28 mar. 2014

Como lidiar con tu jefe y tú trabajo



ASÚMELO, COLABORA.. Y DESCONECTA

Te diste cuenta desde un principio: tu nuevo jefe no tenía ni idea del tra­bajo del departamento. Tanto tú como otros compañeros tenéis más experien­cia..., pero le han dado el cargo a él, y tienes que asumirlo. Tener como supe­rior a una persona a la que se consi­dera insuficientemente capacitada para ese puesto puede ser una situación muy estresante, ya que puedes ser testigo de problemas o situaciones que ralenticen o entorpezcan la buena marcha del trabajo. ¿Qué puedes hacer tú como subordi­nado?

  • Plantéate si es de tu competencia que esa persona ocupe o no ese cargo. Si la respuesta es no. no inviertas energía en algo que no puedes modificar o sobre lo que no te han pedido opinión.
  • Intenta llevarte bien con tu jefe y no le desacredites.
  • Si tienes alguna idea, comunícasela y hazle cómplice de ella. ("Se me ha ocu­rrido esta idea, pero no sé si saldría bien. ¿Qué opina usted?")
  • Amplía tu ángulo de visión, es decir, presta atención a algún aspecto positivo que tenga.
  • Y, al irte a casa, deja de pensar en tu jefe. ¡Desconecta!


¿Sabes pedir lo que necesitas?

Cuando tenemos una carencia 1 y no la podemos satisfacer ¿-* nosotros mismos, necesita­mos pedir ayuda. Esta necesidad nos posiciona en una situación de vulnerabilidad que a algunas per­sonas les resulta difícil aceptar por miedo o vergüenza. En general, cuando realizamos una petición, quedamos expuestos a que nos digan que no, que el otro se inco­mode, que la relación se deteriore o que nuestra imagen pública se vea perjudicada. Y en el ámbito laboral no cambian las cosas. Nos cuesta, por ejemplo, pedir una promoción, un miembro más para nuestro equipo o una mejora salarial, lo que nos puede generar frustración o re­sentimiento. Para realizar peticiones efectivas:

  • Elige el lugar y el momento adecua­dos. Es importante prestar atención al contexto y procurar que sea el más adecuado posible. Esta idonei­dad hay que buscarla atendiendo tanto a las circunstancias físicas y del entorno (lugar libre de inte­rrupciones), como a las emocionales (receptividad del interlocutor).
  • Sé claro, directo y honesto. Haz la petición de manera abierta, asegu­rándote de que el interlocutor ha entendido ¡o que quieres. Procura ser muy específico y define la fecha en la que lo necesitas. No pierdas tiempo pensando en las posiblesconsecuencias negativas. Si la res­puesta es afirmativa, lograrás lo que necesitas, y si es negativa, ahorrarás tiempo en elucubraciones y podrás buscar otras opciones.
  • Asegúrate de la aceptación. Cer­ciorarte de que la otra persona ha aceptado la petición y se ha com­prometido a llevarla a cabo es fun­damental, ya que muchas veces hacemos peticiones y, simplemente por el hecho de hacerlo, nos sen­timos con el derecho de recibir lo que hemos pedido o la otra persona con la obligación de hacerlo. Una petición por sí misma no tiene uti­lidad si no hemos recibido un "sí", de aceptación, o un "no", donde se declina la misma.
  • Verifica la viabilidad. Es funda­mental que la persona a la que ha­cemos la petición tenga capacidad para cumplir su promesa, y com­probar si cuenta con los recursos para ello. En ocasiones hacemos ciertas peticiones sin asegurarnos de habérselo pedido a la persona correcta o de que cuente con las posibilidades para llevarlo a cabo de manera efectiva. 
  • Desapégate al "no". No lo tomes como algo personal, sino deja espa­cio al otro para que pueda decidir libremente si acepta o no. Esta manera de hacer peticiones te ayudará a tener relaciones más autenticas, abiertas y fluidas.


Fuente:http://psicologia-terapias.blogspot.com.ar/2013/12/como-lidiar-con-tu-jefe-ytu-trabajo.html#.Ur9WuNLuLdc

1 comentario :

RECOMENZAR dijo...

interesante texto de lo que es la vida

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