20 mar 2012

Moyano: "Atacan a los docentes para imponernos un porcentaje salarial"



Este blog se caracteriza por no incluir artículos que afecten a los lectores con temas políticos o religiosos,  pero esta es una de las pocas excepciones en la cual me tomo el atrevimiento de tratar directamente un tema laboral,  dado que es de incumbencia a toda la comunidad docente.


Se podrá estar de acuerdo o no con el Secretario General de la CGT Sr. Hugo Moyano, pero ha vertido con claridad el concepto que la variable de ajuste en  el tema salariar son los docentes, a los cuales  se los ha tomados como chivos expiatorios.

Ernesto

Durante una disertación en Rosario, el líder de la CGT consideró que la paritaria de los maestros busca condicionar negociaciones con otros sectores. El camionero dijo que "la gente está cansada del discurso armado" y sostuvo que "al país le está faltando un estadista" 

En su participación en la Primera Jornada Nacional "Empresa, Sindicato y Poder del Estado", Hugo Moyano volvió a referirse a la "preocupación" del movimiento obrero por las negociaciones paritarias y sostuvo que "a los docentes se los ataca para imponer un porcentaje" al resto de los gremios.
"Estamos muy preocupados por la discusión salarial, a muchas organizaciones gremiales se las acusó de extorsionadoras, es preocupante. El ataque a los docentes también nos preocupa, después de (Domingo) Cavallo nadie los atacó como pasó en estos días", precisó el secretario general de la CGT.
Durante su discurso, el líder camionero afirmó que "la gente está cansada del discurso armado" y volvió a cuestionar las estadísticas oficiales. "Si la inflación no es real, si es una mentira, entonces, ¿el resto también es una mentira? ¿La pobreza no es real? ¿La desocupación no es real?", indicó al respecto...."

18 mar 2012

Catálogo bibliotecario en el entorno moderno de la información.


El intenso desarrollo y la expansión de Internet han tenido una influencia significativa en la formación y el funcionamiento de la información. El advenimiento de Internet ha aumentado notablemente el número de fuentes y la cantidad de productores de información. El fuerte aumento de los recursos electrónicos ha empujado el desarrollo de esquemas de metadatos para clasificarlos. La inmensa cantidad de la información disponible a través de Internet ha creado la necesidad de motores de búsqueda que permitan encontrar la información necesaria de una forma rápida y correcta. Estos buscadores han creado una seria competencia para los catálogos bibliotecarios.
Comparando con el rápido desarrollo de las tecnologías de Internet, el desarrollo de las bibliotecas no es tan dinámico. Al día de hoy el mundo bibliotecario en muchos aspectos sigue siendo bastante cerrado. Los catálogos y bases de datos de las bibliotecas en muchos casos no están accesibles para las aplicaciones Web, los buscadores no pueden indexar sus contenidos, a pesar de que los catálogos pueden estar abiertos para los usuarios. Esto lleva al hecho de que las bibliotecas están perdiendo su papel tradicional como el principal custodio y proveedor de la información.
Los catálogos de bibliotecas a menudo no están diseñados para soportar múltiples esquemas de metadatos. En muchas bibliotecas el esquema principal de datos, y a veces la única, está basada en el formato MARC.
El formato MARC fue creado por un equipo de bibliotecarios de la Biblioteca de Congreso (EE UU) liderados por Henriette Avram. La Biblioteca del Congreso es el organismo clave para este proyecto. El formato está basado en la normativa ISO 2909: “Format for Bibliographic Information Interchange on Magnetic Tape”. Basta con mirar la estructura de los registros MARC para tener claro que este sistema de metadatos fue desarrollada en los albores de la informática, cuando un disco duro todavía no existía y la información se almacenaba en cintas magnéticas enrolladas en bobinas. La capacidad de una bobina estándar fue de 20-40 MB y los tamaños máximos solo alcanzaban en algunos mecanismos de gama alta con la densidad de grabación de 243 bits/mm, lo que permitía escribir 140 MB en 730 metros de cinta.
Un catálogo MARC es una pila de registros guardados uno detrás de otro, y cada registro contiene toda la información completa. De esta forma la información se duplica en los registros que tienen los mismos datos. Aunque parece que un registro MARC es pequeño, el tamaño de un catálogo completo es enorme, comparando con el tamaño que pueda tener el mismo catálogo guardado en una base de datos relacional. En una base de datos con muchas tablas, la información está repartida entra las tablas, lo que permite evitar duplicidad de datos. Pero un registro MARC debe tener toda la información en el mismo, y como resultado, los datos se repiten constantemente. De esta forma un catalogo de registros MARC tiene mucha información duplicada. Por ejemplo, en una base de datos que contiene 100 libros de un autor, el nombre del autor se va a duplicar 100 veces.
La necesidad de tener toda la información en un registro MARC produce otro problema a la hora de catalogar: hay que controlar que la misma información siempre se escribe igual. A no ser así, en el catálogo pueden aparecer diferentes valores para la misma información. Esto puede provocar problemas a la hora de buscar o cuando se necesita agrupar registros por un campo.
La difusión del formato MARC ha marcado un nuevo problema – el problema de la compatibilidad entre catálogos. En el mismo tiempo que programadores de la Biblioteca del Congreso de EE.UU. trabajaban en el proyecto MARC, Gran Bretaña estaba trabajando en su propio proyecto similar que nombraron British National Bibliography o BNB MARC. A pesar de que en ambos países utilizan Inglés, las diferencias nacionales en las normas de catalogación fueron tan notables, que la versión de MARC inglesa y americana salieron incompatibles. Para superar este problema en 1968 los dos grupos iniciaron un proyecto conjunto MARC II, que debería tener en cuenta las normas nacionales de catalogación.
Pero el problema no ha sido superado y como el resultado en los años 70 aparecen cerca de 20 versiones diferentes del formato MARC: UKMARC, USMARC, AUSMARC, CANMARC, IBERMARC, DANMARC, NORMARC, etc. La tendencia continuó en los años siguientes. En la actualidad existe cerca de 50 formatos MARC. El problema de compatibilidad se fue agravada por el hecho de que no todas las bibliotecas han elegido el formato MARC como la base, por ejemplo en Alemania desarrollaron el formato MAB, muy diferente de los de más.
Las dificultades surgieron cuando las bibliotecas intentaron hacer intercambio de datos. Incluso las bibliotecas que se tomaron como la base el formato MARC, no podían comunicarse, puesto que tenían criterios diferentes a la hora de hacer la especificación de sus catálogos electrónicos.
Para superar la incompatibilidad de los formatos en 1977 la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios (IFLA) comenzó a trabajar en realización de formato MARC universal (UNIMARC), que debería garantizar el intercambio entre las diferentes versiones de MARC. En 1987 IFLA publicó directrices para el formato UNIMARC y en los 90-s UNIMARC extiende bastante en Europa. En el año 1999 EE.UU. y Canadá unieron sus formatos USMARC y CANMARC, y como el resultado apareció el formato MARC 21.
Cuando XML salió a la luz, muchos creyeron que este lenguaje de marcado puede reemplazar a MARC. XML tiene ciertas ventajas. En XML no hay un conjunto predefinido de campos y se puede crear sus propias etiquetas según necesidades. Esta flexibilidad permite adaptarse muy fácil para trabajar con la variedad de catálogos. Además, dentro de un XML se puede insertar fragmentos de texto original, imágenes y sonido. También es importante tener en cuenta que XML es muy popular y los creadores han hecho bastante para su uso en Internet.
Incluso dentro del proyecto MARC han hecho pasos para utilizar XML. Por ejemplo, crearon MARCXML. Pero MARCXML es sólo un esquema que utiliza el XML como un contenedor para una entrada MARC21, sin cambiar la especificación de formato. Sin embargo, el uso de MARCXML facilita en gran medida el procesamiento de registros MARC, ya que existen muchos programas para trabajar con XML en diferentes lenguajes de programación.
Además, MARCXML integra mejor los catálogos de bibliotecas en el entorno de Internet. Un texto en formato XML puede ser fácilmente transmitido por el protocolo HTML, mientras que para transmitir un registro en el formato MARC original hay que utilizar un protocolo especial Z39.50 y utilizar programas especiales, la mayoría de los cuales son comerciales.
En algún momento muchos creyeron que formato MARC era demasiado viejo y era necesario buscar un reemplazo. En el año 2002, Roy Tennant, un orador de renombre internacional y un experto en tecnologías de información, escribió un artículo titulado “MARC must die”, en el que explicaba los problemas derivados de la utilización de este formato en la práctica.
Sin embargo, no se puede pasar por alto que durante mucho tiempo se ha creado una gran cantidad de registros MARC y las bibliotecas han invertido tanto esfuerzo y recursos para el desarrollo MARC, que sería prudente no abandonar su uso. Lo lógico es usarlo con más eficiencia. Pero hay que señalar, que a diferencia de las bibliotecas clásicas, las bibliotecas digitales modernas, al no estar vinculadas tanto con el MARC, pueden utilizar los últimos avances en tecnologías de información de forma mucho más eficaz para almacenar los datos y realizar las búsquedas eficientes.
Para mayor claridad veremos las diferentes estructuras en una imagen. El primer diagrama muestra una conexión al catálogo directa. En el segundo se puede ver como se accede a un servidor-Z a través de Internet, usando una pasarela- Z. El tercer diagrama muestra un catálogo organizado con la base de datos. El uso de la tecnología Java Database Connection (JDBC) permite conectar cualquier tipo de la base de datos y presentar datos tanto en MARC como en otros formatos, para lo que existe una gran variedad de librerias Open Source para Java. El uso de Java también nos permite trabajar bajo cualquier sistema operativa.
En el año 2008 apareció el esquema Dublin Core (DC). Se trata de un simple conjunto de 15 campos principales para la descripción de documentos y otros objetos digitales, principalmente en Internet. Los elementos DC pueden ser complementados por calificadores. Debido a su tamaño compacto y su simplicidad el esquema DC se popularizó rápidamente.
DC no fue creado para sustituir MARC, aunque había opiniones que esto podía pasar. En efecto, el esquema DC es más adecuada para el uso con herramientas de búsqueda, pero los registros DC no son muy detallados y no pueden contener la misma información que puede tener un registro MARC. Pero la cuestión es, ¿hasta que punto es necesario detallar una descripción para encontrar un recurso en Internet? ¿Se puede encontrar cualquier recurso, utilizando la búsqueda por el texto completo sin usar meta-descripción?, lo que actualmente hacen los motores de búsqueda en Internet.
Las discusiones llevaron a una propuesta para definir 4 niveles para catalogar recursos electrónicos en función de la importancia del recurso:
  • entradas MARC completas
  • entradas DC complementarias
  • entradas DC simples
  • el uso de palabras claves para las búsquedas
Y en cualquier caso el nivel de detalle en la descripción debe ser determinado por el catalogador para cada recurso o para una categoría de los recursos.
Las bibliotecas digitales modernas por lo general, a parte de a las colecciones de la biblioteca clásica, ofrecen colecciones de archivos e incluso colecciones de museos. Aquí cabe señalar que el MARC puede describir los documentos con un pequeño número de relaciones jerárquicas (colecciones de obras, series monográficas), pero esto no es adecuado para realizar descripción de archivos que tienen jerarquías muy profundas. MARC21 contiene algunos campos para describir los archivos y manuscritos, pero estos campos son a veces inútiles, porque les falta profundidad jerárquica. Los archivos trabajan con formato EAD (Encoded Archival Description), que fue desarrollado especialmente para describir archivos y colecciones de manuscritos.
Sin embargo, el formato MARC, tan apreciado en las bibliotecas, que la comunidad de Internet está obligada a contar con él. Por ejemplo Google en su proyecto Google Books permite utilizar formato MARC para importar catálogos de las bibliotecas que quieran unirse al proyecto. Con esto Google pretende crear un amplio catálogo virtual para encontrar libros en cualquier idioma. En la realidad Google no está haciendo solo un catálogo, también está digitalizando los libros enteros, que le permita ofrecer a los usuarios a realizar búsquedas por el texto completo, incluso en los materiales que están protegidos por los derechos de autor.
MARC sigue siendo un componente muy importante de la infraestructura bibliotecaria, pero junto a él es importante utilizar otros sistemas que proporcionan mejoras en el intercambio de la información. De lo contrario la comunidad bibliotecaria seguirá siendo una sociedad cerrada dentro de Internet.

Don de Catalogar


Visto en: Bibliotecarios escolares

El nuevo mundo de los libros

Por: Hipólito Gómez


"No hay fragata como un libro- ¡qué frugal es el carro que lleva al alma humana!" (E. Dickinson)


Celebro que los libros estén entrando en un mundo nuevo del que, superando edades y costumbres, todos nos beneficiaremos, aunque los viejos y cotidianos lectores lleguemos algo tarde pero ahora, resulta que el saber más puede que ocupe menos lugar. Esta novedad multiplicará insensiblemente los libros y su lectura. No es la primera vez en la que los libros cambian y eso no importa tanto como que los libros, supervivientes de piras y televisiones, nos ofrezcan un modo más de perpetuarlos, que se unirá a los tradicionales.
Quedarán atrás, imágenes venerables como las de los copistas medievales pero siempre se guardará memoria de lo que representaron para la conservación y propagación de la cultura del libro y para sentirnos aún más contemporáneos de gente como Platón, Virgilio, Cristo, Santo Tomás, Gracián, Cervantes, Shakespearey de nuestros clásicos del XX entre tantísimos por recordar y dialogar con cualquiera de ellos.
Corregido y perfeccionado, Gutenberg se mantiene vigente; su ingenio impresor multiplicó las posibilidades de conocimiento del género humano y por tanto las bibliotecas, a las que debemos mucho la gente con memoria y sentido de la gratitud. Ahora y sin hacer tábula rasa del pasado sino enriqueciendo aquel acervo cultural hereditario, empiezan a llegarnos los libros sin papel, ¿espíritu puro?; estamos pisando los umbrales de un mercado potencialmente inmenso, del que sólo conocemos sus albores.
No sería justo ni lamentar tal advenimiento ni rechazarlo, invocando el "placer perdido" de contar con libros en cuyos márgenes y a condición de que sea propio, uno puede añadir a lápiz o bolígrafo desde signos de admiración o de interrogación, hasta las ideas que sugieran al lector lo que en el libro se diga. Esa revolución, como casi todas las revoluciones, no podrá sin embargo, acabar con lo esencial, con el espíritu del libro.
Borges aludía a los Padres de la Iglesia para advertir que es tan peligroso poner un libro en las manos de un ignorante, como poner una espada en las manos de un niño y citaba también, a Schopenhauer cuando dice que no cabe confundir la compra de un libro con la compra de los contenidos de ese libro que naturalmente, sólo se adquiere leyéndolo y releyéndolo, en su caso.
¿Hay razones para no retribuir la propiedad intelectual? Pienso que las hay para asegurar esa retribución e inseparablemente el uso, sin abuso, por nadie. Ello exige poner topes a los beneficios (temporales y cuantitativos) impidiendo cualquier modalidad de piratería que intente parte alguna.
Aunque me sigo confesando amante del libro enfundado en su cuerpo tradicional y que ha ido pasando históricamente, de la piedra al papiro y de éste al papel, debe admirarse el formidable avance alcanzado con "la pantalla ecuménica y sin arboricidios".
Un novelista (John Updike y del que poco más sé) dirigió un discurso a los libreros en la convención Book Expo celebrada en Washington allá por junio de 2006 y entre las cosas que dijo en legítima defensa de los libros que uno llama "libros de carne y hueso", defendió su subsistencia, lo que no era decir mucho y su "individualidad" que acaso sea decir demasiado, porque, indudablemente, la mayoría de nosotros seguirá cultivándose sin prescindir de esos libros "sin hueso", más no sin espíritu; el espíritu siempre prevalece y eso también, si carecieran de espíritu, ya no serían libros.
Recuerdo emocionado una poesía de mi tiempo de estudiante cuando la novedad de esa sobrevenida clase de libros, ni se intuía; decía más o menos, esto: 
"Libros, buenos amigos 
dadme un poco de luz  
abridme con las hojas las ideas 
 dejadme que respire  
en cada línea, 
vuestra sabiduría. 
Tenéis que ser maestros, amigos míos 
 traedme la esperanza; venid conmigo, 
 quedaros alojados en mí,
 haceros de mi cuerpo, 
 penetrad mi cabeza
 poner rumbo
 al puerto de mi sed, 
amigos libros  
eternos compañeros". 

Confío y espero que los libros sigan existiendo en mil formas, como depositarios de tan inmenso patrimonio; aunque los deslomen, aunque no podamos acariciarlos no dejarán de ser libros, mientras expresen ideas y sentimientos que vayan creándose y enriqueciéndonos día a día con la constante voluntad del género humano. Un libro es eso, parte de nuestras vidas. Todos tenemos libros que son parte de nuestras vidas.


Fuente: http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/opinion/el-nuevo-mundo-de-los-libros_742940.html 

14 mar 2012

“Péguele al docente”


La presente nota la envié 14 de marzo  para ser publicada en la sección carta de lectores del diario La Capital

Es increíble, por no decir ridículo (a no ser que medien otros intereses) como los medios de comunicación ante los grandes y profundos problemas sociales, económicos o políticos de nuestro país  degradan su función informativa al circunscribir el conflicto docente, ante la más minima insinuación de medidas de fuerza, en saber si le van hacer los descuento por los días no trabajados, y poco y nada se interesan en difundir las distintas reivindicaciones planteadas en paritarias con el objeto de brindar una mejor educación  y  la lucha por mantener una vida más digna.

Es mas, incitan y predisponen a los ciudadanos a manifestarse en los distintos medios, en lo que se ha convertido en un deporte nacional “péguele al docente”.

13 mar 2012

La limpieza de los libros. (Humor)


¿Por qué cuando paso por delante de mis librerías oigo voces de ultratumba que proceden de mis ajustados libros?. Pongo atención y subo la antena parabólica por si pillo cacho. Escucho murmullos... Hablan entre ellos...

-¡Eh!, el de la editorial "Colócame como puedas" -dice en tono castizo el libro que está tumbado, soportando el peso del que está sobre él-. Vete p'allá que me estás clavando el lomo en sálvase la parte.

-No puedo -le responde este jadeando-. Tengo sobre mí los de la editorial "Mejor de perfil" y no me dejan respirar.

-Callaos de una vez -interviene otro libro con voz cansada y aspecto maliciento-. Yo sufro halitosis desenfrenada debido a la humedad pero...

-Menudos quejicas estáis hechos -replica malhumorado uno de los susodichos-. Llevo aguantando polvo desde el origen de los tiempos. ¡Achís!

-¡Silencio! -grito dando una palmada e interrumpiendo semejante cotilleo-. Sois unos libros desagradecidos, con lo bien que yo os cuido y vosotros hablando a mis espaldas. ¿Queréis que os haga una limpieza profunda?.

-¡Sí, sí por favor! -gritan todos al unísono.

-De acuerdo. Necesito concentración...
... Cierro los ojos y una suave música ambiental me relaja... Activo mi powerhouse, inhalo por la nariz y... exhalo entrando en trance...

... El Espíritu de la Limpieza posee mi cuerpo y millones de descargas eléctricas recorren mi brazo que, bayeta en mano, pule, limpia y da esplendor a lo Karate Kid. El vicio es mi mayor aliado y tener una memoria de elefante es fundamental para volver a colocar los libros en la misma posición en la que se encontraban... Porque encajar los libros en nuestras librerías, es como tratar de hacer el cubo de Rubik. Si la memoria falla, la hecatombe estará asegurada. Por supuesto, no me dejo atrás la limpieza de las estanterías. Esos pequeños hogares que constituyen el suelo y el cielo de nuestros libros y que, suspiran aliviados, al librarse del peso que les asfixia. Descansen en paz.
 
Cuando termino, me inclino ante mis libros y una gran ovación me toca el alma... La emoción hace que las lágrimas broten sobre mi rostro empapando mis agujetas... Tengo agujetas hasta en el paladar, pero ha merecido la pena. Los libros se quedan tan contentos y, a cambio, ellos lo agradecen regalándome un sinfín de bellas historias con las que soñar y unos músculos que ni los del Muñeco Michelín... En realidad, es mi deporte favorito.

Comprendo la dificultad y el esfuerzo que ocasiona estos menesteres pero, si no os gusta limpiar vuestros libros, siempre los podréis llevar a la superlimpieza "No puedo con tus libros" porque por la limpieza de cada tres libros, te cobran la limpieza de dos. Al final, al dueño no le trae a cuenta. Jejejeje... Una opción casera, muy rápida y eficaz, sería encañonar a todos los libros de una vez con la aspiradora cual soldados a punto de desertar en plena batalla campal. De esta manera, no tienen escapatoria alguna. Os lo digo yo por experiencia.

Mis queridas amigas, estas tareas requieren un sistema de entrenamiento físico y mental basado en la concentración, el aislamiento, la precisión de movimientos, flexibilidad, fluidez, control -porque la mente y el cuerpo son indivisibles- y por último, rutina para adaptar esta labor a nuestra forma de vida.

Y digo yo, hijas mías, ¿qué trabajo nos cuesta limpiar nuestros numerosos libros? Es peor pensarlo que hacerlo. ¡Ánimo chicas!.
Carpe diem.

¿Te gusta limpiar tus libros? ¿Con qué frecuencia lo haces? ¿Cómo y con qué los limpias?

10 mar 2012

"Los bibliotecarios escolares son también educadores"



Para el nuevo titular del Cendie, Rafael Gagliano, los bibliotecarios deben rever sus funciones. Para eso propone algunas acciones.



"Los bibliotecarios son docentes", aseguró el flamante director del Centro de Documentación e Información Educativa -Cendie- que depende de la Dirección General de Cultura y Educación, Rafael Gagliano, quien dijo que los encargados de las bibliotecas están en un período de "giro antropológico". Esto -dijo-, implica que los bibliotecarios deben involucrarse en la labor educativa, hacer atractivos los recursos con que cuentan e involucrarse con los alumnos.
En diálogo con LA CAPITAL, Gagliano habló sobre la nueva labor de los bibliotecarios que por la mañana transmitió a una importante cantidad de ellos en la primera de cuatro jornadas de capacitación que organizó la Jefatura Distrital de Educación.
"Esta fue la primera de una serie de 4 reuniones tendientes a definir el rol, el perfil y la agenda de trabajo. Los bibliotecarios como docentes, educadores, no como técnicos puramente, sino como miembros plenos de la institución escolar en su condición de educadores", aseguró el director del Cendie.
- Esto es muy importante porque la figura del bibliotecario se tiene como esa persona que sólo entrega libros...
- El sentido es que es una profesión y actividad orientada a personas en formación: niños, adolescentes y jóvenes. No es simple ni fácil que alguien que se acostumbró a vincularse y relacionarse con cosas, aunque sean nobles como los libros, pase ahora a pensar sistemáticamente en términos de necesidades de personas, deseos de personas, desarrollos cognitivos y afectivos vinculados a personas que usan los textos para esos desarrollos. Por eso para los bibliotecarios esto es un giro antropológico.
- ¿Cómo lo toman a esto los bibliotecarios y sobre todo aquellos que ya tienen años de profesión?
- Como sucede en otros casos, con sus resistencias, con algunos reclamos como que nos piden mucho y nos dan poco. A esto no lo escuché hoy pero sí en otras oportunidades: "No nos prepararon para esto, no sabíamos que esto era lo que efectivamente queremos que sea". Es decir, las resistencias son normales para personas que han trabajado con mapas mentales que corresponden a otras décadas, a otros momentos, a otras infancias, a otras realidades de inclusión social y escolar de todos los niños y niñas. La biblioteca era un lugar de apoyo, que podía ser suprimida sin que ella lo sintiese y eso ahora es imposible. No es más un lugar de apoyo solamente y por el contrario no está en un lugar marginal sino central porque sus proyectos interactúan con otros de docentes de aulas, con la conducción, y con las propuestas propias de los bibliotecarios atento a la formación de los niños de acuerdo al desarrollo: es decir, son docentes.
Los cambios
- Usted ha enumerado algunas de las nuevas políticas del sector , ¿qué otras cosas son necesarias que los bibliotecarios sepan y vayan haciéndose propias?
- Hay un componente de su trabajo que es técnico y que debe administrarlo con idoneidad, con experticia, con conocimiento. Es decir, ellos tienen un horizonte de conocimiento que el puesto exige pero como toda experticia técnica puede devorarse al usuario y quedarse sólo en esa actitud pasiva de esperar que venga alguien a solicitar y en ese caso servirlo como corresponde, pero eso es una relación comercial no educativa. Sólo una parte es muy final y residual del trabajo del bibliotecario. 
En muchos casos el bibliotecario tiene que construir la demanda. El niño no va a pedir sino tiene una atracción y algo propicio para que lo que está ahí tenga vida y circule, etc. Por lo tanto ahí está el rol pedagógico de construir demanda, de crear ambientes propicios y de dar otras clases, distintas, complementarias y acumulativas respecto a la que da el docente de aula. Poder mostrar los recursos tecnológicos que la biblioteca dispone, si es que los tiene, los otros lenguajes como el cine, el arte, la literatura, y no solamente los libros de textos que los niños consultan por necesidad. Es decir, el bibliotecario muestra los otros lenguajes posibles pero en forma articulada con la demanda o la necesidad. 
En el aula el niño ve las clases una a una, de lengua, de sociales, etc. En la biblioteca esos lenguajes tienden a unirse, a articularse y ser mostrado en su complejidad como unidad, como propuesta de trabajo. Esa es una ventaja enorme que tiene la biblioteca. Es ejemplar en términos de poner a los bibliotecarios como sujetos integrantes plenos de la escuela y de capacitación que es algo que fue históricamente olvidado. Es un elogio para la gestión de la jefatura distrital.
- Los bibliotecarios muchas veces se quejan de que los tienen un poco olvidados..
- Sí, es verdad, al igual que las bibliotecas. Pero se ha revertido la cosa y me parece que la tendencia, aunque todavía estemos en un lugar marginal, es reversible hacia una mayor visibilidad, exigencia y co-responsabilidad pedagógica con el conjunto de los otros actores. 
En este concepto ya no puedo mirar a los niños como que son sólo de los maestros de aula, sino que son también míos, y me conciernen y si ellos no aprenden como bibliotecario me siento interpelado y soy corresponsable. Es un término que yo tomo prestado de los derechos del niño que interpela a todos los adultos como corresponsables del resguardo y protección de sus derechos. No importa qué vínculo tengas con él sino que ese derecho no debe ser vulnerado.
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