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23 feb 2019
La Biblioteca Británica sube a internet sus libros prohibidos: un millón de páginas de sexo
Por: Conxa Rodríguez

Illustración del directorio de prostitutas de Covent-Garden (1793). BIBLIOTECA BRITÁNICA
"Las
colecciones que forman este archivo ponen de manifiesto que las normas
culturales en torno al sexo y la sexualidad están cambiando
permanentemente", explica Paul Gazzolo con motivo de la digitalización y
subida a internet de "Archives of Sexuality & Gender" de la
Biblioteca Británica de Londres. "Los investigadores pueden analizar
ámbitos como la censura, el género, la sexualidad o cualquier otro tema
extrayendo información de fuentes tan diversas como la ciencia o la
literatura".
Gazzolo
es director general de Gale, la empresa que ha llevado a cabo la digitalización
de los libros prohibidos hasta ahora: un archivo de 5.000 ejemplares
y documentos que han estado cerrados bajo siete llaves con la etiqueta de
"obscenos", una clasificación que introdujo la Biblioteca en el año
1850, justamente cuando empezaba a hacer mella el reinado de Victoria y el
(falso) puritanismo.
Los
criterios de clasificación de "obscenidad" victoriana se han
aplicado hasta finales del siglo XX incluyendo un cierto nudismo que
ahora, con los criterios actuales, se considera de lo más recatado.
El nuevo
archivo sobre sexo, sexualidad y género incluye un millón de
páginas que van desde publicaciones del siglo XVI hasta el XX. La
procedencia de este material surge de tres fuentes principales: las
adquisiciones o donaciones de la Biblioteca Británica, pionera en Europa, la
mayor parte del archivo del doctor estadounidense Alfred C. Kinsey (1894-1956),
fundador del Instituto de Investigación Sexual de la Universidad de Indiana, y
la colección de la Academia de Medicina de Nueva York.
El
material que se ha puesto al alcance de un clic, contiene temas como pautas y
vínculos entre fertilidad y practicas sexuales. La prostitución y la moral
en torno al sexo y la religión son otros de los temas que aborda el
archivo así como el surgimiento de la sexología o la sexualidad en sus ámbitos
médico y legal.
"La
Biblioteca Británica ofrece una extraordinaria base de datos en torno a las
diferentes facetas de la sexualidad humana durante los últimos siglos, desde
la lista de las trabajadoras del sexo en el barrio de Covent
Garden de Londres en el siglo XVIII hasta las argucias literarias del
marqués de Sade o los autores con seudónimo de Merryland Books", cuenta
Adrian Edwards, jefe de Patrimonio Impreso de la Biblioteca.
"Al
digitalizar este archivo y ponerlo al alcance del público en digital y en
físico -en las sedes de Londres y el condado de Yorkshire, norte de Inglaterra-
esperamos hacerlo visible y accesible como nunca ha estado antes", sentencia
Edwards.
Fuente bibliográfica
RODRÍGUEZ, CONXA, 2019. La Biblioteca Británica sube a internet sus libros prohibidos: un millón de páginas de sexo. ELMUNDO [en línea]. [Consulta: 24 febrero 2019]. Disponible en: https://www.elmundo.es/cultura/literatura/2019/02/21/5c6eacfdfdddff099b8b4587.html.
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13 nov 2018
Confunden feminismo con censura y destrozan El Principito
Por: Carla
G. de Pedro
No es la primera vez que una ideología política se convierte en censura. Esta vez, le ha tocado al hermoso libro de Antoine de Saint Exupery: El Principito.
La feminista mexicana Martha Lamas expone que:
No es la primera vez que una ideología política se convierte en censura. Esta vez, le ha tocado al hermoso libro de Antoine de Saint Exupery: El Principito.
Las
responsables son dos editoriales. La editorial española Espejos Literarios que
lanzó su versión feminista La Principesa en Marzo de este año y la editorial
argentina Ethos Traductora, que publicó su propia versión inclusiva de El
Principito apenas este octubre.
Ethos
Traductora se ha enfocado en cambiar el lenguaje y convertirlo en inclusivo. La
directora, Gabriela Villalba, expone que las razones de esta traducción son:
expresar una nueva mirada, potenciar el mensaje optimista y humanista del
libro, así como usar un lenguaje que cada día se usa más, pues hay quienes han empezado
a incluir en su habla el uso de la “e” en lugar de la “o”.

Imagen
obtenida del facebook de Ethos Traducciones
Con
respecto a estas razones, podemos pensar que, ya que su posición, como expone
la directora, es crítica, la editorial aceptará las críticas que puedan
hacérsele desde una perspectiva diferente.
Pienso
que el feminismo es una ideología política y que una cosa es defender los
derechos de las mujeres y otra, muy diferente, es llegar al extremo de
modificar los libros clásicos para que sean políticamente correctos. Yo
coincido con el feminismo como postura política, pero leerlo todo desde una
postura política, sea la que sea, elimina el valor intrínseco de la obra, pues
no se ve lo que hay sino lo que se busca. Es decir que se fuerza a ver maldad
donde no la hay.
Es por
esta razón que me parece que brindar una mirada feminista corrompe el libro, lo
vuelve misógino, cuando es una obra maestra del existencialismo, una obra
marcada por el absurdo, la melancolía y llena de ternura. Una traducción
tendenciosa como ésta, insta al lector a ver que en la versión original existía
un problema de exclusión, convierte al autor en un macho y evita que se
comprenda la esencia del libro, ya que enfoca la atención en la forma.

Si estas
mujeres piensan que el lenguaje ha cambiado, lo que deben hacer es generar
nuevas obras que sean un retrato de la sociedad moderna, no modificar un libro
que fue escrito en otra época y con otro lenguaje. Debe respetarse que una obra
haya sido escrita en otro contexto y no satanizarla por no coincidir con
nuestra visión del mundo, sea esta cual sea. Esto se llama censura moral, pues
se está modificando un libro para hacerlo encajar con lo que nuestra moral
considera correcto.
Cabe
señalar, que Gabriela Villalba no parece comprender el Principito, pues dice
que es un libro optimista y no lo es. El libro de de Saint Exupery está lleno
de melancolía, pues cada uno de los individuos que el Principito conoce es
absurdo, ridículo y está perdido, porque no cambia pese a que el Principito le
está mostrando, mediante un diálogo irónico y casi socrático, pero desde la
inocencia, que está en un error. Así entonces, no es necesario potenciar un
mensaje optimista que no existe en la obra original.

Imagen
obtenida del facebook de Ethos Traducciones
Por otro
lado, La Principesa, versión feminista de la editorial española Espejos
Literarios es el extremo de la censura moral en sus más grandes proporciones.
Esta edición no se ha conformado con modificar el lenguaje sino que se han
atrevido a cambiar a los personajes e incluso han cambiado algunos de los
dibujos más icónicos del libro.

Imagen
obtenida de Amazon:
https://www.amazon.es/Principesa-Adaptaci%C3%B3n-Principito-Saint-Exup%C3%A9ry-Literarios/dp/1976742277
Para no
herir susceptibilidades, ¡han cambiado la serpiente por un volcán! Han
censurado a la naturaleza y la imaginación de un niño. En su documental de
osos, Disney expone que un oso es capaz de devorar a otro. Esto muestra que ni
Disney es tan moralino. Debo confesar que soy vegetariana y animalista, incluso
participo en una sociedad protectora de animales, pero lo que hicieron fue
censurar a la naturaleza y luego, censurar la imaginación. Parece que, como los
adultos del libro, estas editoras han sido incapaces de comprender al niño. A
su vez, han cambiado el cordero por ternera y han convertido a la rosa en un
clavel. Eso no es una versión es una destrucción. Han forzado el texto, no han
conservado su naturalidad y su inocencia. Como dije, han visto el mal donde no
lo había. Eso se llama estar enfermo.

Imagen
obtenida de la cuenta de Tweeter de la usuaria Laura Michel @Aisling_
En una
ocasión, una persona subió a un grupo animalista un vídeo de un bebé como de un
año que hacía como si aventara comida a un perrito y no lo hacía y se reía.
¡Era un bebé! Pero las personas comentaron que era un maldito o un malcriado y
que pobre perrito. Ver a un bebé como a un villano o al Principito como un
libro misógino y cruel, es tener la mente muy dañada. Esta sociedad tiene a la
gente muy enferma de tanta ideología. Como diría Octavo Paz, hay muchas
ideologías y pocas ideas. Yo soy feminista y animalista, pero hay que tener
cuidado y ser crítico con uno mismo, pues hay extremos que llevan a la
paranoia.

Imagen
obtenida de la cuenta de Tweeter de la usuaria Laura Michel @Aisling_
La feminista mexicana Martha Lamas expone que:
Hoy
existe una perspectiva muy crítica respecto del abuso de la posición de
víctima. “Ser víctima otorga prestigio, exige escucha, promete y fomenta
reconocimiento, activa un potente generador de identidad, de derecho, de
autoestima. Inmuniza contra cualquier crítica, garantiza la inocencia más allá
de toda duda razonable. ¿Cómo podría la víctima ser culpable, o responsable de
algo?” (Giglioli 2017:11). Ya Elisabeth Badinter había planteado la existencia
de la creencia de que, por su condición de víctima, una persona dice
forzosamente la verdad (2003a:51). Sin duda hay muchas mujeres que son
víctimas, y sin duda hay riesgos que mayoritariamente afrontan las mujeres.
Pero también es cierto que, aunque su número es mucho menor, hay mujeres
victimarías, y hombres víctimas. Por lo tanto, es necesario reconocer que el
discurso social sobre la victimización femenina dificulta visualizar el
panorama completo. (https://www.proceso.com.mx/552997/en-la-lucha-feminista-conceptualizar-es-politizar)
De esta
misma forma, las mujeres responsables de estas ediciones han asumido a la mujer
como víctima de una literatura misógina y han decidido destruir una obra
maestra de la literatura. Han perdido de vista el panorama completo: que el
Principito es una obra literaria que vale por sí misma, que fue escrita en otra
época, que no debe censurarse el arte e imponerle la propia moral, que la
naturaleza es cruel o más bien amoral, que el ser humano tiene derecho a la
imaginación, que los adultos han perdido la perspectiva y en lugar de fijarse
en las cosas importantes, se han dedicado a politizarlo todo. Me pregunto qué
le diría el Principito al politizador de ese planeta al que no visitó.

Gabriela
Villalba expone que desde la publicación de su versión de El Principito han
recibido “hostigamientos por parte de grupos fascistas antifeministas”. Habría
que ver si verdaderamente se trata de grupos fascistas antifeministas o si sólo
se trata de crítica desde otra perspectiva.Desde luego que existen grupos
machistas y misóginos, así como hay grupos feministas que generan la idea
errónea de que todos los hombres son malos y violadores en potencia. El
feminismo está cayendo en el mismo extremo del machismo que critica, se ha
convertido en un discurso de odio, de discriminación y, en esta ocasión, de
censura.
Cuando
la Iglesia católica modificaba los contenidos de los libros para adaptarlo a lo
que desde su moral se consideraba “correcto”, a este acto se le llamaba
censura. Ahora, cuando un grupo feminista o animalista modifica los contenidos
de un libro para adaptarlo a lo que desde su moral se considera “correcto”, se
dice que no es censura.
Lo que
están haciendo estos grupos es imponer una moral y a eso, les guste o no, se le
llama CENSURA.
Fuente bibliográfica
PEDRO, C.G. de, 2018. Confunden feminismo con censura y destrozan El Principito. ChilangoTimes [en línea]. [Consulta: 14 noviembre 2018]. Disponible en: https://chilangotimes.com/feminismo-censura-principito/.
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30 jul 2018
El libro, el mayor enemigo del poder
Por: Manuel Carmona Curtido
Prohibir un libro, cualquier libro, es síntoma de tutela por parte del Estado, que toma a sus ciudadanos como personas inmaduras incapaces de discernir lo que está bien de lo que está mal, le impide crear una mentalidad crítica y por lo tanto dificulta el avance de un país, cualquier país.
Hace unos meses, calló en mis manos un pequeño libro, editado en agosto de 1939 por la Junta Provincial Primera Enseñanza, titulado “Cursillo de orientación y perfeccionamiento”, como tengo la costumbre de hacerme con todos los libros relacionados con Educación, editados antes de 1950, para mí es una pequeña joya.
En él se percibe a primera vista que se trata de una normativa que regula la enseñanza primaria una vez concluida la guerra civil y se encuentra dividido en las siguientes secciones: Orientaciones Oficiales, Instrucciones de la Inspección de Primera Enseñanza para las Escuelas de la Provincia de Madrid, Cantos Religiosos, Patrióticos y Educativos.
La Enseñanza Primaria vuelve a manos de la Iglesia, donde cobra una especial importancia la exaltación de los símbolos patrióticos pero, sobre todo, lo que sin duda más me llamó la atención, fue lo siguiente: en la página 25 dice textualmente: “Los Maestros se abstendrán de hacer uso de las Bibliotecas escolares, hasta tanto que sean depuradas.” Con esta simple frase, caía en desgracia la Pedagogía de Giner de los Ríos y su Escuela Nueva, que intentaba acercar la educación primaria en España a la del resto de Europa.
Prohibir un libro, cualquier libro, es síntoma de tutela por parte del Estado, que toma a sus ciudadanos como personas inmaduras incapaces de discernir lo que está bien de lo que está mal, le impide crear una mentalidad crítica y por lo tanto dificulta el avance de un país, cualquier país.
Ningún libro es peligroso por sí mismo, lo peligroso es leer únicamente un libro, o una simple idea repetida en muchos libros, porque al no poder contrastar las tesis que se exponen se corre el riesgo de caer en el dogmatismo, eliminando la oportunidad a cualquier persona de sacar sus propias conclusiones.
La mayoría de los libros que han sido prohibidos en los distintos países, con distintos regímenes políticos, han sido porque estos libros han cuestionado: la moral, la religión o el sistema político. Pero ¿Por qué estos temas no pueden ser cuestionados? Sencillamente porque son los pilares en los que se sustenta cualquier sistema de poder.
Una persona capaz de pensar por sí mismo, es capaz de poner en entredicho los pilares del sistema hegemónico.
“Cada vez que enseñes, enseña a dudar de aquello que has enseñado”
José Ortega y Gasset
Fuente bibliográfica
CARMONA CURTIDO, MANUEL, [sin fecha]. El libro, el mayor enemigo del poder. [en línea]. [Consulta: 31 julio 2018]. Disponible en: http://kaosenlared.net/el-libro-el-mayor-enemigo-del-poder/, http://kaosenlared.net/el-libro-el-mayor-enemigo-del-poder/.
25 jul 2018
La censura franquista prohibió «El túnel», de Ernesto Sábato, por ser «una novela pornográfica»

Extracto
del expediente de la censura franquista, emitido el 15 de noviembre de 1965 - SEIX BARRAL
Así se
indica en el expediente completo del régimen, que ha visto la luz por primera
vez en una nueva reedición de la obra.
La censura franquista
prohibió la publicación de «El túnel» de Ernesto Sábato por
considerar que, si se prescindía de la intención simbólica del autor, no
quedaba «más que una novela
pornográfica, en la que se relatan una adulterio y un asesinato». Así se indica
en el expediente completo de la
censura, inédito hasta ahora y que Seix Barral ha incluido en una nueva
reedición de la obra, al cumplirse 70 años de su primera publicación.
«El
túnel» vio la luz en 1948 en la revista «Sur» en Buenos Aires, después de que
el manuscrito fuera rechazado por las principales editoriales argentinas. No
fue hasta 1966 cuando esta obra, una novela
psicológica narrada en primera persona y enmarcada en el
existencialismo de la época posterior a la Segunda Guerra Mundial, pasó en
España los filtros franquistas al
decidir el censor que las pasiones «primarias» que reflejaba Sábato en la
novela eran bastante «corrientes» en el cine.
Cuando
Sábato logró publicar «El túnel» recibió críticas entusiastas de Albert Camus, que hizo que Gallimard lo
tradujera al francés, lo que dio a la obra proyección mundial.
Con
motivo del 70 aniversario de su
primera publicación, se reedita esta novela, considerada como la mejor
introducción al universo literario de Sábato, junto con el expediente completo
de la censura en España, inédito hasta ahora, así como una recopilación de
textos del propio autor sobre el texto.
Estructura policial
Novela
de estructura casi policial, «El túnel» está relatada en primera persona por
Juan Pablo Castel, que se presenta al principio de la obra como el pintor que
mató a una mujer, María Iribarne, y en ella Sábato entrega los elementos
básicos de su visión
metafísica del existir.

Una de
las páginas del primer informe de censura, fechado en Madrid, el 7 de mayo de
1965 - SEIX BARRAL
La censura denegó en mayo de 1965 la
publicación de esta primera novela de Sábato en España porque en ella se
relataban «las consecuencias de un amor ilícito»: «En el fondo, a la manera de
los cultivadores del absurdo, un Camus por ejemplo, hay una defensa apasionada
de la fidelidad en el amor, pero se parte del equívoco de que el amor puede ser
ilícito. En el empeño de defender esa, en consecuencia, también falsa fidelidad
se justifica el asesinato».
La
decisión de no autorizar la publicación se mantuvo en noviembre de 1965, cuando
la censura destacó que pese a no presentar problema político alguno, era aconsejable mantener la
prohibición por desarrollarse «en un ambiente
moral disolvente y absurdo». Y nuevamente un mes después, el censor
ratificó la prohibición basándose en la forma de la novela debido a que
empleaba una «fraseología excesivamente cruda» de tal forma que si se
prescindía de la intención simbólica del autor, no quedaba más que «una novela pornográfica». Además, la pequeña
extensión de la obra, -agregaba el censor- podía ponerla en manos de un amplio
círculo de lectores «que no comprenderían fácilmente la intención simbólica de
la novela».
Cambio de opinión
Finalmente,
en enero de 1966, la censura cambió de opinión y decidió que era literatura
indicada para el gran público por lo «rápido del relato», por lo que
el Ministerio de Información autorizó su publicación ya que los
reparos contra «El túnel» eran de índole «exclusivamente moral».

La nueva
edición de esta obra de Sábato, premio Cervantes en 1984, incluye también
un apéndice con varios fragmentos en los que el propio autor reflexiona sobre
su obra más conocida. «'El túnel' fue la única novela que quise publicar, y
para lograrlo debí sufrir amargas humillaciones», recordaba el escritor
argentino en 1999, al explicar cuánto le debía a Albert Camus, que animó a la editorial Gallimard a que la publicara
en Francia.
El autor
de «El túnel» señalaba cómo, al tener una formación científica, a nadie le
parecía posible que pudiera dedicarse seriamente a la literatura. «Cuánto le
debo a aquel escritor genial, con quien compartiría luego inquietudes metafísicas y éticas»,
decía el autor argentino, fallecido en 2011, a los 99 años.
Fuente bibliográfica
La censura franquista prohibió «El túnel», de Ernesto Sábato, por ser «una novela pornográfica». abc [en línea], 2018. [Consulta: 26 julio 2018]. Disponible en: https://www.abc.es/cultura/libros/abci-censura-franquista-prohibio-tunel-ernesto-sabato-novela-pornografica-201807241638_noticia.html.
6 may 2017
“La ciudadanía cree que está informada cuando está sólo entretenida”
Por: Ana I. Bernal Triviño
Parte de la entrevista a ROSA MARÍA CALAF
La periodista Rosa María Calaf mantiene su defensa del periodismo comprometido en conferencias y clases: "Es el único periodismo que conozco”.
Tras su jubilación ha tenido un descanso muy relativo pero, desde esa situación, ¿cómo ve el mundo?
Estamos en un momento de incertidumbre donde la ciudadanía cree que está informada cuando está solo entretenida, en realidad. Y eso es muy grave. La calidad de información que recibe es tan aceleradamente deteriorada que puede construir una sociedad muy indefensa. El no saber, no conocer…
Pero los ciudadanos creen que saben.
Claro, esa es la falacia. Porque si no sabes, intentas saber. Pero cuando ya te han convencido de que sabes todo, te das por satisfecho. Crees que con tantas pantallas, Twitter y Facebook ya es suficiente. Primero, eso no es verdad. Y segundo, piensa con qué calidad recibes la información. La información es cada vez más sesgada, menos independiente y menos rigurosa. Y así la ciudadanía se forma opinión en base a errores o mentiras. Una serie de parámetros extraordinariamente peligrosos porque con esa opinión tienes mucho riesgo de equivocarte y, en consecuencia, las decisiones que vayas a tomar van a afectar a ti, a tus hijos y a la construcción del mundo.
Según usted, el periodismo tiene una responsabilidad fuerte en este resultado.
El periodismo es un pilar fundamental de la construcción social y del modelo social. Una sociedad que no está bien informada corre el riesgo de equivocarse al tomar decisiones. Va a ser involuntario porque desconoce lo que está pasando realmente, ni tampoco cómo la están conduciendo e induciendo a creer determinadas cosas y hechos que son falsos. Así acabas decidiendo en contra de tus intereses, pero a favor de los intereses de unos pocos.
Porque nuestros intereses van más allá de votar cada cuatro años.
Claro. La democracia, hasta que se demuestre lo contrario, es el menos malo de los sistemas pero lo es siempre que se ejerza como tal. Para ejercer la democracia tienes que saber qué votas. Votar sin saber qué votas no tiene ningún valor. Y ahí te preguntas. ¿Somos demócratas? ¿Estamos en una democracia? Con esas premisas no es verdad que estemos en una democracia.
La ciudadanía también tiene una responsabilidad...
Sí, y darse cuenta de que están siendo manejados y de que la democracia cada vez está más vacía, es una cáscara, una apariencia de democracia. Pero el núcleo interno no es una democracia. Y los poderes están mezclados, cosa que es evidente. Eso es muy peligroso porque deja al ciudadano en una indefensión absoluta.
Al principio de la crisis vimos una mayor movilización social que ahora. ¿Tienen los medios que ver en ello?
“El poder económico ha fagocitado a la política y los medios”
Por supuesto. Tenemos que hacer autocrítica porque los medios ahí no han sabido defender el espacio que debe tener el periodismo y la información en la ciudadanía. En ese momento, de extremo peligro, la gente era consciente de hacer algo. Ahora la gente lo cree pero piensa que, cuando toma la decisión, lo hace con una base sólida de conocimiento y no es así. Ahora estaba viendo unas encuestas sobre los datos de la Red de Periodismo Europeo y los informes ponen los vellos de punta con la campaña de Trump, del Brexit, sobre Europa, de cómo los medios sistemáticamente han mentido, algunos más y otros menos. Pero han difundido una cantidad de mentiras tremendas y están haciendo un proceso de cerrar a la gente en burbujas, donde no son conscientes de que se retroalimentan con sus propios pensamientos, sin contrastar con lo que pasa alrededor.
¿La prensa también guardó demasiado silencio antes de llegar la crisis?
Sí, porque los medios convencionales en su momento se alinearon al pensamiento único, de lo políticamente correcto, de mensajes como esto es lo mejor que puede haber, resígnate, no puedes hacer nada, ten cuidado, ten miedo…
El miedo es muy eficaz en democracia.
Claro, y la prensa en lugar de combatir la instalación de esos métodos tan peligrosos, para que la gente se diera cuenta de que se les ocultaba la verdad, pues no lo hizo. Y, además, se alineó en la mayoría de los casos con los mismos intereses que promueven este mundo. La mayoría de los medios, aquí y fuera, está con grupos de poder económicos. Porque en este momento el peligro no es el poder político, es el poder económico.
Es el que manda.
El que manda. El poder económico ha fagocitado a la política y los medios.
Este discurso, en muchos sectores, lo etiquetan de rebeldía.
Te ven como un antisistema. Pasa con la igualdad de género o quienes no quieren una sociedad igualitaria. Siempre tratan de confundir, engañar y manipular el mensaje; y para eso nos dicen antisistema. No, no. Yo lo que estoy diciendo es que no estoy de acuerdo con lo que en el sistema funciona mal. Quiero reformar el sistema. Es como la Unión Europea. Hay unas grandes fuerzas que quieren que la UE desaparezca. Porque la UE si funcionara como debiera sería una protección para el ciudadano, porque legislaría en favor de las personas. Pero eso a los poderes económicos no les interesa. ¿Qué manera hay para desarticular la UE? Hacer lo que antes se hacía en la política: yo quiero conseguir los recursos de tal país. ¿Qué hago? Pongo un dictador, mato gente, hago un golpe de Estado y la gente se queda muerta de miedo. Pero ahora eso ya no es necesario porque con las redes, y lo que hemos aprendido sociológicamente, puedes hacer que la gente crea y logre convencerse de que hay que cargarse la UE y hay que planear campañas de descrédito. Hacemos grandes multinacionales que meten mucho dinero, te convencen que te cambies de móvil cada año a pesar de que para eso hayan vendido a 200 niños para trabajar en las minas y mujeres violadas… Vas perdiendo los valores. Cuando las víctimas dejan de considerarse víctimas, has ganado.
Ese es el mayor triunfo.
Por supuesto y se da en la sociedad también. Es igual. La gente cree que es libre porque vota. Y que es demócrata. Y si reclamas otro orden más igualitario, te dicen que eres un antisistema y te mandan a Venezuela. Y dices… oiga, perdone. Nada más lejos de mi intención que defender a Maduro, por favor, pero no todo es blanco y negro. Porque los que no son Maduro no hacían nada por la gente. Esta cosa de que antes era la gloria y ahora un desastre, pues no. Era la gloria para unos pocos, que son los que ahora se quejan porque no pueden seguir mangoneando. Los anteriores no eran mejores. La gente vivía muy mal en Venezuela.
Pero no salía en primera página cada semana.
Claro que no. Ocurre igual con los refugiados. ¿Piensan que cuando se van de sus casas es que no hay otra cosa mejor que hacer? Mientras no entendamos de dónde viene nuestro “bienestar” de despilfarro y de desprecio por los derechos humanos… La sociedad tiene que saber que el bienestar de una parte de la sociedad tiene que ver con la miseria de otra parte. Debemos defender que puedan vivir en sus países y trabajar con sus recursos, que estén al servicio de sus intereses y no de los nuestros. Es la única forma de que todos mejoremos. Nadie quiere más que vivir con dignidad. Pero si, además, abusamos de la mitad del mundo, esa mitad del mundo se volverá contra nosotros. Y encima te dicen: ¿entonces se vienen todos aquí? No estamos diciendo eso sino que seamos justos, solidarios, igual que nosotros tenemos derecho a vivir.
Hoy, 3 de mayo, es el Día Mundial de la Libertad de Prensa y Naciones Unidas lo enfoca al papel de los medios en la creación de sociedades más justas y pacíficas. ¿Lo estamos consiguiendo?
Recuerdo que leí en una entrevista una frase con la que siempre enfrentaba sus reportajes: ¿a quién beneficia?
Esa pregunta viene por mi formación en Derecho. Siempre, en cualquier delito, hacerse esa pregunta tira de quién está detrás. Por ejemplo, ahora lo del ataque de las armas químicas en Siria. Tampoco voy a defender a Bashar al-Ásad. No estoy de acuerdo con él. Pero no va a ser tan imbécil. ¿Qué consigue matando a 73 personas con armas químicas si eso le puede servir de pretexto a los otros? Es absurdo. Al único que beneficia es a los propios EEUU y la industria armamentística. Aquellos que quieren seguir en el enfrentamiento del problema y no en la solución.
Como el Estado Islámico, que hacen creer que sale de la nada.
Claro, cómo van a ser cuatro vándalos fanáticos que salen de repente con un armamento carísimo y complicadísimo. ¿Quién paga eso? ¿Quién les enseña a manejar eso? Y consiguen que los periodistas se vayan de allí porque ellos mandan la información. Ellos hacen unos vídeos espectaculares. ¿Quién les hace los vídeos, que parecen de una empresa de Hollywood? ¿Quién hace algo? Esa es la pregunta y es lo que la prensa debería de responder, en lugar de páginas llenas de odio o de impacto sentimental e ir a por lo fácil. Debemos informar, que el ciudadano se haga preguntas y que, cuando se las haga, busque responsabilidades y se dé cuenta de la parte de responsabilidad que también tiene en todo lo que sucede. Hay muchos intereses que no quieren una sociedad justa y eso es lo que hay que desenmascarar. El ciudadano debe darse cuenta de no hacer el juego precisamente a quienes no les conviene.
Fuente bibliográfica
BERNAL TRIVIÑO, ANA I., 2 mayo 2017. «La ciudadanía cree que está informada cuando está sólo entretenida». [en línea]. [Consulta: 5 mayo 2017]. Disponible en: http://www.publico.es/culturas/calaf-ciudadania-cree-informada-entretenida.html.
1 nov 2016
Quemar antes de leer
Por: David Torres
En una
escena famosa de Farenheit 451, la
película de Truffaut basada en la novela homónima de Ray Bradbury, un bombero
que vive en un futuro donde los bomberos
se dedican a quemar los libros en lugar de a salvarlos, agarra un ejemplar
cualquiera de la biblioteca destinada a convertirse en cenizas y suelta una
perorata sobre la maldad intrínseca de
ese invento diabólico que no ha traído a la humanidad más que catástrofes,
anhelos imposibles y quebraderos de cabeza. Es una variación palurda de un
célebre pasaje del Eclesiastés: “Porque en la mucha sabiduría hay mucha
angustia, y quien aumenta el conocimiento, aumenta el dolor”.
El
problema llega cuando el bombero enseña la portada del libro que va a arrojar
al fuego, el Mein Kampf de Hitler: entonces el
pequeño pirómano que todos llevamos dentro nos grita al oído, sí, arrójalo a
las llamas, dale candela y que arda en el infierno. Mientras tanto, el ángel
bombero que también habita en nuestro corazón, bajo los cuadernos de ortografía
y los primeros palotes que dibujamos, tarda algo más en reaccionar, se lo
piensa un poco pero en seguida responde que no, que quemar el Mein Kampf de
Hitler es quemar también el Así habló Zaratustra de
Nietzsche, y el Origen de las Especies de
Darwin, y el Manifiesto Comunista de Marx y Engels, y
las Confesiones de San Agustín. Nos dice -y
lleva toda la razón- que prohibir un libro es prohibir todos
los libros, toda la literatura escrita y por escribir, es intentar
poner puertas al campo y a la imaginación humana. Porque la imaginación humana
ha creado la Declaración de los Derechos del Hombre, y
el Don Quijote, y las Mil y una Noches,
y la Quinta Sinfonía de Sibelius, y la Capilla Sixtina de Miguel Angel, pero también el Libro Rojo de Mao, los manuales de tortura de
la CIA y el Índice de Libros Prohibidos de la Inquisición Española.
En
España tenemos una gran tradición de quemar libros; el último de ellos, 75 consejos para sobrevivir en el colegio de María Frisa, y el
penúltimo, Gora Alka Eta, la obra que le costó a unos
titiriteros unas vacaciones entre rejas. Miles y miles de ayatolás de
izquierdas han pedido a la editorial Alfaguara la retirada del libro de Frisa;
del mismo modo que millares de ayatolás de derechas reclamaron al juez mano
dura con los titiriteros. Hay bastantes puntos en común entre ambas facciones,
empezando por el ardor inquisitorial,
siguiendo por la consideración de que los niños son idiotas y concluyendo en el
temor reverencial a la letra escrita, pero si de algo se puede estar
seguro, en uno y otro caso, es que la práctica totalidad de los inquisidores de
uno y otro bando ni habrán visto la obra ni habrán leído el libro entero. Y los
que han leído los fragmentos que circulan por internet, lo siento, pero no se
han enterado de nada.
“No hay libro tan malo que no tenga algo
bueno” dijo el bachiller Sansón Carrasco en la
segunda parte del Quijote, un gran libro
que empieza con un auto de fe donde un cura hacía una criba personal contra el
género de caballerías, indultaba los mejores según su gusto y el resto a la
hoguera. En nuestra época, desde Lolita de Nabokov
a Hijos de la medianoche de Salman
Rushdie, un montón de libros buenos,
malos y regulares han sido prohibidos por una razón o por otra, pero la
frase del bachiller sigue siendo válida incluso para el Mein Kampf y
para los ridículos tochos franquistas de Pío Moa, incluso para los manuales católicos de sumisión al macho y las 50 sombras de Grey, que va de lo mismo.
Prohibir libros, quemar libros, es una tarea propia de dictaduras de mierda y de dictadores en miniatura. Ahora, critíquenme, están en su derecho. Eso es la libertad de expresión. Eso y ninguna otra cosa.
Fuente bibliográfica
TORRES, DAVID, 2016. Quemar antes de leer. Punto de Fisión [en línea]. [Consulta: 1 noviembre 2016]. Disponible en: http://blogs.publico.es/davidtorres/2016/07/28/quemar-antes-de-leer/.
21 jun 2016
10 libros censurados alrededor del mundo
Por:
Alberto Piernas
Aunque
en Occidente creamos que la oferta editorial es más democrática que en ningún
otro lugar del mundo, la verdad es algo diferente, siendo varios los
estados o países del mundo que han cerrado las fronteras a ciertas obras, en
ocasiones por motivos más que lógicos y, en otras, no tanto.
Libros
que bien en un determinado momento de la historia desafiaban a cierto
conservadurismo, si bien otros han sido prohibidos por ser demasiado sexuales o
incluso por razones que aún no llegamos a compartir (o entender) del todo.
Alguna
que otra sorpresa se cuela en esta lista de 10 libros censurados alrededor
del mundo.
Alicia en el País de las Maravillas, de
Lewis Carroll
En
1931, la provincia china de Hunan censuró el libro de Lewis
Carroll al presentar animales antropomorfos que actuaban igual que los
humanos, lo cual contribuía según las autoridades locales al “desastre y la
confusión” entre los más pequeños.
American Psycho, de Bret Easton Ellis
Publicada
en 1990, la sangrienta novela que tenía como protagonista al millonario Patrick
Bateman fue censurada en Alemania hasta el año 2000 debido a su violencia
explícita y tono machista. En el estado australiano de Queensland continúa
censurada por motivos similares.
Mein Kampf, de
Adolft Hitler
70 años
de censura después, Mi Lucha, escrito por el Führer en 1925, quedó a
disposición del dominio público en Alemania llegando a venderse hasta 50 mil
copias. Una publicación peliaguda emulada por otros países como Estados Unidos
o España, si bien Países Bajos sigue considerando la publicación del manifesto
nazi como ilegal.
Los versos satánicos, de Salman Rushdie
El
precio de la cabeza de Rushdie aumentó a 3 millones de dólares
recientemente casi dos décadas después de que la publicación de
Los versos satánicos, novela que reducía la fé musulmana a un
mero acuerdo de poder en la antigua ciudad de Jahilia, provocase la
persecución del autor de origen hindú por parte de las autoridades de Irán. El
libro, obviamente, continúa siendo carne de censura en al menos 14 países
musulmanes.
Todo se desmorona, de Chinua Achebe
Publicado
en 1958, la novela más famosa del nigeriano Achebe abarca la vida en los
primeros pueblos africanos evangelizados por la Iglesia anglicana a principios
del siglo XX a través de los ojos del guerrero Okonkwo. Considerada como una
de las mejores novelas sobre la influencia de Occidente en el continente
africano, países como Malasia no dudaron en censurarlo por tratar el
colonialismo de forma negativa.
El diario de Ana Frank
Uno
de los libros más influyentes del siglo XX, escrito por la inocente niña
judía encerrada a esperas de la llegada de los nazis, fue censurado en Líbano
en 2009 por beneficiar el apoyo a los judíos. En un colegio de Alabama también
fue omitido por resultar “demasiado deprimente” para los alumnos.
El código Da Vinci, de Dan Brown
Tras su
publicación en 2003, el best-seller de Dan Brown se convirtió en motivo de
escándalo en lugares como El Vaticano al poner del revés muchas de las
creencias católicas en torno al nacimiento de Jesús o la naturaleza de María
Magdalena. La oposición en ciertos sectores llegó a tal punto que los círculos
cristianos de Líbano lo censuraron en septiembre 2004.
50 sombras de Grey, de E.L.James
La
novela erótica con la que más de una mujer trató de satisfacer sus fantasías
sexuales durante el último lustro fue prohibido en Malasia juntos a las otras
entregas de la trilogía por su sexualidad y fomento de prácticas “sádicas”.
Lolita, de Vladimir Nabokov
Escribir
la historia de un hombre maduro enamorado de una niña de 12 años en 1955 era,
quizás, tratar de adelantarse demasiado a una época que no perdonó la
publicación de la obra de Nabokov, la cual fue censurada en países como Reino
Unido, Francia, Nueva Zelanda o Argentina.
Ulises, de James Joyce
La
novela de Joyce, publicada en 1922, fue vetada en Reino Unido hasta los años 30
debido a su alto contenido sexual. Por su parte, Australia lo censuró desde el
año 1929 has 1953, segmentando la audiencia lectora a mayores de 18 años.
Estos 10
libros censurados alrededor del mundo obedecen a motivos religiosos,
sociales, políticos o, simplemente, a una época que quizás no estaba lo
suficiente preparada para abordar ciertos argumentos. En el caso de otros el
conservadurismo sigue siendo el principal motivo de censura instantánea,
mientras alguno que otro (sí, China) directamente pecan de ser demasiado
susceptibles.
¿Qué
otros libros censurados conoces?
Fuente bibliográfica
PIERNAS, ALBERTO, 2016. 10 libros censurados alrededor del mundo. Actualidad Literatura [en línea]. [Consulta: 19 junio 2016]. Disponible en: http://www.actualidadliteratura.com/libros-censurados-alrededor-del-mundo/.
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