Mostrando entradas con la etiqueta Real Academia Española. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Real Academia Española. Mostrar todas las entradas

6 oct 2014

Diccionario a toda máquina

Por: Carles Geli

La Real Academia Española ultima la encuadernación de la 23ª edición del ‘Diccionario de la Lengua’, que tendrá más de 93.000 artículos



Trabajadores de la empresa encuadernadora colocando en un estuche los primeros ejemplares de la 23ª edición del Diccionario de la lengua española de la RAE. / MASSIMILIANO MINOCRI
“No se nota el olor de la cola porque se aplica inmediatamente la secadora y no da tiempo a desprender nada”, dice con un hilo de voz entre un ruido industrial el hombre de traje azul y camisa blanca impecables, lujoso emblema en la solapa, que contrasta con los trabajadores de camiseta. Algo sabe José Manuel Blecua (Zaragoza, 1939), director de la Real Academia Española, de imprentas porque, de profesor, estuvo vinculado al servicio de publicaciones de la Universidad Autónoma de Barcelona. Se le ve feliz entre la maquinaria, al final ya del proceso de encuadernación de los primeros ejemplares de la 23ª edición del Diccionario de la lengua española (DRAE), quizá después del primero, el de 1780, el más significativo: llega en plena conmemoración del Tricentenario de la institución y quizá, quién sabe, igual sea su última edición en papel. 
Dos meses después de que el pasado agosto terminara un minucioso proceso de corrección de pruebas que empezó el 14 de marzo cuando el texto completo del diccionario (93.111 artículos, 8.680 más que su predecesor y el doble que los que cabían en 1780, con 140.000 enmiendas en 49.000 de esos artículos) llegó a la editorial Espasa Calpe, las tripas del diccionario daban vueltas ayer por complejas máquinas de Color Print Service (CPS-Egedsa), la inmensa empresa encuadernadora que da cuerpo físico al DRAE. Gran guiño para estos tiempos: el diccionario de la lengua española acaba cogiendo forma física en Polinyà, municipio catalán de la comarca del Vallès.
A pesar de ir desnudo, el cuerpo del nuevo diccionario, que costará 99 euros y que llega 13 años después  de la edición anterior, es inconfundible, por majestuoso, y se distingue entre los palés con los pliegos de competidores tan variopintos como el Anuario 2014 de Mingote, el segundo capítulo o entrega de la Costura paso a paso o un nuevo volumen de L’Illustration, enciclopedia en francés.
El director de la RAE, José Manuel Blecua, ante los primeros ejemplares de la 23ª edición del 'Diccionario de la lengua española'. / M. MINOCRI
En apenas un mes saldrán de ahí unos 50.000 ejemplares para que puedan estar en librerías de España y América el día 16, apenas 24 horas antes de la presentación oficial con presencia de los Reyes. Se hace extraño que ese grueso volumen, ahora mismo informe y un punto arrugado, sea al final del proceso un pulcro y notable volumen de 2.376 páginas bellamente encuadernado de azul y blanco. El primer diccionario de Felipe VI… “El problema es que el papel es muy fino, de apenas 28 gramos…; los papeles están vivos y lo cogen todo: humedad, calor, polvo minúsculo…”, habla como de un ser latente Iñaki, uno de los trabajadores de la empresa. Si no lo es, lo parece: las primeras células que se forman son los 33 pliegos de 76 páginas, que reposan cada uno en atriles metálicos que, en parsimoniosa fila india, se deslizan para ser cosidos con hilo vegetal, el bueno. Al entrar en una especie de vitrina, la procesión parece parar: ¿Se ha roto el minitelar? “El problema no es el hilo sino que se rompa la aguja porque eso quiere decir que se ha roto todo el pliego”, cruza interiormente los dedos Iker.
Al visitante, en cambio, le preocupa otro milagro: que las páginas sean correlativas y no se mezclen. “Si falta un pliego o se ha cambiado el orden de alguno, la máquina se para”, afirma taxativo y muy seguro el operario de esa zona. Hay truco: unas células fotoeléctricas instaladas en la alzadora (donde se cogen los pliegos) y en la cosedora guardan grabado en su memoria el esquema del orden de las tripas: si lo que ven no coincide, pues falta algo.
Pasea Blecua entre la maquinaria sin descomponerse un ápice su porte académico, a pesar del calor que obliga a encender ventiladores a los que se arriman los sudorosos trabajadores. La temperatura sube en la nave por culpa de las pequeñas lámparas incandescentes que secan el lomo de la tripa tras su paso por el estrecho conducto que los impregnará con la primera cola. A pesar de ser volúmenes tan serios, saltando de cinta en cinta cual acróbata desembocan en una secadora que, serpenteando, alcanza unos 200 metros; la cola empleada es fría: “Es de la que no cruje y permite sostener bien abierto el libro, a diferencia de la cola caliente”, ilustra.
La nueva edición tiene  8.680 artículos más que su predecesor y el doble que los que cabían en 1780, en su primera aparición 
El golpe seco de la guillotina deja, por vez primera, los bordes perfectos del futuro volumen que, sin descanso, entra en los dominios de la Kolbus Compact 2000 SC Copilat; traducido: desde unas minúsculas ventanas se puede ver cómo se curva milagrosamente el lomo, se le añade una gasa que sustentará todos los pliegos y luego se la embellece con una tira marrón de papel; el contador de la pantalla de ordenador marca el ejemplar 5.122. Lentamente van destino de las manos de algunos de los seis empleados que los introducen en un estuche y luego en cajas: no caben más de cuatro; un gran palé sólo puede llevar 144 ejemplares. “Todo es inmenso con este libro: el volumen que ocupa, las expectativas…”, dice otro trabajador del final de la cadena.
Insiste Blecua en que no sabe si será la última edición en papel porque “la tecnología informática parece haber sido pensada para hacer diccionarios” y recuerda que la versión web del DRAE recibe “unos 500 millones de consultas al año”, enumera mientras desenfunda su móvil para demostrar que también él lo consulta desde ese aparato. E, incluso, tampoco descarta impulsar la edición en bolsillo: “Lo intentaremos porque fue muy bien y es una maravilla práctica”.
Tuit y Tuiter ya estarán con esta grafía en una edición del diccionario del que se han suprimido unos 1.350 artículos pero que cuenta con 195.439 acepciones (de ellas, 19.000 americanismos), extranjerismos en cursiva y que ha debido armonizar sus contenidos con las flamantes Nueva Gramática de la lengua española (2009) y laOrtografía… (2011). También ahí llega la política: contrariamente a lo que han dicho “lenguas viperinas", dice Blecua, la voz sobreReferéndum que se encontrará en el volumen no se ha tocado, “es la misma que se enmendó en 2008” y que incluye la acepción de consulta “con carácter decisorio o consultivo”.
Nada preocupado por el maltrato que recibe la lengua en las pequeñas pantallas digitales (“¿Uso de k por que? En los documentos medievales hay relativos de una q con acento; nunca se escribió tanto como ahora”), el director de la RAE desde diciembre de 2010 sabe que será su único Diccionario de la lengua: “No sabe el veranito que me he pasado con las correcciones; además, no creo que me re-presente al cargo”, dice quien disfruta usando el diccionario de papel: “Tengo todas las ediciones y aunque esté en el ordenador, voy a buscar la palabra al texto impreso… Pero con los jóvenes eso ya no pasará”, dice acariciando un volumen a punto de ser encajado. También habían de desaparecer los discos de vinilo...
Fuente:http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/09/30/catalunya/1412101477_785067.html

21 sept 2012

La Real Academia editó un manual para escribir bien en Internet


Presentó ayer la obra en Madrid, que incluye consejos sobre abreviaturas, saludos y emoticones. El futuro de la lengua se juega cada vez más en la web, destacaron los expertos.


El futuro de la lengua española «se juega en internet» y cada vez hay una mayor preocupación por cuidar el idioma. Con esa doble convicción la Fundación del Español Urgente  (Fundéu BBVA) publica ahora un manual con numerosas recomendaciones para escribir correctamente en la red y aprovechar todas sus posibilidades.

Dirigido por el periodista Mario Tascón,Escribir en internet. Guía para los nuevos medios y las redes sociales cuenta con los consejos de más de cuarenta expertos sobre asuntos como la cortesía en la red, la correspondencia electrónica, la reputación online, la redacción de blogs, las redes sociales o los emoticonos.
Como prueba del interés que la Real Academia Española le presta a los nuevos medios y a las redes sociales, el libro se presentará el próximo jueves en la sede de la RAE, en un acto en el que intervendrán, entre otros, su director, José Manuel Blecua, presidente también de la Fundéu BBVA; Mario Tascón y el músico Julián Hernández, cantante y letrista de Siniestro Total y con fama de excelente tuitero.
«Las redes sociales están generando preocupación por el lenguaje y los usuarios saben que si expresan de forma incorrecta sus opiniones, su mensaje pierde valor y los desprestigia», le dice a Efe Joaquín Müller, director general de la Fundéu BBVA, cuyas recomendaciones cuentan con unos 130.000 seguidores en Twitter.
Publicado por Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, el primer manual práctico de uso del español en internet sirve tanto para expertos como para recién iniciados.
Puede ser útil, señala Müller, «para el que lleva años utilizando el correo electrónico, pero desconoce sus normas de cortesía, para el que no entiende los emoticonos que recibe por el móvil, para los que empiezan en Twitter y no deducen su vocabulario, para el principiante que no sabe cómo dirigirse a su público en una red social y para el político interesando en su reputación online».
Esa «exposición pública permanente» que se da en los nuevos medios «obliga sin duda a la corrección. Cualquier falta de ortografía destruye el mensaje. Si lo hacía en las cartas íntimas de amor, ¡cómo no va a hacerlo en los textos públicos de la red!», comenta Müller, plenamente convencido de que el futuro de la lengua «se juega en internet».
Frente a los que opinan que «ahora se escribe peor que antes», Mario Tascón cree que «lo que sucede es que ahora la gente que escribe mal es más visible que nunca».
Y si no que se lo digan a esos famosos que han cometido una falta de ortografía en algún mensaje y «se les ha sometido al escarnio público en la plaza digital de las redes sociales».
En una entrevista con Efe, Tascón afirma que este manual pretende «recopilar buenas prácticas que ya se están dando en la red, llamar la atención sobre algunos errores y recomendar posibles soluciones, al tiempo que reúne bastantes documentos dispersos que había sobre estas cuestiones».
Los diversos canales de comunicación que hay en internet y la irrupción en el mercado de dispositivos electrónicos están dejando «una profunda impronta en el lenguaje» y afectan «al vocabulario e incluso a la gramática», añade Tascón, autor, junto a Mar Abad, de «Twittergrafía».
En la red florecen nuevos usos lingüísticos, algunos de ellos heredados de los mensajes sms. Los signos de apertura tienden a desaparecer («qué piensas?»), se producen «agolpamientos de palabras» («diadeinternet», «nonosvamos») y la brevedad lleva a veces a escribir «salu2», «ade+» o «bss», afirma Tascón.
La «k» parece adquirir un carácter reivindicativo en expresiones como «k kieres?»; hay palabras que se estiran, como «adioooooos», «goooOOoool», en un intento de «transmitir sentimientos», y no es lo mismo decir «no» que «¡¡¡¡¡No!!!!!»
La cortesía en la red es importante. De ahí que el nuevo manual contenga una serie de consejos «para ser un internauta cortés», que ofrecen Elena Gómez y Luis Guerra.
Ser conscientes de la audiencia, emplear adecuadamente el tú, el usted o el vos, ser claros y estructurar bien los textos, tener en cuenta las diferencias culturales y no ampararse en el anonimato para ser descorteses, son algunos de ellos.
Dividido en dos partes (uso cotidiano y uso profesional), Escribir en internet no se limita a hablar del lenguaje en la red, sino que aborda otros muchos temas, entre ellos el diseño de una página web, cómo sacarle el mayor partido a los buscadores, la accesibilidad en los nuevos medios y consejos jurídicos para sobrevivir en internet.
Al final del libro se ha incluido un amplio anexo con el vocabulario básico para moverse por internet.
En ese anexo los menos iniciados se enterarán de que crowdsourcing es un neologismo para «referirse a la tendencia a generar grandes comunidades alrededor de un tema de interés»; emoji es un término japonés que designa los emoticonos o ideogramas que se usan en mensajería instantánea para teléfonos, y que trol denomina coloquialmente a los alborotadores que participan en foros cibernéticos.


2 may 2012

La Real Academia Española de la lengua


La Real Academia Española de la lengua informó el 01-01-2012 lo siguiente:  
 
1.- Definitivamente, las letras "ch" y "ll", quedan fuera del alfabeto en español. Serán dígrafos, tal como la "rr". Este cambio consiste en reducir el alfabeto, debido a que estas letras son combinaciones de otras que ya están incluidas en el abecedario.

2.- La "y" griega se llamará (ye), v (uve) y w (uve doble). Debemos perder la costumbre de señalar a la b, como larga, grande o alta, tampoco de "Bolívar" o peor, "de burro". Nunca más debemos decir v corta, chiquita, pequeña o "v de Venezuela" y menos "de vaca". Aunque en el caso de la w, la RAE sugiere "uve doble", cuando nosotros la llamamos doble v. El nombre uve se origina para distinguir oralmente la b de la v, pues se pronuncian de la misma forma en nuestro idioma. Al decir uve (v), nunca se confundirá con la b (be), de allí la justificación para este cambio. En el caso de la y, es preferible el sonido ye y no "y griega", por ser más sencillo de expresar y diferenciarse totalmente de la vocal i, llamada comúnmente i latina o i de iglesia.

3.- La conjunción disyuntiva "o" se escribirá siempre sin tilde. Aunque muchos insistan (todavía) en colocarle la tilde (ó) en laescritura corriente, únicamente se utilizaba en este caso: 5 ó 6 para diferenciarla del número 506. Es decir, evitar la confusión entre la letra o y el cero (0). Este uso diacrítico ya no tiene excusa; porque hoy en día, gracias a la utilización de los computadores, la conjunción "o" se diferencia visible y notoriamente del 0, según el alegato de la RAE. Lo adecuado será: 5 o 6. 


4.- La supresión del acento ortográfico en el adverbio solo y los pronombres este, ese y aquel. Su uso no estará justificado, ni siquiera en caso de ambigüedad. Ej. Voy solo al cine a ver películas de terror ("solamente") o, Voy solo al cine a ver películas de terror ("solo, sin compañía"). Por consiguiente, a partir de ahora podrá prescindirse de la tilde en estos casos, incluso en caso de doble interpretación, pues cabe colocar perfectamente sinónimos (solamente o únicamente, en el caso del adverbio solo). Ej. Voy únicamente (o solamente) al cine a ver películas de terror.En el caso de las palabras "guion", "hui", "Sion", "truhan" o "fie", deben escribirse obligatoriamente sin tilde, (lo contrario será una falta de ortografía). 


5.- Los términos genéricos que se anteponen a nombres propios se escribirán en minúscula: golfo de Venezuela, península de Araya, islas Galápagos, etc. 


6.- No será correcto escribir "piercing, catering, sexy, judo o manager" (es decir: piercing, catering, sexy), si no se hace en cursiva o entre comillas, para remarcar su origen extranjero, como es la norma para este tipo de vocablos. Solo pueden escribirse sin cursiva, la forma adaptada al idioma español de estas palabras: pirsin, cáterin, sexi, yudo y mánayer. Otros ejemplos: smoking > esmoquin; camping > campin; bricolage > bricolaje, entre otros. 


7.- Los prefijos "ex", "anti" y pro" ya no estarán separadas de la palabra que los precede. Ej. "Provida, expresidente, anticonstitucional". Tradicionalmente "ex", "anti" y pro", debían escribirse separados de la palabra que las precedía, pero ahora se irán unidos, como el caso de "exesposa" y "provida". Únicamente las expresiones compuestas como; alto comisionado, capitán general, podrán utilizar los prefijos "ex" y "pro" en forma separada. Ej. Ex alto comisionado, ex capitán general, pro derechos humanos, etcétera. Igualmente varían las grafías de quórum por "cuórum", Qatar será Catar, Iraq por Irak y Tchaikovski pasará a escribirse Chaikovski. 


8.- Ya no se escribirá "Papa" con letra inicial mayúscula, para hablar de la máxima autoridad de la Iglesia Católica, sino "papa", con minúscula. Pueden escribirse en mayúscula solo, aunque no obligadamente, cuando no van seguidos del nombre propio: "La recepción a Su Santidad será en el palacio arzobispal". Sin embargo, es obligada la minúscula, en este caso: "Esperamos la visita de su santidad Benedicto XVI". 


9.- Se evitará la mayúscula inicial en "don", "doña", "fray", santo", "san", "excelencia", "señoría", "sor", "vuestra merced", aunque se admite la mayúscula inicial en los tratamientos protocolarios de las más altas dignidades (Su Santidad, Su Majestad, Su Excelencia). 

Visto en:
Fidel Delgado
Director
Comision Nacional de Informacion Cientifico-Tecnica del Frente de Proyectos
Centro de Transferencia de Tecnologia de Obras para el Transporte
Calle Muralla 211, e/Cuba y Aguiar
Gaveta Postal 60
10100 La Habana
Cuba
Tel.: 53 7 861 8921
Fax: 53 7 862 1615

1 sept 2011

Critique el Diccionario de la RAE...pero no pida que sea políticamente correcto


Por: Ana Mendoza
  • A través de la dirección de correo electrónico es unidrae@rae.es
  • Advierte la Academia que el Diccionario no puede ser políticamente correcto

La Real Academia Española ha creado una unidad para canalizar las críticas y propuestas relacionadas con el Diccionario, que seránestudiadas de inmediato e incorporadas a la edición digital, si se consideran adecuadas. Pero que nadie exija corrección política, porque no la habrá "en absoluto".
"El Diccionario no puede ser políticamente correcto porque la lengua sirve para amar pero también para insultar. No podemos suprimir las palabras que usamos cuando nos enfadamos o cuando somos injustos, arbitrarios o canallas", afirma en una entrevista el secretario de la Real Academia Española (RAE), Darío Villanueva.
Esa unidad, cuya dirección de correo electrónico es unidrae@rae.es, es interactiva y tendrá un lugar específico en el nuevo portal que abrirá en los próximos meses la Academia. Mientras tanto, se atenderán las propuestas que vayan llegando para mejorar el Diccionario.
"Cualquier hablante es una autoridad para nosotros, en el sentido de que puede apreciar que en el DRAE faltan cosas o sobran otras", señala el secretario, quien pone como ejemplo las críticas enviadas por "una colombiana que vive en Australia" sobre la palabra "champú", definida como "loción, cuando realmente es un jabón".
"Esa señora tenía toda la razón del mundo, y hemos aprovechado para revisar las palabras conexas, como jabón, loción o gel". La definición de champú se modificará en la 23ª edición del Diccionario, que se publicará en otoño de 2014, como broche final de la celebración del tricentenario de la Real Academia Española.
El académico Pedro Álvarez de Miranda ha sido nombrado director de esa edición, que, como la anterior, de 2001, se prepara en estrechacolaboración con las veintiuna Academias de la Lengua Española restantes.
Todas ellas le han dado el visto bueno a las numerosas novedades que se han ido incorporando en estos años a la edición digital del Diccionario, que recibe un millón de visitas diarias. Entre las últimas figuran la expresión "libro electrónico" y voces como abducir, antiespañol, cultureta, muslamen o "jet lag".
La 23ª edición contará con nuevos términos procedentes del campo de la informática, como el de "tableta", que la Academia ha decidido oficializar para el "tablet", esa pantalla táctil multiservicio con millones de usuarios en el mundo. Esa incorporación está pendiente de la aprobación de las Academias americanas.
De haber mantenido el anglicismo puro y duro, el plural hubiera sido "tablets", que, según Darío Villanueva, "es contrario a la prosodia del español". La solución fue "tableta", una palabra que viene del latín y entre cuyas acepciones está la del rico chocolate.

Quejas frecuentes

La RAE recibe con frecuencia quejas sobre algunas definiciones que los hablantes consideran inadecuadas. Así ha sucedido recientemente con el término "rural" que, en su segunda acepción, se define como "inculto, tosco, apegado a cosas lugareñas". La Academia había suprimido en 2008 esa acepción, "pero llegó tarde a la última modificación del diccionario en línea", que comprendía las decisiones acordadas hasta 2007.
También ha habido problemas con la comunidad judía porque "judiada" está en el Diccionario, o con Galicia porque el término"gallego" en algunos países de América equivale a "tonto", y así se recogía en el Diccionario aunque en la próxima edición ya no figurará esa acepción. Darío Villanueva es gallego y asegura que él no se siente "ofendido por eso, porque hay que contextualizar las cosas".
"El Diccionario no puede ser políticamente correcto. En él se incluyen palabras que sirven para amar o para insultar porque en la vida se ama y se insulta, y el idioma va acompañando a la vida. No podemos hacer un Diccionario sesgado", subraya, antes de añadir: "corrección política en absoluto".
El idioma "es un ecosistema y no se puede alterar alegremente porque se produce un descalabro" y cualquier decisión que se tome tiene muchas repercusiones", asegura Villanueva, quien pone como ejemplo "el asunto de 'miembra'", ese femenino que a la exministra Bibiana Aído le hubiera gustado que se aceptara.
"Si eso llegara a imponerse habría que revisarlo todo. La identificación absurda del morfema 'o' como signo masculino y del 'a' como femenino llevaría a la contradicción de que a Nadal habría que decirle tenisto y a Steffi Graf tenista. Habría pianistos y pianistas, colegos y colegas, etc".
Las Academias se dan un tiempo antes de introducir nuevas voces en el Diccionario, porque a veces "son flor de un día". Así ha pasado con la palabra "pagafantas", que se puso de moda hace unos años e incluso hubo una película llamada así, pero hoy día "ya no la utiliza nadie".

24 feb 2009

El Diccionario Histórico "colgará" este año en Internet su primer material


Madrid. (EFE).- La primera fase del nuevo Diccionario Histórico que prepara la Real Academia Española tardará aún diez años en estar terminada, pero en 2009 se podrán consultar ya en Internet materiales previos de este gran proyecto que, una vez finalizado, sólo estará disponible en la red.


"Ya no tiene sentido pretender que se compren diccionarios de decenas de volúmenes", asegura el académico José Antonio Pascual, director del Diccionario Histórico, en una entrevista en la que explica la situación actual de esta obra, que en su primera etapa reconstruirá el pasado de las 50.000 palabras más usuales del español.


Si en otros países se estima que para desarrollar un proyecto de esta envergadura "se necesitan 45 años y 140 lexicógrafos", los avances tecnológicos van a permitir, en el caso de España, realizarlo por fases. Para la primera etapa del "Nuevo Diccionario Histórico de la Lengua Española", que recibe 1,2 millones de euros al año de financiación estatal, se han calculado unos quince años. Pero de ningún modo habrá que esperar tanto para que filólogos y estudiosos se beneficien de lo que vaya haciendo el equipo de Pascual, formado por una veintena de expertos, a los que habría que sumar la colaboración de especialistas de numerosas universidades e instituciones.

Así, a lo largo de 2009 se "colgará" en la red el corpus elaborado ex profeso para el Diccionario Histórico, formado por 52 millones de registros extraídos de 800 textos de autores españoles de todas las épocas (los de escritores americanos quedan para una segunda fase), y se podrán consultar también las más de 140.000 fichas de bibliografía relacionada con este proyecto.

La intención de Pascual, vicedirector de la RAE, es que, además, esté pronto en Internet el antiguo fichero en papel de la Academia, ya digitalizado y de unos diez millones de palabras, aunque será preciso que esta institución dé antes el visto bueno.

También tendrá acceso electrónico el antiguo Diccionario Histórico que comenzó a hacer después de la Guerra Civil Rafael Lapesa (hubo un primer intento antes de la Guerra a cargo de Menéndez Pidal) y del que sólo pudo completar la letra A y parte de la B. "Es muy importante que esté en Internet porque está agotadísimo", subraya Pascual, coautor, junto con Joan Corominas, del gran "Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico".

Y, por supuesto, a medida que la historia de cada palabra esté completa, se pondrá en la red. Entre ellas se presentará pronto el verbo "hacer", en el que un equipo de expertos ha estado trabajando "durante tres meses". "Ha habido que analizar unos 50.000 ejemplos", dice abrumado Pascual.

Cuando esté completo, el Diccionario Histórico ofrecerá la evolución de más de 100.000 palabras, pero de momento se centrará en las 50.000 más frecuentes.

Voces como "mesa", "silla", "aderezar", "alambrera", "muralla" o "tapia" figurarán en la fase inicial, pero no estarán otras como "antojuno", que sólo aparece "en el Quijote y en dos imitadores de esta obra, ni tampoco algunos términos gongorinos. Esas palabras pueden esperar".

¿Cuándo la voz "talento" adquiere el significado de inteligencia y no de voluntad? ¿En qué siglo el galicismo "duela" se usa para referirse a las tablas de las cubas de las bodegas? Si las imágenes eran de "palo" en el XVI y en la época de Galdós se hablaba de "escalera de palo", ¿cuándo esa voz ha dejado de ser sinónimo de madera, salvo en expresiones como "en casa del herrero, cuchillo de palo"?

Esas preguntas encontrarán debida respuesta en el Diccionario Histórico, en el que también se verá que si ahora se "despegan los labios", en el Quijote "se desplegaban" porque, recuerda Pascual, "desplegar significaba desclavar", y se comprobará que la expresión "tener lugar", tan frecuente hoy día, ha ido sustituyendo a verbos como "suceder", "ocurrir", "acontecer" o "acaecer".

Aunque en principio se barajó la posibilidad de publicar esta gran obra en papel (sólo para la primera fase se hablaba de doce volúmenes), Pascual asegura que en ese formato "no se podría hacer el Diccionario, porque habrá cuestiones que ofrezcan dudas y en Internet figurarán con nuestras vacilaciones". El soporte magnético permitirá incorporar la solución de inmediato.

"El 'Oxford English Dictionary' ya no se hace en papel; sólo es accesible a través de Internet", añade.

Fuente: http://www.lavanguardia.es/internet-y-tecnologia/noticias/20090108/53612962760/el-diccionario-historico-colgara-este-ano-en-internet-su-primer-material-pascual-real-academia-espan.html


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...