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10 abr 2018

La “selfitis”, ¿una tendencia de moda o un trastorno psicológico?

Por: Fabián Induti

¡Revelador! ¿Por qué dicen que el exceso de selfies denota falta de sexo?

La “selfitis”, ¿una tendencia de moda o un trastorno psicológico?

Conocé los motivos por los cuales el exceso de auto sacarse fotos puede llegar a ser preocupante. La opinión de especialistas.

La evolución de los dispositivos móviles trajo consigo la moda de las selfies, una tendencia que es furor en todo el mundo pero que en algunos casos puede preocupar más de lo pensado.

Cuando comienza a repetirse de manera constante y compulsiva, esta acción fue denominada como “selfitis” en el estudio publicado en la International Journal of Mental Health and Addiction, realizado por los investigadores Janarthanan Balakrishnan y Mark Griffiths.

“Es el deseo obsesivo compulsivo de tomarse fotos y publicarlas en las redes sociales como una manera de compensar la falta de autoestima y llenar un vacío en la intimidad”, sostienen en su artículo los investigadores de la Universidad Nottingham Trent y la Escuela de Administración Thiagarajar (India).

No importa el país, las selfies son tendencia mundial y su utilización crece día a día.. / AFP PHOTO / ATTA KENARE

Según el profesional Balakrishnan, en diálogo con New York Post, este supuesto trastorno psicológico puede ser peligroso cuando quienes lo padecen “pueden mostrar síntomas similares a otros comportamientos potencialmente adictivos”,


Mediante el análisis de dos millones de fotos provenientes de la red social Instagram, Nadav Hochman, Lev Manovich y Jay Chow llegaron a la conclusión en 2013 que las personas de sexo femenino, entre 23 a 25 años de edad, son las que más selfies se toman.

Chicos y adultos aprovechan sus dispositivos móviles para tomarse selfies en distintos momentos de su vida.. (AP Photo/Nicolas Aguilera)

Según el estudio difundido por el portal Psicología y Mente, se puede identificar a una persona con “selfitis” si la cantidad de selfies son significativas durante el día, pero también se tiene en cuenta la manía de compartir dichas imágenes en sus redes sociales.



Las tres fases de la Selfitis
De acuerdo con la Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés), existen 3 etapas o fases de la “selfitis”.


Selfitis borderline: la persona se toma una cantidad mínima de tres selfies al día, pero sin compartirlas en redes sociales.

Selfitis aguda: el individuo se toma autorretratos por lo menos tres veces al día, para luego compartir cada uno de ellos en las redes sociales.

Selfitis crónica: sucede cuando la persona siente un impulso de sacarse selfies a todo momento, así como de compartir dichas fotos en las redes sociales más de seis veces al día.

Tu vida sexual, según las selfies


Pampita, una habitué de las selfies.

De un total de 800 casos analizados, el 83% de ellos no tenía una vida sexual activa, contradiciéndose con sus perfiles de redes sociales, en donde se definían como “sexies” y/o “deseados”. 

“Publicar selfies en Internet puede ser una forma de liberar la insatisfacción sexual“, señaló Christyntjes van Gallagher, director de la Universidad Wageningen.

No obstante, que las parejas intercambien selfies sexuales puede ser una opción recomendable para encender el deseo entre ambos.



Fuente bibliográfica
INDUTI, F., 2018. ¡Revelador! ¿Por qué dicen que el exceso de selfies denota falta de sexo? [en línea]. [Consulta: 11 abril 2018]. Disponible en: http://viapais.com.ar/argentina/364030-la-selfitis-una-tendencia-de-moda-o-un-trastorno-psicologico/. 



22 abr 2016

Trucos para mejorar tus selfis

Por: Andrea Azcu


Después de la famosísima instantánea de Ellen DeGeneres, la palabra selfi
 se popularizó para denominar la autofoto (una foto hecha a uno mismo).


Ser modelo y fotógrafo al mismo tiempo es algo común hoy en día, pero no fácil.  Hacer el click y posar, además de salir divina o guapo, requiere de habilidad y de unos trucos para mejorar la imagen que, seguro, unos segundos más tarde estará circulando en las redes sociales.

“Este tipo de imágenes han hecho furor en la internet. Si aún no sabes qué significa, la selfi, como se llama, es un autorretrato que se toma la persona desde un celular o cámara de fotos. Hasta las celebridades han adoptado esta modalidad para hacerse conocer y acercarse a sus fans”, se lee en el portal www.imujer.com.

Después de la famosísima instantánea de Ellen DeGeneres, la palabra selfi se popularizó para denominar la autofoto (una foto hecha a uno mismo).

Actualmente, existen muchas maneras de hacer selfis perfectas, por ejemplo aplicaciones que ofrecen distintos filtros y funciones de edición de tus fotografías como Instagram, Retrica, YouCam, Perfect Selfie Cam e Insta Selfie Cam.

“Elegir el filtro correcto a veces es angustiante, algunos resultan mejores que otros, pero lo bueno es que puedes seleccionar y probar varios antes de tomar una decisión final”, indica la web www.huffingtonpost.es.
Si quieres lograr una buena selfi es fundamental que tomes varias, en diferentes ángulos, y escojas la que más te guste.

Si sonríes o estás alegre en tus fotos, obtendrás un mejor resultado, excepto si la quieres para algo más formal, se recomienda en el portal: www.xatakamovil.com.

No fuerces tus gestos
Recuerda que la idea de la selfi es capturar la espontaneidad del momento, no hagas caras forzadas, trata de que sea natural. Cuando tengas la imagen correcta, usa alguna aplicación para editar y aplicar filtros fotográficos.

Iluminación
Intenta tener buena iluminación, ya sea natural o artificial, y que se proyecte tenuemente desde un costado, si estás en exteriores, o desde arriba, si estás en interiores; nunca delante  o detrás.

Fondo
Si estás en un lugar bonito, trata de que no solo salga tu rostro, sino el paisaje o sitio  visitado.

Posición

Coloca la cámara por encima de tu rostro e inclina  tu cabeza a un costado. Asegúrate de que sea tu mejor perfil e intenta tomar la imagen lo más lejos posible de tu rostro.

Fuente bibliográfica: http://www.la-razon.com/suplementos/mia/Trucos-mejorar-selfis_0_2459754042.html

20 ago 2015

El síndrome selfie

Selfie
El síndrome selfie
Fuente bibliográfica
VELA, ALFREDO. 2014 . El síndrome selfie #infografia #infographic #photography. TICs y Formación [en línea]. [Consulta: 14 agosto 2015]. Disponible en: http://ticsyformacion.com/2014/08/25/el-sindrome-selfie-infografia-infographic-photography/. 

20 ago 2014

Las selfies, nuestra nueva pasión narcisista

Dos historias recientes, una risueña y otra trágica, han colocado en un primer plano el tema de las selfies, los retratos digitales que las personas sacan de sí mismas y que suben diariamente por millones a las redes sociales. Habiéndose masificado los dispositivos que permiten sacar fotos en cualquier ocasión, pocos resisten la tentación de incluirse, mediante la distancia de su brazo, en la eternidad del instante.
Lo que no estaba previsto es que en la lista de cultores de las selfies ingresara uno de nuestros antecesores en la escala de la existencia. De allí viene la primera historia: una batalla legal por elcopyright se ha desatado en torno de la selfie que un macaco tomó de sí mismo, en Indonesia, con la cámara del fotógrafo inglés David Slater. Se cuenta que el simpático macaco robó la cámara y, seducido por el ruido de los clics, comenzó a jugar con ella, a disparar al aire y a sacarse fotos a sí mismo.
La sonrisa cuidadosamente elaborada (como en toda selfie), la expresión juguetona y los ojos pícaros fijos en la cámara confirmarían la teoría de Darwin, aunque no hubiera ninguna otra evidencia.
Es que el macaco sonríe con una sutileza y una ironía insuperables, como si hubiera podido entrever el problema que causaría. Porque la ley sostiene que el dueño de los derechos de autor de la imagen es de quien saca la foto, pero ¿qué sucede cuando el que saca la foto es un mono? Wikipedia commons, el sitio de imágenes de uso gratuito, la publicó sin comprar los derechos bajo el argumento de que los monos no pueden poseer derechos de autor y que, por lo tanto, la imagen pertenece al dominio público.
En este punto, no debiéramos olvidar que los monos tienen algún lejano copyright sobre el hombre mismo, pero es cierto que no pueden patentar sus ocurrencias. Pero toda la discusión es, junto al autorretrato, gloriosa. Para tornar las cosas más graciosas o grotescas, Slater argumentó, en defensa de sus intereses, no sólo que pagó el viaje y que el equipo fotográfico le pertenecía, sino que, para la ley, un asistente no es dueño del copyright. "Creo que el mono fue mi asistente", dijo, intentando quitarle protagonismo, aunque concediéndole sin darse cuenta un estatus casi humano. Creer que el mono trabajó para él es, de todas maneras, de una ingenuidad conmovedora. Se enmarca en la ilusión del sujeto de servirse del mundo y de los objetos, sin sospechar que el mundo está también animado y que se sirve igualmente de nosotros.
En efecto, en este caso, el fotógrafo pagó miles de dólares para viajar a la selva, invirtió en conocimiento y equipos fotográficos, dispuso con minuciosidad la cámara para ser operada, y el mono se sacó una maravillosa foto para entregar al dominio público. Porque la sonrisa del mono refleja la ironía y acaso el agradecimiento de haber convertido al fotógrafo en su asistente. Para rematar la cuestión, Slater alegó que la fotografía es una profesión costosa y que "nos están quitando nuestro medio de vida". Indiferente a esos motivos, el monito dejó claro cuál de los dos podía estar en riesgo de extinción.
El problema es apenas un indicio de lo que puede venir. Algún día, menos lejano de lo que parece, cuando estemos compuestos de silicio al estilo cíborgs -mitad máquinas, mitad hombres-, se plantearán nuevos problemas de derechos de autor. Una posible selfie del hombre, a largo plazo, tal vez sea una delgada existencia entre el animal y la máquina. Pero, en todo caso, uno no puede dejar de intuir que el macaco está parodiando, con su selfie, nuestra nueva pasión contemporánea.
Aunque tal vez se esté riendo también un poco de nuestra especie y de nuestra pretensión de haberlos dejado atrás. Sabemos, por ejemplo, que los monos titíes tienen conversaciones educadas y que mantienen una etiqueta para hablar y dejar hablar. Interactúan por turnos y esperan durante unos cinco segundos después de que uno de ellos termina para responder. No hay más que observar una sesión del Congreso para dar por tierra nuestra evolución frente a los simios. Es que no sólo compartimos un 99% de nuestros genes con ellos. Hay quien señala, como el filósofo de Princeton Peter Singer, que los monos tienen el mismo nivel cognitivo que un niño, y que deberían tener derechos comparables, cosa que no ayuda a Slater. El otro Singer, el buitre Paul, acaso mire también la imagen del mono y vea en ella una selfie de la Argentina, cuya sonrisa parece decir: "¿Realmente creías que te íbamos a pagar?".
La selfie ha sido seleccionada como la palabra del año 2013 por los Diccionarios Oxford, se expande viralmente por nuestro planeta y abarca al presidente Obama en el memorial de Mandela, a Ellen DeGeneres en la noche de los Oscar, hasta llegar sin escalas a nuestro mono. El otro caso, sin embargo, que conmovió al mundo en estos días, fue el de un matrimonio polaco que murió al caer a un acantilado en el intento de tomarse una autofoto cuando se encontraban en el centro turístico Cabo da Roca, al oeste de Lisboa. Saltaron las vallas para buscar el mejor ángulo, pero esta sobredosis de ambición estética fue el paso que los llevó a la muerte.

Esta disposición a arriesgar todo por una mejora en la toma sólo puede comprenderse por la preponderancia que ha adquirido entre nosotros el parecer frente al ser. Y por la tendencia a convertir todas las vivencias en espectáculo, cuando a veces llaman a vivirse de manera no reproducible y singular. Unos pocos centímetros tras las barreras de protección, en busca de la perfección de la perspectiva, los llevó a despeñarse más de ochenta metros hacia el abismo. Como si el paisaje, que carece de sentimientos, hubiera cedido a su deseo y los hubiera devorado para permanecer, justamente, perfecto. Cosa que recuerda a aquellos indígenas que, agradecidos con los evangelizadores venidos de Europa, los devoraban en señal de respeto.
Como se ve, no hay que jugar de más con lo subhumano ni con lo extrahumano. Uno podría sacar conclusiones, aplicables también a otras esferas, sobre los efectos inesperados de pretender manipularlo todo. Pero, para culminar, el hombre había dicho con motivo de una exposición en Polonia de sus fotos de Portugal: "Como fotógrafo no soy un espectador pasivo, sino un cazador activo en busca de la mejor perspectiva". Como en las tragedias griegas, es siempre un impulso ciego el que lleva al cazador a cazarse a sí mismo. Es que, justamente, esta desgracia evoca la historia de Narciso, quien también murió al caer al abismo de su propia imagen. Enamorado de su rostro y de su belleza, murió ahogado mientras intentaba abrazar la perfección de su rostro, luego de inclinarse hacia el agua que lo reflejaba.
¿Son las selfies una categoría del narcisismo contemporáneo? ¿O son una nueva manera de compartir nuestra vida con los demás? En cualquier caso, una arqueología futura de nuestras imágenes no dejará de asombrarse ante el fenómeno. Podrían ser, por un lado, una actividad lúdica, apenas un acto de ansiedad comunicativa, la necesidad de compartirse a sí mismo o de romper con un aislamiento. Pero las selfies son también una politización de la propia imagen, una autopromoción en la que cada uno controla cómo quiere aparecer ante los demás. Como señala Boris Groys, vivimos bajo un régimen de autodiseño y autosimulación compulsivos. Pero nadie está ya interesado en la contemplación. Vivimos en una civilización en la que todos muestran algo, pero en la que nadie lo mira.
Tal vez sea nuestra propia muerte lo que buscamos conjurar con la producción en masa de imágenes de nosotros mismos. Porque la foto intenta contrarrestar el tiempo. Sin embargo, ante la marea de fotos que lo combaten, el tiempo adopta también la suave sonrisa del macaco, porque sabe que las propias armas servirán para comprobar nuestra derrota. En suma, si el Narciso contemporáneo necesita recordarle al mundo de manera serial su rostro, es porque ya no encuentra un reflejo que le devuelva su imagen original, un espejo en el cual reconocerse. Y así como algunas tribus llamadas primitivas tenían miedo a perder el alma mediante una foto, en nuestro caso tal vez delate, a la inversa, la búsqueda de esa alma perdida. © LA NACION
Fuente:http://www.lanacion.com.ar/1720119-las-selfies-nuestra-nuevapasion-narcisista

18 may 2014

El por qué de la selfie sexual

Los autorretratos hot como una fuente de estímulo.


Por: Patricio Gómez Di Leva 
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Hasta el año 2000 la palabra selfie era desconocida pero, con el gran avance de las redes sociales, apareció una práctica que pronto se transformó en moda y a la que se denominó selfie.
Su traducción: autorretrato. Los autorretratos existen desde antes de la aparición de las primeras cámaras de fotos, pero hoy son millones las personas que tienen acceso a él y ya no hay que esperar meses a que se termine una pintura, o días para el revelado de imágenes. En segundos, este autorretrato puede recorrer el mundo, ya sea desde la misma cámara o desde un celular.
Cualquiera que se haya ido de viaje solo sabe lo incómodo que es tener que pedir a otras personas que le saquen una foto, es por esto que la selfie resuelve el tema. Este soy yo con el obelisco de fondo o esta soy yo en el recital…
En el último tiempo, los autorretratos también avanzaron al plano sexual cuando los protagonistas pasaron a ser otras partes del cuerpo, además de rostros sonrientes. Sin duda, este intercambio de imágenes puede ser muy excitante y hasta una práctica recomendable para no caer en la rutina o para encender el deseo. Si bien el envío de fotos de los órganos sexuales es cada vez más habitual, el problema es que nunca se sabe dónde puede terminar esa imagen.
Muchos hombres y mujeres cuentan que estas fotos caseras son un estímulo muy excitante, incluso mucho más que las fotos eróticas profesionales o películas pornográficas. Esto se debe a la naturalidad del autorretrato, lo que hace que la fantasía parezca mucho más cercana a la realidad.
En las primeras selfies, predominaban fotos tomadas en espejos de baños o ascensores, pero hoy ya no se distinguen lugares. Lo que importa no es el lugar sino lo que se quiere mostrar. Y muchas veces lo que se quiere mostrar es todo.
La tendencia de compartir selfies demuestra que no sólo importa el lugar en donde uno esté, sino también lo que se está haciendo: se puede mostrar el antes o el después de un ardiente encuentro sexual, pero también están los que van un paso más allá y retratan el durante. Para algunos este es el fin de los límites entre lo público y lo privado. Lo que es indudable es la necesidad de compartir la vida al ritmo de reality.
Uno de los Autorretratos Hot más elegidos es el del After Sex y para muchos llegó a reemplazar al famoso cigarrillo que algunos consumían después del sexo. En este sentido, es un aporte muy saludable. Otro dato interesante es que, quienes practican elSexual Selfie experimentan sensaciones similares a las de incorporar a un tercero a la relación, pero con menores riesgos. Lo podríamos considerar como una alternativa intermedia entre la fantasía o de incorporarlo realmente.
El interés llego a tal punto que ya existen aplicaciones especialmente diseñadas para compartir Selfies Sexuales, ya que las tradicionales censuran esos contenidos. Quentin Lechemia, creador de una de estas redes sociales (Pornostagram), se ha transformado casi en un activista de la Selfie y defiende la posibilidad de compartir estas imágenes ya que, para él, la sexualidad es una parte más de la vida de las personas y se debería poder compartir de la misma forma que la foto de una pizza.
Finalmente, nadie está obligado a ver selfies que no quiera ver ni a autorretratarse, pero es importante comprender que ese autorretrato ya no es más de uno/a cuando se comparte.
Fuente:http://rouge.perfil.com/2014-05-03-45705-el-por-que-de-la-selfie-sexual/

17 may 2014

‘Selfie’ se convierte en la palabra en inglés del año para Oxford

El término no había sido introducido en el Diccionario en inglés de Oxford, pero en agosto fue colocado en la versión en línea
El actor Tom Hanks se fotograf�a a s� mismo junto al actor Steve Martin. 'Selfie' fue nombrada como la palabra mundial del a�o por el diccionario Oxford

(CNNMéxico) — Toma un smartphone, pon tu mejor mueca y celebra.Selfie es la palabra del año 2013 en idioma inglés, según losDiccionarios Oxford.
Y cuando compartas esa fotografía con filtro en Facebook, Twitter o Instagram, te unirás a millones de otros en todo el mundo que perpetúan una tradición iniciada hace más de una década, indica Oxford.
Los editores de los diccionarios creen que la palabra apareció por primera vez el 13 de septiembre de 2002 en una sala de chat australiana para describir una escena indigna.
Esta era la publicación: “Um, estoy borracho en el cumpleaños 21 de un amigo, me tropecé y caí sobre el labio (con los dientes frontales en segundo lugar) sobre una serie de escalones. Tenía un agujero de aproximadamente un centímetro a través del labio inferior. Y perdón por el enfoque, era una selfie”.
Sí: la primera mención conocida de la palabra selfie surgió de una boca embriagada, con dientes que se veían a través de su labio inferior.
Oxford indica que puedes escribirla con “ie”: selfie, o con “y”: selfy.
La escritura que elijas no cambia la definición: “Una fotografía que uno se toma de sí mismo, normalmente tomada con un smartphone o cámara web y subida a una red social”.
Completamente desconocida
La palabra selfie rondó la web casi totalmente inadvertida durante años después de su nacimiento.
Pero en 2012, comenzó a ascender a la fama digital, según Oxford.
De repente, todos en el mundo utilizaban la palabra cuando se tomaban fotografías a sí mismos.
Para agosto de este año, Oxford la proclamó una palabra verdadera del idioma inglés y le dio un lugar en el diccionario; pero esto no fue más que un paso hacia la infamia lingual. 
“La investigación de idioma realizada por los editores de los Diccionarios Oxford revela que la frecuencia de la palabra selfie en el idioma inglés aumentó en un 17,000% desde esta fecha del año pasado”, indicó Oxford al justificar su elección.
Selfie venció a siete competidores, incluidos twerk, schmeat (abreviación de carne producida sintéticamente en inglés) y bitcoin (un tipo de moneda digital) para el título de Palabra del Año.
Pero selfie no se echó a dormir en sus laureles, según Oxford. Ya fue muy productiva, al generar descendencia: dio origen a helfie (fotografía del cabello de uno mismo), belfie (fotografía de la espalda de uno mismo) y welfie (una selfie tomada mientras uno se ejercita, es decir, el tipo más molesto de autorretratos).
Así que, para celebrar, haz tu mejor duckface, tómate un autorretrato y publícalo en Instagram, Twitter y Facebook para celebrar.  
Pero cuidado con las fiestas de fin de año, ya que te arriesgas a tomar una drelfie, que es una fotografía de ti mismo mientras estás borracho.
Conveniente, ya que una drelfie fue la primera selfie —ya lo sabes— en Australia.

http://mexico.cnn.com/salud/2013/11/19/selfie-se-convierte-en-la-palabra-en-ingles-del-ano-para-oxford
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