10 feb 2011

La receta de la eterna juventud


La arcilla, el bambú, los papiros, la seda o el papel han servido al hombre para narrar y transmitir su conocimiento y experiencia. Envejecidos y dañados por el paso del tiempo, estos materiales deben ser restaurados por manos expertas para que continúen siendo un legado para las generaciones futuras.

Ruben García Blázquez

Estudio previo

En su mesa de operaciones, el restaurador se enfrenta a un reto: un misal romano del siglo XVIII. El estudio previo es necesario, así, antes de desmontar el misal el especialista dibuja un esquema del número de cuadernillos que tiene la obra y vuelve a numerar las páginas para asegurar un montaje perfecto tras la restauración. Hace un análisis del papel en cuanto a su composición: si es vegetal o hecho de trapos; su nivel de pH, el grosor... Además, averigua si las tintas son solubles o no ya que de no hacerlo correrían el peligro de disolverse durante la fase de lavado.

Ruben García Blázquez

Ruben García Blázquez

Desmontaje y borrado

Como en una sala de operaciones, el misal se coloca en un burro (un caballete que sujeta el libro de perfil) y con la ayuda de pinzas, tijeras e incluso bisturí, se descosen una a una las páginas y los nervios que ligan el bloque de hojas a las tapas. La siguiente tarea, que pone de relieve la infinita paciencia del restaurador, es limpiar cada hoja con polvo de goma de borrar.

Ruben García Blázquez

Ruben García Blázquez

Ruben García Blázquez

Lavado y secado

Cada pliego de cuatro páginas se envuelve en un papel plástico antes de sumergirlo en agua templada. Cuando el agua sale limpia, a veces hacen falta hasta cuatro y cinco lavados, las hojas se depositan en un secadero. Una vez seco, el papel se coloca bajo un peso a la espera de la siguiente fase.

Ruben García Blázquez

Ruben García Blázquez

Ruben García Blázquez

Ruben García Blázquez

Reintegración

Además de los hongos, los roedores y los insectos también causan estragos en el papel. Reintegrar todos los trozos que no están es la fase más laboriosa de la restauración. Para ello, se escoge papel japón de una tonalidad y un grosor similar al original y se recortan injertos del mismo tamaño y forma para sustituir las partes que faltan.

Ruben García Blázquez

Ruben García Blázquez

Encuadernación

El especialista prensa todas las páginas y una vez ordenadas en cuadernillos, los coloca en el telar. Se cosen individualmente y se fijan a los nervios, un hilo más grueso que sirve para unir las tapas al bloque de hojas. Finalmente, sella las guardas (hojas de papel más grueso colocadas al principio y final del libro). El proceso de restauración de una obra que llega en malas condiciones puede ocupar a dos personas durante dos meses.

Ruben García Blázquez

Ruben García Blázquez

Ruben García Blázquez

Fuente: http://revista.consumer.es/web/es/20110201/actualidad/informe1/75873.php

7 feb 2011

Ahora el cuaderno de comunicaciones está on line

Tres mendocinos idearon GoSchool, una plataforma que permite a padres, alumnos y docentes relacionarse a través de internet para informar sobre asistencias, calificaciones o reuniones.


Ahora el cuaderno de comunicaciones está on line
Notas relacionadas
Video
Esto es GoSchool

Claudio Barros - cbarros@losandes.com.ar

¿Tu hijo se llevó 10 materias a marzo y te enteraste el 28 de febrero? ¿El padre de un alumno no va a una reunión porque su hijo nunca le avisa? ¿Faltaste a clase y descubrís al volver que había un trabajo que entregar ese día? 

Una idea mendocina ya está en marcha para que las respuestas a estas preguntas sean parte de la solución y no del problema.

Ese es el objetivo de GoSchool, un sistema que permite que la relación entre padres, alumnos y docentes se vuelva 2.0 y on line.

GoSchool es una iniciativa de tres desarrolladores mendocinos: Ezequiel Prieto, Lisandro Rábida y Marcos Domínguez. Ellos son los integrantes deNidit, un estudio de tecnología dedicado al desarrollo de nuevos emprendimientos para la región.

Gestito de idea

Dicen que las buenas ideas son las más simples y quizá con esa premisa nació GoSchool. 

Gracias a esta plataforma los padres no dependen de sus hijos para saber cómo les va en la escuela y sin necesidad de visitas periódicas para enterarse sobre el desempeño académico. 

También los directivos y docentes pueden llegar a los padres en forma directa no sólo para comunicarse sino también para que accedan a la información que la escuela posee de sus hijos.

Pero todo eso que parece una hipervigilancia sobre la actividad de los estudiantes no es más que la adaptación a los tiempos que corren de las viejas herramientas que la escuela usa desde hace años para comunicarse con los padres y con los estudiantes.

"Buscamos darle soluciones tecnológicas a problemas de todos los días. En el caso puntual de la escuela vemos que para comunicar hay muchas falencias como un cuaderno de comunicaciones y una libreta con notas que informa en forma directa", afirma Ezequiel Prieto, uno de los desarrolladores del proyecto. 

¿Qué ofrece exactamente?

GoSchool facilita la vida de todos los involucrados. Los directores pueden acceder al sistema para cargar el plan de materias, los horarios, cursos, profesores y legajos de alumnos. Los docentes pueden programar el año, tomar asistencia, cargar planillas una sola vez o poner las calificaciones de los alumnos en la plataforma, y los padres pueden conectarse a internet desde cualquier lugar y acceder a toda esa información.

"Muchos piensan que es un sistema botón, pero es además una cuestión de seguridad para, por ejemplo, los chicos que van solos a la escuela; si no llegan notifican a los padres vía mensaje de texto. También la plataforma sirve para que los inscribas y no tengas que hacer colas", enumera el desarrollador y agrega: "Va desde el estado académico del chico hasta todo lo que la escuela quiera comunicar".

Pensando en abarcar todos los aspectos posibles, GoSchool ofrece también seguridad. "La escuela manda un mensaje de texto a los padres si el chico no llega a la escuela o los padres, tutores y profesores con sólo poner el nombre del chico en el sistema se enteran quiénes están autorizados a retirarlos a la salida".

La iniciativa abarca todos los niveles educativos y en todos ellos, señalan, busca facilitar la información y la comunicación.
 
"Al chico que va al jardín de infantes le interesa jugar, no le importa el cuadernito de comunicaciones y cuando es más grande, menos", ríe Ezequiel pero resalta luego uno de los puntos más sensibles del triángulo amoroso existente entre padres-hijos-escuela: "Hay padres que se enteran recién al final del cuatrimestre que el hijo se lleva todas las materias o se enteran a fin de año que las vacaciones se limitan a enero porque el chico tiene que estudiar para rendir en febrero".

100% mendocino

Como cualquier emprendimiento, este también empezó partiendo de una necesidad y de investigar si alguien ya la había satisfecho. 

"Investigamos mucho y vimos que en Estados Unidos hay estados que están totalmente informatizados pero que no son tan abarcativos como nuestro proyecto. En Argentina, en cambio, vemos que existen las aulas virtuales como tecnología aplicada a la educación pero que aun no están muy desarrolladas", dice Ezequiel Prieto.

El desarrollo de GoSchool es 100% mendocino. Llevó más de un año de trabajo y contó con el asesoramiento de docentes de todos los niveles.

"Nosotros queremos que los padres, los docentes y los chicos lo usen. Es como tener un aula virtual pero también el sistema administrativo de la escuela en forma directa y disponible desde casa". 

Hasta aquí todo muy lindo, pero es un buen momento para aclarar que GoSchool no es gratuito. "Nosotros lo ofrecemos a las escuelas interesadas y cobramos por el servicio. Somos un canal de comunicación y se paga mensualmente como se pagan otros servicios como la luz o el teléfono", aclara Prieto.

GoSchool ya funciona en Mendoza y es parte de dos escuelas privadas de la provincia. "Empezamos con los privados por una cuestión de velocidad. Allí hay menos trámites burocráticos que en las escuelas públicas pero también sirve de puesta a punto para luego dar el paso hacía las escuelas del Estado", afirma Prieto.

También remarca que el sector privado se mostró interesado en el proyecto porque es una forma de sumar servicios, algo que es distintivo en la educación privada. "Nosotros queremos que se expanda y si luego un colegio rural quiere ser parte le podemos dar el servicio, pero antes teníamos la necesidad propia de que se empezara a usar y tener casos de éxito", agrega.

Bibliotecas se adaptan a la era digital en EEUU

Por JEANNIE NUSS

The Associated Press
GRANDVIEW HEIGHTS, OHIO, EE.UU.

Las bibliotecas utilizan twitter, mensajes de texto por celular y aplicaciones de los teléfonos de usos múltiples como parte de su modernización orientada a los usuarios de la era digital, los cuales consideran los ficheros tan anticuados como las máquinas de escribir.

Esas instituciones al parecer han logrado salir adelante en sus esfuerzos por adaptarse y mantener el ritmo de la actualización tecnológica de sus usuarios.
Desde que las bibliotecas emprendieron su renovación frente a la generación del iPod, miles de entusiastas de la música han descargado gratis canciones de los sitios que ellas tienen disponibles.
la historia continua abajo
Hiller Goodspeed emplea una aplicación de iPod llamada "shake it" para ver lecturas sugeridas en la Biblioteca Pública de Orlando, Florida, el 1 de septiembre del 2010. (AP Photo/John Raoux)
Debido al incremento de las personas dedicadas al estudio y la lectura que tardan meses para desconectarse de los aparatos inalámbricos de lectura, las bibliotecas minimizan la idea de que el internet las convierta en sitios olvidados, con estantes de libros cubiertos de polvo.

"La gente tiende a tener esta versión anticuada de las bibliotecas, de que sólo tienen dentro libros y microfichas", dijo Hiller Goodspeed, diseñador gráfico de 22 años, en Orlando, Florida. Goodspeed utiliza una aplicación del iPhone para el Sistema de Bibliotecas del Condado de Orange a fin de descubrir cintas extranjeras.

Según las estadísticas nacionales más recientes que difundió la Asociación de Bibliotecas de Estados Unidos, las visitas a esa institución y las solicitudes de materiales aumentaron casi un 20% de 1999 a 2008.

Desde entonces, los expertos afirman que la tecnología ha mantenido el impulso de las visitas personales, las solicitudes de materiales y su aprovechamiento.

"También hace que la gente vuelva a la biblioteca, personas que tal vez se hubieran quedado con la idea de que la institución fue irrelevante para ellas", dijo Chris Tonjes, director de tecnología de la información en la biblioteca pública en Washington, D.C.

Durante años, los sistemas de bibliotecas públicas han facilitado acceso gratuito a internet y han prestado películas y fonogramas musicales. Tienen un buen acervo sincronizado con los avances tecnológicos antiguos, desde discos de vinil a cintas VHS.

"Las bibliotecas públicas siempre han tenido competidores", dijo Roger Levien, asesor de estrategia en Stamford, Connecticut, y quien también es miembro de la Asociación de Bibliotecas de Estados Unidos. "Siempre ha habido librerías. Estoy seguro que encontrarán formas para adaptarse (a la era digital)".

Ahora, el campo digital va en expansión: el 82% de las más de 16.000 bibliotecas públicas de Estados Unidos tienen conexión inalámbrica a internet, comparado con el 37% de hace cuatro años, según la Asociación de Bibliotecas de Estados Unidos.

Desde la llegada de la recesión, aumentaron las personas que acuden a las bibliotecas para navegar por la red y probar aparatos digitales.
En Princeton, Nueva Jersey, 44 personas aguardan para que les presten Kindle, un sistema que permite la lectura de libros digitales.

Roya Karimian, de 32 años, leyó las paginas digitales precargadas del libro "Little Women" ("Mujercitas") tras pasar dos meses en la lista de espera. "Ya lo leí, pero quiero experimentar la lectura del título con Kindle", señaló Karimian.

Un número cada vez mayor de bibliotecas han abierto sitios de internet móvil y aplicaciones para teléfonos de usos múltiples, dijo Jason Griffey, autor del título "Mobile Technology and Libraries" ("Tecnología móvil y bibliotecas"). Nadie lleva la cuenta de exactamente cuántas, pero un estudio reciente de una aplicación de iPhone mostró que son al menos 12 bibliotecas públicas.

La Biblioteca Pública de Grandview Heights, en la zona suburbana de Columbus, Ohio, invirtió 4.500 dólares, un tercio de los recursos que destina a discos compactos, para permitir a los usuarios acceso a canciones de artistas, desde Beyoncé a Merle Haggard, mediante el servicio de descarga de música llamado Freegal.

Los servicios en línea perfilan a la tecnología como un medio más barato para impulsar la difusión de los materiales en los acervos de las bibliotecas.
La Biblioteca Pública del Condado Cuyahoga, cerca de Cleveland, despidió 41 empleados y redujo los horarios de trabajo tras una baja de 10 millones de dólares a su presupuesto. No obstante mantiene una cuenta en twitter y envía mensajes cortos a los teléfonos celulares de sus usuarios para avisarles que está a punto de vencer la fecha de un material.


Fuente: http://www.laprensaenlinea.com/ap_news/SP_TopNews/AMN_TEC_BIBLIOTECAS_ERA_DIGITAL_944000SPTN.shtml
___

4 feb 2011

Una forma singular de publicitar la biblioteca

El Biblioparque

Por: Esperanza Dávila Sota


El alcalde Jericó Abramo Masso está a punto de entregar a la ciudad el Biblioparque Saltillo Sur, una suerte de combinación de biblioteca y parque deportivo que la autoridad municipal ideó tratando de ofrecer a los saltillenses, sobre todo a niños y jóvenes, dos actividades diferentes en un mismo lugar: el deporte para el sustento del cuerpo y el conocimiento para nutrir su inteligencia. Lo anterior nos remite al viejo refrán: “la ociosidad es la madre de todos los vicios”. La intención, muy clara, es ofrecer alternativas a las familias, otros caminos por los cuales puedan transitar sus hijos y alejarse de la tentación de los vicios y actividades que corrompen el cuerpo y el alma y acaban en la delincuencia.

La idea y la intención del concepto aplicados al gran proyecto no están a discusión, los salva su propia nobleza. Seguramente, la construcción de las canchas deportivas respetó los estándares y medidas marcadas por asociaciones y confederaciones internacionales del deporte. Asimismo, la terminación de suelos y el equipamiento de campos y canchas debieron realizarse conforme a las normas de cada una de las disciplinas a practicar. Pero, ¿y la biblioteca?

En el espacio destinado para su alojamiento se construyó un edificio atractivo a la vista, en forma de libro abierto y de varios pisos. Sin embargo, y aun cuando sabemos que de la vista nace el amor, la estructura externa y la forma arquitectónica del edificio no serán suficientes para atraer usuarios a su interior y mucho menos invitarlos a que hagan uso de lo que contiene. Esto, el contenido y su administración, constituyen, precisamente, el meollo del asunto, si se quiere evitar que en un futuro el edificio se vuelva sede administrativa y de juntas y festejos de los distintos clubes deportivos que entrenarán y sostendrán sus encuentros en las canchas y campos aledaños. O, lo que es peor, que se convierta en un mero almacén de libros que nadie lee ni consulta. Ante un balón y un libro, la probabilidad mayor es que el niño prefiera el balón. El asunto importa, hoy que todavía no inicia sus actividades el Biblioparque.

Las grandes bibliotecas son el orgullo de las naciones civilizadas. El avance tecnológico de las últimas décadas, con el relativamente fácil acceso a la información a través de Internet, la excesiva acumulación de la misma en las redes y la migración de los soportes físicos tradicionales del papel a los formatos electrónicos y digitales, impactan y afectan profundamente el quehacer y los objetivos de la bibliotecas como centros de consulta y manejo de información. Las bibliotecas van transformando su campo de acción. “El almacén de libros y revistas”, como algunos ven a las bibliotecas, debe convivir hoy necesariamente con las colecciones audiovisuales, las publicaciones electrónicas y digitales y las secciones de consulta remota.

Las bibliotecas virtuales son ya una realidad. Los Biblioparques saltillenses —ya inicia construcción el del norte— pueden ser el detonante de una nueva era para las bibliotecas estatales. Si se les dota de todos los avances tecnológicos y académicos, el personal capacitado y, muy importante, el presupuesto necesario para la actualización y la renovación frecuente de su equipamiento informático, los Biblioparques abrirán cada día nuevos y prometedores horizontes para la niñez y la juventud coahuilenses.

Claro, siempre y cuando se sumen al nuevo concepto de la biblioteca dinámica y global, sin fronteras, que acopia, alberga y organiza el conocimiento y lo recupera rápidamente, sin importar el soporte en el que esté depositado, para ponerlo en manos de sus usuarios.

Fuente: 
http://www.vanguardia.com.mx/elbiblioparque-643945-columna.html

1 feb 2011

Tras la loca idea de transformar el mundo en una biblioteca

Por: Víctor Fleitas



Una interesante propuesta puede sorprendernos mañana, en alguno de los tantos espacios públicos. Es que el Movimiento Libro Libre Argentina organiza una “liberación de libros” que, sencillamente, consiste en elegir un ejemplar ya leído y dejarlo a la espera de un futuro lector, en un sitio de acceso masivo. La iniciativa persigue un sueño: transformar el mundo en una inmensa biblioteca común.



En tiempos donde lo que no se compra o se vende parece condenado al fracaso, al olvido o la indiferencia, merece destacarse esta hermosa locura de elegir entre los libros queridos uno que pueda ser disfrutado por otro, anónimo, que lo hallará como caído del cielo, el día menos pensado, tal vez mañana mismo. Claro, la sorpresa se multiplicará si los que reciben y se anotician hacen a su vez un aporte y, previa selección, dejan a la vista de todos algún ejemplar que salga a buscar quien lo lea.

La actividad es ciertamente espontánea, individual, pero puede ser un atractivo extra para bibliotecas, centros culturales o talleres literarios, de los tantos que oxigenan la vida diaria en ciudades y comarcas. “Muchos de nosotros tenemos uno o varios libros a los que cada tanto volvemos para consultar o releer. Pero también tenemos libros que nos dejaron una huella. Y es este último tipo de libro el que sugerimos dejar libre para que sea encontrado por alguien que tal vez deje de ser quien es después de leerlo”, explican desde el movimiento.

En efecto, apoyado por escritores, editoriales y artistas, el Movimiento Libro Libre Argentina invita a liberar un libro en cualquier lugar público, ya sea un colectivo, un parque, un bar, una cabina telefónica, una sala de espera u otro sitio similar. “Se recomienda que escribas en la primera hoja una dedicatoria donde aclares que el libro pertenece al Movimiento Libro Libre Argentina, que está a disposición de quien lo encuentra y así mismo debe volver a ser liberado luego de su lectura”, sugiere la entidad, antes de aclarar que “Libro Libre es una gran iniciativa para fomentar la lectura” y que “la idea de encontrar en un sitio inesperado un buen libro, disfrutarlo y compartir con otros esta experiencia es, sin lugar a dudas, una forma de llevar a la práctica algo más que buenos deseos”.Expresiones por el estilo hay en distintas partes del mundo, no sólo en países de habla hispana. Y las experiencias son de las más variadas: protagonizadas por particulares, por niños, por padres, por docentes. En todos los casos, se trata de eventos que se reiteran, lo que no deja de ser una evidencia de lo bien que funcionan.

Hay tres pasos consignados en un modesto protocolo: 1.- Selecciona un libro que desees compartir y que ya hayas leído. 2.- Escribe este texto en la primera página: “Soy un Libro Libre, me han dejado para que me leas y me vuelvas a liberar en el lugar que desees. Cuando termines de leerme escribe abajo de este texto, un mensaje para la siguiente persona que me encontrará”. 3.- Sal a la calle y libéralo (déjalo) en un lugar de la vía pública. También se recomienda dejar en el ejemplar una dirección de correo electrónico, que fomente la constitución de comunidades de lectores.

ALGO DE HISTORIA. Es difícil determinar a quién se le ocurrió primero esta idea, una especie de adaptación del “amigo invisible” que usa al objeto libro como vehículo de transculturación. Tampoco es que alguien se adjudique ser el padre de la criatura, sencillamente porque no tiene demasiado sentido. Lo más valioso es que en cada ciudad pueda ir conformándose una comunidad múltiple de lectores, por este u otros medios. En la web pueden hallarse numerosas referencias a estos tipos de emprendimientos. Por ejemplo, en www.bookcrossing.com se define con claridad que se trata de un trabajo por amor al arte concebido y mantenido por Humankind Systems, Inc., una compañía de software y desarrollo por internet con sede en Kansas City, Missouri, y Sandpoint, Idaho. Buscando un descanso del aburrimiento de crear otra página de comercio electrónico o una aplicación para servidores de email, el socio de Humankind, Ron Hornbaker, buscó crear una comunidad en Internet que fuera la primera de su clase, que le diera cosas buenas al mundo y que le proporcionara sensaciones cálidas y agradables cuando trabajara en ello. BookCrossing.com fue el resultado.

La idea se le ocurrió a Ron en Marzo de 2001, cuando él y su mujer Kaori estaban admirando la página de PhotoTag.org que sigue la pista de cámaras desechables que se dejan perdidas por el mundo. Ya conocía la fama de WheresGeorge.com (que sigue la pista de dinero estadounidense gracias al número de serie), y eso le hizo pensar: ¿A qué más le gustaría a la gente seguirle la pista? Unos minutos más tarde, tras una mirada a su estantería repleta, la idea de Libros le vino a la cabeza. Y sabía que era buena. Tras emocionarse más y más durante dos horas de investigación en la red, Ron se dio cuenta con satisfacción de que nadie lo estaba haciendo todavía; había encontrado la difícil Idea Original que siempre había buscado. Dado que se centraba en y homenajeaba a los libros, sería una recompensa a su amor de toda una vida por los libros. Tres horas más tarde, había decidido el nombre, registrado el dominio y Kaori había esbozado el logo del libro corriendo sobre un signo de cruce. El resto era meramente ejecución.

El sistema no es exactamente igual al del Movimiento Libro Libre Argentina, que suele replicarse en países latinos. Acá primero hay que registrar el libro en una especie de archivo centralizado, que ayuda a conformar las comunidades de lectores. Pero lo central de la propuesta es devolver al libro “a la jungla” apenas sea leído.
No obstante, en el caso del Movimiento Libro Libre Argentina se aconseja consignar una dirección de correo electrónico, de manera que si el libro fuera pasando de mano en mano a lo largo de los meses y los años, en cualquiera de las ciudades que los futuros lectores visiten, es probable que aparezcan sorpresas de todo tipo en la casilla.

Independientemente, todos los libros liberados, como un mensaje en una botella, o una nota en un globo de helio, no serán encontrados, pero los que lo sean, tendrán la oportunidad de iluminar un día, iniciar una amistad, o incluso cambiar una vida.

Legado ético

Ya hubo otras ediciones en nuestro país de “Liberar un libro”, es decir, no se trata de una experiencia enteramente nueva. Pero entre nosotros, en Paraná, es ciertamente poco frecuente, aunque encantadora. En todos los casos, se toma como referencia ética un texto titulado “Medio pan y un libro”, que pronunciara Federico García Lorca al Pueblo de Fuente de Vaqueros (Granada), en septiembre de 1931. A continuación, algunos párrafos.

“Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre’, piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.

Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada. 
No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros? 

¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida. 

Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura’. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz”.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...