29 ago 2015
Los trabajos más amenazados por la tecnología
Fuente bibliográfica
KING, HOPE 2015. Los trabajos más amenazados por la tecnología - Tecnología - CNNExpansion.com. [en línea]. [Consulta: 21 agosto 2015]. Disponible en: http://www.cnnexpansion.com/tecnologia/2015/08/20/los-trabajos-mas-amenazados-por-la-tecnologia.
27 ago 2015
Julio Cortázar: 10 frases sobre el amor en su aniversario 101
El autor de 'Rayuela' falleció en 1984. (Foto: Wikimedia)
Julio Cortázar, genio argentino de la
narrativa, nació un 26 de agosto en 1914 en Bélgica, azar que propició el
trabajo de su padre diplomático.
La obra del escritor que creó Rayuela trasciende generaciones y conserva su
lozanía. Aquí lo recordamos con 10 frases acerca del amor.
1.
“Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte”.
2.
“Vení a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará”.
3.
“Por eso no seremos nunca la pareja perfecta, la tarjeta postal, si no somos
capaces de aceptar que solo en la aritmética el dos nace del uno más el uno”.
4. “Lo
que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella.
La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como
si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad
del patio”.
5. “Me
basta mirarte para saber que con vos me voy a empapar el alma”.
6. “Lo
que me gusta de tu cuerpo es el sexo. Lo que me gusta de tu sexo es la boca. Lo
que me gusta de tu boca es la lengua. Lo que me gusta de tu lengua es la
palabra”.
7.
“¿Qué quieres? El amor pide calle, pide viento, no sabe morir en la soledad”.
8.
“Creo que no te quiero, que solamente quiero la imposibilidad tan obvia de
quererte como la mano izquierda enamorada de ese guante que vive en la derecha”.
9.
“Pobre amor el que de pensamiento se alimenta”.
10. “Si te caes te levanto; y si no, me acuesto contigo”.
Fuente bibliografíca
Julio Cortázar: 10 frases sobre el amor en su aniversario 101. laprensa.peru.com [en línea] 2015. [Consulta: 27 agosto 2015]. Disponible en: http://laprensa.peru.com/cultura/noticia-julio-cortazar-frases-amor-libros-50126.
20 ago 2015
Lista de los 10 experimentos que cambiaron la historia
Por: R. Pérez
Desde
que Arquímides gritó su famoso "¡Eureka!", si es que realmente lo
hizo, hasta los sofisticados y a veces enormes experimentos en los que trabajan
hoy los físicos de partículas, sería imposible señalar cuál ha sido el momento
más importante. El saber científico no se construye en momentos puntuales, sino
como una carrera de fondo continuada en el que los investigadores trabajan
sobre los resultados anteriores, poniéndolos a prueba e imaginando qué más
queda por descubrir.
Por eso
esta lista de experimentos que cambiaron la historia, recogidos por Chris Woodford, escritor
y divulgador científico, está necesariamente incompleta, ya que siempre
habrá otros que se quedaron fuera, y faltan por supuesto los que están por
venir. Pero son un buen repaso de algunos de los grandes momentos en el que un
científico, o un equipo, pusieron su ingenio a trabajar para demostrar una
teoría. Algunos son simples momentos de inspiración, mientras que otros
tuvieron que trabajar para inventar una máquina que les permitiese poner a
prueba sus ideas.
1. Galileo demuestra que todos los objetos
caen a la misma velocidad (1589)
En la
Italia del siglo XVI en la que vivía Galileo Galilei, el saber científico
estaba mayoritariamente formado por teorías que no habían sido modificadas
significativamente desde la altigua Grecia. Uno de esos antiguos griegos,
Aristóteles, había postulado que los objetos caen a distinta velocidad según su
peso: cuanto más pesados, más rápida la caída.
Uno de
los experimentos más famosos de Galileo demostró que Aristóteles estaba
equivocado: se subió a la torre de Pisa y lanzó desde lo alto varias bolas de
distinto peso, que llegaron al suelo al mismo tiempo. Galileo postuló que si
una pluma tarda más en cae que una piedra no tiene que ver con su peso, sino
con la resistencia que ejerce el aire en su camino hacia el suelo.
De
hecho, cuando los astronautas estadounidenses de la misión Apolo 15 llegaron a
la Luna, donde la falta de atmósfera hace que el rozamiento con el aire sea
inexistente, pusieron a prueba la hipótesis de Galileo: uno de ellos soltó a
aproximadamente un metro de altura y al mismo tiempo un martillo y una pluma.
Y, efectivamente, ambos cayeron a la misma velocidad. Galileo 1 - Aristóteles
0.
2. Newton divide la luz blanca en sus siete
colores (1672)
Solemos
representar a Isaac Newton acompañado de su inseparable manzana, pero quizá
tendríamos que incluir en la estampa un arco iris. Y es que él fue el primero
en demostrar cómo se forma ese bonito fenómeno meteorológico.
En
1672, Newton hizo pasar la luz que entraba por su ventana a través de un trozo
de cristal con forma triangular, o un prisma. El resultado fue la aparición de
un espectro de siete colores, que se correspondían con los colores del arco
iris. Así demostró que cuando la luz blanca pasa a través de un cristal, ésta
se descompone en luz de distintos colores según sus longitudes de onda.
3. Henry Cavendish pesa la Tierra (1798)
En el
siglo XVIII, el físico británico asumió la titánica tarea de pesar nuestro
planeta. Para ello, midió su densidad, de forma que pudiese a partir de ese
dato calcular su masa.
Para
hacerlo, construyó su propio experimento, una balanza con un brazo horizontal
de madera de casi 2 metros de longitud, de cuyos extremos colgaban dos esferas
de plomo de la misma masa. La vara estaba suspendida por una larga cuerda.
Cerca de las esferas, dispuso otras dos esferas de plomo de 175 kg cada una,
cuya acción gravitatoria debía atraer las masas de la balanza, produciendo un
pequeño giro.
La
atracción mutua de las esferas grandes y las pequeñas hacía que el brazo de
madera girase, retorciendo a su vez el alambre que lo sostenía. Cuando el alambre alcanzaba un ángulo en el que la fuerza de torsión equilibraba la
fuerza de atracción de las esferas, el brazo dejada de girar. Midiendo ese
ángulo, y conociendo la fuerza de torsión del alambre para un ángulo dado,
Cavendish pudo determinar la fuerza de atracción entre los dos pares de masas.
Puesto que la fuerza gravitacional de la Tierra sobre cada bola pequeña podía
medirse pesándolas, la relación entre ambas permitió calcular la densidad de la
Tierra gracias a la ley de la gravitación universal de Newton.
Con
este experimento, Cavendish determinó que la densidad de la Tierra era,
exactamente, de 5.448 +/- 0,033 veces la del agua.
4. Thomas Young demuestra que la luz es una
onda... ¿o no? (1803)
Isaac
Newton pensaba que un rayo de luz era una especie de tren o cadena de
partículas diminutas, o corpúsculos, que navegaban a través del espacio y del
cielo, hasta que otro gran experimento demostró que no era así en absoluto. A
principios del siglo XIX, Thomas Young diseñó el siguiente experimento: cogió
una tabla plana, le hizo dos aberturas estrechas y situó una fuente de luz
entre las dos, de forma que los rayos atravesasen ambas aberturas
simultáneamente y se proyectasen en la pared tras ella.
Ese
patrón de interferencia demostraba que los rayos de luz no viajaban como partículas,
sino como ondas
Si
Newton hubiese tenido razón, Young habría visto dos puntos brillantes en la
pared y todo el espacio entre ellos completamente a oscuras. Pero no fue así.
Lo que Young vio fue un patrón de zonas iluminadas y zonas oscuras allí donde
los rayos de ambas aberturas coincidían. En algunas partes, la luz
de una abertura se sumaba a la de la otra, iluminando brillantemente un área;
en otras, la luz de ambas se sustraía, dejando un área más oscura. Ese patrón
de interferencia demostraba que los rayos de luz no viajaban como partículas,
sino como ondas.
Pero
este no fue el final de la historia. En 1905, Albert Einstein entró en escena,
demostrando que la luz sí que podía comportarse como una partícula: si diriges
un rayo de luz hacia un metal, puedes formar una corriente eléctrica (el
fenómeno del efecto fotoeléctrico le valió un Nobel a Einstein en 1921). Como
resultado de ambos experimentos, los científicos han aceptado que la luz se
comporta al mismo tiempo como una partícula y como una onda. Este fenómeno es
una de las bases de la teoría cuántica.
5. James Prescott Joule demuestra el principio
de conservación de la energía (1840)
La ley
de conservación de la energía es una ley básica de la física que dice que
cualquier cosa que ocurre necesita la energía que requiere hacerla. Por
ejemplo: si vas a conducir de Madrid a Barcelona necesitas el equivalente a 621
kilómetros en gasolina; o si vas a correr una maratón, necesitas el equivalente
a 42 kilómetros en calorías.
En
cualquier caso, la energía que necesitas es equivalente al trabajo que quieres
hacer (entendiendo trabajo como la aplicación de una fuerza durante una
determinada distancia).
James
Prescott Joule demostró experimentalmente este principio a mediados del siglo
XIX. Para hacerlo, ideó el siguiente experimento: situó un gran contenedor
lleno de agua, con una hélice en su interior.
La hélice estaba conectada a un eje que salía del contenedor y entorno al cual se
había enrollado una cuerda muchas veces. La cuerda corría por una polea y tenía
atada una pesa en su otro extremo. Al soltar la pesa, ésta tiraba de la cuerda
que a su vez hacía girar el eje y con ello la hélice del contenedor, calentando
con ello el agua.
Joule
liberó la pesa unas 20 veces, de forma que el agua se calentase lo suficiente
para medir el aumento de la temperatura. Una vez hechas las mediciones, Joule
demostró que la cantidad de energía potencial perdida al soltar la pesa era
exactamente la misma cantidad de calor generado en el agua.
6. Hippolyte Fizeau mide la velocidad de la
luz (1851)
Cuando
no había relojes tan precisos como los que tenemos ahora, y lo máximo que se
podía concretar el tiempo con precisión era en segundos, el físico francés
Hippolyte Fizeau consiguió medir la velocidad de la luz, pero tuvo que hacerlo
en grandes distancias.
Para
ello realizó el siguiente experimento. Lanzó un rayo de luz hacia un espejo,
que lo desvió haciéndolo pasar por entre los dientes de una rueda dentada
que giraba cientos de veces por segundo. Fizeau colocó un espejo a unos 8,5
kilómetros de su aparato, de forma que la luz viajase hasta él y volviese hasta
el telescopio por el que miraba. Él sabía lo lejos que había viajado la luz,
así que solo tenía que medir cuánto tardaba en hacerlo. La rueda dentada era su
reloj: sabiendo cuántos dientes tenía y a qué velocidad giraba, podría ajustar
esa velocidad hasta bloquear la luz del espejo más lejano.
Así,
sabía que la luz solo había viajado una vez desde la lámpara hasta el espejo y
de vuelta hasta él, y todo lo que tenía que hacer era dividir la distancia
entre el tiempo que había tardado para calcular la velocidad de la luz. El
resultado que obtuvo fue un 5% más alto de lo que conocemos hoy, pero aún así
fue un resultado más que notable para los medios de los que disponía.
7. Robert Millikan mide la carga del electrón
(1909)
La
unidad mínima de electricidad es igual a la carga de un solo electrón, pero
¿cómo medir algo tan pequeño? A principios del siglo XX, Robert Millikan dio
con la clave. Roció gotas de aceite entre dos placas eléctricamente cargadas
que estaban suspendidas horizontalmente, una debajo de la otra. Después de
aplicar sobre ellas una carga eléctrica, descubrió que podía moverlas
arriba y abajo al ajustar el voltaje de las placas, y midiendo la velocidad de
su movimiento, podía calcular la carga que tenían.
Entendió
que las gotas debían portar varias únidades de carga eléctrica y que eso
afectaba a la cómo de rápido caían o se elevaban al activar la corriente.
El
experimento funcionaba de la siguiente forma: las gotas de aceite, al tener
masa como cualquier otro objeto, eran atraídas hacia abajo por la fuerza de la
gravedad hasta alcanzar su velocidad terminal, que Millilankan podía medir.
Después les aplicó carga negativa, de forma que pudiese detener su caía aplicando
un voltaje negativo a la placa de arriba, o, en otras palabras, conseguir que
su peso fuese compensado con una fuerza de atracción eléctrica que tirase de
ellas hacia arriba.
Con la
corriente activada, descubrió que algunas gotas comenzaban a caer más despacio,
otras se detenían y algunas incluso comenzaban a ascender. Entendió que las
gotas debían portar varias únidades de carga eléctrica (varios electrones) y
que eso afectaba a la cómo de rápido caían o se elevaban al activar la
corriente. Al medir su velocidad terminal con la corriente activada, y
comparándola con la velocidad terminal sin corriente, pudo calcular la unidad
básica de carga eléctrica, conocida ahora como la carga del electrón, con una
precisión admirable. Por este trabajo ganó un Nobel en 1923.
8. Ernest Rutherford, y sus
colaboradores, dividen el átomo (1897-1932)
Los
antiguos griegos creían que la materia estaba formada por unos bloques básicos
que llamaron átomos, una palabra que significa "que no puede ser
dividido". Sin embargo, a finales del siglo XIX los científicos comenzaron
a darse cuenta de que los átomos estaban formados por partículas aún más
pequeñas. La división del átomo se consiguió con una serie de experimentos que
tuvieron lugar entre 1897 y 1932, en los que se estudió de qué partes constaba
un átomo y cómo estaban organizadas.
Mientras
daba clases en la Universidad de Manchester, Ernest Rutherford pidió a dos de
sus alumnos, Hans Geiger y Ernest Marsden, que disparasen partículas con carga
positiva (alfa) a una fina lámina de oro. Como era de esperar, la mayoría la
atravesaron, pero una pequeña parte, una de cada ocho mil, se desviaban o
incluso rebotaban. Rutherford y compañía estaban atónitos. "Es como si
disparases balas de cañón a una hoja de papel y rebotasen contra
ti".
Su
conclusión fue que el hecho de que la mayoría de las partículas atravesase la
lámina de oro indicaba que gran parte del átomo está vacía, que la desviación
de las partículas alfa indicaba que tanto el deflector como las partículas
poseen carga positiva (pues la desviación siempre es dispersa) y que el rebote
de esas pocas partículas indicaba que se habían topado con una zona fuertemente
positiva del átomo. Este experimento confirmó el modelo moderno que tenemos del
átomo, con un núcleo centro y los electrónes girando a su alrededor.
9. Enrico Fermi demuestra la reacción atómica
en cadena (1942)
A
mediados del siglo XX, los científicos ya tenían claro cuál era la estructura
del átomo, y gracias a los trabajos teóricos de Einstein, sabían también que la
materia y la energía son la misma cosa y que una pequeña cantidad de energía
podía, en teoría, ser convertida en una enorme cantidad de energía. Es decir,
que de alguna manera debía ser posible dividir átomos para liberar gigantescas
cantidades de energía.
El
italiano Enrico Fermi puso a prueba esta idea con un experimento que llamó
"la pila atómica". Lo que hizo fue disparar un neutrón hacia un átomo
del isótopo uranio 235 con el objetivo de convertirlo en un átomo de uranio aún
mayor. El uranio 236 tendría una unidad de masa más, gracias al neutrón añadido,
pero es tan inestable que inmediatamente se divide en dos átomos más pequeños y
dos neutrones. La masa total de los átomos menores sumada a la de los neutrones
era inferior a la masa del isótopo de uranio 236 que los había generado, y esa
masa perdida se había convertido en energía, según la famosa ecuación de
Einstein E=mc².
Los dos
neutrones se dispararon, chocando con otros dos átomos de uranio 235,
provocando dos reacciones idénticas a la anterior, que liberaron cuatro
neutrones, que volvieron a chocar con cuatro átomos de uranio 235... Esta es la
famosa reacción en cadena que se produce en las centrales nucleares o en la
explosión de una bomba atómica.
10. Rosalind Franklin fotografía el ADN con
rayos X (1953)
Aunque
el descubrimiento de la estructura del ADN, con su forma de doble hélice, fue
merecedora de un Nobel en 1962, un miembro del equipo científico sin el que el
descubrimiento nunca hubiese sido posible quedó fuera del reconocimiento. Se
llamaba Rosalind Franklin y había muerto de cáncer en 1958 a los 37 años.
Franklin fue la autoda de una importante fotografía tomada por difracción de
rayos X que sirvió para revelar una gran cantidad de información sobre la
estructura del ADN.
Franklin
utilizó la difracción de rayos X porque la molécula del ADN es tan pequeña que
no sería posible analizarla con simples rayos X. Como si se tratase de bolas de
pinball, los rayos C pasan a través de las estructuras moleculares que forman
el ADN, rebotando contra ellas en su camino y dispersándose, o difractándose,
en distintas dirección. Cuando los rayos X salen del ADN, dejan un patrón sobre
el papel fotográfico. Según las leyes de la difracción, los rayos X que se
moviesen a través de una estructura en hélice se dispersarían en ángulos
perpendiculares a la hélice, creando un patrón en forma de X. Eso fue
precisamente lo que captó Franklin.
PÉREZ, R. [sin fecha]. Los diez experimentos de la física que cambiaron la historia. Noticias de Tecnología. El Confidencial [en línea]. [Consulta: 20 agosto 2015]. Disponible en: http://www.elconfidencial.com/tecnologia/2015-08-09/los-diez-experimentos-fisicos-que-cambiaron-el-mundo_956989/.
El síndrome selfie
Selfie
Fuente bibliográfica
VELA, ALFREDO. 2014 . El síndrome selfie #infografia #infographic #photography. TICs y Formación [en línea]. [Consulta: 14 agosto 2015]. Disponible en: http://ticsyformacion.com/2014/08/25/el-sindrome-selfie-infografia-infographic-photography/.
¿Qué son las adicciones?
Las
adicciones son enfermedades cerebrales caracterizadas por
comportamiento compulsivo, abuso sostenido de drogas a pesar de las
consecuencias negativas y cambios persistentes en la estructura y función del
cerebro. Suelen acarrear altos costos médicos, económicos y sociales.
Son
similares a otras enfermedades biológicas porque:
· Tienen componentes biológicos y
conductuales, y ambos deben ser abordados durante el tratamiento.
· La recuperación (abstinencia sostenida
y funcionalidad restaurada) es a menudo un proceso de largo plazo que requiere
períodos de tratamientos reiterados.
· Presentan tasas de recaída
similares a las de la Hipertensión, Diabetes y Asma (McLellan et al.,
JAMA, 2000).
· Las recaídas pueden ocurrir durante o
después del tratamiento, y señalan una necesidad de ajuste o reinstalación del
mismo.
· La participación en programas de apoyo
durante y después del tratamiento puede ser útil para sostener una recuperación
a largo plazo.
El desarrollo de una adicción involucra múltiples factores:
genéticos, biológicos, biográficos y sociales. Puede
constituirse en una enfermedad del neurodesarrollo con inicio en la
adolescencia y la infancia, edades en las que actualmente comienza el consumo
de tabaco, alcohol y marihuana.
¿Por qué la gente consume drogas por primera vez? Para
sentirse bien, experimentar nuevos sentimientos, sensaciones, experiencias y
compartirlos con su grupo social. También para disminuir la ansiedad, las
preocupaciones, los temores, los síntomas depresivos y los momentos de
desesperación.
El uso prolongado de drogas puede inducir cambios profundos y
sostenidos en el cerebro. Estos cambios pueden ser tanto
estructurales como funcionales. Está demostrado que las drogas de abuso pueden
comprometer severamente la motivación y el circuito cerebral ligado a la
recompensa, donde la dopamina es el principal neurotransmisor. Pero la
investigación científica ha verificado que otros neurotransimsores también se
ven afectados. Entre ellos podemos mencionar a la serotonina, involucrada en la
regulación del estado de ánimo y el sueño, y el glutamato, que interviene en la
regulación del aprendizaje y la memoria.
Tratar un desorden bioconductual, como son las adicciones, implica
ir más allá de simplemente “arreglar la química”. Necesitamos
asistir al paciente en su totalidad. Para tal fin se dispone de tratamientos
farmacológicos, psicoterapia, servicios médicos y sociales. Todo esto debe
darse en un contexto social único para cada consultante.
Fuente bibliográfica
¿Qué son las adicciones? Grupo Gamma [en línea] [sin fecha]. [Consulta: 14 agosto 2015]. Disponible en: http://www.grupogamma.com/2014/08/que-son-las-adicciones/.
15 ago 2015
Cinco buenas ideas (y un bonus) para reutilizar un celular viejo
Repasamos una serie de utilidades que puede ofrecer un teléfono móvil que ha sido reemplazado y duerme en un cajón o es chatarra electrónica. Desde la posibilidad de ofrecer las funciones de una cámara de vigilancia, pasando por un control remoto, hasta una plataforma de experimentación.
Un
informe reciente señaló que durante el segundo trimestre del año en curso la
venta de tablets cayó un 7 por ciento en relación al mismo período de
2014. Entre las razones que explican esta caída aparece la siguiente: los
usuarios de tablets no actualizan sus dispositivos cada año, un
hábito que sí es emprendido por los usuarios de smartphones. Al parecer,
el mercado de los teléfonos móviles es mucho más dinámico que el de
las tablets: allí, lo que es nuevo pronto es antiguo.
De
esta tasa de cambio (se calcula que en promedio la actualización se emprende
entre los 12 y los 18 meses de uso), deriva que muchos usuarios tengan un
smartphone en el bolsillo y muchos otros “durmiendo” en un cajón de la casa.
Estos equipos descartados pueden resultar obsoletos para algunas
funcionalidades que requieren especificaciones de software y hardware que ellos
no alcanzan; sin embargo, la vida útil de aquellos dispositivos podría
estirarse: ya no como equipos principales, aunque sí mutando hacia otras tareas.
A
continuación listaremos algunas buenas ideas para reutilizar un celular viejo
para algo más que ser un pisapapeles. Antes de repasar aquellos tips, es válido
señalar que la reutilización es a su vez una buena noticia en términos
medioambientales, evitando ensanchar los volúmenes de chatarra electrónica.
1.
Entretenimiento en manos pequeñas
Aquellos
que son padres conocen de primera mano cuánto sufren los dispositivos móviles
cuando pasan algunas horas al día por las manos de los chicos: caídas,
descargas no deseadas, apps y juegos acumulándose hasta colapsar la memoria,
entre otros maltratos. Siendo que usualmente los niños emplean un celular
estando en casa, entregarles un equipo que no está en uso aparece como una
excelente opción: sin el riesgo de tenerlos con una línea activa, se conectan
vía WiFi y propician el acceso a YouTube (predilección de la menuda platea) y
también a determinadas aplicaciones, principalmente lúdicas. De este modo, el
equipo principal se mantiene a salvo. Eso sí: el celular viejo también deberá
recibir los necesarios ajustes de control parental, tanto como un equipo en
pleno uso.
2.
Mando a distancia
Vale
mencionar que no todo celular en desuso es un Nokia 1100. Teniendo en cuenta
que, como señalamos más arriba, el ritmo de actualización de los smartphones es
veloz, no son pocos los que archivan teléfonos que no dejaron de ser
inteligentes. En este sentido, otra buena idea para entregar un uso a un
teléfono que ha sido reemplazado por uno más moderno es emplearlo como un
control remoto o mando a distancia, valiéndose del Bluetooth. Diversas
aplicaciones permiten emprender esta tarea y vincular un smartphone a
televisores, consolas y otros equipos. En cada caso es preciso rastrear la app
necesaria para el vínculo.
3.
Unidades de almacenamiento
Incluso
en los tiempos de la nube, una de las quejas más oídas entre los usuarios
móviles es la falta de espacio para almacenamiento. En rigor, son valorados los
smartphones que llegan con una ranura microSD y vistos con recelo aquellos que
no admiten expandir la capacidad nativa. Entonces, ¿por qué no aprovechar un
celular viejo para almacenar archivos? A fin de cuentas, una propuesta
interesante es utilizarlos como una unidad de almacenamiento externo. No
tendrán el aspecto de un disco o un pendrive, pero bien pueden cumplir la
función de éstos.
4.
Más energía
Otra
de las querellas más divulgadas entre los usuarios de smartphones: la breve
autonomía de las baterías. De hecho, los fabricantes trabajan para entregar
soluciones a este asunto, señalado como el “talón de Aquiles” de la industria
móvil. De este modo, los celulares en desuso pueden convertirse en buenos
aliados de la batería del dispositivo principal y emprender algunas de las
tareas que más energía consumen. Por ejemplo, utilizarlos como un reproductor
de música (almacenada en forma local o vía streaming) o como un GPS en modo
offline.
5.
Ojo vigía
Sea
para tareas de seguridad como para saber qué hacen los niños en otra habitación
de la casa, diversas aplicaciones permiten utilizar un smartphone como una
cámara de vigilancia, transmitiendo las capturas a otros dispositivo. Existen
alternativas para diversos sistemas operativos. Un ejemplo entre los tantos
es SECuRET SpyCam, disponible en Google Play.
Bonus
La
versatilidad propia de las tiendas de aplicaciones es razón suficiente para no
abandonar un celular. Entre otras funciones posibles para un teléfono
descartado aparecen aquellas que convierten el smartphone en una caja de
herramientas (por ejemplo, utilizarlo
como nivelador), en un aliado culinario, incluso en una linterna aprovechando el flash
de la cámara, hasta un uso mucho más sencillo: un despertador. ¿Y por qué
no una plataforma de lectura digital, teniendo en cuenta que los smartphones
llegan con pantallas cada vez más extensas?
Un
último tip: para los entusiastas de la tecnología, un celular viejo se postula
como la perfecta plataforma para la experimentación. Tal como cuentan en
esta entrada del sitio
El Android Libre (que incluye más ideas), un equipo antiguo permite
aventurarse en tareas a las que no siempre nos animamos en uno principal por
temor a estropearlo. Por ejemplo, ingresar de lleno en el mundo del root y las
ROMs, o explorar a fondo qué es lo que hay debajo de la carcasa.
Fuente biblioráfica
LLORENTE, FERNANDO 2015. Cinco buenas ideas (y un bonus) para reutilizar un celular viejo | Rosario3.com. Rosario3 [en línea]. [Consulta: 12 agosto 2015]. Disponible en: http://www.rosario3.com/noticias/Cinco-buenas-ideas-y-un-bonus-para-reutilizar-un-celular-viejo-20150811-0017.html.
El maltrato laboral ya no se silencia y puede tener graves consecuencias
Por: Sebastían Hadida
El hostigamiento de jefes a subordinados o entre pares es tomado en serio por la Justicia; puede llevar a un despido con causa o a la compañía a juicio.
El hostigamiento de jefes a subordinados o entre pares es tomado en serio por la Justicia; puede llevar a un despido con causa o a la compañía a juicio.
Al
reintegrarse a su puesto de trabajo como asesora de ventas en la sucursal
central de compañía de telecomunicaciones en Tucumán, luego de haberse tomado
licencia por maternidad, una joven mujer denunció, después de unos meses, que
comenzó a padecer todo tipo de represalias y tratos denigrantes por parte de su
jefa directa. Como resultado, cayó en una espiral de angustia, a tal punto que
debió dejar de trabajar por prescripción médica. El 7 de julio, cansada de
reclamar y no obtener respuestas por parte de las autoridades de la empresa, la
joven empleada se animó a presentar una queja formal ante la Secretaría de
Trabajo de Tucumán.
En los ambientes de trabajo,
estos juegos perversos de abuso de poder son más frecuentes de lo que muchos
imaginan. El problema es muchas veces las agresiones y los malos modos son
naturalizados, silenciados, y pasan a formar parte de las reglas tácitas
aceptadas como parte del contrato laboral. Pero hay un cambio, y las empresas
deben tomar conciencia de que el maltrato puede traer consecuencias graves para
la compañía.
A diferencia de otros países
como Suecia, que fue pionera al establecer en 1992 una ley contra el
hostigamiento en los sitios de trabajo, la Argentina recién se atuvo a darle un
marco normativo a la problemática en 2013 a través de la ley 1125 contra la
violencia laboral.
Comenzaron a surgir entonces
iniciativas gubernamentales para concientizar sobre el fenómeno, y el 30 de
junio pasado el Ministerio de Trabajo presentó un manual para empresas que
alerta sobre cómo proceder ante la detección de un problema de este tipo.
Algunas de sus recomendaciones son: averiguar si el problema se extiende a
otros trabajadores de la organización; adoptar las medidas para que cese esta
situación; cuidar y proveer un espacio de escucha para los trabajadores; fomentar
la conciencia sobre los riesgos y consecuencias de la violencia laboral, y
elaborar políticas y planes para combatir este problema, entre ellas, la
capacitación de los mandos superiores y medios.
El ministro Carlos Tomada,
además, firmó un acta de compromiso hace pocos días con 17 nuevos sindicatos
por "trabajo digno sin violencia laboral", quienes se sumaron a las
112 organizaciones laborales que ya habían suscripto previamente.
Mobbing es
un anglicismo que refiere al acoso psicológico reiterado y sostenido en el
tiempo que produce daños agudos en la salud física, psíquica y emocional de la
víctima. Es la manifestación más habitual de la "violencia laboral",
según Patricia Sáenz, titular de la Oficina de Asesoramiento de Violencia
Laboral (OAVL) del Ministerio de Trabajo".
Hay hostigamiento psicológico
cuando una persona le ordena a otra tareas humillantes, cuando la ningunea y
actúa como si no existiera, cuando no le otorga responsabilidades, cuando la
descalifica delante de otros, cuando difunde rumores agraviantes acerca de su
intimidad, cuando le echa la culpa de cosas que no hizo, cuando la somete a
todo de tipo de burlas o le propina gritos desmesurados.
"Se produce un cuadro
similar al del estrés, pero éste va in crescendo a medida que avanza el proceso
de violencia que se padezca", afirma la abogada laboralista y experta en
violencia laboral, Susana Treviño Ghioldi.
A la larga, los trastornos
psicofísicos no tardan en llamar a la puerta de su organismo. Estrés,
depresión, insomnio, aislamiento, dolores posturales y cervicales, cefaleas,
dolores gastrointestinales y todo tipo de manifestaciones psicosomáticas son
los visitantes no deseados que se meten sin pedir permiso en el cuerpo de la
víctima.
"El bossing se
presenta cuando la conducta disvaliosa es ejercida por el jefe hacia sus
subordinados", argumenta la doctora en Derecho y profesora universitaria
Miriam Ivanega. "También puede darse entre pares porque el poder circunda
más allá del cargo", acota Sáenz.
La división jerárquica de los
roles en una oficina son el caldo de cultivo perfecto para que personas con
inclinaciones déspotas no tarden en ponerle la bolilla negra a su nueva
víctima, con quien se obsesionan. "Toda forma pasiva implica en definitiva
complicidad y permisividad. La falta de solidaridad, desafortunadamente, puede
generar una cultura de la violencia institucionalizada, que en consecuencia
produce un ambiente laboral envenenado", apunta Treviño Ghioldi.
¿QUÉ HACER?
De acuerdo con las estadísticas
de la OAVL, a partir de una muestra aleatoria de 300 consultas recibidas en
2014, el 69% de los consultantes eran de sexo femenino y apenas el 31%
masculino. El mismo sondeo da cuenta que el 61% de los acosadores denunciados
son hombres y 39% mujeres.
Cuando la víctima de mobbing se
asume como tal lo normal es que salga a pedir ayuda. Lo primero que debe hacer
el acosado "es informarle a su empleador de la situación a los efectos de
que adopte las medidas internas y o judiciales que correspondan",
asevera Ivanega. "De no arbitrar estos mecanismos es solidariamente
responsable con el victimario por las consecuencias del acoso", advierte
la especialista.
Simultáneamente, la víctima
puede realizar gestiones para recibir asesoramiento en asociaciones sindicales
o en oficinas públicas. La OALV (4310-5525, violencialaboral@trabajo.gob.ar) se
encarga particularmente del abordaje de casos de violencia laboral. Allí, un
equipo interdisciplinario compuesto principalmente por psicólogos y abogados se
ocupa de escuchar cada caso, y de mediar confidencialmente entre las partes
para resolver la situación.
"Nuestro procedimiento es
diferente porque lo que lo que hacemos es comunicarnos con el empleador, nunca
con el acosado. Hacemos una audiencia de acercamiento de partes donde le
comentamos al empleador la situación del empleado, le pedimos una protección
para que siga trabajando y le solicitamos una resolución que incluya qué hacer
con el acosador", describe Sáenz.
Un caso de mediación exitosa
por parte de la OAVL es el de Jorge, un empleado bancario de 38 años que luego
de diez años de trabajo ininterrumpido en el mismo banco privado tuvo que
atravesar una dura situación de violencia laboral. "Cuando cambiaron los
gerentes de la sucursal, comenzaron a restringirme tareas y me sacaron a los
clientes más grandes", relata Jorge, que como corolario comenzó a
experimentar dolores de estómago, contracturas fuertes y mareos, que lo
llevaron a pedir licencias con bastante frecuencia.
"Eso empeoró las cosas
porque a raíz de mis ausencias se justificaba el continuar desplazándome. No me
convocaban a reuniones, ni me incluían en proyectos. Sentí que mis compañeros
comenzaban a evitarme", evoca. Tras la intervención de la Oficina, sus
superiores le ofrecieron cambiar de sucursal conservando su cartera de
clientes.
"Se tomaron medidas que
mejoraron mi situación y el ambiente de trabajo. A partir de dicho cambio
mejoró mi salud", señala.
De acuerdo con una encuesta
desarrollada en el primer semestre de 2014, el 73% de los casos con intervención
de la OALV obtienen una respuesta positiva para la víctima, mientras que un 23%
son desvinculadas, ya sea por renuncia, acuerdo de desvinculación o despido. El
expediente que elabora la OALV les sirve a las empresas para despedir con causa
justa al agresor, y a la víctima como prueba en caso de que decida ir a juicio.
Fuente bibliográfica
HADIDA, SEBASTIÁN 2015. El maltrato laboral ya no se silencia y puede tener graves consecuencias. [en línea]. [Consulta: 14 agosto 2015]. Disponible en: http://www.lanacion.com.ar/1817609-el-maltrato-laboral-ya-no-se-silencia-y-puede-tener-graves-consecuencias.
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