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3 nov 2017
Las 20 reglas de oro para escribir bien
Escribir
como hablas y evitar las oraciones subordinadas son dos de ellas.
Un
estudio para la revista Harvard Business Review concluyó que la gente
piensa que escribe mejor de lo que realmente lo hace. El estudio, centrado en
personas del mundo de la comunicación que escriben a diario, demostró que la
mayoría de la gente no es consciente de sus errores de estilo y gramaticales.
Si no
quieres ser uno de ellos, te vendrá muy bien repasar estas 20 reglas de oro.
1.
Piensa cómo vas a estructurar tu texto y quién es tu público antes de empezar.
2. Evita
los párrafos largos y no abuses de las oraciones subordinadas. Cuanto más
sencillo, mejor se entenderá.
3.
Escribe como hablas. La naturalidad es importante.
4. No
utilices más adverbios y adjetivos de los necesarios: hacen muy pesada la
lectura.
5.
Cuando nombras por primera a una institución, escribe su nombre completo y no
sus siglas o acrónimo, salvo que sea muy conocido, como la ONU.
6.
Escribe números en letra hasta el 20 (tres, veinte), y tras esta cifra en
número, salvo en los títulos o encabezados, donde es recomendable escribir
siempre en número.
7. Entre
sujeto y predicado no se pone coma. Aunque las comas sean pequeñas pausas, no
siempre se corresponden con las que hacemos oralmente.
8. Evita
tanto queísmos como dequeísmos. Recuerda que los verbos preposicionales
requieren una preposición.
9. No
utilices un gerundio cuando la acción que se describe es posterior al verbo
principal de la oración.
10. Los
extranjerismos y los neologismos se escriben en cursiva y sin comillas.
11. No
repitas la misma palabra en una frase: utiliza sinónimos en su lugar.
12.
Evita los tecnicismos y las palabras poco utilizadas en el habla cotidiano.
13.
Mejor escribir en voz activa que en pasiva: nos acerca más a la acción. No hay
que dejarse influir por el inglés o el francés, donde es
más habitual ver la segunda.
14. El
punto seguido separa las ideas. El punto y aparte introduce algo nuevo y
diferente.
15.
Estructura los párrafos por temáticas.
16. No
abuses de los signos de puntuación, negrita, letras cursivas o colores.
17. Ten
un principio y un final contundentes.
18. Lee
tu texto en voz alta y, después, pide a alguien que también lo haga. Así
averiguarás si la lectura resulta incómoda, complicada o tiene una sonoridad
desagradable.
19.
Elimina todos los elementos y palabras que no aporten nada. La redundancia es
un error bastante frecuente.
20. Ante
cualquier duda, consulta el diccionario panhispánico de la RAE y las
recomendaciones de la Fondéu.
Fuente bibliográfica
Trucos para escribir bien. [en línea], [sin fecha]. [Consulta: 3 noviembre 2017]. Disponible en: http://www.aprendemas.com/es/blog/orientacion-academica/las-20-reglas-de-oro-para-escribir-bien/.
13 oct 2015
¡Qué horror! Errores de ortografía que no se perdonan en un CV
Por: María Inés del Árbol
Mis antesedentes estan a dispocision.., Haspiro a una remunerasión de., Mi objetivo laboral es.. La lista de ejemplos puede prolongarse indefinidamente. Al buscar trabajo, hay un axioma que no debe olvidarse: "todo comunica". Y eso, claro, incluye la redacción del CV. Un currículum mal escrito, con errores de normativa o fallas en el tipeo, asusta al posible empleador.
Mis antesedentes estan a dispocision.., Haspiro a una remunerasión de., Mi objetivo laboral es.. La lista de ejemplos puede prolongarse indefinidamente. Al buscar trabajo, hay un axioma que no debe olvidarse: "todo comunica". Y eso, claro, incluye la redacción del CV. Un currículum mal escrito, con errores de normativa o fallas en el tipeo, asusta al posible empleador.
Hace unos años, el empresario inglés Charles Ducombe (director de sitios online de viajes, celulares y ropa) hizo un análisis en la Web y descubrió que con una mala ortografía las ventas podían caer hasta 50%. Por eso, dijo que uno de los factores que evalúa al contratar personal es la buena redacción, que otorgará mayor credibilidad a su sitio.
Por lo tanto, a la hora de conseguir una ocupación, escribir bien se convierte en un factor determinante. Quien reúna en su CV "atentados" contra la lengua probablemente no llegue a una primera entrevista. ¡Y esto cobra especial relevancia para alumnos y graduados de Periodismo, Comunicación Social, Publicidad y Relaciones Públicas! Para los profesionales de estas carreras, por nombrar solo algunas, la palabra escrita será la principal herramienta de trabajo.
¡Haber si todos escrivimos un poco mejor!, pareciera ser el desafío de la Web. En un mundo online, quienes buscan trabajo están más expuestos, pues las empresas quieren saber todo de una persona antes de una entrevista. Miran sus perfiles en las redes sociales, se fijan en qué sitios participó y, entre otras muchas cosas, analizan cómo escribió. Los responsables de selección observan qué se publicó en las redes, claro, pero el foco está en cómo se hizo.
Si se lee una opinión escrita correctamente y otra con errores de normativa, automáticamente uno tiende a aceptar como válida la primera. Por eso, muchas empresas están invirtiendo en capacitar a sus empleados y los envían no solo a clases de redacción corporativa, sino también a cursos de ortografía. Es que con los mails y las redes sociales internas, en las compañías, la buena ortografía pasó del ámbito privado al público. Resulta inaceptable que alguien en un cargo de mediana o alta responsabilidad no escriba correctamente.
"Mi objetivo laboral, es que la organización saque lo mejor de mi, teniendo como meta principal trabajar en ONGs". Al analizar en detalle esta oración, se encuentran varios errores que, por repetidos, ya no asustan. Primero: ¡evitar la coma entre sujeto y predicado! La coma antes de "es" responde a una pausa en el discurso oral, que no debe llevarse a la escritura. Segundo: ¡recordar el uso de la tilde diacrítica! "Sacar lo mejor de mí" debe llevar tilde en el pronombre personal. Tercero: evitar los gerundios. La mayor parte de las veces, los gerundios como "teniendo" están mal usados. Cuarto: las siglas no tienen plural. Oraciones cortas, ideas claras y, sobre todo, recordar que no se escribe como se habla.
Hay errores y horrores, hay diferentes contextos comunicacionales.
Nadie espera lo mismo de un mensaje de WhatsApp que de un mail corporativo y hay trabajos en los que la excelente redacción no resulta fundamental. Pero hoy más que nunca la buena ortografía se ha convertido en sinónimo de prestigio social, de buena educación. Y esto, muchas veces, marca la diferencia entre conseguir o no una entrevista laboral.
Nadie espera lo mismo de un mensaje de WhatsApp que de un mail corporativo y hay trabajos en los que la excelente redacción no resulta fundamental. Pero hoy más que nunca la buena ortografía se ha convertido en sinónimo de prestigio social, de buena educación. Y esto, muchas veces, marca la diferencia entre conseguir o no una entrevista laboral.
Fuente bibliografíca
ÁRBOL, MARÍA INÉS DEL [sin fecha]. ¡Qué horror! Errores de ortografía que no se perdonan en un CV. [en línea]. [Consulta: 13 octubre 2015]. Disponible en: http://www.lanacion.com.ar/1835477-que-horror-errores-de-ortografia-que-no-se-perdonan-en-un-cv.
26 may 2014
Una falta ortográfica puede eliminarte de un proceso de selección
Por: Herènia Casas

Es el primer consejo básico para cualquier candidato: no hacer faltas de ortografía en el CV, la carta de presentación o en cualquier comunicación dirigida a reclutadores. Aunque parece un consejo obvio hay candidatos que no lo siguen, y en un contexto tan competitivo como el actual (muchos candidatos para una oferta), esto a menudo supone un freno definitivo para optar a un puesto de trabajo.
Más allá, no hace falta “inundar” un CV con faltas para perder puntos ante una oferta de trabajo. Una falta ortográfica en una carta de presentación puede perjudicar notablemente a un candidato, y este, incluso, puede llegar a ser excluido de un proceso de selección sólo por ello. Esto será más habitual cuando se opte a puestos que requieran habilidades de comunicación escrita, pero también hay que tener en cuenta que las faltas ortográficas significan mucho más...
Para un reclutador, una sola falta ortográfica o gramatical puede significar que el candidato no es perfeccionista en su trabajo, que es despistado o descuidado. Pensad en el trabajo que tienen hoy en día los reclutadores. Cientos de candidatos se inscriben en sus ofertas y ellos deben elegir al que consideran mejor. Y el mejor no hace faltas. O mejor dicho, para dar con el mejor hay que fijarse en otros aspectos más allá del CV: su motivación y actitud, la forma en que se expresa, etc… Para un reclutador es fundamental escarbar donde sea necesario, para encontrar indicios sobre la personalidad y profesionalidad de un candidato.
No es tan extraño. En la otra cara de la moneda sucede lo mismo. Cuando una empresa publica una oferta de trabajo da muy mala imagen cometer faltas ortográficas, o no explicar con claridad las funciones de un puesto… Quizás esto no sea relevante para captar “un profesional”, pero sí será fundamental para captar al “mejor profesional”.
Una comunicación escrita deficiente puede cerrar puertas a cualquiera:a los candidatos en su búsqueda de trabajo y a las empresas que quieren captar el mejor talento. Por ello, en la búsqueda de empleo y profesionales, las faltas ortográficas quedan totalmente prohibidas.
Fuente:http://orientacion-laboral.infojobs.net/la-mala-ortografia-cierra-puertas
22 sept 2013
Los alumnos escriben cada vez peor y no le dan importancia
POR: Ezequiel Viéitz
Lo aseguran docentes y especialistas. Muchos padres cuestionan a los maestros porque corrigen a sus hijos.
Si un alumno de sexto grado que no esté entre los adelantados de su clase tuviera q escrivir esta nota podria llegar a acerlo asi o por lo menos a esa conclusion llego este periodista despues de relebar una serie de opiniones de docentes, funsionarios publicos y academicos de la lengua... Un orror.
Aunque los chicos leen y escriben más –por el uso de Internet, el mail y las redes sociales– tienen cada vez menos contacto con textos de calidad y con las reglas ortográficas, porque van poco a los libros. Así, les cuesta más organizar su escritura. Terminan absorbiendo estructuras ortográficas y sintácticas incorrectas y no se preocupan por las consecuencias de no poder expresarse claramente por escrito. Tampoco toman en cuenta que tener faltas puede restarle oportunidades laborales en el futuro.
“Se nota la falta de lectura, no conocen palabras de uso común”, da su diagnóstico Laura Olmos, una maestra que enseña desde hace 18 años y está a cargo de sexto grado en la escuela pública de Jornada Simple N° 16 Wenceslao Posse, frente al Parque Las Heras. “En el secundario, manda la inmediatez: quieren resolver todo ya, como en un buscador web. Si leen no se detienen a discutir una idea para desarrollar el juicio crítico, ni releen un trabajo antes de entregarlo”, advierte Mariana García, que enseña Lengua y Literatura a unos 120 chicos de tercero, cuarto y quinto año en dos colegios privados de Caballito. Esa dinámica, afirma, “hace que sean menos propensos a detectar sus propios errores”.
Los educadores creen que los alumnos de ahora, que nacieron con la PC y son “nativos digitales”, miran todo el tiempo imágenes y se aburren con los libros y los conceptos abstractos. Encima, como la memorización goza de mala reputación y las respuestas están atrás del doble click, la necesidad de recordar reglas y palabras difíciles está apagada. El resultado: también se complica la comprensión de textos.
La directora de Currículum y Enseñanza del Ministerio de Educación porteño, Gabriela Azar, que además está al frente del departamento de Educación de la Universidad Católica Argentina, reconoce la problemática y dice que existe un debate mundial. “Hay una sensación generalizada de que la ortografía pierde lugar porque los chicos escriben cada vez menos con papel y lápiz –explica–.
Se trata de una discusión sobre los nuevos formatos de comunicación y la tecnología”. Azar apunta que incluso algunos pedagogos de renombre mundial, como Daniel Cassany y Emilia Ferreiro, piensan que corregir los errores ortográficos no es un eje central para aprender a escribir, una mirada con la que muchos docentes no concuerdan. No obstante, la funcionaria recalca que la escuela tiene la obligación de transmitir esos conocimientos básicos. En la Ciudad, se intentó vincular la tecnología con la ejercitación para revertir los errores. A través del Plan Sarmiento, los chicos tienen netbooks y conexión a Internet con programas educativos específicos. Pero, ¿alcanza?
Se trata de una discusión sobre los nuevos formatos de comunicación y la tecnología”. Azar apunta que incluso algunos pedagogos de renombre mundial, como Daniel Cassany y Emilia Ferreiro, piensan que corregir los errores ortográficos no es un eje central para aprender a escribir, una mirada con la que muchos docentes no concuerdan. No obstante, la funcionaria recalca que la escuela tiene la obligación de transmitir esos conocimientos básicos. En la Ciudad, se intentó vincular la tecnología con la ejercitación para revertir los errores. A través del Plan Sarmiento, los chicos tienen netbooks y conexión a Internet con programas educativos específicos. Pero, ¿alcanza?
“Mi papá era obrero y en mi casa todos los días estaba el diario y se compraban libros populares. Eso ya no pasa. Si en el año se lee solamente un libro en el aula, probablemente ese va a ser el único que el chico va a explorar en doce meses”, dice la maestra Olmos. Esa razón hace que cada vez se le deba dedicar más tiempo a la lectura en clase.
“He escuchado infinidad de casos en que los mayores se van a quejar porque al nene le bajaron la nota por las faltas en una prueba de Historia o de Geografía”, explica la la licenciada Patricia Nigro, ex maestra de grado y profesora universitaria de Teoría de la Lengua en la Universidad Austral, dónde además es investigadora.
En ese sentido, a fines de agosto trascendió un caso que ocurrió en Rapelli, en Santiago del Estero. Una docente de sexto grado de la escuela N° 766 fue golpeada por la madre de una alumna y la nena luego de que tuviera que ponerle una nota baja por presentar en clase una cartulina con graves errores ortográficos.
En la puerta de una escuela de Ciudadela, pleno conurbano, un maestro cuenta: “Un chico de quinto me dijo que quería ser escritor, pero que la madre le dice que no se preocupe porque las PC ahora tienen corrector automático”. Olmos cuenta una anécdota en su escuela de Recoleta, donde van chicos de bajos recursos: una nena prefería el diccionario online de la Real Academia Española antes que el de papel hasta que se dio cuenta de que no obtenía respuestas cuando tipeaba las palabras con faltas.
Nigro se queja de que existe “un sistema muy permisivo” que se alentó incluso desde el ámbito académico y que se suma a padres que todo el tiempo cuestionan a los educadores. Pesimista, concluye: “Estamos dejando que se deteriore lo mejor de nuestra sociedad, la capacidad de hablar, de escribir y de entendernos”.
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