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3 mar 2018

Buenos maestros!!!

Por: Carina Cabo



Cuando se indaga en la historia personal las vivencias en la escuela, surgen, generalmente, recuerdos de personas que nos ayudaron en nuestros procesos de enseñanza y aprendizaje,  docentes que explicaban bien, cuyas clases eran vívidas y, fundamentalmente, que valoraban a los alumnos como personas.

Pero ¿qué significa ser un buen maestro? Algunos autores han tratado de definir el concepto de "buena enseñanza" y señalan que los alcances de la palabra "buena" difieren del planteo de las décadas anteriores en la que se remitía a enseñanza exitosa. Por el contrario, la palabra buena, tiene fuerza moral. Preguntar qué es una buena enseñanza en el sentido moral equivale a preguntar qué acciones docentes pueden justificarse y ser capaces de provocar acciones por parte de los alumnos, es plantearse si lo que se enseña es racionalmente justificable, digno de que el estudiante lo conozca.

No hay un modelo único, sino que hay muchas propuestas para una buena arquitectura de clase. En definitiva, la buena enseñanza es la que pone el acento en la comprensión, en lo pedagógico, ético y social de la enseñanza.

El compromiso con la práctica no es ocioso sino que sirve para expresar lo que se hace y por qué se hace, permite adoptar una postura crítica que puede contribuir a la elaboración de una explicación más completa de las prácticas. Para ello los docentes deberán evaluarse a sí mismos, valorando los actos y si han producido los resultados deseados; pero, también, deberán mirar la coherencia de los argumentos en los que se basaron y si las decisiones que tomaron en clases fueron justas, teniendo en cuenta que la práctica de la enseñanza es mutable porque cambia según las instituciones que la contienen y sustentan.

No es fácil ser crítico con uno mismo. Las teorías permanecen arraigadas muchas veces por comodidad, y otras por ignorancia, que no es lo mismo que incapacidad. He aquí la función de un buen docente: enseñar, explicar, entretener, pero también replantearse lo bueno y lo malo, permanecer abierto al cambio y tener la solvencia para reconocer los errores que se sostienen por años.

Es duro tener que reciclarse continuamente, revisar contenidos periódicamente, poner en crisis las propias concepciones o representaciones sobre educación. Es duro ir envejeciendo mientras los alumnos conservan invariablemente la misma edad, siendo cada vez más profunda la brecha generacional.

Sin embargo, ser buenos docentes es un deber para con los alumnos, no es una respuesta al Estado con quién no se comparte algunos planteos. Por eso, nuestro destinatario, el niño y/ o el joven, tiene que ser respetado desde el primer al último día.  Y se debe actuar en consecuencia. Valorar, respetar, concientizar no deberían ser sólo verbos que se usan en los papeles.

Las disciplinas, las materias que les enseñamos a los estudiantes en clase las pueden volver a leer  o retomar si no las recuerdan, sobre todo si fueron dadas las herramientas, pero hay momentos vividos y vivificados en la escuela que no se pueden olvidar.

Dice Richard Bach en Ilusiones: Siente un impulso, ese es el rumbo del momento. El cielo conoce las razones y las configuraciones que hay detrás de todas las nubes y tú también la conocerás cuando te eleves a la altura indispensable para ver más allá de los horizontes. Esa es la mirada que debemos dar en  la escuela. Las verdaderas "maestras" de cada una de las historias personales, pudieron elevarnos y permitirnos ver más allá de los horizontes.


Fuente bibliográfia
CABO, CARINA, 11-09-2017. Buenos maestros | RosarioPlus.com. RosarioPlus [en línea]. [Consulta: 4 marzo 2018]. Disponible en: https://www.rosarioplus.com/ennoticias/Buenos-maestros-20170910-0012.html. 


5 feb 2018

«Mis alumnos me insultan»

Por: Rocío Ruiz




Nueve de cada diez docentes convive con situaciones de violencia en su centro. El 75% cree que tiene muy poca o ninguna autoridad.

Juanjo llega dispuesto a dar clase y se encuentra a Berta sentada encima de la mesa, con los pies en la silla y de espaldas al profesor. «¿Te quieres sentar bien?», exige Juanjo. Ni caso... Juanjo insiste. «¿Me quieres dejar en paz? ¿A qué has venido? ¿A dar clase? Pues hazlo y olvídame», replica, displicente, la alumna manteniendo la postura. Situaciones como esta a la que se enfrentan los profesores «son más habituales de lo que parece en los institutos españoles. No es tanto que nos agredan como que recibamos insultos, provocaciones de los alumnos y faltas de respeto... Los estudiantes te ponen a prueba todos los días», explica Juanjo, profesor de FP Básica en un instituto toledano. «A mi clase vienen alumnos sin libro, cuadernos ni bolígrafo. Y cuando les pregunto “¿por qué no sacas el material?” la respuesta es: “Mira, a mí déjame en paz. No estoy aquí porque quiera venir a verte la cara, sino porque mi padre me obliga, así que vengo, me siento y punto. ¿Comprendes?”».

Juanjo comenzó a trabajar como profesor interino con este grupo y, a medida que fueron pasando los días, empezó a comprender por qué habían sufrido una baja psicológica las tres compañeras que anteriormente habían ocupado su puesto. «Un día reñí a un alumno que no estaba haciendo absolutamente nada. Le dije: “Oye Alberto, aquí se viene a trabajar, no a pasar la mañana. Inmediatamente el chico se levantó de la silla y se marchó de la clase dando un portazo no sin antes decirme: “eres un gilipollas”». Casos como este «no es que ocurran con el cien por cien de los alumnos pero, aunque sean sólo unos pocos los que provocan estas situaciones, te generan mucha tensión, interrupciones en la clase y pérdidas de tiempo. No sólo hay un perjuicio psicológico para el profesor, sino que también tiene un perjuicio académico para el resto de los estudiantes. Y no son actitudes que se aprenden durante un solo verano, sino que vienen de atrás», añade.

Resultado de imagen para Mis alumnos me insultanLa situación de este docente no es más que un ejemplo de lo que vive la mayoría ya que, según un estudio realizado sobre un total de 2.000 cuestionarios en todas las comunidades, el 90 por ciento de los docentes convive con situaciones de violencia en su centro escolar. «Peleas, insultos, vejaciones entre compañeros y compañeras, amenazas al profesorado por parte del alumnado y familias son las situaciones más habituales», expone el sindicato. Las situaciones de violencia más habituales que describen los profesionales de la educación son amenazas por parte del alumnado y familias, la falta de respeto y reconocimiento de la autoridad docente, violencia psicológica y situaciones de indefensión. Así, según el sindicato, más de la cuarta parte de los encuestados considera que la vida en el centro donde imparten clase no es agradable y que la disciplina es insuficiente. Y no sólo eso, el 75 por ciento cree que el docente tiene muy poca autoridad o ninguna pese a que las comunidades ya disponen de leyes de autoridad que los profesores entienden que para lo único que han servido, hasta la fecha, es para reconocerles el principio de veracidad en el caso de una disputa.

Resultado de imagen para padres que atacan a docentesLa violencia no procede solo del alumnado, en muchas ocasiones son los padres los protagonistas. Marcelo es director de un centro público y un día recibió la llamada de otra directora–a la que no conocía– para advertirle de una alumna de nueve años que se incorporaba a su colegio a mitad de curso: «Cuidado con la madre. Es muy conflictiva». Pasados unos meses, Marcelo pudo comprobarlo... «Llamamos a la madre porque había habido disputas en el patio y la niña había tenido faltas de asistencia sin justificar. La madre explicó que a su hija le pegaban. Vimos que se trataba de disputas normales de patio... Un día la madre acudió exigiendo ver a la profesora en hora de clase. “No puede atenderla”, le repliqué. La mujer empezó a gritarme. Yo la pedí que abandonara el centro y que cuando se tranquilizase regresara para hablar. Eso no hizo más que enervarla más hasta el punto de que acabó propinándome un bofetón y un par de empujones. Llamé a la Policía.
Lo que más me dolió es que todo esto lo hiciera delante de su hija».


Fuente bibliográfica
RUIZ, ROCÍO, L., [sin fecha]. «Mis alumnos me insultan». www.larazon.es [en línea]. [Consulta: 6 febrero 2018]. Disponible en: https://www.larazon.es/sociedad/nueve-de-cada-10-profesores-convive-con-situaciones-de-violencia-en-clase-DA17422001. 

20 ago 2017

"La tecnología no va a reemplazar a los docentes"

Lo afirman desde la UNESCO



"Hay un papel diferente al de antes", sostuvo la directora de la Unesco para América Latina, Cecilia Barbieri.

La implementación de las nuevas tecnologías en las aulas educativas de América Latina no reemplazará el papel de los maestros, que deben convertirse en guías para el uso de toda la información generada con esos recursos, afirmó la directora de la Unesco para la región, Cecilia Barbieri.

"Está cambiando el acceso a la información, en el pasado era accesible a través de un docente, ahora el papel del docente es clave porque la tecnología no va a reemplazar al docente, hay un papel diferente", dijo en entrevista con Efe la jefa de la Oficina de Educación para América Latina y el Caribe de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Barbieri llegó desde Santiago de Chile a La Paz para participar en el octavo encuentro de Educación Alternativa y Especial organizado por el Ministerio de Educación de Bolivia, que tuvo invitados de Brasil, Ecuador, México, Chile y Costa Rica.

La mujer sostuvo que la región está pasando por un proceso importante donde el profesor se vuelve un guía para los estudiantes para la buena utilización de la tecnología.

"Un estudiante necesita ser guiado, no toda la información es segura, entonces se tiene que procesar esa información para controlar las fuentes", insistió.

La formación, es clave
Según la directiva de Unesco, la formación de los docentes para utilizar las nuevas tecnologías en las aulas es importante y debe ser desde el inicio de sus estudios de docencia, ya que las nuevas generaciones de estudiantes manejan estas herramientas digitales.

Agregó que los docentes con esos conocimientos pueden crear contenidos digitales propios de cada región que es lo que hace falta en América Latina frente a todas las adaptaciones que se hacen.

Falta la creación de contenido, en la región hay mucho contenido que entra, que se adapta, pero se tiene que producir más contenido local", señaló la italiana.

Barbieri destacó la importancia de la tecnología en la educación si se la usa con un objetivo específico y que su buena utilización puede ayudar a romper las brechas de desigualdad.

"El trabajo con la tecnología es potente porque seguramente puede romper esa brecha de desigualdad a través de la formación a distancia, a la conexión de acceso a la información, pero cuando entra al aula tiene que ser utilizada con un objetivo muy específico", aseveró la directora.

Los estudiantes del siglo XXI
Todas estas transformaciones en la educación se deben a las nuevas necesidades de los "estudiantes del siglo XXI" que buscan adquirir conocimientos más cercanos a su realidad.

"El sistema se está transformando, la necesidad de los países se está transformando, el mundo se está transformando, entonces la educación como se enseñó en el siglo pasado no funciona ahora, entonces es un requerimiento de los jóvenes justamente aprender algo que sea mucho más cercano a su realidad", explicó Barbieri.

Es por eso que se potencia el trabajo en equipo, el pensamiento crítico y que puedan encontrar soluciones creativas a las dificultades de su realidad porque son conscientes de su entorno.

Barbieri señaló que los desafíos de la región en cuanto a educación tienen que ver con mejorar la calidad educativa y trabajar en disminuir las brechas de desigualdad.


Además, indicó que hay una nueva preocupación en la región que tiene que ver con la atención de la educación de personas adulto mayores y es necesario que los países realicen acciones y puedan cubrir también sus necesidades educativas. (EFE)

Fuente bibliográfica
La tecnología no va a reemplazar a los docentes. [en línea], [sin fecha]. [Consulta: 20 agosto 2017]. Disponible en: http://www.lanueva.com/sociedad/908579/la-tecnologia-no-va-a-reemplazar-a-los-docentes.html. 

15 feb 2017

10 Efectivos consejos para dar a un alumno un buen elogio

Por: Santiago Moll



Hoy vengo a hablarte del arte del elogio. En su momento publiqué en Justifica tu respuesta un artículo titulado 4 Maneras de responder ante el logro de un alumno. Pues bien, este artículo quiere ir un poco más allá y centrarse en el alto poder de conexión que se establece cuando se realiza correctamente una alabanza.

¿Cuáles son los beneficios de un buen elogio?

A la hora de enfrentarse a un elogio, lo primero que debemos pensar es en los múltiples beneficios que puede aportar tanto a la persona que lo da, como a la persona que lo recibe.

Entre estos beneficios estaría:
* Favorece el buen clima en una relación.
* Es una excelente manera de reconocer un trabajo, una actitud o un comportamiento.
* Las personas que reciben buenos y acertados elogios demuestran una mayor y mejor predisposición para una crítica constructiva.
* Es otra manera distinta de dar las gracias.
* Sirve para crear vínculos.
* Fomenta la felicidad en uno mismo y en el otro.
* Siempre se centra en lo positivo por encima de lo negativo.
* No cuesta nada, sólo el tiempo de que dedicamos a darlo.
Ahora que has podido leer alguno de los beneficios, viene el momento de que te enseñe el cómo. Para ello me he servido de un excelente manual titulado Manual de la comunicación personal de éxito, de Teresa Baró y que desde Justifica tu respuesta aprovecho para recomendarte.

10 Consejos para elaborar el mejor elogio para tus alumnos.

1. Sinceridad. Un elogio que no es sentido, no es un elogio. Si hay algo que destacaría de un buen elogio es, por encima de todo, su honestidad.
No soy partidario de engañar a un alumno con un elogio que no me creo. Además, si no es honesto, es muy probable que el alumno se sienta engañado.

2. Gratuidad. Debes imaginarte que una alabanza es lo más parecido a un regalo. Y cuando se regala, debe regalarse sin esperar nada a cambio, sin esperar ninguna contrapartida.

3. Merecimiento. Un buen elogio debe ser algo merecido por tus alumnos. ¿Qué quiere decir esto? Pues que debe ser algo que se salga de lo normal, es decir, no se puede elogiar lo que debería ser una obligación.

Por ejemplo, no puedo elogiar a un alumno porque llega puntual a clase todos los días. El elogio a un alumno sobre puntualidad se lo daré si por una determinada razón ha sido puntual, pese a las dificultades que haya podido tener.

4. Actitud y esfuerzo. Creo que el tipo de elogio que debes dar a tus alumnos debe ir enfocado hacia su actitud y hacia su esfuerzo. ¿Por qué? Pues porque son dos cualidades que requieren de acción, voluntad y determinación.

Además, no son cualidades o atributos que nos vienen dados como, por ejemplo, la inteligencia. Por tanto, el alumno debe darse cuenta de que una alabanza se gana desde el trabajo.

5. Inmediatez. Otro de los consejos para dar un buen elogio tiene que ver con la inmediatez del reconocimiento. Por tanto, no dejes pasar mucho tiempo entre logro y elogio, ya que este podría perder efecto.

6. Discreción. Aunque no siempre, en mi caso me gusta elogiar a un alumno desde la privacidad y la discreción. Creo que cuando se da un elogio hay que tener muy en cuenta el entorno en que dicho elogio se produce porque puede acabar siendo motivo de burla o envidia por parte del grupo clase.

7. Forma. Es muy importante encontrar las palabras justas, es decir, un buen elogio debe ser breve, directo y con un tono de voz que no suene a exagerado.

También es importante mirar a los ojos del otro. En mi caso lo que hago es elogiar con un semblante serio y, al final del mismo, esbozar una leve sonrisa.

8. Concreción. No hay peor elogio que aquel que el alumno recibe y no es capaz de entender. Es por eso que debe ser breve, conciso e ir al grano. Aquí tienes un ejemplo:
* Te felicito por la buena redacción del ejercicio sobre (…) En especial me ha gustado mucho el vocabulario específico que has utilizado. Has hecho un magnífico trabajo.

9. Momento oportuno. Es tan importante el elogio como el momento en que das ese elogio a tu alumno. En este sentido, hay que evitar dar un elogio cuando se tiene previsto pedirle algo a un alumno.

10. Buen uso. Haz del elogio un buen uso y no un abuso. Si elogias demasiado, el elogio pierde su efecto. Recuerda que debe ser la recompensa a algo “extraordinario”, no a algo rutinario.

El arte del elogio. A modo de conclusión.

Si has leído estos diez consejos sobre cómo alabar a un alumno, te habrás dado cuenta de que, efectivamente, es todo un arte.

Pero todo arte tiene su recompensa y la que recibes como docente es el agradecimiento, la satisfacción por el trabajo bien hecho. Y todo ello sin esperar nada a cambio.

Ojalá que en tus clases encuentres cada día una oportunidad para la alabanza. Y ojalá que esa oportunidad te ayude a afianzar el vínculo emocional entre el alumno y tú.

Fuente del artículo: Manual de la comunicación personal de éxito, de Teresa Baró,
Fuente bibliográfica
 MOLL, SANTIAGO, 2016. 10 Efectivos consejos para dar a un alumno un buen elogio. Justifica tu respuesta [en línea]. [Consulta: 15 febrero 2017]. Disponible en: http://justificaturespuesta.com/10-consejos-dar-elogio-alumno/. 


26 nov 2016

Motivar al desmotivado





He aquí un escenario demasiado común:

Un grupo de estudiantes de la escuela primaria o intermedia son rebeldes, irrespetuosos, y bajo rendimiento académico y social en el aula. No aprecian el valor de la educación. El maestro, a pesar de las buenas intenciones y la pasión, es visto como una figura de autoridad de confrontación o irrelevante.Los estudiantes no están dispuestos a participar en clases o programas de asesoramiento tradicionales.

Enseñanza en el aula se puede lograr mejor - y, a veces puede sólo sepuede lograr - si un estudiante está dispuesto a ser enseñado. Tutoría y programas de asesoramiento tradicionales sólo son eficaces si un estudiante quiere tomar ventaja de ellos. Un número alarmante de no motivados, los niños de primaria y secundaria de bajo rendimiento no están dispuestos a hacerlo.


Entonces, ¿qué puede hacerse?

Enfoque, Compromiso, Refuerzo, Eficacia, Diversión

* La meta: Los estudiantes que respetan a sus maestros, las escuelas, los pares, y el proceso de aprendizaje.
* La clave: La motivación del estudiante.
* Beneficio adicional: proyecto de aprendizaje servicio significativo para los estudiantes de secundaria.
Una estrategia eficaz de la motivación del estudiante debe incluir todos estos cinco componentes:

1. Enfoque
Los maestros deben estar listos, dispuestos y capaces de concentrarse principalmente en la motivación. Muchos de los programas educativos y sociales suplementarios valiosos están disponibles. Pero el aprendizaje en el aula y programas suplementarios habrán disminuido mucho valor (o ser completamente carente de valor) si los estudiantes son ambivalentes o no están dispuestos a participar. estudiantes sin motivación no es probable que abrazar el aprendizaje en clase o participar en tutoría, ayuda con los deberes, o programas de asesoramiento tradicionales.

2. Compromiso de tiempo
Los maestros y administradores son conscientes e incluso protectora de tiempo curricular. Sin embargo, una estrategia que requiere sólo 15 minutos a la semana puede proporcionar un excelente rendimiento de tiempo invertido. Y teniendo en cuenta la cantidad de tiempo perdido en la disciplina de los estudiantes, sin motivación ingobernables, una inversión de 15 minutos por semana en la motivación dará lugar a un aumento neto en el tiempo real de enseñanza.

3. Refuerzo través de la repetición
El conejo de Energizer puede seguir y seguir. Sin embargo, una estrategia de motivación para los estudiantes de primaria y secundaria requiere refuerzo repetitivo. Los maestros deben incluir esta pieza de la estrategia si esperan para ser eficaz.

4. motivadores eficaz
El éxito de toda estrategia de motivación requiere un motivador eficaz. Una historia que circula alrededor del Internet habla de un padre llevar a su hija a una función escolar. La hija, por miedo a ser avergonzado por su padre, se declaró: "Papá, hagas lo que hagas, no cantar." El padre era Billy Joel. Sea o no esta historia es verdadera, el sentimiento es ciertamente creíble. No importa que los padres o tutores son, sus advertencias u ofertas de ayuda son a menudo ignorados. 

Si los maestros y administradores son afortunados de tener, estudiantes flexibles respetuosas, una estrategia de motivación específica no es necesaria. Sin embargo, en las aulas crónicamente ingobernables y / o los que tienen bajo rendimiento, estudiantes desmotivados, los deseos de las figuras de autoridad adultas se tienen en cuenta. 

Por desgracia, esto a menudo se eleva al nivel de falta de respeto y desafío. Sin embargo, los estudiantes de la escuela secundaria logrado académicamente son modelos muy poderosos. En virtud de su ser mayores, que son automáticamente "fresco" y respetado. Ellos son vistos como compañeros de más edad y por lo tanto fácil de relacionar con - sobre todo si comparten intereses comunes.

5. Diversión para los estudiantes
El ingrediente no tan secreto para cualquier actividad de motivación es asegurarse de que es divertido. Como estamos a punto de ver, el chat de vídeo (a través de Skype, Facetime, u otros medios de comunicación) es divertido. Esta es una actividad que los estudiantes esperan participar en

Un programa de motivación único
Estos cinco componentes se encuentran en el núcleo de un recurso que he desarrollado para los maestros de primaria y secundaria que también funciona como una oportunidad de servicio a la comunidad para estudiantes de secundaria. 

El programa, llamado al hombro Gigantes, aboga por una estrategia para motivar de manera repetitiva los estudiantes de primaria y secundaria de bajo rendimiento a respetar a sus maestros, compañeros, escuelas, y el proceso de aprendizaje a través de 15 minutos, los chats en línea una vez por semana con logran académicamente alta estudiantes de la escuela que aprecian el valor de la educación.

Los estudiantes son emparejados de acuerdo a los intereses (deportes, música, arte, danza, etc.). Por ejemplo, un miembro del equipo de fútbol del instituto está emparejado con un estudiante que ama el fútbol. Un grupo de tres parejas de estudiantes de más edad / jóvenes comparte un ordenador o tableta para el chat en línea semanal. Con sólo cinco computadoras, 15 mayores / los pares de estudiantes más jóvenes pueden ser alojados en 15 minutos, 30 pares de estudiantes en 30 minutos, etc.

El proceso de implementación es simple. Los estudiantes de secundaria comienzan una rama de la OGS de la misma manera que lo haría cualquier otro club de la escuela. Los estudiantes son supervisados ??por los maestros o miembros de la facultad, en cada escuela, como es el caso en cualquier actividad escolar.

Es de 15 minutos por semana de tiempo realmente suficiente?
El único propósito de este programa es motivar a los estudiantes que interactúan con sus compañeros de más edad que participan. Como resultado, los estudiantes más jóvenes estarán más dispuestos a poner en el tiempo requerido para más actividades que requieren mucho tiempo, tales como el aprendizaje en clase, tutoría, ayuda con los deberes, o Gran Hermano / programas de asesoramiento de tipo hermana mayor.

Beneficios para los estudiantes de primaria y escuelas

* Estimula la motivación
* Enseña habilidades de comunicación
* Fomenta el respeto a los maestros y la escuela
* Fomenta el respeto por el proceso de aprendizaje
* Proporciona un reconocimiento por el éxito y los intentos de tener éxito
* Contadores bajas expectativas personales
* Reduce la pérdida de tiempo en los estudiantes disciplinar
* Enseña habilidades informáticas
* Divertido y emocionante
* El tiempo mínimo de compromiso
* Fácil de implementar

Beneficios para los estudiantes de secundaria y escuelas

* Enseña el liderazgo
* Enseña responsabilidad
* Proporciona un servicio valioso de la comunidad
* Proporciona una actividad hoja de vida digno cuando se aplica a los colegios y empleo en el futuro
* Proporciona una cobertura potencial positivo de la escuela o los estudiantes de la televisión local, la radio y otros medios de comunicación
* Proporciona una nueva relación dinámica entre las escuelas Partnered
* El tiempo mínimo de compromiso

* Fácil de implementar

Fuente biblioráfica
DALE, C., 2015. Motivating the Unmotivated. Edutopia [en línea]. [Consulta: 27 noviembre 2016]. Disponible en: https://www.edutopia.org/blog/motivating-unmotivated-chelsea-dale. 

28 oct 2016

Cómo motivar a tus alumnos a aprender en cinco pasos




La motivación es un ingrediente esencial en el aprendizaje y, en ocasiones, uno de los más complicados de conseguir en el aula. Un alumno desmotivado no escucha, no se esfuerza, pierde interés y puede llegar a dificultar el desarrollo de la clase. Te damos claves para motivar a tus alumnos, ayudarles a encontrar lo que les apasiona y despertar en ellos las ganas de aprender, en cinco sencillos pasos.

CINCO PASOS PARA MEJORAR LA MOTIVACIÓN

1. Busca lo que les apasiona. 
Puede ser un tema en concreto, un método de aprendizaje, un espacio de trabajo… Se trata de buscar aquello que encienda la chispa de la motivación, algo que llame su atención y despierte el interés por aprender. Escucha y conoce a tus alumnos para descubrir su pasión y ayudarles también a ellos a reconocerla. Una buena herramienta es la aplicación de la teoría de las inteligencias múltiples en el aula, que permite poner en prácticas estrategias didácticas diferenciadas, según la inteligencia que esté más desarrollada en el alumno o según la que se quiera trabajar. Aquí tienes ideas y recursos para probarla en clase. 

2. Plantea el aprendizaje como un descubrimiento. 
Animar a los alumnos a que participen, crear expectativas con una meta atractiva e implicarles en el proceso de aprendizaje es clave para motivarles. El trabajo por proyectos, por ejemplo, es una estupenda opción y, además, al colaborar e investigar en equipo con otros alumnos, puede contribuir a aumentar su motivación. La iniciativa 20-Time, que propone a los estudiantes dedicar un 20 por ciento del horario escolar a sus propios proyectos personales, también es una idea muy interesante.

3. Enfoca el contenido desde la práctica. 
Siempre que sea posible, relaciona el aprendizaje con la realidad cercana de tus estudiantes, de modo que sean capaces de ver la utilidad de aquello que están aprendiendo. Así es mucho más fácil que se impliquen y se interesen y recordarán y afianzarán lo aprendido de manera mucho más eficaz. Por ejemplo, repasa química con experimentos y objetos cotidianos, enseña física en el parque de atracciones o muestra el lado más divertido y práctico de las matemáticas con retos y enigmas de la vida cotidiana.

4. Utiliza las TIC. 
Tus alumnos son nativos digitales y las TIC llaman su atención de forma natural. Puedes aprovechar este interés y apoyarte en las nuevas tecnologías para presentar los temas en el aula, completar los contenidos o trabajarlos de una forma diferente. Pero, sobre todo, anima a tus alumnos a utilizarlas para aprender: documentarse, practicar lo aprendido, ampliar conocimientos, llevar a cabo proyectos y experiencias… En nuestro blog tienes multitud de recursos para todas las asignaturas y temas,  ideas para usar en clase las nuevas tecnologías –desde las redes sociales hasta los videos de Youtube–, que pueden ayudarte a sacar todo el partido educativo a las TIC.

5. Practica el refuerzo positivo. 

Un niño desmotivado puede estar también desilusionado y desanimado porque le resulta difícil mantener el ritmo de la clase, no mejora sus calificaciones o no resuelve bien los trabajos de clase. Puedes contribuir a romper ese círculo vicioso desmotivación-fracaso mediante el refuerzo positivo y el apoyo a conductas o actitudes positivas, para valorar más que los resultados. De este modo estarás animando a tus alumnos a seguir intentándolo, aprender de los fracasos y buscar soluciones sin rendirse. Reconoce el trabajo de aquellos alumnos a los que les cuesta más avanzar y premia el esfuerzo. Puedes utilizar los sistemas de recompensa que se aplican en la gamificación, como ClassDojo OpenBadges.


Fuente bibliográfica
Cómo motivar a tus alumnos a aprender en cinco pasos. aulaPlaneta [en línea], 2016. [Consulta: 28 octubre 2016]. Disponible en: index.html. 


3 oct 2016

“El bullying en las escuelas es el reflejo de una sociedad violenta”




“El bullying que sucede cuando un niño maltrata a un compañero de la escuela es el reflejo de una sociedad violenta, porque ese chico replica lo que aprendió del mundo de los adultos y por lo tanto también desde ese lugar deben venir las enseñanzas  para superar estos casos de violencia escolar  cada vez más frecuentes en nuestro país”, explicó a El Territorio la licenciada en psicología Lucrecia Morgan, que preside el Equipo Anti Bullying de Argentina (ABA). 

El Equipo Anti Bullying de Argentina está conformado por un grupo de psicólogas especialistas en el abordaje de este tipo de violencia que se da generalmente entre niños y adolescentes de 9 a 15 años en escuelas, clubes y espacios en los que conviven grupos de esas edades. 

Al empezar la entrevista, la licenciada Morgan advirtió que “se equivocan los que piensan que el bullying es cosa de chicos y minimizan la cuestión creyendo que entre los mismos niños deben arreglar esos tantos”. Según su visión, “el bullying es un problema serio que afecta a uno de cada cuatro chicos que en la escuela primaria y secundaria le tiene miedo a algún compañero”.

Según la profesional, “es necesario que padres, directivos escolares y docentes tomen conciencia del grado de peligro que existe en este tipo de violencia escolar, no sólo para ayudar a los alumnos a superar ese miedo con el que viven adentro de la escuela, sino también para evitar daños mayores que pueden derivar en casos de tragedias o suicidios como ya ocurrió en nuestro país”.  

Según Morgan, “el bullying necesita la intervención de los adultos para superarlo  y los estudios que se hicieron en esta materia indican que es muy poco probable que la situación de maltrato cambie si no hay mediación de padres, docentes y las autoridades educativas de la institución.”

La especialista destacó que  “la clave está en el trabajo con los adultos, por eso cuando vamos a dictar talleres a los colegios por esta problemática, lo primero que decimos es que no sirve trabajar el tema sólo con los chicos, que es necesario involucrar a  padres y docentes, que deben estar capacitados para saber qué hacer ante estos casos y cómo trabajar para solucionarlos”.

Características del bullying
Para explicar qué es el bullying, la licenciada Morgan dijo que “es fundamental entender de qué estamos hablando porque hoy en día esta palabra está bastante instalada en la sociedad pero muchas veces se la confunde con otro tipo de agresiones”.
En ese sentido, dijo que “el bullying es una categoría específica de la violencia escolar que se da entre pares. Generalmente de un alumno hacia otro o de un grupo de chicos a otro; donde claramente hay una situación de agresión que puede ser física o verbal hacia la víctima”.

Explicó que “esa agresión es persistente en el tiempo, por eso es tan nociva. Porque no es un ataque que comenzó y terminó en un momento determinado, sino que se extiende en el tiempo. Es como el ejemplo de la gota de agua de la tortura china, que termina siendo tan cruel por su sostenimiento a lo largo del tiempo. Por eso, lo terrible del bullying para el niño que lo padece no es tan solo la intensidad del ataque, sino la persistencia en el tiempo, que va erosionando todos sus recursos para defenderse”.

Otra característica del bullying, según la especialista, “es  que siempre implica una relación con desbalance de poder. Es decir que el chico hostigado se siente en inferioridad de condiciones frente a los hostigadores. O porque se encuentra solo, o porque los otros son más, o porque tienen más fuerza. Por diversas razones o motivos, el niño que es víctima se siente con poca o nula capacidad de defensa  para hacer frente a quienes lo maltratan”.

En ese contexto de agresión,  según la licenciada Morgan, “el bullying  genera consecuencias graves a corto y a largo plazo en el niño que lo sufre, porque como no puede controlar la situación se ve desbordado. Inclusive en la edad adulta nos encontramos con gente que sufre ansiedad, depresión y diversos tipos de trastornos como consecuencia de haber sido víctimas de bullying en la edad escolar”.

Los que miran son cómplices
Según explicó Morgan, “otra  características del bullying es que no sólo hay un agresor y una víctima, sino que hay todo un grupo humano que es parte del hostigamiento, ya sea porque alienta a que se concrete la agresión o porque mira y no hace nada para evitarla.”

La especialista describió a esa población como “grupo disfuncional, donde hay una dinámica en la que se provoca la situación del bullying, donde cada uno ocupa un rol: la víctima, el victimario y los espectadores, sean activos o pasivos”. 

Luego destacó que “es fundamental el rol de los que miran porque terminan siendo cómplices de esa situación violenta” y en ese sentido explicó que “si ese público toma un rol de defensa hacia la víctima es muy posible que la situación se pueda superar”.

Morgan adujo que “los chicos que miran como un compañero agrede a otro son parte de ese grupo disfuncional y su actitud ya sea de reírse o de avalar la agresión alimenta el flujo de poder hacia el agresor para que esa situación se siga repitiendo. Es decir, el público que observa la agresión como si fuese un espectáculo alimenta ese circuito de violencia. Por eso es fundamental explicar a los chicos que, en materia de violencia, no hay términos medios y no podés mantenerte al margen si la ves. Tenés que frenarla. Si no lo hacés sos parte de esa violencia y la estás  avalando”.

Qué se debe hacer
“Lo primero que hay que hacer en una intervención ante un caso de bullying es contener a la víctima. Hacerle saber que vamos a hacer algo al respecto. Y que se va a trabajar para que la situación de violencia no se repita”, explicó la directora del Equipo Anti Bullying de Argentina.

Luego dijo que también es fundamental “sancionar al agresor, pero no una mera sanción punitiva, sino una sanción educativa que sirva efectivamente para que esa conducta se modifique”.

Y también es fundamental “trabajar con todo el grupo, para que tomen conciencia de lo que están haciendo, para explicar los daños de esa conducta y para generar lazos de solidaridad e inclusión en el grupo”.   

Añadió: “Es necesario que todas las instituciones educativas trabajen en reglamentos escolares que incluyan al bullying como un tipo de violencia propio de la escuela, porque de no ser así, directivos y docentes no saben qué protocolo seguir en estos casos” y advirtió que “es necesario que los reglamentos escolares contemplen  límites precisos sobre lo que no se debe hacer en un  aula, con sanciones ejemplificadoras para el que agrede”.

Seguidamente, destacó que “lo que no hay que hacer es naturalizar la situación porque de esa manera los adultos responsables se convierten también en cómplices  de esa violencia escolar”

Dijo que “aquel maestro que mira para otro lado cuando ve que hay un alumno que agrede a otro, no está cumpliendo bien su rol de educador. Tampoco el padre o la madre que se ríe o toma a chiste cuando su hijo le cuenta que en la escuela le pusieron tal apodo al compañero por alguna característica física no está educando”.

Cuando la violencia llega a Internet
Con la llegada masiva de tecnología a la vida cotidiana, las agresiones que suceden dentro de la escuela se siguen replicando fuera de ella, porque los alumnos en sus hogares siguen conectados a redes sociales en las que cuentan lo sucedido, opinan al respecto y hasta difunden videos de la agresión.

Según la licenciada Morgan, “ese caso de bullying se transforma entonces en ciber bullying porque empieza a circular por internet y esta conducta creció mucho durante los últimos cinco años porque está relacionada con el uso intensivo de tecnología que tienen los niños y los adolescentes”.

En este sentido, la psicóloga explicó que “el ámbito de la virtualidad es un campo a trabajar mucho tanto dentro como fuera de las aulas. Docentes y padres deben involucrarse con la participación de sus hijos en la actividad virtual, porque por más que desde la técnica les cueste entender el funcionamiento, desde los valores es fundamental la mirada de un adulto responsable sobre la actividad de su hijo en la web”.


Seguidamente dijo que “en nuestras capacitaciones siempre destacamos que lo que está mal en la vida cotidiana también está mal en Internet y que es tanto o más dañino agredir a alguien por las redes sociales porque aumenta exponencialmente la cantidad de público ante ese hecho de violencia”.


Fuente bibliográfica
«El bullying en las escuelas es el reflejo de una sociedad violenta». [en línea], [sin fecha]. [Consulta: 4 octubre 2016]. Disponible en: http://www.elterritorio.com.ar/nota4.aspx?c=0970097026321224. 
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