13 sept 2014

Desorganización organizada ¿Como?

Por: Berto Pena
La semana pasada escuché una expresión que hacía tiempo no oía: «yo no soy desorganizado. Mi caos está organizado». Me hizo mucha gracia pero sobre todo me volvió a sorprender la convicción con la que se dicen estas cosas. Esa «desorganización organizada» (que no existe), hace más daño de lo que parece.

Para las cosas de trabajo yo antes era bastante desorganizado, y ahora soy todo lo contrario. He cambiado tanto, no porque me den medallas o sienta regocijo interior por contemplar las cosas a punto y en su sitio; sino porque me ayuda a hacer mejor las cosas que me importan.
La organización es un medio, una herramienta, una forma de conseguir algo. La recompensa está detrás.
«Yo me aclaro con mis cosas. Además no es para tanto, y a mi edad ya no voy a cambiar». Pues yo creo que sí es para tanto, que te afecta muchísimo más de lo que crees, que termina afectando a otros (compañeros, familia…), y que te roba más energía y tiempo de lo que crees.
La desorganización tiene más consecuencias de las que observamos en superficie. Pero, el gran problema con los hábitos y rutinas personas, es que uno nunca las ve de forma global, sumando, sino en un momento determinado. Y aquí y ahora, esa desorganización no hace tanto daño. Es cierto. Pero ¿qué pasa con ella cuando suma o multiplica al cabo del año?
Tu desorganización resume lo que eres al cabo del año, no en un momento determinado.
Yo me “volví” organizado el día que me dí cuenta todo lo que podía ganar. O, dicho de otro modo, el día que me dí cuenta todo lo que mi desorganización me quitaba:
  • Pierdes eficiencia y rapidez. Cuando las cosas no están a mano, cuando cuesta encontrarlas más de lo necesario, cuando unas cosas se ponen en el camino de otras más importantes, pierdes fluidez, agilidad y ritmo de trabajo. Poco o mucho, es algo que tenías y ahora pierdes.
  • Afecta a otros, les contagia. Colaborando junto a otros llega un punto donde tu desorganización deja de ser tuya, y pasa a ser un problema para otros. En proyectos junto a otros unos dependéis de los otros y formáis una cadena que debe estar sincronizada y equilibrada. Todos estáis a tope de trabajo, con fechas límite y mucha presión. ¿Cómo crees que afectará tu desorganización a ellos y al proyecto?
  • Consume tiempo, atención y energía. El desgaste de buscar y no encontrar, o de “ponerte a rebuscar”, de no tener a mano en el momento justo, supone un desgaste. En ese momento uno lo percibe como algo inocuo. Y es verdad, no es para tanto. ¿Pero qué pasa cuando eso se suma al cabo del mes o del año? Es tiempo, atención y energía que podrías haber dirigido a cosas muchísimo más importantes.
  • Se te escapan cosas. Piensa en el enorme volumen de tus tareas. Llegan por mil sitios: teléfono, Email, de viva voz, se te ocurren a ti, te las piden aquí y allá clientes, jefe, compañeros… Ser desorganizado en ese área supone que, más temprano que tarde, se te olvidarán cosas y tecomerás algún plazo. Y eso en equipo es todavía más serio.
  • Te distrae, te desenfoca. Justo lo apuntaba en mi último artículo: cuando estás “enchufado” con una tarea, y por tu desorden tienes que ponerte a rebuscar y pelearte con papeles, archivos digitales o navegar por Internet, vas a generar microdespistes o macrodistracciones que te van a alejar de la tarea. Y perderás las ideas y el ritmo de trabajo que tenías antes.
Hay más efectos. Bastantes más. Y además no sólo en el ámbito del trabajo o los estudios. También en casa, en la vida personal y familiar. Pero quería apuntar estos cinco efectos como los más representativos.
¿El quid de todo esto? Que ser organizado no cuesta tanto. No lleva tanto tiempo o esfuerzo como se asegura desde el otro lado. Dos o tres sencillas reglas y rutinas prácticas y, a la larga (recuerda, mira siempre al largo plazo), notarás cómo consigues tiempo, atención y energía para las cosas verdaderamente importantes. ¿Por qué no apuntarte a la organización organizada?
Fuente:http://thinkwasabi.com/2014/08/desorganizacion-organizada-como/?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+thinkwasabi+%28ThinkWasabi%29&utm_content=Netvibes

8 sept 2014

Día del bibliotecario


Ante un nuevo Día del bibliotecario quería destacar que necesitamos Asociaciones de Bibliotecarios fuertes, que se interesen también en el aspecto gremial y que aglutinen la mayor cantidad de asociados en las distintas ciudades o provincia de nuestro país; y donde no las hay... instarlos a crearlas. Debemos salir de una actitud individualista,  y hacernos tiempo para colaborar, participar y comprometernos; nuestra profesión se enfrenta a retos y desafíos constantes y cada vez más acelerados y radicales”.  Por lo tanto debemos estar preparados para actuar corporativamente por la profesión.
Si no hacemos valer nuestros derechos, nadie lo va a respectar.

Ernesto Della Riva

Bibliotecas populares: un fenómeno que se abre paso en todo el país

El reciente reconocimiento público por parte de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a la biblioteca popular que se negó a aceptar un subsidio de una fundación vinculada a los fondos buitre, volvió a visibilizar este creciente fenómeno educativo que se muestra único en toda la región.



Las bibliotecas populares (BP) son quizás una de las experiencias de educación popular más importantes de Latinoamérica, y se calcula que en todo el país ya existen más de 2.000.

Esto la transforma en una red única y al mismo tiempo plural, ya que surgen de la propia iniciativa comunitaria en las que más de 25.000 personas prestan tarea de manera voluntaria.

Su historia se remonta a los viejos ateneos y círculos obreros, en los que los militantes socialistas se reunían para difundir ideas positivistas y humanistas.

Muchas de las BP también fueron fundadas a instancias de Domingo Faustino Sarmiento, quien en 1870 creó la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares (Conabip), con el propósito de fomentar la creación y el desarrollo de estas instituciones.

Aunque, en rigor, la existencia de estas instituciones era previa al organismo, como lo testifica la Biblioteca Popular Franklin de la ciudad de San Juan, la más antigua del continente, que este año celebra su 148° aniversario.

La magnitud del fenómeno y su permanencia en el tiempo, hace que convivan en un mismo movimiento bibliotecas con importantes infraestructuras con otras que funcionan apenas en una habitación, a la vez que las centenarias conviven con otras bibliotecas fundadas recientemente.

Entre estos últimos casos está la Biblioteca Popular Leopoldo Lugones, de la localidad cordobesa de Villa Giardino, que, fundada en el 1997, desbordó el rol de institución educativa y se convirtió en un verdadero centro comunitario de la localidad.

Emilia Gómez, una de las fundadoras, recuerda que el proyecto “surgió a partir de la vieja biblioteca municipal, que tenía poco funcionamiento y tomando sus fondos bibliográficos, impulsamos que se convierta en una biblioteca popular”.

Hoy la casa donde funciona “la Lugones”, como la conocen sus vecinos, es un verdadero centro cultural para la localidad en el que colaboran entre 30 o 40 personas con el trabajo de la biblioteca, la sala para espectáculos “La Nogalera” y los distintos talleres educativos y culturales que se dictan allí.

El trabajo de todos los colaboradores es voluntario. “Es una elección de vida”, señala Emilia, y destaca que “el trabajo comunitario y la construcción colectiva nos permiten mayores logros como comunidad”.

“Más que apostar a potenciar las capacidades individuales, tratamos de ir resolviendo las necesidades de los vecinos, junto con los vecinos”, señala y riendo dice que “acá lo de 'La patria es el otro' es así”.

Tiempo atrás, decidieron impulsar un Banco de Buena Fe, a través del cual los vecinos acceden a pequeños créditos para microemprendimientos, que financia el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

En 2011 también respondieron a la convocatoria de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) para acceder a la licencia de radio y consiguieron una frecuencia para fundar la radio La Minga, que desde entonces funciona allí.

Por tratarse de organismos no gubernamentales, las formas de financiación varían según la realidad de cada biblioteca y de cada localidad.

Los integrantes de la Biblioteca Popular “Palabras del alma”, institución que el miércoles pasado recibió el reconocimiento de la Presidenta por haberse negado a recibir un subsidio de una empresa vinculada a un fondo buitres, agudizan el ingenio para financiarse.

Hernán Nemi, presidente de esta biblioteca del barrio Peruzzotti de Pilar, explica que se financian a través de donaciones personales o de empresas de la zona y una vez al año realizan una cena benéfica para juntar fondos destinados a la ampliación de la casa en la que funcionan.


Fuente: http://www.telam.com.ar/notas/201409/77232-bibliotecas-populares.html

Consejos para disfrutar la lectura

Traducción de google

READING

"Nadie nace lector, por lo que la tendencia natural es que se mantenga alejado de los libros. Lectura en serio, esa pasión adictiva, lo que nos hace vivir entre los libros, esto tiene que ser desarrollado, cultivado." José Luiz Goldfarb no habló de su boca: que realmente vive entre los libros. Curador Premio Tortuga de 23 años y director de la compañía que coordina proyectos destinados a promover la lectura en Brasil, Goldfarb fue librero durante casi 20 años, una época en que su función principal era conocer con precisión los nuevos lectores. Desafortunadamente Brasil está lejos de ser considerado un país de lectores: según un sondeo publicado el año pasado por IBOPE, sólo el 55% de los brasileños lee regularmente. Pero estamos luchando para cambiar eso! 

Es importante que el hábito de lectura se adquiere desde la infancia. De acuerdo con José Goldfarb, los padres y las escuelas tienen un papel fundamental: "Ellos deben dar el ejemplo Si los jóvenes no ven la pasión por los libros en casa y no los maestros, terminan asociando con el estudio y por lo tanto no descubren la lectura. para el placer ". Tengo un ejemplo aquí de la mano. Stephen Reyes, mi colega iba, comenzó a leer en serio hace cuatro años. Hijo de un maestro, él siempre vio a la lectura como algo obligatorio y monótono. Las cosas comenzaron a cambiar cuando llegó a São Paulo. Después de ver a Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 1 en el teatro, nuestro amigo era tan curioso por saber lo que ocurriría en la segunda parte acabamos comprando el libro. "Empecé sin pretensiones, leí más porque estaba pasando el rato en casa, ya que él no sabía casi nadie en la ciudad." Resultado: que amaba el libro y compró la colección completa de Harry Potter. Después de eso, se sumergió en otras series, y luego otro, y así fue. Hoy, Stephen es uno de los chicos que leen más aquí en IBA (de tres a cuatro libros al mes). "Creo que la lectura de los niños debe cubrir el catálogo de bestsellers, así como galaxias guía para mochileros, ya que a menudo son más accesibles y mantener la atención. Y el niño debería tener el poder de elegir qué leer para que pueda desarrollar un perfil de la lectura ". 

De 0-10, lo importante que es la lectura? 

"¿Quién lee mucho habla mejor, pensar mejor, escribir mejor y se vuelve más exitoso", dice Miriam Leitão, periodista, escritor y apasionado por los libros desde la infancia. Ella me dijo que era tan tímido que ni tuvieron el coraje de salir de la casa. Una vez que empiece a leer, se dio cuenta de que cada vez que hablaba algo la gente dejó de escuchar. "Estaba desarrollando mi mente! La lectura es un tipo de entrenamiento con pesas para el cerebro", dice. Según Miriam, es importante buscar las cosas que interesan a tomar interés por la lectura. "Con el tiempo, será posible disfrutar de un hermoso cuento de Machado de Assis, leer Vidas secas de Graciliano Ramos (libro que he leído varias veces como un niño), se dan cuenta de la exuberancia de Jorge Amado y el portugués inventó la música que es casi Grande sertão: veredas ". 

Así, le ha convencido para entrar en el mundo de la lectura? Si no, no tengo un argumento más: los libros digitales. Su existencia permite leer a través del dispositivo que sea más conveniente para usted en ese momento. "Tengo muy optimista sobre la posibilidad de obtener tantas obras para ordenadores, tabletas e incluso teléfonos móviles", dice Goldfarb. Así que, sin más excusa para quedarse sin leerla porque olvidó el libro en casa. Ah, y ya que es posible ir a las librerías y leer un poco de cada libro antes de elegir lo que conducirá, en digital, es posible descargar gratis extractos de libros electrónicos antes. 

¿No te gusta lo que lees? Elija otra hasta que encuentre uno que tiene que ver con usted y bienvenido al mundo de los lectores! 

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Echa un vistazo a consejos para disfrutar de la lectura: D 

- ¿Qué tal comenzar una serie? 

A medida que el final de un libro instiga el comienzo del siguiente volumen, usted no tendrá ningún deseo de dejar de leer. ;) 

- Descubre tu género preferido 

Hable con amigos sepan lo que están leyendo y ver lo que más le importa. 

- Dele un chace a bestsellers 

Por lo general, tienen un atractivo más amplio y esto significa que las posibilidades son mayores que te gusta. 

- Lea extractos para ver si te gusta el estilo de la narración 

Descarga gratis capítulos de libros electrónicos para elegir aquellos que tienen que ver con usted. 

- Comience por textos cortos 

Si no te gusta leer cosas extensas, buscar revistas o periódicos que traen crónicas, cuentos ... 

- Leer un poco cada día 

Con el tiempo, va a crear un hábito y cuando la notificación será la lectura durante horas. 

- Manténgase alejado de las distracciones 

Antes de empezar a leer, apague el televisor y se mantenga alejado de cualquier cosa que pueda distraer. 

- Recuerde que la lectura no es una maratón 

No te preocupes por la velocidad: es importante que lea en su tiempo y preste atención a los detalles. 

- Leer en tiempos cuando estás relajado 

Por lo tanto, la lectura fluirá mejor. Puede ser en el baño antes de acostarse ... 

- Iniciado un libro y no le gustaba? Pasar a otro! 

Mantenerse insistiendo el libro hará que usted asocia la lectura con algo obligatorio y extravío. 

- Si te gustó un libro del mismo autor busca otro 

Las posibilidades de identificar con ellos son grandes, ya que cada autor tiene su propio estilo de escritura.

Fuente:http://www.brasilpost.com.br/nathalia-bottino/dicas-para-gostar-de-ler_b_5585204.html

¿Cuál es la huella que deja el paso del lector por un libro?

Por: Constanza Bertolini

Pliegues, subrayados, pegatinas y hasta formas impensadas de intervención integran una muestra de fotografías que explica la relación física de 99 escritores y sus fetiches de papel


La tasa de lectura en nuestro país es de las más altas de América latina. Hay muchos lectores, en casi todos los formatos. Si el lector de esta página es -como más de la mitad de los argentinos declara- lector de libros, entonces le propongo un ejercicio: tome tres ejemplares de su biblioteca; en lo posible, de diferentes estantes. Estírese un poco más por el tercero, vamos. Y (h)ojéelos como buscando alguna huella suya en esas páginas. Si le ocurre como a mí, se sorprenderá: en el Muchacha Punk de Fogwill encontré una tira de papel con la lista de electrodomésticos que imaginaba necesarios para mi primera casa, pegada por el simple efecto del paso del tiempo sobre la dedicatoria en tinta azul que me escribió un amigo muy especial. En Sobre el dibujo, de John Berger, me esforcé en vano por reconocer unos trazos en lápiz negro que pronto me hicieron recordar que debo devolver ya este ejemplar a una colega: su verdadera dueña. Y finalmente, de todas las líneas subrayadas en Nadie acabará con los libros (una apasionante conversación entre Umberto Eco y Jean-Claude Carrière) me quedo con ésta, que me resulta tan oportuna: La tecnología no es en absoluto una ventaja. Es una exigencia.
¿Cuál es la relación física que tenemos con los libros? ¿Qué marcas concretas dejamos en ellos? ¿Por qué, para qué, les plegamos orejas, ponemos ganchitos o papeles adhesivos, anotamos en los márgenes, dibujamos círculos, ajustamos con gomitas, tachamos y volvemos a tachar? ¿En qué se convierte esa obra (primero literaria) intervenida? ¿En una nueva obra (ahora visual)? ConLeídos, una investigación que devendrá en muestra de fotografías durante julio y agosto en la Biblioteca Nacional, se responden varias de estas preguntas sobre las consecuencias físicas que puede dejar en el libro el acto íntimo de la lectura. Tras este proyecto, durante un año completo, el poeta, actor y periodista Esteban Feune de Colombi contactó, visitó y conversó apasionadamente con 99 escritores que estuvieron dispuestos a exhibir novelas, cuentos, ensayos, títulos de todo tipo intervenidos y atesorados en sus bibliotecas. Ejemplos que ilustran el vínculo con el ejemplar de papel.
Así, en una galería que rápidamente se vuelve colorida, graciosa, emotiva, se advierte el afán por los dobleces de Selva Almada y Silvio Mattoni, el dibujo incontenido de Miguel Brascó y Luis Chitarroni, las anotaciones que parecen campos de batalla llevados hasta los márgenes por Jorge Dubatti, una madeja de colores tejida metódicamente sobre los párrafos en el caso de Hugo Mujica o de Teresa Arijón. Por nombrar sólo tres, Beatriz Sarlo, Mariano Dupont y Mercedes Halfon militan entre los fans de los Post-it. Y llaman la atención muy curiosas formas de engordar los tomos: con papeles diversos guardados entre las páginas (Federico Andahazi), con semillas, hojas de eucaliptos, espigas de trigo y hasta plumas blancas (Inés Acevedo).

AL PRINCIPIO, FUE GIRONDO

"Hace unos años heredé las Obras completas de Oliverio Girondo con anotaciones hechas en lápiz por mi abuelo materno, a quien no conocí. La débil, mística, titilante grafía de Karol, moribundo en su cama, daba la impresión de que desaparecería a cada vuelta de página. Él, amigo del poeta, había escrito en los márgenes de algunas páginas cosas como «en cualquier momento nos encontramos allá arriba». Ante la posibilidad de que esas apostillas se perdieran, las fotografié por instinto." En este primer párrafo de la nota que Feune de Colombi escribe para el catálogo de la exposición está descripta la génesis de Leídos. Un proyecto inicialmente de formato incierto que salió a cotejar con hechos aquella presunción sobre que "después del paso de un lector activo el libro ya no es el mismo".
Entonces, pensó una lista de nombres de escritores. En la mayoría de los casos, no había tenido contacto previo con ellos. Pero los llamó, les contó su interés, los invitó a reunirse para charlar y les pidió que le prepararan algún libro que tuviera "representaciones corpóreas de su lectura" para fotografiarlos, como objetos. Casi sin preguntar más, le fueron abriendo la puerta de sus casas -los menos, los más celosos, sugirieron la cita en el bar de la esquina-, y lo esperaban con uno, diez, hasta cincuenta ejemplares sobre la mesa. Hasta se atrevían a sugerir la participación de un colega, pasando el dato de un fetiche conocido en el ambiente, o entregaban inesperadas colaboraciones que tomaron forma de "ofrendas": piezas intervenidas por autores que ya no están y que algunos entrevistados eligieron sacar de sus bibliotecas para darles voz propia. Por caso, Sarlo -personaje bisagra de toda historia, hacia la mitad del proyecto opinó: tenés que hacer una muestra en la Biblioteca, y sin saberlo formateó la experiencia- le acercó un ejemplar de El arte de narrar, de Juan José Saer, con la dedicatoria tachada con perseverancia y vuelto a dedicar para ella. Y Miguel Brascó, primer editor del Esteban Feune de Colombi periodista, le dio otra perlita: The Devil's Dictionary, de Ambrose Bierce, en cuya tapa se lee en cursiva: Ojo: Este libro es propiedad de R. Walsh. Devolver.
Que el subrayado es para muchos autores la primera instancia de intervención lo supo pronto. Señaladores caseros, muy personales, encontró a montones: una orquídea seca, un boarding passBuenos Aires-París, un insecto con una pata chueca. Y empezó a ver otras marcas involuntarias que los escritores (en definitiva, curadores de su propio aporte) consideraban parte del asunto: obras inundadas, mordidas, con manchas de humedad. Aunque lo más valioso del recorrido está en el aspecto personal de los casi cien casos, Feune de Colombi podría ya enunciar algunas máximas del tema. Como que los libros de trabajo se ven diferentes de los de lectura placentera: profesores, traductores, correctores de estilo llegaban a la toma con libros cascados, destartalados de tanto uso tanto tiempo. Otra máxima: cuanto mayor es la edad de su dueño más "tocable" resulta el ejemplar, mientras que para los que hoy leen repartidamente con las pantallas, no.
A propósito de intocables, tal vez el único pesar al final del camino sea no haber sumado alguna pieza impoluta. "No concibo la idea de leer con un lápiz en la mano", dice que contestó Leila Guerriero a la convocatoria. Mientras que César Aira le aseguró que nadie sospecharía que leyó los ejemplares de su biblioteca porque están como en una librería.
Dispuestos en la sala en catorce paneles en forma de doble página, quien visite la muestra no sabrá de quién es cada una de las obras-libro intervenidas. El catálogo (de entrega gratuita e indispensable para jugar el juego completo) devela la correspondencia y, además, entrega una breve crónica al pie de cada foto que pone la nota de emotividad que subyace a todo esto. "Frente a sus bibliotecas, conmigo, su único espectador, los escritores se convertían en histriones. Contaban historias de libros perdidos y recuperados. La imagen de ellos hurgando entre los anaqueles es muy poética, muy fuerte. En cinco libros te contaban sus vidas", describe Feune de Colombi una experiencia que ya piensa capitalizar como trama dramatúrgica para su próxima experiencia teatral.

EJEMPLOS DE UNA RELACIÓN PARTICULAR

Tras el paso de un lector "activo" la obra literaria se convierte en una pieza muy visual
 
Autobiografía II. El imperio insular, de Victoria Ocampo, propiedad de Beatriz Sarlo, quien además ofrendó El arte de narrar. 
 
de Juan José Saer. 
 
La lista del súper que Oliverio Coelho hizo en un blanco de La novela luminosa, de Mario Levrero. 
 
Daniel Link sostiene las páginas de En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust, con bandas elásticas multicolores. 
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http://www.lanacion.com.ar/1705521-cual-es-la-huella-que-deja-el-paso-del-lector-por-un-libro

29 ago 2014

Qué nos atrapa de un libro

Por: Daniela Chueke

Conversamos con Alejandro Soifer acerca de los caminos que nos llevan a descubrir la literatura. Según el escritor, algunas sagas de moda como Los juegos del hambre, el género romántico y las novelas policiales pueden abrirnos las puertas a los clásicos universales. Y además, empezamos a leer juntos un cuento para comentar en el próximo encuentro.




 
¿Qué te atrapa de los libros?  Foto: Corbis

El mundo está lleno de libros preciosos, que nadie lee. Los buscadores atribuyen la cita a Umberto Eco quien en El nombre de la rosa describe a la lujuria del intelecto como el más intenso y peligroso de los comportamientos humanos. La acción de esa novela transcurre en una abadía medieval famosa por albergar una importante biblioteca, dueña de estrictas normas de acceso, entre cuyos libros se encuentra la respuesta a unas muertes misteriosas. Las palabras son poderosas y el lenguaje contiene todos los secretos de la existencia humana. Ese pareciera ser el supuesto que edifica la novela del semiólogo, ensayista y escritor italiano. De lo cual se puede deducir que tal vez por eso los libros se vuelven peligrosos. Y que quizá ese peligro, junto con la promesa de una revelación, sea lo que justifica la extraordinaria atracción que nos provoca la literatura.
Tal vez estemos en condiciones de asumir que leer, a estas alturas de la evolución humana, se ha convertido uno más de nuestros instintos de supervivencia. Tan básico como cualquier otro: comer, dormir, leer. Una hipótesis probablemente incomprobable, pero que sin embargo encierra una verdad pragmática: leer te hace sentir que vivís. O, al menos, que vivís un poco mejor.
¿Será por eso que tantas veces sentís la necesidad de contagiar tu entusiasmo a otros? ¿No te gustaría que tus hijos, pareja, amigos, padres, se entusiasmaran con algún libro tanto como vos?


 
¿Te gustaría que tus hijos lean como vos?.  Foto: Corbis

Claro que sí. Ahora bien, sin volvernos fundamentalistas y si, más o menos coincidimos en que leer nos hace bien a todos, la pregunta es cómo hacemos para provocar el mismo efecto en las personas que queremos. Cuántas veces se nos ocurre que a alguno de ellos debería leer tal o cual libro y entonces se lo recomendamos, prestamos o regalamos porque "sabemos" que le va a hacer bien. Pero lo cierto es que para el otro no es así, por más que aprecie la generosidad del gesto, al libro ese que le dimos no lo lee y tal vez no lo vaya a leer nunca. ¿Qué hicimos mal? Nada, obvio, salvo que tal vez el destinatario de nuestro obsequio tenga otros intereses. Tal vez prefiere las series, los blogs, twitter, Facebook que, nos guste o no, también son espacios que llevan a la lectura. Sin contar que también en el mundo digital están apareciendo nuevos formatos literarios que convocan tanto o más que un buen libro.
De todo esto surge la pregunta, infinitas veces formulada, motivo de incontables ensayos y congresos pedagógicos que se repiten cada año en el mundo: ¿Cómo se construye el hábito de la lectura cuando estrictamente estamos hablando de libros?
Para acercarnos a una respuesta elegimos conversar sobre el tema con Alejandro Soifer, profesor de letras, periodista y escritor que lleva publicados dos libros de no ficción (Los Lubavitch en la Argentina, Sudamericana, 2010 y Que la fuerza te acompañe: la invasión de las culturas nerd, geek y friki, Marea, 2012) y está a punto de publicar su primera novela, Rituales de sangre, que saldrá en agosto, editada por Suma de Letras.
Arranca convencido: una persona descubre el gusto por la literatura cuando se da permiso para leer aquellos libros que simplemente lo emocionan. Sin preguntarse nada más. No importa el género ni el valor literario de la obra para empezar a leer. Sin prejuicios ni pretensiones empezás a disfrutar de leer como una alternativa más de entretenimiento y a partir de ese momento todo puede pasar.
"Un lector se forma en la medida en que encuentra lecturas que le interesan, lo interpelan y le producen emociones. Esto es como todo camino evolutivo. Uno empieza con un texto que está escrito en una forma accesible, sencilla y después se va formando un gusto propio que con el tiempo se va sofisticando. Nadie va a empezar leyendo un texto hermético, imposible de entender", explica cuando le pido que me cuente más sobre un posteo que leí en su blog: Cómo se forma un lector , en el que relata la experiencia de abordar el tema con un grupo de adolescentes.
"En los circuitos literarios de nuestro país no está muy bien visto el acercamiento a la lectura como una forma de entretenimiento pero eso es lo que es en definitiva. Leer es una forma de pasarla bien, por eso es básico que lo que leés te provoque placer", adelanta. En ese mismo sentido se pregunta por qué la carrera de Letras no es un espacio en el que se prioriza un enfoque filosófico de la literatura que deja de lado el análisis sobre la finalidad placentera de la lectura. De hecho, advierte que cuando la formación es estrictamente academicista, el riesgo es achicar las oportunidades para lectores y para escritores de encontrar el auténtico sentido de la experiencia literaria.
"Yo estudié Letras porque me gustaban los libros. Cuando era chico leía una novela y me preguntaba cómo estaba construida. Lo que quería era saber la arquitectura de los libros", confiesa y admite que quienes no comparten esta motivación, de leer libros porque quieren ser escritores, lo que los mueve a leer es una cuestión puramente estética. Sólo quieren divertirse y esta primera motivación para un lector es absolutamente legítima. Como profesor de letras, es esta motivación lo que busca descubrir en sus alumnos, qué los interpela, qué los atrapa, porque sólo así puede cocinarse un buen lector.
- ¿Todo vale a la hora de elegir qué leer?
- No sé si todo. Pero lo cierto es que hay muy buenos escritores dentro de lo que sería la literatura comercial, como Paul Auster y Haruki Murakami que son emblema de los que están en el medio entre lo popular y lo más sofisticado. Ellos son criticados por una élite literaria que se siente atacada porque haya escritores populares que además escriben bien. Pero esa literatura que está atada a buscar una cierta excelencia literaria, una sofisticación del lenguaje o del modo en que está escrita a mí particularmente no me interesa.


 
Foto: Corbis

- ¿Entonces qué recomendás como primer acercamiento a la buena literatura?
- Empezar por lo que más lo conmueve a cada uno. Por ejemplo, empezás a leer novelas románticas, una detrás de otra y va a llegar un punto en el cual vas a descubrir que son todas similares, que funcionan con un sistema o un punto de construcción que es siempre el mismo. En ese punto es probable que se te agote el placer en ese tipo de novelas, entonces vas a empezar a buscar otro tipo de texto. Este me parece que es un camino natural, que no es forzado. No creo que haya que decirle a una persona que está empezando a leer que hay cosas que no son buenas o recomendarle que no las lea. Además, quizás uno llega a otro autor en otro momento porque leyó una referencia en esa novela romántica. Este es un camino muy válido.
- ¿Vos cómo empezaste a leer?
- Yo he leído de todo y empecé con novelas de aventura o policiales, autores que no son considerados de una excelencia literaria excepcional, pero después a partir de eso seguí leyendo otras cosas y ampliando el círculo de escritores que me gustaban.
- ¿Cómo es con tus alumnos la relación con los libros?
- En la clase de lengua hablamos de mitología y generalmente los chicos se enganchan con el mito porque es algo que conocen de películas o de relatos que circulan en la vida cotidiana. Ahora si yo les digo que para la semana que viene tienen que leer La Ilíada, que es un texto maravilloso, que leerlo fue lo mejor que me pasó en la vida, lo más seguro es que no vaya a conseguir que lo lean. En cambio si les hablo del mito, si lo refiero a alguna película o a alguna historieta, quizá les interese y en algún momento, algunos de ellos, no todos seguramente, van a querer leer la fuente original y tener ese tipo de experiencia literaria más compleja. Pero me parece que no hay que forzar las cosas.
- ¿Qué te parece interesante para una generación de lectores más acostumbrada al vínculo con las pantallas que con el papel?
- Me parece que estamos en un momento en la sociedad en la que lo que más se consume es narración. Las series de TV y cualquier tipo de producto de entretenimiento están basados en relatos que son relatos organizados, con estructuras narrativas. No creo que quien está educado en este modo de consumo de los bienes culturales, se sienta atraído por textos poéticos, de un trabajo y una palabra súper sofisticada. Más bien creo que cabe esperar que no se enganchen con la lectura y te digan que los libros son todos lo mismo, que esto no me interesa. En cambio les ofrecería ciertos libros que si bien son menospreciados o ignorados por la crítica literaria, encuentro que están muy bien escritos. Por ejemplo, Los juegos del hambre , de Suzanne Collins. El año pasado estuve en Boston y cuando paseaba por el campus de Harvard, en una librería donde venden los libros que ahí estudian vi, en la bibliografía en un curso de inglés, que estaba incluida esa trilogía. Me llamó la atención que se pusiera un texto comercial en un programa de literatura, algo que en la academia argentina no se permitiría, por lo visto, en Harvard, sí. Esto me llevó a notar que ya es hora de reconocer que en el mercado de la literatura popular existen realmente cosas muy buenas y que valen la pena, que están bien escritas, que además son muy fáciles de acceder y que nos pueden llevar a obras más sofisticadas.
http://www.revistaohlala.com/1702672-que-nos-atrapa-de-un-libro

Alerta wi-fi: dicen que hay que apagarlo a la noche

Lanzaron una campaña
Expertos españoles proponen también sacarlo de los colegios porque, aseguran, trae riesgos para la salud. Dicen que hay que volver al cable.

    Pionero
    Una exposición prolongada y continuada en el tiempo a las radiaciones que emite el wi-fi tiene efectos nocivos en la salud. En casi todos los colegios el acceso a internet se hace a través de wi-fi. Se estima que los niños están un mínimo de 6 horas al día expuestos a estas radiaciones, 132 horas al mes, 1.188 horas al año. La Organización para la Defensa de la Salud, la Fundación Vivo Sano y la Fundación para la Salud Geoambiental han lanzado una campaña nacional para retirar el wi-fi de los colegios. Bocos es uno de los pocos abogados especializados en contaminación electromagnética en España, fundador de Juristas Contra el Ruido y profesor de máster en Derecho Ambiental.

    La Organización para la Defensa de la Salud, la Fundación Vivo Sano y la Fundación para la Salud Geoambiental lanzaron en España una campaña nacional para retirar el wi-fi de los colegios, alertando sobre sus riesgos. 


    "El wi-fi emite radiaciones electromagnéticas a una potencia muy elevada; las consecuencias son nocivas para todos, pero en especial para los niños, más vulnerables porque están en pleno desarrollo", advirtió el abogado ambientalista Agustín Bocos durante una entrevista con el diario La Vanguardia. 

    Inglaterra, Francia y Suecia son algunos país en los que se está retirando el wi-fi. "Se está haciendo en escuelas, museos, bibliotecas y lugares públicos. La tecnología inalámbrica no está revisada por sanidad ni por ningún organismo que nos pueda decir qué potencia emite y cómo se controla esa emisión", explicó. 

    Para no correr riesgos, el especialista aconseja usar "cable" porque asegura que hay estudios que ya  "relacionan la hiperactividad, las cefaleas y el mal dormir infantil con estas ondas". Y, como mínimo "apagar a la noche el wi-fi" hogareño. 

    El fundador de Juristas Contra el Ruido y profesor de máster en Derecho Ambiental contó que existe un informe de acceso público, Bioiniciative, que resume más de 2.000 estudios internacionales, donde se vincula la exposición prolongada a radiaciones electromagnéticas con ciertos tumores.
    "La Organización Mundial de la Salud ha clasificado oficialmente este tipo de radiaciones como posible cancerígeno", explicó Bocos, uno de los pocos abogados especializados en contaminación electromagnética en España.
    Bocos también señaló que la contaminación electromagnética se está incrementando a pasos agigantados en muy poco tiempo. "No sabemos qué va a pasar, probablemente lo sepamos cuando las consecuencias sean irreversibles. La propia Unión Europea está instando a los estados a que reduzcan los niveles. Hoy se estipula que por encima de 0,1 hay peligro de daño sobre la salud", señaló el abogado. 
    Fuente:http://www.clarin.com/sociedad/WIFI_0_1200480268.html


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