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21 oct 2017
Ojo con los sueños, pueden cumplirse o frustrarte
Últimamente
he leído en noticias deportivas comentarios del tipo "de pequeña soñaba
con llegar a unos juegos olímpicos y no pararé hasta conseguirlo",
"desde niña quería ser número uno y no he parado hasta conseguirlo".
Cuando leemos esta declaración a una número uno o a alguien que ha alcanzado su
sueño olímpico, solemos valorar su empeño,
su tesón, su disciplina y la determinación con la que soñaban
desde niños. Pero claro, solo nos hacemos eco de aquellos que soñaron y lo
lograron.
Pero, ¿cuántos sueños determinantes, categóricos,
basados en el resultado, se quedaron en el camino?, ¿cuántos soñadores
frustrados nos rodean? Muchos, muchísimos. De esos no nos enteramos... porque
no llegaron, porque se avergüenzan, porque no les bastó el talento a pesar de todos
los valores y el ahínco con el que pudieran trabajar.
Muchos
padres, educadores o entrenadores "restriegan" a sus hijos y
deportistas estas frases: "¿Te das cuenta? Desde pequeña empeñada en ello
y a base de esfuerzo lo ha conseguido", comparando así la voluntad,
la actitud, el espíritu de lucha o cualquier otra variable que puedan tener los
suyos en comparación con los que sí lo consiguieron. Y esto no hace más que
frustrar a quien desea destacar y ser brillante.
Pero
queridos padres, madres y entrenadores. No
todo es actitud, no todo es soñar. Hay mucho más. Al margen del esfuerzo,
del trabajo, de la perseverancia y de todo lo que supone inversión personal,
hay talento, hay recursos, hay un pellizco de suerte, hay otros factores no
controlables.
Así que
quien sueña a lo grande, tiene un talento prodigioso y además se esfuerza al
máximo, puede, que con un poco de suerte, pueda llegar a ser número uno. Porque
quien haya soñado con ser número uno, seguramente, que por mucho que se haya
esforzado, habrá sufrido una gran frustración. ¿Me entienden?
No presionen a sus hijos con sueños que no
dependen de ellos, porque una cosa es desear algo y otra,
pensar que por el simple hecho de desear y trabajar en ello, los deseos se
convertirán en realidad.
Dejemos
que los deportistas, con sus valores y sus entrenamientos, disfruten, sean
personas de bien, responsables, disciplinadas, trabajadoras, y con todo eso,
suerte mediante, algún día disfruten del éxito. Y que cado uno defina el éxito como le venga bien. Porque el éxito no
está en ganar, ni en ser el número uno, salvo para algunos contados con los
dedos de la mano. El éxito está en la
superación personal, en aquello que tú defines como éxito.
¿Se
pueden imaginar cuántos sueños rotos hay en el camino, cuántos corazones
frustrados, cuántas personas creyendo que no son lo suficientemente buenas y
que han decepcionado a los suyos no estando a la altura de las expectativas? No es un precio que valga la pena pagar.
El éxito está en
nuestra entrega, valentía, en intentar ser mejores deportistas y mejores
personas. El éxito está en la superación
personal. Entrenarse para la vida es entrenarse para vivir conforme a
nuestras expectativas, con honradez, honestidad y buscando ser felices y
disfrutar del momento. Nada ocurre si tú
no te involucras.
Fuente bibliográfica
Ojo con los sueños, pueden cumplirse o frustrarte. MARCA.com [en línea], [sin fecha]. [Consulta: 21 octubre 2017]. Disponible en: http://www.marca.com/blogs/entrenate-para-la-vida/2017/10/21/ojo-con-los-suenos-pueden-cumplirse-o.html.
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