04-jul-2009

Cómo conservar el empleo en épocas de crisis


En su libro, "Cómo blindar tu empleo", el escritor estadounidense Stephen Viscusi, revela las claves para cuidar y conservar el trabajo aún en tiempos difíciles.


Santiago. Llegar temprano al trabajo, ofrecer soluciones y no trabas, mantener el escritorio ordenado y dejar los problemas personales en casa, son algunos de los consejos que el escritor estadounidense Stephen Viscusi, entrega en su libro “Cómo blindar tu empleo”, a través del cual revela las claves para cuidar y conservar el puesto de trabajo.

Pese a que las recomendaciones parecen ser obvias, lo cierto es que -según el autor- nada debe dejarse de lado, sobre todo en tiempos difíciles como los actuales.

"Blindar tu puesto de trabajo exige que dejes de pregonar sobre los méritos y la justicia (…) El trabajo es la guerra, y si van a despedir a alguien, deja que sea el tipo que a tu jefe no le cae bien, no tú. Si no tienes agallas para aplicar este método, pásale este libro a alguien que las tenga y quédate mirando cómo conserva su empleo”, relata el libro.

Viscusi asegura además que si se trata de compartir con los pares o incluso con los jefes, resulta imprescindible cuidar la presentación personal. Uñas cortas, barba afeitada o cuidada, traje sobrio y zapatos de marca están dentro de los puntos que el autor considera relevantes. “Una mala impresión en el momento clave puede convertirse en un desastre”, sostiene.

El escritor se refiere además al tema del desenvolvimiento en el día a día, como por ejemplo, en las reuniones. En ese sentido, enfatiza que jamás se debe interrumpir, sino que se debe escuchar al resto atentamente, siempre anotar todo y usar correctamente las presentaciones PowerPoint. Y cuando se habla, hacerlo con seguridad y claridad, nunca dando la impresión de que se pide la palabra sólo para demostrar los conocimientos académicos.

Pero si, por ejemplo, usted es tímido o no suele usar un tono adecuado de voz, la solución existe. “Practique, practique y practique. No hay otra forma de superar el pánico escénico. Además, eso lo ayudará a mejor su iniciativa. No hay que temer a los desafíos, porque pueden convertirse en oportunidades”, señala.

El cuidado y la rigurosidad también deben estar presentes. Y eso abarca desde la ortografía en los mails hasta el correcto uso de nombres y cargos, asegura el autor.

Finalmente, Viscusi aconseja ampliar las redes de contacto dentro y fuera de la empresa, estar atento al comportamiento del mercado laboral y desarrollar siempre un área donde pueda demostrar que es un experto. Es decir, generar un desempeño laboral estratégico, orientado a maximizar los logros y resaltar ante las jefaturas, informó Emol.

Fuente: http://www.americaeconomia.com/297265-Como-conservar-el-empleo-en-epocas-de-crisis.note.aspx


Las propuestas educativas en la web para el extendido receso por la gripe A


Además del programa oficial “Aprender en casa”, hay otras alternativas pedagógicas en Internet para aprovechar en las vacaciones escolares, que se extendieron una semana por prevención. Te las contamos.

Florencia Ventura
De nuestra Redacción
fventura@lavozdelinterior.com.ar

El receso escolar es siempre un tema problemático para los padres, porque hay que buscar la manera de llenar ese tiempo libre que no ocupa el colegio.

Aunque las actividades recreativas y al aire libre siempre están entre las preferidas de los más chicos, la situación sanitaria de nuestro país actualmente genera preocupación y los padres intentan buscar otras actividades dentro de casa.

Además del programa oficial "Aprender en casa", que lanzó la presidenta Cristina Fernández el jueves, existen en la web una infinidad de sitios que incluyen material pedagógico para aprovechar en vacaciones o en cualquier época del año. Te contamos algunas propuestas.

Programa nacional. Para acceder al programa del Ministerio de Educación de la Nación se debe ingresar al sitio www.aprenderencasa.educ.ardonde, entre otros materiales, se incluyen "Cuadernos para el aula" con herramientas básicas de Matemática, Lengua, Ciencias Sociales y Naturales, según cada ciclo.

Se incluye también otro sector con Talleres, en donde pueden realizarse, por ejemplo, prácticas narrativas a través de textos de diferentes autores.

Otros sectores especiales se destinan al aprendizaje del manejo de las bitácoras personales o weblogs, y el uso educativo de esos sitios.

Otras propuestas. El sitiowww.planlectura.educ.ar plantea utilizar el tiempo que habrá que estar en casa con la lectura de diferentes tipos de libros y publicaciones. Desde la misma Biblioteca Digital de la página pueden descargarse archivos en PDF que pueden leerse en pantalla o imprimirse.

Incluso tiene un sector de enlaces externos que redireccionan a diferentes sitios en los que puede profundizarse la lectura sobre organismos internacionales, ONG, y todo tipo de entidades.

La misma iniciativa promueve la Fundación Leerdesde su sitio web, donde brinda además consejos a los padres para "tentar" a los chicos con los libros durante las vacaciones.

El portal de Ciudades Virtuales Latinas también contiene diversas actividades para todos los niveles educativos e incluye foros y sectores de participación para los usuarios.

Para los amantes de las Ciencias Sociales, el historiador Felipe Pigna vuelca en su sitiowww.elhistoriador.com.ar una gran diversidad de documentos, videos, audios y todo tipo de material relacionado con la historia Argentina.

También en la web hay espacios para las Ciencias Exactas: ejercitando.com tiene material teórico y práctico sobre matemática, geometría, física y química.

Ideas. Fuera de la Web existen muchas opciones para divertirse en casa (ver Diez actividades para hacer en casa con los chicos, en Edición Impresa).

También la red social Facebook los padres crearon un grupo especial, llamado “Tengo una idea”, para recibir sugerencias de otras familias (ver Qué hacer con los chicos, en Facebook).

Fuente: http://www.lavoz.com.ar/09/07/04/propuestas-educativas-web-extendido-receso-gripe.html


Cómo manejar el pánico frente a la gripe


La situación objetiva vs. los fantasmas colectivos.

Primeramente deberíamos partir de la base de que el pánico generalizado respecto a la gripe A se apoya en algo bien real. Mis pacientes médicos que trabajan en hospitales han sido los primeros en sentir angustia por lo incontrolable del virus, por su mutación inesperada, por la falta de recursos, por lo no previsible de la situación, por la muerte de jóvenes mayor que la de los ancianos, en fin, por lo que supera todo cálculo, toda ley, aún la de la vida.

Claro que a esta situación objetiva se le añaden fantasmas subjetivos y colectivos ya que la gente se sugestiona progresivamente, ingresa el pánico. Freud decía que no hay demasiada diferencia entre la angustia real y la neurótica; en la real, el peligro es real; y en la neurótica también puede serlo, pero hay un “plus” que denuncia su condición de neurótica. Ese “plus” se vincula a todos los fantasmas que se depositan en torno a la gripe A y que dan lugar a una suerte de pánico colectivo. No se lo puede localizar, barre con las fronteras, la globalización lo expande por doquier y además las políticas de nuestro país descuidaron las medidas para evitar tal infiltración ilimitada. Es que ese virus mutante es proclive a dar expresión a nuestros infiernos inconscientes, a las ideas de transformación cual metamorfosis de Kafka.

Lo incontrolable del virus hace resonar lo incontrolable en nosotros mismos, de pronto emerge el cuerpo desconocido siempre velado por las imágenes de la identidad que nos muestra el espejo. Claro que ante ello, la defensa consiste en protegerse de manera extrema y en esta época además tan paranoica la más mínima “tos” del semejante lo torna amenazante, foráneo y hostil. A la consabida inseguridad ahora se le agrega otra y el mundo parece habitado, por una razón o por otra, por enemigos potenciales.

En la era del cálculo tan sabiamente anticipada por Heidegger, la emergencia de lo incalculable conduce inevitablemente al pánico y cuanto más se cree en la ciencia como nuevo Dios, sus fallas nos asechan cual demonios.

*Analista Miembro de la Escuela de la Orientación Lacaniana y de la Asociación Mundial de Psicoanálisis.



03-jul-2009

Los adolescentes no saben cuidar sus datos personales en la web


Una reciente encuesta realizada por la asociación civil Chicos.Net reveló preocupantes datos acerca de los usos y costumbres de los niños y adolescentes a la hora de utilizar la computadora e Internet. Los chicos no tienen en cuenta los peligros de publicar datos personales en su fotolog o página web.

Neo Mundo 17/6/2009-00:00 hs. Entre los datos dados a conocer hace pocos días por el equipo que realizó la encuesta, a cargo de Licenciado Sergio Balardini figuran los siguientes:

* El 30% de los más de 1200 chicos encuestados, de ambos sexos y de entre nueve a 18 años, no tiene empacho en publicar datos personales tales como la dirección de su casa, su teléfono de línea o celular, o el nombre de su escuela en su fotololog o su página personal.

* El 24,8% de los niños de entre 9 y 11 años, posee y administra una página personal sea en forma de fotolog o de un blog. Además, cuanto más chicos, más utilizan estos recursos. De hecho, casi el 40% de los chicos de entre 12 y 14 años tienen estas páginas y esto aumenta al 52,8% de los chicos de entre 15 y 18 años.

Los detalles de la encuesta
El trabajo -que fue auspiciado por Google Argentina y por la asociación Save the Children en Suecia- se presentó junto a un concurso educativo sobre esta temática (ver aparte)- demuestran claramente en que es necesario que los chicos y sus padres y maestros reflexionen y profundicen acerca de que puede ocurrir en materia de la publicación de datos personales, el manejo de la imagen a través de la publicación de fotografías online; el uso de información personal de terceras personas, o los comportamientos agresivos en la red y otras temática similares.

Otros datos llamativos
Otros datos recopilados por los investigadores revelan posiciones llamativas. Por ejemplo:

- El 32% de los encuestados manifiesta que, a veces, visita sitios con contenidos para adultos. Cifra de visitas que aumenta a medida que aumenta la edad de los chicos.

- Hasta un 36% de los encuestados afirma haber publicado fotos usadas en poses provocativas. Y un 37% dijo haber publicado fotos de otras personas sin haber pedido previamente su consentimiento.

- Como muestra de que los chicos no tienen idea de los riesgos que pueden generar con estas acciones, un 47% de los encuestados dijo pensar que las tecnologías no implican peligro alguno; y un 49 % afirmó que "no es peligroso chatear con gente que no se conoce".

- Por otra parte, un 43% de los encuestados no considera que sea peligroso concurrir a una cita personal con una persona que se conoció en Internet o por medio de un mensaje de texto en el celular. Quienes quieran profundizar en los datos relevados por esta investigación pueden visitar el sitio



Para aprender mirando la tele


Por Emanuel Respighi

A raíz de la suspensión de las clases por el brote de gripe A, Canal 7 y Canal Encuentro, acompañados por el portal Educ.ar, brindarán una programación especial desde el 6 al 31 de julio, bajo el título Aprender en casa. El conjunto de propuestas para compartir el aprendizaje y recreación en los hogares fue anunciado ayer en la Casa Rosada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, con el objetivo de intentar que la gente salga lo menos posible de sus domicilios y los más pequeños puedan aprender sobre matemáticas, lengua e historia a través de la TV e Internet. A la presentación asistieron el ministro de Educación, Juan Carlos Tedesco, el presidente del Directorio del Sistema Nacional de Medios Públicos, Tristán Bauer, y el director de Encuentro, Ignacio Hernaiz.

“Esperamos que esta epidemia sirva para aprender nuevos hábitos de higiene, de estudio y que haya un mayor diálogo en el interior de la familia”, dijo el ministro Tedesco durante el acto de presentación.

Desde el lunes, Encuentro presentará una programación especial organizada, según contenidos pedagógicos específicos, en tres franjas horarias: de 9 a 13 (escuela primaria), de 14 a 18 (escuela secundaria) y de 18 a 20 (para compartir en familia). Habituales ciclos del canal de cable como Cienciacierta, Pakapaka de película, Inventia, Proyecto G, El cuerpo virtual, Cuando digo digo, Horizontes, Alterados por Pi, Historias de un país, Una gira diferente y Mejor hablar de ciertas cosas, entre otros, fueron reprogramados especialmente en bloques horarios para que funcionen como bloques escolares, atendiendo los planes de estudio de cada segmento escolar.

En el 7, además de sumar contenidos didácticos a lo largo de los dos turnos de Permitido estacionar (ver nota en página 35), por la mañana se emitirán programas para los más chicos (El mundo de los ¿por qué?) y de educación para la salud (a las 10.30 se estrena Médicos por naturaleza, con María Belén Aramburu y Diego Golombek). Por la tarde, la franja habitual compartida con Canal Encuentro incluirá contenidos del nivel secundario y para ver en familia. Además, tanto el 7 como Encuentro sumarán mensajes de prevención y acompañamiento, difundiendo la programación especial y las herramientas educativas del portal Educ.ar, a cargo de Luis Pescetti, María Eugenia Molinari y Chango Spasiuk, entre otros conductores de ambos canales.


Por último, en el sitio web www.aprenderencasa.educ.ar estarán disponibles recursos didácticos y contenidos escolares para docentes, padres y alumnos, que incluirán módulos de educación a distancia para niveles primario y secundario; módulos del programa Fines para educación secundaria de jóvenes y adultos; propuestas abiertas de aprendizaje virtual: Banco de actividades (juegos, multimedia, ejercicios) organizadas por nivel y disciplina; y uso pedagógico de blogs que propiciará la interacción entre los docentes y sus alumnos durante el tiempo que dure la medida.

29-jun-2009

La revolución que viene


By GINA MONTANER


En realidad, la revolución ya esta aquí. Se trata de la introducción del libro digital. O, si se quiere añadir dramatismo al asunto: estamos en presencia de la muerte paulatina del libro impreso.

Son muchos los que afirman que eso nunca va a suceder. Es decir, la posibilidad de una civilización sin esos textos apretados entre dos cubiertas que pueblan las bibliotecas, las mesillas de noche, los escritorios, los pupitres de los niños. Pero tal vez cuando el hombre leía sobre rollos jamás imaginó que unos monjes escribirían a mano voluminosos libros iluminados, ya en formatos de libro parecidos a los que manejamos hoy. Y cómo iban a saber estos amanuenses que un individuo llamado Gutenberg desterraría su primorosa caligrafía con la introducción de la imprenta, o el fuerte olor de la tinta en las linotipias.

Casi todas las revoluciones son derrotadas por otras, y en estos momentos vivimos la revuelta de lo que en inglés ya se conoce popularmente como el e-book, de cuyo lanzamiento precisamente se ha encargado Amazon, empresa abanderada de sublevaciones tecnológicas como la venta virtual de libros frente a la moribunda librería tradicional. La compañía de Jeff Bezos se adelantó a todos con el Kindle, un aparato provisto de una pantalla y del tamaño de un libro. Por algo menos de diez dólares, el usuario puede bajarse un best seller reciente o un libro cuya edición ya se ha agotado. En cuestión de minutos el texto aparece en una suerte de cuaderno electrónico, y en vez de pasar las páginas numeradas, el lector sabe qué por ciento le queda antes de llegar al final de la obra.

El Kindle, cuyo precio ronda los 300 dólares, todavía resulta relativamente caro, sobre todo para quienes no son ávidos lectores. Pero con el e-book también se pueden bajar revistas, periódicos y otras publicaciones. Además, en una era en la que los jóvenes prefieren ver películas en el ordenador, hacer amigos por medio de Facebook o compartir su estado de ánimo en el tablón virtual de

Twitter, para ellos los libros de papel comienzan a ser tan antiguos como ya lo es un CD en la época del iPod.

Un periódico se tira a la papelera al final de la jornada, pero un libro encierra dedicatorias, es el recuerdo de un regalo, la evocación de un desengaño, las anotaciones al margen, el hallazgo olvidado en la estantería. Por eso, tal vez, las editoriales han tardado en reaccionar, y ahora el Kindle es su Godzilla particular. No es casualidad que en la reciente Book Expo America, una feria anual que se celebra en Nueva York, los editores centraran sus foros y debates en la presentación del libro digital. Como era previsible, Google, ese otro gigante sin el cual ya no podríamos subsistir, en la feria contraatacó a Amazon con una golosa propuesta: también quieren lanzar un programa que permita a las editoriales vender, a través de sus servicios, versiones digitales de sus más recientes publicaciones.

Aún son muchas las incógnitas en cuanto a cómo el libro electrónico va a afectar los hábitos de lectura y de qué manera será rentable. Pero, sin duda, ya forma parte del presente, y está aquí para quedarse. Hay quien todavía se resiste a la idea de leer un libro sin tapas y ve en la pantalla del todavía imperfecto Kindle otra perversión más de la tecnología. Sin embargo, a pesar de la inevitable melancolía que provoca este adiós gradual, es poco factible aferrarse a un pasado de páginas amarillentas y librerías abarrotadas.
La revolución comenzó hace mucho con la rigidez del pergamino y ahora continúa con el baile de palabras virtuales en la pantalla. Lo importante es que la historia nunca sea la misma, sino una nueva que saque a pasear nuestra imaginación.
Leer siempre nos lleva lejos.

Fuente: http://www.elnuevoherald.com/opinion/story/480194.html

28-jun-2009

Preservación: no dejen entrar a este tipo en su biblioteca

Dónde está la clave de la preservación? ¿Complicadas tecnologías, microfilmación masiva, pesados metadatos?

Nooo, la norma número uno es no dejar entrar a este tipo en la sala:


Fuente: http://blog.sedic.es/?p=1989


Las mejores bibliotecas de Occidente




  • Ahmet Ertug ha fotografiado estos templos de letras en numerosas ciudades
  • Su obra se expone en la Biblioteca Nacional de París hasta el 12 de julio
  • 'Las bibliotecas antiguas poseen un alma', afirma el artista

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/06/24/cultura/1245852877.html

Pregunta.- Usted se formó como arquitecto. ¿Cuál fue el camino que le llevó a la fotografía?

'Mi primer trabajo serio como fotógrafo fue en Irán, país que atravesé fotografiando bazares y monumentos'

Respuesta.- De 1969 a 1974 estudié Arquitectura en la Association School of Architecture de Londres. Vivía cerca del British Museum y el camino más corto para ir a la escuela era atravesar esas galerías interminables. Se me abrió un espacio que comencé a explorar, y seguramente esos largos paseos matinales fueron la base de mi educación visual. Me compré una Nikon F2 a plazos y empecé a fotografiar en blanco y negro edificios históricos, demoliciones y obras en construcción. Cuando me diplomé como arquitecto, mi primer trabajo serio fue en Irán. Atravesé todo el país fotografiando bazares y monumentos. Pero el verdadero compromiso con la fotografía comenzó en 1979, cuando recibí una beca para vivir y trabajar un año en Japón. Fue así como me especialicé en la foto de arquitectura y he publicado unos 25 libros.

P.- ¿Con qué criterios eligió las bibliotecas que figuran en la exposición?

R.- Según su ubicación, sus cualidades arquitectónicas y la belleza de sus colecciones. La de Austria, por ejemplo, es verdaderamente extraordinaria. Al comienzo las bibliotecas estaban en los monasterios, eran lugares secretos, pero gracias al profesor Friedrich Krinzinger tuvimos la posibilidad de acceder a esas bibliotecas. En una ocasión estaba fotografiando la antigua biblioteca de la Universidad de Salamanca, habíamos hecho la foto, y las bibliotecarias me dijeron que había una cámara de seguridad que deseaban mostrarme. Era realmente fabulosa, había armarios repletos de libros antiguos... Fotografiarla fue extraordinario.

'Las bibliotecas antiguas poseen un alma'

P.- Para usted, ¿en qué se diferencian las bibliotecas actuales de las antiguas?

R.- Comparadas con las bibliotecas modernas, donde los libros están en el depósito y los lectores no pueden verlos ni, menos aún, tocarlos, las antiguas son totalmente diferentes: poseen un alma. Yo lo comparo con el acto de comprar libros. Antes los comprábamos en una librería y hoy en Internet. Tocar los libros, hojearlos y tenerlos entre las manos, confiere un placer único a la lectura. Me gusta sumergirme con mi cámara fotográfica en esos espacios arquitectónicos extraordinarios, que son las bibliotecas antiguas, donde el tiempo transcurre lentamente.

P.- ¿Qué material utilizó para realizar esas fotografías?

R.- Desde hace años utilizo una cámara con chasis 20 x 25. La calidad de este formato supera a las cámaras digitales disponibles; la calidad de la película deja mayores posibilidades al fotógrafo: me libera del ordenador y puedo concentrarme sobre el tema. Es difícil, pero realmente vale la pena. Utilizo solamente la luz natural con largos tiempos de exposición. A veces dos e incluso cinco minutos para captar los detalles más oscuros, sólo con luz natural.

P.- ¿Esta exposición será exhibida en otras ciudades europeas?

R.- La Biblioteca Nacional de Francia ha recomendado la exposición a la Biblioteca Nacional de España, para un encuentro mundial de bibliotecarios. Espero que sea así.

P.- ¿Algún proyecto en curso?

R.- Sí, estoy trabajando sobre un libro y una exposición sobre los teatros líricos europeos. Espero fotografiar el Gran Teatro del Liceo y el Palau de la música.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/06/24/cultura/1245852877.html

27-jun-2009

Violencia escolar, un punto de vista global

Autores: José Emilio Palomero Pescador, María Rosario Fernández Domínguez

  • Localización: Revista interuniversitaria de formación del profesorado, ISSN 0213-8646, Nº 41, 2001 (Ejemplar dedicado a: violencia en las aulas / coord. por María Rosario Fernández Domínguez, José Emilio Palomero Pescador) , pags. 19-38
  • Resumen:
    • Tras revisar algunas de las principales explicaciones que se han dado al fenómeno de la agresividad humana, cuyo abordaje exige un análisis interdisciplinar que contemple su pluricausalidad y pluridemensionalidad, la segunda parte de este artículo se centra en el estudio del fenómeno de la violencia escolar. En primer lugar se detiene en sus principales manifestaciones: el maltrato entre iguales (bullying); la agresión que sufren los profesores por parte de sus alumnos, de sus compañeros y de sus superiores; las agresiones de los profesores hacia los estudiantes y, finalmente, las coacciones de la institución escolar y la presión que ejerce la violencia estructural sobre todos ellos. Estudia posteriormente las causas de la violencia escolar: las personales, las familiares y las mediáticas, así como las referidas al conjunto de la institución escolar. Finalmente y a modo de conclusión, propone una explicación global, dialéctica, sistémica y ecológica ante el fenómeno de la violencia escolar, reflejando algunas pautas que permitan su prevención y tratamiento.

      Fuente: http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=118100

La biblioteca, el lugar de los hallazgos


A la palabra biblioteca la componen dos vocablos griegos: biblion y thekes, que más allá de ser una combinación entre “libro” y “caja”, la convierten en algo más cercano a un continente de libros, el sitio de prácticas para la rebeldía (“leer nos hace rebeldes”, aseguraba Heinrich Böll) y la conversación (“mediante la lectura nos hacemos contemporáneos de todos los hombres y ciudadanos de todos los países”, decía Antoine Houdar de la Motte): la convivencia con el conocimiento, el lugar de los hallazgos. Desde luego, la historia de las bibliotecas ha estado directamente relacionada con la historia de la ciencia y con el desarrollo de la escritura y la lectura; se cuenta que los libros de Homero no deben su extensión a la voluntariosa inspiración del autor griego, sino al tamaño preciso que tenían los papiros que en aquella época eran utilizados para la elaboración de textos.

De ese tipo de papiros estaba repleta la Biblioteca de Alejandría, en el antiguo Egipto. Mítica empresa descomunal que según algunas estimaciones –aunque existan pocas evidencias de ello– llegó a contar con un acervo de entre 700 mil y un millón de volúmenes cuando comenzó a ofrecer sus servicios más de tres siglos antes de nuestra era, para desaparecer en circunstancias que aún no es posible entender hace aproximadamente mil 600 años.

A partir de 2003 es posible visitar la versión contemporánea de aquella biblioteca, en la misma ciudad de Alejandría, ahora rebautizada como Bibliotheca Alexandrina, edificada por el despacho noruego Snøhetta, con el ambicioso objetivo ya no de almacenar libros y presentarlos de manera organizada, sino de transformar Egipto –sumido en la pobreza y con un nivel de analfabetismo que afecta a 30 por ciento de su población– mediante un espacio disponible para la lectura, accesible para cualquier ciudadano y alejado de la censura. Aunque muchos preguntan, ¿para qué sirve un proyecto así en un mundo dominado por Internet?

El conocimiento concatenado

A la palabra enciclopedia la componen tres vocablos griegos que suman las palabras “en”, “círculo” e “instrucción”. El objetivo del filósofo Dennis Diderot y del matemático Jean D’Alembert, los primeros editores de la Encyclopédie francesa que comenzó a publicarse en 1751, preparando de alguna manera el terreno para la época de la Ilustración, fue presentar los nuevos descubrimientos científicos, así como las nuevas ideas filosóficas y económicas, de una manera completa, clara y directa a cualquier lector. Mítica empresa descomunal con un acento muy marcado en el conocimiento científico, que necesitó el empeño de más de un millar de tipógrafos, impresores y encuadernadores a lo largo de varias décadas, que consumió la vida de varias decenas de redactores y a no pocos los llevó a prisión, y que surgió como un recuerdo de la biblioteca de Alejandría, de ahí que el subtítulo de la Encyclopédie fuera Diccionario razonado de las ciencias, las artes y los oficios, para una sociedad de gente de letras.

Heredera de ese espíritu, en 1786 surgió la Enciclopedia Británica, que prolongó su reinado como “la fuente de consulta válida para la información científica” hasta que en la década de los años 90 del siglo pasado tuvo que modificar su formato para producir contenidos multimedia, debido a la competencia que le suponía la propuesta de la empresa de programas de cómputo, Microsoft, con su Encarta, la cual pasó rápidamente a convertirse en la enciclopedia de referencia (basada en el modelo de la Británica, pero con imágenes y sonido), pero que casi con la misma rapidez se volvió obsoleta: Microsoft anunció la desaparición de Encarta para principios de 2009, al no poder competir con el modelo de Wikipedia. La última versión de la Encarta ofrecía cerca de 45 mil referencias en su versión inglesa, mientras que hoy Wikipedia cuenta con casi 500 mil entradas, solamente en lengua castellana.

Bibliotecas miniaturizadas

A mediados del siglo XX, el físico Richard Feynman lanzó la siguiente pregunta: “¿por qué no podemos escribir los 24 volúmenes de la Enciclopedia Británica en la cabeza de un alfiler?”. Y continuaba: “la cabeza de un alfiler tiene un diámetro aproximado de un milímetro y medio. Si la ampliamos 25 mil veces, el área de la cabeza de un alfiler se transforma en un área equivalente a la de todas las páginas de la enciclopedia. ¿Eso es posible? El poder de resolución del ojo es aproximadamente de dos décimas de milímetro, que es aproximadamente el diámetro de uno de los puntitos de las reproducciones de la enciclopedia (…) En otras palabras, uno de dichos puntitos seguiría conteniendo en su área mil átomos, así que el tamaño de cada punto puede ajustarse fácilmente para las necesidades del fotograbado y no hay problema de espacio en la cabeza de un alfiler para poner la Enciclopedia Británica”. Feynman supo vislumbrar con conocimiento de causa las posibilidades que tendrían las tecnologías de lo muy pequeño; aquella conferencia suya se considera uno de los momentos fundacionales de lo que ahora conocemos como nanotecnología.

¿De qué manera podríamos actualizar el planteamiento de Feynman? La información es codificada bajo un sistema binario formado únicamente por unos y ceros, que son denominados “bits” (mordisco, en inglés). Ochos bits forman un “byte” (B); 1024 bytes un “kilobyte” (KB); 1024 KB forman un “megabyte” (MB); 1024 MB para un “gigabyte” (GB), y 1024 GB para un “terabyte” (TB). De acuerdo con los cálculos de Wikipedia, 10 B de información tendrían una equivalencia a una o dos palabras; 100 B comprenden apenas una o dos frases. El texto de una página de enciclopedia necesitaría unos 10 KB. Para una novela necesitaríamos un MB; 100 MB para un metro de libros (tal vez un pequeño estante); un GB para llenar cargar una camioneta pequeña de libros; un TB equivaldría a media centena de miles de árboles para producir papel, y el acervo completo de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos de América ocuparía 10 TB.

Una de esas posibilidades que profetizaba Richard Feynman la materializa justamente la enciclopedia colectiva Wikipedia, elaborada por sus propios usuarios, lo que le permite actualizarse (y le obliga también a corregirse) constantemente.

Información y conocimiento

El investigador José Antonio Millán finalizó recientemente un informe titulado La lectura y la sociedad de la información, en el que, entre otras muchas cosas, recupera las ideas del filósofo Mario Bunge en torno la diferenciación entre información y conocimiento: “la información es algo externo, informe, rápidamente acumulable, inerte y que se puede automatizar”, mientras que el conocimiento “es interiorizado, estructurado, sólo puede crecer lentamente, conduce a la acción y sólo es humano”. De esa manera, Millán da una vuelta de tuerca a las interpretaciones fatalistas de Internet como “dispositivo que evita la conversación”, para subrayar que “la lectura es la capacidad de los humanos alfabetizados para extraer la información textual: la lectura es la llave del conocimiento en la sociedad de la información”, coincidiendo con otros analistas que sugieren que nunca antes se había leído y escrito tanto como en esta época de Internet.

Y es que el alimento para la curiosidad, el lugar de los hallazgos, puede significar el pasar las manos por el lomo rígido de la enciclopedia, decir en voz baja el orden del alfabeto hasta llegar a la letra inicial correspondiente, mientras los dedos ágiles se mueven entre los pliegues del libro, instalar con firmeza el dedo índice sobre la palabra más próxima a la búsqueda exacta, bajar o subir un poco más la mirada, dar con el hallazgo, comenzar a leer. O bien, el presionar el botón de encendido hasta comprimir totalmente sus resortes, comprobar que se ilumine el foquito rojo, sentir la vibración provocada por el flujo eléctrico que inmediatamente circula por cada circuito, ajustar la pupila ante el brillo de la pantalla, mover casi instintivamente el mouse sin perder de vista la flechita en el monitor, eludir la sensación áspera del teclado tratando de colocar los cinco dedos de cada mano en el sitio correcto sobre cada tecla, escuchar el infatigable clic repetirse cientos de veces, pensar la mejor manera de escribir lo que se busca, de preguntar lo que se piensa, apretar el botón como quien lanza los dados a la suerte, dar con el hallazgo, comenzar a leer.

http://www.lajornadamichoacan.com.mx/2009/06/22/index.php?section=cultura&article=014n1cul

24-jun-2009

Internet, la nueva biblioteca de Babel


Los archivos y fondos bibliográficos crecen en la red, y ya se pueden recibir ejemplares impresos y encuadernados.


Impresión bajo demanda. Este es el nuevo servicio que desde ayer ofrece la Biblioteca Digital Hispánica a través de la Biblioteca Nacional y que facilita al lector la posibilidad de recibir en casa libros impresos y encuadernados, lo que evita la molestia de imprimir en casa y guardar los libros en folios sueltos.


Como si se tratara del laberinto infinito de galerías hexagonales repletas de libros con el que soñó Borges, la red de bibliotecas crece en la red. Ahora, la Biblioteca Nacional de España (www. bne.es) se convierte en la primera en ofrecer en Europa este servicio, un paso más que se une a las funciones propias de otras sedes que facilitan descarga, impresión y envío de los libros encuadernados.


Por el momento, solo se pueden comprar volúmenes impresos de 85 obras de las 18.000 disponibles, pero la cantidad se incrementará con 20 ejemplares cada mes. Los textos digitales a los que se puede acceder están marcados con un icono especial y la compra se realiza a través de Bubok (www.bne.bubok.com), gracias al convenio de colaboración que ha suscrito con la Biblioteca Nacional.


Entre las obras que ya pueden comprarse están El libro del Buen Amor, del Arcipreste de Hita (27,98 euros, gastos incluidos) o Vida y hechos del ingenioso caballero don Quixote de la Mancha: parte primera (1674, edición ilustrada), de Miguel de Cervantes por 88,42 euros.


"Es un sistema muy bueno, que que se adapta a cada tipo de necesidad, a la consulta y a la lectura, y que permite trabajar sin gastar ojos en pantalla o ampliar y desentrañar abreviaturas cuando sea necesario", señaló en la presentación del servicio Milagros del Corral, directora de la Biblioteca Nacional.


Antes de comprar un ejemplar, los usuarios de esta impresión "a la carta" pueden visualizar en su pantalla el 20% del contenido. También tendrán la opción de recibir la obra en color, en el caso de libros ricos en ilustraciones. El acuerdo con Bubok se suma a otro con Amazon (www.amazon.com), que facilita comprar el libro, en función del lugar en el que se resida.


"Todas estas noticias hay que recibirlas con alegría, porque, contrariamente a lo que pudiera parecer, no son competencia desleal para el mundo editorial, sino que se trata de un paso más dentro de los cambios que ha experimentado el mundo del libro desde sus orígenes", apuntó César Muñío, presidente de la Asociación de Librerías de Aragón y de la Comisión Permanente del Libro.


Un paso de gigante que, en el caso de los libros y bibliotecas digitales, se inició en el año 1971 de la mano de Michael Hart, un estudiante norteamericano, de la universidad de Illionis que puso en marcha el proyecto Gutenberg, con el objetivo de crear una biblioteca de libros electrónicos gratuitos.


Años después, se sumaron a esta iniciativa otros proyectos como Gallica, lanzado en 1997 por la Biblioteca Nacional de Francia (http://gallica.bnf.fr), con más de 90.000 documentos colgados en la red ; o Cervantes Virtual, en España (www.cervantes virtual.com), que cuenta ya con 500 millones de documentos digitalizados.


Pero ha sido el proyecto Google Books el que ha revolucionado el mercado editorial con sus planes de poder digitalizar todos los libros editados en el mundo para crear una gran biblioteca virtual: Internet Google.


Se trata de un proyecto al que le han salido numerosos detractores y que ha sido llevado a la Comisión Europea por considerar que podría burlar la ley de derechos de autor, ya que entre los libros que han escaneado, hay títulos que tienen derechos con propietarios europeos.


"Es fundamental que las administraciones salvaguarden a los autores con medios más eficaces. Es muy difícil hacer compatibles dos derechos contradictorios: que el autor vea su trabajo remunerado y el acceso libre y gratuito a la cultura.


La Administración tendría que pagar mejor a los intelectuales, igual que se hace con los futbolistas. Los autores necesitamos vender libros porque si todo el mundo se los baja de Internet y los obtiene gratis, nosotros vamos a desaparecer", indicó José Luis Corral, presidente de la Asociación Aragonesa de Escritores.


Fuente: http://www.heraldodesoria.es/index.php/mod.noticias/mem.detalle/idnoticia.25860/relcategoria.308

23-jun-2009

¿Cumple su currículum con esta lista de cinco puntos?


Por: Joe TurnerYahoo! HotJobs


Al tiempo que la economía ha empeorado y que millones de personas en busca de trabajo compiten por cada vez menos puestos, lo que se incluya en el currículum vítae se ha vuelto más importante que nunca. Antes de enviar su currículum a algún lado, revise esta lista de cinco puntos para determinar si su currículum necesita unos arreglos o si requiere toda una transformación.



1. Objetivo claro.

Últimamente, ha habido muchos debates entre la "gente enterada" acerca de si los currículums de hoy en día necesitan siquiera un objetivo.
Después de 15 años de leer currículums para mis clientes, mi respuesta es definitivamente "sí".
Sin embargo, es necesario hacer una aclaración. Con "objetivo", no me refiero a la información intrascendente que incluye la mayoría de los candidatos laborales.



El objetivo debería ser el título del puesto que se busca y nada más.
Esto le da enfoque al currículum y exige que el resto del documento sea utilizado para respaldar los motivos por los cuales se es el mejor candidato para ocupar dicha vacante en particular. Y en la mente de quien lee el currículum, explica sin lugar a dudas quién es usted.


2. La frase de inicio.

¿Inicia su currículum con un largo párrafo titulado, "resumen de aptitudes"? Problema: de los miles que he leído durante años, la mayoría es simple ficción. Largas listas de habilidades y palabras claves diversas. Dos de las frases más problemáticas son "orientado a los resultados" y la siempre popular "historial demostrado".


Si su currículum incluye lo anterior, tal vez sea necesario replantear su enfoque. No aburra a su lector enfatizando palabras claves y clichés trillados. Las compañías quieren saber cómo es que usted puede resolver sus problemas en este momento. No irrite a sus posibles patrones al no responder esta pregunta apremiante.


En lugar de eso, incluya una frase inicial simple y concisa. Esta frase generalmente es llamada Propuesta Única de Venta. Debe definir quién es usted, su fortaleza más importante y terminar con un beneficio que le ofrezca a la compañía. Idealmente, debe ser algo que pueda ser medido, ya que todo se reduce a dólares. Esto elimina la información innecesaria y responde rápidamente la pregunta crucial en la mente del empleador. Haga esto y logre que sea más fácil que le llamen.


3. Resultados que pueden medirse.

Muy bien, ahora tiene una frase de apertura excelente. Para el segundo acto, debe respaldarla con más pruebas. No recurra a clichés repetitivos. Provoque interés al enumerar logros específicos en una lista por puntos. Y cuando digo logros, me refiero a un resultado final que haya creado algún beneficio ya sea para su compañía o para el cliente para el que trabajó.


Esto podría exigir que piense de forma innovadora. Independientemente de cuál sea su papel, usted tiene un impacto en el balance final de la empresa. Su trabajo es comunicarle a su próxima compañía, de forma clara y específica, su valor verdadero. Tal vez tenga que esforzarse un poco para desarrollar esas listas. Y no deben ser mas que eso. Simplemente una breve descripción de una sola frase sobre el beneficio o resultado y cómo lo logró.


Si puede crear una lista concisa de entre cinco y siete logros positivos orientados al retorno de la inversión, obtendrá resultados con más rapidez que si depende de esos clichés poco emocionantes.


4. Un currículum para cada puesto.

Las personas encargadas de filtrar currículums están muy enfocadas en su labor y buscan cosas específicas. Su capacidad de concentración dura poco tiempo y pueden distraerse con facilidad. Cuando se distraen, comienzan a confundirse y cuando eso ocurre, eliminan ese currículum y toman el siguiente.


Así que si está buscando un puesto como gerente de proyectos, explique por qué es usted un gerente de proyectos excelente. Eso es todo lo que los encargados de filtrar currículums necesitan saber. No les cuente cómo es que solía trabajar como carpintero o administraba y operaba su propio negocio de consultoría. Ellos no quieren ni necesitan saber sobre sus otras carreras o puestos no relacionados. Incluso si usted era fenomenal en ellos.


Utilice un currículum específico para buscar un puesto específico. Si el currículum no explica claramente por qué se es el mejor gerente de proyectos en la ciudad, entonces hay que quitar esa información o minimizarla, porque no va ahí.Si se concentra en una sola profesión en un currículum, tendrá menos posibilidades de que éste sea eliminado durante el proceso de selección.


5. "Hasta arriba".

Coloque toda la información importante en la parte superior de la página uno. La mayoría de los encargados de filtrar currículums destinan aproximadamente 20 segundos de atención visual real antes de decidir pasar al siguiente currículum. No van a desperdiciar su tiempo buscando en un currículum para encontrar información crucial, como la forma en que logró "un incremento de 350 mil dólares en ingresos" o "una disminución de costos laborales en un 12%". Esta información debería estar tan pulida como una piedra preciosa y presentada en una bandeja de plata en la parte superior de la primera página. Si hace esto, hará que le destinen más de 20 segundos a su currículum.


Como reclutador, Joe Turner pasó 15 años encontrando y colocando a los mejores candidatos laborales en algunos de los mejores puestos de sus carreras. Autor de "Job Search Secrets Unlocked" y "Paycheck 911", Joe también es conductor del programa semanal "Job Search Guy Radio Show", que se transmite por Jobradio.fm, y otras estaciones. Puede encontrar tips y consejos gratuitos al hacer clic aquí.


22-jun-2009

¿Por qué leer?

Los libros de texto se examinan frente a las nuevas tecnologías


Por Rosario Fernández.


El libro de texto seguirá siendo, como hasta ahora, la columna vertebral de la planificación docente, a pesar de su no sólo inevitable, sino necesaria, convivencia con las TIC, según un estudio.


Las nuevas tecnologías parecen haberse erigido en los nuevos estandartes de la educación del siglo XXI, un lugar tradicionalmente reservado a los libros de texto. Si el papel de las primeras sigue creciendo en las aulas de nuestro país, entonces, ¿qué futuro le deparará a los segundos? ¿El pez grande se comerá al chico o ambos sistemas podrán convivir juntos pero con roles diferentes?


La respuesta a estas cuestiones, según el informe El libro de texto ante la incorporación de las TIC a la enseñanza, elaborado por la Unidad de Psicología del Consumidor y Usuario de la Universidad de Santiago de Compostela y presentado la semana pasada, es que el libro de texto en su tradicional soporte papel es –y probablemente seguirá siéndolo durante muchos años– la base de la planificación docente, a pesar de su no sólo inevitable, sino necesaria convivencia con las nuevas tecnologías.


Detractores

El estudio, que toma como base una encuesta a 1.062 profesionales, pone de manifiesto que en la actualidad, asistimos a un momento en el que muchos detractores del libro de texto en el tradicional soporte papel se aferran a las nuevas tecnologías para anunciar la muerte prematura de esta herramienta y de paso, asociarlo a aspectos como el triunfo de la libertad metodológica y hasta curricular del profesor.


Para muchos, las TIC han hecho que se tambalee un mundo cuyo único soporte para la transmisión de la información, conocimientos y cultura, durante siglos, ha sido el libro, pero después de años de incertidumbre sobre su porvenir, se confirma que ni todo el futuro es para los nuevos soportes, ni todo el presente es para el libro. Según el presidente de la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza (Anele), José Moyano, el libro de texto es “una propuesta de planificación y de estructuración de los contenidos de clase”.


El coordinador del informe, Eduardo Picón, cree posible que el libro pierda su hegemonía en el futuro, si bien, mantendrá “su papel de columna vertebral del conocimiento del alumnado”. Sin embargo, el libro deberá ir adaptando su formato y contenidos a estas nuevas corrientes y necesidades educativas fomentadas o producidas por la irrupción de las TIC en el aula.


Esta coyuntura debe servir a las empresas para tomar decisiones acertadas acerca del cambio que supone la innovación tecnológica y afrontar una progresiva reconversión del sector tal y como han tenido que hacer antes sectores como el cine o la industria discográfica. Sólo de esta forma, las posibles amenazas que representan en el panorama actual podrán transformarse en oportunidades.


El director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), Antonio María Ávila, asegura que el sector editorial “no tengo miedo a las nuevas tecnologías, nunca he planteado las TIC como una alternativa. Hay libros de papel y soportes digitales”. Ávila pone como ejemplo la gran producción manualística de países como Estados Unidos donde, en su opinión, para estudiar “de verdad se utilizan libros de texto, mientras que el material complementario al estudio se genera en entornos digitales”.


Una relación un tanto dudosa

Un estudio elaborado por la Universidad de Navarra pone de manifiesto que cuanto mayor es el tiempo que emplean los jóvenes a los videojuegos, Internet y ver la televisión, su rendimiento en el estudio es menor y, por tanto, obtienen peores notas.El informe mide algo que los profesores ya percibían: el uso de las nuevas tecnologías en casa afectan de forma negativa en las calificaciones escolares de los alumnos.

Los autores han encontrado una relación creciente entre el número de suspensos y las horas que dedica un adolescente al día (entre semana) a las nuevas tecnologías.


Sin embargo, parece que el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, piensa lo contrario y ha apostado por la enseñanza online en detrimento de los libros de texto. El próximo curso, los estudiantes de ciencias y matemáticas en los institutos de California tendrán acceso a textos online. La principal razón por esta apuesta digital es el dinero. El ex actor pretende reducir el gasto anual en mil millones de dólares.


Menos peso en las mochilas

El próximo curso escolar, 33.000 niños de quinto y sexto de Primaria tendrán sus manuales de Lengua, Matemáticas y Conocimiento del Medio fraccionados por trimestres. De esta manera, sólo llevarán a clase el tomo que corresponda. El contenido de los textos será el mismo –al igual que el precio– y su formato no variará.


El objetivo de esta iniciativa es que la espalda de los niños esté más relajada y que el peso no afecte al crecimiento de los alumnos, que podrían llevar hasta dos kilos menos. Los estudios indican que los estudiantes llevan una media de 7,5 kilos en sus carteras, es decir, el 35% de su peso total en lugar del 10% como sería recomendable.


La consejería de Educación de Murcia ha sido la impulsora de esta idea, que ya se ha extendido por el resto de las comunidades. Se cumple así con una de las peticiones que los padres llevaban pidiendo desde hace tiempo. De momento, las editoriales están a la espera de los colegios que los soliciten.


Conclusiones

· Seis de cada diez profesores opinan que la aplicación de las TIC mejorará la calidad de la enseñanza, aunque en ningún caso las consideran como herramientas imprescindibles para realizar su trabajo.


· El 30% del profesorado considera que las nuevas tecnologías son una distracción para el alumnado. El uso de estas herramientas en las aulas ralentiza el ritmo de las clases si se producen fallos técnicos e Internet no siempre ofrece contenidos adecuados.


· Sólo el 10% del profesorado se queja de la poca flexibilidad que les deja el libro de texto, mientras que el 24% reconoce su utilidad a la hora de planificar las clases.


· Más de la mitad de las aulas españolas no tienen ordenadores, sólo el 15% disponen de proyectores y menos del 1% cuenta con los denominados ‘tablet PCs’.


21-jun-2009

El Bibliotecario

Cuento breve

Fernando Omar Vecchiarelli
Certamen de Cuento Breve Roger Pla 2008 Segundo Premio Rotary Club Argentina

La irrupción en el recinto fue tan violenta como inesperada, sabíamos que algo así nos podía ocurrir por lo que el asombro no fue una sensación generalizada, muchos avisos cercanos aportaron indicios de lo inminente, pero al igual que la muerte esta se presenta en el momento que ella lo decide.

Solo éramos tres sentados en nuestras viejas bancas de roble, cercano a nosotros en completo silencio Jorge discretamente nos observaba dispuesto a colaborar ante el menor reclamo, imponiendo respeto para sí y para sus tesoros.

El puñetazo sobre la mesa compartida nos estremeció, intentamos al unísono ponernos de pie, pero el sonido gutural y altisonante abortó el intento, la orden marcialmente ejecutada nos indicaba que no debíamos hacer otra cosa que mantenernos en nuestros lugares con la mirada baja y callada.

Como lobos hambrientos nos rondaron, nos olfatearon nos observaron, revisaron nuestro mundo desplegado sobre la mesa, solo éramos tres seres cercanos que habíamos viajado tan lejos el uno del otro que era imposible saber donde nos encontrábamos, tres perfectos desconocidos en una balsa, flotando a la deriva en un mar fantástico, viaje interrumpido por una enorme roca de realidad. Alguien tomó mi remo y lo miró con asco, otro quitó de las manos que asidas con desesperación al cabo sentían un profundo dolor.

Todos miraron a Jorge que permanecía expectante en su lugar defendiendo con su cuerpo y con su espíritu su propia vida, su propia historia.
El lobo aulló y la manada se abalanzó sobre él, ruido a maderas a metales a hojas secas, el sonido penetró en nuestro corazón para siempre. Los tres ya no teníamos miedo, nos levantamos protegimos al hombre que nos pedía ayuda, nos aferramos a brazos y piernas de los intrusos.

Borges los golpeó por la espalda con sus obras completas, Cortázar les cayó encima con su Rayuela, Mommsen y la historia de Roma logró que soltaran a Jorge por un instante, los libros salían despedidos de las estanterías, los once tomos de Cesar Cantú golpearon su Historia Universal en la cara del lobo mayor, hasta la joven Enebro Loa de Lin Yutang, participó de la defensa, tres marineros y un Capitán corrimos sin mirar el puerto, esta vez las fieras no habrían de comer carne.

El fuego consumió el lugar y supimos con el tiempo…Mucho tiempo, que Jorge lo reconstruyó con esfuerzo…Que otra cosa más se le puede pedir a un Bibliotecario que no sea mantener esa pasión, los lobos nunca comerán papel, no beberán tinta.

Ellos nunca volverán a ser…Solo creerán haber sido.
Fuente: http://antologialiterariacuentos.blogspot.com/2009/04/el-bibliotecario.html


¿Qué dice su escritorio de usted?



Aunque no lo crea, su escritorio dice mucho de usted. Los objetos que tiene
muestran su perfil, como si se tratara de su huella digital. Aunque el análisis de un área de trabajo no es una prueba científica de personalidad, sin duda muestra parte de lo que usted es. Por la forma en la que organiza las cosas y por los objetos que tiene, deja escapar los rasgos de su personalidad aunque usted no sea consciente de ello.

Antisocial. No tiene fotos, tampoco peluches y mucho menos una planta en su escritorio, ya que el antisocial se aleja de todo tipo de vida. El único contacto que tiene con otras personas es a través de la computadora. Prefiere estar lejos de una ventana porque no le interesa ‘socializar’.

Generalmente es una persona que se aísla en la oficina. Este personaje tiene todos los elementos posibles, como pegantes, revistas, grapadora, montones de lápices, colores, esferos, tijeras y cerros de CD, porque el solo hecho de necesitar algo le implicaría pararse del escritorio, caminar e interactuar con alguien.

Por lo general, tiene en su puesto 3 tazas de café y se las toma solo, no necesita de la compañía de nadie. Su escritorio es organizado sin llegar a ningún extremo, ya que no le importa la opinión del jefe y mucho menos la de sus compañeros de trabajo. Si está aislado de todos en una oficina cerrada y sin ventanas, se sentirá tranquilo. Por ultimo, este personaje tendrá en su computador herramientas indispensables para él como Facebook y MSN abiertos, porque es la única forma con la que se comunicará con la gente.

Histriónico. Siempre tendrá música o el radio a todo volumen y estará cantando, porque necesita llamar la atención de los además. Su silla tiene rueditas porque usualmente la emplea como medio de transporte, para ir de lado a lado por la oficina. Es hiperactivo y esto se ve reflejado en su constante movimiento corporal. Probablemente desespere a sus compañeros de oficina porque se levanta, baila y se mueve constantemente.

Sobre su escritorio tiene bastantes fotos coloridas con mucha gente. Él es súper social y, fijo, no falta su foto bailando tango. Los objetos de su oficina muchas veces son artesanías hechas por él mismo como cuadros y figuras de origami. Casi nunca falta, como un objeto esencial, una libretica donde hace garabatos cuando habla por teléfono. Tiene por lo menos 2 celulares con diferentes operadores, el teléfono de la oficina porque le encanta hablar, beeper, fax, escáner, computador con ventanas de chat y si tiene cámara web mejor.

Su escritorio se caracteriza por estar sobrecargado de cosas: peluches, papeles, objetos que no tienen sentido como el juego de la coca, guantes de boxeo para hacer alguna broma, y las cartas de su enamorada. Todo para llamar la atención.

Como el objetivo es que le pongan cuidado, su escritorio puede ser extremadamente ordenado o muy desordenado. Pero como tiende a estar lleno de objetos, es posible que su espacio se vea descuidado.

Pasivo – agresivo. Este personaje tiene un escritorio aparentemente normal, hasta que uno se da cuenta que el lápiz está extremadamente afilado y al lado tiene el tajalápiz que usa cada vez que la punta pierde un poquitito de filo. Tiene por lo menos dos perforadoras y dos grapadoras de diferentes tamaños y si es posible una pistola de silicona, aunque no la necesite. Todos estos objetos pueden ser usados como armas letales. Ama las rosas por lo que representan en su inconsciente: preciosa por sus pétalos y sus colores, pero con espinas.

El diploma de mejor empleado del mes está colgado en alguna de las paredes de su oficina, pero a su lado, está pegada su credencial o algo que lo identifica como presidente o miembro activo del sindicato. Tiene libros de autoayuda, para dárselos a las personas que lo han agredido, porque según dice, deben mejorar su actitud y deben encontrar la paz interior.

Si son mujeres, se aplican maquillaje de forma exagerada, porque dirían los sicólogos, con esa tapan la agresividad que llevan dentro. Los pasivos – agresivos quieren mantener una buena imagen, pero al mismo tiempo conservan una tremenda agresividad interior. Cuando se relacionan con los demás, dejan una excelente impresión, pero al mismo tiempo cuando se sienten agredidos, se desahogan con agresividad... aunque de todas maneras suenan diplomáticos. En estos escritorios no seria inusual encontrar un jardín Zen de arena y piedritas. Y colgado en algún lugar de su oficina, se encuentra un adorno de hilos rojos, para que no le echen mal de ojo. Tienen hilo dental, cepillo de dientes y enjuague bucal, porque siempre están sonriendo y tienen que tener lo dientes perfectamente limpios.

Explosivo. Siempre tienen un adicción: fuman, o comen mucho, o se comen las uñas. Al lado del teclado del computador mantienen una bolita antiestrés de esas que se aprietan para liberar energía. Ellos tienden a perder rápidamente el control de sus emociones, porque no poseen suficiente conocimiento sobre cómo manejar sus frustraciones. Con frecuencia guardan en el cajón gotitas de valeriana, esencias florales y calmantes, que usan ante de cualquier situación que los desequilibre.

Su escritorio tiene la cicatriz que le dejó el manotazo del último momento de ira, y quizás puede haber algún hueco en la pared. En su escritorio siempre habrá cuando menos dos tazas de café y él estará listo para ir por la siguiente. Sus lápices y esferos estarán mordidos. Pero para calmar su ansiedad, como fondo del computador tiene la foto de un paraíso tropical o de un bebe muy tierno.

Generalmente posee pilas inmensas para el trabajo y tiene arrumes gigantescos de archivos, porque trabaja demasiado y bajo mucha presión. Encima de su computador, pone un cactus, para que libere las malas ondas energéticas. Y por ultimo, entre sus libros no es extraño encontrar algunos de yoga y otros de autoayuda.

Obsesivo compulsivo. Es gente que siente angustias psíquicas. Por eso les gusta controlar lo que los rodea para sentir seguridad. Son extremadamente limpios y cuando tienen tareas, la repiten muchas veces para que queden perfectas. Tienen un escritorio casi aséptico. El antibacterial es un elemento esencial para estas personas que necesitan sentirse limpios todo el tiempo.

La primera tarea realizan cuando llegan a su lugar de trabajo es limpiar su escritorio. Seguirán con el teclado, el mouse, la pantalla, el teléfono, el asiento, los lápices. Sacará todos los objetos de los cajones y gavetas para limpiarlos uno por uno. El ambientador y una vela aromática le darán otro aspecto a su lugar de trabajo. El reloj es su mejor amigo y entre más grande mejor, porque tiene que llegar en punto a todas partes y está obsesionado con el paso del tiempo. Por eso también tiene en su mesa un calendario marcado con los cumpleaños, y fechas importantes en las que tiene citas y entrevistas. Puede ser fumador y masca chicle constantemente.

Cada elemento que está en su escritorio esta milimétricamente medido, cosa que si le cambian de lugar algo, automáticamente se dará cuenta y le molestará y se podrán transformar en pasivos- agresivos, o en explosivos. Todas las fotos de su escritorio son hechas en estudio. No se siente a gusto con las poses naturales y siente que el estudio es sinónimo de perfección.

Sus cuadernos son cuadriculados, porque le permiten tener el control de cómo está cada cosa en el espacio. Sin importar de qué son sus libros, todos son del mismo tema y sus cuadros del mismo artista, porque es obsesivo. Cuando se obsesiona con una cosa no la deja más. Es posible que tengan música y esta sea también del mismo artista.

Esquizofrénico. Es una persona a la que se le empieza a desboronar la realidad. Es obsesivo y paranoico. Piensa que hay una conspiración contra él, o que alguien lo está robando y por eso, le dedica mucho tiempo a resolver esas cosas. Son muy inteligentes casi genios. Tiende a tener alucinaciones, su cerebro crea gente para relacionarse con ellos. Sus libros tienen temas como los de la teoría de la conspiración, extraterrestres, las torres gemelas o el Código de Da Vinci.

Tiene pocas fotos en las que está solo y parece como si estuviera abrazando a alguien. Habla solo, come solo y prepara su almuerzo o lo trae de su casa, para evitar que alguien le ponga algo en la comida. Su maletín es de alta seguridad con candado de clave, y carga con muchas llaves, porque mantiene todos sus cajones cerrados. Cuando habla por teléfono, baja la voz para que nadie se entere de lo que dice y al mismo tiempo, hace algoritmos en algún cuaderno, que solo él entiende. Y el único elemento relevante para esta persona en su escritorio, es un reloj con alarma que le indica cuando tiene que tomarse su medicamento.

Ciclotímico. Sufre de trastorno bipolar, es decir que cambia rápidamente de humor. Unas veces está feliz, otras se deprime y en otras se pone histérico, sin alguna razón lógica.
Su escritorio esta dividido en dos. Por un lado, tiene fotos del perro que se murió y fotos de ex novios o ex novias. Posee alguna planta que no necesita mayor cuidado, aunque también puede tener un florero con flores secas. Probablemente su música sería melancólica. Cuando está depresivo, se mueve poco, mira al infinito, llega con ojeras y se ve triste. Pero el día siguiente su animo seguramente cambia y llega excesivamente feliz, hiperactivo y saltando por todas partes.

Sus objetos constantemente cambian según su estado de animo, aunque podría tener un escritorio empolvado, desordenado y con algunos paquetes de chocolates y dulces vacíos. La pared está decorada con poemas escritos por él. Una caja inmensa de pañuelos es el objeto más usado por el ciclotímico.

Cuando llega feliz, tiende a ser un poco maniaco, muy parecido al histriónico, porque es extremadamente energético y no puede parar de moverse. En el otro lado de su escritorio, puede tener lápices de colores y muchas revistas.

Creativo. Tendría una caja de colores, otra de marcadores un stand especial con tijeras, borrador, lápices, pinturas, papel, cartulina, cinta, grapadora, pegante, pinceles y muchas revistas de moda, política, economía y turismo. Nunca le faltaría su cámara de fotos digital y un computador Mac.

El creativo seguramente peleó con todas las personas de la oficina para tener su espacio al lado de una ventana. Cuadros y fotos de diferentes artistas decoran su recinto, pero como los creativos pueden diseñar, pintar y dibujar, ponen todos los dibujos hechos por ellos como grandes trofeos de exhibición.

También se encuentra un corcho con todas las fotos de sus amigos, familiares, enamorados, mascotas y paisajes, aunque en el otro lado van a tener la pared llena de papelitos con recordatorios, teléfonos, y cosas pendientes por hacer. Lo que más impacta de esta persona es que todas las cosas las alteran y le ponen su sello personal, por ejemplo marca su silla, llenan de adornitos el celular y hace sus propios cuadernos.

Probablemente si heredó la mesa del explosivo, el creativo se encargaría de reparar todos los daños de estos y se las arreglaría para ambientar su espacio, así este sea muy pequeño y poco acogedor.

Por lo general tiene piezas de celulares, computadores y radios desarmados porque son un desastre con la tecnología y dañan todo lo que tocan. Su escritorio es un caos completo, porque son desordenados y al llegar por la mañana ponen todo en la mesa: la maleta, el saco, los papeles, la agenda abierta, los esferos y algo de tomar.

Narciso. Tiene todos sus títulos, premios, diplomas habidos y por haber puestos en la pared de su oficina. Los cuadernos, agendas, bolígrafos y su billetera y cartera están membreteados con su nombre y son de marca. Tiene un espejo puesto al lado de la computadora que le permite ver cualquier imperfección en su peinado y maquillaje. En su biblioteca se destacan libros, tesis y artículos específicamente escritos por él, pero también tiene otros libros que llenan su biblioteca.

Pero en su único cajón, guarda bajo secretamente los trabajos en los que no le ha ido bien. Probablemente va a tener un mapamundi para que cuando alguien entre a su oficina el los pueda descrestar mostrándoles en qué partes del mundo ha estado. Sobre su escritorio siempre habrá catálogos de tiendas importantes que dan la sensación de que esperan a que él decida cuál será su próxima compra.

Generalmente sus portarretratos son de plata y sale con sus papás y sus amigos aunque, el tiene que estar siempre en el centro de la foto y se destaca por su apariencia perfecta.
Sobre su escritorio tiene las llaves de su auto. Un iPod Touch y el BlackBerry ultimo modelo.

Tiene un tarjetero para sus tarjetas, que son uno de los gastos grandes de la oficina porque las reparte hasta a cualquiera que le dirija la palabra. No toma café en la taza normal, porque el trae su propio mug. Cuando no lo usa, compra una o dos botellas de agua que deja en su escritorio todo el día. Al final de la jornada laboral los narcisos hacen algún deporte, por lo cual tendrán en un rincón de su escritorio una maleta grande con la ropa con la que irán al gimnasio y objetos como raquetas de squash, o los palos de golf.

20-jun-2009

Llevemos la vida a donde deseamos"

Hoy tomémonos un ratito para pensar en nosotros mismos.

¿Qué esta haciendo? ¿A dónde quiere ir?La mayoría de las personas, no saben donde van, viven el día a día, solo para sobrevivir. Si, así es, no viven, SOBREVIVEN!

¿Eso le esta ocurriendo a usted? ¿Esta triste porque no llega a cumplir sus sueños? No tiene por que encontrarse así, usted puede tomar el control de su vida y llegar allí donde usted desea.

Piense en lo que usted hace en este momento en su vida: ¿Esta donde desea? ¿Esta consiguiendo lo que tanto soñó? Si no es así, ¿Qué piensa hacer al respecto? ¿va a vivir el resto de su vida deseando sin nunca llegar?

Tome el control de su vida. Llévela al MAXIMO. Disfrute hacer la diferencia. Ayude a otros y ayúdese a usted mismo.No tiene porque estar sola/o y deprimida/o. La vida no tiene por que ser así.Cuando somos niños, tendemos a imaginar las posibilidades ilimitadas que tenemos. Somos felices y creativos, soñamos con grandes cosas.

Pero a medida que crecemos, nos vamos degradando día a día, nos vamos despojando de nuestros sueños y nos volvemos mediocres.Nunca dejamos de soñar, pero si dejamos de hacerlos realidad. Al crecer, dejamos de creer que es posible llevar esos sueños a la realidad.

Ahora yo pregunto: ¿Si cuando éramos chicos podíamos hacer realidad nuestros sueños, nos creíamos capaces de hacerlo todo, que ha cambiado ahora?

Considero, que al contrario, al crecer, tenemos mas oportunidades de poder hacer realidad todo aquello que deseamos.Imagine, sólo por un momento, que usted puede llevar su vida al máximo: ser todo aquello que usted quería ser y hacer todas las cosas que usted alguna vez quiso. Sólo imagínelo por un momento.

La elección es suya. Puede continuar haciendo lo que esta haciendo, resignándose a una vida sin expectativas, sin sueños; o puede agarrarse de la oportunidad de ser el mejor y llevar su vida a donde desea.


Fuente: http://exitopersonalhoy.blogspot.com/2009/06/mensaje-del-dia-llevemos-la-vida-donde.html

Ese objeto llamado libro


Por: ROLANDO CRUZ GARCÍA


A los profesores específicamente, y a los padres de familia especialmente, nos corresponde promover el hábito de la lectura y proveer a nuestros niños y jóvenes de textos valiosos, de libros que les despierten el interés, que les permitan la comprensión, que les lleven a la reflexión, que les promuevan el pensamiento crítico; pero sobre todo, que les posibiliten maravillarse con las extraordinarias imágenes y evocaciones que nos regalan la lectura y los libros. Por esto es fundamental reflexionar acerca del libro, considerado el material escrito por excelencia; ese objeto tan familiar y tan cotidiano, sobre el que pocas veces nos detenemos a pensar.


Tanto para los autores, editores, críticos y bibliotecarios, como para los lectores, es indispensable revisar sus antecedentes históricos, sus fundamentos teóricos, su estructura, etc., con la finalidad de conocerlo más de cerca. Ya ni hablemos de la trascendencia del tema que aborda el libro, existen tantas y tan variadas temáticas, que nos perdemos en la cantidad de libros que podemos encontrar; lo importante es que los leamos para poder sugerirlos como lectura valiosa.

Es indiscutible la importancia del conocimiento acerca de la evolución técnica y tecnológica del libro, sobre todo en el acercamiento a este maravilloso artefacto, considerado como el objeto más sui géneris de la producción humana.

Las particularidades de los textos provienen de reconocer que existen al menos tres modalidades o áreas de estudio del libro: la primera se enfoca hacia el libro como transmisor o atesorador del conocimiento humano acumulado a través de su historia. Desde este punto de vista, el libro se convierte en el objeto de estudio de semiólogos (que estudian los signos utilizados en un libro), filósofos y hermeneutas (interpretadores de textos), que han tratado de explicar esa memoria social en términos de la información transmisible a partir de los escritos encerrados en los libros.

Otro acercamiento al libro como transmisor de conocimiento o cultura es desde la perspectiva gnoseológica (teoría del conocimiento), protagonizada por los bibliógrafos, que han investigado y compilado todas las fuentes escritas en las diferentes esferas del conocimiento y la práctica del hombre; es por ello que ahora existen dos disciplinas que se derivan de la citada perspectiva: la bibliografía y la bibliotecnología, esta última encargada del registro, clasificación y ordenamiento universal del los libros. La segunda gran área de estudio del libro es la que lo asume como portador de la escritura, como soporte o medio material de la comunicación escrita, es aquí donde se estudia al libro como fenómeno sociocultural o filológico (Filología: ciencia que estudia la lengua y la literatura de un pueblo, a través de sus textos escritos). Filológicamente, estos estudios pueden darse desde una perspectiva idiomática (característica de un idioma), como por ejemplo la lingüística. O bien, desde una perspectiva estética (estudio de la belleza y el arte), como son los estudios literarios; además en este campo de estudio se incluyen la historia y la sociología del idioma y del libro.

Una tercera manera de acercarse al estudio del libro es aquella más centrada en su análisis y comprensión como un fenómeno peculiar que como el simple portador de la lengua y la literatura. Este nuevo enfoque da lugar a un campo disciplinario llamado bibliología, que estudia el sistema integrado por la producción, circulación y consumo de libros, en el que intervienen la totalidad de sus componentes: el autor, el editor, el impresor, el librero o bibliotecario, el libro mismo (como producto), y el lector (como consumidor). Este enfoque sistémico, que nos permite estudiar al libro como un sistema completo y complejo y es muy útil para analizar al libro desde el autor (proceso de creación), el editor (proceso de producción), el impresor (proceso de reproducción), el librero o bibliotecario (proceso de difusión) y finalmente el lector (consumidor final). Este último componente del sistema es el que nos obsequia la retroalimentación, con la que se establece la comunicación escrita. Cuando el autor genera su proceso de creación, establece una comunicación diacrónica (no simultánea, que se desarrolla a lo largo del tiempo), una comunicación escrita con un número indeterminado de lectores anónimos, con los que se vinculará teleológicamente (es decir con una finalidad) y de manera por demás explícita.


Mención aparte merece el editor, que con su proceso de producción de textos nos permite acceder al mágico mundo de los libros; sin su valiosa función simplemente no sería posible la lectura. La importancia del editor es indiscutible, pero desgraciadamente todavía hoy es considerado como un auxiliar anónimo del autor.

Aprovecho para enviar un afectuoso saludo, un amplio reconocimiento y mi más sincero agradecimiento a los señores editores de El Siglo de Torreón, sin cuya labor no sería posible comunicarme por escrito con todos ustedes mis lectores. En la siguiente entrega, las funciones del editor, del impresor y del bibliógrafo.

"Apaga la televisión y enciende un libro".
Anónimo popular


18-jun-2009

¡Cuando los entrevistadores atacan!


Por: Caroline M.L. PotterYahoo! HotJobs

La entrevista es sin lugar a dudas la parte más importante de la búsqueda de trabajo. Su red de contactos y su currículum vítae tal vez le ayuden a poner un pie adentro de la compañía, pero tiene que desempeñarse de forma sobresaliente en la entrevista para obtener el empleo. Sin embargo, ¿qué sucede si su entrevistador es -¡ay!- cruel o mordaz?


Siga leyendo para conocer los consejos brindados por expertos en la búsqueda de trabajo y aprender la forma de esquivar los ataques -y de saber cuándo es el momento de retirarse.

1. No pierda la calma. Roberta Chinsky Matuson, mentora de búsqueda de empleos en Human Resource Solutions, sugiere, "tome un momento para recuperar la compostura. Entonces, simplemente responda lo que le preguntaron usando un tono calmado. A la larga, la persona dejará de ser tan hostil, particularmente si usted responde de una forma que no le permita echar más leña al fuego".

2. Tenga cuidado con lo que dice. "No permita que el tono de un entrevistador lo altere tanto como para decir cosas de las que podría arrepentirse después. Recuerde que las redes de contactos en las empresas son numerosas y expansivas y que su respuesta o conducta negativa en una entrevista podría tener repercusiones duraderas en círculos más amplios", indica Justin C. Honaman, profesionista de procesos y tecnología de negocios estratégicos.


3. No pierda la confianza en sí mismo. Stephen R. Balzac, presidente de 7 Steps Ahead, una empresa de desarrollo organizacional, explica, "entre más confiado se sienta, más fácil será operar bajo la suposición de que no le están diciendo la cosas por malicia. Eso le da espacio para preguntarle al entrevistador si pasa algo malo o si no es buen momento para hablar. Con frecuencia, lo que parece ser hostilidad se debe a algo completamente distinto: el entrevistador tal vez está distraído, o molesto por otra cosa, o se enfrenta a una fecha límite muy cercana, etc. En un caso, el hijo pequeño de un entrevistador estaba sumamente enfermo y cuando se le ofreció la oportunidad de volver a programar la entrevista, la aprovechó de inmediato".


4. Busque conocer a a su entrevistador. "Si a un potencial jefe nuevo se le está saltando una vena, haga preguntas directamente relacionadas con el entrevistador, como, '¿cuánto tiempo ha estado con la compañía? ¿Qué papel desempeñaba cuando comenzó? Cuénteme cómo es que ha ido ascendiendo de puesto'", aconseja Angela Lussier, consultora de carreras en 365 Degrees Consulting. "Si logra que la persona hable sobre sí misma, rápidamente puede convertir el rugido de un león en el maullido de un gatito".


5. Aborde el problema. "Lo mejor que puede hacer alguien cuando se enfrenta a un entrevistador hostil es hacer una pausa y preguntar si ha hecho o dicho algo para alterar o irritar a la persona que realiza la entrevista. Por lo general, la gente no se da cuenta de que está dando una impresión tan desagradable y rápidamente ajusta su comportamiento cuando la cuestión es planteada con tacto", sugiere Donna Flagg, experta en el lugar de trabajo y fundadora de The Krysalis Group, una firma de consultoría para negocios y administración.


6. Recuerde que podría ser una prueba. "Tal vez sólo lo están poniendo a prueba -para ver cómo maneja la presión o cómo lidia con ciertas circunstancias. Quieren saber si permanece tranquilo y sereno, o si lo que ocurre lo altera y afecta su proceso de toma de decisiones y sus acciones. Muchas veces, estas situaciones surgen en los negocios, así que sin que usted lo sepa, podrían estar poniéndolo en una especie de escenario de juego de roles", revela Bruce Powell, socio administrativo con la empresa de reclutamiento ejecutivo IQ Partners Inc.


7. Dele un giro a los ataques. Marlene Caroselli, experta en entrevistas y autora de "Hiring and Firing", sugiere, "emplee la técnica del 'giro total'. Gane tiempo al revirarle la pregunta al entrevistador. Por ejemplo, le dicen, 'necesitamos a un candidato excepcional para este puesto. A juzgar por lo que he escuchado hasta el momento, no hay nada excepcional en usted'. Su respuesta dándole un giro a la pregunta sería, '¿puede decirme que es tan excepcional sobre el empleo que únicamente se necesitan las habilidades más inusitadas?".


8. Sonría y sopórtelo. "Si un entrevistador es así de grosero, probablemente ahuyentará a otros candidatos buenos. El único objetivo para usted es llegar al siguiente paso. Descubra cuál es y si puede alcanzarlo", aconseja la especialista de comunicación en lugares de trabajo Linda Swindling.


9. Váyase. Rachel Ingegneri, experta en recursos humanos y autora de "Ten Minutes to the Job Interview", dice, "si un entrevistador es hostil hasta el grado de crear temor o posible daño físico, yo sugiero que el candidato abandone educadamente la sala o el área en la que se encuentra y hable con alguien de más autoridad (una recepcionista o secretaria podría brindarle esa información). Si no hay alguien más con quién hablar, abandone el lugar tan pronto como sea posible. Si las tácticas hostiles dan la impresión de ser la norma, ese no parece ser el tipo de lugar en el cual querría estar empleado".


10. Cierre con broche de oro. "Termine la entrevista de forma enérgica", declara Lauren Milligan, fundadora de ResuMAYDAY.com. "Diga, 'estoy muy interesado en este puesto y le agradezco sinceramente por su tiempo y sus conocimientos el día de hoy. Si soy elegido para continuar en su proceso de reclutamiento, ¿tendré la oportunidad de entrevistarme también con otros gerentes?'. Esto muestra que usted pudo esquivar la mala actitud y que está ávido de más interacción. En estos tiempos, sólo los fuertes sobreviven, ¡así que no permita que la mala actitud de alguien lo saque de la competencia!".


16-jun-2009

Técnicas de lectura rápida


Una buena velocidad lectora proporciona una visión global del texto y mejora la capacidad de comprensión.

Al contrario de lo que se pueda pensar, leer con excesiva lentitud puede dificultar la comprensión de un texto, puesto que la velocidad lectora está relacionada de forma directa con la lectura comprensiva. Corregir errores como la vocalización, la regresión o los movimientos corporales mientras se lee y aplicar distintas técnicas de lectura pueden ayudar mejorar la habilidad lectora de cada uno.

Por MARTA VÁZQUEZ-REINA

"Un buen lector no lee palabra por palabra sino que agrupa las palabras". Ésta es una de las primeras pistas que aporta Maurice Guidici en su manual de 'Entrenamiento para la lectura rápida y eficaz' para comprender por qué leer a mayor velocidad es más efectivo que leer lentamente. La teoría que avala esta idea se centra en que el "lector rápido", que es capaz de abarcar más palabras de una vez, capta la información de un texto de forma global, consiguiendo de esta forma leer ideas, no palabras, lo que le lleva a una comprensión más eficaz de lo leído. Sin embargo, el "lector lento", al leer las palabras de una en una, debe esforzarse más para enlazar los significados y alcanzar así una idea genérica del contenido de la lectura. Como bien afirma Mª Teresa Bofarull en su libro 'Comprensión lectora: el uso de la lengua como procedimiento', "la velocidad lectora no es adecuada cuando su lentitud hace que se pierda el recuerdo de las palabras que se acaban de leer, lo que hace difícil dar sentido a las frases y establecer relaciones entre ellas".

La velocidad de lectura de cada uno debe adaptarse siempre al tipo de texto y a la finalidad por la que se lee.

Sin duda alguna, cuando se habla de rapidez lectora ésta debe ir unida a la lectura compresiva, no sirve de nada ser capaz de leer de forma veloz un texto si después no somos capaces de explicar lo que hemos leído. Por eso, la velocidad de lectura de cada uno debe adaptarse siempre al tipo de texto y a la finalidad por la que se lee; es decir, no es lo mismo leer un texto complejo de un manual que se debe estudiar para un examen que un sencillo artículo de una revista que se lee por entretenimiento. Es importante antes de comenzar a leer un texto determinar cuál es el propósito de la lectura para fijar así la velocidad más adecuada.

Técnicas de velocidad

La lectura continuada permite ampliar de manera significativa el vocabulario, imprescindible para que la velocidad de lectura sea mayor.

Para conseguir alcanzar una adecuada velocidad lectura hay que partir de unas premisas básicas. En primer lugar, lo más importante es leer y leer, cuanto más y más variado mejor; sólo de este modo, con la práctica, se obtiene un buen hábito que permita leer de forma rápida y eficaz. Asimismo, la lectura continuada permite ampliar de manera significativa el vocabulario, imprescindible para que la velocidad de lectura sea mayor. Por otra parte, la concentración juega un papel fundamental en el ritmo de lectura, por eso, hay que intentar leer siempre en un entorno sin distracciones en el que el lector pueda concentrarse fácilmente.

Además de estas premisas, hay también una serie de técnicas para aumentar la velocidad de lectura que han sido experimentadas en muchas ocasiones y se ha comprobado su efectividad:

Técnica de las tres paginas: ésta es una de las técnicas para incrementar la rapidez de lectura más eficaces. Para llevarla a cabo, lo primero que se debe hacer es seleccionar tres páginas consecutivas de un libro; la primera de ellas se ha de leer al ritmo normal de lectura que se suela utilizar, la segunda hay que intentar leerla a la mayor velocidad posible, aunque no se comprenda o entienda nada, y la tercera y última página se lee asimismo lo más rápido que se pueda, pero esta vez intentando comprenderlo todo. Con la repetición continuada de esta técnica el lector puede comprobar como cada vez aumenta más su velocidad lectora.

Técnica de la postal: este sencillo sistema tan sólo requiere un texto y una cartulina o postal. La técnica consiste en situar la postal debajo de la primera línea del texto e ir bajándola línea a línea a medida que se avanza en la lectura hasta finalizar la página, intentando incrementar la velocidad lectora mientras se progresa en el texto. Este método está concebido como una forma de ampliar el campo visual, pudiendo captar de una vez todas las palabras de cada línea.

Skimming: literalmente esta técnica se traduce por "descremar", y aplicada a la lectura significa prescindir de aquellas palabras que no son necesarias para comprender un texto; es decir, con este método el lector debe intentar mediante una lectura rápida captar las ideas fundamentales de un texto pasando la vista por todas las palabras, pero interiorizando tan sólo aquéllas que afectan al significado y desechando otras "inútiles", como pueden ser en algunos casos artículos o adverbios que actúan como recursos ornamentales.

Errores de la lectura

¿Vocaliza mientras lee?, ¿pasa el dedo por las líneas? Si es así, debe saber que esos hábitos y otros que se suelen utilizar de forma sistemática entorpecen de manera significativa la velocidad lectora de un texto. A continuación, detallamos algunos de los errores más frecuentes que se comenten mientras se lee recogidos por Juan Carlos Garelli en 'Método de lectura veloz' y Richadeau en su 'Método de lectura rápida'. Evitarlos es el primer paso para conseguir una lectura eficaz.

Vocalizar: la mente funciona más rápido que la boca, por tanto, si a la vez que leemos vocalizamos las palabras retrasamos la velocidad de lectura. Una buena manera de evitar esta mala práctica es introducir durante la lectura un lápiz o bolígrafo entre los labios para impedir la vocalización.

Subvocalizar: en ocasiones, aún sin mover los labios se repiten mentalmente las palabras que se leen, provocando de esta forma el mismo retraso que con la vocalización. Intentar captar las ideas, no las palabras puede ser un buen método para erradicar este hábito, al igual que incrementar de manera forzosa la velocidad de lectura.

Regresiones: volver una y otra vez sobre el texto leído ralentiza la lectura de forma significativa; es importante evitar las regresiones limitándolas a cuando sean estrictamente necesarias porque no se haya comprendido la totalidad de un párrafo completo.

Movimiento: los movimientos de cabeza y cuerpo mientras se lee pueden provocar que se pierda la vista del texto y se pierda de ese modo el ritmo de lectura. Hay que intentar limitarse al movimiento ocular sobre el texto.

Guiarse con el dedo: utilizar un dedo o un lápiz para guiar o direccionar la lectura constituye un habito de apoyo que, aunque en un principio puede ser eficaz para adquirir un hábito de lectura rápida, si se abusa de él puede llegar a ralentizarla.

Fuente: http://www.consumer.es/web/es/educacion/otras_formaciones/2009/06/12/185923.php

    El desafío de certificar


    La ISO 9001:2000 Aplicada a bibliotecas, unidades de información y otras organizacionesCon modificaciones ISO 9001:2008
    Silvia Texidor





    "Se habla en forma permanente de calidad, calidad total, gestión de la calidad, ISO 9001, certificación, etc. estas menciones van generando interés por certificar, aún sin saber concretamente de que se trata. Es entonces que comienzan los interrogantes: ¿qué es la certificación? , ¿es una moda?, ¿es una necesidad?, ¿es una conveniencia? Estas y muchas otras preguntas se hacen quienes se enfrentan a tomar la decisión de transformar de manera profunda el modelo de gestión de su organización por uno más moderno y con proyección internacional.

    Las normas siempre son áridas, contienen y desarrollan un lenguaje muchas veces críptico y son eminentemente teóricas, sólo en el momento de bajarlas a la praxis comienza su accesibilidad aunque no exenta de alguna dificultad de implementación.

    El haber transitado por las diferentes etapas que presenta la implementació n de un SGC bajo la norma ISO 9001:2000 permitió comprender lo que en un primer momento se presentaba como de difícil abordaje, concretar la transformació n y lograr la certificación.

    La obra está organizada en tres partes que contienen diferentes capítulos.

    La parte I (cap. 1-4) introduce brevemente y de manera conceptual en el tema de la calidad sin pretender profundizar en el mismo dada la existencia de obras valiosas sobre esa temática; desarrolla una reseña histórica sobre las teorías de la calidad y los orígenes de la normas ISO 9000.

    En la parte II (cap. 5-9), la más extensa, se aborda el tema concreto de la norma ISO 9001:2000 sus características y componentes para implementar un sistema de gestión de la calidad acorde con la norma.

    En la parte III (cap. 10-12) se identifican las etapas y los actores que intervienen en la implementació n de un SGC bajo la norma ISO 9001:2000, estos últimos no siempre incluidos en las obras que tratan el tema.

    Este libro pretende despejar dudas sobre el significado de la ISO 9001:2000, su aplicación y especialmente sobre la certificación. Si bien está orientado a las bibliotecas y otras unidades de información puede ser útil para otras organizaciones de servicios que transiten el camino de la certificación.

    15-jun-2009

    La lectura en tiempos del Zapping


    Por Néstor García Canclini


    Desde fines del siglo pasado una rutina de la vida académica es quejarse de los estudiantes que no se relacionan físicamente con los libros sino con fotocopias de capítulos aislados. Ese modo de reproducción suele omitir el índice y la portada, que darían una idea del conjunto, y a veces hasta se esfuma el nombre del autor. En los últimos años la desconfianza hacia las fotocopias, hacia ese grado xerox de la lectura, como lo llamó Carlos Monsiváis, va agregando otra sospecha: ¿los alumnos leyeron los libros que mencionan o pescaron citas en Wikipedia, o directamente imprimieron una monografía que flotaba en la web y quizá hasta la entregaron al profesor sin leerla?

    Como antropólogos no podemos simplemente escandalizarnos. Nuestra profesión exige describir los hechos – aunque nos gusten tan poco como la antropofagia o la jibarización de cabezas – y tratar de entender por qué suceden, qué sentido revelan cómo parte de una sociedad. Tuve oportunidad de dirigir una tesis de doctorado dedicada a los hábitos de los alumnos de la Universidad Autónoma Metropolitana, en la cual su autor, Adrián de Garay, cuenta que al visitar las casas de los estudiantes comprobó que sus bibliotecas se componían a menudo sólo de fotocopias engargoladas. En dicho estudio advertimos que ese modo fragmentario de acceder al conocimiento y organizarlo tiene relación con el nivel económico y con el dato de que muchos estudiantes universitarios son en México el primer miembro de la familia que trasciende la educación primaria.

    Pero antes de hablar de los procedimientos que utilizan los estudiantes para informarse y aprobar las materias, quiero traer un testimonio en el que podemos comenzar a ver que las maneras de leer de los profesores no son tan distintas de las habituales en los alumnos.


    Comienzo con un relato de mis no lecturas antropológicas para acreditar mi autoridad sobre el tema. Cuando llegué a México, en agosto de 1976, mi formación había sido en filosofía. Fui profesor de antropología filosófica en Argentina: en esos cursos había enseñado obras de Lévi-Strauss, Edmund Leach y otros antropólogos que sí había leído pero atendiendo más a su interés teórico. La mayor parte de la bibliografía antropológica canónica era para mí un conjunto de referencias en textos de esos antropólogos y de filósofos como Maurice Merleau Ponty y Paul Ricoeur. Mi primer trabajo en México fue en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, dónde gané una plaza para dictar cursos de clases sociales y metodología de las ciencias sociales. Para el curso de metodología, me servía lo que había aprendido al estudiar epistemología, pero ya mi formación en clases sociales era peculiar porque, salvo en dos cursos de sociología, el resto de mis profesores argentinos, bastante conservadores, no enseñaban marxismo. Leí a Marx, a Gramsci y Althusser junto con mis compañeros de generación y los comentábamos entre nosotros.

    Sabemos por investigaciones antropológicas, cómo las de Howard. S. Becker sobre los hábitos de los estudiantes, que éstos aprenden tanto de sus profesores como de sus compañeros. Al llegar a México y comenzar a hacer trabajo de campo en Michoacán con los alumnos de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, advertí en qué grado los profesores también aprendemos de los alumnos: no sólo porque ellos tenían más información que yo sobre la revolución, los cristeros y las artesanías y fiestas que nunca había visto, sino porque ya habían leído a autores como Manuel Gamio, Gonzalo Aguirre Beltrán y Guillermo Bonfil. Mientras yo daba clases sobre esos antropólogos al día siguiente de leerlos y me basaba en fuentes secundarias para hablar de obras que todavía no conocía, ellos las habían consultado para otras materias. Este aprendizaje recíproco ha continuado hasta el seminario de posgrado sobre Estética y antropología, que dicté en la UAM en el verano de 2008, al que los alumnos trajeron textos y videos hallados al navegar por Internet y me revelaron contrastes entre James Clifford y Nathalie Heinich, entre la posproducción en el arte y la antropología posmoderna.

    Uno puede sentir culpa, o al menos inseguridad, al no haber leído libros que un profesor debe conocer. También es posible ir un poco más allá y preguntarse si el privilegio de la cultura escrita puede sostenerse después de que la industrialización de las imágenes y la comunicación mediática modificaron el lugar de los libros como vía única para la circulación del saber.

    Puede ocurrir que nos atrevamos a desafiar los hábitos xerox o los hábitos scanner de los alumnos y anunciemos al comienzo del curso que hay dos libros centrales en la materia, que harían bien en comprar, y hasta incluyamos un libro propio con la secreta esperanza de que la autoridad del profesor incite a tenerlo. Cuando luego comprobamos que apenas un 10% trae el libro a clase y el resto maneja fotocopias, quedan tres posibilidades: a) dudar de nuestra autoridad como profesores; b) prestar a los alumnos el propio libro y los de Clifford Geertz, Arjun Appadurai y Claudio Lomnitz, o darles uno mismo las copias, con lo cual nos autopirateamos y pirateamos a los autores que más apreciamos; c) repensar si el descalificador nombre de piratería es apropiado para designar nuevos procesos de reproducción y circulación del conocimiento.

    Los empresarios de las editoriales, como las grandes productoras de discos y películas se enfurecen con esta aplicación de las nuevas tecnologías y propugnan, casi siempre inútilmente, que se repriman los usos que ellos juzgan ilegales. Sólo unos pocos editores tratan de repensar su oficio considerando las recientes técnicas reproductivas y su vasta socialización, las mutaciones radicales en los hábitos de comunicación y apropiación de la cultura. La cuestión de la llamada piratería no se limita a si se respeta la propiedad intelectual. Aquí quiero concentrarme en cómo los nuevos modos de acceder a los libros y las imágenes condicionan nuestras tareas como profesores y como alumnos.

    Una historiografía menos ingenua sobre la lectura, como la practicada por Roger Chartier, revela que la articulación entre los distintos modos de leer, y otras formas orales y visuales de llegar al saber, tienen lejanos antecedentes, menos pulcros que los seleccionados por esa aristocracia letrada que colocó en los hábitos de lectura de libros, de libros completos, la clave de la educación legítima.

    Para una historia de la no lectura

    En 2007 se publicó en París un libro de Pierre Bayard, Cómo hablar de libros que no hemos leído. Profesor de literatura francesa en la Universidad de París VIII y psicoanalista, reconoce que a veces se ve en la necesidad de comentar libros que no conoce y cuya lectura es juzgada obligatoria en los círculos donde se mueve. Él sabe que no todos los profesores que enseñan Proust o Joyce los han leído completos. ¿Se debe sentir culpa por eso?

    Bayard clasifica los libros en cuatro categorías: “L” indica “livres inconnus” (libros que desconoce); “LP”, “livres parcourus” (libros que hojeó); “LE”, “livres dont j’ai entendu parler” (libros sobre los que escuchó hablar), y “LO”, “livres que j’ai oubliés” (libros que ha olvidado). El Ulises, de Joyce, se halla para él en el grupo de los libros que no ha leído, pero es capaz de situarlo en su contexto literario, como una nueva versión de la Odisea, que refiere el fluir de la conciencia y se desarrolla en Dublín durante un solo día. En sus clases, esos conocimientos indirectos le permiten citarlo.

    Bayard se ampara en la evocación de no lectores ilustres. Por ejemplo, Paul Valéry, quien en un artículo de homenaje a Marcel Proust, poco después de la muerte del novelista, escribió: “A pesar de que apenas conozco un solo tomo de la gran obra de Marcel Proust, y que el arte del novelista me resulta casi inconcebible, soy conciente, sin embargo, por ese poco de su En busca del tiempo perdido, que he tenido el placer de leer, qué pérdida excepcional acaban de sufrir las letras con su muerte” (Bayard, 2008:35)

    Otra situación que fomenta equívocos: un libro que se ha leído y se ha olvidado por completo ¿puede considerarse un libro leído? Bayard cita a Montaigne, quien ostentaba ser olvidadizo con los libros de otros y con los propios: algunas personas le recordaban fragmentos que él no conseguía reconocer como parte de su escritura. La “deslectura”, según Bayard, muestra la experiencia de leer como ganancia, y, en ocasiones, como parte de un proceso necesario de pérdida, en el que comprendemos que la cultura tiene que ver con la ampliación de la sabiduría y con la necesidad de seleccionar y olvidar.

    Como psicoanalista, desliza que leer libros es, además de informarnos y entretenernos, tratar con aspectos de nosotros mismos que sirven para asegurarnos de nuestra coherencia interna, en situaciones estresantes donde el narcisismo es desafiado. Como profesor, intenta que los lectores nos desembaracemos de la concepción represiva de la cultura letrada impuesta por la familia y las instituciones educativas. Relativizar los libros que leímos junto con los no conocidos evidencia que los libros no valen por sí solos y de un modo constante, sino como parte de conversaciones sociales.

    Podríamos agregar citas de lectores eruditos, que a la vez escribieron libros admirables, como Borges, quien afirmaba que “la lectura en la que no predomina el placer es inútil” y aconsejaba a sus alumnos tirar los libros que no les interesaban y no dejarse “correr por la fama del autor”(Borges, 1978). Borges también decía que la valoración de los libros comenzó a volverse problemática con la imprenta. En la Edad Media, “si un libro perduraba es porque valía la pena de ser copiado”(Borges, 1974). La imprenta, luego la industria editorial, y recientemente la subordinación al éxito mediático y comercial, favorecen la proliferación de libros efímeros, en su mayoría rápidamente prescindibles.

    Borges no llegó a conocer la brusca alteración que producirían en la relación entre escritura y difusión la computadora e Internet. Pero, como se ha dicho muchas veces, anticipó en sus ficciones las incertidumbres entre la realidad y representaciones textuales, la intertextualidad y los juegos de valor entre originales y copias, entre textos completos y citas, que se volvieron más frecuentes y visibles con las tecnologías de comunicación digital. Valoró que se leyera de diversas maneras, incluso fragmentos, y sostuvo que “un libro que quiere permanecer debe permitir una lectura variable, cambiante”.

    Una primera distinción que surge de estas intervenciones es la que podemos hacer entre la crítica a la “hipocresía generalizada sobre los libros efectivamente leídos” (Bayard, 2008:13) y la valoración de la lectura, incluso transitando textos complejos, si son motivos de interés y placer. Luego, pese al tono cínico – coqueto del análisis de Bayard y al aspecto de libro de autoayuda para comportarse en situaciones comprometidas, es claro que su objetivo principal es proporcionar a una teoría de la lectura una visión más sutil de “nuestro modo de relacionarnos con los libros” (Bayard, 2008; 15)

    Cómo leen los profesores, cómo leen los alumnos

    ¿Leemos ahora distinto que hace 15 años, cuando apenas comenzaban a difundirse los recursos de escritura y lectura en pantallas digitales? Cuando me pidieron una conferencia de la Universidad Autónoma Metropolitana para comenzar, en septiembre de 2008, los festejos por el 15 Aniversario del Posgrado en Ciencias antropológicas, me pareció que esta averiguación era un camino fecundo para entender qué estábamos celebrando. Envié cuatro preguntas a los profesores del Departamento de Antropología y a amigos de nuestro posgrado que enseñan en otras universidades de México y de otros países².

    1. ¿Qué diferencia encuentras en cómo leían tus alumnos hace 15 años y cómo leen ahora?
    2. ¿Qué diferencias hay entre como tú lo hacías entonces y en la actualidad?
    3. ¿Cuáles eran las motivaciones principales, los autores y temas de lectura entonces y ahora?
    4. ¿Quieres contar alguna experiencia particular significativa sobre este asunto?


    Todas las respuestas coincidieron en señalar contrastes entre las dos épocas. Los profesores de la UAM lo atribuyeron a la procedencia rural o suburbana de quienes llegan a la licenciatura, mayor en el pasado, a la deficiente formación de las escuelas secundarias y preparatorias, y al impacto de las fotocopias e Internet que favorecen la lectura fragmentaria.

    Sin embargo, conviene distinguir entre alumnos que “leen textos a conciencia” –sea en papel o en pantalla– y otros que navegan por la red más pendientes del uso pragmático para las clases: “exponen el texto apoyándose en un Power Point de su propia hechura. No toman nota, copian algunas frases del texto, buscan la foto del autor, de la fachada de la escuela donde hizo sus estudios e ilustran las ideas con imágenes de ballenas en peligro de extinción. Todo se resuelve en la pura oralidad. Si falla el equipo no saben qué hacer, el método es el fin en sí mismo”. Pero el mismo profesor destacó, como ejemplo de los que leen con interés personal y consistente, al grupo de estudiantes de antropología de la UAM que produce la revista bricolage o publica en ella: en el consejo editorial seleccionan razonadamente los materiales que reciben a partir de criterios de dictaminación que ellos generaron, discuten temas académicos, traducen textos, comparten el aprendizaje de herramientas de lectura y escritura. Ya el hecho de que los estudiantes tengan, como en muchas otras universidades, la iniciativa de editar una revista en papel indica confianza en la cultura letrada. El recurso a la búsqueda electrónica va, en este “aprendizaje horizontal” entre los alumnos, junto con la lectura critica y la reflexión.

    La observación de los cambios entre los estudiantes de hace 15 años y los actuales no permite aislar el factor tecnológico ni su efecto en la lectura. También se diferencian, dice una profesora, en que antes casi todas sus referencias eran televisivas; los estudiantes actuales van con frecuencia al cine o ven películas en versión pirata, algunos traen computadora portátil a clase y bajan textos e imágenes: “sus referencias se han multiplicado”. No obstante, dice la misma respuesta, “me sigue costando mucho que lean”. “Dan mucha mayor atención a las imágenes que a los contenidos” y “como están influenciados por la publicidad sus presentaciones en Power Point me recuerdan, en no pocas ocasiones, páginas de anuncios (por el tipo de fotos que utilizan, la manera de redactar)”.

    No se trata sólo de la oposición entre lectores y no lectores, sino de cómo se llega a la lectura y se la practica en un sistema educativo que siempre tuvo dificultades para asumir los desafíos de los medios audiovisuales y electrónicos. Muchos estudiantes universitarios pasan de televidentes a lectoescritores, otros de no lectores a internautas. Entre tanto, las escuelas primarias y secundarias, donde los maestros identificaban la cultura con los libros, nunca enseñaron a ver cine y televisión (salvo en países excepcionales como Francia), y juzgaban a esas pantallas como enemigas del aprendizaje. Un día vieron llegar las computadoras, donde coexisten lo escrito, lo audiovisual y lo digital. Las máquinas ofrecen integrados formalmente textos e imágenes, pero pocos alumnos aprendieron a vincularlos conceptualmente y desarrollaron una capacidad de síntesis que sólo pueden aportar los sujetos que usan las computadoras.

    Varios profesores distinguen entre las lecturas de estudiantes de licenciatura y las que hacen los de posgrado. Ambas clases de alumnos comparten la fluida relación con los recursos digitales, pero quienes están cursando maestría y doctorado leen con más dedicación los libros indicados y exploran textos complementarios. En un uso más amplio de la noción de lectura, se dice que utilizan la bibliografía para leer más incisivamente los acontecimientos culturales y políticos contemporáneos. En el caso del Departamento de Antropología de la UAM, cabe atribuir esta dedicación más extensa y penetrante a que la selección de los alumnos es más estricta para ingresar al posgrado que a la licenciatura y a que los estudiantes de maestría y doctorado cuentan con becas, con la condición de ocuparse de tiempo completo en sus estudios.

    Los entrevistados de otras universidades, que enseñan en Guadalajara, Buenos Aires, Madrid y Caracas, anotan cambios semejantes. Encuentran que también hace 15 años se accedía con dificultad y se escribía mal: trabajos de los alumnos “mencionaban autores como Marks, Bever, guerts y otros similares”, y asocian estas transformaciones erráticas de nombres y conceptos con la masificación de las universidades y su funcionamiento anónimo. Al mismo tiempo, ven que continúa intacto el entusiasmo con las grandes obras (uno de ellos lo llama “enamoramiento con los textos”), porque ayudan a experimentar el descentramiento cultural y prometen una comprensión completa y coherente. Alguien sostiene que la expectativa por comprender integralmente el mundo a través de las ciencias sociales permanece, pero con significado distinto: “a la pérdida de densidad teórica, se añade amplitud en la mirada”.

    No parece radicalmente distinto lo que registran los profesores sobre sus lecturas lejanas y las actuales. Los maestros de 40, 50 o 60 años también combinan papel y pantallas, casi siempre prefiriendo el libro o la impresión. Todos celebran la mayor disponibilidad de textos de diferentes países gracias a Internet, la compra vía Amazon y el creciente intercambio con colegas remotos. A la vez, todos señalan el fin de la lectura pausada; el peso absorbente de leer para publicar, por obligación, textos especializados (“últimas publicaciones de colegas, originales para revistas de las que soy dictaminador”, trabajos de los alumnos). Algunos sienten que no disminuyó su atracción por buscar en librerías y coleccionar libros, poseerlos para “trabajarlos a fondo”: una respuesta confía en este camino para “hacerme a mí mismo a través de un aprendizaje del mundo regulado por la lectura”. Se mantiene la disposición hacia la lectura “acumulable, tensionada, capitalizable”, aunque casi todos afirman leer varios libros “simultáneamente, en capítulos sueltos, sin llegar al final”, junto a artículos heterogéneos de autores que no se llevan bien.

    Dos modos de leer en tensión: una lectura lastrada por la necesidad de evaluar y ser evaluado, “donde queda poco espacio para el abandono, la erosión, la deriva”; al mismo tiempo, aceptan los placeres de la fragmentación, que a veces permiten revisitar, con nueva mirada, a los autores leídos del comienzo al final, haciendo fichas y esquemas. “Las revistas electrónicas e Internet dan la (para mí nueva) posibilidad de asomarse, por ejemplo, a la voz de Lévi-Strauss, en vivo, discurseando en francés ante la asamblea de la UNESCO. O descubrir en el J-Stor lo que contestaron Herskovits y otros antropólogos cuando les consultaron sobre la declaración universal de los derechos humanos. Esa vuelta sobre el pasado así permite poner cara y biografía a los Grandes Nombres de nuestros textos. Para quienes no pisaron sus universidades ni compartieron sus despachos, estos recursos on-line se han convertido en una fuente insospechada de familiaridad”.

    No sólo las maneras de leer de los profesores se asemejan a las de los estudiantes. Cambió la jerarquía: a comienzos de los años 90, la enseñanza de antropología era una tarea basada en “las recomendaciones de los docentes”, “actualmente, la oferta de conocimiento antropológico rebasa la demanda y obviamente cualquier recomendación. Cualquier estudiante puede estar mas actualizado (gracias a las herramientas electrónicas) que sus profesores”.

    ¿Dónde percibimos los mayores cambios entre los jóvenes y sus profesores, entre la manera de estudiar hace 15 años y la actual? Existen diferencias en la difusión lograda por las tecnologías digitales y en las destrezas con que las manejan generaciones distintas. Pero la alteración más patente documentada por esta breve indagación parece hallarse en el modo de concebir el conocimiento.

    A fines del siglo pasado, dice un profesor, “leía siempre simplemente un autor en contra de otro autor. Aprendí a leer a Marx contra Hegel, a Malinowski contra Marx, a Harris contra Shalins”. Otro sostiene que se esforzaba entonces por “armar ‘versiones-visiones’ completas de un tema, de un o una autora, bajo una lógica mucho más unidireccional”. Una tercera respuesta recuerda polémicas de los años 90 entre la perspectiva clásica de la antropología y la critica posmoderna, pero “había un cierto acuerdo en la manera en que se planteaba un tema de investigación, la relativa obligatoriedad de cierto tipo de trabajo de campo, el tipo de conclusiones a que se podía arribar”.

    En contraste, varios entrevistados hablan ahora de tres movimientos: por una parte, las lecturas se especializan y concentran en el objeto de investigación; por otra, la bibliografía necesaria para especializarse se abre a otras disciplinas: sociología, filosofía, economía, estética y literatura. Dice una antropóloga: “mis lecturas de antropología representan tal vez la tercera parte de todo lo que leo sobre el tema que me interesa”.

    Otro rasgo de los hábitos de la lectura de los investigadores es que nadie se adscribe a una teoría, ni manifiesta el deseo de tenerla. Se parte de que no hay “una verdad sobre el mundo”, ni explicaciones totalizadoras. Por tanto, desapareció el estilo de crítica frecuente durante la hegemonía del marxismo o el estructuralismo que reprobaba las disidencias como “tergiversaciones de esa verdad”. El conocimiento –y su enseñanza– se conciben como mosaicos o segmentos más que como perspectivas sistemáticas. Valoramos las aproximaciones multidimensionales sobre la ciudad, sobre la globalización o sobre los conflictos interculturales, y preferimos a los autores que manejan opciones múltiples. Leer a los viejos sistematizadores “del mainstream sociológico y antropológico (Durkheim, Goffman, qué decir de Parsons o Redfield) se volvió sencillamente de mal gusto”.

    Por el resto de la contestación del autor de esta frase, sabemos que no es sólo una cuestión de gusto. Ni siquiera la selección de lo que vale la pena leer se dirime con el juicio del placer, aunque es sabido que –no sólo en ésta época– hallar utilidad y disfrute en lo que aprendemos es un componente clave del sentido.

    Se necesitaría una exploración más vasta y minuciosa para conocer cuándo las lecturas fragmentarias se deben al placer o al aburrimiento, al oportunismo para aprobar fácilmente un examen o a una situación nueva en la organización y la dispersión del saber. Entre tanto, parece que todo está en transición en los modos de leer, de informarse, de incluirse o quedar afuera de la cultura y sus innovaciones.

    Las preguntas pendientes

    ¿Podemos instalarnos complacientes en una escena de saberes fraccionados, sin teorías de amplio consenso, ni siquiera contextos de comprensión o mapas que organicen lo que se sabe o se hipotetiza en diferentes disciplinas? En una época de concentración económica y fusiones transnacionales de las empresas, cuando las migraciones y las industrias culturales generan una interculturalidad globalizada, sirven de poco los conocimientos locales únicamente aplicables al lugar que se observó. Aunque hayamos perdido confianza en las totalidades compactas, necesitamos entender, junto con los casos particulares, las redes y las estructuras de amplia escala donde se configuran grandes sedimentaciones de poder y sentido.

    ¿Cómo convertir la ampliación internacional de la mirada en una percepción densa de la complejidad? ¿Es posible que la multideterminación de los fenómenos no se quede en simple dispersión interpretada? La mencionada concentración de los actores económicos y comunicacionales exige construir coordenadas explicativas en las que se articulen, como decía el arquitecto Rem Koolhaas, todos los tamaños: S, M, L, XL. Si bien las obras de Arjun Appadurai, Marc Augé, Arturo Escobar, Ulf Hannerz, Gustavo Lins Ribeiro y Renato Ortiz, entre otros, han legitimado la investigación sobre lo transnacional en la antropología, la producción de nuestra disciplina sigue confiando mayoritariamente en las revelaciones de la aldea o del barrio. Pero lo global no es sólo un tráfico entre sitios locales.

    Se trata de leer prestando atención a las totalizaciones y destotalizaciones de la sociedad. Ser un lector responsable pasa menos por las jerarquías establecidas en la ciudad letrada que por averiguaciones ramificadas en los diversos soportes donde se acumulan saberes. Este tiempo de interconexiones nos hace sentir descontentos con tanta diseminación: la celebración posmoderna de los fragmentos aparece como epistemológicamente improductiva ante una economía y una sociedad en las que imperan instituciones con vocación de construir relatos únicos, monopólicos, que luego fracasan. Es un requisito científico integrar lo fragmentario, no como imposición de un orden sin como aspiración para entender.

    El mejor lector no es el que recorre el libro del principio al final, sino el que descubre muchos itinerarios y los conecta entre sí. No veo como buen lector de antropología al que sólo devora aplicadamente a los clásicos. Más bien al que trata de comprender las obras vertebrales de la historia, y además lee aquí y allá por curiosidad, por urgencias personales, saltando de capítulos de libros a debates en la red. Y cuando las dudas en el trabajo de campo o la sorpresa al leer en el periódico que Wall Street operaba como si fuera Las Vegas, lo dejan solo frente a un enigma, conoce en qué libros ir a buscar acompañamiento. O cuando las noticias evidencian que en su propia sociedad, en México, los asesinatos dejaron de ser ritos de iniciación en la mafia en dos ciudades de la frontera norte y suman más de 4000 al año en el conjunto del país, lee las explicaciones sociológicas, económicas y políticas, comparte su desorientación, y además descree que esto se inició en el sexenio pasado o el anterior. Busca en una historia de larga duración cómo fueron transformándose las relaciones entre violencia social y capacidad de simbolizarla, entre trabajo, instituciones, dinero y muerte.

    Escribe Pierre Bayard: “Ser culto no consiste en haber leído tal o cual libro, sino en saber orientarse en su conjunto, esto es, saber que forman un conjunto y estar en disposición de situar cada elemento en relación con el resto” (Bayard, 2008:28). Ante una conversación o en un proceso de investigación, el comportamiento más valorable no es la capacidad de citar muchos libros sino la de ser capaz de organizar un trayecto productivo entre los libros que conocemos y la inmensidad de libros no leídos.






    ² Agradezco a Alejandro Grimson, Ángela Giglia, Ana Rosas Mantecón, Daniel Mato, Eduardo Nivón, Francisco Cruces, Leonardo Tyrtania, María Eugenia Olavarría, Rossana Reguillo y Scott Robinson por sus respuestas.





    Bibliografía

    Bayard, Pierre, Comment parler des livres que l´on n´a pas lus ?, París, Minuit, 2007.
    --------------, Como hablar de libros que no hemos leído, Barcelona, Anagrama, 2008.
    Borges, Jorge Luis, "Nuestro tiempo: miradas paralelas", diálogo de J.L.B. con Francisco Luis Bernárdez, coordinado por María Esther Vázquez. Diario La Nación, Buenos Aires, 24/11/74.
    ------------------, "Reportaje de Menotti a Borges", producción de Juan Carlos Mena, Revista V.S.D., Nro. 3, 1/9/78.
    Chartier, Roger, Cultura escrita, literatura e historia, México, Fondo de Cultura Económica, 1999.
    ---------------, Lecteurs et lectures á l´age de la textualité électronique, www.texte-e.org/conf/index.cfm?fa=texte&ConfText_ID=5, consultado el 5 de junio de 2007.
    García Canclini, Néstor, Lectores, espectadores e internautas, Barcelona, Gedisa, 2008.

    12-jun-2009

    Violencia escolar


    Por:Padre José Ceschi

    Estamos consternados por la frecuencia y la brutalidad de la violencia escolar; protagonizada por adolescentes y hasta por niños. ¿Qué nos está pasando? ¿Qué está pasando en nuestra familia, en nuestra sociedad? Quisiera acercar la palabra de un especialista, el doctor en educación Mariano Narodowski. Nos ayudará a pensar:



    “No idealicemos el pasado: la escuela siempre fue violenta. Cuando aplicaba castigos corporales a los incorregibles; cuando sometía a los niños al miedo y a la amenaza; cuando imponía contenidos y desterraba culturas populares. Cuando excluía (cuando excluye) de sus aulas a miles de chicos pobres.

    La violencia actual es distinta: No se la ejerce en nombre de la autoridad del maestro o del saber porque es una violencia en varias direcciones (y no sólo de arriba hacia abajo). Y que se expresa en el lenguaje y en la agresión física, pero también en el hastío frente a la falta de futuro o en el cansancio por los bajos salarios docentes.

    Violencia social a la que no estábamos acostumbrados.... Parece estar en crisis la capacidad de la escuela como espacio de autoridad democrática y legítima frente a los jóvenes: perdió su capacidad de prometer un futuro mejor (ni hablar de asegurarlo), desilusiona y suele ser impotente para manejar conflictos que se desbordan y a veces son incontrolables.

    Para colmo, los dirigentes no dan mensajes claros y aparecen otras violencias: una canción que cantan los adolescentes dice “violencia es mentir”.

    No nos engañemos: los argentinos no conseguimos construir una promesa de Argentina para todos. ¿Por qué pretender que los docentes hagan lo que nadie hace?. Al fin de cuentas, vamos a preocuparnos unos días con la historia de los adolescentes armados, a proferir frases para tratar de comprender y juzgar: “mano dura”, “bajar la edad de imputabilidad y aumentar las penas”, “poner detectores de metal”, propondrán.

    Sería mejor intentar reconstruir una promesa para nuestros adolescentes. No es fácil, pero no queda otra: ellos nos están diciendo, dolorosamente, que siempre podemos estar peor. Y están gritando para que hagamos algo”.

    Los "enganchados" a las redes sociales son peores estudiantes


    Por: ROSA JIMÉNEZ CANO


    El 70% de los jóvenes que cursan Secundaria utilizan de manera frecuente las redes sociales. El hábito más usual de este grupo de estudiantes es mantener el contacto con amigos que ven a menudo o con otros menos cercanos.


    Así lo revela un estudio de la Universidad Camilo José Cela, realizado por Adolfo Sánchez Burón, Laura T. Rodríguez Tapia y María Poveda Fernández Martín, investigadores del Departamento de Psicología. Como muestra se han tomado 1.095 alumnos de Secundaria de seis centros de la Comunidad de Madrid. Este trabajo mide qué hacen los jóvenes en Internet, y más concretamente en las redes sociales, así como la influencia que tienen en sus estudios este tipo de servicios.
    Las conclusiones ponen de manifiesto algunos hábitos de navegación. Así, los jóvenes tienden a compartir ordenador con los padres y cuando no es así, los resultados académicos se resienten. "Los alumnos con más suspensos suelen tener en mayor medida un uso exclusivo del ordenador", explica el estudio. Se navega más el fin de semana que de lunes a jueves y tienen preferencia Messenger y las redes sociales, seguidas de las descargas de música y películas. Las chicas son más "sociales"; es decir utilizan más Messenger y redes sociales, mientras que los chicos se decantan por los juegos online. Llama la atención el escaso uso que hacen de las web de información escolar.

    Casi un 70% de alumnos de 1º a 4º de Educación Secundaria Obligatoria dice emplear las redes sociales. Conocieron estas herramientas por amigos o familiares y llevan entre uno y dos años inmersos en ellas, sobre todo, para mantener contacto son sus amistades. Su red social predilecta es Tuenti, en la que cuentan con una media de cien amigos. Sólo un 6% de los encuestados reconoce haber contactado con desconocidos a través de estos servicios. Curiosamente, aunque gasten mucho tiempo en estas redes no las consideran influyentes en sus vidas, en ámbitos como las relaciones familiares, las amistades, su rendimiento académico o sus actividades de ocio.

    Lo que sí demuestra el estudio es que este tipo de servicios afectan a su rendimiento escolar. "Cuando se analizan diferencias en función del rendimiento académico, sí se observa un patrón constante: los alumnos con más suspensos perciben una mayor influencia de las redes sociales que los grupos con mejores resultados escolares", concluye el estudio.

    La Gripe A llevó la escuela a casa. Muchos deberes por mail, chat y blogs, pero poco aislamiento


    El cierre de colegios para evitar contagios rompió la rutina de cientos de hogares. La comunicación entre docentes y alumnos es totalmente virtual, aunque los contactos reales siguen más allá del aula.



    Por primera vez en la historia de la educación argentina ocurre una situación por demás extraña: un nuevo virus de rápido contagio obliga a cerrar los colegios donde hay alumnos enfermos. El azar o tal vez porque la gripe viene del Norte, los colegios cerrados son en su mayoría privados, bilingües y caros. Esto llevó a que la comunicación entre docentes, padres y alumnos se diera naturalmente a través de la red: las tareas y las instrucciones llegan a diario a cada casa por mail, algo inédito que ciertamente no podría darse si los colegios cerrados fueran otros.


    Las medidas son claras: si hay un caso positivo, el colegio cierra 14 días. Las aulas se vacían pero los shoppings, los cines y los boliches se llenan ¿Y el aislamiento?


    No es fácil, se entiende. Las rutinas hogareñas se desarmaron a la fuerza de un día para otro. Hubo que recurrir a horas extras de mucamas, abuelas y vecinos. Ni hablar de mantener encerrado a un adolescente, pero ¿entonces sirve cerrar colegios? "La medida es epidemiológicamente correcta, pero los alumnos tienen que quedarse en sus casas para evitar adquirir la enfermedad y que los que la adquirieron sigan contagiando. Si no, no sirve", explicó Néstor Jacob, jefe de Infectología del Hospital Austral.


    "Debe ser la primera vez que una enfermedad no afecta a los más pobres", dice en broma el sociólogo Luis Alberto Quevedo. Y tal vez esa característica haga que la situación no sea tan crítica a nivel salud y educativo. "Esto facilitó que el cierre de las escuelas no afectara profundamente el dictado de clases. La mayoría, con serenidad y un fuerte respaldo de las familias, sortearon las dificultades a través de la asignación de tareas y ejercicios hogareños con el uso de Internet", explicó el viceministro de Educación, Alberto Sileoni. En la ciudad y la provincia de Buenos Aires cerraron 35 colegios a los que concurren casi 30.000 estudiantes. "En todos se siguió el protocolo establecido, con el acuerdo de las familias y las autoridades", agregó Sileoni.Ejemplos.


    "Los chicos de la secundaria estaban acostumbrados a trabajar con blogs y el correo electrónico. Fue una novedad para los alumnos de primaria. Cada día, recibieron tarea a través de los correos electrónicos de los padres", explicaron en el Colegio del Pilar. En el North Hills de Pilar está tan aceitado el sistema de e-learning que la suspensión de clases casi no alteró el proceso de enseñanza. Desde el Kinder hasta la secundaria se ingresa al sitio web con una contraseña para recibir tareas y ejercicios. El representante legal Carlos Scolni remarcó: "Los chicos no perdieron ritmo escolar ni relación con sus docentes". En la Escuela del Caminante -secundaria con orientación artística en Belgrano- autoridades y docentes focalizaron las tareas hogareñas en ejercicios de Matemática, Física y Química, y en la lectura de Literatura e Historia. Sin embargo, se preocuparon más por contener a los chicos. "Estuvimos en contacto permanente con los chicos y sus familias. Queremos recibirlos con algo especial para sacarnos de la cabeza ese clima de enfermedad que se instaló", dijo la representante legal Carmen de Di Franco.


    "El uso intensivo de las tecnologías está creciendo, no como sustituto de la educación, sino en la comunicación, y en un momento de emergencia como esta crisis es un complemento ideal". Además, los chicos necesitan lo social, que pierden al no ir al colegio. Es una buena manera de mantener sus lazos", dice Quevedo. La especialista en educación, Silvina Gvirtz, opina algo similar: "Es una gran oportunidad para darse cuenta de que la virtualidad es muy buena. Internet evita movilizaciones y contagios. Lamentablemente sería imposible mantener esta comunicación si los colegios cerrados fueran otros".