15 ago 2015
La inclusión de las TIC en las escuelas
La inclusión de las TIC fortalece las vías de comunicabilidad, visibilidad y adecuación de espacios de formación acordes a los nuevos contextos sociales y culturales.
Ya no se discute acerca
de la presencia de las TIC en el aula, pero en las escuelas aún queda
mucho por materializar en torno a criterios y resultados que garanticen la
igualdad, la calidad y la profundización de lo que se enseña y se aprende, como
así también, las capacidades que se deben desarrollar en los alumnos
en relación a la ciudadanía que les toca ejercer.
La relación
entre la escuela, los medios y la incorporación de TIC siempre fue compleja. Las
posturas apocalípticas e integradas fueron la base desde la cual pensar los
vínculos de las escuelas con los medios de comunicación. Mientras que los
apocalípticos sólo postulaban los efectos manipuladores y nocivos de los
medios, los integrados los definían como herramientas pluralistas capaces de
democratizar por sí mismos el acceso a los bienes culturales. Ambos enfoques
proporcionan miradas deterministas sobre los posibles modos de integrar las
TIC.
¿Alcanza
con que los niños y jóvenes por fuera de la escuela dialoguen e interactúen en
forma permanente con estos medios para lograr una apropiación crítica, para que
se conformen como ciudadanos reflexivos, capaces de interpelar y producir en
los contextos actuales de la investigación, el trabajo, la intervención
política, las dimensiones humanas?
El
mero contacto con las tecnologías no genera, por sí mismo, una apropiación
profunda sobre sus discursos y propuestas. Tampoco permite un acceso
igualitario y democratizador, ni se generan los espacios necesarios para
sistematizar esos contenidos, ordenar la información, ponerla a jugar con otros
saberes, transferirla a otros contextos.
Los
docentes deben preguntarse fundamentalmente y sin importar el nivel de
escolarización de los alumnos, qué tipo de alumno, consumidor, receptor, se
quiere formar al integrar los medios en la enseñanza.
Jacques
Piette afirma que no es posible generar habilidades críticas sin una guía
docente que se lo proponga. Será necesario, sostiene el autor “centrar nuestra
enseñanza no tanto en la transmisión de conocimientos sobre los medios, sino en
la enseñanza de habilidades del pensamiento crítico y sobre las habilidades
intelectuales que el alumno debe aprender a dominar”.
No se
trata solamente del acceso al equipamiento tecnológico en las escuelas para
generar un nuevo orden de pensamiento, sino de resignificar las estrategias que
posibiliten acciones significativas en el desarrollo de capacidades que exige
hoy el ejercicio de una ciudadanía plena. Implica inventar otros recorridos,
asociar textos, palabras imágenes, discursos, informaciones que no contengan
una relación aparente pero que nos permitirían abrir caminos a nuevas hipótesis
y formas complejas de intervención.
Es
decisivo que lo que está fuera de la escuela pase también a estar dentro:
video, televisión, computadoras. Y no para hacer lo mismo que se hace fuera,
sino para decodificar con procedimientos específicos lo que todos los días se
ve y se hace en las casas.
Los
proyectos de integración de TIC precisan asimilar que los textos mediáticos,
los lenguajes multimediales, las imágenes, las producciones culturales, son
resultados de elaboraciones, elecciones, basados en intereses económicos,
sociales estéticos y/o culturales. Son patrones desde los cuales, forjamos
narrativas comunes y metáforas de la realidad.
Se
necesita, entonces, recuperar la fuerza intempestiva de la creatividad y la
invención, generar espacios reales de formación ciudadana, donde la criticidad
y la innovación no sean conceptos vacíos sino bases reales donde las escuelas
sienten las bases que les permitan profundizar, aún más, su fundamental función
social y cultural.
Fuente:
www.sobretiza.com.ar
Fuente bibliográfica
La inclusión de las TIC en las escuelas | Rosario3.com. Rosario3 [en línea] 2015. [Consulta: 12 agosto 2015]. Disponible en: http://www.rosario3.com/noticias/La-inclusion-de-las-TIC-en-las-escuelas-20150810-0018.html.
10 ago 2015
Carta al libro viejo
En
estos tiempos de desmaterialización de la experiencia, de extrema virtualidad y
de agorafobia, el libro viejo parece una especie en vía de extinción, y el
lector nómada, un dinosaurio. A un par de clics de distancia, sin salir de
casa, y muchas veces sin gastar un solo peso, sin ningún esfuerzo, se puede
acceder a miles de títulos casi sin pestañear.
La lectura se vuelve más cercana
a la televisión y elzapping se
convierte en una forma de vida. La tribu hipster se sientecool por descargar
diez mil libros que nunca se leerán. Mientras tanto, la ciudad sigue guardando
para nosotros, otras sorpresas.
Un
libro puede contar múltiples historias, son tantas las tramas secretas que
circulan en su interior. No hablo de lo escrito por el autor. Me refiero al
libro como un cofre misterioso, como una caja de Pandora que viaja por el mundo
sin brújula. Huellas, marcas, anotaciones, rayones, tachones, otras hojas
insertas, grapadas, pegadas, todo aquello que se cuela en sus intersecciones
como un castillo kafkiano.
Este el privilegio, el destino, muchas veces la
condena de los libros de papel. En cambio, los reciénvenidos, los digitales,
están hecho para ser 'tocados', pero no para ser palpados, olidos, arañados.
Son simulacros. Sus cuerpos no tienen textura, son puro artificio.
Abrir
un libro viejo es como encontrar a Viernes en una isla desierta. Nunca sabemos
que puede traer el libro: nombres, teléfonos, cartas, recortes de periódicos,
recibos, exámenes clínicos fatales, billetes de lotería, poemas escritos en las
hojas finales, además de todo tipo de comentarios sobre la lectura y quien sabe
cuantas cosas mas. El lector del libro viejo es un cazador nómada, el usuario
del dispositivo digital, un sedentario chef.
Pero
no hay por qué ser pesimistas ni amargos. Gracias a las redes se puede
propiciar también otro tipo de juegos, como el que propone la plataforma
virtual Book Crosing en la que se pone a rodar un libro por el mundo.
El
libro viejo es un testigo del paso del tiempo, alberga cientos de historias que
nunca puede contar. Cada libro recubre capas, trozos de instantes de vidas que
se sumergieron en su regazo por unos minutos o por días, meses, hasta años
continuos. Y, sin embargo, muchas veces, los ecos permanecen mudos hasta que
llega alguien y todo vuelve a comenzar.
Cada
ejemplar que circula de mano en mano, reposando a veces en estantes anónimos,
encontrando amos temporales, enterrándose en vida en bodegas porosas, hallando
nuevos amigos, roedores, en fin, cada libro vive vidas prestadas, su existencia
depende completamente del azar.
¿Qué pasaría si dejáramos siempre una huella
visible en cada libro que leemos? Tendríamos una constelación de historias como
un modelo para armar. Un libro abierto verdaderamente. Uno podría pensar que ir
en busca de libros viejos es como salir de cacería, pero tal vez sea más una
salida de pesca, en la que el anzuelo, la caña, y el pez es uno mismo. Antes de
hacer clic,
piense de nuevo en lo que acabo de decirle.
Envía
tu carta a Babelia: escribe a BabeliaCartas@elpais.es
Fuente bibliográfica
PAÍS, E.E. 2015. Carta al libro viejo. EL PAÍS [en línea]. [Consulta: 10 agosto 2015]. Disponible en: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/08/03/babelia/1438595627_384404.html.
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Indaga la historia de los libros y su censura
Cómo el libro se convirtió en un objeto de
culto a través del tiempo; cuáles fueron los primeros soportes; desde la
piedra, el hueso, los códices, el barro hasta la imprenta, son los asuntos que
el escritor venezolano Fernando Báez examina en Los primeros libros de la
humanidad.
Fotos Tomadas de Los primeros libros de la humanidad
Se trata de un recorrido por cinco mil años de historia en los que
demuestra por qué a pesar del tiempo y la destrucción de manuscritos, siguen
siendo memoria viva de la humanidad. De éstos quedan los que influyen en la
vida actual de miles de millones de seres humanos como La Biblia, El Talmud, El
Corán, los textos védicos y los textos budistas, entre otros.
“Intento aproximar al lector a una hipótesis: que
el libro no es el formato, que se transforma, que tiene una
continuidad asombrosa. Es fantástico observar una tablilla del Poema de
Gilgamesh, para entender este proceso fascinante que convierte
al libro en un objeto de culto”, señala a La Razón Fernando Báez.
El autor quien es considerado
una autoridad mundial en el campo de la historia de los libros y las
bibliotecas, comenzó esta exhaustiva investigación cuando leyó The beginnings
of libraries, de Ernest Cushing Richardson.
“Me di cuenta que había perdido el tiempo al intentar ser un
funcionario; quería ir a las raíces, investigar, ser autónomo, comprender la
esencial del imperialismo cultural sin matrices prefabricadas de derecha o
izquierda”, comparte.
Una investigación que lo llevó al activista a lugares como
Damasco, Beirut, Amán, Teherán, Catar, El Cairo, Alejandría, Azerbaiyán,
Tánger, Trípoli, países como Túnez, Afganistán, Malí y Kuwait.
Báez, quien fue considerado persona non grata por el gobierno de
Estados Unidos por su libro La destrucción cultural en Irak, también reflexiona
sobre la libertad de expresión, señala que durante su investigación en
archivos, bibliotecas y sitios arqueológicos, no encontró un solo periodo sin
censura, desde la antigua Mesopotamia hasta nuestros días.
“Existieron distintas formas de censura con los papiros,
las estelas o los códices, para impedir su divulgación por medio de
destrucción o fomentando su olvido en un proceso llamado Damnatio memoriae
por los romanos, que consiste en ir borrando poco a
poco los rastros de un tema hasta el punto de que sensibilizas áreas
periféricas que mutilan la memoria de un grupo o nación”, concluye.
Fuente bibliográfica
Indaga la historia de los libros y su censura :: La Razón :: 9 de agosto de 2015. [en línea] 2015. [Consulta: 10 agosto 2015]. Disponible en: http://www.razon.com.mx/spip.php?article271440.
7 ago 2015
4 ago 2015
Las bibliotecas públicas del futuro
Por: Gabriel M. Otolora

La existencia de las bibliotecas públicas es uno de los mayores aciertos como foco cultural y centro de ocio para mayores y pequeños. En pleno periodo de vacaciones, el papel de las bibliotecas coge impulso, como ocurre en los periodos de exámenes.
Son muchos usuarios los que dicen que en el futuro la biblioteca será digital, pero luego no pueden vivir sin el libro de papel. Y de hecho, la lectura profunda se realiza de mejor manera en papel que en la distracción de la tinta electrónica sin contar con que todavía es escasa la cantidad de libros especializados disponibles en formato electrónico.
Pero
lo cierto es que la biblioteca actual tiene un reto a no muy largo plazo para
tratar de sacar el máximo provecho de las tecnologías y los servicios online
hasta convertirse en expertas en su uso y dinamizar sus aplicaciones como valor
añadido al joven usuario educado entre bytes que ya está entre nosotros, más
allá de la creciente demanda del uso de enchufes para conectar sus dispositivos
móviles y la contraseña wifi.
Por
otra parte, el uso de tecnología no significa que el trato humano de las
bibliotecas tenga que desaparecer. De hecho, la tecnología puede hacer que las
bibliotecas se muestren más humanas y cercanas, por ejemplo con el uso de las
redes sociales.
Tampoco deben perder la posibilidad de la movilidad y estar
allí donde se encuentre el usuario, a través de aplicaciones móviles o
facilitándole el uso del carné electrónico de la biblioteca. Las bibliotecas
son más que libros y lectura, son agentes dinamizadores de acciones culturales
e intelectuales.
Parece
sensato que sus instalaciones deban abrirse a ser espacios de encuentro,
socialización, participación, intercambio cultural y diversidad. Deberán
convertirse en el centro de la comunidad, de actividades sociales, de
formación, creatividad, ocio cultural, etcétera, además de mantenerse como
espacio idóneo para el estudio.
Junto al préstamo electrónico, incluido el
préstamo electrónico a distancia, las bibliotecas del futuro próximo deben
responder a las necesidades, demandas y expectativas de las generaciones de
lectores más jóvenes como tema fundamental en un contexto de cambios radicales
en las prácticas informativas y de lectura que las nuevas generaciones nos
demandan de manera radical.
¿Desplazará
la tecnología de libros virtuales a los libros impresos? ¿Cuál será el estilo
de trabajo de los bibliotecarios del futuro? ¿Se acertará en el nuevo valor
añadido ante el reto de la salvaguarda de sus haberes culturales en anaqueles
frente que esos mismos contenidos se encuentran disponibles para los usuarios,
con solo dar un click? Ya se verá, pero mientras tanto, vaya mi agradecimiento
desde aquí al servicio impagable prestado hasta ahora por las personas
bibliotecarias desde esas bibliotecas públicas que han irradiado cultura y
proporcionado cultura a quienes no tenías medios para comprarla además de
espacios de estudio, y cuyo trabajo creo que no ha sido suficientemente
valorado, empezando por quien suscribe esta reflexión. Estoy seguro que esas
personas serán las dinamizadoras adecuadas de las nuevas oportunidades
culturales en torno a las bibliotecas.
Fuente:http://www.diarioinformacion.com/opinion/2015/08/01/bibliotecas-publicas-futuro/1661579.html
Breve reseña histórica sobre los medios de comunicación
Por: Domingo Peña Nina
El inicio de la aparición de diarios de gran calidad se
puede remontar a mediados del siglo XIX. Llevaban a cabo seguimientos serios y
exhaustivos de las noticias del momento y análisis profundos de sus
posibilidades y consecuencias. Pero su predominio fue poco duradero.
En el siglo XX surgieron nuevos medios de comunicación
que eclipsaron parcialmente la prensa escrita, por su posibilidad de ser más
actualizados y espontáneos. Como reacción a la competencia y con el fin de
cubrir los sucesos de la actualidad de un modo más veloz, a principios de
siglo, los periódicos que inicialmente solo aparecían por la mañana o por la
tarde, iniciaron en algunos casos a producir dos ediciones, la matutina y la
vespertina.
Con la aparición de la radio (década de 1920), y sus
posibilidades de tratamiento instantáneo y continuo de las noticias, los
diarios perdieron su monopolio de seguimiento pormenorizado de los
acontecimientos y hubieron de limitarse a aparecer bien por la mañana, o bien
por la tarde, emitiendo alguna emisión extra, cuando las circunstancias lo
ameritaron.
Inicialmente, las emisiones radiofónicas transmitían
acontecimientos en directo, pero luego, la programación se fue enriqueciendo y
aparecieron boletines de noticias locales, nacionales e internacionales, que en
algunos lugares recibieron la denominación de “Diario hablado”.
Posteriormente, la radio acaparó gran parte del protagonismo
que habían tenido los periódicos como transmisores veloces de noticias, y su
prestigio creció enormemente durante la II Guerra Mundial, pues mantuvo
puntualmente informados a millones de ciudadanos del desarrollo de los
acontecimientos en el campo de batalla, y constituyó un arma propagandística de
incalculable valor para los contendientes de ambos bandos.
Pero su difusión quedó frenada por la introducción de la
televisión, que unía a la casi instantaneidad de las informaciones el poder
seductor de la imagen que las acompañaba. Las primeras emisiones comerciales de
televisión se llevaron a cabo en la ciudad de Nueva York en la década de 1930,
aunque el verdadero estallido del medio no se produjo hasta después de la II
Guerra Mundial.
En América Latina, tanto la radio como la televisión han
alcanzado un gigantesco desarrollo, en todos los países. Entre las cadenas de
televisión, sobresale el grupo mexicano de Televisa, con gran difusión,
tanto en el ámbito nacional como en Estados Unidos, a través de cadenas
filiales e incluso en el resto del mundo, gracias a Galavisión, transmitiendo
sus programas a través de satélite.
CONSIDERACIONES ACTUALES
En América Latina como en el resto del mundo, los
medios de comunicación informan de manera fragmentaria, ya que rompen la
realidad e informan por medio de micronoticias. Como forma de causar más
impacto buscan el lado más negativo y oscuro de la noticia, como si todo lo
positivo se hubiese acabado, cosa que no se refleja para nada en los anuncios,
en lo que todo es perfecto y todos los que aparecen se muestran felices y
satisfechos.
Otra característica de los medios de comunicación es
su disimetría, es decir, que se centran en los hechos capaces de
generar más interés, sin dar importancia a lo que no les daría gran
audiencia, pese a que tenga mucha. Por ejemplo, los medios de comunicación se
centran en las noticias que llaman la atención, sin considerar a las acciones
positivas, que consideran rutinarias. La idea es que lo que es noticia, existe,
y lo que no, como si no existiera.
Lo que les importa es el impacto del momento. Están
conscientes de que nada hay más efímero que la noticia, ya que poco tiempo
después de ser lanzada, es cubierta por otras miles de informaciones que
llegan, o por otros aspectos de esa misma información que interesan más -por el
posible negocio que representan- a los medios.
Más adelante, en 1969, tras las investigaciones realizadas
por algunos profesores y estudiantes de la Universidad de Los
Ángeles surgió la Internet. Este extraordinario descubrimiento permitió
enlazar millones de personas en todo el mundo, sin importar su ubicación ni su
idioma, creándose así, mediante esta revolución electrónica, un monstruo de la
comunicación, cuyo alcance y posibilidades no parecen tener límites.
Aunque la interacción informática todavía está en su
infancia, ha cambiado espectacularmente el mundo en que vivimos, eliminando las
barreras del tiempo y la distancia y permitiendo a la gente compartir
información y trabajar en colaboración. Pero al mismo tiempo ha surgido un
grave problema y es el relativo al control del uso de este poderosísimo medio
de comunicación.
La posibilidad de censura en Internet plantea muchos
problemas. La mayoría de los servicios de la red no pueden vigilar y controlar
constantemente lo que dice la gente en Internet a través de sus servidores. Al
tratar con información procedente de otros países surgen dificultades legales
que conllevan a establecer criterios mundiales de comportamiento y ética. La
meta sería conseguir que esta arma poderosa sea usada solo para el bien.
Fuente bibliográfica
PEÑA NINA, DOMINGO 2015. Breve reseña histórica sobre los medios de comunicación. AlMomento.net [en línea]. [Consulta: 4 agosto 2015]. Disponible en: http://almomento.net/breve-resena-historica-sobre-los-medios-de-comunicacion/123923.
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