La lectura es una habilidad humana profunda, y es una que no recibe suficiente atención en estos días. Esperamos que todo nos llegue rápidamente, y la información no es una excepción. En este punto, la mayoría de las personas está desplazándose y navegando en lugar de leer.
23 nov 2017
Cómo leer 10 veces más rápido
Por:Brian Lee
La lectura es una habilidad humana profunda, y es una que no recibe suficiente atención en estos días. Esperamos que todo nos llegue rápidamente, y la información no es una excepción. En este punto, la mayoría de las personas está desplazándose y navegando en lugar de leer.
Cuando
nos desplazamos sin pensar, no estamos aprendiendo de la misma manera que lo
hacemos cuando leemos. Los lectores ávidos experimentan disminución de la
ansiedad cuando se pierden en un libro, y la lectura genera empatía. Hay
muchas razones para abrir un libro con frecuencia, si quiere saber más puede
leer Reading With Purpose puede cambiar su vida .
Leer no
tiene por qué ser un proceso lento. Si crees que la lectura consume
demasiado tiempo, es posible que desees acelerar la lectura.
Puedes
leer 6 veces más libros si sabes cómo acelerar la lectura
Cuando
lees rápidamente, puedes recibir mucha más información que la persona
promedio. Un estudio reciente sugiere que un adulto promedio puede leer
aproximadamente 300 palabras por minuto. Los lectores de velocidad
competentes pueden leer alrededor de 1.500 palabras por minuto. Para
aquellos que llevan el puntaje en casa, el lector de velocidad puede consumir
cinco veces más palabras que un adulto promedio. Hay algunas personas
anómalas que pueden leer aún más.
Para
poner esto en perspectiva, digamos que el libro promedio tiene alrededor de
100,000 palabras. El lector adulto promedio pasará aproximadamente 5.5
horas leyendo un libro de esa duración. Un lector de velocidad puede
completar la misma tarea en aproximadamente 50 minutos. Esto abre
posibilidades significativas para que los lectores de velocidad tomen en un
libro todos los días con un compromiso de menos de una hora, o 7 libros por
semana. El lector promedio solo podrá disfrutar de 1.27 libros por semana
si lee durante una hora por día. Al final del año, el lector de velocidad
podría leer más de 365 libros, mientras que el adulto promedio completaría
66.18.
Estas
son las técnicas que aceleran su lectura
La
lectura rápida requiere algo de práctica, pero puede comenzar a cosechar los
beneficios de este método de lectura casi de inmediato.
1. La tabla de contenido debe ser lo
primero que lea
Nos
saltamos la tabla de contenido con demasiada frecuencia cuando comenzamos a
leer un libro, especialmente si tenemos la intención de leer el libro en su
totalidad. La tabla de contenido es la hoja de ruta del lector a través
del libro. Como los lectores veloces no se obsesionan con la absorción de
cada palabra, conocer las grandes ideas de cada capítulo prepara sus cerebros
para asimilar la información.
No te
dirigirías a un viaje por carretera sin consultar un mapa. Leer sin rumbo
tiene tanto sentido como conducir sin leer las señales de tráfico. Claro,
puede leer un libro sin mirar la tabla de contenido, pero es más probable que
pierda el enfoque o pierda el tiempo preguntándose sobre cuestiones estructurales
que podrían responderse con una rápida mirada al frente.
Si
necesita conocer información específica del libro, la tabla de contenido puede
indicarle qué capítulos son relevantes. Esto le permite omitir las partes
que no son pertinentes para su investigación.
En
algunos casos, la tabla de contenido no ofrece muchos detalles, o el autor
podría usarlo para atraerlo a leer más. Echar un vistazo rápido al primer
capítulo o dos puede ofrecerle una idea de cómo el autor estructura su trabajo
si la tabla de contenido no puede darle pistas.
2. Siempre lee con intención
Después
de identificar el tema del capítulo, deberá mantener una pregunta en el fondo
de su mente. Preguntar: "¿Qué intenta decirme el autor?" Es
una excelente manera de enmarcar sus pensamientos. Tu cerebro trabajará
para descubrir la respuesta a esta pregunta mientras lees.
Cuando
lea con un propósito en mente, podrá procesar información relevante y filtrar
el material extraño.
3. Identifique el punto de vista del autor
y lea las referencias suficientes para comprender
Los
libros generalmente contienen referencias a otros trabajos académicos para
respaldar su punto de vista. Al echar un vistazo a lo que el autor elige
citar, puede aprender un poco más acerca de cómo él o ella formularán sus
puntos clave. Esta información puede guiar su pensamiento a medida que lee
rápidamente.
Echar
un vistazo a las referencias no significa que deba detenerse para leer cada nota o
fuente. Las referencias que simplemente reafirman lo que dice el autor se volverán
monótonas y rápidas de leer. Solo quieres obtener la idea
general. Después de que tenga suficiente información para darle sentido al
material, no obtendrá nada adicional si continúa consumiendo la misma
información.
Piensa
en leer de la manera en que piensas sobre comer. El hecho de que el buffet
esté lleno de todo tipo de deliciosas opciones no significa que deba comerlo
todo. Al igual que deja de comer cuando está lleno, puedes pasar
de las referencias una vez que tiene suficiente información para comprender el
concepto.
4. Nunca lea en voz alta (o en su cabeza)
Leer en
voz alta es excelente para desarrollar la fluidez en los lectores emergentes,
pero es una forma segura de reducir la velocidad. Cuando los niños leen
pasajes en voz alta en la escuela, es para un propósito específico, pero no es
necesario en el contexto de la lectura rápida.
Cuando
leemos pasajes en voz alta, nuestro cerebro tiene que trabajar un poco más duro
que cuando leemos en silencio. El
acto de leer utiliza las mismas partes de tu cerebro ya sea que leas la
información en voz alta o la leas en silencio. La principal
diferencia entre la lectura silenciosa y la lectura en voz alta es que el acto
de hablar requiere que el cerebro dé un paso más.
El área
de Brocas es la parte del cerebro asociada con convertir los pensamientos en tu
cabeza en una expresión significativa a través del habla. El área de
Wernicke es responsable de la comprensión. Si puede minimizar la
subvocalización y la lectura en voz alta, puede eliminar el paso adicional de
tener que leer y comprender el habla en el área de Wernicke y luego vocalizarla
en el área de Broca.
Cuando
leemos en voz alta, nuestro cerebro no solo ve las palabras en la página, sino
que también se toma la molestia de escuchar las palabras y producir un
discurso. Realmente no necesitamos vocalizar lo que estamos leyendo para
entenderlo. Los pasos adicionales pueden retrasarnos significativamente.
Es
posible que haya notado que a veces, cuando lee en voz alta, puede tener
problemas para comprender lo que acaba de leer. Incluso puede ser
necesario volver a leer la misma oración para que pueda confirmar que lo que
vio y habló está alineado.
Cuando
aplica la tercera técnica en esta lista, resulta aún más impráctico leer en voz
alta. Ese método requiere que consideres trozos de información más grandes
que las oraciones. Cuando se trabaja con libros párrafo por párrafo para
identificar la perspectiva del autor, tener que ir línea por línea para
producir el habla es una pérdida de tiempo.
La
lectura rápida es como disfrutar la vista al jardín en lugar de enfocarse en
cada pétalo
Cuando
leemos a un ritmo pausado, nos da la oportunidad de apreciar las palabras de
una manera diferente. Piense en leer línea por línea como detenerse a
apreciar un hermoso jardín de flores con una lupa o pasar treinta minutos
examinando una obra de arte a tres pulgadas de su cara. Podrías pensar que
necesitas mirar muy de cerca, y es posible que veas cosas increíbles, pero te
estás perdiendo la totalidad de la escena.
La
lectura rápida le da la oportunidad de ver la imagen completa para que pueda
ver cuántos tipos de flores hay o cómo se combinan las diferentes pinceladas
para obtener una imagen cohesiva. Cuando observa el panorama general,
puede extraer más significado de lo que ve.
En lugar
de perder el tiempo centrándose en los pétalos de un único tipo de flor, puede
disfrutar de todo el jardín. La aplicación de técnicas de comprensión
lectora de velocidad le permite extraer más de las grandes ideas de las cosas
que lee. No solo obtiene más información de cada libro que lee, sino que
también disfruta de más libros en el camino.
Fuente bibliográfica
LEE, BRIAN, 2017. How to Read 10X Faster and Retain More. Lifehack [en línea]. [Consulta: 24 noviembre 2017]. Disponible en: https://www.lifehack.org/615485/how-to-read-10x-faster-and-retain-more.
20 nov 2017
Diez claves para educar mejor a las nuevas generaciones
Por: Olga R. Sanmartín
En la
era de Twitter, donde se discrepa sin tratar de entender al otro, lo importante
es aprender a escuchar.
Otras
armas son la reisilencia, la persistencia y la ética. Se educa en el asombro,
con libros y sin miedo a los límites.
El
filósofo y sociólogo francés Edgar Morin decía en 1999 que «hay que
aprender a navegar en un océano de incertidumbres a través de archipiélagos de
certeza». Entonces no había crisis, ni populismos, ni posverdad y el mundo era
mucho más previsible que ahora, pero ya apuntaba entonces unos saberes para la
educación del futuro que en algunos casos coinciden con los que los expertos
reunidos en Qatar para la Cumbre Mundial de Educación citan casi dos
décadas después:
1. EL
ASOMBRO
Platón dijo
que el fin de la educación era «enseñar a desear lo deseable». El buen educador
potencia la curiosidad y el asombro. Pero los críos de ahora viven estresados
con sus tareas y sus extraescolares.
«Los
niños empiezan la escuela deseando aprender y acaban pensando sólo en aprobar»,
expresa Carmen Pellicer, presidenta de la Fundación Trilema. «Disfrutar
del aprendizaje es fundamental. Educar no es cuestión de estrategia, sino de
cariño. Frente a la presión academicista de los ránkings, del informe PISA y de
las competencias, necesitamos una educación emocional, de aprender a ser
persona». Hay que relajarse, volver a la naturaleza y vivir la experiencia de
lo real.
2. LA
'LEARNABILITY'
Ya no
vale con ser inteligente. Ni siquiera basta sólo con tener talento, que es la
forma de gestionar la inteligencia. La palabra de moda es learnability,
que José Antonio Marina define como «el deseo y la habilidad de
aprender rápida y eficazmente». Es una herramienta clave para los jóvenes, que
en su vida laboral tendrán que reciclarse entre 10 y 14 veces. El aprendizaje
dura ahora toda la vida. El futuro no será de los más listos, sino de los que
tengan más ganas de aprender y mantengan más tiempo ese deseo. La persistencia,
el esfuerzo y el carácter son los valores del siglo XXI.
3. LA
ÉTICA
La única
cosa que tienen clara los distintos partidos políticos que negocian el Pacto de
Estado por la Educación es que hay que poner más educación cívica en la nueva
ley. Cada vez va a ser más importante enseñar en el respeto al diferente,
porque cada vez hay más migraciones y más diversidad. Se ha puesto de moda en
los colegios (el Miguel Catalán de Coslada, el Instituto de Sils) el
aprendizaje-servicio, algo parecido a lo que antes se llamaba trabajo social.
4. EL
CONOCIMIENTO
Existe
un creciente interés en el mundo educativo por que los niños aprendan
conocimientos concretos. «Ahora se está poniendo mucho énfasis en la educación
orientada para el mercado laboral, pero en el futuro veremos el regreso de la
Historia, de la Geografía y de la Literatura. Si tenemos conocimientos
concretos, podemos entender mejor lo que está pasando y estar más preparados.
Los niños tienen que saber de dónde vienen y conocer el contexto. Los hechos
son importantes», insistía durante la Cumbre Mundial de Educación el director
de la revista económica tunecina Afrique Magazine, Zyad Limam.
5. LOS
LÍMITES
«Disciplinar
no es solamente poner límites, es, sobre todo, educar en la conciencia del respeto
al valor terapéutico de los límites», expresa el educador Gregorio Luri,
que dice que hay padres que piensan que el no es una especie de virus
con un poder traumatizantes. Maia Chankseliani, profesora de
Educación Comparada e Internacional en la Universidad de Oxford, lo corrobora:
«Las reglas son muy importantes como parte de la educación. Los jóvenes no
pueden ser completamente libres, deben estar enmarcados dentro de una cierta
estructura». No hace falta ser unos padres autoritarios, pero sí poner reglas,
educar en los hábitos y en el rigor y conseguir que se cumplan. Los límites dan
seguridad en la incertidumbre.
6. LA
RESILIENCIA
La
resiliencia es la capacidad del ser humano para adaptarse positivamente a
situaciones adversas. El mundo postmoderno está obsesionado con el éxito y no
enseña a los niños a caerse y levantarse. No hay nada malo en la frustración,
pero los padres tienen miedo a asumir que sus hijos fallarán. Fanny Auger,
gurú de la slow life que imparte talleres en Francia sobre cómo aprender
a vivir con el fracaso, asegura que «fallar muestra cómo eres en realidad» y
recuerda los inconvenientes de querer alcanzar la perfección a toda costa.
«Muchos problemas vienen porque los niños tienen miedo a defraudar a sus
padres. Hay que ser compasivo y amable con uno mismo», indica. Un fracaso a
tiempo es un triunfo; por ejemplo, una mala nota puesta a principio de curso
ayuda a mejorar.
7. LAS
TIC
Karen
Symms Gallagher, decana de la Rossier School of Educaction de la
Universidad del Sur de California, cuenta cómo «la tecnología sirve para
individualizar los programas educativos» de cinco high schools que ha
rediseñado para repescar a alumnos que no lograban graduarse. 90 estudiantes de
la misma edad tenían hasta 11 niveles educativos distintos, pero las tabletas
les han permitido «aprender cada uno a su ritmo» dentro de la misma clase y con
el mismo profesor. Nadie discute los beneficios de las nuevas tecnologías;
ahora bien, los alumnos deben aprender a distinguir lo esencial de lo irrelevante.
8. LA
ALFABETIZACIÓN MEDIÁTICA
La
mayoría de los expertos de la Cumbre Mundial de la Educación considera que en
los colegios se deberían impartir herramientas de lo que se denomina
alfabetización mediática (media literacy) para que los alumnos aprendan a
detectar las noticias falsas. Insistió mucho en ello la jequesa de
Qatar, Mozah bint Nasser, que reclamó que «en los planes de estudio haya
competencias para que los estudiantes se aparten de pensamientos
estereotipados».
9. LA
LECTURA
No hay
nada mejor que educar con el ejemplo y es difícil pretender que los chicos se
interesen por un libro cuando el 36% de la población española reconoce que no
lee nunca o casi nunca, según el CIS. Pero la lectura es importante, recuerda
la OCDE, y cualquier lectura es mejor que no leer, sean cómics, revistas o
novelas online. Además de sus ventajas cognitivas (refuerza la ortografía
y la comprensión lectora), lo mejor de la lectura es que nos enseña a estar
solos, nos permite viajar a otros lugares y vivir otras vidas y nos ayuda a
entender el mundo.
10.
APRENDER A ESCUCHAR
Sir Michael
Barber, que fue asesor educativo de Tony Blair, explica que hay una
escuela «muy buena» a las afueras de Londres, la School 21, «que está centrada
especialmente en enseñar a los niños a escuchar y a hablar». El colegio forma
en la oratoria, pero también proporciona herramientas para comprender otros
puntos de vista. «Enseñar a argumentar es importante, pero mucho más es enseñar
a escuchar. Es fundamental enseñar en el arte de no estar de acuerdo, porque,
en la era de Twitter, la gente discrepa sin tratar siquiera de entender al
otro».
Fuente bibliográfica
SANMARTÍN, OLGA R., 2017. Diez claves para educar mejor a las nuevas generaciones. ELMUNDO [en línea]. [Consulta: 21 noviembre 2017]. Disponible en: http://www.elmundo.es/papel/futuro/2017/11/20/5a0f39f346163f39708b45dc.html.
18 nov 2017
El móvil sabe más del dueño que su amigo del alma
Casi
nadie tiene dispositivo de seguridad en su móvil a pesar de que tiene más datos
personales que un ordenador
“A
cualquier casa llegan juguetes que se pueden conectar a internet sin ninguna capa de seguridad incorporada en su
diseño. Es una aberración. Pasamos antivirus a ordenadores pero no al teléfono
móvil y es tanto o peor que el ordenador.
El
móvil sabe más de tu vida que cualquier familiar o amigo del alma. Donde estás
en cada momento, con quién hablas, qué compras, qué consumes, qué utilizas, qué
cuentas, qué escuchas”.
Son
palabras de Albert García Pujadas, el profesor y coordinador del Máster en
Marketing Directo y Digital de la UPF Barcelona School of Management. A su
juicio, el problema es la falta de cultura digital en seguridad.
En este
sentido recalca que casi nadie tiene software de seguridad en su móvil a pesar
de que tiene más datos personales, que un ordenador: “Somos vulnerables en el uso de
dispositivos y la única forma de protegerse es conocimiento y empezar a hacer
esas rutinas que contemplen la seguridad como algo valioso”.
Autor,
junto a Aina Fernández del libro ‘¿Libres o vasallos? el dilema digital’
insiste en que se produce un crecimiento exponencial de conectividad en el que
la seguridad que acaba siendo el gran talón de Aquiles. “Aunque sea
absolutamente invisible para la población, el crecimiento de ataques informáticos u operaciones de hackeos de
comercio electrónico crece a ritmo exponencial, pero no se explica demasiado
por un tema de pánico y competencia comercial, las entidades y empresas que son
hakeadas no quieren admitirlo públicamente. O lo esconden o lo niegan.
“Todo
se junta con la falta de cultura digital. Solemos poner la misma contraseña en
todos los sitios con lo cual si te revientan una contraseña pueden acceder a todo
tu sistema digital”, agrega.
Con este
argumento recuerda que en primaria a los
niños se les enseña seguridad vial, pero no el uso seguro de dispositivos
digitales: “A un niño se le dice que no cruce en rojo pero nadie enseña en
la escuela que no tienes que poner la misma contraseña en todas las redes y que
no tienes que aceptar todas las condiciones de cualquier aplicación”.
Apunta
Garcia Pujadas que gente más mayor, la menos digital, le tiene mucho respeto al
entorno digital. “En cambio los jóvenes _señala_son muy lanzados. Ya no porque
hagan transacciones y pongan en riesgo la cuenta corriente, tienen un grado de exposición de su vida
personal tremendo”.
García
Pujadas insiste en que si el tema de seguridad es objetivable, el tema de la
privacidad está en un nivel extremadamente bajo. “Regalan un servicio y se ponen
todos los datos. Cualquiera que sea usuario de Facebook o Google permite que la
red sepa casi el 95% de su vida, más que tu familia, sus amigos o su pareja”.
En este
contexto, sostiene que este
comportamiento va en contra del derecho al anonimato y de preservar el derecho
a la intimidad.
“Permanentemente ponemos nuestra intimidad
a disposición de terceros en todo momento
y tenemos suerte de que el marco europeo y la legislación española son muy
protectores. Y con todo, el rastro que
dejamos es un riesgo enorme del que no somos conscientes”, concluye.
Fuente bibliográfica
MATAS, ROSAS, 2017. El móvil sabe más del dueño que su amigo del alma. La Vanguardia [en línea]. [Consulta: 19 noviembre 2017]. Disponible en: http://www.lavanguardia.com/economia/management/20171114/432880043325/internet-seguridad.html.
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11 nov 2017
Seguridad y autoestima: cómo potenciarlas
Creemos
que la seguridad de una persona pasa por llevarse el mundo por delante,
por no tener miedos, no dar entidad a heridas emocionales. No dejarse doblegar
por situaciones intensas. Una creencia que linda con la idea de perfección. Sin
embargo la verdadera seguridad, radica en estar dispuestos a sentirnos vulnerables
sin perder el eje ni la estima.
Una
persona segura no necesariamente es la que se "devora el mundo"
(aunque pueda), una persona segura de sí misma es aquella capaz de reconocer
sus propias inseguridades y dar el espacio, así como la marea que sube y baja,
para que con ellas pueda suceder lo mismo. La sabiduría se anida en dejar de
identificarse con las mismas.
Reconocer
que están y forman parte de nuestro paisaje, sin ser nosotros el paisaje y sí
los observadores del mismo. Suena paradójico tal vez, pero la seguridad
tiene que ver, entre otras cosas, con el buen manejo de la inseguridad.
Sabernos seres únicos
Dejar de
fijarnos en el del al lado. Una persona segura es la que reconoce cabalmente
que tanto ella como los demás son únicos. No hay mejores, no hay peores. Hay
solo seres únicos que actúan de formas diferentes. Así, centrados en lo propio,
dejan de resultar interesantes las comparaciones. Dejamos de estar
pendientes de lo que hace o no el vecino, comprendemos que dicha actitud nos
hace perder el equilibrio. Al estar centrados en nosotros, al intentar dar lo
mejor para sentirnos bien con nosotros, dejamos de distraernos con lo que suele
traernos dolores de cabeza y utilizamos toda esa energía para mejorar nuestro
desempeño en la vida, incluso desde ese lugar es posible cooperar.
Compasión
Poco a
poco y velozmente, va desapareciendo la drástica división antes imperante entre
ciencia y espíritu, en la actualidad existen datos científicos sobre cuestiones
que antes tenían que ver sólo con lo “espiritual”. La novedad es que estados
como la compasión y la benevolencia, inciden directamente en nuestro bienestar
emocional, por ende en la seguridad en nosotros mismos y en nuestra autoestima.
La
compasión comprende a la empatía. La mirada compasiva consiste, no sólo en
intentar ponernos en el lugar del otro (empatía), sino en permitirnos el
impulso de buscar aliviar su sufrimiento. No es lástima ni pena. Tampoco es
ser buenos. Es ser compasivos.
Cuando
nos damos cuenta de que aunque sea mínimamente podemos contribuir con el
prójimo, nos sentimos realmente bien. Un estado benevolente tiene que ver con
tratar a los demás como nos gustaría que nos traten. Por ende, no hacer a los
demás lo que no nos gustaría que nos hicieran. Tal vez sea este el mejor
precepto para una sociedad organizada.
Vale la
pena repetir, la intención que subyace no tiene que ver con ser buenas
personas. Tiene que ver con sentirnos en paz con nuestro comportamiento en la
vida.
Un propósito
La
palabra Dharma en sánscrito tiene diversas definiciones, pero todas comparten
la idea de tener un propósito en la vida. La pregunta sobre el ¿a qué vinimos?
refiere a lo que está impreso en el corazón de cada persona. Cada uno tiene una
misión, por llamarle de alguna manera. Una forma única de desarrollar un
cometido.
Es
necesario reconocer y focalizar los propios dones y talentos como parte de una
observación interior, potenciarlos y explotarlos al máximo, en vez de pasar la
vida lamentándonos de los dones que no poseemos.
Es una
inyección directa a la autoestima. Sabernos capaces y a su vez reconocernos
falibles. Sabernos dignos de lo mejor de la vida, por el hecho de haber
nacido, es de personas sanas emocionalmente. Y no solo ello, también de
personas que cooperan con un mundo mejor, más allá de lo utópico que puede
resultarnos a muchos. Esto es así, ya que no podemos tratar al prójimo de una
forma diferente a la que nos tratamos a nosotros mismos.
Cuando
nos entrenamos en poner el foco de atención en nuestro ser, es cuando la vida
comienza a cobrar otro sentido. No está de más recordar que donde está la
atención, está la vida.
Fuente bibliográfica
CLARIN.COM, 07/11/2017 . Seguridad y autoestima: cómo potenciarlas. [en línea]. [Consulta: 12 noviembre 2017]. Disponible en: https://www.clarin.com/buena-vida/seguridad-autoestima-potenciarlas_0_ByGGhCdAb.html.
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¿Son estas las páginas más eróticas de la literatura latinoamericana?
Pocos
autores contemporáneos latinoamericanos abordan el tema del sexo y la
sexualidad de forma más directa que la peruana Gabriela Wiener. Lo que no
significa que haga literatura erótica.
“El
erotismo es una cuestión subjetiva. Lo que erotiza a una persona no
necesariamente erotiza a otra”,
explica.
“Y desde
luego yo no escribo con intención de erotizarte: ni siquiera en Sexografías -que
es un libro sobre sexualidades y sobre mí- mi pretensión es excitarte o crear
arte erótico, o hacer de las palabras una experiencia voluptuosa”, afirma.
“Si eso
ocurre es cosa de cada uno”, le dice a BBC Mundo.
La
intención declarada de Wiener sin embargo, es otra: “Desactivar lo que por norma se
considera erótico o pornográfico para llevarlo a otro plano, el del pensamiento,
el del humor, el de la emoción”,
explica.
Pero, a
pesar de eso -o tal vez precisamente por la forma en la que enfoca su trabajo-
Wiener fue una de las escritoras que BBC Mundo consultó el año pasado para tratar
de identificar las páginas más eróticas de la literatura latinoamericana.
Un
esfuerzo que nos pareció apropiada en el marco del Hay Festival de Arequipa, en
virtud del lugar destacado de la obra del arequipeño Mario Vargas Llosa en
cualquier lista semejante.
A esta
selección también contribuyeron con sus sugerencias la escritora
argentina Luisa Valenzuela y la
cubano-puertorriqueña Mayra Montero,
quien como ganadora del premio “La sonrisa vertical” también tiene un lugar
asegurado en la lista.
No se
trata de una lista exhaustiva. De hecho, esperamos que sea el inicio de
una conversación y que ustedes puedan ayudarnos a completarla.
1. Los
diarios de Francisco de Miranda
Los
diarios de uno de los grandes próceres de la independencia sudamericana pueden
parecer un extraño punto de partida, pero como explica Mayra Montero “Francisco
de Miranda era un loco del sexo”.
“En sus
diarios siempre se está acostando con alguien”, dice Montero.
“Y ahí
habla de la guerra, de la independencia y de las mujeres con las que se
acostaba, a menudo de una forma muy políticamente incorrecta”, cuenta.
La
puertorriqueña, de hecho, abordó la dimensión erótica de Miranda en su última
novela publicada, “El
caballero de San Petersburgo”, “pero sin llegar a convertirla en una
novela erótica”.
“Yo me
inventé lo que quise”, confiesa. “Pero hay escenas de los diarios de Miranda
que eran porno duro”, le dice, riendo, a BBC Mundo.
2. “Elogio
de la madrasta“, Mario Vargas Llosa
El
erotismo tiene un rol destacado en la obra de Mario Vargas Llosa, pero “Elogio de la madrasta”es la primera de sus
novelas claramente alineadas en el género de la literatura erótica.
Y, para
muchos, su exploración de la sensualidad a partir del particular triángulo
entre Don Rigoberto, su esposa Lucrecia, y el pequeño Fonchito, es la mejor
lograda de todas.
“Recuerdo
que me excitaron y me divirtieron mucho cuando tenía menos de veinte años, que
es el momento para leer cosas que son transgresoras, sobre todo si eres de la
generación pre-pornotube”, dice Gabriela Wiener del “Elogio…” y su
novela hermana “Los
cuadernos de Don Rigoberto”.
“Pero no
me ha pasado lo mismo con la primera escena de su libro ‘El héroe discreto’. Tal vez porque era una
escena de sexo lésbico y no me parecía verosímil”, cuenta.
“El héroe discreto” no es, en sentido estricto, una novela erótica. Pero ahí vuelven
a aparecer Lucrecia, Fonchito y Don Rigoberto.
3. La
misteriosa desaparición de la marquesita de Loria, José Donoso
Sugerida
tanto por Gabriela Wiener como por Luisa Valenzuela, “La misteriosa desaparición…” fue escrita
como un divertimento por el celebrado autor chileno. Y, en opinión
de los críticos, está lejos de ser una obra maestra.
Pero su divertida
narración de las aventuras eróticas de la hija de un diplomático
latinoamericano que se casa con un marqués español en el Madrid de
inicios del siglo XX incluye numerosas páginas dignas de esta lista.
“Yo
había leído bastantes revistas españolas de los años 20 (…) y mi idea fue
hacer una parodia de ese estilo erótico que a ratos fue desinhibido, fuerte”, explicó en su momento el
propio Donoso.
“Me
interesaba recuperar el estilo del Madrid de los años 20 y además divertirme
(…). En todo caso la crítica coincidió en que la novela tenía su encanto”, dijo
en su oportunidad.
Valenzuela
y Wiener definitivamente coinciden.
4.
Púrpura profundo, de Mayra Montero
“La sonrisa vertical” es el nombre de la colección de literatura erótica de la
editorial Tusquets y del premio homólogo a la mejor novela erótica en español
que se entregó de 1979 a 2004.
Y la
puertorriqueña Mayra Montero lo recibió
en el año 2000 con “Púrpura
profundo”, incluida en la lista por recomendación de Luisa
Valenzuela.
“El
erotismo está presente en todo tipo de literatura, pero trabajar el género como
tal es utilizar el erotismo para hacer entender a los personajes“, le
dijo Montero a BBC Mundo.
Y, en
este caso, su personaje es un crítico musical que hacia el final de su carrera
recuerda sus aventuras sexuales con los virtuosos y virtuosas que tuvo la
oportunidad de conocer.
Montero,
sin embargo, no fue la primera latinoamericana en ser reconocida con ”La sonrisa vertical”.
De
hecho, el primero de estos premios le correspondió en 1979 a la argentina Susana Cosntante con “La educación sentimental de la señorita Sonia”,
otra de las recomendaciones de Valenzuela.
Y en
1998 la también argentina Alicia Steimberg
fue finalista con “Amatista”,
también recomendada por Valenzuela y Gabriela Wiener.
5.
Trilogía sucia de La Habana, Pedro Juan Gutiérrez
Fuera de
“La sonrisa vertical” y la literatura
erótica propiamente dicha, Montero también encuentra abundante erotismo en las obras
del cubano Pedro Juan Gutiérrez.
“Es
erótico hasta en la sangre, incluso soez”, sostiene la escritora
cubano-puertorriqueña.
“Y
muchas páginas suyas, especialmente en su “Trilogía
sucia de La Habana”, se pueden rescatar como erotismo duro”, dice
Montero.
No en
balde, la edición de Anagrama de esta novela la presenta como el testimonio de
un habanero descreído y extenuado que “sabe que tiene que seguir adelante. Y lo
mejor es hacerlo sonriendo, a golpe de ron, música y sexo“.
6. Otras
voces de mujer
Obviamente,
la lista puede seguir, por ejemplo con “La nave de los locos”, de la uruguaya Christina Peri Rossi, recomendada por Gabriela Wiener.
Mientras
que Luisa Valenzuela también incluye en su lista varios cuentos de la también
cubana Laidi Fernández de Juan,
y la novela “Canon
de alcoba” de Tununa Mercado.
“Hay
autoras en las que el erotismo permea toda la obra: la uruguaya Marosa Di Giogio, la chilena Diamela Eltit, las mexicanas Margo Glanz y Ana Clavel,
la colombiana Laura Restrepo.
Y tantas otras a lo largo y lo ancho de nuestra América Latina”, apunta
Valenzuela.
“Pensemos
también en las poetas, como Loreina Santos Silva de
Puerto Rico. Y en mi Argentina podríamos citar natal cantidad de jóvenes
narradoras, y las de generación intermedia como María Moreno o Gabriela Cabezón Cámara“, agrega.
“¿Por
qué sólo nombro autoras? porque creo que es la voz femenina, el
avasallante surgimiento de la literatura erótica escrita por mujeres,
lo que ha signado las letras de los últimos cincuenta años”, explica la autora
de “Cambio de
armas”.
“Por fin
la mujer pudo escribir su deseo y sus pulsiones sin tener que circunscribirse,
como alguna vez debió hacerlo Anaïs Nin,
al deseo del hombre lector”, explica Valenzuela.
“Y las
escritoras, y pienso sobre todo las latinoamericanas, han podido por fin
responder ampliamente y con gran variedad de voces la única pregunta que Freud
debió dejar sin respuesta: ¿Qué quiere la mujer?”, le dice a BBC Mundo.
Fuete bibliográfica
WALLACE, ARTURO, P.B.M. 09, [sin fecha]. ¿Son estas las páginas más eróticas de la literatura latinoamericana? La Opinión [en línea]. [Consulta: 11 noviembre 2017]. Disponible en: https://laopinion.com/2017/11/09/son-estas-las-paginas-mas-eroticas-de-la-literatura-latinoamericana/.
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10 nov 2017
El tesoro de la imaginación
Por:
Jorge A. Ceruti
Hace
poco fui al cine a ver la película “It” (El payaso asesino). Era subtitulada y
la gente joven (de 20 años para abajo) constantemente en medio de la cinta de
suspenso encendía su estúpido teléfono y empezaba a autosatisfacerse
electrónicamente. Seis chicas del secundario se sentaron juntas y una (la que
sabía) les explicaba todo lo que pasaba (bien fuerte, así todas oían). ¿Motivo?
como ustedes explicaron en su nota del día 27 ppdo.: no saben leer, y los que
saben, más de 15 minutos de lectura los “perturba”
(término de lo más usado hoy día).
Se
aplica a todo, desde el consumo de pastillas, manejar alcoholizado o la toma de
colegios. No saben entender la trama de una película si no les entra por las
orejas (y eso hasta por ahí nomás). En cuanto a los libros, leerlos, ¡ja!... No
por nada en la Universidad hubo que incluir la materia “Comprensión de textos”,
y hechas las cuentas, de cada 1.000 estudiantes que ingresan a la Facultad se
recibe uno.
¿Cuál es la diferencia entre la tribu y la
civilización?: los libros. Lo dijo Borges hace tiempo, y
las cosas siguen siendo las mismas... Quienes no saben leer libros no saben
pensar. Esa frase lo resume todo. Piensen en esto: los dictadores de todo el
mundo, en todas las épocas, siempre han sido enemigos de los libros..., pero
hoy día, nunca han sido enemigos de la televisión... ¿Por qué? Simple, quite el
sonido a un televisor. No podrá soportarlo. En cambio oirá perfectamente la
radio... Estas frases son del libro “Fahrenheit 451”, de Ray Bradbury. Lo
escribió cuando en Alemania los nazis empezaron a quemar libros (la temperatura
a la que arde el papel es ésa). Describe un país futuro en que los libros están
prohibidos, con juventudes sin control, desenfrenadas, que corren en autos a
toda velocidad, alcoholizados o drogados, oyendo música estridente, agrupándose
para no estar solos. ¿Por qué? Porque
por dentro están vacíos y les horroriza saberlo. ¿Han visto qué pocas
personas viven solas, sin el telefonidiota? Tienen “miles de amigos” por las
“redes sociales” y se jactan de eso. Qué extraño, yo sólo ocho amigos reales a
lo largo de mi vida y pienso que fui afortunado. El aparatito supuestamente les da seguridad, ¿y si se rompe?
bueno... ¿se mueren también los amigos?
Los libros no dan su contenido fácilmente. Son avaros, egoístas. Exigen que pienses antes. Podés
cerrarlos y meditar su contenido, y después retomar la lectura cuando gustes,
pero a veces es necesario hacerlo varias veces, hasta entenderlo... ¿Comprenden
la aversión de los dictadores por los libros y las bibliotecas? Representan el
pensamiento libre, y eso es algo que no pueden controlar. Un libro bueno es uno que tarde o temprano se desea releer para
meditar, ya no en la trama sino en las palabras que lo forman, oraciones que
son los pensamientos del que lo escribió un día. Y todo es conocimiento.
¿Qué significa leer por placer? Simplemente ser libre. Volar con tu imaginación, visitar cada
sitio que desees, ser parte del pasado o del futuro, ser lo que quieras... y
créanme no es poco. Tal vez no te haga ser mejor. Pero sí te enseña a pensar
más y mejor. Un niño de 12 años que no haya leído “Los caballeros del Rey
Arturo”, “Robin Hood”, “La isla del tesoro”, “Los tres mosqueteros”, “Robinson
Crusoe” o “Las aventuras de Tom Sawyer” es un niño al que se ha privado del tesoro de la imaginación... Un niño
al que sus padres enseñan a leer por placer es un niño al que sus padres han hecho un regalo maravilloso. Porque ese
chico jamás estará solo. Nunca... y hoy día, son cada vez más y más los niños
solos... Eso sí, andan en patota, todos con telefonidiotas en medio de la
multitud. Pero siguen solos.
Fuente bibliográfica
CERUTI, JORGE A., 21 de octubre de 2017. El tesoro de la imaginación -. [en línea]. [Consulta: 10 noviembre 2017]. Disponible en: http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2017/10/21/udopina/BUZON-02.html.
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