30 may. 2016

Así funcionaba la imprenta de Gutenberg

Por: Alejandro Gamero


En la década de 1450 Johannes Gutenberg apostó a que era capaz de hacer varias copias a la vez de la Biblia en menos de la mitad del tiempo de lo que tardaba en hacer una el más rápido de los monjes copistas, sin que hubiera ninguna diferencia con ella. Así nacieron los primeros tipos móviles, moldes en madera de cada una de las letras del alfabeto que posteriormente rellenó con plomo. Fueron necesarios varios modelos de las mismas letras para que coincidiesen todas entre sí. Más de 150 tipos en total, imitando la escritura de un amanuense. A continuación se unían las letras una a una sobre un soporte y como plancha de impresión usó una vieja prensa de vino, con un hueco para añadir posteriormente las letras mayúsculas y los dibujos.

Había nacido una nueva forma de difundir el conocimiento, una herramienta que nada tenía que envidiar en su época a Internet: el libro impreso. Con el paso de los años la imprenta hizo realidad algo que parecía imposible: atesorar en una sola biblioteca más libros que los copiados por todos los amanuenses de Europa.

Siglos después, cuando la tecnología de Gutenberg está más que superada, todavía sobreviven algunas imprentas originales para recordarnos los orígenes del libro impreso. Una de ellas está en el Crandall Historical Printing Museum y recientemente esta institución ha lanzado un vídeo (al que he llegado a través de Microsiervos) en el que se hace una demostración de cómo se imprimía una página. En concreto es una de las páginas de la Biblia Gutenberg, tradicionalmente considerado el primer libro impreso de la historia y del cual se hicieron solo 150 copias de las que hoy se conservan muy pocas.


En realidad no es el primer libro impreso. En 1449 Gutenberg ya había impreso el Misal de Constanza, en la imprenta de Mainz, en Alemania, pero su Biblia se considera un trabajo mucho más perfecto. Aunque, para ser honestos, el libro impreso más antiguo que se conoce y conserva es el Sutra del Diamante, impreso en China en mayo del año 868.



Fuente bibliográfica
GAMERO, ALEJANDRO, 2016. Así funcionaba la imprenta de Gutenberg. La piedra de Sísifo [en línea]. [Consulta: 29 mayo 2016]. Disponible en: http://lapiedradesisifo.com/2016/05/28/asi-funcionaba-la-imprenta-de-gutenberg/. 

“Sin escucha no hay aprendizaje”. Pautas para conectar con los estudiantes

 Por: Andrea GIRÁLDEZ



Todavía recuerdo aquel día en el que, al volver del colegio, pregunté a una de mis hijas, que por entonces tenía 8 años: ¿qué has aprendido hoy? Cuando respondió “nada” pensé que era la típica respuesta evasiva de quien no quiere hablar en ese momento, pero para mi sorpresa continuó: “estuve desconectada”. ¿Desconectada? Y ahí vino la explicación: “Sí, te sientas recta, mirando a la profesora, sonríes, de vez en cuando asientes con la cabeza… y sigues pensando en tus cosas”. Claro que sabía que estas cosas pasaban (y muy frecuentemente) en clase, pero ese día el impacto fue tan grande que desde entonces no he dejado de investigar y trabajar en este tema.

¿Cuántos alumnos y alumnas “desconectados” tenéis en vuestras clases?
Es fácil que pasen desapercibidos, porque no interrumpen, no molestan, generalmente aprueban e incluso sacan buenas notas; sin embargo, ¿tiene sentido condenarles a pasar tantas horas muertas e improductivas en el aula? ¿Nuestro fin último no es que todos los estudiantes aprendan? Si es así, deberíamos considerarlo, porque como decía Nadine Dolby en un artículo publicado en 2012: “Cuando nadie escucha, nadie aprende”. Puede que parezca una obviedad, pero ¿cuántos de nosotros hacemos algo, deliberadamente, para asegurarnos de que los estudiantes están escuchando y no simplemente oyendo lo que decimos como un murmullo de fondo?  ¿Deberíamos hacer algo? Y si es así, ¿qué podríamos hacer?

Lo primero, empezar por nosotros mismos. Es lo que suelo decir y hacer en los talleres y grupos de trabajo con docentes de todos los niveles (desde Infantil a la Universidad) con los que aprendemos sobre este tema. Resulta curioso cómo la mayoría descubre por primera vez que su habilidad de escucha tiene mucho margen de mejora, y como no se puede enseñar lo que no se tiene, las primeras (muchas) horas de práctica forman parte de un proceso de desarrollo personal relacionado con la escucha. Y de ahí, claro está, volvemos a la escuela o la universidad y a la práctica de nuevas formas de escucha con nuestros colegas y, especialmente, con nuestros estudiantes, a quienes también acompañamos en el desarrollo de sus propias habilidades. He aquí diez ideas clave que consideramos para estimular la escucha activa y que tu mismo podrías intentar en el aula.

1. Conoce a tus estudiantes y deja espacio para que ellos te conozcan.
Aunque esto puede parecer una obviedad, según pasan los años los alumnos y las alumnas comienzan a convertirse en seres cada vez más anónimos en nuestras aulas. Es más probable que los estudiantes escuchen a aquellos docentes que se toman un tiempo para conocerles y crear una relación empática. Preocúpate por aprender sus nombres, por saber algo sobre sus intereses y por permitir que te vean como una persona cercana. ¿Aprenderías algo de alguien a quien no conoces o en quien no confías?

2. Habla menos e incluso aprende a callar cuando no hay nada que decir o cuando toca escuchar.
Independientemente del tamaño de tu clase, recuerda que tu meta es que los estudiantes aprendan y escuchar lo que tienes que decirles no siempre garantiza el aprendizaje. Me atrevería incluso a decir que, en muchas ocasiones, es probable que aprendan más si escuchas lo que ellos mismos tienen que decir. Si en algunos momentos tienes que explicar algo o dar algún tipo de lección magistral, asegúrate de que sea lo más breve posible y de que entre una explicación y otra hay tiempo para el diálogo, las discusiones en pares o pequeños grupos, etc.

3. Deja que los otros hablen.
En muchas ocasiones, escuchar a los propios compañeros y compañeras hablando de sus dificultades para resolver un problema, o de cómo lo han conseguido, o dar tiempo para que compartan sus puntos de vista puede enseñar a los estudiantes tanto (o incluso más) que escuchar a sus profesores. De hecho, como decía David Burns, profesor de la Universidad de Pennsylvania: “El mayor error que puedes cometer cuando intentas expresar algo de manera convincente es que tu principal prioridad sea expresar tus ideas y sentimientos. Lo que realmente quiere la mayoría de la gente es ser escuchada, respetada y comprendida. En el instante en que las personas perciben que las entienden encuentran la motivación para comprender tu punto de vista.”

4. Intenta que los estudiantes tengan una razón para escuchar y sean responsables de su propia escucha.
En aquellas ocasiones en las que realmente necesitamos que nos escuchen, debemos darles buenas razones para que lo hagan o, al menos, evitar darles razones para que “desconecten”. Decirles “ahora tenéis que escuchar atentamente” no parece ser la solución.

5. Apaga la pantalla.
A pesar de que las ayudas visuales pueden ser importantes, en algunas escuelas y universidades se desaconseja el uso de la pizarra digital o de las presentaciones en PowerPoint, puesto que se considera que no promueven la escucha activa. ¿Puedes imaginar por qué?

6. Pregunta, pregunta y pregunta.
Son las preguntas, y no las explicaciones interminables, las que promueven el aprendizaje, y como decía Einstein, “lo importante es no dejar de hacerse preguntas”. Ahora bien, intenta que las preguntas no sean solo un mecanismo para controlar si te han escuchado o si han entendido lo que acabas de decir (¿alguien piensa que la respuesta afirmativa a un “habéis entendido” es la mejor manera de comprobar la comprensión de lo que se ha dicho?) sino que sean preguntas capaces de promover la reflexión y formas de pensamiento más complejas.

7. Modela el comportamiento de un buen oyente.
No se trata de explicar a los estudiantes en qué consiste la escucha activa, sino de predicar con el ejemplo. ¿Cuántas veces interrumpimos a los estudiantes? ¿Cuántas veces mostramos desinterés por lo que tienen que decirnos? ¿Es nuestra escucha, cuando ellos hablan, realmente activa? Un recurso sencillo para concentrarnos en lo que dice un estudiante y demostrar que estamos escuchando es parafrasear lo que acaba de decir. “Entonces, si he entendido bien, has dicho que…”.

8. Deja un tiempo para que comprueben lo que han entendido.
Si explicas algo en el aula, lo más probable es que no todos entiendan lo mismo o que algunos pierdan parte de la información. Deja unos minutos para que, en parejas, puedan comprobar sus notas o simplemente conversar sobre lo que has explicado.

9. Evita la monotonía.
Nada favorece más la distracción que la monotonía. Mucho se ha dicho sobre este tema, pero a en algunas clases poco parece haber cambiado. ¿De verdad piensas que un alumno es capaz de escuchar a un docente que habla sin parar durante 20, 30 o 50 minutos?

10. Escucha con los ojos.
Recuerda que las palabras pueden representar una parte muy pequeña del mensaje, y algunas veces lo que se dice transmite menos que el cómo se dice. Observa lo que hacen tus alumnos y alumnas mientras te hablan y aprende a “escuchar con los ojos” observando las congruencias e incongruencias entre su lenguaje verbal y corporal.

Y, si has llegado hasta aquí, recuerda que ninguno de estos diez puntos es una receta, sino simplemente una invitación a reflexionar sobre cómo escuchamos y cómo nos escuchan y, si lo deseas, a dar algunos pasos para mejorar esta habilidad fundamental para la comunicación dentro y fuera del aula.



Fuente bibliográfica
GIRÁLDEZ, ANDREA, 2016. «Sin escucha no hay aprendizaje». Pautas para conectar con los estudiantes, por Andrea Giráldez. Educación 3.0 [en línea]. [Consulta: 29 mayo 2016]. Disponible en: http://www.educaciontrespuntocero.com/recursos/educacion-emocional/sin-escucha-no-aprendizaje-pautas-conectar-los-estudiantes-andrea-giraldez/35443.html. 

¿Prohibimos ese libro en la biblioteca?

Por: Carles Geli



La biblioteca Louis Jouvet, en el norte de París, tras un ataque en 2007. CH. PLATIAU (REUTERS)

El joven airado aseguró que si el libro El ala radical del Islam seguía allí en 15 días, lo quemaría. Otro usuario protestó porque se había dejado una sala para que conferenciara Arnaldo Otegi. Un tercero, portavoz de más vecinos, acusó a la dirección de querer islamizar la ciudad porque se habían introducido libros en árabe… También hay concejales que reclaman diarios de Madrid, políticos que exigen más libros sobre cristianismo y otros que demandan la presencia de ejemplares firmados por tal o cual presidente…

Son todos casos que se han dado en bibliotecas públicas de Cataluña y los tres primeros, en las de El Prat del Llobregat, la Jaume Fuster de Barcelona y la de Palafrugell. Sí, hay muchos grados de censura, que siguen bien vigentes en el siglo XXI y mayormente intentando ser llevados a cabo por la propia ciudadanía. ¿Existe un protocolo en Cataluña a aplicar cuando un bibliotecario, en la primera trinchera de fuego, se enfrenta con casos así? “No”, dice tan rotunda como sincera Carme Fenoll, jefa del Servicio de Bibliotecas del Departamento de Cultura de la Generalitat, que querría que el colectivo profesional, junto a otros sectores del libro, “crearan un consejo que pudiera intervenir y marcar pautas”, algo que el Colegio Oficial de Bibliotecarios-Documentalistas de Cataluña (BD)no ve mal, con matices.

El 45% de las presiones de censura en EEUU
se dan en blibiotecas de escuelas y por
parte de los padres (40%)

Desde la Generalitat pueden hacer poca cosa, mantiene Fenoll, porque “la red bibliotecaria catalana es básicamente municipal, lo que deja decisiones sobre prohibiciones o censuras a merced del criterio e intereses del concejal de Cultura o del alcalde”, por lo que aboga para que la iniciativa venga de los profesionales. “No nos lo habíamos planteado pero se propondrá ya en la próxima junta”, anuncia Daniel Gil, presidente de BD.

Les llegan pocas quejas de este tipo de presiones, “pero nos consta que existen”, dice Gil, que asegura que lo afrontan “a partir de la autorregulación, del buen criterio de los profesionales, que tienen meridianamente claro que han de ser neutrales, no vetar nada, ofreciendo libremente información al ciudadano para que sea este el que decida; el marco es todo lo que quede dentro de la ley”. Y que este modelo funciona lo prueba que “no estamos teniendo grandes problemas hasta ahora”. Y se la juega, dice, afirmando sin haberlo comprobado antes: “Seguro que el Mein Kampf de Hitler no está en la red de bibliotecas”. En efecto: de cuatro ejemplares, por ejemplo, en el catálogo de la red de bibliotecas municipales de la Diputación de Barcelona, tres están “excluidos de préstamo” y un cuarto consta en una “estantería de reserva”.

Desde 2005 se han incendiado en París
y sus barrios periféricos 31 bibliotecas

Gil, responsable de la Biblioteca Episcopal de Barcelona, no cree, sin embargo, que sea necesario crear un organismo para regular estas situaciones como sí tiene la American Library Association (ALA) de EEUU, que analiza las quejas sobre obras conflictivas. Es más partidario de canalizarlo a través de la propia comisión deontológica del colegio, que, admite, “aún no se ha reunido este año”, pero que “podría ampliarse con expertos del sector editorial y jurídico; aunque hay que huir de un exceso de regulación que acabase con la autonomía que debe tener cada biblioteca”, alerta.

Los casos no trascienden (“estas situaciones nos dan un poco de miedo y suelen silenciarse”, admite Fenoll), pero están. En el colegio profesional saben que se dan, especialmente, en bibliotecas públicas. Es la misma tipología de centros que en EEUU, donde un 45% de las presiones se dan en este tipo de bibliotecas, seguidas de las universitarias (28%) y las escolares (19%). “Ante estos desafíos, se trata de no dejar solo al bibliotecario que, en muchos casos, no tiene tampoco formación para afrontarlo; se debe convertir la decisión en algo comunitario, pasando el tema por el director del centro y el consejo bibliotecario”, expone la norteamericana Valerie Nyle, especialista en censura en las bibliotecas de su país y participante de la jornada Nihil Obstat del pasado jueves en el Born Centro de Cultura y Memoria, en el marco de La Semana de la Cultura Prohibida que finaliza hoy.

Nyle sabe bien de qué habla porque en EEUU las presiones son infinitas: de media, reciben unas 250 al año. Y vienen por donde menos se espera: el 40%, de los padres, mientras que los propios mecenas de las bibliotecas son el segundo gran foco (27%) y la administración local genera el 10%. Los grupos de presión son el 6%, mismo porcentaje que los nacidos en el seno de las mismas bibliotecas. El gobierno federal solo registra el 4% de los incidentes.

El catálogo de los argumentos recoge todo el abanico ideológico posible de la intransigencia: sexualidad excesivamente explícita, homosexualidad, anti familia, satanismo tácito... Nye expone casos que, junto a Kathy Barco, recoge en el libroTrue Stories of Censorship Battles in America’s Libraries: hay ahí autocensura de bibliotecarios que eliminan o relegan obras de autores o a suprimir libros incluidos en lotes de donaciones, como el Mein Kampf hitleriano; o el de padre, representante de un grupo político, que pidió que se retirara de una biblioteca escolar de Miami el libro Vamos a Cuba porque daba “una idea demasiado positiva de la isla”: acabo llevando el caso al Tribunal Supremo y ganó.

La casuística a la que se enfrentan los más de 143.000 bibliotecarios de EEUU no tiene fin en un país donde se han llegado a quemar ejemplares de Harry Potter por “contener elementos de satanismo y ocultismo”; o se vetó Los juegos del hambre, de Suzanne Collins, por “violenta y sexualmente explícita, inadecuada para cierto grupo de edad”. Incluso Caperucita Roja tuvo problemas en California por el vino que llevaba la niña en la cesta para su abuelita… Nye ha detectado hasta lo que bautiza como “la censura silenciosa”, cada vez más frecuente: “Los libros polémicos son robados de las bibliotecas o pedidos por quien no los retornará”.

El fenómeno parece invisible. “La censura fluye con el silencio”, hace notar la experta. La bibliotecaria y socióloga francesa Martine Poulain está de acuerdo. “En Francia, la prensa no ayuda demasiado, aunque la culpa es nuestra por no denunciarlo”, dice. Y así se explica un silencio escalofriante: desde 2005, en París y sus alrededores se han atacado 31 bibliotecas cuando hay disturbios en lasbanlieues. “Muchos de los que participaron son usuarios: es preocupante que ataquen su primer lugar de sociabilidad”, reflexiona.

No sabe de soluciones mágicas, pero tiene claro Poulain que “los bibliotecarios no debemos sustituir a las leyes sino respetarlas: todo aquello que no esté prohibido legalmente deberíamos de poder tenerlo en nuestras bibliotecas; nosotros no podemos decidir lo que es bueno o no para los usuarios; si acaso, son los gobiernos quienes deben prohibir”. Tampoco quiere dar un discurso pesimista, si bien cree que con la fatwa a Los versos satánicos de Salman Rushdie, en 1989, “empezó el gran retorno de la censura por motivos religiosos y políticos”, que culminó hace poco más de un año con el asesinato de los 12 periodistas de Charlie Hebdo, “una situación que había tenido avisos en 2001 y 2005”, entre otros con los ataques por las caricaturas de Mahoma en Dinamarca.

“Si no se está vigilante, el camino de la libertad de expresión es hoy, con todo, este”. Habrá que estar preparado.


Fuente bibliográfica
GELI, CARLES, E.E., 2016. ¿Prohibimos ese libro en la biblioteca? EL PAÍS [en línea]. [Consulta: 29 mayo 2016]. Disponible en: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/05/28/catalunya/1464463658_580291.html. 

22 may. 2016

10 Cuentos literarios llevados al cine





La relación entre el cine y la literatura ha sido constante y de gran valor, pero es mucho más común la adaptación de novelas que las de un cuento. Por eso aquí queremos resaltar 10 Cuentos literarios que han sido llevados al cine. 

CUENTO - PELÍCULA

1. En el bosque y  Rashomon de Ryunosuke Akutagawa - Rashomon (1950) de Akira Kurosawa




2. La sabiduría de Eva de Mary Orr - Eva al desnudo (1950) de Joseph L. Mankiewicz



3. Las nieves del Kilimanjaro de Ernest Hemingway - Las nieves del Kilimanjaro (1952) de Henry King



4. Tuvo que ser un asesinato de Cornell Woolrich - La ventana indiscreta (1954) de Alfred Hitchcock



5. La caída de la casa Usher de Edgar Allan Poe - La caída de la casa Usher (1960) de Roger Corman



6. Las babas del diablo de Julio Cortázar - Blow-Up (1966) de Michelangelo Antonioni



7. El nadador de John Cheever - El nadador (1968) de Frank Perry y Sydney Pollack



8. La leyenda de Sleepy Hollow de Washington Irwing - Sleepy Hollow (1999) de Tim Burton



9. El informe de la minoría de Philip K. Dick - Minority Report (2002) de Steven Spielberg




10. El curiosos caso de Benjamin Button de Francis scott Fitzgerald - El curioso caso de Benjamin Button (2008) de David Fincher


Fuente: http://guialiteraria.blogspot.com.ar/

5 recursos de Internet imprescindibles para cualquier profesor




Internet es esa fuente de conocimiento donde se puede encontrar prácticamente todo. En lo relativo a educación, los recursos para educación en Internet se están volviendo imprescindibles al permitirnos el acceso a un mundo de posibilidades en unos pocos segundos, y de forma muy sencilla.

Dentro de la inmensidad de Internet hay servicios buenos, malos o regulares; algunos más atractivos o enfocados para usar en el ámbito formativo, y otros más alejados de lo que aquí nos ocupa. Hoy vamos a hablar de 5 recursos de Internet imprescindibles para cualquier profesor, y que agradecerás tener siempre a mano.

Diccionario de la Real Academia Española

Resultado de imagen para diccionario de la real academia española online

Antes era imprescindible tener un buen diccionario en clase, ahora todas esas definiciones las tenemos en Internet. El Diccionario de la Real Academia Española es accesible desde cualquier dispositivo a través de esta dirección, rápido y directo. Conviene tenerlo a mano para explicar alguna definición específica, aunque esto no hace que no sea interesante tener un buen diccionario en papel en clase. ¿Por qué? Porque no todo va a ser Internet, ¿no?

Edmodo

Edmodo
Es la red social por excelencia del mundo educativo, se llama Edmodo y en este artículo hablamos sobre las razones para aplicarla en clase. No sólo permite conectar con tus estudiantes, mandarles mensajes, tareas o información adicional; también permite la comunicación con las familias de una forma directa.

Geogebra

Polígonos regulares en Geogebra
Si lo tuyo es el campo de las matemáticas o alguna de las materias que heredan de ella, Geogebra es una visita obligada de tanto en cuanto. Un sencillo programa online con el que explicar muchos conceptos de una forma visual muy atractiva y fácil de llevar a cabo. Por aquí explicamos los fundamentos de ésta herramienta, perfecta para aprender matemáticas, álgebra, geometría, cálculo o estadística, y con mucho material ya creado que podemos aprovechar.

Tu blog

Resultado de imagen para plataformas para blog
Crear un blog para clase es algo extraordinario. Permite no sólo llevar un registro de las actividades que vamos realizando, también incluir a los alumnos para que ellos tomen el protagonismo en su formación, expliquen conceptos o amplíen sus conocimientos con pequeños trabajos. Además, les estaremos incluyendo en la creación de contenidos en Internet, dándoles un espacio y un nombre; añadir el editor de tu blog (sea cual sea, aquí te dimos 5 plataformas para crear gratis un blog para educación) a tu barra de marcadores es siempre una buena idea.

Kahoot!

Kahoot!
Un poco de diversión de vez en cuando nunca está de más, y Kahoot! la ofrece. Última hora, lección ya terminada… ¿por qué no dar un repaso con un concurso con puntuaciones? Harás que tus chavales se esfuercen al máximo por conseguir una buena puntuación, mientras repasan conceptos sin ni siquiera darse cuenta. Existen miles de packs de preguntas ya creados, aunque es ideal que te crees tu propio concurso con las preguntas personalizadas al máximo, y adaptadas a lo que hayáis explicado y estudiado a lo largo de las clases.


Wipipedia

Wikipedia logo
Y dejamos en el último lugar a la enciclopedia que relevado a un segundo lugar a aquellos innumerables tomos en papel.Wikipedia, la enciclopedia libre, nos permitirá obtener rápidamente información sobre todo tipo de materias. Es cierto que hay que tener cuidado en algunos casos, pero para eso también podemos tener en mente otras opciones como las enciclopedias más tradicionales en formato tradicional, por ejemplo la Britannica. Y en cualquier caso recuerda las opciones multi-idioma disponibles en estas plataformas, y que nos permitirán aprender y ensayar en otros idiomas.


Imagen de portada: Flickr de Kevin Jarrett

Fuente bibliográfica
5 recursos de Internet imprescindibles para cualquier profesor. Educación 3.0 [en línea], 2016. [Consulta: 22 mayo 2016]. Disponible en: http://www.educaciontrespuntocero.com/recursos/5-recursos-internet-imprescindibles-cualquier-profesor/35931.html. 

5 frases que te enseñan los libros para ser feliz

Por: Altonivel



La Real Academia de la Lengua Española (RAE) define a la palabra felicidad como un estado de grata satisfacción espiritual y física. Las formas para lograr este estado podrían ser tan diversas como la cantidad de humanos que existen en el planeta. Los autores se han empeñado en describir, desde su opinión, las diversas rutas que pueden llevarnos a ser felices.

A continuación, te presentamos 5 frases que te enseñan los libros clásicos para ser feliz.

1. “El fracaso es una parte ineludible de la existencia y una parte muy importante en cualquier vida de éxito. Aprendemos a andar cayéndonos; a hablar, balbuceando; a encestar, no encestando; y a colorear el interior de un cuadrado saliéndonos de la raya. Los que tienen mucho miedo al fracaso acaban por no sacar el máximo provecho a su potencial”.

Libro: La búsqueda de la felicidad.
Autor: Tal Ben-Shahar

Resultado de imagen para La búsqueda de la felicidad libro

Nos esforzamos día a día por alcanzar lo imposible. Queremos parecer más jóvenes, ganar más dinero, vivir una vida plena y destacaren nuestra área de acción. Para Tal Ben-Shahar, la búsqueda de la perfección es el principal motivo de nuestra infelicidad. Como él dice: o aprendemos a fallar o fallamos al aprender.


2. "Estar en contacto con lo que hacemos bien apuntala la preparación para el cambio".

Libro: Flourish (Florecer).
Autor: Marti Seligman.

Resultado de imagen para Flourish (Florecer) libro

El fundador del movimiento conocido como psicología positiva, ofrece una nueva teoría sobre qué es la felicidad. El autor ofrece historias de la vida real que, además de inspirar al lector, sirven como respaldo a esta propuesta, la cual hace depender el bienestar humano de una serie de actitudes y valores (personales, familiares, sociales) que, al ser asumidos plenamente, contribuyen a orientar nuestra existencia hacia la dicha.


3. “Ese momento en el que sabes que no eres una triste historia. Estás vivo. Y ves las luces en los edificios y todo lo que te hace preguntarte y estás escuchando esa canción con la gente que más quieres… Y en ese momento juro… Somos infinitos”.

Libro: The Perks of Being a Wallflower (Las ventajas de ser Invisible).
Autor: Stephen Chbosky.

Resultado de imagen para The Perks of Being a Wallflower (Las ventajas de ser Invisible).

Este es un libro que cuenta la historia de Charlie, un joven que vive su primer año de preparatoria. A través de cartas dirigidas a un amigo, Charlie describe la relación que tiene con su familia, amigos y otras personas que lo rodea. El amor y la felicidad son temas recurrentes en el diálogo epistolar.


4. "Una de las mejores maneras para estar feliz es hacer felices a los demás. Una de las mejores maneras de hacer felices a los demás es ser feliz a tu mismo". 

Libro: Objetivo: felicidad.
Autor: Gretchen Rubin.




Resultado de imagen para objetivo felicidad gretchen rubin

Un día de estos me alimentaré correctamente, aprenderé a usar el Photoshop, leeré a Shakespeare. Pasaré más tiempo divirtiéndome, visitaré museos. Un día de estos... Gretchen Rubin no era una mujer infeliz. Tenía un marido que la quería, dos hijas maravillosas y una profesión que le gustaba. Pero una tarde lluviosa se dio cuenta de que el día de hacer realidad sus propósitos jamás llegaría si ella no ponía algo de su parte. Y decidió emprender su proyecto particular: proponerse un objetivo para cada mes del año que contribuyera a su felicidad: dar pruebas de amor, pedir ayuda, divertirse más, olvidarse de los resultados... Lo acontecido a lo largo de aquellos doce meses está narrado en Objetivo: Felicidad.


5. “La oxitocina nos conecta con otras personas; la oxitocina nos hace sentir lo que sienten los demás. Y es fácil de hacer que los cerebros de las personas para la liberación de oxitocina. Deja que te enseñe. Ven acá. Dame un abrazo”.

Libro: La molécula de la felicidad.
Autor: Paul Zak.

Resultado de imagen para La molécula de la felicidad.


El científico Paul Zak desvela los misterios de la confianza y la calidad humana en este ensayo, que va desde la psicología hasta la neurociencia, desde el autismo hasta la crisis actual.


Fuente bibliográfica
ALTONIVEL, [sin fecha]. 5 frases que te enseñan los libros para ser feliz | Alto Nivel. [en línea]. [Consulta: 22 mayo 2016]. Disponible en: http://www.altonivel.com.mx/5-frases-que-te-ensenan-los-libros-para-ser-feliz-56332.html. 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...