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20 ago 2017

"La tecnología no va a reemplazar a los docentes"

Lo afirman desde la UNESCO



"Hay un papel diferente al de antes", sostuvo la directora de la Unesco para América Latina, Cecilia Barbieri.

La implementación de las nuevas tecnologías en las aulas educativas de América Latina no reemplazará el papel de los maestros, que deben convertirse en guías para el uso de toda la información generada con esos recursos, afirmó la directora de la Unesco para la región, Cecilia Barbieri.

"Está cambiando el acceso a la información, en el pasado era accesible a través de un docente, ahora el papel del docente es clave porque la tecnología no va a reemplazar al docente, hay un papel diferente", dijo en entrevista con Efe la jefa de la Oficina de Educación para América Latina y el Caribe de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Barbieri llegó desde Santiago de Chile a La Paz para participar en el octavo encuentro de Educación Alternativa y Especial organizado por el Ministerio de Educación de Bolivia, que tuvo invitados de Brasil, Ecuador, México, Chile y Costa Rica.

La mujer sostuvo que la región está pasando por un proceso importante donde el profesor se vuelve un guía para los estudiantes para la buena utilización de la tecnología.

"Un estudiante necesita ser guiado, no toda la información es segura, entonces se tiene que procesar esa información para controlar las fuentes", insistió.

La formación, es clave
Según la directiva de Unesco, la formación de los docentes para utilizar las nuevas tecnologías en las aulas es importante y debe ser desde el inicio de sus estudios de docencia, ya que las nuevas generaciones de estudiantes manejan estas herramientas digitales.

Agregó que los docentes con esos conocimientos pueden crear contenidos digitales propios de cada región que es lo que hace falta en América Latina frente a todas las adaptaciones que se hacen.

Falta la creación de contenido, en la región hay mucho contenido que entra, que se adapta, pero se tiene que producir más contenido local", señaló la italiana.

Barbieri destacó la importancia de la tecnología en la educación si se la usa con un objetivo específico y que su buena utilización puede ayudar a romper las brechas de desigualdad.

"El trabajo con la tecnología es potente porque seguramente puede romper esa brecha de desigualdad a través de la formación a distancia, a la conexión de acceso a la información, pero cuando entra al aula tiene que ser utilizada con un objetivo muy específico", aseveró la directora.

Los estudiantes del siglo XXI
Todas estas transformaciones en la educación se deben a las nuevas necesidades de los "estudiantes del siglo XXI" que buscan adquirir conocimientos más cercanos a su realidad.

"El sistema se está transformando, la necesidad de los países se está transformando, el mundo se está transformando, entonces la educación como se enseñó en el siglo pasado no funciona ahora, entonces es un requerimiento de los jóvenes justamente aprender algo que sea mucho más cercano a su realidad", explicó Barbieri.

Es por eso que se potencia el trabajo en equipo, el pensamiento crítico y que puedan encontrar soluciones creativas a las dificultades de su realidad porque son conscientes de su entorno.

Barbieri señaló que los desafíos de la región en cuanto a educación tienen que ver con mejorar la calidad educativa y trabajar en disminuir las brechas de desigualdad.


Además, indicó que hay una nueva preocupación en la región que tiene que ver con la atención de la educación de personas adulto mayores y es necesario que los países realicen acciones y puedan cubrir también sus necesidades educativas. (EFE)

Fuente bibliográfica
La tecnología no va a reemplazar a los docentes. [en línea], [sin fecha]. [Consulta: 20 agosto 2017]. Disponible en: http://www.lanueva.com/sociedad/908579/la-tecnologia-no-va-a-reemplazar-a-los-docentes.html. 

16 mar 2017

El estrés docente: un hecho al que casi nadie parece importar


Desgraciadamente, cada vez más docentes sienten en su trabajo ese malestar personal, esa sensación de no servir para nada, de que su esfuerzo no es reconocido como debería serlo, y que en muchas ocasiones se le exige hacer cosas que no son ni mucho menos de su competencia.

Me parece a mí, que todavía se cree en el rol de los maestros de las civilizaciones clásicas: ese rol que definía al docente como un “semidios”, que todo lo sabía, que sabía darle explicaciones a casi todas las cosas, y uno de los seres más sabios e inteligentes del lugar.

Así pues, se defendía que los profesores podían con todo y que en ningún momento podrían necesitar ayuda de vez en cuando. Esa creencia era absurda hace décadas y lo sigue siendo ahora. Los docentes son personas de carne hueso (oh, qué gran sorpresa), que sienten y padecen. Y que en más casos de los que les gustarían, sufren un malestar que posiblemente no sepan explicar. Ese malestar, no provoca únicamente estrés (que ya es suficiente), sino que puede desembocar en fatigas, excesivo cansancio, dolores musculares, dolor de huesos, de cabeza, problemas al conciliar el sueño, en la alimentación, en sus relaciones personales e incluso en una depresión laboral.

¿Quién se encarga del bienestar docente?
Estas situaciones, como os podéis imaginar no han suscitado demasiada importancia en los medios. Ni siquiera en los centros educativos. Son muy pocos colegios o institutos los que hacen algo para evitar lo anteriormente citado. La mayoría de programas, de actividades, de reuniones son en referencia a los alumnos, y eso está bien. ¿Pero quién “cuida” a los docentes? ¿Quién se encarga de su bienestar en el trabajo? Sí, la respuesta más sencilla es que ellos mismos. Pero es que ellos mismos, en muchas ocasiones se sienten tan agotados y menospreciados que no tienen ni ánimos para motivarse por sí solos.
Muchos, por ejemplo, no han desarrollado habilidades para enfrentarse a estos conflictos, o no están preparados para una situación concreta. Algunos, se implican demasiado con los alumnos y les termina afectando también a ellos.

Desgraciadamente, más personas de las que me gustaría, se estarán preguntando: “estrés docente, ¿es eso posible?. Parece ser que algún sector de la sociedad, todavía no se ha dado cuenta que el personal educativo es uno de los peores reconocidos y tratadas desde hace algunos años. ¿Qué puede provocar entonces ese malestar en los docentes? A mí se me ocurren un montón de cosas a exponer.


Muchos alumnos para un único profesor:
Pues sí, en muchas ocasiones, hay aulas compuestas por 30 alumnos para un único docente. ¿Es eso normal? No, por supuesto que no. Habitualmente, el maestro o profesor se encuentra sólo en clase. Tiene que enfrentarse a estudiantes diferentes, con distintas habilidades y capacidades, con ritmos de aprendizaje muy dispares, y con un sin fin de intereses. Cada día, tiene que adaptar sus clases, tiene que centrarse en todos los alumnos y dejar a un lado esa atención personalizada e individualizada que muchos centros dicen tener y muchos padres quieren que se de. ¿Pero cómo se va a llevar a cabo ese deseo? Para llegar a esa cumbre, haría falta por lo menos tener a tres docentes por aula todos y cada uno de los días. ¿Estarían dispuestas las autoridades a eso? No, me temo que no.

Lo que se aprende en la universidad, está lejos de ser práctico:
Es cierto, los que estudian magisterio no aprenden a tratar las dificultades de aprendizaje, por ejemplo. Y tampoco las necesidades específicas de los alumnos. En muchos casos, los docentes se encuentran con estudiantes de altas capacidades y no saben qué hacer. No por falta de capacidad ni de habilidades, sino simplemente porque no les han enseñado. Pueden tener apuntes, pueden saberse la teoría de memoria. ¿Pero qué pasa en la práctica? Y se sienten perdidos.

Seamos sinceros; no todos los alumnos tienen ganas de aprender:
Pues sí, es de sobra conocido, que muchos alumnos presentan falta de interés y poca motivación. Que se sienten desanimados y que no tienen ganas de aprender cosas nuevas. El docente, se esforzará en crear un innovador y atractivo proceso de enseñanza-aprendizaje, para llamar la atención de los estudiantes, pero hay veces que las expectativas no se cumplen y no se ha generado el clima ni la actitud que ellos esperaban.

Sí, hay familias que insultan a los docentes. Y no sólo en una ocasión:
Desgraciadamente, hay familias que culpan a los maestros de todo lo que le pase a sus hijos. Se crea un escenario de críticas, de malas palabras, de acusaciones y de ofensas hacia el profesor. Hay padres, que están lejos de ser personas civilidades y con buena comunicación. Y algunos de ellos, pueden llegar a insultos e incluso a acosar al profesor.

Los futbolistas son más importantes que los docentes:
Ya se puede dar el caso de que un profesor haya hecho algún logro importante, que seguramente no será reconocido por las demás personas ni por los medios de educación. Hay muchos docentes que cada día se esfuerzan y dan lo mejor de sí mismos para los alumnos. Pero claro, da más audiencia que Cristiano Ronaldo haya dejado a su novia.

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¿Los docentes pueden hacer algo para no sufrir de estrés?
¿Hay algo que se puede hacer al respecto? Evidentemente, sí. Los expertos dicen, que practicar deporte en cualquier situación de estrés es beneficioso, ya que reduce el riesgo de ansiedad. Evidentemente, los docentes necesitan tiempo para ellos mismos, y en muchas ocasiones, ese tiempo de ocio o de estar con sus familias y amigos, lo dedican a corregir exámenes, trabajos, actividades o a preparar las clases, y eso les genera más sensación de malestar.

No se debería dar casos en que los maestros dejaran de hacer cosas que les gustan por exceso de trabajo (ojo, ni los maestros ni ningún trabajador).   También, es muy importante que el docente fomente su autoestima y que potencie las actitudes positivas que tenga a lo largo del día. Que sea consciente de los obstáculos que ha superado y de que su esfuerzo ha merecido la pena. Y que por supuesto, en situaciones límites que no sepa cómo actuar (porque… ¡oh, madre mía!, el docente no lo sabe todo), pida ayuda a los pedagogos, directores y demás personal educativo del centro.

Dar más importancia a la formación del profesorado
Como es obvio, desde el propio centro también se pueden plantear diversas actividades para reducir el estrés docente en las aulas, como por ejemplo diferentes cursos de formación, reuniones mensuales para que los maestros hablen de sus experiencias, de sus dudas, de sus inquietudes, fomentar la comunicación y la relación entre el personal educativo creando grupos de trabajo y de colaboración entre ellos, apoyándose en las situaciones y casos en las que sean posible. Quizás, empezando por eso, los docentes se sentirían valorados por el lugar del trabajo, y estarían más motivados en las clases. Pero, ya sabemos que en gran parte de los colegios, institutos y universidades, realizar esos programas, les parece una pérdida de tiempo, y en muchas ocasiones, los propios docentes se ven obligados a buscar ayuda externa para no verse superados.

En cuanto a la sociedad
Aunque a la gente le cueste creerlo, la docencia es una de profesionales que más estrés produce. Muchos psicólogos dicen que el número de maestros que pasan por sus consultas está ascendiendo a un ritmo vertiginoso.

Algunos de ellos, afirman haber pasado por depresiones provocadas por el exceso de trabajo y el poco reconocimiento y estima que se les tiene. Lo que es cierto, es que como la mayor parte de la sociedad sigue sin darse cuenta de lo que realmente llegan a hacer los profesores, como no son conscientes de su implicación con los alumnos, me temo que este problema tardará en solucionarse y que estará presente durante varios años más.

Además, como viene siendo habitual, estas situaciones pasarán desapercibidas por la mayor parte de las personas. Pero, ¿no son los docentes superhéroes camuflados? Pues no, señores míos, está claro que no lo son.



Este contenido ha sido publicado originalmente por Nunca Jamas y Yo en la siguiente dirección: nuncajamasyyo.com | Autor: Mel Elices

Fuente bibliográfica
EL ESTRÉS DOCENTE: UN HECHO AL QUE CASI NADIE PARECE IMPORTAR. WEB DEL MAESTRO CMF [en línea], 2016. [Consulta: 16 marzo 2017]. Disponible en: http://webdelmaestrocmf.com/portal/el-estres-docente-un-hecho-al-que-casi-nadie-parece-importar/. 

15 feb 2017

10 Efectivos consejos para dar a un alumno un buen elogio

Por: Santiago Moll



Hoy vengo a hablarte del arte del elogio. En su momento publiqué en Justifica tu respuesta un artículo titulado 4 Maneras de responder ante el logro de un alumno. Pues bien, este artículo quiere ir un poco más allá y centrarse en el alto poder de conexión que se establece cuando se realiza correctamente una alabanza.

¿Cuáles son los beneficios de un buen elogio?

A la hora de enfrentarse a un elogio, lo primero que debemos pensar es en los múltiples beneficios que puede aportar tanto a la persona que lo da, como a la persona que lo recibe.

Entre estos beneficios estaría:
* Favorece el buen clima en una relación.
* Es una excelente manera de reconocer un trabajo, una actitud o un comportamiento.
* Las personas que reciben buenos y acertados elogios demuestran una mayor y mejor predisposición para una crítica constructiva.
* Es otra manera distinta de dar las gracias.
* Sirve para crear vínculos.
* Fomenta la felicidad en uno mismo y en el otro.
* Siempre se centra en lo positivo por encima de lo negativo.
* No cuesta nada, sólo el tiempo de que dedicamos a darlo.
Ahora que has podido leer alguno de los beneficios, viene el momento de que te enseñe el cómo. Para ello me he servido de un excelente manual titulado Manual de la comunicación personal de éxito, de Teresa Baró y que desde Justifica tu respuesta aprovecho para recomendarte.

10 Consejos para elaborar el mejor elogio para tus alumnos.

1. Sinceridad. Un elogio que no es sentido, no es un elogio. Si hay algo que destacaría de un buen elogio es, por encima de todo, su honestidad.
No soy partidario de engañar a un alumno con un elogio que no me creo. Además, si no es honesto, es muy probable que el alumno se sienta engañado.

2. Gratuidad. Debes imaginarte que una alabanza es lo más parecido a un regalo. Y cuando se regala, debe regalarse sin esperar nada a cambio, sin esperar ninguna contrapartida.

3. Merecimiento. Un buen elogio debe ser algo merecido por tus alumnos. ¿Qué quiere decir esto? Pues que debe ser algo que se salga de lo normal, es decir, no se puede elogiar lo que debería ser una obligación.

Por ejemplo, no puedo elogiar a un alumno porque llega puntual a clase todos los días. El elogio a un alumno sobre puntualidad se lo daré si por una determinada razón ha sido puntual, pese a las dificultades que haya podido tener.

4. Actitud y esfuerzo. Creo que el tipo de elogio que debes dar a tus alumnos debe ir enfocado hacia su actitud y hacia su esfuerzo. ¿Por qué? Pues porque son dos cualidades que requieren de acción, voluntad y determinación.

Además, no son cualidades o atributos que nos vienen dados como, por ejemplo, la inteligencia. Por tanto, el alumno debe darse cuenta de que una alabanza se gana desde el trabajo.

5. Inmediatez. Otro de los consejos para dar un buen elogio tiene que ver con la inmediatez del reconocimiento. Por tanto, no dejes pasar mucho tiempo entre logro y elogio, ya que este podría perder efecto.

6. Discreción. Aunque no siempre, en mi caso me gusta elogiar a un alumno desde la privacidad y la discreción. Creo que cuando se da un elogio hay que tener muy en cuenta el entorno en que dicho elogio se produce porque puede acabar siendo motivo de burla o envidia por parte del grupo clase.

7. Forma. Es muy importante encontrar las palabras justas, es decir, un buen elogio debe ser breve, directo y con un tono de voz que no suene a exagerado.

También es importante mirar a los ojos del otro. En mi caso lo que hago es elogiar con un semblante serio y, al final del mismo, esbozar una leve sonrisa.

8. Concreción. No hay peor elogio que aquel que el alumno recibe y no es capaz de entender. Es por eso que debe ser breve, conciso e ir al grano. Aquí tienes un ejemplo:
* Te felicito por la buena redacción del ejercicio sobre (…) En especial me ha gustado mucho el vocabulario específico que has utilizado. Has hecho un magnífico trabajo.

9. Momento oportuno. Es tan importante el elogio como el momento en que das ese elogio a tu alumno. En este sentido, hay que evitar dar un elogio cuando se tiene previsto pedirle algo a un alumno.

10. Buen uso. Haz del elogio un buen uso y no un abuso. Si elogias demasiado, el elogio pierde su efecto. Recuerda que debe ser la recompensa a algo “extraordinario”, no a algo rutinario.

El arte del elogio. A modo de conclusión.

Si has leído estos diez consejos sobre cómo alabar a un alumno, te habrás dado cuenta de que, efectivamente, es todo un arte.

Pero todo arte tiene su recompensa y la que recibes como docente es el agradecimiento, la satisfacción por el trabajo bien hecho. Y todo ello sin esperar nada a cambio.

Ojalá que en tus clases encuentres cada día una oportunidad para la alabanza. Y ojalá que esa oportunidad te ayude a afianzar el vínculo emocional entre el alumno y tú.

Fuente del artículo: Manual de la comunicación personal de éxito, de Teresa Baró,
Fuente bibliográfica
 MOLL, SANTIAGO, 2016. 10 Efectivos consejos para dar a un alumno un buen elogio. Justifica tu respuesta [en línea]. [Consulta: 15 febrero 2017]. Disponible en: http://justificaturespuesta.com/10-consejos-dar-elogio-alumno/. 


26 nov 2016

Motivar al desmotivado





He aquí un escenario demasiado común:

Un grupo de estudiantes de la escuela primaria o intermedia son rebeldes, irrespetuosos, y bajo rendimiento académico y social en el aula. No aprecian el valor de la educación. El maestro, a pesar de las buenas intenciones y la pasión, es visto como una figura de autoridad de confrontación o irrelevante.Los estudiantes no están dispuestos a participar en clases o programas de asesoramiento tradicionales.

Enseñanza en el aula se puede lograr mejor - y, a veces puede sólo sepuede lograr - si un estudiante está dispuesto a ser enseñado. Tutoría y programas de asesoramiento tradicionales sólo son eficaces si un estudiante quiere tomar ventaja de ellos. Un número alarmante de no motivados, los niños de primaria y secundaria de bajo rendimiento no están dispuestos a hacerlo.


Entonces, ¿qué puede hacerse?

Enfoque, Compromiso, Refuerzo, Eficacia, Diversión

* La meta: Los estudiantes que respetan a sus maestros, las escuelas, los pares, y el proceso de aprendizaje.
* La clave: La motivación del estudiante.
* Beneficio adicional: proyecto de aprendizaje servicio significativo para los estudiantes de secundaria.
Una estrategia eficaz de la motivación del estudiante debe incluir todos estos cinco componentes:

1. Enfoque
Los maestros deben estar listos, dispuestos y capaces de concentrarse principalmente en la motivación. Muchos de los programas educativos y sociales suplementarios valiosos están disponibles. Pero el aprendizaje en el aula y programas suplementarios habrán disminuido mucho valor (o ser completamente carente de valor) si los estudiantes son ambivalentes o no están dispuestos a participar. estudiantes sin motivación no es probable que abrazar el aprendizaje en clase o participar en tutoría, ayuda con los deberes, o programas de asesoramiento tradicionales.

2. Compromiso de tiempo
Los maestros y administradores son conscientes e incluso protectora de tiempo curricular. Sin embargo, una estrategia que requiere sólo 15 minutos a la semana puede proporcionar un excelente rendimiento de tiempo invertido. Y teniendo en cuenta la cantidad de tiempo perdido en la disciplina de los estudiantes, sin motivación ingobernables, una inversión de 15 minutos por semana en la motivación dará lugar a un aumento neto en el tiempo real de enseñanza.

3. Refuerzo través de la repetición
El conejo de Energizer puede seguir y seguir. Sin embargo, una estrategia de motivación para los estudiantes de primaria y secundaria requiere refuerzo repetitivo. Los maestros deben incluir esta pieza de la estrategia si esperan para ser eficaz.

4. motivadores eficaz
El éxito de toda estrategia de motivación requiere un motivador eficaz. Una historia que circula alrededor del Internet habla de un padre llevar a su hija a una función escolar. La hija, por miedo a ser avergonzado por su padre, se declaró: "Papá, hagas lo que hagas, no cantar." El padre era Billy Joel. Sea o no esta historia es verdadera, el sentimiento es ciertamente creíble. No importa que los padres o tutores son, sus advertencias u ofertas de ayuda son a menudo ignorados. 

Si los maestros y administradores son afortunados de tener, estudiantes flexibles respetuosas, una estrategia de motivación específica no es necesaria. Sin embargo, en las aulas crónicamente ingobernables y / o los que tienen bajo rendimiento, estudiantes desmotivados, los deseos de las figuras de autoridad adultas se tienen en cuenta. 

Por desgracia, esto a menudo se eleva al nivel de falta de respeto y desafío. Sin embargo, los estudiantes de la escuela secundaria logrado académicamente son modelos muy poderosos. En virtud de su ser mayores, que son automáticamente "fresco" y respetado. Ellos son vistos como compañeros de más edad y por lo tanto fácil de relacionar con - sobre todo si comparten intereses comunes.

5. Diversión para los estudiantes
El ingrediente no tan secreto para cualquier actividad de motivación es asegurarse de que es divertido. Como estamos a punto de ver, el chat de vídeo (a través de Skype, Facetime, u otros medios de comunicación) es divertido. Esta es una actividad que los estudiantes esperan participar en

Un programa de motivación único
Estos cinco componentes se encuentran en el núcleo de un recurso que he desarrollado para los maestros de primaria y secundaria que también funciona como una oportunidad de servicio a la comunidad para estudiantes de secundaria. 

El programa, llamado al hombro Gigantes, aboga por una estrategia para motivar de manera repetitiva los estudiantes de primaria y secundaria de bajo rendimiento a respetar a sus maestros, compañeros, escuelas, y el proceso de aprendizaje a través de 15 minutos, los chats en línea una vez por semana con logran académicamente alta estudiantes de la escuela que aprecian el valor de la educación.

Los estudiantes son emparejados de acuerdo a los intereses (deportes, música, arte, danza, etc.). Por ejemplo, un miembro del equipo de fútbol del instituto está emparejado con un estudiante que ama el fútbol. Un grupo de tres parejas de estudiantes de más edad / jóvenes comparte un ordenador o tableta para el chat en línea semanal. Con sólo cinco computadoras, 15 mayores / los pares de estudiantes más jóvenes pueden ser alojados en 15 minutos, 30 pares de estudiantes en 30 minutos, etc.

El proceso de implementación es simple. Los estudiantes de secundaria comienzan una rama de la OGS de la misma manera que lo haría cualquier otro club de la escuela. Los estudiantes son supervisados ??por los maestros o miembros de la facultad, en cada escuela, como es el caso en cualquier actividad escolar.

Es de 15 minutos por semana de tiempo realmente suficiente?
El único propósito de este programa es motivar a los estudiantes que interactúan con sus compañeros de más edad que participan. Como resultado, los estudiantes más jóvenes estarán más dispuestos a poner en el tiempo requerido para más actividades que requieren mucho tiempo, tales como el aprendizaje en clase, tutoría, ayuda con los deberes, o Gran Hermano / programas de asesoramiento de tipo hermana mayor.

Beneficios para los estudiantes de primaria y escuelas

* Estimula la motivación
* Enseña habilidades de comunicación
* Fomenta el respeto a los maestros y la escuela
* Fomenta el respeto por el proceso de aprendizaje
* Proporciona un reconocimiento por el éxito y los intentos de tener éxito
* Contadores bajas expectativas personales
* Reduce la pérdida de tiempo en los estudiantes disciplinar
* Enseña habilidades informáticas
* Divertido y emocionante
* El tiempo mínimo de compromiso
* Fácil de implementar

Beneficios para los estudiantes de secundaria y escuelas

* Enseña el liderazgo
* Enseña responsabilidad
* Proporciona un servicio valioso de la comunidad
* Proporciona una actividad hoja de vida digno cuando se aplica a los colegios y empleo en el futuro
* Proporciona una cobertura potencial positivo de la escuela o los estudiantes de la televisión local, la radio y otros medios de comunicación
* Proporciona una nueva relación dinámica entre las escuelas Partnered
* El tiempo mínimo de compromiso

* Fácil de implementar

Fuente biblioráfica
DALE, C., 2015. Motivating the Unmotivated. Edutopia [en línea]. [Consulta: 27 noviembre 2016]. Disponible en: https://www.edutopia.org/blog/motivating-unmotivated-chelsea-dale. 

28 oct 2016

Cómo motivar a tus alumnos a aprender en cinco pasos




La motivación es un ingrediente esencial en el aprendizaje y, en ocasiones, uno de los más complicados de conseguir en el aula. Un alumno desmotivado no escucha, no se esfuerza, pierde interés y puede llegar a dificultar el desarrollo de la clase. Te damos claves para motivar a tus alumnos, ayudarles a encontrar lo que les apasiona y despertar en ellos las ganas de aprender, en cinco sencillos pasos.

CINCO PASOS PARA MEJORAR LA MOTIVACIÓN

1. Busca lo que les apasiona. 
Puede ser un tema en concreto, un método de aprendizaje, un espacio de trabajo… Se trata de buscar aquello que encienda la chispa de la motivación, algo que llame su atención y despierte el interés por aprender. Escucha y conoce a tus alumnos para descubrir su pasión y ayudarles también a ellos a reconocerla. Una buena herramienta es la aplicación de la teoría de las inteligencias múltiples en el aula, que permite poner en prácticas estrategias didácticas diferenciadas, según la inteligencia que esté más desarrollada en el alumno o según la que se quiera trabajar. Aquí tienes ideas y recursos para probarla en clase. 

2. Plantea el aprendizaje como un descubrimiento. 
Animar a los alumnos a que participen, crear expectativas con una meta atractiva e implicarles en el proceso de aprendizaje es clave para motivarles. El trabajo por proyectos, por ejemplo, es una estupenda opción y, además, al colaborar e investigar en equipo con otros alumnos, puede contribuir a aumentar su motivación. La iniciativa 20-Time, que propone a los estudiantes dedicar un 20 por ciento del horario escolar a sus propios proyectos personales, también es una idea muy interesante.

3. Enfoca el contenido desde la práctica. 
Siempre que sea posible, relaciona el aprendizaje con la realidad cercana de tus estudiantes, de modo que sean capaces de ver la utilidad de aquello que están aprendiendo. Así es mucho más fácil que se impliquen y se interesen y recordarán y afianzarán lo aprendido de manera mucho más eficaz. Por ejemplo, repasa química con experimentos y objetos cotidianos, enseña física en el parque de atracciones o muestra el lado más divertido y práctico de las matemáticas con retos y enigmas de la vida cotidiana.

4. Utiliza las TIC. 
Tus alumnos son nativos digitales y las TIC llaman su atención de forma natural. Puedes aprovechar este interés y apoyarte en las nuevas tecnologías para presentar los temas en el aula, completar los contenidos o trabajarlos de una forma diferente. Pero, sobre todo, anima a tus alumnos a utilizarlas para aprender: documentarse, practicar lo aprendido, ampliar conocimientos, llevar a cabo proyectos y experiencias… En nuestro blog tienes multitud de recursos para todas las asignaturas y temas,  ideas para usar en clase las nuevas tecnologías –desde las redes sociales hasta los videos de Youtube–, que pueden ayudarte a sacar todo el partido educativo a las TIC.

5. Practica el refuerzo positivo. 

Un niño desmotivado puede estar también desilusionado y desanimado porque le resulta difícil mantener el ritmo de la clase, no mejora sus calificaciones o no resuelve bien los trabajos de clase. Puedes contribuir a romper ese círculo vicioso desmotivación-fracaso mediante el refuerzo positivo y el apoyo a conductas o actitudes positivas, para valorar más que los resultados. De este modo estarás animando a tus alumnos a seguir intentándolo, aprender de los fracasos y buscar soluciones sin rendirse. Reconoce el trabajo de aquellos alumnos a los que les cuesta más avanzar y premia el esfuerzo. Puedes utilizar los sistemas de recompensa que se aplican en la gamificación, como ClassDojo OpenBadges.


Fuente bibliográfica
Cómo motivar a tus alumnos a aprender en cinco pasos. aulaPlaneta [en línea], 2016. [Consulta: 28 octubre 2016]. Disponible en: index.html. 


27 ago 2016

26 Roles de alumnos, ¿a cuántos tienes en tu aula?

Por: Santiago Moll 



El artículo de hoy trata sobre los diferentes tipos o roles de alumnosque te puedes encontrarte en un aula. Se trata de una clasificación que tiene como finalidad no sólo detectar las peculiaridades propias de cada alumno, sino aprovechar esa información en beneficio del grupo clase. Pero antes de continuar me gustaría dejar claro que estos 26 roles no son etiquetas. ¿Por qué lo digo? Porque una etiqueta no va más allá de una simple categorización. En este sentido el artículo busca enumerar los roles buscando en todo momento el bien del alumno y del grupo.

¿Quieres sabes qué 26 roles se pueden dar en un aula? ¿Quieres descubrir a qué tipos de alumnos te enfrentas todos los días en un aula? ¿Quieres aprender a detectar estos roles en beneficio del grupo? Si es así, acompáñame porque zarpamos…


¿Por qué detectar los roles en un grupo clase?

Como muy bien sabrás si has impartido clases en un aula, cada alumno intenta buscar su sitio en un grupo clase. Conocer los distintos roles que se dan en dichos grupos puede convertirse para ti en una herramienta francamente útil para ayudar al grupo.

Para esta clasificación me he servido del libro de Joan Vaello tituladoCómo dar clase a los que no quieren. En dicho libro, Joan Vaello establece un primera pero interesantísima clasificación relacionada con los atributos definidos basados en la taxonomía de Bales. Son estos:

Atributos de poder:
* Ascendente. Alumno que manda, dirige y decide sobre los demás.
* Descendente. Alumno que se deja llevar, es decir, los demás deciden por él.


 Atributos de aceptación:
* Positivo. Alumno aceptado por el grupo. Todos acuden a él.
* Negativo. Alumno rechazado por el grupo. Todos se alejan de él

Atributos de contribución al trabajo:
* Cooperador. Alumno que ayuda a los demás, anima y promueve acciones.
* Reacio. Alumno que dificulta, entorpece o rehuye el trabajo.
Con estas tres grandes variables es como se pueden construir los 26 tipos o roles de alumnos de un grupo en función de su poder,grado de aceptación y contribución a las tareas.

Los 26 roles de alumnos que pueden darse en un aula.
Joan Vaello en su libro Cómo dar clase a los que no quieren establece la siguiente clasificación:

1. Mandón. Si finalidad es mandar, pero desprestigiando a los que le rodean.
2. Organizador. Tiene capacidad de hacer sugerencias como, por ejemplo, actividades.
3. Líder de grupo. Es capaz de guiar a los demás. Alumno con mucha seguridad en sí mismo.
4. Matón. Busca en todo momento la amenaza, tanto de sus compañeros como de sus profesores.
5. Dominante. Su prioridad es la de mandar sobre todo el grupo.
6. Líder social. Tiene la capacidad de generar sinergias, de promover iniciativas que se salen de lo estrictamente curricular.
7. Desafiante. Alumno con tendencia a la desaprobación constante.
8. Sociable. Alumno abierto, extrovertido y que tiene la capacidad de caer bien a todo el grupo clase. Alumno con un alto grado de aceptación.
9. Pelota. Tiene tendencia al rechazo. Se caracteriza por ir continuamente detrás del profesor demandando su atención, consentimiento, haciendo preguntas que no vienen a cuento…
10. Trabajador. Alumno capaz de aislarse del resto del grupo y que trabaja de forma continuada a lo largo de una sesión lectiva. Suele ser bastante individual.
11. Buen compañero. Alumno que se preocupa por los demás. Practica la generosidad entre sus compañeros.
12. Aislado. Alumno solitario que tiende a rehuir del contacto con sus compañeros y profesores.
13. Amigo. Tipo de alumno que va más allá del mero compañero de clase. Es capaz de compartir intimidades de tipo personal. Alumno con una alta capacidad de ayuda.
14. Pasota. Se desentiende de todo lo que le rodea. Se mantiene al margen de los problemas o conflictos que pueden subir en un aula.
15. Inconformista. Suele estar en constante desacuerdo con las decisiones que toma o se toman en el grupo clase.
16. Contemporizador. Es el alumno encargado de resolver los pequeños conflictos que van surgiendo en el aula. Es una especie de mediador del grupo.
17. Mártir. Alumno que manifiesta la tendencia de cargar con las culpas o faltas de los demás.
18. Sumiso. Se caracteriza por dejarse llevar fácilmente. Suele carecer de personalidad y sigue la corriente marcada por otros compañeros.
19. Comparsa. Alumno que no tiene ninguna relevancia o protagonismo en el grupo, es decir, pasa totalmente depreciado como si no existiera.
20. Solitario. Alumno aislado, que no se hace con nadie del grupo.
21. Callado. Se caracteriza por no manifestar al grupo su opinión.
22. Mascota. Alumno muy popular en el grupo, que cae bien a todos o a casi todos y que adquiere el papel de representante del grupo.
23. Alienado. Busca simpatías subestimándose a sí mismo para ganar en aceptación.
24. Distante. Se relaciona poco a nada con el grupo, no intima con sus compañeros.
25. Muñeco. Alumno que carece de opinión y criterio propio.
26. Comediante. Alumno que busca continuamente la gracia. Llama continuamente la atención.

Si te fijas bien en cada uno de estos 26 tipos o roles de alumnos, todos y cada uno de ellos encajarían en algunos de los tres atributos que he comentado más arriba. Incluso algunos presentan varias combinaciones. Joan Vaello en su libro los clasifica uno por uno. Por ejemplo:
* Alumno dominante: ascendente.
* Alumno organizador: ascendente y cooperador.
* Alumno Solitario: descendente y negativo.

26 Roles de alumno. ¿Y ahora qué?
Al principio del artículo he insistido en que estos roles no deben entenderse como etiquetas, sino como fuente de información que permita mejorar el grupo.

¿Qué usos se pueden dar hecha la asignación de roles en un grupo clase?
* Confeccionar grupos de un mismo curso académico para que estos estén compensados.
* Realizar un sociograma del grupo y establecer cuáles serán las posibles vías de actuación a partir de sus peculiaridades.
* Hacer prevención insistiendo en dinámicas de grupo adecuadas al grupo. Un ejemplo de dinámica que funciona muy bien sería la de este enlace
* Distinguir entre los alumnos con una determinada problemática o conflictividad y los alumnos con cualidades positivas.
* Asignar tutorías individualizadas en alumnos con una determinada conflictividad para incidir en determinados aspectos curriculares, conductuales, emocionales…
* Distribuir el espacio para evitar conductas disruptivas.

¿Cuáles son algunas de las dificultades más comunes que un grupo clase puede presentar a partir de los roles de los alumnos?
Joan Vaello extrae algunas de las problemáticas más comunes que se dan en el aula a partir de los 26 tipos o roles de alumno que acabo de enumerar. Pero no sólo las expone, sino que es capaz de dar una solución a cada uno de ellas. Para no extenderme más de lo habitual, tan sólo enumeraré las dificultades. Aún así, te recomiendo las propuestas específicas y las estrategias que propone Joan Vaello para cada una de estas.

Dificultades más comunes:
* Impuntualidad
* Falta de material
* Disrupciones leves 
* Cuchicheo
* Interrupción constantemente
* Conducta irrespetuosa
* Instigación al conflicto
* Apatía
* Agresividad verbal y física
* Conducta graciosa
* Conducta desafiante
* Grosería
* Murmuración
* Hiperactividad
* Timidez
* Chivo expiatorio
* Alumno contestón
* Alumno sabelotodo
* Alumno camarilla
* Alumno absentista esporádico
* Alumno absentista habitual
* Alumno vago y desmotivado

A todas y cada una de estas dificultades Joan Vaello aporta una serie de estrategias muy concretas y que resultan realmente efectivas en la mayoría de los casos.

Roles de alumnos. Conocer más para enseñar mejor. A modo de conclusión.
Si has leído hasta aquí, espero que hayas captado la intención de este artículo, es decir, lo que he querido enseñarte en esta entrada es que en muchas ocasiones se etiquetan alumnos y grupos de forma gratuita y etiquetar no resuelve los problemas que subyacen en un grupo clase.

Un grupo clase en sí presenta una riqueza y una diversidad que en ningún caso debemos ver como un problema, sino como una oportunidad. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que cuanto más y mejor conozcamos a nuestros alumnos, mejor les enseñaremos.


Ojalá que esta entrada te ayude a reflexionar sobre los roles que tienes de cada uno de tus grupos clase y esa información te permita mejorarlos.

Fuente bibliográfica
MOLL, SANTIAGO, 2015. 26 Roles de alumnos, ¿a cuántos tienes en tu aula? Justifica tu respuesta [en línea]. [Consulta: 28 agosto 2016]. Disponible en: http://justificaturespuesta.com/26-roles-de-alumnos/. 
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