16 oct 2007
Nuevo perfil del bibliotecario
Marina Pérez Azofra
Trujillo Alto, Puerto Rico
En las intervenciones anteriores hemos presentado ideas de la necesidad de cooperación bibliotecaria, de redes de información (aún nos falta mucho por presentar), pero no hemos hablado del perfil y las actitudes que requiere el profesional de la información moderno, para administrar efectivamente un centro de información.Haremos aquí ese ejercicio, pues a nuestro entender, del recurso humano depende y parte el éxito o fracaso de cualquier empresa. Veamos que expresan algunos expertos antes de presentar nuestra opinión personal. ¿De qué hablamos al referirnos al perfil profesional?...De acuerdo a Frida Díaz (1990) "es la descripción de las características que requiere un profesional para abarcar y solucionar necesidades".En SEDIC 2004, los bibliotecarios y documentalistas españoles acordaron que el profesional de la información debe reunir capacidades, aptitudes, comportamientos y características fundamentadas en unas competencias básicas que son:
Facilidad para tener o entablar relaciones con otras personas
Saber buscar
Saber analizar
Saber comunicar (en el sentido de trasmitir información)
Saber gestionar (recursos, colecciones, etc.)
Saber organizar (sistemas, servicios, actividades, etc.)Para Muñoz Cruz, (1998): "El gestor de información se ocupará de la planificación estratégica y la coordinación de todos los recursos relacionados con la información y participará en el diseño e implantación del sistema de información de la organización, a través de la coordinación de todos aquellos departamentos que manejan información."Nuestra opinión personal es que el rol del bibliotecario se hace cada día más importante y fundamental en todos los centros de información, sin importar niveles académicos, o que la biblioteca sea pública, privada o especializada; el especialista de la información es el instrumento, el mediador, el catalizador que debe poseer las habilidades necesarias, junto con prepación académica y aptitudes de servicio para que cierre la brecha entre las necesidades del usuario y el torrente de recursos (incluyendo las nuevas tecnologías) de información disponible hoy en día.Referencias:Frida Diaz Barriga, E.(1990)" El diseño curricular para la Educación Superior". México : Editorial Trillas.Niveles de cualificación de los profesionales europeos de la información y documentación. SEDIC 2004. Accedido el 7 de enero del 2007. Disponible enhttp://www.certidoc.net/es/euref2-espanol.pdfNormas para el servicio bibliotecario en Instituciones de Enseñanza Superior y de Investigación. Accedido el 8 de enero del 2007. Disponible enhttp://dzibanche.biblos.uqroo.mx/normas_abiesi.htmPinedo, J.M. "El nuevo perfil profesional del bibliotecario frente al nuevo milenio". Accedidoel 8 de enero del 2007, disponible en http://www.monografias.com/trabajos11/elnueper/elnueper.shtml
FUENTE: http://cooperacionyredes.blogspot.com/2007/01/
Trujillo Alto, Puerto Rico
En las intervenciones anteriores hemos presentado ideas de la necesidad de cooperación bibliotecaria, de redes de información (aún nos falta mucho por presentar), pero no hemos hablado del perfil y las actitudes que requiere el profesional de la información moderno, para administrar efectivamente un centro de información.Haremos aquí ese ejercicio, pues a nuestro entender, del recurso humano depende y parte el éxito o fracaso de cualquier empresa. Veamos que expresan algunos expertos antes de presentar nuestra opinión personal. ¿De qué hablamos al referirnos al perfil profesional?...De acuerdo a Frida Díaz (1990) "es la descripción de las características que requiere un profesional para abarcar y solucionar necesidades".En SEDIC 2004, los bibliotecarios y documentalistas españoles acordaron que el profesional de la información debe reunir capacidades, aptitudes, comportamientos y características fundamentadas en unas competencias básicas que son:
Facilidad para tener o entablar relaciones con otras personas
Saber buscar
Saber analizar
Saber comunicar (en el sentido de trasmitir información)
Saber gestionar (recursos, colecciones, etc.)
Saber organizar (sistemas, servicios, actividades, etc.)Para Muñoz Cruz, (1998): "El gestor de información se ocupará de la planificación estratégica y la coordinación de todos los recursos relacionados con la información y participará en el diseño e implantación del sistema de información de la organización, a través de la coordinación de todos aquellos departamentos que manejan información."Nuestra opinión personal es que el rol del bibliotecario se hace cada día más importante y fundamental en todos los centros de información, sin importar niveles académicos, o que la biblioteca sea pública, privada o especializada; el especialista de la información es el instrumento, el mediador, el catalizador que debe poseer las habilidades necesarias, junto con prepación académica y aptitudes de servicio para que cierre la brecha entre las necesidades del usuario y el torrente de recursos (incluyendo las nuevas tecnologías) de información disponible hoy en día.Referencias:Frida Diaz Barriga, E.(1990)" El diseño curricular para la Educación Superior". México : Editorial Trillas.Niveles de cualificación de los profesionales europeos de la información y documentación. SEDIC 2004. Accedido el 7 de enero del 2007. Disponible enhttp://www.certidoc.net/es/euref2-espanol.pdfNormas para el servicio bibliotecario en Instituciones de Enseñanza Superior y de Investigación. Accedido el 8 de enero del 2007. Disponible enhttp://dzibanche.biblos.uqroo.mx/normas_abiesi.htmPinedo, J.M. "El nuevo perfil profesional del bibliotecario frente al nuevo milenio". Accedidoel 8 de enero del 2007, disponible en http://www.monografias.com/trabajos11/elnueper/elnueper.shtml
FUENTE: http://cooperacionyredes.blogspot.com/2007/01/
Algunas reflexiones en torno a la educación de usuarios
Luz Ma. Mendoza Benítez
Dirección General de Bibliotecas de la
Universidad Nacional Autónoma de México
El principal objetivo de toda unidad de información, llámese centro de documentación, centro de información, sistema nacional, red regional, o biblioteca, que es el término más difundido, es servir a sus usuarios; estos son no sólo una parte esencial, sino el eslabón final de la cadena de transferencia de la información.
Dentro de este contexto, destaca la carencia de una cultura bibliotecológica, la que trae como consecuencia que en general, solo una pequeña parte de la comunidad de una institución, haga uso de los diversos servicios que le ofrece su biblioteca.
En donde esto tiene matices preocupantes, es en el nivel univesitario, en el que tanto docentes como alumnos, investigadores y aún los propios bibliotecarios no saben como encontrar la información pertinente en el momento oportuno y con optimización de tiempo y de recursos a su alcance.
Esto se da como un problema intrínseco, estrechamente ligado a la selección, almacenamiento y organización de las colecciones, así como a las actitudes negativas, a los locales inadecuados, al pobre manejo de las colecciones, a la escasa difusión y al fuerte apego al conservadurismo que aún ahora impide que los usuarios hagan uso de las colecciones más libremente.
Sobresale pues, en la biblioteca universitaria, la escasa formación que tienen los usuarios en el uso de la biblioteca, razón por la que en los últimos años se está tomando conciencia de que el aparato informativo no puede satisfacer su objetivo, si no se cuenta con la amplia participación de los usuarios en calidad y cantidad.
Concepto de usuario
Es frecuente que al definir este concepto, se hable de sus categorías, pero realmente qué es el usuario o lector, según el Pequeño Larousse:
Usuario es el que habitualmente utiliza una cosa y Lector es el que lee.
A este respecto y hablando del usuario de la biblioteca, Buonocore distingue entre uno y otro especificando que... todo lector es, por ese solo hecho un usuario, pero la inversa no siempre es exacta.1
Se suele clasificar a los usuarios de la biblioteca en: Usuarios reales, que son los que asisten a la biblioteca y hacen uso de sus servicios en forma esporádica o sistemática y son, por lo tanto tangibles, concretos y verdaderos y, Usuarios potenciales: o sea, toda la comunidad de la institución a la que la biblioteca debe satisfacer sus necesidades de información y que por lo mismo son posibles usuarios de los servicios bibliotecarios.
De la diversidad de potencial humano a la que se enfrenta la biblioteca, se desprende la importancia que debe tener, el comprender al usuario en su propio contexto (social, político, económico y cultural) y explorar los lazos posibles entre el usuario y el servicio desde el punto de vista del usuario.
Por lo tanto y según Menou, se debe hacer hincapié en la pregunta información para qué y no información para quién.2
Necesidades de los usuarios
El término "necesidades de los usuarios" conlleva un alto grado de abstracción y poca atención de parte de quienes planean diseñar programas de educación de usuarios: normalmente se parte de supuestos como los mencionados por diversos autores, pero para que estos programas sean más específicos, es conveniente considerar la determinación de necesidades como la primera etapa de un proceso en la que por medio de la investigación, se identifica a los usuarios que requieren ser "formados" precisando cualitativa y cuantitativamente el tipo y grado de formación, así como el tiempo que probablemente se necesitará para satisfacer las carencias.
No puede considerarse completo este procedimiento si no se precisan las razones que fundamenten dichas necesidades, ni las exigencias y prioridades de atención al respecto; para esto es necesario que se analice: la organización en sus objetivos, atribuciones, programas, estructura y recursos; los procedimientos en cuanto a operaciones y tareas para poder detectar el comportamiento específico que se pide al usuario en cada una de ellas y; el factor humano para determinar destrezas, habilidades y actitudes que se requieren. Estas esferas son las que determinan el tipo de educación.
En este mismo plano, es conveniente tener presente los dos tipos de necesidades a las que deben responder los programas de formación de usuarios.
Las necesidades manifiestas, que son generales, prioritarias, se basan en el sentido común y para ser detectadas no requieren de técnicas tales como encuestas, inventarios, listas checables o cualquier otra.
Se identifican en primer lugar observando y analizando aspectos como: usuarios existentes contra usuarios potenciales, incorporación de nuevos usuarios, modificación o introducción de rutinas, servicios, equipo y ampliación de instalaciones.
Las necesidades encubiertas, por otra parte, son específicas en un determinado nivel funcional y en un grupo específico y requieren para ser identificadas de una investigación minuciosa y sistemática.
Como metodología para esto, es conveniente:
Identificar evidencias generales y síntomas de que existen problemas en la biblioteca;
Analizar a los usuarios para determinar las características generales en cuanto a aptitudes y actitudes y
Localizar áreas críticas donde se necesite información.
Estas necesidades resultan de la diferencia entre:
aptitudes y actitudes que tiene el usuario y aptitudes y actitudes que requiere.
De aquí que todo programa de esta naturaleza debe estar caracterizado por un perfil de necesidades de acuerdo a los niveles de usuarios de la comunidad académica.
Es importante que los profesionales de la bibliotecología no piensen en las necesidades de información como un infinito crucigrama de preguntas para las que sus servicios deben proveer la respuesta correcta, sino que deberían buscar qué respuesta deben dar y qué necesitan para ello, así como reconocer que la eficiencia de una biblioteca, no se mide por la cantidad de volúmenes que posee o lo bien organizada que esté, sino por la satisfacción que se logre en los usuarios.
Utilización contra no utilización
Esta situación se da en los usuarios potenciales que no están convencidos de la necesidad de utilizar sistemáticamente los servicios de información.
De acuerdo a Harris Colin, es un problema el no uso de la biblioteca porque: el estar bien informado es una virtud, la información hará a los individuos mas efectivos y eficientes, el uso de información registrada reduce la probabilidad de duplicación de esfuerzos, los servicios bibliotecarios y de información representan recursos substanciases que deben ser explotados, los individuos tienen el derecho a ser informados y, la lectura es una actividad de desarrollo.3
En la lucha de la biblioteca contra la no utilización, hay que tener presente que el no usuario, entre otras cosas: carece de motivación, cree conocer todo lo que se hace de valor en su disciplina, desconoce los servicios bibliotecarios, considera que en el tiempo requerido para encontrar la información podría hacer el trabajo nuevamente y arguye que no tiene tiempo.
Modalidades de educación
La educación es el aprendizaje integral que abarca toda la vida y todos los aspectos del ser humano; presenta dos formas: la educación formal y sistematizada y la informal; a la primera también se le identifica como formación.
En este punto, se presenta en la literatura sobre el tema, una confusión de términos en los que se mezcla la educación formal, con la orientación, la capacitación, el adiestramiento y otros, por lo que es conveniente definir cada uno de ellos para que de acuerdo al nivel de las acciones que se realicen, se empiece a usar el término adecuado. Así tenemos que:
La capacitación, es la transmisión de conocimientos teóricos y prácticos básicos indispensables para que el sujeto pueda realizar su tarea (manejo del catálogo).
El adiestramiento, consiste en mostrar el uso de alguna herramienta de trabajo: cae en la esfera de los conocimientos prácticos (uso del catálogo automatizado o de los lectores de microformas).
La orientación, es la información de algo que se ignora para que se sepa conducir el solicitante, es guiar al usuario a través de las áreas, servicios y recursos documentales (localizar un autor, un libro, una biblioteca).
Young señala al respecto que... la orientación usualmente precede a la instrucción y consiste en familiarizar al nuevo usuario con el ambiente físico de la biblioteca y con el personal disponible para ayudarlo...4
Se llama Promoción o Difusión a las actividades que tienden a dar a conocer por diversos medios qué es, qué tiene y qué ofrece una biblioteca, creándose una imagen con el fin de que los usuarios acudan a ella (carteles, directorios, señalamientos).
Por último, para fines del programa de la UNESCO, se ha definido la Educación y la Formación del usuario de una manera genérica, que incluye todo proyecto o programa destinado a orientar e instruir a los usuarios actuales y potenciales, individual o colectivamente con el objetivo de facilitar:
El reconocimiento de sus propias necesidades de información
La formulación de estas necesidades
La utilización efectiva y eficaz de los servicios de información
La evaluación de estos servicios,5
Planeación de programas
Los programas de educación de usuarios son como ya se dijo, portadores de la imagen que la biblioteca quiere proyectar, por otra parte por sus características llegan a un número considerable de personas, posibilitan nuevas relaciones, mejor uso de colecciones y servicios y permiten agrupar al público en tomo suyo.
Su planeación, organización y desarrollo, deben ser cuidadosos y realizar una evaluación de las actividades para verificar aciertos y fallas; por lo tanto, se hace indispensable diseñar un plan que guíe cada actividad del proceso, para asegurar el éxito del mismo.
La metodología comprende: el diagnóstico, la determinación de objetivos, la delimitación de contenidos, la selección de métodos y materiales, la prueba piloto, la implementación masiva y la evaluación.
Bibliografía
Barquet TéIlez Concepción. La capacitación de usuarios en bibliotecas especializadas. México, 1978 101 p. Tesis (Maestría en Biblioteconomía) ENBA.
Culebra y Vives, Cecilia y Ma. Dolores Medina de La B. "Formación de usuarios en bibliotecas universitarias del Distrito Federal" En: Memorias. Jornadas Mexicanas de Biblioteconomia,14. México AMBAC,1983 p.69-86
Harris, Colin "Studying the non user" En: The use of information in a changing world. FID Congress,42 La Hague, Netherland, 1984 (FID publication, 631) p.69
Nerici, Imideo G. Metodología de la enseñanza México: Kapelusz, 1980 p.397 (Colección actualización pedagógica)
Ojeda Trejo, Rosa Ma. Educación de usuarios. México,1978 104 p. Tesis (Maestría en Biblioteconomía)ENBA
Taylor, Peter Ja. "La Educación de los usuarios y el cometido de la educación" En: Boletín de la UNESCO para las bibliotecas 32(4),1978 p.271-279
Tocatlian, Jacques. "Formación de usuarios de la información: programas, problemas y perspectivas". En: Boletín de la UNESCO para las bibliotecas 32(6),1978 p.382-390
Velez Salas, Cecilia. Metodología para el diseño de programas de educación de usuarios de bibliotecas universitarias. México, 1987 p.147 Tesis (Licenciatura en Bibliotecología)UNAM.
1. Buonocore, Domingo. Diccionario de Bibliotecología. 2a. ed. aum. Buenos Aires: Marymar, 1976 420 p.
2. Menou, apaud Tocatlian., p.385.
3. Harris, Colin "Studying the non user" En: The use of information in a changing world. FID Congress, 42 The Hague. Netherland. 1984 (FIS Publication.631) p.69.
4. Young, apaud., Velez Salas Cecilia "Programa de educación de usuarios del Centro de Documentación de la Facultad de Psicología de la UNAM" en: Memorias. Encuentro de Bibliotecarios de la UNAM,2 México: UNAM. Dirección General de Bibliotecas 1983.
5. Tocatlian, Jacques. "Formación de usuarios de la información: programas, problemas y perspectivas" En: Boletín de la UNESCO para las Bibliotecas 32(6), 1978 p.382.
http://www.dgbiblio.unam.mx/servicios/dgb/publicdgb/bole/fulltext/volVI2/educa.html
Dirección General de Bibliotecas de la
Universidad Nacional Autónoma de México
El principal objetivo de toda unidad de información, llámese centro de documentación, centro de información, sistema nacional, red regional, o biblioteca, que es el término más difundido, es servir a sus usuarios; estos son no sólo una parte esencial, sino el eslabón final de la cadena de transferencia de la información.
Dentro de este contexto, destaca la carencia de una cultura bibliotecológica, la que trae como consecuencia que en general, solo una pequeña parte de la comunidad de una institución, haga uso de los diversos servicios que le ofrece su biblioteca.
En donde esto tiene matices preocupantes, es en el nivel univesitario, en el que tanto docentes como alumnos, investigadores y aún los propios bibliotecarios no saben como encontrar la información pertinente en el momento oportuno y con optimización de tiempo y de recursos a su alcance.
Esto se da como un problema intrínseco, estrechamente ligado a la selección, almacenamiento y organización de las colecciones, así como a las actitudes negativas, a los locales inadecuados, al pobre manejo de las colecciones, a la escasa difusión y al fuerte apego al conservadurismo que aún ahora impide que los usuarios hagan uso de las colecciones más libremente.
Sobresale pues, en la biblioteca universitaria, la escasa formación que tienen los usuarios en el uso de la biblioteca, razón por la que en los últimos años se está tomando conciencia de que el aparato informativo no puede satisfacer su objetivo, si no se cuenta con la amplia participación de los usuarios en calidad y cantidad.
Concepto de usuario
Es frecuente que al definir este concepto, se hable de sus categorías, pero realmente qué es el usuario o lector, según el Pequeño Larousse:
Usuario es el que habitualmente utiliza una cosa y Lector es el que lee.
A este respecto y hablando del usuario de la biblioteca, Buonocore distingue entre uno y otro especificando que... todo lector es, por ese solo hecho un usuario, pero la inversa no siempre es exacta.1
Se suele clasificar a los usuarios de la biblioteca en: Usuarios reales, que son los que asisten a la biblioteca y hacen uso de sus servicios en forma esporádica o sistemática y son, por lo tanto tangibles, concretos y verdaderos y, Usuarios potenciales: o sea, toda la comunidad de la institución a la que la biblioteca debe satisfacer sus necesidades de información y que por lo mismo son posibles usuarios de los servicios bibliotecarios.
De la diversidad de potencial humano a la que se enfrenta la biblioteca, se desprende la importancia que debe tener, el comprender al usuario en su propio contexto (social, político, económico y cultural) y explorar los lazos posibles entre el usuario y el servicio desde el punto de vista del usuario.
Por lo tanto y según Menou, se debe hacer hincapié en la pregunta información para qué y no información para quién.2
Necesidades de los usuarios
El término "necesidades de los usuarios" conlleva un alto grado de abstracción y poca atención de parte de quienes planean diseñar programas de educación de usuarios: normalmente se parte de supuestos como los mencionados por diversos autores, pero para que estos programas sean más específicos, es conveniente considerar la determinación de necesidades como la primera etapa de un proceso en la que por medio de la investigación, se identifica a los usuarios que requieren ser "formados" precisando cualitativa y cuantitativamente el tipo y grado de formación, así como el tiempo que probablemente se necesitará para satisfacer las carencias.
No puede considerarse completo este procedimiento si no se precisan las razones que fundamenten dichas necesidades, ni las exigencias y prioridades de atención al respecto; para esto es necesario que se analice: la organización en sus objetivos, atribuciones, programas, estructura y recursos; los procedimientos en cuanto a operaciones y tareas para poder detectar el comportamiento específico que se pide al usuario en cada una de ellas y; el factor humano para determinar destrezas, habilidades y actitudes que se requieren. Estas esferas son las que determinan el tipo de educación.
En este mismo plano, es conveniente tener presente los dos tipos de necesidades a las que deben responder los programas de formación de usuarios.
Las necesidades manifiestas, que son generales, prioritarias, se basan en el sentido común y para ser detectadas no requieren de técnicas tales como encuestas, inventarios, listas checables o cualquier otra.
Se identifican en primer lugar observando y analizando aspectos como: usuarios existentes contra usuarios potenciales, incorporación de nuevos usuarios, modificación o introducción de rutinas, servicios, equipo y ampliación de instalaciones.
Las necesidades encubiertas, por otra parte, son específicas en un determinado nivel funcional y en un grupo específico y requieren para ser identificadas de una investigación minuciosa y sistemática.
Como metodología para esto, es conveniente:
Identificar evidencias generales y síntomas de que existen problemas en la biblioteca;
Analizar a los usuarios para determinar las características generales en cuanto a aptitudes y actitudes y
Localizar áreas críticas donde se necesite información.
Estas necesidades resultan de la diferencia entre:
aptitudes y actitudes que tiene el usuario y aptitudes y actitudes que requiere.
De aquí que todo programa de esta naturaleza debe estar caracterizado por un perfil de necesidades de acuerdo a los niveles de usuarios de la comunidad académica.
Es importante que los profesionales de la bibliotecología no piensen en las necesidades de información como un infinito crucigrama de preguntas para las que sus servicios deben proveer la respuesta correcta, sino que deberían buscar qué respuesta deben dar y qué necesitan para ello, así como reconocer que la eficiencia de una biblioteca, no se mide por la cantidad de volúmenes que posee o lo bien organizada que esté, sino por la satisfacción que se logre en los usuarios.
Utilización contra no utilización
Esta situación se da en los usuarios potenciales que no están convencidos de la necesidad de utilizar sistemáticamente los servicios de información.
De acuerdo a Harris Colin, es un problema el no uso de la biblioteca porque: el estar bien informado es una virtud, la información hará a los individuos mas efectivos y eficientes, el uso de información registrada reduce la probabilidad de duplicación de esfuerzos, los servicios bibliotecarios y de información representan recursos substanciases que deben ser explotados, los individuos tienen el derecho a ser informados y, la lectura es una actividad de desarrollo.3
En la lucha de la biblioteca contra la no utilización, hay que tener presente que el no usuario, entre otras cosas: carece de motivación, cree conocer todo lo que se hace de valor en su disciplina, desconoce los servicios bibliotecarios, considera que en el tiempo requerido para encontrar la información podría hacer el trabajo nuevamente y arguye que no tiene tiempo.
Modalidades de educación
La educación es el aprendizaje integral que abarca toda la vida y todos los aspectos del ser humano; presenta dos formas: la educación formal y sistematizada y la informal; a la primera también se le identifica como formación.
En este punto, se presenta en la literatura sobre el tema, una confusión de términos en los que se mezcla la educación formal, con la orientación, la capacitación, el adiestramiento y otros, por lo que es conveniente definir cada uno de ellos para que de acuerdo al nivel de las acciones que se realicen, se empiece a usar el término adecuado. Así tenemos que:
La capacitación, es la transmisión de conocimientos teóricos y prácticos básicos indispensables para que el sujeto pueda realizar su tarea (manejo del catálogo).
El adiestramiento, consiste en mostrar el uso de alguna herramienta de trabajo: cae en la esfera de los conocimientos prácticos (uso del catálogo automatizado o de los lectores de microformas).
La orientación, es la información de algo que se ignora para que se sepa conducir el solicitante, es guiar al usuario a través de las áreas, servicios y recursos documentales (localizar un autor, un libro, una biblioteca).
Young señala al respecto que... la orientación usualmente precede a la instrucción y consiste en familiarizar al nuevo usuario con el ambiente físico de la biblioteca y con el personal disponible para ayudarlo...4
Se llama Promoción o Difusión a las actividades que tienden a dar a conocer por diversos medios qué es, qué tiene y qué ofrece una biblioteca, creándose una imagen con el fin de que los usuarios acudan a ella (carteles, directorios, señalamientos).
Por último, para fines del programa de la UNESCO, se ha definido la Educación y la Formación del usuario de una manera genérica, que incluye todo proyecto o programa destinado a orientar e instruir a los usuarios actuales y potenciales, individual o colectivamente con el objetivo de facilitar:
El reconocimiento de sus propias necesidades de información
La formulación de estas necesidades
La utilización efectiva y eficaz de los servicios de información
La evaluación de estos servicios,5
Planeación de programas
Los programas de educación de usuarios son como ya se dijo, portadores de la imagen que la biblioteca quiere proyectar, por otra parte por sus características llegan a un número considerable de personas, posibilitan nuevas relaciones, mejor uso de colecciones y servicios y permiten agrupar al público en tomo suyo.
Su planeación, organización y desarrollo, deben ser cuidadosos y realizar una evaluación de las actividades para verificar aciertos y fallas; por lo tanto, se hace indispensable diseñar un plan que guíe cada actividad del proceso, para asegurar el éxito del mismo.
La metodología comprende: el diagnóstico, la determinación de objetivos, la delimitación de contenidos, la selección de métodos y materiales, la prueba piloto, la implementación masiva y la evaluación.
Bibliografía
Barquet TéIlez Concepción. La capacitación de usuarios en bibliotecas especializadas. México, 1978 101 p. Tesis (Maestría en Biblioteconomía) ENBA.
Culebra y Vives, Cecilia y Ma. Dolores Medina de La B. "Formación de usuarios en bibliotecas universitarias del Distrito Federal" En: Memorias. Jornadas Mexicanas de Biblioteconomia,14. México AMBAC,1983 p.69-86
Harris, Colin "Studying the non user" En: The use of information in a changing world. FID Congress,42 La Hague, Netherland, 1984 (FID publication, 631) p.69
Nerici, Imideo G. Metodología de la enseñanza México: Kapelusz, 1980 p.397 (Colección actualización pedagógica)
Ojeda Trejo, Rosa Ma. Educación de usuarios. México,1978 104 p. Tesis (Maestría en Biblioteconomía)ENBA
Taylor, Peter Ja. "La Educación de los usuarios y el cometido de la educación" En: Boletín de la UNESCO para las bibliotecas 32(4),1978 p.271-279
Tocatlian, Jacques. "Formación de usuarios de la información: programas, problemas y perspectivas". En: Boletín de la UNESCO para las bibliotecas 32(6),1978 p.382-390
Velez Salas, Cecilia. Metodología para el diseño de programas de educación de usuarios de bibliotecas universitarias. México, 1987 p.147 Tesis (Licenciatura en Bibliotecología)UNAM.
1. Buonocore, Domingo. Diccionario de Bibliotecología. 2a. ed. aum. Buenos Aires: Marymar, 1976 420 p.
2. Menou, apaud Tocatlian., p.385.
3. Harris, Colin "Studying the non user" En: The use of information in a changing world. FID Congress, 42 The Hague. Netherland. 1984 (FIS Publication.631) p.69.
4. Young, apaud., Velez Salas Cecilia "Programa de educación de usuarios del Centro de Documentación de la Facultad de Psicología de la UNAM" en: Memorias. Encuentro de Bibliotecarios de la UNAM,2 México: UNAM. Dirección General de Bibliotecas 1983.
5. Tocatlian, Jacques. "Formación de usuarios de la información: programas, problemas y perspectivas" En: Boletín de la UNESCO para las Bibliotecas 32(6), 1978 p.382.
http://www.dgbiblio.unam.mx/servicios/dgb/publicdgb/bole/fulltext/volVI2/educa.html
12 oct 2007
Los lectores coparon la calle

Sociedad: PUNTO DE ENCUENTRO . Una actividad que suma más escuelas cada año
Los lectores coparon la calle
Más de 2,5 millones de chicos de todo el país participaron el viernes de la 5ª Maratón Nacional de Lectura, que organiza la Fundación Leer. En Paraná hubo actividades en varios establecimientos escolares, pero también en bibliotecas, plazas y paseos públicos.
El viernes, la magia de los libros le ganó a la TV e Internet. Y por goleada. Ese día, más de 2,5 millones de niños, docentes, padres y otros adultos, participaron en la Quinta Maratón de Lectura, organizada por la Fundación Leer para promover “el placer de la lectura”. Las actividades se desarrollaron en 7831 instituciones y convocaron a 2.358.803 niños y 159.447 adultos de todo el país, según informó esta organización no gubernamental líder en promover la formación del hábito lector. La jornada tuvo como sedes las escuelas, comedores, hospitales, bibliotecas y clubes, donde los niños se reunieron para escuchar cuentos, poesías e historias, participaron en obras de teatro y de títeres y otras actividades con el único propósito de disfrutar de los libros. UNA BUENA IDEA. En 2006, en la cuarta maratón, habían participado 1.800.000 personas. Es que año a año se suman cada vez más instituciones y escuelas.En nuestra ciudad, por ejemplo, esta vez hubo chicos, adolescentes y adultos leyendo en el patio de los establecimientos escolares, en las veredas y hasta en las plazas. Así, por ejemplo, la Plaza 1° de Mayo recibió al Bibliomóvil de la Municipalidad, un colectivo equipado con centenares de libros para que los chicos elijan la historia que más le gusta.Allí hubo también música y artistas para agasajar a los más pequeños.Se trata, en definitiva, de una buena idea para contagiar en los chicos el placer de la lectura. El propósito de este evento educativo, de carácter gratuito y no competitivo, es que los niños y jóvenes descubran, junto con sus familias y otros miembros de la comunidad, el la magia de los libros y la incorporen paulatinamente como hábito a sus vidas. Así, el entusiasmo recorrió este viernes toda la geografía argentina. Y esto es posible gracias a libros donados por editoriales, individuos y fundaciones. Fundación Leer, a su vez, provee a las escuelas ganadoras los Rincones de lectura, de capacitación y asistencia técnica, para que logren armar estos atractivos espacios destinados a los niños.Para destacarUn placer: La Fundación Leer (www.leer.org.ar) se creó en 1997 con el objetivo de contribuir, desde el sector privado, a la formación del hábito lector, aspecto fundamental del proceso educativo. Desde hace algunos años organiza una Maratón Nacional, y una vez finalizada, se sortean Rincones de lectura, conformados por 200 libros nuevos para que las instituciones ganadoras puedan acondicionar espacios agradables dedicados a la lectura.
Los lectores coparon la calle
Más de 2,5 millones de chicos de todo el país participaron el viernes de la 5ª Maratón Nacional de Lectura, que organiza la Fundación Leer. En Paraná hubo actividades en varios establecimientos escolares, pero también en bibliotecas, plazas y paseos públicos.
El viernes, la magia de los libros le ganó a la TV e Internet. Y por goleada. Ese día, más de 2,5 millones de niños, docentes, padres y otros adultos, participaron en la Quinta Maratón de Lectura, organizada por la Fundación Leer para promover “el placer de la lectura”. Las actividades se desarrollaron en 7831 instituciones y convocaron a 2.358.803 niños y 159.447 adultos de todo el país, según informó esta organización no gubernamental líder en promover la formación del hábito lector. La jornada tuvo como sedes las escuelas, comedores, hospitales, bibliotecas y clubes, donde los niños se reunieron para escuchar cuentos, poesías e historias, participaron en obras de teatro y de títeres y otras actividades con el único propósito de disfrutar de los libros. UNA BUENA IDEA. En 2006, en la cuarta maratón, habían participado 1.800.000 personas. Es que año a año se suman cada vez más instituciones y escuelas.En nuestra ciudad, por ejemplo, esta vez hubo chicos, adolescentes y adultos leyendo en el patio de los establecimientos escolares, en las veredas y hasta en las plazas. Así, por ejemplo, la Plaza 1° de Mayo recibió al Bibliomóvil de la Municipalidad, un colectivo equipado con centenares de libros para que los chicos elijan la historia que más le gusta.Allí hubo también música y artistas para agasajar a los más pequeños.Se trata, en definitiva, de una buena idea para contagiar en los chicos el placer de la lectura. El propósito de este evento educativo, de carácter gratuito y no competitivo, es que los niños y jóvenes descubran, junto con sus familias y otros miembros de la comunidad, el la magia de los libros y la incorporen paulatinamente como hábito a sus vidas. Así, el entusiasmo recorrió este viernes toda la geografía argentina. Y esto es posible gracias a libros donados por editoriales, individuos y fundaciones. Fundación Leer, a su vez, provee a las escuelas ganadoras los Rincones de lectura, de capacitación y asistencia técnica, para que logren armar estos atractivos espacios destinados a los niños.Para destacarUn placer: La Fundación Leer (www.leer.org.ar) se creó en 1997 con el objetivo de contribuir, desde el sector privado, a la formación del hábito lector, aspecto fundamental del proceso educativo. Desde hace algunos años organiza una Maratón Nacional, y una vez finalizada, se sortean Rincones de lectura, conformados por 200 libros nuevos para que las instituciones ganadoras puedan acondicionar espacios agradables dedicados a la lectura.
10 oct 2007
Estimada "Señora Comunidad Educativa"
Desde la Biblioteca Digital del I.S.E.S. para la Señora «Comunidad Educativa»
Hemos leído y le comentamos Emilia Ferreiro, referente reconocida y significativa en la enseñanza de México Nota de Myriam Southwell (El Monitor agosto 2007) Pregunta: ¿Cómo definiría la alfabetización de hoy? ¿Hay diferencias en lo que significa esta alfabetización cincuenta años atrás con relación a lo que significa ahora? «La definición de persona alfabetizada es siempre relativa a un lugar histórico y a un tiempo histórico. No se trata de conocer sólo el alfabeto sino de poder circular en el entramado de las prácticas sociales que definen la «cultura escrita» de cierta sociedad en determinado momento de su desarrollo histórico. Esto es importante en estos momentos porque estamos asistiendo a un cambio técnico de la mayor importancia en los recursos disponibles para producir y hacer circular textos. Las herramientas informáticas nos permiten leer, desde nuestro escritorio, textos que se encuentran materialmente a miles de kilómetros en alejadas bibliotecas. El teclado ya presente en las antiguas máquinas de escribir se ha vuelto un instrumento cotidiano para ejecutar una larga lista de funciones difíciles de imaginar hasta hace pocos años. Por lo tanto, los requisitos para considerar a una persona como alfabetizada han aumentado como resultado de las nuevas tecnologías que es bueno tenerlo en cuenta. Llegaron para quedarse». En momentos de crisis como los que hoy en día compartimos, en un terreno donde la relatividad de los valores es notable y la confusión la nota dominante, hay que trabajar intensamente para no perder los trenes del futuro que están pasando por nuestro lugar en este momento. El gran reto de este tiempo es acercar a todos aquellos que están dispuestos a comprometerse en el proyecto de una educación crítica, de calidad y que contribuya con el desarrollo equitativo de nuestras naciones. Así enfrentaremos el abismo entre la cultura desde la que piensan y hablan los maestros y aquella otra desde la que perciben y sienten los más jóvenes. De este modo estaremos en mejores condiciones para proponer los cambios necesarios, más allá de la simple modernización tecnológica. A esto hay que añadir que hoy en día vivimos en un “ecosistema comunicacional” o nuevo espacio social y comunicacional, al que Javier Echeverría (Echeverría, 2000) llama un entorno informacional, que difiere del entorno natural y del entorno urbano, en los que tradicionalmente han vivido y actuado los seres humanos. El entorno informacional no es sólo un nuevo medio de información y comunicación, sino también de interacción, memorización y entretenimiento. La diferencia más importante entre el entorno informacional y los otros dos (el natural y el urbano) estriba en la posibilidad de relacionarse e interactuar a distancia. En la medida en que la sociedad de la información y, lo que es más, la sociedad del conocimiento se vayan desarrollando y consolidando, las personas habrán de saber ser y actuar en los tres entornos, para lo cual se requiere preparar a los más jóvenes en nuevas competencias que les permitan desenvolverse en los diferentes espacios. Este nuevo espacio social de conocimiento y entretenimiento, del «pensar y el sentir», se convierte en un nuevo campo de expresión sensorial. Las pantallas de la televisión y la computadora, los teléfonos móviles, los infojuegos, los discos digitales multimedia y los aparatos de realidad virtual constituyen la interface con el nuevo espacio social. En este nuevo siglo es notorio que la riqueza emana del conocimiento, un bien que está cada vez más amplia y libremente extendido que nunca, y, aparentemente, a disposición de todos a través de las redes. Asistimos a un proceso evidente de cambio en los modos de producción y apropiación de la riqueza, en el que la capacidad intelectual y la imaginación, la invención y la organización de nuevas tecnologías son los elementos estratégicos clave. Por consiguiente, el conocimiento y las habilidades se erigen como única fuente de ventaja relativa (Thurow, 1994). Hay que buscar y encontrar a la ciencia y la tecnología desde sus bases. No alcanza con que tengamos computadores e Internet. HAY QUE SABER QUE HACER CON ELLOS. Para que este protagonismo en esta época de cambio no sea excluyente. Desde la Patagonia Austral Argentina generamos: El tren del futuro Educativo Santacruceño que lleva en sus vagones los proyectos INFOCIBER ISES. Se lo puede ver, manejar y recibir por correo electrónico desde nuestro portal web que ya lleva seis años de publicación continua desde la HCDSC. Más de 4 años en la BUAP y más de un año desde este espacio que cede La Opinión Austral todos los jueves para divulgación de este proyecto. Este tren del futuro educativo Santacruceño está estacionado en la terminal de origen Río Gallegos. ¡Comunidad educativa Pongámoslo en marcha ahora!. www.biblioises.aike.org Argentina, Santa Cruz Patagonia Austral Argentina http://www.bibliotecas.buap.mx/infociber.html México Bibliotecas digitales y servicios para apoyo a los docentes y estudiantes con actualización permanente. Una ventana abierta desde Santa Cruz para todas las comunidades educativas de «Latinoamérica de punta a punta». Desde hace seis años estamos brindando estos servicios gratuitos cooperando en la propagación del saber ser, sabiendo hacer. Agradecemos la cooperación en esta nota de la profesora y Lic. en Educación a Distancia Prof. Noemí Vila. Correos de contacto bibloises@gmail.com - bibloises@yahoo.com.ar- noemivila@yahoo.com.ar
Fuente: La opinión Austral 04/10/07
Hemos leído y le comentamos Emilia Ferreiro, referente reconocida y significativa en la enseñanza de México Nota de Myriam Southwell (El Monitor agosto 2007) Pregunta: ¿Cómo definiría la alfabetización de hoy? ¿Hay diferencias en lo que significa esta alfabetización cincuenta años atrás con relación a lo que significa ahora? «La definición de persona alfabetizada es siempre relativa a un lugar histórico y a un tiempo histórico. No se trata de conocer sólo el alfabeto sino de poder circular en el entramado de las prácticas sociales que definen la «cultura escrita» de cierta sociedad en determinado momento de su desarrollo histórico. Esto es importante en estos momentos porque estamos asistiendo a un cambio técnico de la mayor importancia en los recursos disponibles para producir y hacer circular textos. Las herramientas informáticas nos permiten leer, desde nuestro escritorio, textos que se encuentran materialmente a miles de kilómetros en alejadas bibliotecas. El teclado ya presente en las antiguas máquinas de escribir se ha vuelto un instrumento cotidiano para ejecutar una larga lista de funciones difíciles de imaginar hasta hace pocos años. Por lo tanto, los requisitos para considerar a una persona como alfabetizada han aumentado como resultado de las nuevas tecnologías que es bueno tenerlo en cuenta. Llegaron para quedarse». En momentos de crisis como los que hoy en día compartimos, en un terreno donde la relatividad de los valores es notable y la confusión la nota dominante, hay que trabajar intensamente para no perder los trenes del futuro que están pasando por nuestro lugar en este momento. El gran reto de este tiempo es acercar a todos aquellos que están dispuestos a comprometerse en el proyecto de una educación crítica, de calidad y que contribuya con el desarrollo equitativo de nuestras naciones. Así enfrentaremos el abismo entre la cultura desde la que piensan y hablan los maestros y aquella otra desde la que perciben y sienten los más jóvenes. De este modo estaremos en mejores condiciones para proponer los cambios necesarios, más allá de la simple modernización tecnológica. A esto hay que añadir que hoy en día vivimos en un “ecosistema comunicacional” o nuevo espacio social y comunicacional, al que Javier Echeverría (Echeverría, 2000) llama un entorno informacional, que difiere del entorno natural y del entorno urbano, en los que tradicionalmente han vivido y actuado los seres humanos. El entorno informacional no es sólo un nuevo medio de información y comunicación, sino también de interacción, memorización y entretenimiento. La diferencia más importante entre el entorno informacional y los otros dos (el natural y el urbano) estriba en la posibilidad de relacionarse e interactuar a distancia. En la medida en que la sociedad de la información y, lo que es más, la sociedad del conocimiento se vayan desarrollando y consolidando, las personas habrán de saber ser y actuar en los tres entornos, para lo cual se requiere preparar a los más jóvenes en nuevas competencias que les permitan desenvolverse en los diferentes espacios. Este nuevo espacio social de conocimiento y entretenimiento, del «pensar y el sentir», se convierte en un nuevo campo de expresión sensorial. Las pantallas de la televisión y la computadora, los teléfonos móviles, los infojuegos, los discos digitales multimedia y los aparatos de realidad virtual constituyen la interface con el nuevo espacio social. En este nuevo siglo es notorio que la riqueza emana del conocimiento, un bien que está cada vez más amplia y libremente extendido que nunca, y, aparentemente, a disposición de todos a través de las redes. Asistimos a un proceso evidente de cambio en los modos de producción y apropiación de la riqueza, en el que la capacidad intelectual y la imaginación, la invención y la organización de nuevas tecnologías son los elementos estratégicos clave. Por consiguiente, el conocimiento y las habilidades se erigen como única fuente de ventaja relativa (Thurow, 1994). Hay que buscar y encontrar a la ciencia y la tecnología desde sus bases. No alcanza con que tengamos computadores e Internet. HAY QUE SABER QUE HACER CON ELLOS. Para que este protagonismo en esta época de cambio no sea excluyente. Desde la Patagonia Austral Argentina generamos: El tren del futuro Educativo Santacruceño que lleva en sus vagones los proyectos INFOCIBER ISES. Se lo puede ver, manejar y recibir por correo electrónico desde nuestro portal web que ya lleva seis años de publicación continua desde la HCDSC. Más de 4 años en la BUAP y más de un año desde este espacio que cede La Opinión Austral todos los jueves para divulgación de este proyecto. Este tren del futuro educativo Santacruceño está estacionado en la terminal de origen Río Gallegos. ¡Comunidad educativa Pongámoslo en marcha ahora!. www.biblioises.aike.org Argentina, Santa Cruz Patagonia Austral Argentina http://www.bibliotecas.buap.mx/infociber.html México Bibliotecas digitales y servicios para apoyo a los docentes y estudiantes con actualización permanente. Una ventana abierta desde Santa Cruz para todas las comunidades educativas de «Latinoamérica de punta a punta». Desde hace seis años estamos brindando estos servicios gratuitos cooperando en la propagación del saber ser, sabiendo hacer. Agradecemos la cooperación en esta nota de la profesora y Lic. en Educación a Distancia Prof. Noemí Vila. Correos de contacto bibloises@gmail.com - bibloises@yahoo.com.ar- noemivila@yahoo.com.ar
Fuente: La opinión Austral 04/10/07
No hay excusa para no hacer la tarea

Las bibliotecas públicas del condado ofrecen un servicio de tutoría gratuita por internet a todos aquellos interesadosPatricia Prietopatricia.prieto@laopinion.com 08 de octubre de 2007A pesar de tener un título de secundaria o universidad, muchos padres de hoy no se sienten con la suficiente capacidad como para ayudar a sus hijos en la elaboración de sus tareas diarias.
"Uno conoce los conceptos, pero el problema que tenemos los padres de hoy es que nuestros hijos están aprendiendo muchas de las materias con una metodología muy diferente a la que nosotros usamos", dice Tamera Tarver, una madre de Los Ángeles que desde hace dos años decidió utilizar el servicio de tutoría gratuita que ofrece la Biblioteca Pública del Condado de Los Ángeles para ayudar a su hija, Khalea.
Pamela Broussard, portavoz de la Biblioteca Pública del Condado de Los Ángeles, explica que el programa conocido como Ayuda interactiva para hacer las tareas (Live Homework Help) consiste en una tutoría que se brinda a través de la red.
"Los estudiantes del cuatro al duodécimo grados pueden conectarse diariamente a nuestro portal de tutoría para recibir asistencia inmediata en la elaboración de sus deberes en las áreas de matemáticas [todos los niveles], inglés, ciencias naturales y estudios sociales", informa la entrevistada.
Según Broussard, la tutoría se ofrece a partir del cuarto grado porque "son los años en los que los escolares comienzan a aprender nuevos conceptos y necesitan una mayor ayuda en su preparación académica".
"Realmente, el programa es una gran ayuda para los chicos que cursan la secundaria. Precisamente, Khalea empezó a usarlo cuando comenzó el undécimo grado, porque necesitaba ayuda para resolver los problemas de álgebra; hoy lo usa para sus tareas de precálculo, química, geometría y ciencias sociales", cuenta Tarver.
Asimismo, asegura que "gracias al servicio" su hija ha podido "aclarar conceptos y obtener buenas calificaciones".
Según las regulaciones de su establecimiento, el servicio de tutoría se ofrece de forma gratuita a todos los estudiantes que sean miembros de cualquier biblioteca pública del condado.
Para tener acceso, lo único que debe tener el estudiante es el número de membrecía, disponer de un servicio de internet en su hogar y el interés de elaborar sus deberes diarios para alcanzar un buen resultado académico.
La tutoría se puede hacer a través de cualquier computadora personal (PC) o Macintosh que tenga servicio de internet.
Quienes no tengan una computadora en casa pueden utilizar las que facilitan las bibliotecas, centros de recursos escolares o comunitarios, clubes Boys & Girls y otros programas de actividades extracurriculares.
Para conectarse, los jóvenes tienen que entrar a la siguiente dirección cibernética: www.librarytutor.org. Luego hay que pulsar la ventanilla que dice You’ve got homework. We’ve got help.
Al entrar allí, se pedirá al estudiante su número de identificación, que es el mismo que aparece en su carné de membrecía.
De acuerdo con Jennifer Kohn, portavoz de Live Homework Help, el servicio de tutoría es impartido por "instructores, profesionales y estudiantes universitarios que están a punto de graduarse de diversas carreras que utilizan las matemáticas, química, biología y áreas sociales".
Cuando un estudiante entra a la página de programa, los instructores (asalariados) los asisten de inmediato por los minutos u horas que necesitan.
"Es como tener a un tutor en casa", asegura Tarver.
Broussard explica que Live Homework Help se estableció en el año 2002 como un programa piloto que las bibliotecas de los condados de la nación estaban preparadas para ofrecer con sus nuevos equipos tecnológicos.
Para ese año y el siguiente, el programa se ofreció sólo en inglés. Sin embargo, en 2004, ante la creciente población de alumnos de habla hispana, comenzó a ofrecerse también en español.
En cuanto al número de usuarios, Broussard dice que éste se ha incrementado año tras año al ritmo que la noticia de la existencia del programa se ha propagado de boca en boca.
Hasta el momento, estadísticas de Live Homework Help señalan que en lo que va del año escolar 2006-2007 más de 23 mil escolares usan diariamente el servicio.
Septiembre, octubre y noviembre se distinguen por ser los meses del año en que los tutores asisten a un mayor número de alumnos.
"Nosotros fuimos el primer sistema de bibliotecas en implementar este programa y entiendo que actualmente las bibliotecas dela ciudad de Los Ángeles también están ofreciendo un programa similar, cosa que nos alegra porque los beneficiados son los estudiantes", concluye Broussard.
Más información : www.colapublib.org.o www.librarytutor.org.
Tutoría en inglés: los siete días de la semana, de 1:00 a 10:00 p.m.
Tutoría en español: de domingo a jueves, de 3:00 a 7:00 p.m.
Para más información sobre el programa, visite la página de la Biblioteca del Condado de Los Ángeles en: www.colapublib.org.
Para usar el servicio Live Homework Help, conéctese a: www.librarytutor.org.
"Uno conoce los conceptos, pero el problema que tenemos los padres de hoy es que nuestros hijos están aprendiendo muchas de las materias con una metodología muy diferente a la que nosotros usamos", dice Tamera Tarver, una madre de Los Ángeles que desde hace dos años decidió utilizar el servicio de tutoría gratuita que ofrece la Biblioteca Pública del Condado de Los Ángeles para ayudar a su hija, Khalea.
Pamela Broussard, portavoz de la Biblioteca Pública del Condado de Los Ángeles, explica que el programa conocido como Ayuda interactiva para hacer las tareas (Live Homework Help) consiste en una tutoría que se brinda a través de la red.
"Los estudiantes del cuatro al duodécimo grados pueden conectarse diariamente a nuestro portal de tutoría para recibir asistencia inmediata en la elaboración de sus deberes en las áreas de matemáticas [todos los niveles], inglés, ciencias naturales y estudios sociales", informa la entrevistada.
Según Broussard, la tutoría se ofrece a partir del cuarto grado porque "son los años en los que los escolares comienzan a aprender nuevos conceptos y necesitan una mayor ayuda en su preparación académica".
"Realmente, el programa es una gran ayuda para los chicos que cursan la secundaria. Precisamente, Khalea empezó a usarlo cuando comenzó el undécimo grado, porque necesitaba ayuda para resolver los problemas de álgebra; hoy lo usa para sus tareas de precálculo, química, geometría y ciencias sociales", cuenta Tarver.
Asimismo, asegura que "gracias al servicio" su hija ha podido "aclarar conceptos y obtener buenas calificaciones".
Según las regulaciones de su establecimiento, el servicio de tutoría se ofrece de forma gratuita a todos los estudiantes que sean miembros de cualquier biblioteca pública del condado.
Para tener acceso, lo único que debe tener el estudiante es el número de membrecía, disponer de un servicio de internet en su hogar y el interés de elaborar sus deberes diarios para alcanzar un buen resultado académico.
La tutoría se puede hacer a través de cualquier computadora personal (PC) o Macintosh que tenga servicio de internet.
Quienes no tengan una computadora en casa pueden utilizar las que facilitan las bibliotecas, centros de recursos escolares o comunitarios, clubes Boys & Girls y otros programas de actividades extracurriculares.
Para conectarse, los jóvenes tienen que entrar a la siguiente dirección cibernética: www.librarytutor.org. Luego hay que pulsar la ventanilla que dice You’ve got homework. We’ve got help.
Al entrar allí, se pedirá al estudiante su número de identificación, que es el mismo que aparece en su carné de membrecía.
De acuerdo con Jennifer Kohn, portavoz de Live Homework Help, el servicio de tutoría es impartido por "instructores, profesionales y estudiantes universitarios que están a punto de graduarse de diversas carreras que utilizan las matemáticas, química, biología y áreas sociales".
Cuando un estudiante entra a la página de programa, los instructores (asalariados) los asisten de inmediato por los minutos u horas que necesitan.
"Es como tener a un tutor en casa", asegura Tarver.
Broussard explica que Live Homework Help se estableció en el año 2002 como un programa piloto que las bibliotecas de los condados de la nación estaban preparadas para ofrecer con sus nuevos equipos tecnológicos.
Para ese año y el siguiente, el programa se ofreció sólo en inglés. Sin embargo, en 2004, ante la creciente población de alumnos de habla hispana, comenzó a ofrecerse también en español.
En cuanto al número de usuarios, Broussard dice que éste se ha incrementado año tras año al ritmo que la noticia de la existencia del programa se ha propagado de boca en boca.
Hasta el momento, estadísticas de Live Homework Help señalan que en lo que va del año escolar 2006-2007 más de 23 mil escolares usan diariamente el servicio.
Septiembre, octubre y noviembre se distinguen por ser los meses del año en que los tutores asisten a un mayor número de alumnos.
"Nosotros fuimos el primer sistema de bibliotecas en implementar este programa y entiendo que actualmente las bibliotecas dela ciudad de Los Ángeles también están ofreciendo un programa similar, cosa que nos alegra porque los beneficiados son los estudiantes", concluye Broussard.
Más información : www.colapublib.org.o www.librarytutor.org.
Tutoría en inglés: los siete días de la semana, de 1:00 a 10:00 p.m.
Tutoría en español: de domingo a jueves, de 3:00 a 7:00 p.m.
Para más información sobre el programa, visite la página de la Biblioteca del Condado de Los Ángeles en: www.colapublib.org.
Para usar el servicio Live Homework Help, conéctese a: www.librarytutor.org.
9 oct 2007
Tipos de lectura
Tipos de lecturaRubén Martínez González
Un espacio por excelencia para la lectura es el aula. En las aulas de todos los niveles educativos de todos los países, se lee. O eso creo. Me parece que aquel verbalismo delirante de quien todo lo sabe hacia quien todo lo ignora ha venido en retirada ante la implementación de nuevos modelos pedagógicos más participativos. En todas esas aulas pueden encontrase materiales de lectura, llevadas tanto por el docente como por el alumno o que permanecen en el aula: libros, fichas, apuntes, anotaciones, esquemas, revistas, mapas, instructivos…
Demos por sentado que en el aula se lee. ¿Y cómo se lee? José Quintanal Díaz, en el capítulo “Tratamiento complementario de la lectura en el aula” (Comprensión lectora. Graó. Barcelona: 2001) anota que en el aula pueden hacerse cuatro tipos de lectura. Analicemos su clasificación. La primera, dice, es la lectura de investigación, que se lleva a cabo cuando el alumno la realiza para descubrir por sí mismo la información solicitada por el docente; la segunda es la lectura para el aprendizaje, es decir, la que busca que el alumno localice en el texto el dato solicitado y transfiera esa información al cerebro, integrándola al cúmulo de conocimientos que ya posee, haciendo de ella un saber; una más es la lectura espontánea, de la que dice: “son numerosos los momentos escolares en que el alumno toma contacto con el texto de la manera más natural, por simple curiosidad o incluso casualidad y se topa con textos que le permiten ampliar su espectro de conocimientos, pues toda lectura, y más la temática, aporta algo”; y por último, la lectura resolutiva, esto es, aquella que se lleva a cabo para buscar soluciones, y que parte de un texto que plantea una situación problemática que requiere ser comprendida, valorada y resuelta por el alumno.
De todas ellas, esta última, anota Quintanal Díaz, implica un alto grado de procesamiento mental, por lo que su ejecución resulta ardua y compleja para el alumno, pero que resulta altamente efectiva para realizar aprendizajes significativos, como lo demuestra el auge que ha tenido en los últimos años el modelo de Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) en boga en muchas universidades del mundo.
No puede decirse, sin embargo, que una sea mejor que las otras; son, simplemente, diferentes y cada una de ellas realiza una función en el proceso de aprender. Son herramientas distintas que se utilizan para propósitos específicos en diferentes momentos. Más todavía, es bastante común que la naturaleza de la actividad las lleve a la necesidad de combinarlas para poder llevar a cabo la tarea.
Lo que sí, conviene conocer, de parte del docente y del alumno, cuál forma se va a utilizar en qué etapa del aprendizaje y para qué. Esto garantizará un mayor desempeño durante la lectura y, en consecuencia, mejores resultados.
Conocerlas, utilizarlas y valorarlas de manera intencional y consciente forma parte de de eso que llamamos, todavía de manera vaga e imprecisa, la metacognición de la lectura.
Un espacio por excelencia para la lectura es el aula. En las aulas de todos los niveles educativos de todos los países, se lee. O eso creo. Me parece que aquel verbalismo delirante de quien todo lo sabe hacia quien todo lo ignora ha venido en retirada ante la implementación de nuevos modelos pedagógicos más participativos. En todas esas aulas pueden encontrase materiales de lectura, llevadas tanto por el docente como por el alumno o que permanecen en el aula: libros, fichas, apuntes, anotaciones, esquemas, revistas, mapas, instructivos…
Demos por sentado que en el aula se lee. ¿Y cómo se lee? José Quintanal Díaz, en el capítulo “Tratamiento complementario de la lectura en el aula” (Comprensión lectora. Graó. Barcelona: 2001) anota que en el aula pueden hacerse cuatro tipos de lectura. Analicemos su clasificación. La primera, dice, es la lectura de investigación, que se lleva a cabo cuando el alumno la realiza para descubrir por sí mismo la información solicitada por el docente; la segunda es la lectura para el aprendizaje, es decir, la que busca que el alumno localice en el texto el dato solicitado y transfiera esa información al cerebro, integrándola al cúmulo de conocimientos que ya posee, haciendo de ella un saber; una más es la lectura espontánea, de la que dice: “son numerosos los momentos escolares en que el alumno toma contacto con el texto de la manera más natural, por simple curiosidad o incluso casualidad y se topa con textos que le permiten ampliar su espectro de conocimientos, pues toda lectura, y más la temática, aporta algo”; y por último, la lectura resolutiva, esto es, aquella que se lleva a cabo para buscar soluciones, y que parte de un texto que plantea una situación problemática que requiere ser comprendida, valorada y resuelta por el alumno.
De todas ellas, esta última, anota Quintanal Díaz, implica un alto grado de procesamiento mental, por lo que su ejecución resulta ardua y compleja para el alumno, pero que resulta altamente efectiva para realizar aprendizajes significativos, como lo demuestra el auge que ha tenido en los últimos años el modelo de Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) en boga en muchas universidades del mundo.
No puede decirse, sin embargo, que una sea mejor que las otras; son, simplemente, diferentes y cada una de ellas realiza una función en el proceso de aprender. Son herramientas distintas que se utilizan para propósitos específicos en diferentes momentos. Más todavía, es bastante común que la naturaleza de la actividad las lleve a la necesidad de combinarlas para poder llevar a cabo la tarea.
Lo que sí, conviene conocer, de parte del docente y del alumno, cuál forma se va a utilizar en qué etapa del aprendizaje y para qué. Esto garantizará un mayor desempeño durante la lectura y, en consecuencia, mejores resultados.
Conocerlas, utilizarlas y valorarlas de manera intencional y consciente forma parte de de eso que llamamos, todavía de manera vaga e imprecisa, la metacognición de la lectura.
De las páginas que lloran en el estante
De las páginas que lloran en el estante
Una erudita obra sobre las bibliotecas. Por Marcos Rosenzvaig. ENSAYO.
TODO UN ATESORADOR. Manguel posee una colección de unos 50.000 volúmenes.
LA BIBLIOTECA DE NOCHEAlberto Manguel (Norma - Buenos Aires)
A aquello que Borges ficcionalizó, Alberto Manguel se ocupó de darle entidad real mediante el ensayo: la biblioteca. Está escrito que aquel que reserva sus conocimientos para sí mismo no será bien recibido en el Reino de los Cielos y, según la tradición islámica, un sabio puede luchar con mayor eficacia contra el demonio que mil devotos. Poseedor de una biblioteca de unos 50.000 volúmenes, Alberto Manguel permanecerá en la historia como uno de los autores empeñados en develar los misterios que albergan las bibliotecas, la naturaleza cuestionadora del libro y la historia de la lectura. Este políglota argentino, que escribe en inglés y vive en Francia, es autor de Una historia de la lectura, En el bosque del espejo, Leyendo imágenes, Diario de lectura y, de reciente aparición, La biblioteca de noche. Este ensayo apasionante y ahíto amable de erudición trata al lector como a una página más de este infinito libro que es la vida. Y es porque Manguel sabe que el conocimiento ad infinitum es una tarea imposible, y que la vida misma es su réplica, el doble exacto de lo que acontece en el mundo de las bibliotecas. La biblioteca es un peso donde cabe todo, desde las ausencias hasta el orden y el caos. A veces se trata de pedante acumulación, de infinitud, de azar, de espacio, de poder y de mito. Una biblioteca es asistida por palabras expectantes en los anaqueles, páginas que se quejan o que lloran en el silencio de los estantes. De todo ello habla este conmovedor ensayo, de la quema de libros en la época de la dictadura y durante el terror nazi; de la necesidad de presidentes como Perón que, sin haber leído a Cervantes, le urgía tener un lugarcito en la Academia Nacional de las Letras. Está impreso en un papel exquisitamente acerado, del que gustosamente doy vuelta su piel, como si se tratara de una mujer bella y desnuda, y me sumerjo en las fotografías de antiguos libros de oraciones, en el saqueo de la Biblioteca Nacional de Bagdad, y en la única piedra que quedó de la biblioteca ateniense. En ella reza una inscripción: “los horarios de atención son de la primera a la sexta hora” y “está prohibido sustraer obras de la biblioteca”. © LA GACETA
Una erudita obra sobre las bibliotecas. Por Marcos Rosenzvaig. ENSAYO.
TODO UN ATESORADOR. Manguel posee una colección de unos 50.000 volúmenes.
LA BIBLIOTECA DE NOCHEAlberto Manguel (Norma - Buenos Aires)
A aquello que Borges ficcionalizó, Alberto Manguel se ocupó de darle entidad real mediante el ensayo: la biblioteca. Está escrito que aquel que reserva sus conocimientos para sí mismo no será bien recibido en el Reino de los Cielos y, según la tradición islámica, un sabio puede luchar con mayor eficacia contra el demonio que mil devotos. Poseedor de una biblioteca de unos 50.000 volúmenes, Alberto Manguel permanecerá en la historia como uno de los autores empeñados en develar los misterios que albergan las bibliotecas, la naturaleza cuestionadora del libro y la historia de la lectura. Este políglota argentino, que escribe en inglés y vive en Francia, es autor de Una historia de la lectura, En el bosque del espejo, Leyendo imágenes, Diario de lectura y, de reciente aparición, La biblioteca de noche. Este ensayo apasionante y ahíto amable de erudición trata al lector como a una página más de este infinito libro que es la vida. Y es porque Manguel sabe que el conocimiento ad infinitum es una tarea imposible, y que la vida misma es su réplica, el doble exacto de lo que acontece en el mundo de las bibliotecas. La biblioteca es un peso donde cabe todo, desde las ausencias hasta el orden y el caos. A veces se trata de pedante acumulación, de infinitud, de azar, de espacio, de poder y de mito. Una biblioteca es asistida por palabras expectantes en los anaqueles, páginas que se quejan o que lloran en el silencio de los estantes. De todo ello habla este conmovedor ensayo, de la quema de libros en la época de la dictadura y durante el terror nazi; de la necesidad de presidentes como Perón que, sin haber leído a Cervantes, le urgía tener un lugarcito en la Academia Nacional de las Letras. Está impreso en un papel exquisitamente acerado, del que gustosamente doy vuelta su piel, como si se tratara de una mujer bella y desnuda, y me sumerjo en las fotografías de antiguos libros de oraciones, en el saqueo de la Biblioteca Nacional de Bagdad, y en la única piedra que quedó de la biblioteca ateniense. En ella reza una inscripción: “los horarios de atención son de la primera a la sexta hora” y “está prohibido sustraer obras de la biblioteca”. © LA GACETA
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