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16 ene 2018

Siete trucos científicamente probados para mejorar tu memoria

Si quieres mejorar tu capacidad de recordar datos, prueba estas estrategias.
¿Quién no ha deseado alguna vez tener una memoria a prueba de bombas? Se trata de una cualidad útil en todos los ámbitos de la vida: con una buena memoria es mucho más sencillo llegar a ser un gran estudiante, pero también evitar un sinfín de fastidiosos descuidos en el día a día. En el blog Quid Corner encontramos un post imprescindible para los más olvidadizos: se trata de una recopilación de trucos para potenciar la memoria basados en estudios y evidencias científicas.

Método 'Loci'. Consiste en exprimir tus habilidades de memoria espacial. Sólo tienes que dar un 'paseo mental' por un lugar que conozcas a la perfección, por ejemplo tu propia casa. Trata de visualizar en cada estancia una parte de la información que necesitas recordar.

Acrónimos. Es más sencillo recordar una palabra o una frase que una gran lista de información. Forma acrónimos con las iniciales de los elementos que quieres memorizar. Por ejemplo, una lista de la compra: si necesitas pollo, azúcar, leche y olivas, tan sólo tendrás que grabar en tu mente 'PALO'. Al llegar al supermercado sabrás descifrarlo.

Rimas. Este truco se basa en lo que llamamos 'codificación acústica'. Construyendo rimas a partir de la información, recordarás todo con mayor facilidad y en el orden que te convenga.

Asociación. Otra estrategia para memorizar listados como los de la compra. Se trata de elaborar una especie de historia empleando los elementos de nuestra lista, de manera que cada uno acabe conduciéndonos al siguiente. Se supone que la visualización mental de la historia provoca que sea más fácil recuperar los recuerdos.

Troceado. Un truco para recordar números largos. Basta con dividirlos en porciones pequeñas: si el número tiene 16 cifras, sepáralo en cuatro partes de 4 cifras. Es además un ejercicio muy saludable que puedes practicar a diario.

Método PQRST. Ideal para estudiantes. Las siglas corresponden a las iniciales de 'preview, question, read, state, test' (previsualización, preguntas, lectura, respuesta, revisión). Hacemos una lectura rápida, formulamos preguntas importantes sobre el texto, leemos con detenimiento, respondemos en voz alta a las preguntas anteriores y finalmente revisamos si nos hemos dejado algo.

Escribir. Un clásico que funciona especialmente bien para aprender léxico en un nuevo idioma. Escribe en tarjetas las palabras que quieres memorizar con su traducción y revísalas tres veces al día. No tardarás en grabarlas en tu memoria para siempre.

Fuente bibliográfica
Siete trucos científicamente probados para mejorar tu memoria. abc [en línea], 2018. [Consulta: 16 enero 2018]. Disponible en: http://www.abc.es/ciencia/abci-siete-trucos-cientificamente-probados-para-mejorar-memoria-201801160813_noticia.html. 

12 feb 2016

Las 5 claves indispensables para leer un libro por semana

Las técnicas de lectura veloz son cada vez más solicitadas. Hay personas que llegan a leer hasta cuatro libros cada siete días. Pero, ¿cómo hacerlo?


 La biblioteca del Vaticano, una de las más nutridas del mundo. ¿Cuánto tiempo le llevaría leer todos estos libros con la técnica de Michael Jiménez?"

Leo despacio". "Cuando leo estoy tan cansado que me quedo dormido". "Leo y abandono el libro de inmediato". "Me asusta un libro de más de 400 páginas".

Éstas son sólo algunas de las excusas que los lectores anteponen cuando se les pregunta cuántos ejemplares han leído en un año. Y muchos de ellos son ciertos. El tema es cómo saltar esas barreras y convertirse en un "devorador" de obras.

Y en esa línea se dirige un artículo publicado en Harvard Business Review, en el cual su autor recuerda sus años de estudiante cuando un profesor de historia de América Latina lo inspiró y le enseñó a leer de manera compulsiva para poder ser parte de conversaciones en reuniones en las que jamás hubiera encajado.

El artículo, escrito por Peter Bregman -un norteamericano reconocido por ser formador de líderes en diferentes disciplinas-, rememora su paso por la Universidad de Princeton, en la época en la que el académico Michael Jiménez le enumeró los secretos para poder leer -al menos- un libro por semana.


Las técnicas de lectura veloz son cada vez más solicitadas. Hay personas que llegan a leer hasta cuatro libros cada siete días. Pero, ¿cómo hacerlo?


  


 Ulysses, de James Joyce. Una obra monumental que no debería ser leída con la técnica propuesta en esta nota


"Espero que no estés leyendo los libros palabra por palabra", le dijo Jiménez a su alumno cuando éste le consultó al respecto. Y fue allí cuando lo "iluminó". La respuesta, obviamente, fue positiva, a lo que el sabio profesor le aconsejó: "Escucha, tú no necesitas leer esos libros. Tú necesitas entenderlos". Por supuesto que Jiménez se refiere a títulos de no ficción, donde el lector no se sumerge en un mundo inventado por el escritor.

Fue en ese momento en que le enumeró las cinco claves para ser un lector rápido y voraz:

1 - Empezar con el autor. Leer una breve biografía sobre el escritor facilitará saber a quién se enfrenta uno. Una buena entrevista hecha al autor podría ser un buen comienzo para conocer respecto a sus ideas y sus creencias.

2 - Leer el título, el subtítulo, las solapas y el índice de contenidos. ¿Cuál es el argumento central del libro? ¿Cuál es el planteo que propone el autor? En ese momento, seguramente uno ya esté capacitado para describir la idea principal del libro y decírsela a alguien que no sepa nada sobre él.

3 - Leer la introducción y la conclusión. Los autores plantean los casos en el inicio y en el final de sus libros. Por lo general en los prólogos y los epílogos. Leer estos dos capítulos palabra por palabra, pero de manera rápida. Así uno tendrá una verdadera noción de hacia dónde se dirige el escritor. Así se podrá saber cómo es el planteo (introducción) y cómo fue resuelto (conclusión).

4 - Leer/esquematizar cada capítulo. Leer el título y los primeros párrafos de las primeras páginas para resolver cómo el autor encajó el capítulo dentro de su argumento. Después esquematizar los títulos y subtítulos (si los tuviera) para saber cómo es el flujo de información. Leer la primera oración y la última de cada párrafo. Si entendió la idea, continúe. Caso contrario, léalo completo.


5 - Terminar con el índice de contenidos nuevamente. Cuando los cuatro puntos anteriores se hayan completado vuelva al mapa de contenidos. Realice un sumario mental y complételo con la información que fue sacando a lo largo de todo el libro, sumándole lo que sabe del autor.


Fuentes bibliográficas
Las 5 claves indispensables para leer un libro por semana | lectura, libros - América. [en línea], [sin fecha]. [Consulta: 12 febrero 2016]. Disponible en: http://www.infobae.com/2016/02/10/1788931-las-5-claves-indispensables-leer-un-libro-semana. 

8 jul 2013

10 trucos para concentrarte mejor

Exámenes, redacción de informes, resolver problemas laborales… Muchas de
nuestras actividades diarias requieren una buena dosis de concentración, y es que además ésta capacidad es muy importante en relación al aprendizaje y la memoria. Sin embargo, la dificultad para resistir las distracciones o de mantener un buen nivel de atención durante tiempos largos son dos quejas más que frecuentes entre la gente. Aquí te pasamos algunos trucos para ayudarte a concentrarte mejor:


1.    Usa tu metacognición. Aprender cómo funciona la atención en general, los distractores que más te afectan a ti, cuando empiezas a fatigarte, son aspectos fundamentales que te ayudarán a gestionar mejor tus recursos atencionales.

2.    Haz descansos periódicos y mejor en entornos naturales. Diversos estudios como el  realizado por Marc G. Berman y sus colaboradores de la Universidad de Michigan en 2008 han mostrado el poder de los ambientes naturales como los bosques y parques para reducir la fatiga atencional. Así que, busca un parquecito y date un pequeño paseo cada dos horas aproximadamente.

3.    Entrena tus capacidades cognitivas. Cada vez son más las publicaciones científicas que dicen que mejorar las capacidades mentales es algo posible. Jolles y sus colaboradores publicaron en 2013 que el entrenamiento en memoria de trabajo promovía cambios en la conectividad entre estructuras de la red fronto-parietal del cerebro, implicada en el procesamiento de la atención. Así, los programas de entrenamiento online podrían suponer una opción más innovadora y divertida que te permite ejercitar tus capacidades de concentración donde quiera que estés.

4.    Modifica tu entorno. Es muy recomendable que elimines de tu entorno la mayor cantidad de distractores posibles. La televisión, gente hablando, música de tu grupo favorito captarán tu atención impidiendo que la dediques a la tarea importante. También es importante que estés cómodo, así que no olvides controlar la temperatura de la habitación, usa una silla cómoda, etc.

5.    Practica la meditación. En 2007 un equipo de investigadores liderados por Yi-Yuan Tang, describieron en un artículo publicado en la revista científica PNAS que entrenar 20 minutos al día durante cinco días era suficiente para mejorar el rendimiento en un test de atención, además de reducir la ansiedad y la fatiga.

6.    Usa estrategias para controlar tus pensamientos. Si ves que te distraes y estás pensando en otra cosa, repítete una frase ‘reorientadora’. Decirse a sí mismo palabras como ‘Concéntrate’, o ‘Vuelve al estudio’ te ayudarán a parar el pensamiento y volver a centrarte en el contenido de lo que estás haciendo.

7.    Juega a videojuegos. En un estudio ya clásico de la Universidad de Rochester (Nueva York) publicado en Nature, se observa que aquellas personas que jugaron a videojuegos de acción mejoraban su atención selectiva visual, eran capaces de atender a más estímulos y eran más eficientes en la forma de usar sus recursos atencionales. 

8.    Cambia de contenidos. Esto evitará que te aburras haciendo todo el día lo mismo. Alterna materias o tareas y también su grado de dificultad, o el tipo de estrategias de aprendizaje que debes poner en marcha. Si evitas saturarte mantendrás la motivación.

9.    Organízate para controlar la ansiedad. A veces tenemos tantas cosas que hacer que no sabemos por dónde empezar, y cuando nos ponemos, nos invaden pensamientos y preocupaciones sobre lo que todavía nos queda por hacer. Una buena estrategia para evitar esos pensamientos distractores es organizar las actividades diarias y mantener un horario, ello facilitará que nos centremos cada momento en la tarea que nos toca realizar.

10.    Haz ejercicio físico. Todo un cuerpo de publicaciones apunta en la dirección de que el ejercicio físico mejora el rendimiento cognitivo. Michele T. Tine y Allison G. Butler publicaron en 2012 un artículo en la revista Experimental Educational Psychology en el que demostraron que el ejercicio aeróbico breve (12 minutos) mejoró la capacidad de atención selectiva en un grupo de niños.

Sabemos que la tarea es dura, así que no olvides reforzarte por el esfuerzo. Eso sí, es importante que al premiarte, lo hagas por haber cumplido un objetivo concreto. Por ejemplo, si te apetece levantarte ‘a ver qué hay en la nevera’, hazlo cuando hayas completado una parte de tu trabajo, pero no por dejarlo a medias. Así el premio te sabrá mejor.

Marisa Fernández, Neuropsicóloga Senior, Unobrain



Fuente:http://www.muyinteresante.es/salud/articulo/10-trucos-para-concentrarte-mejor-721371577312?utm_source=Cheetah&utm_medium=email_MUY&utm_campaign=130620_Newsletter

22 oct 2011

La lectura en Secundaria: ampliando nuestra mirada

Por: Ana Basterra



Algunas veces, nos quejamos de que el alumnado que llega a nuestras aulas de la  no tiene ganas de trabajar, se cansa, habla y molesta en clase. Ha llegado la inter-evaluación y , junto a bastantes o muchos suspensos sobre las espaldas de nuestro alumnado ,en las reuniones se  dicen y oyen comentarios de que les faltan horas de estudio, concentración y ganas de trabajar.



Quizás sea el momento de plantearnos que las malas conductas de estos alumnos y alumnas se podrían deber a la falta de comprensión oral y escrita, al retraso acusado de su aprendizaje, a estar sentados horas y horas oyéndonos hablar,  y a ser sujetos pasivos en el aula.




Puede y estoy segura de que a estos alumnos les falta autoestima porque se encuentran desmotivados ante lo que les estamos ofreciendo en las aulas. No tenemos que echar las pelotas fuera diciendo que ya no hay nada que hacer, que tendrían que  haber venido mejor preparados de Primaria o de que esos chicos y chicas son cortos debido, probablemente, a la genética.


Me niego a creer en eso y sé que otros profesores no pensamos así. A estos aprendices, entre otras cosas, les falta la comprensión textual. Sería deseable que todos los profesores remaramos en la misma dirección para que nuestro alumnado pudiera aprender más y mejor. Tenemos que creer en ellos, proponer actividades cortas donde el éxito esté garantizado, hacerles sentir bien en el aula.


Pienso que la lectura tendríamos que trabajarla desde todas las materias y hacer un buen Plan de lectura para el Centro donde enseñar a nuestros alumnos a comprender lo que leen a la vez que aprenden contenidos. Tendríamos que verbalizar con ellos cuál es el proceso lector a través de diferentes actividades y tareas y, a la vez,  darles herramientas para poder crecer en su aprendizaje.


A continuacíón tienes esta presentación sobre cómo trabajar la lectura en Secundaria. Puedes acceder a ideas, orientaciones y recursos para el aula. Y, sobre todo… ¡¡Nunca pierdas la ilusión!!




Leer en Secundaria
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