8 sept. 2016

Las veces que mi madre me apoyó (cuento bibliotecario)






Tengo nueve años.

Estoy en la biblioteca del barrio. La mujer de detrás del mostrador me mira por encima de sus gafas. He elegido 20.000 leguas de viaje submarino, de Julio Verne. Me gustan los dibujos de la cubierta y me gusta la idea de unas personas viviendo bajo el océano. No he mirado si las palabras son complicadas, ni si la letra es pequeña. La bibliotecaria me observa. Llevo la camisa por fuera y un zapato desatado.

—Esto es demasiado difícil para ti —dice. Veo que coloca el libro en una estantería que tiene a sus espaldas. Era como si lo hubiese encerrado en una cámara acorazada. Regreso a la sección infantil y opto por un libro ilustrado sobre un mono. Me dirijo de nuevo al mostrador. La mujer sella ese libro sin hacer ningún comentario.

Cuando mi madre pasa a recogerme con el coche, subo apresuradamente al asiento delantero. Mi madre ve el libro que he elegido.

—¿No has leído ya este libro? —pregunta.

—La señora no me dejó llevarme el que yo quería.

 —¿Qué señora?

—La señora de la biblioteca.

Mi madre apaga el motor.

—¿Por qué no dejó que te lo llevaras?

—Dijo que era demasiado difícil 

—¿Qué era demasiado difícil?

­­­—El libro

Mi madre me saca del coche de un tirón. Me hace entrar por la puerta de la biblioteca y me conduce hasta el mostrador.

—Soy la señora Benetto. Éste es mi hijo, Charley. ¿Le dijo usted que un libro era demasiado difícil para que lo leyera?

La bibliotecaria se pone tensa. Es mucho mayor que mi madre, cuyo tono me ha sorprendido dada la manera con que normalmente le habla a la gente mayor.

—Quería llevarse 20.000 leguas de viaje submarino, de Julio Verne —dice, tocándose las gafas—.

Es demasiado pequeño. Mírelo.

Yo agacho la cabeza. Mírame.

—¿Dónde está ese libro? —dice mi madre.

—¿Cómo dice?

—¿Dónde está ese libro? La mujer se vuelve para cogerlo. Lo deja caer sobre el mostrador, como si quisiera decir algo mostrándonos su peso.

Mi madre agarra el libro y me lo pone entre los brazos.

Nunca le diga a un niño que algo es demasiado difícil —le dice bruscamente—. Y nunca, NUNCA, a este niño.

Cuando me quiero dar cuenta ya estoy saliendo por la puerta, agarrando firmemente a Julio Verne mientras tiran de mí. Me siento como si acabáramos de robar un banco, mi madre y yo, y me pregunto si vamos a meternos en un lío.



Extracto del libro… Un día más: Una esperanzadora historia sobre la familia, el perdón y las oportunidades de la vida.

       Fuente bibliográfica
          ALBOM, M., 2012. Un día más: Una esperanzadora historia sobre la familia, el perdón y las oportunidades de la vida. S.l.: Maeva. ISBN 978-84-15532-16-3. 

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