25 de ene. de 2015

Luces y sombras de la literatura erótica femenina

La española Megan Maxwell fue uno de los fenómenos de la reciente Feria del Libro de Santiago. Junto a la antología chilena Cuentos para ir a la cama, son muestras de la vitalidad de la literatura erótica escrita por mujeres, en la estela de la trilogía Cincuenta sombras, uno de los libros más vendidos en el mundo y cuya versión en cine se estrena en febrero próximo.


De ser cierto que la historia la escriben los vencedores, es indudable el atractivo de una escrita por los vencidos. La historia del erotismo la han relatado, desde al menos cuatro siglos, los hombres. Los libros del marqués de Sade, D. H. Lawrence, Henry Miller o Georges Bataille eran estaciones en esa educación sentimental. Y no había que estar muy avanzado en el feminismo para sentir que muchas veces su visión de las mujeres era simplificadora y sexista.
¿Qué decían ellas? Poco o nada. Pero en el principio no fue Cincuenta sombras de Grey. Tras la poeta Safo, es probable que la primera obra en que una mujer hable francamente de sexualidad sea La historia de O (1954),de Pauline Réage, pseudónimo de Dominique Aury. Ella no escribía de sexo con amor, el único que la literatura y las mujeres podían encomiar, sino una estilizada fantasía sadomasoquista.
También en torno a la disciplina, la dominación y la sumisión gira el libro que ha generado una industria de literatura erótica femenina, Cincuenta sombras de Grey, sobre las proezas sexuales de un millonario dominante y una joven inocente e inexperta.
De autora desconocida Cincuenta sombras de Grey (2011), de E. L. James, se convirtió, fuera de los circuitos editoriales importantes, en un suceso: la trilogía ha vendido más de 40 millones de copias en el mundo. La joven Anastasia (Ana) Steele se enamora del libertino Christian Grey. Ella, de 21 años, no sólo es virginal, sino virgen. Él, de 27, es un aproblemado magnate, elegante y atractivo, que tiene en su departamento una “sala de juego” equipada con cadenas, grilletes y látigos. Para relacionarse, Ana debe firmar un contrato entre “el amo” y “la sumisa”. Grey la había prevenido: “Yo no hago el amor. Yo tengo sexo... duro”. Caballeroso, siempre le pregunta a ella cómo se siente y le trae cremas para aliviar el dolor después de haberla azotado.
“Tengo muchas más sombras que luces. Cincuenta sombras más”, le explica a Ana. De a poco sabremos que es hijo de una prostituta y que fue maltratado por un proxeneta, que una amiga de su madre adoptiva lo sedujo cuando él tenía 15 años. Como lo dice E. L. James: “Christian Grey tiene un lado triste”.
Grey parece ser irresistible. Es generoso: regala la tecnología más sofisticada, o autos. Puede permitírselo; en el segundo volumen, Cincuenta sombras más oscuras, reconoce que gana unos cien mil dólares... por hora. Y toca el piano, pilotea helicópteros y planeadores, navega barcos (todos suyos).
Pero lo que más le atrae a Ana es su tono dictatorial y posesivo: “Es tan erótico... Soy una auténtica marioneta y él es mi maestro titiritero”, dice. O en otro párrafo: “todas mis terminaciones nerviosas me empujan hacia él”.
En Cincuenta sombras más oscuras la sexualidad “desviada” ha desaparecido en gran parte y la más normal no parece entusiasmar a la autora. Muchas veces al acercarse las escenas sexuales, el relato, como en las películas antiguas, se funde en negro para retomarse cuando la pasión ya ha pasado.
Algo que está presente en los tres tomos son los personajes como esbozos y algunos ticsirritantes, como la guerra entre el subconsciente de la narradora y lo que ella describe como “la diosa que lleva dentro”, que aparece constantemente en las más de 1.500 páginas de la trilogía. O la inclusión de textos: el contrato entre los protagonistas o sus intercambios dee-mails.
Pero no sólo de Grey masculinos vive el erotismo. La más intelectual de las estrellas porno, Sasha Grey, ha tenido una destacadísima trayectoria (en los límites del género) como actriz de cine para adultos, hasta que en 2011 prefirió dejarlo para hacer uno más convencional. En 2013 publicó un primer libro, La Sociedad Juliette. Es una asociación secreta conformada por “los grupos más poderosos de la sociedad”. Una estudiante de cine tiene un novio que no le presta mucha atención y está enamorada de un profesor, de quien incluso las palabras que usa la entusiasman sexualmente (como “semiótica”, “urtext” o, la favorita, “hegemonía”). Ella tiene una compañera de curso quien la inicia en la Sociedad Juliette y, por tanto, en el sexo grupal y el sadomasoquismo. “Siento el hormigueo en las terminaciones nerviosas, enviando corrientes que me recorren todo el cuerpo”, dice en una de esas sesiones.
Se sabe: no hay que confundir libertad con libertinaje. Ni erotismo con pornografía: el primero es sugerente; la segunda, explícita. O eso quiere el lugar común. Pero la delgada línea rosa que divide la novela romántica de la erótica, es tan borrosa como la que existe entre la literatura erótica y la pornográfica. Y pueden coincidir en la misma línea de montaje. Como el éxito en Chile de Megan Maxwell demuestra. Maxwell ha tenido una destacadísima trayectoria (en los límites del género) como novelista rosa. Pero su editora, de seguro por el éxito de Cincuenta sombras, le pidió algo más osado.
Pídeme lo que quieras, ahora y siempre se anuncia como “la esperada continuación” dePídeme lo que quieras y Adivina quién soy esta noche, y se publica pocos meses después de Adivina quién soy, todos ellos aparecidos entre 2013 y 2014.
En la primera, la impulsiva Judith Flores quiere alejarse de su amante, el empresario alemán Eric Zimmerman, y se marcha a España. Eric la sigue. Tal vez no es tan multimillonario como Grey, pero sí un “hombre poderoso”: ambos deben ir en el jet privado de él a Alemania, su hogar, con piscina interior, autos de lujo y un sobrino. Judith no parece psicológicamente demasiado compleja. Tenemos entrada directa a sus más secretos pensamientos. Ve a Eric y piensa: “¡Oh, Diossssssssssss, está despampanantemente guapoooooo!”. Pero no se aleja totalmente del realismo: parte de la trama consiste en que Judith castiga a Eric privándolo de sexo, lo que parece terreno conocido.
La historia de Adivina quién soy esta noche no es menos sorprendente. Yanira Van Der Vall y su novio, el médico Dylan Ferrasa, deciden casarse. En cierta ocasión ella debe reemplazar a una cantante famosa y comienza una exitosa carrera musical. Aunque viven una luna de miel ininterrumpida inventan un juego: una noche él se pone un bigote de mentira y le dice “Adivina quién soy esta noche”, y cambiarán de personalidad más de una vez. Lo cual no impide que se internen por los tríos y cuartetos amorosos.
Ambos libros de Maxwell tienen portadas negras, motivos florales y unos círculos nos previenen: “No apto para menores de 18 años”. Hay una cercanía también en el estilo. Eric le dice a Judith: “Si no estuviera castigado, en este mismo instante te besaría. Pondría mi boca sobre la tuya y te devoraría los labios con auténtico deleite. Después te metería en el coche, te arrancaría la ropa y te haría el amor con verdadera devoción”. Y Dylan, a Yanira en el altar: “Si no estuviéramos donde estamos, te arrancaría el vestido. Esta noche voy a poseer con deleite cada milímetro de tu cuerpo”.
En el lanzamiento durante la Feria del Libro de la antología Cuentos para ir a la cama, alguna de las participantes denunció la sexualidad hegemónica (no sólo a Sasha Grey le interesa la palabra). Otra habló del femicidio y del público se levantó una mujer, puño en alto, que gritó: “¡Ni una muerte más, compañera!”. La sala estaba repleta y la audiencia era tan variada como las autoras: actrices, políticas, activistas, dibujantes, psicólogas, etc. La antologadora Lucía López ha tenido una destacadísima trayectoria (en los límites del género) como periodista de espectáculos. Se le ocurrió el proyecto hace años. Convocó, “por tincada”, a actrices como Ignacia Allamand, María José Bello, Lorena Bosch, Vanessa Miller o Liliana Ross; a la psicóloga Pilar Sordo, políticas como Cristina Girardi, Marcela Sabat o Maya Fernández, hasta juntar a 25 mujeres y 25 relatos.
¿Por qué el énfasis en que no fueran escritoras profesionales?
Porque no es un libro con una vocación literaria. Es un proyecto cultural de género y quería que fueran mujeres hablándoles a mujeres desde lo más íntimo.
López no piensa que Cincuenta sombras o Megan Maxwell hayan incidido mucho: “Las ideas andan en el aire y hay que agarrarlas. Yo había agarrado la mía pero no la había concretado. Quizás Cincuenta sombras me ayudó a pensar que este era el momento y probablemente las editoriales estaban más dispuestas”.
¿Cree que hay diferencias entre el erotismo femenino y el masculino?
Sí, pues. Por lo mismo ha costado tanto encontrar el punto en el que ambos queden satisfechos. Por supuesto que cada uno es un individuo con sus gustos propios pero si pudiéramos hablar en la generalidad de la sexualidad masculina, esta se vive de una manera. Y el porno probablemente es su expresión más básica. Directa, concreta, dura, sin preámbulos. La mujer siempre lista. Y pese a que la idea es poner todos nuestros sentidos a la hora de disfrutar el placer, probablemente es más visual. Por eso yo diría que así como el porno es prioritariamente de y para hombres, la literatura erótica es para mujeres. Se da más tiempo, considera las sensaciones previas y posteriores al coito. Hay preámbulo, caricias, detalles. Hay también sexo duro pero por sobre todo hay variedad y la capacidad de hacer sentir satisfecha a la mujer con aspectos más descriptivos no sólo del acto mismo, sino también del contexto.
López ve la vindicación del erotismo femenino como una afirmación política e ideológica. “Le pido prestadas las palabras a Diana Massis: es nuestro aporte en la lucha por la igualdad de género”.
En cuanto a las historias, no sería sensato hacer un “juicio literario” porque se optó por autoras que no fueran escritoras profesionales: los escritores han aprendido, si es que han hecho su aprendizaje, a ocupar bien las palabras (no siempre es así). Curiosamente, no son escritoras las que parecen más interesantes a este respecto: la naturalidad de Ignacia Allamand en una historia de una mujer que pierde su vuelo en Alemania al huir de su vida o el cuidadoso entramado de palabras de Lorena Bosch en el relato de una joven abusada cuyos sufrimientos y decepciones terminan en tragedia. Pero esas palabras sirven a relatos muchas veces previsibles o banales.
La impronta autobiográfica se hace manifiesta al leer las pequeñas biografías de las autoras, escritas por ellas mismas, al final del libro: una sobreviviente del cáncer mamario escribe sobre una mujer que descubre un tumor en su mama y fantasea con su médico; una comediante parece entregar el guión de una de sus rutinas; una lesbiana chilena que ha vivido en Estados Unidos escribe sobre una relación lésbica en Estados Unidos...
La aventura de una mujer casada, la imaginación de un encuentro en un ascensor, un regalo de aniversario que es un cuento, amores en Isla de Pascua o en La Habana,swingers, tríos, una relación que pasa de las pantallas del computador a la realidad, o los orgasmos coordinados de telefonistas en un call-center son otras de las puestas en escena.
Dice José Bergamín: “La sensualidad sin amor es pecado; el amor sin sensualidad es peor que pecado”. Es de agradecer que el dios Eros se asome entre las mujeres.
Lo extraño es que ellas, por la evidencia de estos libros, tengan fantasías tan triviales, tan parecidas a las que los hombres les han supuesto siempre. Historias pobladas por la transgresión anodina, por mujeres que no están muy disconformes de ser objetos sexuales y de usar a los hombres como un objeto, por la indiferencia ante los maridos engañados (no menos triste que ante las esposas engañadas), por mujeres que sucumben al cosquilleo de sus “terminaciones nerviosas”, como si, de haber consumado su amor, Julieta no hubiera tenido más que decirle a Romeo que dónde debía frotarle con más ahínco.
¿Es retrógado dejarse azotar de vez en cuando? Ana, de Cincuenta sombras, podría argumentar que es una práctica consentida entre adultos. Pero una trama secundaria de la trilogía aborda las aspiraciones profesionales de su heroína: lectora de novelas románticas del siglo XIX aspira a ser editora. Consigue trabajo como asistente en una editorial. Pero Christian Grey la compra y despide al superior de Ana, un torpe acosador. Al final de la serie la editorial se llama Grey y Ana, ya Ana Grey, es editora en jefe. Lo de la independencia y “realización personal” de la mujer recibe una paliza aún más despiadada que la propia Ana.

Fuente:http://diario.latercera.com/2014/11/29/01/contenido/tendencias/26-178501-9-luces-y-sombras-de-la-literatura-erotica-femenina.shtml

Seis historias de dibujantes que desafiaron la censura

A través de la historia numerosos caricaturistas han usado lápiz y papel para criticar a su gobierno, representantes o ataduras de la religión.


Luego del ataque que un grupo de encapuchados realizó contra las oficinas de la revista satírica francesa Charlie Hebdo, el sitio Cartoon Brew elaboró una lista con otros seis casos en que dibujantes desafiaron a la censura o tiranía.
Desde aquellos que fueron censurados por criticar al gobierno de turno, hasta los que mostraron un poco más de piel de lo que sus audiencias querían, esta lista muestra cómo muchas veces los artistas ejercen influencia en la sociedad.
Esto queda más que claro en el caso de Thomas Nast, cuyos dibujos ayudaron al arresto de un alcalde acusado de corrupción; o de Ralph Bakshi, cuya crítica a losestereotipos raciales permea hasta la actualidad.
1. Honore Daumier y Charles Philipon.
Daumier se hizo inicialmente conocido por un dibujo que el público de su época casi no vió: "Gargantúa", un retrato del rey francés Louis Philippe como un gigante tragando bolsas de dinero llevadas a él por minúsculos sirvientes.

El rey era conocido por sus imponentes palacios y por sus impuestos a los pobres; y la sátira iba a ser publicada en la revista La Caricature, pero las autoridades lo detuvieron.
Daumier no estaba solo. Su editor Charles Philipon también fue acusado deinsultar al rey debido en que realizó una campaña para que la gente llamara"pera" al rey.

Ambos fueron llevados a juicio, donde Philipon explicó cómo había llegado a la conclusión de que el rey era una pera. El dibujo se prohibió, pero esa restricción hizo que la gente comenzara a circularlo por las calles.
Claro que esto no ayudó al juicio de los artistas, que debieron pasar seis meses en la cárcel además de pagar una multa.
Al ser liberados volvieron a trabajar en una nueva revista: Le Charivari.
2. Thomas Nast
El dibujante de la revista "Harper's Weekly" fue el enemigo número uno delalcalde de Nueva York en la época, en 1860. El alcalde, William Tweed, usaba su poder para aumentar la riqueza propia y de sus amigos, lo que fue denunciado frecuentemente por Nast.
A veces lo dibujaba como un buitre, otras como una figura hinchada o con una bolsa de dinero en la cabeza.
Las caricaturas eran la forma más simple de llegar a las personas analfabetas.Tweed, afectado por dicho efecto, intentó sobornar a Nast con dinero suficientepara terminar sus estudios de arte en Europa. Nast rechazó la oferta y en la elección siguiente Tweed perdió.
Luego de perder la elección, Tweed viajó a España, donde fue detenido por corrupción. La policía usó los dibujos de Nast para identificarle.
3. Tomi Ungerer.



Jean Thomas Ungerer escribió e ilustró numerosos libros para niños, que fueronéxito en 1950 y 1960.
Pero luego comenzó a dibujar paralelamente obras de tipo erótico, lo que hizo que los padres de liceos y jardines sospecharan de él. Esto llevó a que se prohibieran sus libros, por lo que Ungerer se dedicó a las ilustraciones para adultos por casi25 años.
Finalmente en 1998 Ungerer recibió la medalla Hans Christian Andersen por sus ilustraciones para niños, reconocimiento que hizo a las imprentas volver a producir sus libros.
4. Ralph Bakshi.
Bakshi enfrentó la censura por su crítica de estereotipos raciales. Para su película"Coonskin" contrató a animadores y actores afroamericanos y realizó unaexageración de los prejuicios contra las personas de raza negra.
Los críticos no entendieron la sátira y aunque se proyectó en el Museo de Arte Moderno de Manhattan, donde fue interrumpida por una manifestación, seprohibió igualmente.
Coonskin fue más tarde lanzada en DVD, ya que Paramount Picture's (productora del filme) canceló el estreno original.
5. Najin Salim Al-Ali.
Fue uno de los dibujantes más conocidos del mundo palestino. Hizo caricaturascríticas de la ocupación israelí, inssitiendo en el derecho de los palestinos a tener su nación. También criticó duramente a los líderes de su comunidad.
Dibujaba para diarios en Kuwait, y fue detenido y censurado numerosas veces en el país, hasta que fue expulsado del lugar y se fue a vivir a Londres.

El 22 de julio del 1987Al Ali caminaba fuera de la oficina del diario kuwaiti en que trabajaba, cuando lo atacaron a balas en medio de la calle.
Murió cinco semanas después sin recuperar la conciencia y dos sospechososfueron arrestados, ambos admitieron ser dobles agentes trabajando para el Mossad (agencia de inteligencia israelita) y para la Organización de Liberación Palestina de Yasser Arafat.
Nunca quedó claro cuál de las dos organizaciones ordenó su muerte. Sus trabajos han sido publicados, y su vida incluso motivó una película egipcia.
6. Trey Parker y Matt Stone
Conocidos por su serie South Park, comenzaron su trabajo en conjunto con cortos burlescos hacia la religión católica, como "Jesús vs Santa" y "Jesús vs Frosty".
Sus caricaturas de Jesús y la Virgen María han llevado a repetidas protestas de grupos cristianos en su contra, además de representantes de la cientología.
Incluso en un capítulo de la serie, "Guerra de Caricaturas", trata de las posibles repercusiones de bromear con el profeta Muhammad en televisión, acto que el canal en que se emite en EEUU -Comedy Centralcensuró.
También la organización más grande de mormones en Estados Unidos reclamó por una caricaturización de los su religión,  plasmada en la canción "El libro de los mormones", que ganó nueve Premios Tony.
La controversia de la serie ha motivado que incluso en algunas escuelas denorteamérica se prohíba la ropa y accesorios alusivos al show, pero éste sigue ganando reconocimiento de sus pares.

Fotos: Reproducción


Fuente bibliográfica
Siete maneras de combatir el estrés laboral. Equipos&talento [en línea] 2015. [Consulta: 23 octubre 2014]. Disponible en: http://www.equiposytalento.com/noticias/2014/10/23/siete-maneras-de-combatir-el-estres-laboral/. 

Leer libros de forma productiva

Por: Berto Pena    

A lo largo del año, y siempre por trabajo, termino leyendo un cierto número de libros profesionales. A base de sumar títulos, he desarrollado mi propio estilo para hacerlo (creo) de un modo más eficiente que la lectura “todo-seguido”.


(ATENCIÓN, porque este artículo no va de novelas y libros de ficción y ocio, sino exclusivamente de libros, manuales y documentación profesionales.)

No me considero un devorador de libros y ni mucho menos un lector rápido. De hecho soy algo torpón. La lectura (profesional) la tengo como un complemento al grueso de mi actividad: formación, divulgación, hablar en público, escribir.
Cuando me acerco a un libro busco varias cosas: ampliar conocimientos sobre un área que conozco; aprender algo nuevo; recopilar material e ideas para utilizar en el futuro… Pero, también, quiero terminarlo con agilidad y no eternizarme en la lectura. Y si no me gusta, no me engancha o no me aporta, lo dejo de leer. Para mí leer un libro no es firmar un contrato.
Sea como fuere, busco sacar lo máximo de la lectura y no leer por leer o para «matar el tiempo» (recuerda, siempre refiriéndome a libros de trabajo). Con el paso de los años, y casi de forma instintiva, he ido creando mi propio “método” para leer libros de un modo más eficiente. O eso creo yo.
  • Antes de leer, elimino distracciones. Si voy a leer, voy a leer, no a estar atento a mi correo o juguetear con la pantallita de mi móvil. Lo que hago es activar el modo “No molestar”, monto mi propio firewall mental y me sumerjo en el libro. Así me aseguro que estaré totalmente centrado y enchufado en la lectura. Ya que en el fondo va a ser un rato de trabajo.
  • Leo con algo cerca para anotar. Citas, reflexiones, ideas, gráficos, y hasta mapas mentales o infografías de una página he llegado a dibujar tras leer un párrafo. ¿Cómo vas a retener y recordar todas las cosas buenísimas que encontrarás en tus libros?
  • Hago una primera lectura a vista de pájaro. No suelo empezar un libro sin más, sino que empiezo: 1) leyendo a fondo el índice general del libro; 2) Identifico los capítulos o partes que más me pueden interesar; 3) Hago una primera lectura muy rápida (en plan escaner humano) de esos capítulos.
  • Agilizo-acorto los capítulos introductorios. A veces los leo a toda leche o, simplemente, me los salto. Porque rara vez quienes escribimos un libro vamos directamente al grano desde la primera página. En eso, el análisis inicial del índice me ayuda enormemente.
  • Altero el orden de lectura. Del índice y esa preliminar lectura de pájaro, a veces decido cambiar el orden de ciertos capítulos, empezando-terminando por aquéllos que más-menos me interesen. Todo al servicio de sacar más de mi tiempo de lectura.
  • Anoto las tareas que surgen. SIEMPRE que leo un libro profesional surgen tareas o cosas que mirar a posteriori: ampliar información, mirar una web, buscar más info de un autor, etc. Mientras leo lo anoto en mi lista de tareas y así nunca se me olvida.
Pero de todas las cosas que hago al leer un libro profesional, sin duda lo que más me ayuda es crear mi propio “libro paralelo”. Lo explico.
Consiste en crear unos súper apuntes (más o menos elaborados o extensos, eso ya depende de cada uno) que no sólo serán un resumen del libro, sino tu propia versión del libro. ¿Y esto por qué? El autor escribe un libro como él quiere (estructura, contenidos…) pero no siempre es lo que tú necesitas o te viene mejor. Mediante ese gran resumen que vas haciendo sobre la marcha, puedes “rehacer” el libro y sobre todo adaptarlo a lo que necesitas o necesitarás. ¿Qué ganas molestándote en crear este otro “libro”? ¿No será tirar demasiado tiempo y esfuerzo? ¿Merece la pena?
  1. Dentro de un mes o un año, podrás consultarlo con más facilidad, comodidad, rapidez. Tendrás a la vista las ideas clave. Casi sólo con abrirlo.
  2. Si lo haces en digital (por ejemplo con una aplicación tipo Evernote), podrás acceder y consultar tu biblioteca personal allá donde estés.
  3. En el futuro podrás repasar y releer mucho y con más asiduidad, venciendo la inicial pereza de “tener que leerlo entero”.
  4. Cuando extraes ideas y las anotas sintetizando con tu estilo y tus palabras, estás comprendiendo y asimilando más y mejor lo que te interesa guardar para ti.
  5. Es más fácil sacar un plan de acción o próximos pasos a dar. Muchas veces el «qué buena idea, voy a hacer esto», se pierde entre tanto párrafo y tanta página.
  6. Actúa como un complemento del original, al que naturalmente siempre podrás volver. Pero la experiencia de repasar, refrescar y reforzar conceptos, es infinitamente más ágil, práctica y eficaz.
Naturalmente yo no hago “libros paralelos” de todo lo que leo. Pero sí de los libros que más me interesan para mi trabajo. Siempre leo en un Kindle y siempre llevo conmigo una libreta tipo Moleskine que a la vez actúa como funda del primero. Esto me permite leer en cualquier momento y lugar, aprovechando los muchos Rincones que me regala el día. ¡Buena lectura!
Fuente: http://thinkwasabi.com/2014/12/leer-libros-de-forma-productiva/

19 de ene. de 2015

Las escenas que rompen con todo lo que creías

En algún momento puede parecerte escandaloso, pero después quizás hasta te encante. Todo depende de cuánto estés dispuesto a abrir tu mente y dejar atrás tus prejuicios.




Las escenas que rompen con todo lo que creías. Yahoo Argentina [en línea] 2015. [Consulta: 19 enero 2015]. Disponible en: https://ar.noticias.yahoo.com/fotos/las-escenas-que-rompen-con-photo-110000603.html. 

Nuevo diccionario confeccionado por Les Luthiers

Fundación Cazabajones⎮FaceBook⎮enero 2015
 les luthiers 1
POLINESIA: mujer policía que no entiende razones.
CAMARON: aparato enorme que saca fotos.
DECIMAL: pronúncialo equivocadamente.
BECERRO: observar una loma o colina.
BERMUDAS: observa a las que no hablan.
TELEPATIA: aparato de TV para la hermana de mi mamá.
ANOMALO: hemorroides.
BENCENO: lo que los bebés miran con los ojos cuando toman leche.
CHINCHILLA: auchenchia de un lugar para chentarche.
DIADEMAS: veintinueve de febrero.
DILEMAS: háblale más.
DIOGENES: la embarazó.
ENDOSCOPIO: me preparo para todos los exámenes excepto dos.
MANIFIESTA: juerga de cacahuates.
MEOLLO: me escucho.
ONDEANDO: sinónimo de ondetoy.
TALENTO: no está para nada rápido.
NITRATO: frustración superada.
PLATON: plato grande.
REPARTO: mellizos.
REPUBLICA: mujerzuela sumamente conocida.
SILLON: respuesta afirmativa de Yoko Ono a Lennon.
SORPRENDIDA: monja corrupta.
ZARAGOZA: ¡¡¡¡bien por Sara!!!!

Nuevo diccionario confeccionado por Les Luthiers. [en línea] 2015. [Consulta: 19 enero 2015]. Disponible en: http://iniciativadebate.org/2015/01/13/nuevo-diccionario-confeccionado-por-les-luthiers/. 



Cómo ejercitar el cerebro


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Nuestro cerebro y su funcionamiento, con sus 100 mil millones de neuronas conectadas, es el resultado de 600 millones de años de evolución del sistema nervioso y es la fuente de nuestros pensamientos y sentimientos, así como de nuestras esperanzas, sueños, penas y alegrías.
El cerebro humano es uno de los objetos de estudio más complejos para la ciencia. Nadie podría nunca aprender las instrucciones para construir un cerebro del modo que lo hace la naturaleza al momento de la concepción.
Pero el cerebro, al igual que el cuerpo, también necesita ser ejercitado, de modo que las millones de neuronas y de conexiones presentes en él tengan un funcionamiento más óptimo. Ahora vamos a ver cómo es posible también ejercitar el cerebro trabajando sobre las principales funciones cognitivas.

La memoria

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 Esta función cognitiva del cerebro humano juega un papel crucial en muchas de las actividades diarias, tales como la lectura, el razonamiento y los cálculos mentales. Para mantener una buena memoria esta debe ser entrenada, algo que es más fácil de lo que parece.

Por ejemplo, escuchar música es una actividad no sólo disfrutable sino que también puede servir como ejercicio, al tratar de memorizar la letra de alguna canción. Otro ejercicio puede ser cepillarte los dientes con la mano que no utilizas habitualmente, lo que ayuda a construir una nueva asociación en el cerebro, es decir, una distinta conexión neuronal. Pueden leer más consejos en este artículo: cómo mejorar la memoria.

La atención

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 La atención es fundamental también en prácticamente todas las actividades y tareas diarias. La buena atención permite además mantener la concentración en algo a pesar de posibles distracciones o enfocarse en más de una tarea a la vez. 

Una forma muy efectiva de ejercitar la atención es cambiando las rutinas habituales, ya sea cambiando el camino en que te diriges hacia el trabajo o el colegio diariamente, o modificar la ubicación de las cosas en tu entorno diario. Esto hará que el cerebro deba ponerse en funcionamiento nuevamente y prestar atención a lo que antes era mecánico y espontáneo.

El lenguaje

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 La importancia del lenguaje es primordial, como es sabido, y es este el que marca nuestra habilidad para reconocer, recordar y entender las palabras y la comunicación en general. Con una práctica habitual en torno al lenguaje se puede mejorar el vocabulario, las habilidades gramaticales y expandir el conocimiento. 

Esto se puede ejercitar leyendo cosas diariamente pero, en lugar de artículos habituales -la sección de deportes del periódico, por ejemplo-, intentar con cosas de las que no tenemos tanto conocimiento o no resulten del todo fáciles de entender -pongamos por caso, un artículo sobre economía en el mismo periódico-.

Habilidades visuales y espaciales

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 Vivimos en un mundo colorido y en tres dimensiones. Analizar información visual y espacial es esencial para desempeñarnos en en medio de nuestro entorno. Para ejercitar esta función cognitiva, puedes ingresar a una habitación y memorizar cinco objetos allí presentes. 

Al salir de la habitación intenta recordar cuáles eran los objetos y dónde estaban ubicados. Si resulta demasiado fácil, vuelve a intentarlo dos horas después.

Función ejecutiva

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 Sin siquiera notarlo la mayoría de las veces, solemos utilizar nuestros conocimientos lógicos y habilidades de razonamiento diariamente para tomar decisiones, elaborar determinadas hipótesis o considerar ciertas consecuencias ante una acción específica. 

Actividades en las que se debe definir una estrategia o calcular los posibles movimientos se dan todos los días; puede ser en la visita a un amigo, en la que se deba razonar qué responder o planear cosas para hacer, o puede ser incluso mientras se disfruta de un videojuego, que obliga a la solución de problemas.
Ya pueden ir implementando estos ejercicios diarios que, si bien es poco probable que les permita tener un cerebro único como el de Einstein, seguramente mejore el desempeño en muchas de las actividades cotidianas.


Fuente bibliográfica
Cómo ejercitar el cerebro. Ojo Curioso [en línea] 2015. [Consulta: 19 enero 2015]. Disponible en: http://curiosidades.batanga.com/4183/como-ejercitar-el-cerebro. 

14 de ene. de 2015

Así funciona el traductor en tiempo real de Google para celulares


La nueva funcionalidad traduce cualquier texto al idioma deseado una vez que el usuario lo enfoca con su cámara. También permite mantener conversaciones mediante el uso del micrófono.







El año pasado Google compraba Quest Visual y se quedaba con su aplicación World Lens. Hoy esa adquisición dio sus primeros pasos al ser incorporada la tecnología en el Traductor de Google.

Disponible mediante una actualización que llegará en breve para móviles con Android e iOS de Apple, el Traductor de Google permitirá traducciones simultáneas de textos mediante la cámara del celular y mantener conversaciones en otro idioma con el uso del micrófono.

Solo hay que apuntar con la cámara del móvil hacia una señal o texto para ver en la pantalla la traducción simultánea sobreimpresa sin necesidad de acceso a internet ni conexión de datos, por lo que resultará un aliado importante en países donde se habla otro idioma.

"Hacemos posible traducir de forma instantánea un texto usando la cámara de sus teléfonos inteligentes, de esta manera es más fácil por ejemplo orientarse en la campiña italiana o decidir qué quieres comer en un menú en Barcelona", dijo Google.

La nueva aplicación ofrece también un modo de conversación que utiliza el comando de voz y el almacenamiento en la nube de Google para traducir el diálogo entre dos personas que hablan diferentes idiomas. Para este uso una conexión internet sí es necesaria.

Samsung había mostrado un sistema similar para sus teléfonos insignia Galaxy, pero ahora Google planea masificar la función para "agilizar las conversaciones en otro idioma y hacerlas más fluidas y naturales".

Google ya ofrecía un modo conversación en tiempo real desde 2013 para dispositivos con Android, pero la actualización de la aplicación permitirá reconocer automáticamente los dos idiomas que se estén utilizando con solo tocar el usuario el ícono del micrófono en la pantalla.


También se mejoró la función Word Lens que traduce a 36 idiomas mensajes de texto en tiempo real desde la cámara del móvil.

Actualmente, la traducción instantánea es de inglés a francés, alemán, italiano, portugués, ruso y español (y viceversa), pero se está trabajando para ofrecerla en más idiomas próximamente.

La nueva función de Traductor de Google estará disponible para descargar desde Google Play y la App Store.

Fuente bibliográfica
Así funciona el traductor en tiempo real de Google para celulares | Google, Word Lens. infobae [en línea] 2014. [Consulta: 15 enero 2015]. Disponible en: http://www.infobae.com/2015/01/14/1620888-asi-funciona-el-traductor-tiempo-real-google-celulares. 

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