancia, desintoxicarte, y afrontar el trabajo desde la tranquilidad.

Vive en colores
Una persona feliz es una persona que tendrá éxito, seguro. Pero una persona que tiene éxito no necesariamente tiene que ser feliz. Esa es la diferencia. Y para ser feliz hay que tener un objetivo de vida rico en vivencias y, sobre todo, equilibrado. Siempre habrá cosas que hacer; tendremos temas abiertos que no quedaron cerrados cuando era la hora de irse a casa; eso no lo podemos cambiar y tampoco vamos a ser mejores por el hecho de dedicarle más horas a pensar en lo que no hemos terminado, en lo que nos queda por hacer.

Hay que fijar prioridades; organizar el tiempo, ser eficientes y hacer listas (sí, lo de hacer listas ayuda en muchas facetas de la vida). Mejor si creamos un código de color según la importancia; vivamos la vida en colores, visualicémoslos y de esta forma los integramos para saber de qué color ha sido cada uno de nuestros días. Tenemos que procurar que nuestra línea de vida tenga el mayor número de tonalidades posible…

También crearemos un timing con las fechas de “expiración” de los proyectos para poder tener consciencia de aquello que es prioritario. Organizarse mentalmente y planificarse es clave para dedicarle el tiempo adecuado y necesario al trabajo. No es más productivo quien más horas le dedica sino quien mejor se organiza y sabe definir objetivos.

Deja libre tu mente
[Img #197378]Cuando el tiempo laboral se acaba es el momento de la desconexión. No es sano estar pendientes de esa idea que de repente te aborda (anótala y reflexiónala mañana). No seas tan autoexigente. Hay que aprender a vivir con esas tareas inacabadas y soltarlas hasta el día siguiente. Si no eres capaz de centrar en tu atención en otras facetas de tu vida, debes entrenarte para aprender a focalizar y concentrar el interés en esas otras parcelas maravillosas que te rodean. Nunca un trabajo, por emocionante que sea, es más importante que uno mismo y su proyecto de vida donde el plano laboral es una parte, pero no un todo. Eso se traduce en un desgaste por exceso en una parcela y en un desgaste por defecto en las otras.

Comparte y reparte
El arte de delegar se entrena, se aprende. No es fácil dejar de asumir una responsabilidad pero, a veces, es necesario. Quien más abarca no es quien más trabaja; a menudo es quien más veces se perderá en el camino porque ha perdido el centro. La mejor manera de saber si puedes confiar en los demás es confiando. Y esa confianza será directamente proporcional a la seguridad que tú transmitas o que te transmitan las personas que trabajan contigo.

Delegar es, al mismo tiempo, transmitir conocimientos e ideas para que tus compañeros lo hagan lo mejor posible. De nada sirve asignar tareas y de forma constante estar supervisando el trabajo y controlando cada paso que dan los demás. Los avances, los mejores resultados, siempre llegan de la mano de un equipo.

Genera soluciones, no alimentes conflictos
Para evitar el estrés laboral debemos aplicar una máxima que es extrapolable a cualquier parcela de nuestra vida: si llegan problemas no vamos a hacerlos más grandes. Los conflictos en el trabajo son una de las principales fuentes de estrés y debemos aprender a gestionarlos:

1.- No es un problema, es un reto.
2.- Ese reto, por complicado que sea, vamos a afrontarlo de la mejor manera posible aplicando coherencia y sensatez a las fuentes de conflicto. La ira, el nervio y la tensión no son buenos aliados.
[Img #197377]3.- Vamos a buscar en él el máximo aprendizaje posible para convertirlo en una experiencia positiva.
4.- No vamos a alimentar las dificultades; quejarnos y pensar más allá de lo que tenemos en ese momento sólo incrementará el malestar. Vamos a relativizar y a sacar lo mejor de nosotros para resolver la situación. Será, así, un nuevo proceso de crecimiento profesional y personal.
5.- Los retos del trabajo se quedan en el trabajo.

No olvides que el estrés termina manifestándose en todas las parcelas de tu vida y genera un desequilibrio interior que te impide ver más allá de ese círculo y disfrutar plenamente. Sin querer, llevas esa inquietud y ese malestar de forma permanente en tu mochila cargando con ella durante todo el día, durante toda la noche… Y cuando no lo solucionas en el trabajo, se manifiesta en tu faceta personal. Lo que no hablas con tu compañero se lo terminarás diciendo a tu pareja. Lo que no afrontas, crece en tu interior y te genera malestar y frustración permanente. El tiempo que dedicas en exceso al trabajo no vuelve; no se recupera. No pienses que tienes todo el tiempo del mundo (no sabes qué te va a deparar la vida mañana). No caigas en el error de autoconvencerte diciéndote que es sólo una racha (suelen encadenarse unas con otras). Nada de eso merece la pena… Contrólalo; actúa; no dejes que te controle a ti. Míralo de frente, conócelo y dile que TÚ ERES QUIEN DECIDE. Aquel que no dispone de dos tercios de su día es un esclavo…


Fuente bibliográfica
MONTILLA, LORENA MARTÍN, 2018. «Tu trabajo y tú: ¿Quién domina a quién?» Huelva24 [en línea]. [Consulta: 25 abril 2018]. Disponible en: http://huelva24.com/not/110526/-tu-trabajo-y-tu-quien-domina-a-quien-/. 

11 nov 2017

Seguridad y autoestima: cómo potenciarlas




Creemos que la seguridad de una persona pasa por llevarse el mundo por delante, por no tener miedos, no dar entidad a heridas emocionales. No dejarse doblegar por situaciones intensas. Una creencia que linda con la idea de perfección. Sin embargo la verdadera seguridad, radica en estar dispuestos a sentirnos vulnerables sin perder el eje ni la estima.

Una persona segura no necesariamente es la que se "devora el mundo" (aunque pueda), una persona segura de sí misma es aquella capaz de reconocer sus propias inseguridades y dar el espacio, así como la marea que sube y baja, para que con ellas pueda suceder lo mismo. La sabiduría se anida en dejar de identificarse con las mismas.

Reconocer que están y forman parte de nuestro paisaje, sin ser nosotros el paisaje y sí los observadores del mismo. Suena paradójico tal vez, pero la seguridad tiene que ver, entre otras cosas, con el buen manejo de la inseguridad.

Sabernos seres únicos
Dejar de fijarnos en el del al lado. Una persona segura es la que reconoce cabalmente que tanto ella como los demás son únicos. No hay mejores, no hay peores. Hay solo seres únicos que actúan de formas diferentes. Así, centrados en lo propio, dejan de resultar interesantes las comparaciones. Dejamos de estar pendientes de lo que hace o no el vecino, comprendemos que dicha actitud nos hace perder el equilibrio. Al estar centrados en nosotros, al intentar dar lo mejor para sentirnos bien con nosotros, dejamos de distraernos con lo que suele traernos dolores de cabeza y utilizamos toda esa energía para mejorar nuestro desempeño en la vida, incluso desde ese lugar es posible cooperar.

Compasión
Poco a poco y velozmente, va desapareciendo la drástica división antes imperante entre ciencia y espíritu, en la actualidad existen datos científicos sobre cuestiones que antes tenían que ver sólo con lo “espiritual”. La novedad es que estados como la compasión y la benevolencia, inciden directamente en nuestro bienestar emocional, por ende en la seguridad en nosotros mismos y en nuestra autoestima.

La compasión comprende a la empatía. La mirada compasiva consiste, no sólo en intentar ponernos en el lugar del otro (empatía), sino en permitirnos el impulso de buscar aliviar su sufrimiento. No es lástima ni pena. Tampoco es ser buenos. Es ser compasivos.


Cuando nos damos cuenta de que aunque sea mínimamente podemos contribuir con el prójimo, nos sentimos realmente bien. Un estado benevolente tiene que ver con tratar a los demás como nos gustaría que nos traten. Por ende, no hacer a los demás lo que no nos gustaría que nos hicieran. Tal vez sea este el mejor precepto para una sociedad organizada.

Vale la pena repetir, la intención que subyace no tiene que ver con ser buenas personas. Tiene que ver con sentirnos en paz con nuestro comportamiento en la vida.

Un propósito
La palabra Dharma en sánscrito tiene diversas definiciones, pero todas comparten la idea de tener un propósito en la vida. La pregunta sobre el ¿a qué vinimos? refiere a lo que está impreso en el corazón de cada persona. Cada uno tiene una misión, por llamarle de alguna manera. Una forma única de desarrollar un cometido.

Es necesario reconocer y focalizar los propios dones y talentos como parte de una observación interior, potenciarlos y explotarlos al máximo, en vez de pasar la vida lamentándonos de los dones que no poseemos.

Es una inyección directa a la autoestima. Sabernos capaces y a su vez reconocernos falibles. Sabernos dignos de lo mejor de la vida, por el hecho de haber nacido, es de personas sanas emocionalmente. Y no solo ello, también de personas que cooperan con un mundo mejor, más allá de lo utópico que puede resultarnos a muchos. Esto es así, ya que no podemos tratar al prójimo de una forma diferente a la que nos tratamos a nosotros mismos.


Cuando nos entrenamos en poner el foco de atención en nuestro ser, es cuando la vida comienza a cobrar otro sentido. No está de más recordar que donde está la atención, está la vida.




Fuente bibliográfica
CLARIN.COM, 07/11/2017 . Seguridad y autoestima: cómo potenciarlas. [en línea]. [Consulta: 12 noviembre 2017]. Disponible en: https://www.clarin.com/buena-vida/seguridad-autoestima-potenciarlas_0_ByGGhCdAb.html. 

21 oct 2017

Ojo con los sueños, pueden cumplirse o frustrarte




Últimamente he leído en noticias deportivas comentarios del tipo "de pequeña soñaba con llegar a unos juegos olímpicos y no pararé hasta conseguirlo", "desde niña quería ser número uno y no he parado hasta conseguirlo". Cuando leemos esta declaración a una número uno o a alguien que ha alcanzado su sueño olímpico, solemos valorar su empeño, su tesón, su disciplina y la determinación con la que soñaban desde niños. Pero claro, solo nos hacemos eco de aquellos que soñaron y lo lograron.

Pero, ¿cuántos sueños determinantes, categóricos, basados en el resultado, se quedaron en el camino?, ¿cuántos soñadores frustrados nos rodean? Muchos, muchísimos. De esos no nos enteramos... porque no llegaron, porque se avergüenzan, porque no les bastó el talento a pesar de todos los valores y el ahínco con el que pudieran trabajar.

Muchos padres, educadores o entrenadores "restriegan" a sus hijos y deportistas estas frases: "¿Te das cuenta? Desde pequeña empeñada en ello y a base de esfuerzo lo ha conseguido",  comparando así la voluntad, la actitud, el espíritu de lucha o cualquier otra variable que puedan tener los suyos en comparación con los que sí lo consiguieron. Y esto no hace más que frustrar a quien desea destacar y ser brillante.

Pero queridos padres, madres y entrenadores. No todo es actitud, no todo es soñar. Hay mucho más. Al margen del esfuerzo, del trabajo, de la perseverancia y de todo lo que supone inversión personal, hay talento, hay recursos, hay un pellizco de suerte, hay otros factores no controlables.

Así que quien sueña a lo grande, tiene un talento prodigioso y además se esfuerza al máximo, puede, que con un poco de suerte, pueda llegar a ser número uno. Porque quien haya soñado con ser número uno, seguramente, que por mucho que se haya esforzado, habrá sufrido una gran frustración. ¿Me entienden?

No presionen a sus hijos con sueños que no dependen de ellos, porque una cosa es desear algo y otra, pensar que por el simple hecho de desear y trabajar en ello, los deseos se convertirán en realidad.

Dejemos que los deportistas, con sus valores y sus entrenamientos, disfruten, sean personas de bien, responsables, disciplinadas, trabajadoras, y con todo eso, suerte mediante, algún día disfruten del éxito. Y que cado uno defina el éxito como le venga bien. Porque el éxito no está en ganar, ni en ser el número uno, salvo para algunos contados con los dedos de la mano. El éxito está en la superación personal, en aquello que tú defines como éxito.

¿Se pueden imaginar cuántos sueños rotos hay en el camino, cuántos corazones frustrados, cuántas personas creyendo que no son lo suficientemente buenas y que han decepcionado a los suyos no estando a la altura de las expectativas? No es un precio que valga la pena pagar. 

Resultado de imagen para Ojo con los sueños, pueden cumplirse o frustrarteNada de lo que nos ocurre es fortuito. Todo es fruto del trabajo, del esfuerzo, de la búsqueda de oportunidades, de la perseverancia, del talento y de la pasión que ponemos en nuestros proyectos. Los valores del deporte son valores para la vida. Podemos entrenarnos para vivir con dignidad y con ilusión, para saber competir aprendiendo a superarnos cada día. El éxito no está en lo que ganamos o conseguimos.


El éxito está en nuestra entrega, valentía, en intentar ser mejores deportistas y mejores personas. El éxito está en la superación personal. Entrenarse para la vida es entrenarse para vivir conforme a nuestras expectativas, con honradez, honestidad y buscando ser felices y disfrutar del momento. Nada ocurre si tú no te involucras.


Fuente bibliográfica
Ojo con los sueños, pueden cumplirse o frustrarte. MARCA.com [en línea], [sin fecha]. [Consulta: 21 octubre 2017]. Disponible en: http://www.marca.com/blogs/entrenate-para-la-vida/2017/10/21/ojo-con-los-suenos-pueden-cumplirse-o.html. 

19 jun 2017

¿Llegás tarde a todas partes y sos poco organizado? 13 claves para organizar tu tiempo


Con la vertiginosidad de esta época el mundo avanza muy rápido, y se multiplican los compromisos, tareas y responsabilidades tanto en el ámbito personal como en el profesional; así que mejor poner un poco de orden con estos sencillos consejos


El mayor activo que tienes como ser humano, es tu tiempo. ¿Te has dado cuenta de eso? No es infinito: se termina. Muchas veces no se le da la importancia que merece, y así les cuesta enfocarse en lo realmente importante y de valor.

Con la vertiginosidad de esta época, el mundo avanza muy rápido, y se multiplican los compromisos, tareas y responsabilidades en el ámbito personal como profesional.

En lugar de ponerte de mal humor y que se acumulen los compromisos, estas trece claves pueden ayudarte a gerenciar tu día de una manera efectiva. Son sencillas, aunque, como en cualquier ejercitación, se requiere de la constancia y la persistencia.


* Lleva tu agenda al día. Cuando está por cambiar el año muchos compran una nueva agenda en papel, o bien utilizan las electrónicas y dispositivos en los móviles y en los programas de Internet. A no confundirse: el sistema que utilices, si bien es importante, no es lo único: hay que ponerlo en acción. Debes volcar todos los compromisos en ella; colocar las alarmas respectivas y agendar en forma inteligente. Por ejemplo, las citas deben contener las referencias mínimas, teléfono y mail (que pueden estar enlazados en el caso de usar el mundo digital), para que no pierdas tiempo buscando esos datos. También agrega una breve referencia al tema a abordar en cada momento.

* Cierra los círculos. Cuando dices algo y no lo haces, el inconsciente deja de creerte y te vuelves menos fiable, no sólo para él, sino para tu interlocutor o las personas con las que te habías comprometido. Sé responsable abriendo y cerrando los temas. No dejes aspectos sin abordar, ya que, al final del día, conformarán una carga muy pesada. Esto redunda en tu energía, que se desgasta mucho más de lo habitual.

* Mantén limpia y ordenada tu bandeja de entrada de correos electrónicos. Hoy es uno de los mayores problemas con que se enfrentan casi todos los trabajadores. La acumulación de mensajes sin procesar es un dolor de cabeza. La solución es sencilla: organízalos de tal forma que, los prioritarios, ocupen determinado lugar; las respuestas inmediatas: procésalas en el momento. Los temas a revisar: agéndalos. Los spam: a la basura. De esta forma, tu catarata de correos estará más controlada. Responde todo, sí o sí, de forma tal que tus interlocutores estén al tanto que has recibido su mensaje.

* Evita sobre-copiar en los emails. Un problema en las organizaciones es que se copia a cualquier cantidad de personas, sin mediar un criterio inteligente de selección. Esto hace más compleja la operatoria del manejo del tiempo de todos. Elige cuidadosamente aquellas personas que, sí o sí, deben estar al tanto de los contenidos.


* Limpia y ordena tu espacio de trabajo. Ya sea que tengas un escritorio en casa, un box en la oficina o un espacio físico temporal, necesitas mantenerlo completamente aseado y en orden. Descarta papeles que ya no utilizas. Haz archivadores inteligentes para conservar sólo lo imprescindible, y bien clasificados. Haz una limpieza general cada seis meses, o menos para mantener todo al día.

* La limpieza, también en tu computador. El orden de los archivos sobre tu disco rígido, o en la carpeta de un servidor corporativo, o en la Nube, requiere de la misma dedicación que tu espacio físico. Lo virtual es como lo real: si accedes y allí adentro es un caos, eso será lo que obtendrás también en tu mente y en tu cuerpo. Sé meticuloso y prolijo con estos procedimientos, y ahorrarás más de un 15 por ciento de tu tiempo laboral.

* Distingue entre lo urgente y lo importante. Hay muchas cosas que pueden esperar, o ser delegadas a otras personas. Haz tu mayor esfuerzo por no confundir lo urgente, y céntrate en lo importante. Completa las 3 cosas de este rango con prioridad sobre todo lo demás; luego, encara lo que sigue.

* Acciones de menos de un minuto, hazlas en el momento. No te demores en aquellas cosas que requieren 60 segundos en completarlas. Responder un correo con “Gracias”, enviar una mensajería por celular, felicitar por un cumpleaños, derivar una correspondencia, llevan apenas segundos. La sumatoria de estos instantes hace una gran diferencia al final del día: verás que no estarás atrapado por la rutina y las obligaciones, sino que habrás podido completar mayor cantidad de cosas en la misma jornada laboral.
* Crea bloques de tiempo. Como no puedes hacerlo todo a la vez, y no dispondrás de tu espacio a tu gusto si compartes reuniones o proyectos con otras personas, necesitas ser muy organizado marcando en tu agenda diaria, franjas para ponerte al día con los pendientes. Estos bloques serán inamovibles, salvo situaciones extremas. Por ejemplo, recoger a tus hijos de la escuela, ocuparte de coordinar una reunión semanal, son cosas que puedes tener sistematizadas dentro de este sistema.

* Planifica tus descansos. Si estás en momentos con mucho trabajo, necesitas incluir en tu agenda los tiempos de descanso. Serán recreos de hasta media hora, para permitirte airearte, despejarte y luego retomar las áreas. ¿Por qué hay que programarlos? Porque de esta forma evitarás el exceso de estrés, y podrás administrar mejor tus recursos internos.

* Mantén tu enfoque. La capacidad “multitasking” (hacer muchas cosas al mismo tiempo) era muy apreciada en el mundo laboral hasta hace algunos años. Hoy, se privilegia la calidad por sobre la cantidad, sobre todo en organizaciones que piensan en el bienestar de los colaboradores. Si hablas por teléfono mientras respondes un email y a la vez, revisas la correspondencia y tomas un café, hay un alto porcentaje de error en tu procesamiento cerebral, al estar agotando la capacidad mental. Es preferible hacer las cosas por separado, y no agotarte. De lo contrario, es camino seguro al síndrome de Burnout (del quemado).

* Haz reuniones productivas. Necesitas ser muy organizado para coordinar encuentros de trabajo con colegas y colaboradores. Como cada quien tiene su personalidad y estilo, es tu responsabilidad llevar la delantera del temario del día, encontrar la dinámica consensuada y, sobre todo, que se cumplan los objetivos. Esto servirá para evitar correr sobre último minuto, a la vez que permitirá que tengas la evidencia de una mejor organización de tu tiempo.


* Revisa los procesos. Cada tres meses, junto a tu equipo o con quienes cooperas diariamente, deberán tomar un tiempo para conversar y revisar cómo están haciendo las cosas y si están logrando los objetivos. Este paso es fundamental para no dar por sentado que viven apagando incendios o sobrellevando desvíos. Además, así podrán corregir fugas de energía, problemas al haber tomado inconvenientes demasiado tarde, y con la energía por el piso. Re-pactar los acuerdos, dejarlos por escrito, no confiar en la memoria y lograr el compromiso individual para el resultado del equipo, son las otras condiciones indispensables para una efectiva gestión del tiempo.


GIRABSAS.COM, 02 de junio 2017. girabsas.com. girabsas.com [en línea]. [Consulta: 20 junio 2017]. Disponible en: http://www.girabsas.com/nota/2017-6-2-10-4-10--llegas-tarde-a-todas-partes-y-sos-poco-organizado-13-claves-para-organizar-tu-tiempo. 


http://www.girabsas.com/nota/2017-6-2-10-4-10--llegas-tarde-a-todas-partes-y-sos-poco-organizado-13-claves-para-organizar-tu-tiempo

20 abr 2017

Conoce cómo la imagen personal puede influir para alcanzar el éxito



La imagen personal puede influir para alcanzar el éxito, ya que es un elemento que determina la manera en que los demás nos perciben en un entorno social.

La manera en que nos vestimos, los colores que usamos, las combinaciones que logramos y hasta la manera en que aportamos un estilo estético propio, hacen que esto tenga una influencia en las mentes de las demás personas, por eso la imagen personal puede influir para alcanzar el éxito laboral, empresarial e incluso amoroso.

La percepción y la idea que se crean las personas a partir de lo que ven sobre otro individuo, es fundamental para establecer las condiciones de interacción, por lo que una figura respetable generalmente viste de manera impecable, con ropa limpia y bien planchada, es elegante y sin tener que utilizar prendas muy caras, da la impresión de abundancia.

“A través de la imagen se puede demostrar qué tan capaz eres o todo lo contrario”, señala el sitio Entrepreneur, y agrega: “una persona que se cuida, que tiene uñas limpias, cabello sano y cutis saludable, activará en otros el sentido de la abundancia y la prosperidad, por lo que la persona será percibida como alguien inspirador y atrayente”.

De ahí que la imagen personal puede influir para alcanzar el éxito, o al menos es el reflejo de lo que un individuo aspira lograr y por eso es tan importante reflejarlo y transmitirlo a través de la ropa, la postura corporal y la manera en que nos comunicamos verbal y físicamente.

Pero toda apariencia física debe transmitir la esencia de las personas, que en teoría es única y por más cuidados que se ponga en lo exterior, una imagen falsa siempre será advertida y descubierta precisamente por las acciones que de manera casi irracional realizamos y que en el fondo, marcan la verdadera identidad de estos seres humanos.

“Lo más importante en el manejo de la imagen es la coherencia que haya entre la parte interna y externa. Una persona debe ser fiel a su esencia, demostrar por medio de la imagen su verdadera identidad y no utilizar la ropa como un caparazón o un disfraz”, señala Entrepreneur.

Así, la imagen personal puede influir para alcanzar el éxito cuando se trabaja de manera honesta, pero puede ser un arma de doble filo cuando solo se usa para aparentar, ya que tarde o temprano se descubrirán las incoherencias y esto marcara de manera negativa su credibilidad y honestidad.

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Fortalece tu imagen profesional y abre nuevas oportunidades laborales, con esto tendrás mucha visibilidad y atraerás la atención de empresas y clientes.

Generalmente cuando se necesita de un nuevo empleo es cuando las personas  ponen atención en actualizar su hoja de experiencia y explicar los logros que han alcanzado, pero no esperes hasta ese momento y fortalece tu imagen profesional y abre nuevas oportunidades laborales desde ahora mismo.

Recuerda que el éxito se va conformando de pequeños logros que se acumulan en el camino, lo mismo que de posibles fracasos, por lo que en la medida en que se superen estas metas, en esa misma dimensión se puede ir haciendo público lo que haces y la trayectoria ascendente en tu área de acción.

De esta manera, fortalece tu imagen profesional y abre nuevas oportunidades laborales, ya que expresar de manera objetiva y sin petulancia eso que realices exitosamente a los que te rodean, es una forma de que las demás personas o empresas puedan dar seguimiento a tu carrera, y en caso de necesitar alguien con tu perfil, estarás en los primeros lugares en su lista de conocidos.

 “Comunicar las cosas de una forma no amenazante cuando promueves tu oferta usando frases como ‘soy apasionada’, ‘estoy comprometida con el trabajo’, ‘hice esto y aquello’ y ‘trabajé muy duro en esto’ hace que la gente responda al esfuerzo y entusiasmo”, explica el sitio Entrepreneur.

Fortalece tu imagen profesional y abre nuevas oportunidades laborales desde las redes sociales, ya que éstas se han convertido en plataformas en donde las personas intercambian información, buscan ayuda o incluso, espacios como Linkedin permiten mostrar toda tu experiencia para que comunidades de todo el mundo vean tu trabajo.


“Ahora que le has hablado a la gente sobre lo que haces y sobre tu marca, tienes que respaldarlo con evidencia dura. La prueba está en tu trabajo y la gente pedirá verlo. Actualiza tu sitio Web y los canales de red social constantemente”, recomienda el portal.

Fuente bibliográfica
ALQUICIRA, D.H., 2017. Conoce cómo la imagen personal puede influir para alcanzar el éxito. El Semanario Sin Límites [en línea]. [Consulta: 20 abril 2017]. Disponible en: https://elsemanario.com/negocios/201106/conoce-imagen-personal-puede-influir-alcanzar-exito/. 
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