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13 feb 2018

Libros eróticos en San Valentín: cuando leer es el placer

Por: Lola Fernández



Emboscadas en el anonimato de los ebooks, las novelas eróticas se adaptan a los nuevos tiempos y triunfan, ofreciendo a las lectoras de todas las edades lo que más desean: una sexy evasión.

La literatura erótica murió de éxito a finales del siglo XX, y esa es la mejor manera de morir. Lo que hay que hacer ahora es bailar sobre su tumba". El diagnóstico es de Almudena Grandes, autora de uno de los grandes clásicos de la erótica española, 'Las edades de Lulú' (Tusquets, 1989). Resulta imposible llevarle la contraria a Grandes, aunque las cifras de la Federación del Gremio de Editores de España digan exactamente lo contrario: la facturación en este sector tuvo un crecimiento récord de un 125% en 2015 y descendió un razonable 39% un año después. Las editoras coinciden: las mujeres quieren leer sexo. Como evasión. Como entretenimiento. Absorberse en orgasmos ajenos, pero posibles.

El sexo se normaliza en la literatura y el género erótico invade otros mercados.
Paradójicamente, en el terreno estrictamente literario, la literatura erótica ha desaparecido como género a la misma velocidad que el sexo se ha normalizado como ingrediente de la novela. Lo leemos en títulos como 'Oso' (Impedimenta, 2015), 'La vegetariana' (Rata, 2017) o 'El luminoso regalo' (Alfaguara, 2013), que su autor Manuel Vilas describió como "una novela de porno duro para hombres". Los últimos libros de las periodistas Teresa Viejo y Marta Robles, 'Animales domésticos' (B de Books, 2017) y 'A menos de cinco centímetros' (Espasa, 2017), respectivamente, mezclan misterio y suspense con una gran carga sexual en la trama. En ellos, lo erótico no es un único destino en la narración, sino un ingrediente consustancial al relato. ¿Estamos entonces ante una especie de normalización de lo erótico en lo literario?

En tiempos en los que la seducción, el deseo y el sexo aparecen insistentemente por todas partes, resultaría raro que no fuera así. Ya no existen fronteras que justifiquen seguir recluyendo lo excitante en un cajón aparte.
Paralelamente, el género erótico destinado al entretenimiento puro y duro se diversifica e interviene en mercados afines: por ejemplo, en la ficción dirigida al público de entre 18 y 25 años, el llamado new adult, como ocurre con los libros de Samantha Young (B de Books). La saga 'Cazadores oscuros' (Plaza y Janés), de la estadounidense Sherrilyn Kenyon, mezcla fantástico, terror gótico, romance y erotismo. Y la serie 'Amos y mazmorras' (Debolsillo), de la barcelonesa Lena Valenti, hace lo propio con el sexo y el misterio. Por su parte, J.R. Ward le añade el componente paranormal en 'La hermandad de la daga negra' (Suma), con vampiros incluidos.

Cuando el señor Grey lo cambió todo
El lanzamiento, en 2012, de '50 sombras de Grey', la saga de E.L. James que ha vendido más de 150 millones de ejemplares en todo el mundo (ocho de ellos en España y Latinoamérica), dio la vuelta al mercado de la llamada literatura erótica de la misma manera que Harry Potter hizo explotar el infantil en 1997.

Sintomáticamente, 2012 fue también el año en que se lanzó Tinder, la aplicación que permite buscar posibles parejas sexuales en nuestras inmediaciones mediante un mínimo movimiento del pulgar para pasar o aceptar las fotos de los candidatos; la misma mecánica que la de comprar en las tiendas on line. Las inmensas posibilidades para el ejercicio de lo sexual que ha abierto esta inmediatez de la tecnología, junto con la rápida propagación de nuevas tendencias también en el terreno sexual, tenían que verse reflejadas en las historias eróticas, si estas querían alcanzar una mínima credibilidad evocativa.

También hay reglas: glamour, seducción y ambientes exóticos...
E.L. James escribió en el momento justo su actualización de una fórmula que se había quedado anclada en las fantasías habituales del siglo XX, e introdujo nuevos conflictos y prácticas sexuales que estaban en el horizonte aspiracional de una nueva generación de lectoras. De las relaciones extramatrimoniales como cúspide de la excitación prohibida, pasamos a leer sobre tríos, experiencias de intercambio de parejas, poliamor...

Una clónica evolucionada de E.L. James, L.S. Hilton, autora de 'Maestra' (2016) y 'Dómina' (2017, ambas en Roca), va un paso más allá y propone un tipo de heroína no solo nada pasiva, sino incluso con un punto sociópata, ambiciosa y capaz de usar el sexo tal y como los personajes masculinos vienen haciendo en la ficción desde tiempo inmemorial: por puro placer y simple ambición personal.

La mayoría de las novelas que circulan por los grandes canales comerciales no intervienen tanto en el modelo narrativo clásico: tras una actualización de escenarios y personajes, la historia de amor romántica premia a la lectora al final. Esther Escoriza, editora de Esencia y Zafiro, los dos sellos especializados en novela erótica y romántica de la editorial Planeta, caracteriza a la lectora tipo como muy fiel al género, de clase media y de todas las edades.

Escoriza tiene clara la levísima distinción entre novela romántica y erótica: "Para que una novela erótica funcione, hace falta una maravillosa historia de amor. Los ingredientes del éxito de la novela erótica son los mismos que los de la novela romántica, pero el sexo, además de más abundante, es más explícito y atrevido". La reina de ambos géneros en España, Megan Maxwell, triunfó primero como escritora romántica. Y en 2012, Escoriza le propuso virar a la literatura erótica: "Megan incluye escenas de sexo en todas sus novelas; si sus historias gustaban a las lectoras, ¿por qué no probar a subirles un poco el tono?".

Prolíficas escritoras y voraces lectoras
Las editoras tiran mucho de autoras extranjeras (las traducciones son más baratas que los originales) y, por descontado, de estrellas como Sylvia Day, Jodi Ellen Malpas o Christina Lauren. Sin embargo, el mercado admite a un grupo cada vez más nutrido de españolas: Noe Casado, Noelia Amarillo, Patricia Geller, García de Saura, Lina Galán... Ellas son la mejor prueba de la vitalidad de un sector que sabe cómo renovarse sin perder la efectividad de su fórmula: no hay autora que no haya sido, a su vez, voraz lectora de las escritoras que la precedieron.

El día a día puede ser muy duro: estrés en el trabajo, estrés por no tener trabajo, facturas, problemas domésticos... La literatura de evasión ofrece una puerta abierta para poder huir de esa carga, dejar de pensar en lo que nos preocupa y situarnos en un mundo placentero y sin agobios. La novela erótica tiene tanto éxito porque ¿qué mejor forma de evadirse que unas dosis de sexo perfecto?".

Sexo... y algo más

Virgin y otros relatos
April Ayers Lawson (Anagrama).
Ambientada en Latinoamérica, estos cuentos nos introducen en las peripecias sexuales de varias mujeres jóvenes, cuya intimidad erótica y emocional se desvela a los lectores con especial inteligencia poética.

Virgin and other stories, April Ayers Lawson

La habitación prohibida
Sasha Grey (Grijalbo).
Más sexualmente explícita que la narrativa erótica convencional, sigue a Catherine, una mujer que se debate entre olvidar la Sociedad Juliette -un lugar donde pudo vivir sus fantasías sexuales al límite- o volver a su seno.

La habitaci´o prohibida, Sasha Grey

Historias eróticas para viudas del Punyab
Balli Kaur Jaswal (Grijalbo).
Un grupo de viudas de la región india del Punyab asiste a un taller de escritura creativa que consigue desactivar la represiva tradición y hacer volar su imaginación hasta el cielo de sus deseos más íntimos.

Historias eróticas para viudas del Punyab, Balli Kaur Jaswal

Inútil ilusión traicionera
Noe Casado (Esencia)
Un entierro, una misteriosa mujer calzada con zapatos rojos, un juez obsesionado por sus piernas y una organización criminal. Con esos ingredientes dispares, Casado logra componer un relato canónico del género.

Inútil ilusión traicionera, Noe Casado

Bocados de pasión
Noelia Amarillo (Zafiro).

Para las que prefieren historias cortas, perfectas para un trayecto de metro o autobús. Amarillo reúne algunos de sus relatos, en los que la vida corriente termina siendo alterada por las circunstancias eróticas.

Bocados de pasión, Noelia Amarillo


Fuente bibliográfica
FERNÁNDEZ, LOLA., 2018. Libros eróticos en San Valentín: cuando leer es el placer. mujerhoy [en línea]. [Consulta: 13 febrero 2018]. Disponible en: http://www.mujerhoy.com/vivir/sexo-pareja/201802/13/libros-eroticos-san-valentin-20180209113616.html. 

11 nov 2017

¿Son estas las páginas más eróticas de la literatura latinoamericana?

Por: Arturo Wallace





Pocos autores contemporáneos latinoamericanos abordan el tema del sexo y la sexualidad de forma más directa que la peruana Gabriela Wiener. Lo que no significa que haga literatura erótica.

“El erotismo es una cuestión subjetiva. Lo que erotiza a una persona no necesariamente erotiza a otra”, explica.

“Y desde luego yo no escribo con intención de erotizarte: ni siquiera en Sexografías -que es un libro sobre sexualidades y sobre mí- mi pretensión es excitarte o crear arte erótico, o hacer de las palabras una experiencia voluptuosa”, afirma.

“Si eso ocurre es cosa de cada uno”, le dice a BBC Mundo.
La intención declarada de Wiener sin embargo, es otra: “Desactivar lo que por norma se considera erótico o pornográfico para llevarlo a otro plano, el del pensamiento, el del humor, el de la emoción”, explica.

Pero, a pesar de eso -o tal vez precisamente por la forma en la que enfoca su trabajo- Wiener fue una de las escritoras que BBC Mundo consultó el año pasado para tratar de identificar las páginas más eróticas de la literatura latinoamericana.

Un esfuerzo que nos pareció apropiada en el marco del Hay Festival de Arequipa, en virtud del lugar destacado de la obra del arequipeño Mario Vargas Llosa en cualquier lista semejante.

A esta selección también contribuyeron con sus sugerencias la escritora argentina Luisa Valenzuela y la cubano-puertorriqueña Mayra Montero, quien como ganadora del premio “La sonrisa vertical” también tiene un lugar asegurado en la lista.

No se trata de una lista exhaustiva. De hecho, esperamos que sea el inicio de una conversación y que ustedes puedan ayudarnos a completarla.

1. Los diarios de Francisco de Miranda
Los diarios de uno de los grandes próceres de la independencia sudamericana pueden parecer un extraño punto de partida, pero como explica Mayra Montero “Francisco de Miranda era un loco del sexo”.

“En sus diarios siempre se está acostando con alguien”, dice Montero.
“Y ahí habla de la guerra, de la independencia y de las mujeres con las que se acostaba, a menudo de una forma muy políticamente incorrecta”, cuenta.

La puertorriqueña, de hecho, abordó la dimensión erótica de Miranda en su última novela publicada, “El caballero de San Petersburgo”, “pero sin llegar a convertirla en una novela erótica”.

“Yo me inventé lo que quise”, confiesa. “Pero hay escenas de los diarios de Miranda que eran porno duro”, le dice, riendo, a BBC Mundo.

2. “Elogio de la madrasta“, Mario Vargas Llosa
El erotismo tiene un rol destacado en la obra de Mario Vargas Llosa, pero “Elogio de la madrasta”es la primera de sus novelas claramente alineadas en el género de la literatura erótica.

Y, para muchos, su exploración de la sensualidad a partir del particular triángulo entre Don Rigoberto, su esposa Lucrecia, y el pequeño Fonchito, es la mejor lograda de todas.

“Recuerdo que me excitaron y me divirtieron mucho cuando tenía menos de veinte años, que es el momento para leer cosas que son transgresoras, sobre todo si eres de la generación pre-pornotube”, dice Gabriela Wiener del “Elogio…” y su novela hermana “Los cuadernos de Don Rigoberto”.

“Pero no me ha pasado lo mismo con la primera escena de su libro ‘El héroe discreto’. Tal vez porque era una escena de sexo lésbico y no me parecía verosímil”, cuenta.

“El héroe discreto” no es, en sentido estricto, una novela erótica. Pero ahí vuelven a aparecer Lucrecia, Fonchito y Don Rigoberto.

3. La misteriosa desaparición de la marquesita de Loria, José Donoso
Sugerida tanto por Gabriela Wiener como por Luisa Valenzuela, “La misteriosa desaparición…” fue escrita como un divertimento por el celebrado autor chileno. Y, en opinión de los críticos, está lejos de ser una obra maestra.

Pero su divertida narración de las aventuras eróticas de la hija de un diplomático latinoamericano que se casa con un marqués español en el Madrid de inicios del siglo XX incluye numerosas páginas dignas de esta lista.

“Yo había leído bastantes revistas españolas de los años 20 (…) y mi idea fue hacer una parodia de ese estilo erótico que a ratos fue desinhibido, fuerte”, explicó en su momento el propio Donoso.

“Me interesaba recuperar el estilo del Madrid de los años 20 y además divertirme (…). En todo caso la crítica coincidió en que la novela tenía su encanto”, dijo en su oportunidad.

Valenzuela y Wiener definitivamente coinciden.

4. Púrpura profundo, de Mayra Montero
“La sonrisa vertical” es el nombre de la colección de literatura erótica de la editorial Tusquets y del premio homólogo a la mejor novela erótica en español que se entregó de 1979 a 2004.

Y la puertorriqueña Mayra Montero lo recibió en el año 2000 con “Púrpura profundo”, incluida en la lista por recomendación de Luisa Valenzuela.

“El erotismo está presente en todo tipo de literatura, pero trabajar el género como tal es utilizar el erotismo para hacer entender a los personajes“, le dijo Montero a BBC Mundo.

Y, en este caso, su personaje es un crítico musical que hacia el final de su carrera recuerda sus aventuras sexuales con los virtuosos y virtuosas que tuvo la oportunidad de conocer.

Montero, sin embargo, no fue la primera latinoamericana en ser reconocida con ”La sonrisa vertical”.

De hecho, el primero de estos premios le correspondió en 1979 a la argentina Susana Cosntante con “La educación sentimental de la señorita Sonia”, otra de las recomendaciones de Valenzuela.

Y en 1998 la también argentina Alicia Steimberg fue finalista con “Amatista”, también recomendada por Valenzuela y Gabriela Wiener.

5. Trilogía sucia de La Habana, Pedro Juan Gutiérrez
Fuera de “La sonrisa vertical” y la literatura erótica propiamente dicha, Montero también encuentra abundante erotismo en las obras del cubano Pedro Juan Gutiérrez.

Es erótico hasta en la sangre, incluso soez”, sostiene la escritora cubano-puertorriqueña.

“Y muchas páginas suyas, especialmente en su “Trilogía sucia de La Habana”, se pueden rescatar como erotismo duro”, dice Montero.

No en balde, la edición de Anagrama de esta novela la presenta como el testimonio de un habanero descreído y extenuado que “sabe que tiene que seguir adelante. Y lo mejor es hacerlo sonriendo, a golpe de ron, música y sexo“.

6. Otras voces de mujer
Obviamente, la lista puede seguir, por ejemplo con “La nave de los locos”, de la uruguaya Christina Peri Rossi, recomendada por Gabriela Wiener.

Mientras que Luisa Valenzuela también incluye en su lista varios cuentos de la también cubana Laidi Fernández de Juan, y la novela “Canon de alcoba” de Tununa Mercado.

“Hay autoras en las que el erotismo permea toda la obra: la uruguaya Marosa Di Giogio, la chilena Diamela Eltit, las mexicanas Margo Glanz Ana Clavel, la colombiana Laura Restrepo. Y tantas otras a lo largo y lo ancho de nuestra América Latina”, apunta Valenzuela.

“Pensemos también en las poetas, como Loreina Santos Silva de Puerto Rico. Y en mi Argentina podríamos citar natal cantidad de jóvenes narradoras, y las de generación intermedia como María Moreno Gabriela Cabezón Cámara“, agrega.

“¿Por qué sólo nombro autoras? porque creo que es la voz femenina, el avasallante surgimiento de la literatura erótica escrita por mujeres, lo que ha signado las letras de los últimos cincuenta años”, explica la autora de “Cambio de armas”.

“Por fin la mujer pudo escribir su deseo y sus pulsiones sin tener que circunscribirse, como alguna vez debió hacerlo Anaïs Nin, al deseo del hombre lector”, explica Valenzuela.


“Y las escritoras, y pienso sobre todo las latinoamericanas, han podido por fin responder ampliamente y con gran variedad de voces la única pregunta que Freud debió dejar sin respuesta: ¿Qué quiere la mujer?”, le dice a BBC Mundo.



Fuete bibliográfica
WALLACE, ARTURO, P.B.M. 09, [sin fecha]. ¿Son estas las páginas más eróticas de la literatura latinoamericana? La Opinión [en línea]. [Consulta: 11 noviembre 2017]. Disponible en: https://laopinion.com/2017/11/09/son-estas-las-paginas-mas-eroticas-de-la-literatura-latinoamericana/. 

28 feb 2017

El auge de la literatura erótica y sus beneficios para la salud



Aunque no todo el mundo lo sepa, la literatura erótica no es algo nuevo que haya surgido con el estreno de la famosa de la película de Cincuenta Sombras de Grey ni con la publicación de la serie de libros de la misma autora. Hace ya muchas décadas que multitud de escritores se dedican a escribir libros con contenido erótico que incluso resultaba algo totalmente revolucionario para la época y llegaba a vetarse en determinados lugares.

Este tipo de libros se han utilizado a lo largo de la historia como parte de tratamientos psicológicos para mejorar la sexualidad de las personas y ahora, en pleno año 2017, hemos entendido su verdadero valor y los beneficios que puede llegar a producir la lectura de libros eróticos.

Creatividad, novedad y mucho 'bondage'
Ya lo decíamos al inicio de este artículo. Cincuenta Sombras de Grey ha supuesto una verdadera revolución en el mundo de fantasía de mujeres de todas las edades, desde las más jóvenes, hasta las más adultas. Así es como se ha dado a conocer el mundo del bondage, todavía desconocido por muchos hombres y mujeres.

Ahora, el bondage es una disciplina sexual de sobra conocida por todos y, de hecho, en cualquier sex shop online puede encontrarse un espacio o categoría especialmente dedicado a la venta de juguetes sexuales y accesorios bondage específicamente diseñados para llevar a cabo este tipo de “juego sexual”. Un claro ejemplo son las esposas y máscaras kinky, muy comunes entre mujeres que toman el control de las relaciones.

Las esposas y máscaras kinky son un accesorio más dentro de todo este mundo de posesión sexual y BDSM, pero no son las únicas. Las esposas, ataduras, pezoneras, mordazas, columpios, fustas…

El abanico es muy amplio para todo aquel que decide adentrarse en el mundo BDSM y llevar sus fantasías hasta límites siempre previamente acordados por los participantes. Esa parte de novedad, de sexo diferencial y de creatividad a la hora de seducir y poner a tono a la otra persona es quizás lo que ha convertido al bondage en tendencia sexual en los últimos tiempos. Una disciplina que rompe la monotonía de las parejas más estancadas y que logra aumentar la seducción, el erotismo e incluso el romanticismo de ambas personas.

Pero el BDSM no solamente se practica. De hecho, existen muchos fervientes lectores de literatura erótica de este tipo y que jamás llegan a poner en práctica todo lo que leen, ya sea por vergüenza, por negativa de la pareja o por cualquier otro motivo. De ahí que los libros con contenido erótico sean top ventas y tengan tantos adeptos.

Beneficios de la literatura erótica para una vida sexual plena
A estas alturas ya sabemos que cualquier tipo de lectura sirve para fomentar la actividad del cerebro, así como la creatividad y la salud mental de las personas. En el caso de la literatura erótica, hay otra serie de beneficios extras que merece la pena mencionar para entender el auge de este tipo de lectura y los motivos que llevan a la gente a seguir comprando libros de la temática.

En primer lugar, es importante destacar que el cerebro es la principal zona erógena de las personas. Leer literatura erótica fomenta la imaginación, recrea situaciones y permite fantasear intercambiando historias ficticias con personas reales y viceversa. Un estudio reciente que fue mencionado en el V Congreso Panamericano de Gerontología y Geriatría confirmaba que la lectura de textos eróticos despertaba emociones y podía mejorar el deterioro cognitivo que se produce con el paso de los años. De ahí que la literatura erótica sea un tipo de lectura recomendada por los especialistas para personas mayores de 65 años. Así, estos se dan cuenta de que siguen existiendo, sintiendo y teniendo deseos sexuales.

En el caso de los jóvenes, también se produce esa parte de novedad y descubrimiento de otro tipo de sexo menos convencional, más ambicioso, diferente y con ciertas connotaciones pasionales que dan rienda suelta a la imaginación y a la libertad de pensamiento y sentimiento.

Libros eróticos más vendidos
Dentro del sector de la literatura erótica, los últimos años han destacado ciertas obras por encima de otras. Ya hemos mencionado Cincuenta Sombras de Grey, de Erika Leonard James, el primero de una trilogía erótica al que siguen Cincuenta Sombras Más Oscuras y Cincuenta Sombras Liberadas. El primero de ellos ha vendido más de 30 millones de copias en todo el mundo.

Otros títulos populares que podemos mencionar son:

El Sexo Sentido
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Sexualmente
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 Porno para Mujeres 
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Sexo en Nueva York
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Fuente bibliográfica
El auge de la literatura erótica y sus beneficios para la salud. lavozdelsur.es [en línea], 2017. [Consulta: 1 marzo 2017]. Disponible en: http://www.lavozdelsur.es/el-auge-de-la-literatura-erotica-y-sus-beneficios-para-la-salud. 
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