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4 ene 2019

Consejos para que este año (al fin) cumplas tus propósitos


Hacer ejercicio: uno de los propósitos de Año Nuevo más recurrentes
Hacer ejercicio: uno de los propósitos de Año Nuevo más recurrentes

Razones de nuestro fracaso y trucos para alcanzarlos en este 2019

Cada año llega ese momento en que se acerca el 31 de diciembre, seguido de un nuevo 1 de enero. Es tiempo de celebración familiar, pero también de reflexión personal: de hacer el balance de lo bueno y malo, que diría Mecano. Nos ponemos nostálgicos, pensamos en todo lo que ha pasado en los 365 días anteriores y echamos un vistazo a esa lista mental o escrita que elaboramos con nuestros propósitos. ¿Qué ha ocurrido? Seguramente, no los hemos cumplido.

Según un estudio realizado por la Universidad de Scranton, solo entre un 8% y un 12% de la población que se plantea propósitos de año nuevo los cumple. Entre el 80% y el 90%, de hecho, abandonaron su objetivo a las seis semanas de empezar el año. Es decir, para mitad de febrero ya dejaron de ir al gimnasio o volvieron a fumar.

La buena noticia es que este fracaso nos lo tomamos con humor, como ha observado Amstel Index, una herramienta que mide el reconocimiento en redes sociales y lo expresa en una escala de 0 a 100. La conversación virtual se llena de propósitos en estas fechas, propósitos nuevos y viejos. El 28% de los usuarios de Twitter comenta los no cumplidos en vez de plantearse otros nuevos. Y el 19%, sin estrujarse la cabeza, decide volver a intentar las mismas resoluciones el año siguiente.

Esa es una buena señal y una mejor decisión, apuntan los psicólogos. “La perfección es inalcanzable. Recuerda que los pequeños traspiés cuando estás alcanzando tus objetivos son completamente normales”, dicen desde la American Psychological Association. “Todo el mundo tiene sus altos y bajos, recupérate de tus errores y vuelve a tu camino”.

Evitar la frustración es importante para poder seguir planteándonos propósitos cada nuevo año y no odiarlos porque nunca los logramos. El problema no son los propósitos, sino la forma en la que se plantean.

Establecer pequeños objetivos alcanzables a lo largo del año, en lugar de un único objetivo abrumador el 1 de enero puede ayudarte a conseguir todo por lo que te esfuerzas”, dice la psicóloga Lynn Bufka. “Lo que importa no es cuánto cambias sino el acto de reconocer que un cambio en el estilo de vida es importante y trabajar hacia él paso a paso”.

 El 1 de enero ibas a dejar de fumar... claro / Peter Zelei (Getty)

Teniendo clara la radiografía general del fracaso al cumplir nuestros propósitos, miremos ahora las razones más concretas, ¿por qué no lo logramos? Y sobre todo, busquemos las soluciones, ¿cómo podemos conseguir cumplirlos?

1. No seas ambicioso
Si tu lista de propósitos se parece más a una lista de la compra, algo falla. Una lista de propósitos debe ser breve. “Cuando tienes varias resoluciones, cada vez que intentas mantener una usas algo de la valiosa fuerza de voluntad que se necesita para las otras. Es decir, tener muchas resoluciones va en contra de ellas y debilita la posibilidad de éxito en cada una”, explica el psicólogo social Roy Baumeister, autor del libro Fuerza de voluntad.

Los propósitos, además, deben ser realistas, alcanzables y muy concretos. “Decir voy a perder peso no es fácil de lograr, es más sencillo seguir un plan que diga no voy a comer patatas fritas o helado en seis semanas”, continúa Baumeister. O en vez de apuntarte al gimnasio, decide ir los lunes a spinning, los miércoles salir a correr…

2. Descubre por qué quieres cambiar algo
Según Amstel Index, los propósitos más habituales de este año son los de que incluyen el término “dejar” (un 27%): dejar de fumar, dejar de beber… y todos los malos hábitos y vicios posibles.

El 24% hacen referencia a aprender algo: apuntarse a talleres, cursos, volver a estudiar. Después, aparecen los objetivos físicos (18%): ir al gimnasio, perder peso. Viajar (12%), la salud (11%) y ahorrar más (8%) cierran la lista. Todos son muy válidos, pero en busca de esa concreción de propósitos, uno de los principales problemas a resolver es identificar si de verdad los necesitamos.

La psicóloga Shainna Ali sugiere que te hagas tres preguntas cada vez que te planteas un nuevo propósito: ¿Sabes de dónde sale? ¿Por qué es importante para ti? ¿Cómo conseguir ese objetivo influirá en tu vida? “Si no puedes contestar estas preguntas fácilmente, puede que necesites considerar aclararlos antes de establecerlos. La incertidumbre hacia tus objetivos crea espacio para la indiferencia, confusión y distancia entre tus objetivos y tus aspiraciones”, explica.

3. No lo plantees como obligaciones
En su libro How to Get Sh*t Done, la coach Erin Falconer explica que a la hora de cumplir tareas, objetivos o propósitos hay que desterrar del vocabulario el verbo should, en español “debería”, porque está relacionado con una idea de “culpa, vergüenza, falta de toma de decisiones”.

Y, además, habla en condicional por lo que le resta realidad a la resolución. En vez de decir: “Debería apuntarme al gimnasio”. Falconer sugiere: “Voy a apuntarme al gimnasio”. Un cambio de lenguaje que puede conllevar un cambio de actitud y actividad.

4. Recurre a la paciencia y a la capacidad de disfrute
La mayoría de los propósitos que nos planteamos implican un cambio en nuestros hábitos o adquirir otros nuevos. Estas tareas no se conquistan en una hora, un día o una semana. El doctor Maxwell Maltz, gurú de la autoimagen en su libro Psycho-Cybernetics, escribió que se necesitaban 21 días para que “la mente humana se ajustara a un gran cambio de vida”.

Un estudio de la University College London subió a 66 los días que se requieren para romper un antiguo hábito. Moraleja: hay que ser paciente. Revisar los propósitos a lo largo del año, en varios momentos, no solo cuando se acerque el día 31, es otro consejo habitual.

Y con la paciencia, añaden los expertos, hay que incluir otro factor: el disfrute. Si te planteas objetivos de los que consigues inmediato disfrute, será más fácil conseguirlos. Y si los consigues, sigue disfrutando, celébralo. En vez de castigarte tanto por no cumplir los propósitos, celebra más los que sí has conseguido. Aunque como decíamos, el Amstel Index destaca que no solemos tener mucha carga de conciencia si no lo conseguimos: preferimos echar mano del humor e intentarlo de nuevo al año siguiente.

Fuente bibliográfica
PAÍS, E.E., 2019. Consejos para que este año (al fin) cumplas tus propósitos. Verne [en línea]. [Consulta: 4 enero 2019]. Disponible en: https://verne.elpais.com/verne/2019/01/02/articulo/1546429403_374750.html

31 dic 2017

6 cosas que debes dejar atrás para tener éxito en 2018

Por: Ollinka Méndez



Está a punto de comenzar el año y con ello debes tener claro hacia dónde quieres llegar, tener las herramientas que vas a utilizar para lograrlo, pero sobre todo, debes saber cómo es que vas a lograrlo. Es cierto que comenzar es difícil, sobre todo si vamos cargados de cosas negativas que por supuesto no nos dejan crecer en cualquier ámbito.

Aquí algunos aspectos que puedes dejar atrás para comenzar bien este 2018:

1. Deja de poner excusas
Si fallaste, no pongas excusas. Aceptar tu error hará que pronto encuentres una solución y por consecuencia que no lo repitas. Al excusarte solo servirá para caer en el mismo problema y no te permitirá crecer.

2. Miedo al cambio
Saber adaptarse siempre será una ventaja. Mantenerse dinámico asegura el éxito, ya sea en lo personal o en lo laboral pues mantenerse en constante movimiento atrae cosas nuevas y en buena parte son positivas.

3. Mirar hacia atrás
Es cierto que las decisiones que tomamos en el pasado se ven reflejadas en nuestro presente o futuro y que debemos aprender de los aciertos y errores que tuvimos pero, encasillarse en el fracaso o retomar el asunto cientos de veces no es sano y no te permite avanzar. No dejes que el pasado sea un obstáculo, ve a por tu presente y futuro.

4. La fanfarronería
¿Has escuchado una frase que dice "mucho ruido y pocas nueces"? Esto es, quien sabe que va por algo no solo lo hablan, lo hacen. No se trata de impresionar por lo bien que suenan las cosas. Logra, conquista, derrumba obstáculos; actúa.

5. Tener celos o envidia
No es lo mismo ser competitivo a molestarse por el éxito del otro. No pierdas tu tiempo. Que el éxito de los demás sea tu motivación; cada persona tiene su momento y tú solo debes trabajar por el tuyo, desarrolla tus habilidades y lánzate.

6. Miedo al fracaso

Que te quede claro, en algún momento (o varios, incluso) vas a fracasar, pero esto no es excusa para que no te arriesgues. La mayoría (si no es que todas) de las empresas exitosas que conoces fracasaron al menos una vez, tienes derecho para caer y estás obligado a levantarte. Todo es parte de un crecimiento.

Fuente: http://mundoejecutivo.com.mx/actualidad/2017/12/30/6-cosas-que-debes-dejar-atras-tener-exito-2018

5 dic 2017

20 metas útiles que puedes proponerte para fin de año

Por: Valerie Anavisca



Todos debemos proponernos metas cada cierto tiempo, y no hay nada mejor que comenzar el año con nuevos propósitos y desafíos que queremos cumplir para ser una mejor versión de nosotros e ir creciendo como persona exitosa.

Cada nuevo ciclo es la oportunidad perfecta para proponerse nuevas metas y trabajar en ellas para poder cumplirlas y lograr lo que queremos. Aquí enlistamos algunas metas útiles que todos nos hemos hecho mas de alguna vez o podríamos hacernos para comenzar un nuevo año.

Viajar
Viajar
Entre las cosas más deseadas por las personas es viajar, conocer nuevos lugares y nuevas experiencias. Sin importar que sea un viaje simple o largo, lo importante es comenzar a planearlo.

Dejar los malos hábitos
Dejar los malos hábitos
Todos necesitamos cambiar ciertos hábitos que no nos dejan avanzar y ser mejores personas, y para ello debemos trabajar poco a poco para ir cambiandolos hasta ser capaces de no volver a hacerlos.

Una nueva actitud
Una nueva actitud
Tener una nueva y mejor actitud puede lograr hacer grandes cambios en la vida de cualquiera, como encontrar nuevas oportunidades y cumplir metas propuestas sin entrar en desesperación.

Encontrar el trabajo ideal
Encontrar el trabajo ideal
Trabajar en lo que nos gusta puede parecer un sueño casi imposible, pero para poder conseguirlo se necesita mucha creatividad y buscarlo hasta poder encontrarlo, lo importante es arriesgarse porque al final valdrá la pena.

Estar en forma
Estar en forma
Estar en forma requiere un cambio de actitud, esfuerzo y comer mas sano. Para ello es necesario cambiar y dejar atrás la flojera y comenzar  a tener mejores hábitos. Simples cambios en la alimentación dan grandes resultados.

Ser más organizado
Ser más organizado
Siempre se puede mejorar en ser más organizado, y así poder controlar cada decisión y acción que se realiza, dejando tiempo libre para uno mismo.  Tener todo bajo control hace que cualquier persona se sienta mejor y sepa hacia dónde va.

Más tiempo libre
Más tiempo libre
Encontrar tiempo libre para uno mismo en la actualidad parece imposible, pero siempre hay formas para poder encontrar esos pequeños espacios o acomodarlos durante el día si se es organizado. Cuando lo encuentres, sal de paseo, lee un libro o escucha tu canción favorita, y conéctate contigo mismo.

Seleccionar mejor a las personas
Seleccionar mejor a las personas
Con el tiempo irás ganando y perdiendo amigos, lo importante es encontrar y darse cuenta quienes valen la pena y son honestos. Dejar ir y apreciar lo que se tiene es una forma de crecer y vivir mejor.

Ser emprendedor
Ser emprendedor
Para ser una persona exitosa y estar bien posicionado económicamente se necesita mucho esfuerzo, creatividad y emprendimiento. Lograr crear un negocio propio para poder expandir horizontes y aprender cosas nuevas.

Tomar nuevos riesgos
Tomar nuevos riesgos
Tomar nuevos desafíos y salir de la zona de confort puede abrir muchas puertas a nuevas oportunidades, amistades y aprender nuevas cosas. Las personas exitosas saben dejar sus miedos atrás e ir por nuevos desafíos.

Ser más agradecido
Ser más agradecido
Actitudes positivas, como ser mas agradecido, logran grandes cambios en la vida de muchos. Muchas veces es difícil notar todo lo que tenemos porque nos acostumbramos a que siempre estén, por eso es necesario detenerse y dar gracias por todo lo que nos rodea.

Ser más relajado
Ser más relajado
Mientras vamos creciendo las obligaciones van aumentando, y es normal que las personas se tomen todo más en serio y se frustren con facilidad. Tomar todo con tranquilidad y saber que todos cometen errores es necesario para poder crecer.

Ser más saludable
Ser más saludable
Enfermarse es muy facil cuando no se tiene una vida saludable. Dejar la comida chatarra y los malos hábitos puede parecer difícil, pero es necesario encontrar un balance y tomar mejores decisiones.

Ser feliz
Ser feliz
Ser una persona feliz es cuestión de actitud y aceptación. Todos pasamos por momentos de dificultad pero lo importante es saber sobre pasarlos con la mejor actitud y buscar soluciones.

Lograr las metas propuestas
Lograr las metas propuestas
Una meta puede ser lograr las metas propuestas tiempo atrás sin importar cuánto tiempo haya pasado, cualquier momento es perfecto para comenzar a trabajar en ellas y poder cumplirlas.

Encontrar el amor verdadero
Encontrar el amor verdadero
Cuando hablamos del amor no solo se trata de las relaciones con otras personas, también del amor propio. Para poder querer a alguien mas es necesario valorarse primero y estar en paz con uno.

Comparte lo que tanto quieres
Comparte lo que tanto quieres
Ahorrar para comprar lo que tanto queremos toma tiempo, pero si se es constante y paciente puedes obsequiarte lo y estar orgulloso de ello.

Finalizar los estudios
Finalizar los estudios
Ya sea que estés en la escuela o en la universidad, poder finalizar tus estudios es una meta que requiere de mucho esfuerzo, pero al final te sentiras muy bien de lograrlo.

Leer mas
Leer mas
Aunque no lo creamos, leer disminuye los niveles de estrés con los que lidiamos diariamente. No hay mejor forma que conectarse con uno mismo y aprender cosas que leyendo. Al final de todo, esta es una costumbre que muy pocos hemos adoptado.

Ser una mejor versión de uno mismo
Ser una mejor versión de uno mismo

Lograr ser una mejor versión de uno mismo cada año es una de las metas más importantes que todos deberíamos hacer, con cambios pequeños y nuevas actitudes se puede llevar acabo.

Fuente: https://www.mundo.com/curiosidades/20-metas-utiles-que-puedes-proponerte-para-fin-de-ano/9.html

21 oct 2017

Ojo con los sueños, pueden cumplirse o frustrarte




Últimamente he leído en noticias deportivas comentarios del tipo "de pequeña soñaba con llegar a unos juegos olímpicos y no pararé hasta conseguirlo", "desde niña quería ser número uno y no he parado hasta conseguirlo". Cuando leemos esta declaración a una número uno o a alguien que ha alcanzado su sueño olímpico, solemos valorar su empeño, su tesón, su disciplina y la determinación con la que soñaban desde niños. Pero claro, solo nos hacemos eco de aquellos que soñaron y lo lograron.

Pero, ¿cuántos sueños determinantes, categóricos, basados en el resultado, se quedaron en el camino?, ¿cuántos soñadores frustrados nos rodean? Muchos, muchísimos. De esos no nos enteramos... porque no llegaron, porque se avergüenzan, porque no les bastó el talento a pesar de todos los valores y el ahínco con el que pudieran trabajar.

Muchos padres, educadores o entrenadores "restriegan" a sus hijos y deportistas estas frases: "¿Te das cuenta? Desde pequeña empeñada en ello y a base de esfuerzo lo ha conseguido",  comparando así la voluntad, la actitud, el espíritu de lucha o cualquier otra variable que puedan tener los suyos en comparación con los que sí lo consiguieron. Y esto no hace más que frustrar a quien desea destacar y ser brillante.

Pero queridos padres, madres y entrenadores. No todo es actitud, no todo es soñar. Hay mucho más. Al margen del esfuerzo, del trabajo, de la perseverancia y de todo lo que supone inversión personal, hay talento, hay recursos, hay un pellizco de suerte, hay otros factores no controlables.

Así que quien sueña a lo grande, tiene un talento prodigioso y además se esfuerza al máximo, puede, que con un poco de suerte, pueda llegar a ser número uno. Porque quien haya soñado con ser número uno, seguramente, que por mucho que se haya esforzado, habrá sufrido una gran frustración. ¿Me entienden?

No presionen a sus hijos con sueños que no dependen de ellos, porque una cosa es desear algo y otra, pensar que por el simple hecho de desear y trabajar en ello, los deseos se convertirán en realidad.

Dejemos que los deportistas, con sus valores y sus entrenamientos, disfruten, sean personas de bien, responsables, disciplinadas, trabajadoras, y con todo eso, suerte mediante, algún día disfruten del éxito. Y que cado uno defina el éxito como le venga bien. Porque el éxito no está en ganar, ni en ser el número uno, salvo para algunos contados con los dedos de la mano. El éxito está en la superación personal, en aquello que tú defines como éxito.

¿Se pueden imaginar cuántos sueños rotos hay en el camino, cuántos corazones frustrados, cuántas personas creyendo que no son lo suficientemente buenas y que han decepcionado a los suyos no estando a la altura de las expectativas? No es un precio que valga la pena pagar. 

Resultado de imagen para Ojo con los sueños, pueden cumplirse o frustrarteNada de lo que nos ocurre es fortuito. Todo es fruto del trabajo, del esfuerzo, de la búsqueda de oportunidades, de la perseverancia, del talento y de la pasión que ponemos en nuestros proyectos. Los valores del deporte son valores para la vida. Podemos entrenarnos para vivir con dignidad y con ilusión, para saber competir aprendiendo a superarnos cada día. El éxito no está en lo que ganamos o conseguimos.


El éxito está en nuestra entrega, valentía, en intentar ser mejores deportistas y mejores personas. El éxito está en la superación personal. Entrenarse para la vida es entrenarse para vivir conforme a nuestras expectativas, con honradez, honestidad y buscando ser felices y disfrutar del momento. Nada ocurre si tú no te involucras.


Fuente bibliográfica
Ojo con los sueños, pueden cumplirse o frustrarte. MARCA.com [en línea], [sin fecha]. [Consulta: 21 octubre 2017]. Disponible en: http://www.marca.com/blogs/entrenate-para-la-vida/2017/10/21/ojo-con-los-suenos-pueden-cumplirse-o.html. 

19 jun 2017

¿Llegás tarde a todas partes y sos poco organizado? 13 claves para organizar tu tiempo


Con la vertiginosidad de esta época el mundo avanza muy rápido, y se multiplican los compromisos, tareas y responsabilidades tanto en el ámbito personal como en el profesional; así que mejor poner un poco de orden con estos sencillos consejos


El mayor activo que tienes como ser humano, es tu tiempo. ¿Te has dado cuenta de eso? No es infinito: se termina. Muchas veces no se le da la importancia que merece, y así les cuesta enfocarse en lo realmente importante y de valor.

Con la vertiginosidad de esta época, el mundo avanza muy rápido, y se multiplican los compromisos, tareas y responsabilidades en el ámbito personal como profesional.

En lugar de ponerte de mal humor y que se acumulen los compromisos, estas trece claves pueden ayudarte a gerenciar tu día de una manera efectiva. Son sencillas, aunque, como en cualquier ejercitación, se requiere de la constancia y la persistencia.


* Lleva tu agenda al día. Cuando está por cambiar el año muchos compran una nueva agenda en papel, o bien utilizan las electrónicas y dispositivos en los móviles y en los programas de Internet. A no confundirse: el sistema que utilices, si bien es importante, no es lo único: hay que ponerlo en acción. Debes volcar todos los compromisos en ella; colocar las alarmas respectivas y agendar en forma inteligente. Por ejemplo, las citas deben contener las referencias mínimas, teléfono y mail (que pueden estar enlazados en el caso de usar el mundo digital), para que no pierdas tiempo buscando esos datos. También agrega una breve referencia al tema a abordar en cada momento.

* Cierra los círculos. Cuando dices algo y no lo haces, el inconsciente deja de creerte y te vuelves menos fiable, no sólo para él, sino para tu interlocutor o las personas con las que te habías comprometido. Sé responsable abriendo y cerrando los temas. No dejes aspectos sin abordar, ya que, al final del día, conformarán una carga muy pesada. Esto redunda en tu energía, que se desgasta mucho más de lo habitual.

* Mantén limpia y ordenada tu bandeja de entrada de correos electrónicos. Hoy es uno de los mayores problemas con que se enfrentan casi todos los trabajadores. La acumulación de mensajes sin procesar es un dolor de cabeza. La solución es sencilla: organízalos de tal forma que, los prioritarios, ocupen determinado lugar; las respuestas inmediatas: procésalas en el momento. Los temas a revisar: agéndalos. Los spam: a la basura. De esta forma, tu catarata de correos estará más controlada. Responde todo, sí o sí, de forma tal que tus interlocutores estén al tanto que has recibido su mensaje.

* Evita sobre-copiar en los emails. Un problema en las organizaciones es que se copia a cualquier cantidad de personas, sin mediar un criterio inteligente de selección. Esto hace más compleja la operatoria del manejo del tiempo de todos. Elige cuidadosamente aquellas personas que, sí o sí, deben estar al tanto de los contenidos.


* Limpia y ordena tu espacio de trabajo. Ya sea que tengas un escritorio en casa, un box en la oficina o un espacio físico temporal, necesitas mantenerlo completamente aseado y en orden. Descarta papeles que ya no utilizas. Haz archivadores inteligentes para conservar sólo lo imprescindible, y bien clasificados. Haz una limpieza general cada seis meses, o menos para mantener todo al día.

* La limpieza, también en tu computador. El orden de los archivos sobre tu disco rígido, o en la carpeta de un servidor corporativo, o en la Nube, requiere de la misma dedicación que tu espacio físico. Lo virtual es como lo real: si accedes y allí adentro es un caos, eso será lo que obtendrás también en tu mente y en tu cuerpo. Sé meticuloso y prolijo con estos procedimientos, y ahorrarás más de un 15 por ciento de tu tiempo laboral.

* Distingue entre lo urgente y lo importante. Hay muchas cosas que pueden esperar, o ser delegadas a otras personas. Haz tu mayor esfuerzo por no confundir lo urgente, y céntrate en lo importante. Completa las 3 cosas de este rango con prioridad sobre todo lo demás; luego, encara lo que sigue.

* Acciones de menos de un minuto, hazlas en el momento. No te demores en aquellas cosas que requieren 60 segundos en completarlas. Responder un correo con “Gracias”, enviar una mensajería por celular, felicitar por un cumpleaños, derivar una correspondencia, llevan apenas segundos. La sumatoria de estos instantes hace una gran diferencia al final del día: verás que no estarás atrapado por la rutina y las obligaciones, sino que habrás podido completar mayor cantidad de cosas en la misma jornada laboral.
* Crea bloques de tiempo. Como no puedes hacerlo todo a la vez, y no dispondrás de tu espacio a tu gusto si compartes reuniones o proyectos con otras personas, necesitas ser muy organizado marcando en tu agenda diaria, franjas para ponerte al día con los pendientes. Estos bloques serán inamovibles, salvo situaciones extremas. Por ejemplo, recoger a tus hijos de la escuela, ocuparte de coordinar una reunión semanal, son cosas que puedes tener sistematizadas dentro de este sistema.

* Planifica tus descansos. Si estás en momentos con mucho trabajo, necesitas incluir en tu agenda los tiempos de descanso. Serán recreos de hasta media hora, para permitirte airearte, despejarte y luego retomar las áreas. ¿Por qué hay que programarlos? Porque de esta forma evitarás el exceso de estrés, y podrás administrar mejor tus recursos internos.

* Mantén tu enfoque. La capacidad “multitasking” (hacer muchas cosas al mismo tiempo) era muy apreciada en el mundo laboral hasta hace algunos años. Hoy, se privilegia la calidad por sobre la cantidad, sobre todo en organizaciones que piensan en el bienestar de los colaboradores. Si hablas por teléfono mientras respondes un email y a la vez, revisas la correspondencia y tomas un café, hay un alto porcentaje de error en tu procesamiento cerebral, al estar agotando la capacidad mental. Es preferible hacer las cosas por separado, y no agotarte. De lo contrario, es camino seguro al síndrome de Burnout (del quemado).

* Haz reuniones productivas. Necesitas ser muy organizado para coordinar encuentros de trabajo con colegas y colaboradores. Como cada quien tiene su personalidad y estilo, es tu responsabilidad llevar la delantera del temario del día, encontrar la dinámica consensuada y, sobre todo, que se cumplan los objetivos. Esto servirá para evitar correr sobre último minuto, a la vez que permitirá que tengas la evidencia de una mejor organización de tu tiempo.


* Revisa los procesos. Cada tres meses, junto a tu equipo o con quienes cooperas diariamente, deberán tomar un tiempo para conversar y revisar cómo están haciendo las cosas y si están logrando los objetivos. Este paso es fundamental para no dar por sentado que viven apagando incendios o sobrellevando desvíos. Además, así podrán corregir fugas de energía, problemas al haber tomado inconvenientes demasiado tarde, y con la energía por el piso. Re-pactar los acuerdos, dejarlos por escrito, no confiar en la memoria y lograr el compromiso individual para el resultado del equipo, son las otras condiciones indispensables para una efectiva gestión del tiempo.


GIRABSAS.COM, 02 de junio 2017. girabsas.com. girabsas.com [en línea]. [Consulta: 20 junio 2017]. Disponible en: http://www.girabsas.com/nota/2017-6-2-10-4-10--llegas-tarde-a-todas-partes-y-sos-poco-organizado-13-claves-para-organizar-tu-tiempo. 


http://www.girabsas.com/nota/2017-6-2-10-4-10--llegas-tarde-a-todas-partes-y-sos-poco-organizado-13-claves-para-organizar-tu-tiempo

25 abr 2017

Cómo y para qué quieres ser buena persona



¿Para qué quieres ser buena persona? ¿Quieres construir relaciones fuertes y vivir a gusto contigo mismo?

¿O quieres dar gusto a los demás, como una “buena persona”, para quedar bien con ellos?
En esta entrada procuraremos hacer un retrato realista de la buena persona y reflexionaremos sobre si compensa (o no) ser buena gente.

1. ¿Cómo es una buena persona?

Todos tenemos un conocimiento intuitivo de la buena persona.
Desde que somos pequeños, hemos escuchado: “Juan es buena persona.” Y hemos asociado la cualidad de “bueno” a acciones amables y bondadosas en favor de los demás.
Utilicemos ese conocimiento para describir a la buena persona. Quizás, en el retrato mental que tú haces, la asocies a unas cuantas acciones como estas.

➜ ¿Qué hace una buena persona para ser “buena”?

  • Respeta la Regla de Oro. Es esa que dice: Trata a los demás como querrías que te trataran a ti.
  • Respeta la Regla de Plata, que es como la anterior, pero al revés: No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti.
  • Escucha a los demás con paciencia.
  • Muestra un interés sincero por la gente. Les hace preguntas. Intenta ver las cosas desde su perspectiva (eso es empatía).
  • Es amable. Se le nota, además, en esos pequeños gestos que todos recibimos con agrado: saludar con una sonrisa, decir “gracias”, utilizar el “por favor”, etc.
  • Cuida de sus relaciones importantes. Las valora. Las fortalece con pequeños gestos cotidianos y con acciones mayores, cuando los suyos la necesitan.
  • Muestra consideración ante las necesidades de otras personas. Es sensible ante tales necesidades. Incluso, a la hora de tomar sus decisiones, la buena persona trata de que otros no salgan perjudicados.
  • Ofrece su opinión sin imponerla como la más acertada.
  • Otorga el beneficio de la duda.
  • Apoya y ayuda a los demás, en lo que esté en su mano. Coopera para hacer del mundo un lugar mejor.
  • Anima a la gente. Comparte y extiende la alegría. Hace cumplidos a los demás. Celebra sus buenas noticias.
  • Habla bien de los demás, cuando tiene algo positivo que contar.
  • Muestra tolerancia a las diferencias. Trata a las personas con respeto, independientemente de su edad, género, nacionalidad, estatus social, etc.
  • Siembra paz, en lugar de conflicto y discordia.
  • Perdona. Incluso cuando la ofensa es grande, trata de dejar atrás el resentimiento cuando está lista para hacerlo.
  • Comparte. La buena persona da porque le nace hacerlo y también recibe con generosidad.
  • Practica la honestidad. Sus palabras son de fiar.
  • Practica la lealtad, hacia sus valores y hacia la gente que es importante para ella.
  • Asume su responsabilidad, en los errores que cometa o en las situaciones en las que se vea envuelta. Opción preferible a quejarse, culpar a otros… y acciones similares que conoces.
  • Se acepta. Se respeta. Se quiere. Es buena persona también para sí misma.
  • Etc.

➜ ¿Qué esperas tú de una buena persona?

Seguramente te reconozcas a ti mismo en unas cuantas acciones de esa lista, porque el mundo está lleno de personas que hacen cosas buenas. Pero no de personas perfectas.
1. Una buena persona comete errores.
Se equivoca, como cualquiera. A veces es amable u honesto con quien no debe. Otras, desconfía de los suyos. Le falla la paciencia. Etc.
2. Una buena persona hace cosas malas.
De tanto en tanto, toma decisiones que se apartan de lo virtuoso.
Porque no es una santa, sino una persona que trata de tomar decisiones que van en la línea de la bondad. Y, como a la mayoría nos pasa, puede desviarse del camino que elige.
3. Una buena persona NO es la que dice que sí a todo.
Decir que NO puede ser bueno para ella, pero es malo para ti, porque no es lo que esperas.
También es malo para mí, si espero que esté ahí siempre que la necesite y no estoy dispuesta a hacer lo mismo. La buena persona no tiene porqué tolerar ese abuso.


➜ Oooohh… Las expectativas…

Esperamos que los demás sean buenos. Que no nos juzguen. Que nos traten con respeto y consideración. Y, si puede ser, con cariño y algodoncitos.
Mientras tanto, nosotros decimos: “la gente es mala” (porque no hace lo que nos gusta). Y nos quedamos tan anchos. Juicio rápido. Consideración, cero. Y de cariño, ni hablemos.
Hay expectativas sobre los demás que son muy poco realistas. Cada cual tiene sus valores, sus preferencias y sus prioridades. Y no van a encajar con las nuestras todo el tiempo.
Eso no quita que las buenas personas sí existan. Tú eres una de ellas cuando eliges comportarte bien con los demás y contigo mismo.
Y seguirás siendo buena persona si te equivocas, si das algún mal paso o si no le das a la gente todo lo que espera.

2. ¿De qué sirve ser buena persona?

Hay buenas personas que eligen serlo para ganar la aprobación de los demás. También esperan que tratando a los demás con “algodoncitos”, ellos se comporten de un modo similar.
Naturalmente, sufrirán decepciones a sacos.
La buena persona que no sufre decepciones es la que elige hacer el bien porque eso va de acuerdo con su forma de entender las relaciones. Es buena por convencimiento propio. Y, sí, le beneficia.
  • Primero, porque actúa de acuerdo con lo que piensa. Así se siente bien consigo misma.
  • Y segundo, porque construye vínculos sanos y fuertes con los demás.
Muchos preferimos estar cerca de personas que practican en la línea de las acciones que hay en la lista de arriba.
Preferimos estar en compañía de buenas personas, que nos traten con respeto y consideración, antes que al lado de alguien que acostumbra a tratarnos con la punta del pie.
Afortunadamente, no nos faltarán las buenas compañías.
En las relaciones, lo similar atrae a lo similar. Y, quienes queremos practicar la bondad, encontramos buena gente de quien aprender.


3. ¿Quieres unirte a quienes intentamos ser buena gente?

Si te unes a la práctica de la bondad…
1) Te vas a sentir mejor, en general.
Compruébalo. Piensa ahora mismo en una buena persona que conozcas. Recuerda las cosas que hace y que dice.
Acto seguido, piensa en una persona “mala”, de esas que tienen por costumbre destruir, usar o pisotear a otros.
Contrasta las dos sensaciones. ¿Con cuál te sientes mejor?
Cuando estás pendiente de las buenas personas y no le das toda tu atención a la violencia, la traición, la corrupción, etc., te sientes mejor.
Y no estás despegando los pies de la realidad, ya que lo bueno también existe y es muy abundante.
2) Te vas a sentir mejor contigo mismo.
Prestar atención a la gente buena y a sus acciones, te ayuda a prestar atención a lo bueno que hay en ti y a sacarlo a la luz.
Gracias a eso, mejorarán tus relaciones y, también, la forma en la que ves el mundo. Dejará de ser una cloaca infesta, si ahora la ves así. Y todo ello redundará en que vivas más a gusto.
No, no me creas. Compruébalo. Aunque este punto va a llevar un poquito más de tiempo que el primero.
3) Vas a inspirar a la gente.
Serás una de esas personas en quienes se fijan tus amigos, tus hermanos, tus hijos… toda la gente con la que tengas contacto.
Otros aprenderán a ser buenas personas y a hacer del mundo un lugar más amable gracias a que tú eres un ejemplo vivo de ello. También es una ganancia a considerar, ¿no?
Eso es lo que te espera si decides practicar la bondad. A mí me parece que sale bastante rentable. Queda que tú lo experimentes por ti mismo y veas si los beneficios te convencen o no.

Fuente bibliográfica
CASANDRA, 2017. Cómo y para qué quieres ser buena persona. Tus Buenos Momentos [en línea]. [Consulta: 25 abril 2017]. Disponible en: https://tusbuenosmomentos.com/buena-persona/. 
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