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2 mar 2015

Burnout: cuando el trabajo te quema

Por: Sabrina Díaz Virzi

Se trata de un proceso por el cual las personas pierden interés en su trabajo hasta llegar, incluso, a profundas depresiones. Qué es, qué factores lo generan y quiénes lo padecen. Cómo afrontarlo.
Estrés en el trabajo / Foto: Thinkstockphotos
Estar “fundida”, “agotada”, “no dar más” son expresiones que pueden ser asociadas al síndrome de burnout, considerado “el nuevo mal del siglo”. Lo sufren empresarios o profesionales que desarrollan sus actividades con eficacia, a costa de sentirse “quemados” por dentro. Se trata de un “proceso paulatino por el cual las personas pierden interés en su trabajo hasta llegar, incluso, a profundas depresiones, que pueden acabar con su propia vida”, explican Daniel Colombo y la psicóloga Mónica Muruaga, autores del libro “Preparados… Listos… ¡Out! Manual para sobrevivir al estrés”.
El ritmo de vida y las múltiples tareas que deben asumir hoy hombres y mujeres hace que el estrés sea una palabra corriente en nuestro vocabulario y sea considerada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) una “enfermedad peligrosa para las economías industrializadas y en vías de desarrollo, que perjudica la producción al afectar la salud física y mental de los trabajadores”.
En lo que tiene que ver específicamente con el ámbito laboral, es necesario diferenciar el estrés laboral del síndrome burnout. El primero es “el resultado de exigir mucho al cuerpo y a la mente y saturarlas en sus límites normales” . Indica, además, que “el burnout es otro fenómeno que aún no se tipifica como trastorno, pero sí está cada vez más usado como figura asociada al estrés laboral. 
En el burnout, la característica principal es que la persona tiene sus parámetros fisiológicos elevadísimos (presión arterial, taquicardia, gastritis, etc.) y no se da cuenta de ello. Es como si se hubiera habituado a sentirse mal y ya ni lo percibe, lo cual lo hace en sí mismo un diagnóstico peligroso”.

¿Qué factores lo generan?
Según un sondeo realizado por Trabajando.com a 3.100 personas, el 82% se encuentra insatisfecho con su trabajo actual. De ellos, el 63% está buscando otras opciones, un 10% lo toma como una ayuda mientras arma su propio proyecto y el 9% dice que, pese a que no le gusta, se conforma. Estudios realizados muestran que el síndrome de burnout afecta, al menos, al 30% de la población en forma agravada y esta cifra sube al 50% en estadios más leves. En este contexto, pueden surgir tensiones laborales, acumulación de tareas, irritabilidad, peleas, sensación de falta de tiempo y baja motivación. Luego, indican Colombo y Muruaga, es necesario detectar cuándo se traspasa el límite.
Existen varios factores que pueden generar estrés. Entre los relacionados con la actividad laboral, se encuentran la presión de la actividad, el ámbito de trabajo, los vínculos con los superiores y/o compañeros. La licenciada Rivadeneira agrega: “Se puede dar cuando los horarios de trabajo son más de ocho horas y cuando la calidad del trabajo es demasiada, ya sea porque es muy monótona o porque es muy diversa. El tipo de relaciones laborales con un jefe o compañeros de trabajo puede ser también un punto crítico: relaciones de autoritarismo o de mobbing (hacerle la vida imposible al empleado) son fuentes de estrés”.
Otros generadores de estrés son los factores personales. En este sentido, el licenciado Sergio Herchcovichz, director del Centro Jung de Buenos Aires, docente y miembro de la Asociación Argentina de Psiquiatras, y Carola Maierowicz, directora de Artemisia, mencionan “las situaciones vinculares, familiares y el impacto del ambiente urbano. En las mujeres, además, los movimientos hormonales (período menstrual, embarazo o menopausia) predisponen al aumento de la sensibilidad y al surgimiento de estrés”.

¿Quiénes lo padecen?
Cabe destacar que no todas las personas se estresan. ¿De qué depende? De sus maneras de ver la realidad y de cuánto puedan “amortiguar” ese estrés, por ejemplo, con una vida plena fuera del trabajo. “El burnout se observa con mayor frecuencia en trabajos en los que hay un desajuste entre las demandas y los recursos y, especialmente, en personas con expectativas idealistas que encuentran una realidad frustrante”, explica la doctora Carolina Bergoglio, responsable del programa de Tratamiento Integral del Estrés en el Sanatorio Diquecito, de la provincia de Córdoba. E indica que: “En el desarrollo del síndrome de burnout intervienen factores ambientales, culturales y personales. Entre los factores ambientales, los trabajadores del sector servicios y los profesionales sanitarios y docentes son los que presentan mayores prevalencias de burnout”.
Ambos sexos pueden enfermarse igualmente por estrés. La diferencia radica, en todo caso, en cómo lo afrontan. “Los hombres tienen un afrontamiento más ligado al abuso de sustancias (alcohol, tabaco, drogas, juego). Las mujeres, por su parte, pueden deprimirse como reacción o quedarse más pasivas frente a las situaciones de estrés”, explica Rivadeneira.
Herchcovichz y Maierowicz, por su parte, afirman que “las mujeres son las que más consultan sobre cómo evitar el cansancio del hogar y del trabajo. La mayoría llegan a los centros y consultorios muy aceleradas, comentan sobre la complicación que tienen y no logran dejar de lado los celulares para distenderse unos minutos. Muchas veces se quejan de trastornos gástricos debido al estrés y dolores de cabeza por la tensión en el cuello y los hombros”.

¿Cómo detectarlo?
Las consecuencias del burnout se resumen en un malestar generalizado de la persona, expresado en el cambio de hábitos alimenticios, de descanso y de actividades recreativas. Muchas personas abandonan incluso sus rutinas físicas, ya que el malestar laboral se traslada a otros ámbitos de la vida personal. La doctora Bergoglio explica los síntomas más comunes que manifiestan los trabajadores que sufren de estrés laboral:
1 - Cansancio o agotamiento emocional. Suele aparecer en un primer momento. Se caracteriza por una progresiva pérdida de las energías vitales y una desproporción creciente entre el trabajo realizado y el cansancio experimentado. Esto se puede detectar en personas permanentemente insatisfechas, quejosas e irritables. Refieren con frecuencia que comienzan a darse cuenta de que su trabajo se va convirtiendo lentamente en una carga con connotaciones negativas. Pero los cambios emocionales no se limitan sólo al ámbito laboral, sino que  también se hacen evidentes en el hogar.
2 - Despersonalización. Este es un modo de responder a los sentimientos de impotencia, indefensión y desesperanza personal. En lugar de expresar estos sentimientos y resolver los motivos que los originan, las personas que padecen el síndrome de burnout muestran una fachada de hiperactividad que no hace más que incrementar su sensación de agotamiento, alternando con episodios de depresión y hostilidad hacia el medio.
3 - Abandono de la realización personal. Esto se manifiesta en el progresivo retiro de todas las actividades que no sean las laborales vinculadas con las actividades que generaron el estrés crónico. Comienza a generarse una pérdida de ideales y, fundamentalmente, un creciente apartamiento de actividades familiares, sociales y recreativas, creando una especie de autorreclusión y aislamiento. Los demás comienzan a percibirlo/a como una especie de fanático depresivo y hostil.

¿Cómo afrontarlo?
Los consejos que se dan hoy en día para afrontar el estrés son los mismos que se dan para evitarlo. La licenciada Rivadeneira comparte las siguientes sugerencias:
* Intentar dormir 8 horas;
* Comer en forma balanceada y cada un mínimo de 4 horas;
* No aumentar las horas de trabajo (no más de 8 horas);
* Hacer pausas en el trabajo, ya sea para estirar las piernas, tomar algo, charlar un poco con alguien o, simplemente, “cortar” unos minutos la actividad;
* Tomarse la hora para almorzar;
* Hacer actividad física en la semana (gimnasio, yoga);
* Juntarse con amigos en la semana para hablar “pavadas”;
* Tener momentos de ocio que no estén asociados a nada, simplemente a disfrutarlos. Por ejemplo, ver una serie o escuchar música.

¿Qué pueden hacer las empresas?
Las compañías pueden contribuir a evitar estas problemáticas entre sus empleados. Daniel Colombo y Mónica Muruaga sugieren:
* Establecer los roles con claridad.
* Mantener una comunicación efectiva.
* Mantener un clima laboral apropiado.
* Trabajar la misión y visión de empresa alineada con la misión y visión personal.
* Organizar bien el tiempo.
* Establecer programas de estímulo y reconocimiento.
* Abrir espacios para conversar sobre temas personales.
* Establecer políticas en relación a los horarios de almuerzo, tabaco, viajes, horarios laborales, vestimenta, recreación, espacio físico laboral, etc.
* Proponer ejercicios prácticos y sencillos.

¿Qué hacés para evitar el burnout o el estrés laboral? ¿Te sentís identificada con esta problemática?




DÍAZ VIRZI, SABRINA 2015. Burnout: cuando el trabajo te quema. Entremujeres [en línea]. [Consulta: 1 marzo 2015]. Disponible en: http://entremujeres.clarin.com/trabajo/Burnout-quemarse-trabajo_0_483551737.html. 

17 oct 2014

¿Sufres acoso laboral?



¿Sufres acoso laboral?La encuesta realizada para el Barómetro Cisneros sobre acoso laboral revela que un 13% de los trabajadores en activo declaraban sufrir 'mobbing', una cifra que se ha incrementado un 43% en sólo dos años. Las reducciones de personal, las fusiones empresariales o el miedo a perder el puesto de trabajo se encuentran detrás de un clima laboral que constituye un caldo de cultivo para el acoso.
Entre las causas que están detrás de este acoso laboral que el código penal considera delictivo, el Barómetro Cisneros señala la envidia por parte del acosador (33%); el éxito profesional de la víctima (26%); y la reivindicación de derechos laborales y el éxito personal por parte de quien lo sufre (16%).
Según explica Elisa Sánchez, psicóloga, técnica en Prevención de Riesgos Laborales y coordinadora del Grupo de Salud Laboral del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, a quien más le interesa solucionar el problema del acoso laboral es a la propia empresa, a quien genera pérdidas en productividad y de cara a los clientes muy mala imagen.
Según señala Sánchez, los últimos datos indican que en 2014 han sufrido acoso laboral un 15% de los trabajadores y se estima que un 60% de los trabajadores sufrirá acoso a lo largo de su vida laboral. "El mobbing tiene costes morales, sociales y económicos que empresarios, directivos y accionistas deberían tener muy en cuenta", señala.
"Estamos hablando de un delito tipificado en el código penal que compete no sólo al acosador sino también al jefe o a la empresa que lo permiten", señala la psicóloga que apunta a que existen protocolos de actuación que las entidades tienen la obligación de desplegar para prevenir, detectar e intervenir ante el acoso laboral.
Las consecuencias del acoso laboral se trasladan a todas las esferas de la vida de la persona. El acoso laboral genera problemas de insomnio, ansiedad, fobia al trabajo y síntomas similares a la depresión por el estrés mantenido. Los problemas emocionales pronto se trasladan al ámbito físico e incluso repercuten en su sistema inmune.
Según señala Sánchez, quienes pueden detectar antes el problema son los médicos de cabecera que, ante las visitas a consulta por síntomas como falta de sueño, alteraciones en el apetito o dolores de cabeza pueden consultar sobre la situación personal y laboral de la persona y plantear la sospecha.
En cuanto a los sectores profesionales afectados, Sánchez señala que es más común en la administración, donde los cambios de puesto laboral o de localización del puesto de trabajo son más difíciles de realizar, en organizaciones muy cerradas propias de un género o en aquellas con valores corporativos muy estrictos en los que mostrar opiniones diferentes puede convertirse en blanco de acoso.
¿CÓMO SON ACOSADO Y ACOSADOR?
El acoso laboral está tipificado por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene del Trabajo como violencia psicológica dentro del contexto laboral, ejercida por alguien que tiene cierto poder sobre el acosado y no es necesariamente su jefe.

"No es algo puntual sino frecuente y mantenido en el tiempo. No es un conflicto entre dos, sólo una de las partes mantiene esta actitud y el objetivo es el desprestigio o que se abandone el puesto de trabajo", explica Sánchez.
Según apunta la especialista en prevención de riesgos laborales, el perfil del acosador está a veces más definido que el del acosado. "Es fácil identificar a un acosador porque una vez que ha conseguido su objetivo con una persona desplaza su atención a otra".
Los acosadores suelen ser personas con un estilo agresivo de comunicación, impositivos, autoritarios y que no toleran la frustración. Suelen tener una personalidad egocéntrica en la que existen miedos e inseguridades que son la principal fuente del acoso que ejercen.
Por su lado, el acosado acostumbra a ser un buen profesional, que suele destacar y que puede percibirse como una amenaza laboral para el acosador. Además, su estilo de comunicación es menos asertivo, no reaccionan frenando el acoso sino que suelen aguantar ya que no tienen habilidades para afrontar la situación.
"En muchos casos son personas en situación de vulnerabilidad y que tardan en ser conscientes de que sufren acoso, buscan otras explicaciones a la situación o incluso cuando lo comentan a familiares y amigos no encuentran respaldo e incluso terminan sintiéndose culpables", explica Sánchez. Los acosadores suelen buscar este perfil, ya que les resulta más fácil actuar con impunidad.
TIPOS DE ACOSO LABORAL
Sánchez apunta a diversas modalidades en lo que se refiere a violencia psicológica:
* Vertical ascendente (del trabajador al jefe): aunque poco frecuente, se da cuando el jefe no asume bien sus funciones, no tiene capacidad de liderazgo, no toma decisiones y son sus capacidades técnicas las que le llevan a ocupar el cargo. En estos casos un miembro del equipo suele tomar la iniciativa y las decisiones y comienza a desprestigiarlo.

* Vertical descendente (del jefe al trabajador): el denominado 'síndrome de Ulises' se produce cuando el jefe puede considerar que su puesto está en peligro frente a un trabajador a su cargo que podría sustituirle.
* Horizontal (entre colegas con estatus similar): es el más frecuente. Con la situación de crisis ha aumentado el miedo a perder el trabajo, se dan reducciones de plantilla o fusiones de empresas. La situación lleva a no compartir información, excluir de la dinámica de trabajo, etc.
* Institucional (de la empresa al trabajador): constituye una línea orquestada desde la dirección que busca que un trabajador deje el puesto de trabajo de forma voluntaria, evitando el despido, y así abaratar los costes.
* A la maternidad (ligado a reducciones de jornada): aunque existen empresas que gestionan bien los cambios asociados a la conciliación laboral, otras presionan a las madres o crean un clima de sobrecarga laboral para el resto de compañeros que contribuye al acoso.
Cómo actuar frente al 'mobbing'

Sánchez apunta los pasos a seguir para encontrar ayuda y resolver una situación de acoso laboral:
1. Hay que estar seguros de que se trata de acoso laboral
Existen criterios que se han establecido como propios de 'mobbing' que competen al Instituto Nacional de Seguridad e Higiene del Trabajo (Nota técnica 854) y a la Inspección del Trabajo del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Criterios claros como no llamar a una reunión de trabajo, quitar trabajo o asignar alguno por encima o por debajo de las competencias, una reubicación del puesto no apropiada, etc., van más allá de los malos modos de un jefe a un trabajador.

2. Pedir ayuda a las personas competentes: acudir a los organismos competentes de la empresa de prevención de riesgos laborales (departamento específico, Recursos Humanos o delegados sindicales) para preguntar cómo actuar.
3. Cuando hay cambios importantes en el día a día laboral: se debe pedir que quede por escrito la actuación del responsable, ya sea un cambio en el tipo de trabajo que se va a realizar, de ubicación del puesto de trabajo o de carga laboral. Es mejor dejar constancia aunque sea vía correo electrónico de los cambios o de las situaciones laborales que puedan considerarse una agresión.
4. No actuar por impulso y de forma explosiva: hay que evitar entrar en conflicto con la persona que nos acosa, evitar las malas maneras o darse de baja sin dar explicaciones. "Cómo lo gestiones es lo que va a condicionar cómo evoluciona la situación y las consecuencias que tendrá en tu salud y en una posible sentencia", señala la psicóloga.
5. Buscar apoyo social: los acosados temen compartir con familiares y amigos su situación porque suele ser minimizada, lo que les lleva al aislamiento para evitar comentar sus preocupaciones que se ven como quejas sobre el trabajo cuando la situación económica no ayuda.
Fuete:http://www.lagacetadesalamanca.es/salud/2014/10/15/sufres-acoso-laboral/129184.html

6 jun 2014

¿Trabajas con alguien que deja las cosas para mañana?


Admitamos que todos hemos practicado eso de la procrastinación: “Luego lo hago.” Aunque hay personas que procrastinan mucho más que otras.
Si tú eres de los que procrastinan sólo ocasionalmente y tienes que tratar a menudo con una o varias personas que acostumbran a dejar las cosas para más tarde, hay ciertas cosas que puedes hacer para “animarlos” a trabajar.
escritorio
¿Alguien de la familia deja colgadas sus tareas? ¿Un colega del trabajo, quizás? ¿Un subordinado? ¿Un técnico a quien llamas porque tienes una avería doméstica?
Hablando de los técnicos u otros profesionales… ¿A que te han dicho muchas veces que se ocupan de lo tuyo “mañana”?

Mañana, no. ¡Es urgente!

No sé cómo funciona por donde tú vives, pero aquí el problema de los técnicos es, básicamente, que no saben organizarse. Atienden los problemas conforme van llegando y/o según la urgencia que perciben en el asunto.
Tú les haces un encargo y suelen dejártelo para mañana, porque en el camino se les atraviesan cosas más urgentes, mejor remuneradas o que les hacen más gracia.
La solución para atajar esto es hacerlo urgente en cuanto le cuentas tus problemas al técnico (o profesional que sea). Y, cuando la cosa no es urgente, tienes que exagerar un poquitín: “Mire usted, necesito que venga lo antes posible. ¡Mi familia está en peligro!
El problema es que, como la cosa funciona así por sistema, todos exageran cuando llaman al técnico. Con lo cual, todos los problemas son lo mismo de urgentes. Y, si tú no le das al tuyo ese nivel de urgencia, prepárate a esperar… no hasta mañana, sino hasta mucho más tarde.

Con el procrastinador, las cosas claras

Lo de la urgencia funciona de vez en cuando. Pero no es el único recurso con el que abordar a la persona de organización caótica. Tienes otros dos: orden y claridad.
Cuando le vayas a encargar algo a este procrastinador de tu vida, asegúrate de explicarle muy bien el problema, lo que quieres que haga. Y, desde luego, acuerda con él/ella el plazo en el que estará listo.
¿Puedes hacerlo? ¿Tienes todo lo que necesitas a mano? ¿Cuándo estará listo?
Asegúrate de que se ha enterado y de que confirma el acuerdo:
Muy bien. Mañana a las cinco.
Lo ideal es que lo acordado quede por escrito. Si es factible, toma nota en tu agenda. Y no te olvides de hacer hincapié en la razón por la que es importante que el trabajo quede hecho.
Todo está clarísimo, ¿verdad? Así hay más probabilidades de que el procrastinador cumpla a tiempo.
En caso de que estemos hablando de alguien de la familia o de un compañero o amigo que vemos que no va a cumplir con lo acordado, ni aun teniéndolo claro como el agua, no es buena idea terminar el trabajo por él/ella o ir corriendo a ayudarle.
Si es una persona que acostumbra a escaquearse de sus responsabilidades, lo que conseguimos con esa acción es reforzar ese comportamiento. Más procrastinador se vuelve.

Qué contento me tienes

Cuando el supuesto procrastinador cumple con lo acordado, tocamostrar satisfacción y recalcar lo formal que ha sido.
Nos alegramos y mostramos confianza en sus habilidades. Y con eso estamos fomentando una actitud contraria a la procrastinación. Para mayor efectividad, hay que hacerlo al instante.
Todo hay que decirlo. También te vas a encontrar con casos muy dramáticos. Como yo, que llevé una televisión a reparar y, después de quince meses de espera, tuve que traerla de vuelta a casa sin que el técnico hubiera hecho un hueco para revisarla.
Todas las semanas pasaba alguien de la familia para ver si la tele estaba lista. El técnico se comprometía para arreglarla en unos días… y mira tú.

Conclusiones

Mostremos comprensión con las personas que suelen procrastinar con frecuencia. La mayoría de las veces tienen un problema de organización o son muy perfeccionistas.
Al mismo tiempo, seamos firmes al hacerles el encargo. Orden y claridad ante todo. Por nuestra parte, que no quede.

Fuente:http://tusbuenosmomentos.com/2014/06/trabajo-procrastinador/?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+tusbuenosmomentos%2FvJYm+%28Tus+Buenos+Momentos%29&utm_content=Netvibes

22 may 2014

¿Cómo lidiar con personas negativas en el trabajo?

¿Alguna vez has sentido que la negatividad de un compañero de trabajo afecta en tu rendimiento?


 Aunque no lo creas, la negatividad es contagiosa, y un trabajador que esté constantemente con una actitud pesimista puede rápidamente infectar a los demás, provocando desconfianza, conflictos, falta de compromiso y escasa participación en los proyectos.

Las personas son vulnerables a los pensamientos de los demás, y pueden llegar a influenciar en la manera de percibir e interpretar las dificultades que se presenten día a día.

Una persona negativa no necesariamente emite comentarios de este tipo, sino que también lo manifiesta en sus actitudes. La divulgación de sucios rumores sobre otras personas, la resistencia a los cambios tecnológicos, culturales o de jefaturas y hasta aquellas que mantienen un mal carácter contaminan el clima laboral, lo que afecta directamente a las relaciones laborales y el trabajo en equipo, entre otras.

Aunque ciertamente resulta difícil mantener una actitud positiva y alegre cada segundo de la vida, la constante negatividad en el trabajo puede tener serias consecuencias para la salud, carrera y satisfacción laboral, al igual que el éxito de la organización.

Si trabajas en un ambiente donde el trabajo en equipo es fundamental, lo más probable que una persona con este patrón obstaculice el desempeño de los demás. Si necesitas saber cómo lidiar con este tipo de compañeros, a continuación el portal de empleo Trabajando.com comparte algunas recomendaciones para que esto no afecte tu estado de ánimo.

1.No te involucres en los asuntos negativos de tus compañeros. Poner demasiada energía en tratar de ayudar a las personas negativas, sólo te frustrará. Recuerda que no eres el responsable de sus problemas y tu rol en la empresa no es ser su terapeuta o consejero. 

2. Cada vez que escuches a personas negativas, sólo asiente con la cabeza y no des tu punto de vista, pues si no está de acuerdo con tu opinión, sólo oirás más protestas. A veces estas interacciones laborales son inevitables, pero lo mejor es que evites exaltarte. Además, recuerda que si alimentas su negatividad sólo hará que continúe y fomentarás este tipo de actitudes. 

3. Has una lista de las cosas positivas de tu trabajo y de tu vida. Léela frecuentemente, especialmente después de haber estado expuesto a la negatividad de otros.

“Si has intentado de todo para que la actitud de tu compañero no te afecte, entonces recurre a tu jefe, cuéntale lo complejo que ha sido trabajar con una persona así y de cómo afecta tu trabajo. Él te aconsejará y lo más probable es que tome acciones con respecto a la negatividad del ambiente”, señala Margarita Chico, directora Corporativa de Comunicación de Trabajando.com.

“Convivimos más de ocho horas con los jefes y compañeros de trabajo por lo que les aconsejamos tratar de fomentar y conservar un ambiente agradable. Los empleados cuando trabajan contentos sin duda dan mejores resultados por lo que si alguien no está a gusto con alguna situación lo más recomendable es que lo comunique a sus superiores o al departamento de Recursos Humanos para buscar alguna solución”, concluye Chico.

Fuente:http://www.equiposytalento.com/noticias/2014/05/16/como-lidiar-con-personas-negativas-en-el-trabajo

14 may 2014

La importancia de la asertividad en el mundo laboral

Por: Sergio Asenjo


La palabra asertivo, de aserto, proviene del latín assertus y quiere decir“afirmación de la certeza de una cosa”, por lo que podemos decir que una persona asertiva es aquella que afirma las cosas con certeza. La asertividad es tanto una estrategia como una forma de comunicación, y podríamos definirla como la capacidad que tiene una persona en concreto para expresar de forma firme sus ideales, decisiones y opiniones personales, sin despertar en la otra persona sentimientos de ira o enfado, y todo ello mostrando respeto hacia su interlocutor. Es por tanto el modo correcto de defender nuestros derechos sin dejar por ello de respetar los de la otra persona.
Para ejemplificar la explicación, podríamos decir que la asertividad está situada entre la pasividad y la agresividad. Mientras que una persona pasiva no defenderá con el suficiente tesón sus propias ideas a la hora de intentar convencer a los demás y a la mínima crítica de sus compañeros optará por permancer callado, una persona agresiva defenderá su punto de vista a capa y espada, pero frecuentemente de un modo autoritario y elevando la voz, llegando en muchas ocasiones a enfadarse si no se le da la razón. Como vemos, el primer sujeto es demasiado suave y comunmente tendrá miedo a sus interlocutores, mientras que la otra persona tenderá a expresarse utilizando amenazas o el miedo para convencer al resto. Seguro que alguna vez has escuchado que los extremos nunca fueron buenos, y como no iba a ser menos, en este caso tampoco lo son. 

En el término medio está la virtud y por ello lo ideal es ese punto entre la pasividad y la agresividad, al que conocemos como asertividad, ya que una persona asertiva tendrá las cualidades necesarias que le permitirán defender sus derechos y respaldar sus opiniones sin por ello atropellar las ideas de los demás. Como ya imaginaréis, esta técnica de comunicación es realmente útil en el mundo laboral, ya que lo ideal es poder convencer a la otra persona de que nuestro punto de vista u opinión es el correcto desde el respeto, pero sin tener que renunciar a nuestros derechos por ello.
Seguro que en más de una ocasión te habrás encontrado con el típico jefe malhumorado que tan solo por elevar el tono de voz piensa que tiene toda la razón del mundo y que por ello nos va a convencer de que sus ideas son las correctas. Es un error común entre mucha gente el pensar que cuanto más alto hablemos y más agresividad desprendamos, más éxito lograremos, cuando realmente lo único que estaremos logrando es generar un clima de tensión en el que el resto de la gente no se atreva a participar y mostrar sus diferentes puntos de vista, con los inconvenientes que esto conlleva. 

Estamos de acuerdo en que la asertividad es una cualidad a destacar, pero ¿que podemos hacer para lograr comunicarnos de una forma más asertiva? Lo más importante para lograrlo es tener una buena autoestima y confianza en uno mismo, ya que de otro modo no nos encontraremos del todo a gusto en nuestra piel a la hora de exponer nuestros puntos de vista sobre algún tema poco agradable, lo que nos hará dudar y temer las reacciones y posibles críticas de nuestros compañeros de trabajo. 

Otros consejos a destacar son el mostrar educación al hablar con nuestros compañeros, pedir perdón siempre que sea necesario, prestar toda nuestra atención cuando nos hablan, aceptar nuestros propios errores y por supuesto, no ofender con nuestros puntos de vista. No hay que olvidar también el poder de decir no, aspecto clave en la comunicación asertiva.
Tanto por exceso como por defecto, la falta de asertividad genera en ocasiones graves problemas de relaciones en las empresas, donde se suele crear un clima tenso que lo único que hará será aumentar los niveles de estrés de los trabajadores. Por todo esto, una persona asertiva estará muy bien valorada en la empresa, ya que será capaz hacerse escuchar y lograr convencer al resto sin crear tensiones.
http://managersmagazine.com/index.php/2014/04/la-importancia-de-la-asertividad-en-el-mundo-laboral/

4 mar 2014

Cómo combatir el estrés laboral

Por: Sergio Asenjo

El estrés es una reacción fisiológica de defensa de nuestro organismo con el que el cuerpo se prepara para afrontar situaciones amenazantes o peligrosas, generando nerviosismo, aumentando el ritmo cardíaco, produciendo sudoración, etc. A pesar de ser una respuesta natural del cuerpo humano ante situaciones adversas, hoy en día es considerado como una patología, ya que si no se controla puede llegar a desencadenar diversos problemas de salud.





Todos, en mayor o menor medida, hemos sufrido de estrés en alguna u otra ocasión. Seguro que más de una vez te has visto presionado por tu jefe en el trabajo y esto te ha afectado durante el resto del día. Este tipo de presiones y tensiones son las que, si se repiten a diario, pueden llegar a generar un estrés importante en los afectados. Habitualmente suele surgir cuando las exigencias del trabajo superan nuestras capacidades, como podría ser en épocas con una mayor carga laboral, en la que si no damos abasto puedan surgir ciertos roces y problemas con nuestros compañeros o superiores. Ya sea por una razón o por otra, el estrés laboral es algo que está a la orden del día, por lo que hoy os traemos una serie de consejos con los que intentar reducir una de las principales causas de baja laboral en Europa:
  • Establece un orden en tu rutina laboral. En primer lugar deberíamos centrarnos en analizar si estamos siendo lo suficientemente productivos en la oficina. A pesar de que la carga de trabajo haya aumentado, es posible que si nos organizamos de una forma distinta a la habitual podamos dar mucho más de nosotros mismos, haciendo que nuestro jefe esté más contento con nosotros y haciendo desaparecer de esta forma las situaciones que nos crean estrés.Hace un tiempo os dábamos una serie de consejos para aumentar la productividad laboral, por lo que si piensas que este puede ser el problema, quizá deberías echarles un vistazo.
  • Desconecta. Somos conscientes de que a veces es dificil, y es que todos le hemos dado vueltas a los problemas laborales al salir del trabajo , pero se trata de una costumbre que deberíamos evitar. Dedica las 8 horas de la jornada laboral al trabajo, pero ni una más. El resto del tiempo inviértelo en pasar tiempo con tu familia o amigos, dar algún paseo, practicar deporte o leer. En definitiva, se trata de hacer ciertas cosas que te permitan desconectar y mantenerte entretenido, lo que hará que te olvides de los problemas del trabajo por unas horas.
  • Aprovecha los descansos. Cuando llegue tu tiempo de descanso en el trabajo, ya sea una pausa para desayunar o la hora de la comida, aprovecha a realizar tareas que te ayuden a desconectar. Muy similar al punto anterior, pero enfocado al tiempo que pasas en la oficina. Aprovecha estos ratos para hablar con algún compañero sobre lo que hicisteis el fin de semana y no sobre trabajo. La clave está en saber aprovechar pequeños momentos de descanso para lo que son, para descansar y desconectar. Si lo haces, volverás del descanso con energías renovadas.
  • Duerme lo suficiente. Está científicamente probado que es necesario dormir ocho horas para no ver afectada nuestra salud. Además, se ha demostrado que la falta de sueño está directamente relacionada con el aumento del cortisol, una de las principales hormonas involucradas en el estrés. Si dormimos menos de ocho horas el cortisol en sangre será un 50% mayor, por lo que no debemos restarle importancia al tiempo de sueño, ya que si lo hacemos, nuestro cuerpo no funcionará como es debido.
  • Comparte tus preocupaciones. A pesar de que pueda parecer algo insignificante, el compartir y comentar los problemas del trabajo al llegar a casa nos ayudará a relajarnos y ver las cosas de otra forma. Ya sea con tu pareja, familiares o amigos, dedica un pequeño tiempo cada día para comentar los pequeños problemas que hayas podido tener, y de este modo podrás también escuchar los consejos que estas personas tengan que ofrecerte.
Fuente:http://managersmagazine.com/index.php/2014/02/como-combatir-el-estres-laboral/

10 malos hábitos en el trabajo

En algún momento, casi todos padecemos una serie de malos hábitos, o poco recomendables, que nos impiden ser mejores en el plano personal o profesional, y que son síntomas y factores de una falta de compromiso y nula superación.


Si de verdad deseas tener éxito en tus proyectos, es necesario dejarlos atrás y mostrar un mayor grado de compromiso con uno mismo, para que sea factible la superación personal, de acuerdo con Pablo Ramírez, Life coach, miembro fundador de la Federación Argentina de Coaching y presidente de Coachfield Desarrollo de Potencial SC, México.

Por ello, en Salud180.com te presentamos algunos de los malos hábitos en el trabajo que se presentan con mayor frecuencia, para que puedas identificarlos y erradicarlos, con el objetivo de impulsar tu desarrollo laboral:

1. Trabajar con distracciones que te impiden hacer tus tareas, como el celular o el ipod (usarlos todo el tiempo). 
2. No planificar, o hacerlo mal, las tareas asignadas, así como entregar todo hasta la fecha límite de cada una. 
3. Caer en lo informal o irrespetuoso con los jefes y compañeros. 
4. Impuntualidad o escasa asistencia. 
5. Falta de adaptación o constante discrepancia de opiniones.
6. No saber descansar ni tomarse pausas entre tareas.
7. Querer agradar a todos o hacerse el gracioso. 
8. Actividad online personal (facebook, twitter, skype, etc.), chatear o estar respondiendo correos a cada rato. 
9. Hablar mal de la empresa o de los compañeros (chismes). 
10. Quejarte de todo o molestarte cuando sales más tarde de tu horario.

Si tú presentas alguno(s) de ellos, es importante que comiences a trabajar para modificar estas conductas que coartan tu desarrollo profesional y superación personal. Lo ideal es acercarse a un profesional o coach personal para una mejor orientación.

Comienza por cambiar uno solo y haciendo un pequeño cambio a la vez, pero de manera concreta y precisa. Practica este cambio hasta que, con base en la repetición, se convierta en un buen hábito. Además, plantea algunas interrogantes que te permitan saber dónde estás parado, qué deseas y cómo lograrlo.

Fuente:http://ar.noticias.yahoo.com/10-malos-h%C3%A1bitos-trabajo-043616752.html

24 feb 2014

Decálogo para resolver con eficacia conflictos entre compañeros de trabajo

Por: Bruno Pérez
  • Detectar pronto el problema, tener una idea clara de la solución y permitir a los empleadosenfrentados que se expliquen es clave para resolver un conflicto.
  • La Organización Internacional del Trabajo recomienda resolver los problemas por vías informales, pero si no es posible tener previsto un protocolo formal de mediación y arbitraje.

El arbitraje o mediación es el mecanismo más habitual para tratar de resolver conflictos en el lugar de trabajo.

El roce no siempre hace el cariño. A veces ocurre todo lo contrario. Pasar juntos muchas horas, bajo importantes dosis de tensión y estrés, hace surgir situaciones puntuales de tensión y, en el peor de los casos, puede llegar a generar verdaderas guerras abiertas entre compañeros.
Un reciente estudio realizado por Universia revela que en el 88% de los casos las empresas no reaccionan ante este tipo de situaciones, que, cuando se enquistan, no sólo afectan a los trabajadores implicados sino que pueden deteriorar ostensiblemente el ambiente de trabajo e incluso los resultados.
No actuar no es una opción y, por ello, consultoras, expertos en recursos humanos y empresas de asesoría se han esforzado por definir protocolos de actuación específicos para afrontar esta clase de situaciones y convertirse, como aseguran en el gigante de la intermediación laboral Monsteren el Henry Kissinger de los conflictos laborales.
A partir de sus recomendaciones hemos elaborado este decálogo de actuación para jefes al mando de equipos en conflicto:
1. Detectar el problema a tiempo y actuar sin demora. Si aprecia un conflicto en el seno de su plantilla no ejerza de mero espectador. Los expertos de Monster advierten de que "un conflicto no resuelto puede convertirse en algo peor". Así que afronte el problema y reúna a los empleados lo antes posible para intentar atajarlo.
2. Vea el problema con perspectiva amplia. Un conflicto entre dos trabajadores dentro de un grupo de trabajo puede no limitarse a ellos dos, puede suscitar adhesiones y terminar creando una lucha entre bandos con consecuencias muy negativas. Téngalo en cuenta a la hora de actuar.
3. No imponga la paz. Irrumpir en medio de una discusión entre sus empleados o subordinados obligándoles a callarse y centrarse en su trabajo no solucionará los problemas. Cree la atmósfera adecuada, espera al momento más apropiado, reúna a las personas en conflicto y hágales ver que esa reunión se celebra para resolver un problema.
4. Tenga clara la solución. Antes de reunirse con sus empleados, infórmese. Trate de entender la naturaleza del conflicto e idee una solución. Deje que se expresen, escuche sus puntos de vista, pero no sea comprensivo con sus razones. No tome partido. Recuérdeles que ambos tendrán que ceder y cambiar su actitud para resolver el problema.
5. Incida en los objetivos comunes. Detectar los aspectos en los que los antagonistas pueden estar de acuerdo es esencial para crear un buen clima de negociación y le puede ayudar a alcanzar un diagnóstico compartido sobre la naturaleza del problema.
6. Muestre su optimismo. Haga ver a sus empleados que considera relativamente sencillo llegar a un acuerdo para resolver el conflicto a poco que cada uno de los trabajadores enfrentados ponga algo de su parte.
7. Céntrese en el problema. Es vital que limite el debate a la cuestión laboral. Ataje cualquier suspicacia, ironía o valoración de carácter personal que hagan los implicados entre ellos. Hágales ver que el objetivo de la reunión es resolver un problema de funcionamiento en el equipo de trabajo, no un conflicto de carácter personal.
8. Profesionalidad por encima de personalidad. Apele a la profesionalidad de los empleados. Acepte que es normal que existan desavenencias entre personalidades diferentes, pero hágales entender que no se puede permitir que éstas dificulten el trabajo. No se trata de que uno u otro lleven la razón, sino de conseguir que un grupo de trabajo funcione de forma correcta.
9. Llegue a acuerdos y póngalos por escrito. Lo ideal sería alcanzar un acuerdo compartido por todos, pero si no es así, intente arrancar al menos compromisos parciales. Defina claramente una serie acciones específicas para mejorar el funcionamiento del grupo de trabajo y póngalas por escrito para que no haya lugar a cuestionarlas posteriormente.
10. Realice un seguimiento de la situación. No dé por solucionado el problema. Realice una evaluación periódico del éxito del proceso tanto a nivel individual como colectivo, y si la situación mejora refuerce la sensación de éxito con elogios verbales. Si no mejora...
Las recomendaciones de la OIT
Si no mejora, tal vez tenga que adoptar decisiones en otro nivel. La Organización Internacional del Trabajo ha diseñado un modelo de protocolo de actuación para resolver conflictos dentro de los grupos de trabajo.
La organización se muestra partidaria de la resolución de problemas por cauces informales, en la línea del decálogo detallado anteriormente, con el argumento de que son más rápidos, más flexibles, se adaptan a todo tipo de problemas, no tienen límite temporal y restringen las discusiones al ámbito confidencial.
Sin embargo, también recomienda la existencia de órganos formales de resolución de conflictos en el ámbito de las empresas, principalmente las de mayor tamaño, para afrontar los problemas internos.
La OIT prevé una examen de la situación por parte del Departamento de Recursos Humanos, que a partir de la documentación disponible y entrevistas personales con los empleados en conflicto, sus superiores y terceros que puedan haberse visto afectados por el mismo adoptará una resolución.
El organismo incluso prevé la opción de una junta de apelación ante la que poder alegar si la resolución no se considerara justa.

La realidad es que este esquema tan garantista tiene poco encaje en el funcionamiento normal de una empresa y el fracaso del trámite informal puede desencadenar soluciones más agresivas como el despido de alguno de los trabajadores en conflicto, si no de los dos.
Fuente:http://noticias.lainformacion.com/mano-de-obra/conflictos-laborales/decalogo-para-resolver-con-eficacia-conflictos-entre-companeros-de-trabajo_rCHVGpDvRE4tllCw1Oa0I/
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