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20 ago 2017
"La tecnología no va a reemplazar a los docentes"
Lo
afirman desde la UNESCO
"Hay un papel diferente al de
antes", sostuvo la directora de la Unesco para
América Latina, Cecilia Barbieri.
La
implementación de las nuevas tecnologías
en las aulas educativas de América Latina no reemplazará el papel de los maestros, que deben convertirse en guías
para el uso de toda la información generada con esos recursos, afirmó la
directora de la Unesco para la región, Cecilia Barbieri.
"Está
cambiando el acceso a la información, en el pasado era accesible a través de un
docente, ahora el papel del docente es clave porque la tecnología no va a
reemplazar al docente, hay un papel diferente", dijo en entrevista con Efe
la jefa de la Oficina de Educación para América Latina y el Caribe de la
Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(Unesco).
Barbieri
llegó desde Santiago de Chile a La Paz para participar en el octavo encuentro
de Educación Alternativa y Especial organizado por el Ministerio de Educación
de Bolivia, que tuvo invitados de Brasil, Ecuador, México, Chile y Costa Rica.
La mujer
sostuvo que la región está pasando por un proceso importante donde el profesor
se vuelve un guía para los estudiantes para la buena utilización de la
tecnología.
"Un
estudiante necesita ser guiado, no toda la información es segura, entonces se
tiene que procesar esa información para controlar las fuentes", insistió.
La
formación, es clave
Según la
directiva de Unesco, la formación de los
docentes para utilizar las nuevas tecnologías en las aulas es importante y
debe ser desde el inicio de sus estudios de docencia, ya que las nuevas
generaciones de estudiantes manejan estas herramientas digitales.
Agregó
que los docentes con esos conocimientos pueden crear contenidos digitales propios
de cada región que es lo que hace falta en América Latina frente a todas las
adaptaciones que se hacen.
“Falta la creación de contenido, en la
región hay mucho contenido que entra, que se adapta, pero se tiene que producir
más contenido local", señaló la italiana.
Barbieri
destacó la importancia de la tecnología en la educación si se la usa con un
objetivo específico y que su buena utilización puede ayudar a romper las
brechas de desigualdad.
"El trabajo con la tecnología es potente
porque seguramente puede romper esa brecha de desigualdad a través de la
formación a distancia, a la conexión de acceso a la información, pero cuando
entra al aula tiene que ser utilizada con un objetivo muy específico",
aseveró la directora.
Los
estudiantes del siglo XXI
Todas
estas transformaciones en la educación se deben a las nuevas necesidades de los
"estudiantes del siglo XXI" que buscan adquirir conocimientos más
cercanos a su realidad.
"El
sistema se está transformando, la necesidad de los países se está
transformando, el mundo se está transformando, entonces la educación como se enseñó en el siglo pasado no funciona ahora,
entonces es un requerimiento de los jóvenes justamente aprender algo que sea
mucho más cercano a su realidad", explicó Barbieri.
Es por
eso que se potencia el trabajo en equipo, el pensamiento crítico y que puedan
encontrar soluciones creativas a las dificultades de su realidad porque son
conscientes de su entorno.
Barbieri
señaló que los desafíos de la región en cuanto a educación tienen que ver con
mejorar la calidad educativa y trabajar en disminuir las brechas de
desigualdad.
Además,
indicó que hay una nueva preocupación en la región que tiene que ver con la
atención de la educación de personas adulto mayores y es necesario que los
países realicen acciones y puedan cubrir también sus necesidades educativas.
(EFE)
Fuente bibliográfica
La tecnología no va a reemplazar a los docentes. [en línea], [sin fecha]. [Consulta: 20 agosto 2017]. Disponible en: http://www.lanueva.com/sociedad/908579/la-tecnologia-no-va-a-reemplazar-a-los-docentes.html.
16 mar 2017
El estrés docente: un hecho al que casi nadie parece importar
Desgraciadamente, cada vez más docentes
sienten en su trabajo ese malestar personal, esa sensación de no servir para nada, de que su esfuerzo no es reconocido como debería
serlo, y que en muchas ocasiones se le exige
hacer cosas que no son ni mucho menos de su competencia.
Me
parece a mí, que todavía se cree en el rol de los maestros de las
civilizaciones clásicas: ese rol que definía al docente como un “semidios”, que todo lo sabía, que sabía
darle explicaciones a casi todas las cosas, y uno de los seres más sabios e
inteligentes del lugar.
Así
pues, se defendía que los profesores podían con todo y que en ningún momento
podrían necesitar ayuda de vez en cuando. Esa creencia era absurda hace décadas
y lo sigue siendo ahora. Los docentes son personas de carne hueso (oh, qué gran sorpresa), que sienten y
padecen. Y que en más casos de los que les gustarían, sufren un malestar que
posiblemente no sepan explicar. Ese malestar, no provoca únicamente
estrés (que ya es suficiente),
sino que puede desembocar en fatigas, excesivo cansancio, dolores musculares,
dolor de huesos, de cabeza, problemas al conciliar el sueño, en la
alimentación, en sus relaciones personales e incluso en una depresión laboral.
¿Quién
se encarga del bienestar docente?
Estas
situaciones, como os podéis imaginar no han suscitado demasiada importancia en
los medios. Ni siquiera en los centros educativos. Son muy pocos colegios o
institutos los que hacen algo para evitar lo anteriormente citado. La mayoría
de programas, de actividades, de reuniones son en referencia a los alumnos, y
eso está bien. ¿Pero quién “cuida”
a los docentes? ¿Quién se encarga de su bienestar en el trabajo? Sí, la respuesta más sencilla es que
ellos mismos. Pero es que ellos mismos, en muchas ocasiones se sienten tan agotados
y menospreciados que no tienen ni ánimos para motivarse por sí solos.
Muchos,
por ejemplo, no han desarrollado habilidades para enfrentarse a estos
conflictos, o no están preparados para una situación concreta. Algunos, se
implican demasiado con los alumnos y les termina afectando también a ellos.
Desgraciadamente,
más personas de las que me gustaría, se estarán preguntando: “estrés docente, ¿es eso posible?”. Parece ser que algún sector de la
sociedad, todavía no se ha dado cuenta que el personal educativo es uno de los
peores reconocidos y tratadas desde hace algunos años. ¿Qué puede provocar entonces ese malestar en
los docentes? A mí se me ocurren un montón de cosas a exponer.
Muchos
alumnos para un único profesor:
Pues sí,
en muchas ocasiones, hay aulas
compuestas por 30 alumnos para un único docente. ¿Es eso normal? No, por
supuesto que no. Habitualmente, el maestro o profesor se encuentra sólo en
clase. Tiene que enfrentarse a estudiantes diferentes, con distintas
habilidades y capacidades, con ritmos de aprendizaje muy dispares, y con un sin
fin de intereses. Cada día, tiene que adaptar sus clases, tiene que centrarse
en todos los alumnos y dejar a un lado esa atención personalizada e
individualizada que muchos centros dicen tener y muchos padres quieren que se
de. ¿Pero cómo se va a llevar a cabo ese deseo? Para llegar a esa cumbre, haría
falta por lo menos tener a tres docentes por aula todos y cada uno de los días.
¿Estarían dispuestas las autoridades a eso? No, me temo que no.
Lo que se
aprende en la universidad, está lejos de ser práctico:
Es
cierto, los que estudian magisterio no aprenden a tratar las dificultades de
aprendizaje, por ejemplo. Y tampoco las necesidades específicas de los alumnos.
En muchos casos, los docentes se encuentran con estudiantes de altas
capacidades y no saben qué hacer. No por falta de capacidad ni de habilidades,
sino simplemente porque no les han enseñado. Pueden tener apuntes, pueden
saberse la teoría de memoria. ¿Pero qué pasa en la práctica? Y se sienten
perdidos.
Seamos
sinceros; no todos los alumnos tienen ganas de
aprender:
Pues sí,
es de sobra conocido, que muchos alumnos presentan falta de interés y poca
motivación. Que se sienten desanimados y que no tienen ganas de aprender cosas
nuevas. El docente, se
esforzará en crear un innovador y atractivo proceso de enseñanza-aprendizaje,
para llamar la atención de los estudiantes, pero hay veces que las expectativas
no se cumplen y no se ha generado el clima ni la actitud que ellos
esperaban.
Sí, hay familias
que insultan a los docentes. Y no sólo en una ocasión:
Desgraciadamente,
hay familias que culpan a los maestros de todo lo que le pase a sus hijos. Se
crea un escenario de críticas, de malas palabras, de acusaciones y de ofensas
hacia el profesor. Hay padres, que están lejos de ser personas civilidades y
con buena comunicación. Y algunos de ellos, pueden llegar a insultos e incluso
a acosar al profesor.
Los
futbolistas son más importantes que los docentes:
Ya se
puede dar el caso de que un profesor haya hecho algún logro importante, que
seguramente no será reconocido por las demás personas ni por los medios de
educación. Hay muchos docentes que cada día se esfuerzan y dan lo mejor de sí
mismos para los alumnos. Pero claro, da más audiencia que Cristiano Ronaldo
haya dejado a su novia.
¿Los
docentes pueden hacer algo para no sufrir de estrés?
¿Hay
algo que se puede hacer al respecto? Evidentemente, sí. Los expertos dicen, que
practicar deporte en cualquier situación de estrés es beneficioso, ya que
reduce el riesgo de ansiedad. Evidentemente, los docentes necesitan tiempo para ellos mismos, y en muchas ocasiones, ese tiempo de
ocio o de estar con sus familias y amigos, lo dedican a corregir exámenes,
trabajos, actividades o a preparar las clases, y eso les genera más sensación
de malestar.
No se
debería dar casos en que los maestros dejaran de hacer cosas que les gustan por
exceso de trabajo (ojo, ni los maestros ni ningún trabajador).
También, es muy importante que el docente fomente su autoestima y que potencie
las actitudes positivas que tenga a lo largo del día. Que sea consciente de los
obstáculos que ha superado y de que su esfuerzo ha merecido la pena. Y que por
supuesto, en situaciones límites que no sepa cómo actuar (porque… ¡oh, madre
mía!, el docente no lo sabe todo), pida ayuda a los pedagogos, directores y
demás personal educativo del centro.
Dar más
importancia a la formación del profesorado
Como es
obvio, desde el propio centro también se pueden plantear diversas actividades
para reducir el estrés docente en las aulas, como por ejemplo diferentes cursos
de formación, reuniones mensuales para que los maestros hablen de sus
experiencias, de sus dudas, de sus inquietudes, fomentar la comunicación y la
relación entre el personal educativo creando grupos de trabajo y de
colaboración entre ellos, apoyándose en las situaciones y casos en las que sean
posible. Quizás, empezando por eso, los docentes se sentirían valorados por el
lugar del trabajo, y estarían más motivados en las clases. Pero, ya sabemos que
en gran parte de los colegios, institutos y universidades, realizar esos
programas, les parece una pérdida de tiempo, y en muchas ocasiones, los propios
docentes se ven obligados a buscar ayuda externa para no verse superados.
En cuanto
a la sociedad
Aunque a
la gente le cueste creerlo, la docencia es una de profesionales que más estrés
produce. Muchos psicólogos dicen que el número de maestros que pasan por sus
consultas está ascendiendo a un ritmo vertiginoso.
Algunos
de ellos, afirman haber pasado por depresiones
provocadas por el exceso de trabajo y el poco reconocimiento y estima que se les tiene. Lo que es cierto, es que como la mayor parte de
la sociedad sigue sin darse cuenta de lo que realmente llegan a hacer los
profesores, como no son conscientes de su implicación con los alumnos, me temo
que este problema tardará en solucionarse y que estará presente durante varios
años más.
Además,
como viene siendo habitual, estas situaciones pasarán desapercibidas por la
mayor parte de las personas. Pero, ¿no
son los docentes superhéroes camuflados? Pues no, señores míos, está claro
que no lo son.
Este contenido ha sido publicado originalmente por Nunca Jamas y Yo en la siguiente dirección: nuncajamasyyo.com | Autor: Mel Elices
Fuente bibliográfica
EL ESTRÉS DOCENTE: UN HECHO AL QUE CASI NADIE PARECE IMPORTAR. WEB DEL MAESTRO CMF [en línea], 2016. [Consulta: 16 marzo 2017]. Disponible en: http://webdelmaestrocmf.com/portal/el-estres-docente-un-hecho-al-que-casi-nadie-parece-importar/.
15 feb 2017
10 Efectivos consejos para dar a un alumno un buen elogio
Por: Santiago Moll
Hoy
vengo a hablarte del arte del elogio. En su momento publiqué
en Justifica tu respuesta un artículo titulado 4 Maneras de
responder ante el logro de un alumno. Pues bien, este artículo quiere ir
un poco más allá y centrarse en el alto poder de conexión que se establece
cuando se realiza correctamente una alabanza.
¿Cuáles son los beneficios de un buen elogio?
A la
hora de enfrentarse a un elogio, lo primero que debemos pensar es en los
múltiples beneficios que puede aportar tanto a la persona que lo da, como a la
persona que lo recibe.
Entre
estos beneficios estaría:
* Favorece el buen clima en una
relación.
* Es una excelente manera de reconocer
un trabajo, una actitud o un comportamiento.
* Las personas que reciben buenos y acertados
elogios demuestran una mayor y mejor predisposición para una crítica
constructiva.
* Es otra manera distinta de dar
las gracias.
* Sirve para crear vínculos.
* Fomenta la felicidad en uno mismo y en
el otro.
* Siempre se centra en lo positivo por
encima de lo negativo.
* No cuesta nada, sólo el tiempo de que
dedicamos a darlo.
Ahora
que has podido leer alguno de los beneficios, viene el momento de que te enseñe
el cómo. Para ello me he servido de un excelente manual titulado Manual de
la comunicación personal de éxito, de Teresa Baró y que desde Justifica tu
respuesta aprovecho para recomendarte.
10 Consejos para elaborar el mejor elogio para tus alumnos.
1. Sinceridad. Un elogio que no es
sentido, no es un elogio. Si hay algo que destacaría de un buen elogio es, por
encima de todo, su honestidad.
No
soy partidario de engañar a un alumno con un elogio que no me creo. Además, si
no es honesto, es muy probable que el alumno se sienta engañado.
2. Gratuidad. Debes imaginarte que una
alabanza es lo más parecido a un regalo. Y cuando se regala, debe regalarse sin
esperar nada a cambio, sin esperar ninguna contrapartida.
3. Merecimiento. Un buen elogio debe ser
algo merecido por tus alumnos. ¿Qué quiere decir esto? Pues que debe ser algo
que se salga de lo normal, es decir, no se puede elogiar lo que debería ser una
obligación.
Por
ejemplo, no puedo elogiar a un alumno porque llega puntual a clase todos los
días. El elogio a un alumno sobre puntualidad se lo daré si por una determinada
razón ha sido puntual, pese a las dificultades que haya podido tener.
4. Actitud y esfuerzo. Creo que el tipo de
elogio que debes dar a tus alumnos debe ir enfocado hacia su actitud y hacia su
esfuerzo. ¿Por qué? Pues porque son dos cualidades que requieren de acción,
voluntad y determinación.
Además,
no son cualidades o atributos que nos vienen dados como, por ejemplo, la
inteligencia. Por tanto, el alumno debe darse cuenta de que una
alabanza se gana desde el trabajo.
5. Inmediatez. Otro de los consejos para
dar un buen elogio tiene que ver con la inmediatez del reconocimiento. Por
tanto, no dejes pasar mucho tiempo entre logro y elogio, ya que este podría
perder efecto.
6. Discreción. Aunque no siempre, en mi
caso me gusta elogiar a un alumno desde la privacidad y la discreción. Creo que
cuando se da un elogio hay que tener muy en cuenta el entorno en que dicho
elogio se produce porque puede acabar siendo motivo de burla o envidia por
parte del grupo clase.
7. Forma. Es muy importante encontrar las
palabras justas, es decir, un buen elogio debe ser breve, directo y con un tono
de voz que no suene a exagerado.
También
es importante mirar a los ojos del otro. En mi caso lo que hago es
elogiar con un semblante serio y, al final del mismo, esbozar una leve
sonrisa.
8. Concreción. No hay peor elogio que
aquel que el alumno recibe y no es capaz de entender. Es por eso que debe ser
breve, conciso e ir al grano. Aquí tienes un ejemplo:
* Te
felicito por la buena redacción del ejercicio sobre (…) En especial me ha gustado
mucho el vocabulario específico que has utilizado. Has hecho un magnífico
trabajo.
9. Momento oportuno. Es tan importante el
elogio como el momento en que das ese elogio a tu alumno. En este sentido, hay
que evitar dar un elogio cuando se tiene previsto pedirle algo a un alumno.
10. Buen uso. Haz del elogio un buen uso y
no un abuso. Si elogias demasiado, el elogio pierde su efecto. Recuerda que
debe ser la recompensa a algo “extraordinario”, no a algo rutinario.
El arte del elogio. A modo de conclusión.
Si
has leído estos diez consejos sobre cómo alabar a un alumno, te habrás
dado cuenta de que, efectivamente, es todo un arte.
Pero
todo arte tiene su recompensa y la que recibes como docente es el
agradecimiento, la satisfacción por el trabajo bien hecho. Y todo ello sin
esperar nada a cambio.
Ojalá
que en tus clases encuentres cada día una oportunidad para la alabanza. Y ojalá
que esa oportunidad te ayude a afianzar el vínculo emocional entre el alumno y
tú.
Fuente
del artículo: Manual de la comunicación personal de éxito, de Teresa Baró,
Fuente bibliográfica
MOLL, SANTIAGO, 2016. 10 Efectivos consejos para dar a un alumno un buen elogio. Justifica tu respuesta [en línea]. [Consulta: 15 febrero 2017]. Disponible en: http://justificaturespuesta.com/10-consejos-dar-elogio-alumno/.
26 nov 2016
Motivar al desmotivado
Por: Chelsea Dale
He aquí un escenario demasiado común:
Un grupo
de estudiantes de la escuela primaria o intermedia son rebeldes, irrespetuosos,
y bajo rendimiento académico y social en el aula. No aprecian el valor de
la educación. El maestro, a pesar de las buenas intenciones y la pasión,
es visto como una figura de autoridad de confrontación o irrelevante.Los
estudiantes no están dispuestos a participar en clases o programas de
asesoramiento tradicionales.
Enseñanza
en el aula se puede lograr mejor - y, a veces puede sólo sepuede lograr -
si un estudiante está dispuesto a ser enseñado. Tutoría y programas de
asesoramiento tradicionales sólo son eficaces si un
estudiante quiere tomar ventaja de ellos. Un número alarmante de
no motivados, los niños de primaria y secundaria de bajo rendimiento no están
dispuestos a hacerlo.
Entonces, ¿qué puede hacerse?
Enfoque,
Compromiso, Refuerzo, Eficacia, Diversión
* La meta: Los estudiantes que respetan a sus maestros, las
escuelas, los pares, y el proceso de aprendizaje.
* La clave: La motivación del estudiante.
* Beneficio adicional: proyecto de aprendizaje servicio
significativo para los estudiantes de secundaria.
Una
estrategia eficaz de la motivación del estudiante debe incluir todos estos
cinco componentes:
1. Enfoque
Los
maestros deben estar listos, dispuestos y capaces de concentrarse
principalmente en la motivación. Muchos de los programas educativos y
sociales suplementarios valiosos están disponibles. Pero el aprendizaje en
el aula y programas suplementarios habrán disminuido mucho valor (o ser
completamente carente de valor) si los estudiantes son ambivalentes o no están
dispuestos a participar. estudiantes sin motivación no es probable que
abrazar el aprendizaje en clase o participar en tutoría, ayuda con los deberes,
o programas de asesoramiento tradicionales.
2. Compromiso de tiempo
Los
maestros y administradores son conscientes e incluso protectora de tiempo
curricular. Sin embargo, una estrategia que requiere sólo 15 minutos a la
semana puede proporcionar un excelente rendimiento de tiempo invertido. Y
teniendo en cuenta la cantidad de tiempo perdido en la disciplina de los
estudiantes, sin motivación ingobernables, una inversión de 15 minutos por
semana en la motivación dará lugar a un aumento neto en el tiempo real de
enseñanza.
3. Refuerzo través de la repetición
El
conejo de Energizer puede seguir y seguir. Sin embargo, una estrategia de
motivación para los estudiantes de primaria y secundaria requiere refuerzo
repetitivo. Los maestros deben incluir esta pieza de la estrategia si
esperan para ser eficaz.
4. motivadores eficaz
El éxito
de toda estrategia de motivación requiere un motivador eficaz. Una
historia que circula alrededor del Internet habla de un padre llevar a su hija
a una función escolar. La hija, por miedo a ser avergonzado por su padre,
se declaró: "Papá, hagas lo que hagas, no cantar." El padre era
Billy Joel. Sea o no esta historia es verdadera, el sentimiento es
ciertamente creíble. No importa que los padres o tutores son, sus
advertencias u ofertas de ayuda son a menudo ignorados.
Si los
maestros y administradores son afortunados de tener, estudiantes flexibles
respetuosas, una estrategia de motivación específica no es necesaria. Sin
embargo, en las aulas crónicamente ingobernables y / o los que tienen bajo
rendimiento, estudiantes desmotivados, los deseos de las figuras de autoridad
adultas se tienen en cuenta.
Por
desgracia, esto a menudo se eleva al nivel de falta de respeto y
desafío. Sin embargo, los estudiantes de la escuela secundaria logrado
académicamente son modelos muy poderosos. En virtud de su ser mayores, que
son automáticamente "fresco" y respetado. Ellos son vistos como
compañeros de más edad y por lo tanto fácil de relacionar con - sobre todo si
comparten intereses comunes.
5. Diversión para los estudiantes
El
ingrediente no tan secreto para cualquier actividad de motivación es asegurarse
de que es divertido. Como estamos a punto de ver, el chat de vídeo (a
través de Skype, Facetime, u otros medios de comunicación) es divertido. Esta
es una actividad que los estudiantes esperan participar en
Un programa de motivación único
Estos
cinco componentes se encuentran en el núcleo de un recurso que he desarrollado
para los maestros de primaria y secundaria que también funciona como una
oportunidad de servicio a la comunidad para estudiantes de secundaria.
El
programa, llamado al hombro Gigantes, aboga por una estrategia para motivar de
manera repetitiva los estudiantes de primaria y secundaria de bajo rendimiento
a respetar a sus maestros, compañeros, escuelas, y el proceso de aprendizaje a
través de 15 minutos, los chats en línea una vez por semana con logran
académicamente alta estudiantes de la escuela que aprecian el valor de la
educación.
Los
estudiantes son emparejados de acuerdo a los intereses (deportes, música, arte,
danza, etc.). Por ejemplo, un miembro del equipo de fútbol del instituto
está emparejado con un estudiante que ama el fútbol. Un grupo de tres
parejas de estudiantes de más edad / jóvenes comparte un ordenador o tableta
para el chat en línea semanal. Con sólo cinco computadoras, 15 mayores /
los pares de estudiantes más jóvenes pueden ser alojados en 15 minutos, 30
pares de estudiantes en 30 minutos, etc.
El
proceso de implementación es simple. Los estudiantes de secundaria
comienzan una rama de la OGS de la misma manera que lo haría cualquier otro
club de la escuela. Los estudiantes son supervisados ??por los maestros o
miembros de la facultad, en cada escuela, como es el caso en cualquier
actividad escolar.
Es de 15 minutos por semana de tiempo
realmente suficiente?
El único
propósito de este programa es motivar a los estudiantes que
interactúan con sus compañeros de más edad que participan. Como resultado,
los estudiantes más jóvenes estarán más dispuestos a poner en el tiempo
requerido para más actividades que requieren mucho tiempo, tales como el
aprendizaje en clase, tutoría, ayuda con los deberes, o Gran Hermano /
programas de asesoramiento de tipo hermana mayor.
Beneficios para los
estudiantes de primaria y escuelas
* Estimula la motivación
* Enseña habilidades de comunicación
* Fomenta el respeto a los maestros y la escuela
* Fomenta el respeto por el proceso de aprendizaje
* Proporciona un reconocimiento por el éxito y los intentos de
tener éxito
* Contadores bajas expectativas personales
* Reduce la pérdida de tiempo en los estudiantes disciplinar
* Enseña habilidades informáticas
* Divertido y emocionante
* El tiempo mínimo de compromiso
* Fácil de implementar
Beneficios para los estudiantes
de secundaria y escuelas
* Enseña el liderazgo
* Enseña responsabilidad
* Proporciona un servicio valioso de la comunidad
* Proporciona una actividad hoja de vida digno cuando se aplica
a los colegios y empleo en el futuro
* Proporciona una cobertura potencial positivo de la escuela o
los estudiantes de la televisión local, la radio y otros medios de comunicación
* Proporciona una nueva relación dinámica entre las escuelas
Partnered
* El tiempo mínimo de compromiso
* Fácil de implementar
Fuente biblioráfica
DALE, C., 2015. Motivating the Unmotivated. Edutopia [en línea]. [Consulta: 27 noviembre 2016]. Disponible en: https://www.edutopia.org/blog/motivating-unmotivated-chelsea-dale.
28 oct 2016
Cómo motivar a tus alumnos a aprender en cinco pasos
La
motivación es un ingrediente esencial en el aprendizaje y, en ocasiones, uno de
los más complicados de conseguir en el aula. Un alumno desmotivado no escucha,
no se esfuerza, pierde interés y puede llegar a dificultar el desarrollo de la
clase. Te damos claves para motivar a tus alumnos, ayudarles a encontrar
lo que les apasiona y despertar en ellos las ganas de aprender, en cinco
sencillos pasos.
CINCO
PASOS PARA MEJORAR LA MOTIVACIÓN
1. Busca lo que les apasiona.
Puede
ser un tema en concreto, un método de aprendizaje, un espacio de trabajo… Se
trata de buscar aquello que encienda la
chispa de la motivación, algo que llame su atención y despierte el interés por
aprender. Escucha y conoce a tus alumnos para descubrir su pasión y
ayudarles también a ellos a reconocerla. Una buena herramienta es la aplicación
de la teoría de las inteligencias múltiples en el aula, que permite poner
en prácticas estrategias didácticas diferenciadas, según la inteligencia que
esté más desarrollada en el alumno o según la que se quiera
trabajar. Aquí tienes ideas y recursos para probarla en clase.
2. Plantea el aprendizaje como un descubrimiento.
Animar a
los alumnos a que participen, crear
expectativas con una meta atractiva e implicarles en el proceso de aprendizaje es
clave para motivarles. El trabajo por proyectos, por ejemplo, es una
estupenda opción y, además, al colaborar e investigar en equipo con otros
alumnos, puede contribuir a aumentar su motivación. La iniciativa 20-Time,
que propone a los estudiantes dedicar un 20 por ciento del horario escolar a
sus propios proyectos personales, también es una idea muy interesante.
3. Enfoca el contenido desde la práctica.
Siempre
que sea posible, relaciona el
aprendizaje con la realidad cercana de tus estudiantes, de modo que sean
capaces de ver la utilidad de aquello que están aprendiendo. Así es mucho más
fácil que se impliquen y se interesen y recordarán y afianzarán lo aprendido de
manera mucho más eficaz. Por ejemplo, repasa química con experimentos y
objetos cotidianos, enseña física en el parque de atracciones o
muestra el lado más divertido y práctico de las matemáticas con retos y
enigmas de la vida cotidiana.
4. Utiliza las TIC.
Tus
alumnos son nativos digitales y las TIC
llaman su atención de forma natural. Puedes aprovechar este interés y
apoyarte en las nuevas tecnologías para presentar los temas en el aula,
completar los contenidos o trabajarlos de una forma diferente. Pero, sobre
todo, anima a tus alumnos a utilizarlas para aprender: documentarse, practicar
lo aprendido, ampliar conocimientos, llevar a cabo proyectos y experiencias… En
nuestro blog tienes multitud de recursos para todas las asignaturas y
temas, ideas para usar en clase las nuevas tecnologías –desde
las redes sociales hasta los videos de Youtube–, que pueden
ayudarte a sacar todo el partido educativo a las TIC.
5. Practica el refuerzo positivo.
Un niño desmotivado puede estar también desilusionado y desanimado porque le
resulta difícil mantener el ritmo de la clase, no mejora sus calificaciones
o no resuelve bien los trabajos de clase. Puedes contribuir a romper ese
círculo vicioso desmotivación-fracaso mediante el refuerzo positivo y el apoyo
a conductas o actitudes positivas, para valorar más que los resultados. De este
modo estarás animando a tus alumnos a seguir intentándolo, aprender de los
fracasos y buscar soluciones sin rendirse. Reconoce el trabajo de aquellos
alumnos a los que les cuesta más avanzar y premia el esfuerzo. Puedes utilizar
los sistemas de recompensa que se aplican en la gamificación, como ClassDojo u OpenBadges.
Fuente bibliográfica
Cómo motivar a tus alumnos a aprender en cinco pasos. aulaPlaneta [en línea], 2016. [Consulta: 28 octubre 2016]. Disponible en: index.html.
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recurso educativo digital
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tic
27 ago 2016
26 Roles de alumnos, ¿a cuántos tienes en tu aula?
Por: Santiago Moll
El
artículo de hoy trata sobre los diferentes tipos o roles de alumnosque te
puedes encontrarte en un aula. Se trata de una clasificación que tiene como
finalidad no sólo detectar las peculiaridades propias de cada alumno, sino
aprovechar esa información en beneficio del grupo clase. Pero antes de
continuar me gustaría dejar claro que estos 26 roles no son etiquetas. ¿Por qué
lo digo? Porque una etiqueta no va más allá de una simple categorización. En
este sentido el artículo busca enumerar los roles buscando en todo momento el
bien del alumno y del grupo.
¿Quieres
sabes qué 26 roles se pueden dar en un aula? ¿Quieres descubrir a qué tipos de
alumnos te enfrentas todos los días en un aula? ¿Quieres aprender a detectar
estos roles en beneficio del grupo? Si es así, acompáñame porque zarpamos…
¿Por qué detectar los roles en un grupo
clase?
Como muy
bien sabrás si has impartido clases en un aula, cada alumno intenta buscar su
sitio en un grupo clase. Conocer los distintos roles que se dan en dichos
grupos puede convertirse para ti en una herramienta francamente útil para
ayudar al grupo.
Para
esta clasificación me he servido del libro de Joan Vaello tituladoCómo dar
clase a los que no quieren. En dicho libro, Joan Vaello establece un primera
pero interesantísima clasificación relacionada con los atributos definidos
basados en la taxonomía de Bales. Son estos:
Atributos de poder:
* Ascendente.
Alumno que manda, dirige y decide sobre los demás.
* Descendente.
Alumno que se deja llevar, es decir, los demás deciden por él.
Atributos de
aceptación:
* Positivo.
Alumno aceptado por el grupo. Todos acuden a él.
*
Negativo. Alumno rechazado por el grupo. Todos se alejan de él
Atributos de contribución al trabajo:
* Cooperador.
Alumno que ayuda a los demás, anima y promueve acciones.
* Reacio.
Alumno que dificulta, entorpece o rehuye el trabajo.
Con
estas tres grandes variables es como se pueden construir los 26 tipos o roles
de alumnos de un grupo en función de su poder,grado de
aceptación y contribución a las tareas.
Los 26 roles de alumnos que pueden darse en
un aula.
Joan
Vaello en su libro Cómo dar clase a los que no quieren establece la
siguiente clasificación:
1. Mandón. Si finalidad es mandar, pero
desprestigiando a los que le rodean.
2. Organizador. Tiene capacidad de hacer
sugerencias como, por ejemplo, actividades.
3. Líder de grupo. Es capaz de guiar a los demás.
Alumno con mucha seguridad en sí mismo.
4. Matón. Busca en todo momento la amenaza, tanto
de sus compañeros como de sus profesores.
5. Dominante. Su prioridad es la de mandar sobre
todo el grupo.
6. Líder social.
Tiene la capacidad de generar sinergias, de promover iniciativas que
se salen de lo estrictamente curricular.
7. Desafiante.
Alumno con tendencia a la desaprobación constante.
8. Sociable.
Alumno abierto, extrovertido y que tiene la capacidad de caer bien a todo el
grupo clase. Alumno con un alto grado de aceptación.
9. Pelota. Tiene tendencia al rechazo. Se
caracteriza por ir continuamente detrás del profesor demandando su atención,
consentimiento, haciendo preguntas que no vienen a cuento…
10. Trabajador. Alumno capaz de aislarse del resto
del grupo y que trabaja de forma continuada a lo largo de una sesión lectiva.
Suele ser bastante individual.
11. Buen compañero. Alumno que se preocupa por los
demás. Practica la generosidad entre sus compañeros.
12. Aislado. Alumno solitario que tiende a rehuir
del contacto con sus compañeros y profesores.
13. Amigo. Tipo de alumno que va más allá del mero
compañero de clase. Es capaz de compartir intimidades de tipo personal. Alumno
con una alta capacidad de ayuda.
14. Pasota. Se desentiende de todo lo que le rodea.
Se mantiene al margen de los problemas o conflictos que pueden subir en un
aula.
15. Inconformista. Suele estar en constante
desacuerdo con las decisiones que toma o se toman en el grupo clase.
16. Contemporizador. Es el alumno encargado de
resolver los pequeños conflictos que van surgiendo en el aula. Es una especie
de mediador del grupo.
17. Mártir. Alumno que manifiesta la tendencia de
cargar con las culpas o faltas de los demás.
18. Sumiso. Se caracteriza por dejarse llevar
fácilmente. Suele carecer de personalidad y sigue la corriente marcada por
otros compañeros.
19. Comparsa. Alumno que no tiene ninguna
relevancia o protagonismo en el grupo, es decir, pasa totalmente depreciado
como si no existiera.
20. Solitario. Alumno aislado, que no se hace con
nadie del grupo.
21. Callado. Se caracteriza por no manifestar al
grupo su opinión.
22. Mascota. Alumno muy popular en el grupo, que
cae bien a todos o a casi todos y que adquiere el papel de representante del
grupo.
23. Alienado. Busca simpatías subestimándose a sí
mismo para ganar en aceptación.
24. Distante. Se relaciona poco a nada con el
grupo, no intima con sus compañeros.
25. Muñeco. Alumno que carece de opinión y
criterio propio.
26. Comediante.
Alumno que busca continuamente la gracia. Llama continuamente la atención.
Si te
fijas bien en cada uno de estos 26 tipos o roles de alumnos, todos y cada uno
de ellos encajarían en algunos de los tres atributos que he comentado más
arriba. Incluso algunos presentan varias combinaciones. Joan Vaello en su libro
los clasifica uno por uno. Por ejemplo:
* Alumno
dominante: ascendente.
* Alumno
organizador: ascendente y cooperador.
* Alumno
Solitario: descendente y negativo.
26 Roles de alumno. ¿Y ahora qué?
Al
principio del artículo he insistido en que estos roles no deben entenderse como
etiquetas, sino como fuente de información que permita mejorar el grupo.
¿Qué
usos se pueden dar hecha la asignación de roles en un grupo clase?
*
Confeccionar grupos de un mismo curso académico para que estos estén
compensados.
*
Realizar un sociograma del grupo y establecer cuáles serán las posibles vías de
actuación a partir de sus peculiaridades.
* Hacer
prevención insistiendo en dinámicas de grupo adecuadas al grupo. Un ejemplo de
dinámica que funciona muy bien sería la de este enlace
*
Distinguir entre los alumnos con una determinada problemática o conflictividad
y los alumnos con cualidades positivas.
* Asignar
tutorías individualizadas en alumnos con una determinada conflictividad para
incidir en determinados aspectos curriculares, conductuales, emocionales…
* Distribuir
el espacio para evitar conductas disruptivas.
¿Cuáles son algunas de las dificultades más
comunes que un grupo clase puede presentar a partir de los roles de los
alumnos?
Joan
Vaello extrae algunas de las problemáticas más comunes que se dan en el aula a
partir de los 26 tipos o roles de alumno que acabo de enumerar. Pero no sólo
las expone, sino que es capaz de dar una solución a cada uno de ellas. Para no
extenderme más de lo habitual, tan sólo enumeraré las dificultades. Aún así, te
recomiendo las propuestas específicas y las estrategias que propone Joan Vaello
para cada una de estas.
Dificultades más comunes:
* Impuntualidad
* Falta de
material
*
Disrupciones leves
* Cuchicheo
* Interrupción
constantemente
*
Conducta irrespetuosa
* Instigación
al conflicto
* Apatía
* Agresividad
verbal y física
* Conducta
graciosa
* Conducta
desafiante
* Grosería
*
Murmuración
* Hiperactividad
* Timidez
* Chivo
expiatorio
* Alumno
contestón
* Alumno
sabelotodo
* Alumno
camarilla
* Alumno
absentista esporádico
* Alumno
absentista habitual
* Alumno
vago y desmotivado
A todas
y cada una de estas dificultades Joan Vaello aporta una serie de
estrategias muy concretas y que resultan realmente efectivas en la mayoría de
los casos.
Roles de alumnos. Conocer más para enseñar
mejor. A modo de conclusión.
Si has
leído hasta aquí, espero que hayas captado la intención de este artículo, es
decir, lo que he querido enseñarte en esta entrada es que en muchas ocasiones
se etiquetan alumnos y grupos de forma gratuita y etiquetar no resuelve
los problemas que subyacen en un grupo clase.
Un grupo
clase en sí presenta una riqueza y una diversidad que en ningún caso debemos
ver como un problema, sino como una oportunidad. ¿Qué quiero decir con esto?
Pues que cuanto más y mejor conozcamos a nuestros alumnos, mejor les
enseñaremos.
Ojalá
que esta entrada te ayude a reflexionar sobre los roles que tienes de cada uno
de tus grupos clase y esa información te permita mejorarlos.
Fuente bibliográfica
MOLL, SANTIAGO, 2015. 26 Roles de alumnos, ¿a cuántos tienes en tu aula? Justifica tu respuesta [en línea]. [Consulta: 28 agosto 2016]. Disponible en: http://justificaturespuesta.com/26-roles-de-alumnos/.
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