Por: Marina Dragonetti
El Congreso Nacional es una de las instituciones estatales que mayor cantidad de empleados ha incorporado en los últimos años. Uno de los sectores más favorecidos en el reparto de cargos fue su Biblioteca. En 2015 se destinaron más de 726 millones de pesos para cubrir los sueldos de sus 1.558 trabajadores. Su staff supera al de las principales bibliotecas del mundo, a pesar de que su colección es hasta 147 veces más pequeña.
A pesar de que la Biblioteca del Congreso cuenta con 66 empleados más que su par inglesa, su catálogo es mucho menor. La colección bibliográfica es de más de tres millones de títulos, a los que hay que sumar otros 10 mil ítems que corresponden a la colección de diarios y revistas que forman parte de la hemeroteca. Algunos de sus artículos más destacados son el primer ejemplar de la Gazeta de Buenos Aires, de 1810, y el documento de la Declaración de la Ciudad de Buenos Aires como Capital de la República.
Sobre la cantidad total de trabajadores, el jefe de prensa Fabián Stecco aseguró a Clarín que solo la Dirección General de la Biblioteca conoce las cifras, así como las funciones que cumplen. Al cierre de esta nota, el director coordinador general, Alejandro Lorenzo César Santa no respondió al pedido de entrevista. De la Web oficial del organismo surge que algunas de las actividades que se desarrollan en el Congreso, además de la atención al público, son: servicios de asesoramiento legislativo, traducciones de documentos, el Programa Nacional de recuperación de Documentos Históricos, la digitalización de documentos, una editorial, cursos y talleres, y hasta una radio por Internet. Quizás todas estas actividades puedan justificar un aumento de personal del 38% en los últimos cuatro años.
La Biblioteca Británica no es la única de las "grandes" que se las arregla con menos recursos humanos. En la ciudad de San Petersburgo se encuentra la Biblioteca Nacional de Rusia, la más antigua de Europa Oriental. Fundada en 1795 por la emperatriz Catalina la Grande, y diseñada por el arquitecto Yegor Sokolov, el edificio alberga una colección de más de 37 millones de títulos. En sus anaqueles se encuentran joyas como el Evangenio de Ostromiro, el libro más antiguo de Rusia que data del 1056-1057, el Codex de Leningrado, el manuscrito bíblico más antiguo y la biblioteca de Voltaire compuesta de 6814 volúmenes, parte de las cuales son notas manuscritas, que fue adquirida por Catalina II. Según su reporte de 2014, cuenta con un total de 1361 personas para cumplir las funciones de servicios de información, visitas guiadas, conservación e informatización de archivos, e incluso ofrecen servicios de información legal.
A septiembre de este año trabajaban 881 personas en la Biblioteca Nacional de España, otra de las más importantes de Europa, que tiene una colección de libros, manuscritos, incunables y otros documentos gráficos, que totalizan 26 millones de obras. Como la Biblioteca del Congreso, tiene además de los servicios básicos de atención, exposiciones y otras actividades culturales.
Pero quizás no sea necesario ir tan lejos. La Biblioteca Nacional tiene una colección de 55 mil titulos de hemeroteca, mapas, 800 mil piezas bibliográficas, una colección de 300 mil partituras, un archivo de historietas y humor gráfico argentino. Su número de empleados asciende a 201.

