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15 sept 2016

La librería hispana que le gustaría cerrar a Trump




La última librería de Nueva York que sólo vende libros en español se erige como la resistencia ante el menosprecio a la cultura latina por parte del candidato republicano a la presidencia. 

Según el Instituto Cervantes en 2050 EEUU será el primer país hispanohablante del mundo. El sueño americano habla español. Hoy 41 millones de personas tienen nuestra lengua como idioma nativo en EEUU y 11,6 millones son bilingües. La llegada de los inmigrantes latinos al país conlleva un auge de su importancia como grupo social, cultural y electoral.

Frente a la integración de la comunidad latina en la vida política y económica, está Donald Trump, el adalid de la Gran América, para el que impera el miedo como garante de la seguridad. La campaña del candidato republicano se incendió con los ataques a los hispanos y la amenaza de construir un muro que separase EEUU de México. Entretanto, Trump camina hacia la Casa Blanca con la promesa de quitar la ciudadanía por nacimiento y expulsar a los inmigrantes del país que sueña con recuperar.

Pero en una esquinita del neoyorkino barrio de Queens se erige la resistencia. Como si de una aldea gala se tratase, la librería Barco de papel lleva trece años vendiendo libros sólo español. Ramón Caraballo, su responsable, afirma que es la única de la Gran Manzana que centra su actividad en la literatura hispana, pese a que la ciudad de Nueva York encabeza la lista de las urbes en las que más se habla español de EEUU, con un 24,5% de sus habitantes hispanohablantes.

Barco de papel.

Barco de papel tiene función de refugio. En el revuelo de la ciudad donde la cultura masificada llena las grandes librerías de extras, el libro ha quedado en segundo plano. Pero Barco de papel existe como una casualidad o una misión divina: dejar la cultura del mismo lugar de donde sale, el pueblo.

La librería tiene función de refugio, frente al revuelo de la ciudad, existe como una casualidad o una misión divina: dejar la cultura del mismo lugar de donde sale, el pueblo.
  
Ramón dejó en los noventa su Cuba natal cargado de historias en sus maletas y la ciudad de la libertad lo acogió con las calles abiertas. Y allí se plantó. En las aceras de Nueva York montó una mesa llena de libros, porque para él la vida que transcurre por las avenidas y la literatura son lo mismo. Cada día descubría a los transeúntes un gran inventario de libros: “El mismo que podrías encontrar en una librería”. “Así daba acceso a gente que no solía ir a una tienda de libros, gente que tiene un comportamiento diferente”. Años después, Ramón atiende a los clientes desde su propia librería a la par que recuerda sus comienzos y analiza el presente.

Frente al Nueva York de las películas, Ramón reivindica los barrios, como Queens, “donde vive gente de clase media, con diferentes inquietudes y necesidades y a las que hay que dar respuesta”. “Esta ciudad tiene una particularidad y es que tiene universidades y cursos que atraen a gente interesada por la literatura latinoamericana. Pero hacen sus doctorados, escriben sus libros y regresan, no quieren relacionarse con los barrios. Hay dos culturas que se diferencian y no se relacionan”, cuenta Ramón.

Mientras que en las instituciones culturales estudian la literatura y a sus autores desde el inmovilismo teórico, acercándose a los pueblos desde una perspectiva lejanísima, Ramón afirma que la visión que se tiene de la comunidad hispana es “de personas que vienen a trabajar desde los suburbios, gente que tiene poca educación y poco interés por la cultura”. Sin embargo, el librero asegura que de esa visión se escapan “aspectos muy interesantes y un gran bagaje que se puede transmitir”. De este modo “se puede cambiar esa visión mercantilista y permitir que todos caminemos juntos”.

La visión que se tiene de la comunidad hispana es de personas que vienen a trabajar desde los suburbios, gente que tiene poca educación y poco interés por la cultura.

Barco de papel sobrevive como una librería tradicional, pequeña. “Es un pequeño tesoro, donde la gente entra y ahonda en una cultura muy rica y encuentras historias que sorprenden”, cuenta Ramón. La librería cuenta con un amplio fondo de libros barrocos y medievales que se mezcla con los manuales que piden las universidades. “Prestamos menos atención a los best sellers y apostamos por libros raros, antiguos y la literatura en español clásica y los autores del 'boom' que tienen muy buena acogida porque de alguna manera hay mucha información que al lector le dice que debe pasar por ella”.

“Yo soy el último mohicano de este tipo de cultura, porque vengo de una herencia donde llevar el libro es una forma de ser, no se identifica como una mercancía. Se contrapone con la cultura donde una librería es lo mismo que una cafetería, que está bien, pero el libro es otra cosa, forma parte de una manera de ser, de los valores humanos”, cuenta el librero.

Barco de papel.

Con Ramón termina una generación de libreros neoyorkinos que satisficieron las necesidades de la literatura en español pero que se vieron abocados al fracaso. En 2007 cerraron las librerías Macondo y Lectorum. Cuando falleció la primera, el entonces director del Instituto Cervantes de Nueva York afirmó que era “una tragedia” porque el centro de la ciudad se quedaba sin librerías en español.

Sigue habiendo muchos clichés y estereotipos, al final se trata de una manera de hablar de esto desde la distancia, en lugar de acercarte a verlo.

Los hispanohablantes crecen, pero la cultura que envuelve a su lengua se presenta como un factor secundario. “Sigue habiendo muchos clichés y estereotipos, al final se trata de una manera de hablar de esto desde la distancia, en lugar de acercarte a verlo. En Estados Unidos existe una segunda generación de inmigrantes latinos, pero no existe una segunda de inmigrantes irlandeses, por ejemplos. Eso es una manera de diferenciar, pero no de integrar, sentencia Ramón.


“Lo que se exporta de la cultura hispana es la comida rica y la fiesta. Pero no se suma la Cultura, en lo hispano se asocia al baile, a lo ameno y lo jocosos que somos, pero no al Conocimiento”, cuenta Ramón. En la causa que Ramón ha decidido tomar como propia, se han unido diferentes voluntarios, amantes de la cultura hispanoamericana y de diferentes partes del mundo. 

La librería acoge una suerte de centro cultural, donde poetas, escritores y cantantes se reúnen para alzar la palabra Literatura. Como si buscasen mantener aquel Macondo de sueños que lanzó la parte sur del continente al mundo. Siempre bajo la atenta mirada del Gabo, que los aguarda en la puerta de la librería como el cabeza de familia de los Buendía. 


Fuente bibliográfica
La librería hispana que le gustaría cerrar a Trump. El Español [en línea], 2016. [Consulta: 15 septiembre 2016]. Disponible en: http://www.elespanol.com/cultura/libros/20160818/148735935_0.html. 

8 ene 2015

No te dejes llevar por las apariencias

Vídeo de No te dejes llevar por las apariencias





Visto en g+ por: Carmen  Luzón T  

Fuente bibliográfica
No te dejes llevar por las apariencias, Excelente video [en línea] 2013. [Consulta: 8 enero 2015]. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=dBe2ml6mHfo&feature=youtube_gdata_player. 

24 nov 2013

Ideología política en el trabajo

Por: Vilma Garcia

Es uno de los puntos que integran el conjunto de derechos consagrados en los tratados internacionales, pero a diferencia de otras materias, éste no es muy específico, y su ejercicio está sujeto a las diferentes legislaciones laborales.

Ideología política


Las sociedades modernas contemplan en sus constituciones una serie de pautas consagradas a garantizar el libre ejercicio de los derechos civiles, pues la evolución y el desarrollo social, se basan precisamente en la participación democrática de los ciudadanos, siendo la política, uno de los pilares de dicha participación.
Toda actividad de índole político debe ser ejercida libremente, sin embargo, existe un marco legal, que como en todo lo relacionado con los deberes y los derechos ciudadanos, estipula límites para garantizar la igualdad y el respeto a todas las personas, incluyendo el pluralismo.
Puede afirmarse que la libertad política o ideológica es el derecho y la habilidad que tiene todo individuo de expresar libremente su voluntad, así como la decisión de escoger una organización social o partidista a la cual pertenecer sin restricciones arbitrarias.
Esta libertad comprende la facultad de adoptar una visión propia del mundo, la posibilidad de enjuiciar la realidad desde esa perspectiva y la facultad última de actuar en consecuencia según las propias ideas, sin tener que aceptar injerencias de ninguna índole ni un trato diferente o discriminatorio.

Derechos políticos en el marco laboral

Desde el punto de vista laboral, existen derechos fundamentales consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos, así como en la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José), y el Convenio 111 de la Organización Internacional de Trabajo, OIT.
Las principales garantías se refieren a dos puntos esenciales:
  1. La libertad ideológica sin más limites que los necesarios para el mantenimiento del orden
  2. La prohibición expresa de obligar a los trabajadores a declarar acerca de sus ideologías políticas
Es necesario aclarar que las actividades de índole sindical, si bien suelen estar relacionadas con la política, no son de naturaleza política sino reivindicativa, por lo tanto, su ejercicio y regulaciones no se consideran para efectos de la libertad ideológica.

Límites razonables

No es posible desde el punto de vista de la constitución y las leyes, que una empresa o patrono establezca condiciones a un trabajador para su contratación o promoción, basándose en su afiliación política.
No obstante, la libertad ideológica conlleva actos de carácter verbal y práctico como el derecho de asociación y reunión, la libertad de expresión y la libertad de enseñanza, los cuales pueden chocar en un momento determinado, con la reglamentación de una empresa o patrono.

Todo derecho implica un deber

Las convenciones y tratados internacionales sobre la materia, son menos específicos con respecto a los deberes inherentes a estas libertades y derechos.
El Artículo 29 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos establece que toda persona tiene deberes respecto de la comunidad, y más adelante menciona que existen algunas limitaciones, las que establezcan las leyes, con el fin de "asegurar el reconocimiento y el respeto a los derechos de los demás, y de satisfacer las demandas de la moral, el orden y el bienestar general de la sociedad".
El texto señala, asimismo, que los derechos y libertades "no pueden ser ejercidos en oposición a los principios y propósitos de las Naciones Unidas". Por lo tanto, más que deberes, lo que se plantea son límites en la práctica de estos elementos.
La Convención Americana sobre Derechos Humanos, en su Artículo 32, plantea derechos para con la familia, la comunidad y la humanidad en general, y el documento que precedió a la Declaración Universal, denominado Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, estableció una serie de deberes individuales, sin embargo, ningún párrafo señala el tema de las ideologías políticas, ni tampoco la manera como esos deberes tienen que ser observados.
Esta serie de ambigüedades han dado paso a que desde algunas organizaciones se apele a una especie de ética global, que haga énfasis en una cultura de la tolerancia, la no violencia y la igualdad, para contrarrestar las lagunas y vacíos presentes en los documentos internacionales sobre derechos humanos, en especial, los referidos a la ideología política.

Fuente:http://coyunturaeconomica.com/leyes-laborales/ideologia-politica

27 ago 2011

¿Qué es la discriminación?



La discriminación es una forma de violencia pasiva; convirtiéndose, a veces, en una agresión física. Quienes discriminan designan un trato diferencial o inferior en cuanto a los derechos y las consideraciones sociales de las personas, organizaciones y estados. Hacen esta diferencia ya sea por el color de la piel, etnia, sexo, edad, cultura, religión o ideología.

Los individuos que discriminan tienen una visión distorsionada de la esencia del hombre y se atribuyen a sí mismos características o virtudes que los ubican un escalón más arriba. Desde esa “altura” pueden juzgar al resto de los individuos por cualidades que no hacen a la esencia de estos.
Muchas veces este rechazo se manifiesta con:
• miradas odiosas
• con la falta de aceptación en lugares públicos, trabajos o escuelas.

La intolerancia, el rechazo y la ignorancia son determinantes para el nacimiento de conductas discriminatorias.

Las creencias populares pueden convertirse en propulsoras de odios.
Los judíos son avaros, los gitanos ladrones, los coreanos sucios, el que
tiene tez trigueña es cabecita, los bolivianos son inmigrantes ilegales.

Los individuos que son afectados por estas clasificaciones no son valorados por virtudes sino por características secundarias que no determinan sus cualidades como ser humano. Estos ejemplos son crueles e injustos pero son los clásicos dentro de nuestra sociedad.

Existe distintos tipos de discriminación:
• Discriminación social.
• Discriminación laboral.
• Discriminación sexual.
• Discriminación racial.
• Discriminación religiosa.
• Discriminación ideológica.

Entre los adolescentes el aspecto físico como el color de la piel, el tamaño, y el peso, es el principal motivo por el que los adolescentes son discriminados.

Después de las cuestiones físicas y la nacionalidad, el nivel socioeconómico es la tercera causa por la que los adolescentes se sienten discriminados.

Los actos discriminatorios ocurren en la sociedad, de la que la escuela es parte. Frenar la discriminación es complicado porque es parte de un diálogo social.

La discriminación entre adolescentes se da principalmente en las escuelas, esta actitud está incorporada en la sociedad y es institucionalizada por los sistemas de enseñanza, que busca una homogeneidad escolar, desconociendo la diversidad.

Las motivaciones pueden ser de diversa índole, pero siempre están ligadas con la intolerancia por las diferencias.

Algunas formas de discriminación que usan los adolescentes pueden ser:
• Insulto.
• Colocar apodos despectivos.
• Comportarse como si fueran mejores que la persona a la que están discriminando.

No siempre se trata de un acto de mala fe. Muchos actúan por seguir a otros o porque así lo aprendieron.

Entre las consecuencias más comunes y de gravedad de la discriminación en las instituciones educativas está:
• la deserción.
• los trastornos psicológicos y fisiológicos, como por ejemplo depresiones y afecciones psicosomáticas, entre otros.

Para Reflexionar:
La raza humana puede ser comparada con una paleta de colores. Todos diferentes, cada uno con una cualidad especial, algo que lo hace bello. Algún que otro parecido pero, al final distintos.

Ninguno igual pero todos con la misma categoría: colores… Los hombres y las mujeres somos iguales a los colores, todos distintos pero todos, al fin y al cabo: humanos.

Existen millones de opiniones, tantas como habitantes hay en la tierra. Una manera de no discriminar es escuchar y tratar de entender los pensamientos de nuestros semejantes.

Escuchar y respetar, son las claves para no rechazar.



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