18 ene 2017
10 secretos para incrementar tu autoestima
Por: Hugo Landolfi
La clave para se
felices en esta vida reside en el amor hacia nosotros mismos. No caigamos en la arrogancia, pero tampoco en la
ausencia. Olvídate por un momento del mundo exterior, desconéctate y
pregúntate: ¿Realmente me amo tal y
como soy? Responde de manera sincera y, si realmente sientes que sí lo
haces, entonces bien por ti, pero en caso de que respondas con un no, no
hay que desesperarse: existe una salida y a lo mejor la puedes encontrar con
estos consejos.
Una baja
autoestima puede causar a nuestra vida un sin número de problemas, entre
ellos encontramos la falta de confianza en uno mismo, lo que al mismo tiempo
origina una carencia de determinación
y empeño. En general, una baja autoestima nos pone más en un estado de
sobrevivencia en lugar de vivir plenamente, haciéndonos ver el vaso siempre
medio vacío.
Ahora
dejemos de hablar de problemas y vayamos directo al grano, es decir, a las
soluciones.
Aquí
tienes a tu disposición un listado con 10 estrategias que
intentarán ayudarte a mejorar tu autoestima, devolviéndote
las ganas de vivir y superarte día a día.
1. Empieza a conocerte en serio
¿Cómo
saber lo que quieres si no te conoces a tí mismo? Esta estrategia toma
como centro y punto de partida el autoconocimiento.
Empieza a sumergirte poco a poco en las profundidades de tu propio ser, para
encontrar las respuestas que tanto buscas.
Penetraremos
en lo más profundo de tu ser con las siguientes preguntas, que darán de poco en
poco, luces sobre quién eres en realidad y lo que quieres lograr en tu vida:
* ¿Qué es ese algo que te hace especial y
único? Deja de lado por un instante lo que no eres o los deseos de lo
que quieres ser, y concéntrate en explicarte a ti mismo ese factor que te hace
un ser diferente. Una vez lo encuentres, abrázalo y aprécialo. Al hacerlo te
estará conociendo más a ti mismo.
* Si el día de tu muerte fuera mañana,
¿estarías contento con la vida que has vivido? Esta pregunta puede
resultar dura para algunos o muchos, pero hemos de tomarla por el lado
positivo. Empieza a evaluar todo lo que has hecho en tu vida hasta el momento,
y sinceramente considera si hasta el momento has podido si quiera alcanzar una
parte de la felicidad que anhelas. Esta pregunta nos hace también apreciar más
el paso del tiempo y ser conscientes de que todo tiene un final y que el tiempo
nunca se detiene. Que el mejor momento para tomar las riendas de nuestras
vidas es hoy y en este preciso instante.
Siguiendo
este sencillo mecanismo podrás tener una mejor visión de tu ser, pero tienes
que poner de tu parte, dado que tu fuerza de voluntad será la que determine tu
éxito.
Una vez
tengas entre tus manos este retrato vivo de lo que eres, te ayudará a conocer
mejor tus emociones más frecuentes, los pensamientos que transitan más por tu
cabeza, tus puntos fuertes y también los débiles, etc. Teniendo esta imagen de
tí mismo, puedes utilizarla ingeniosamente como una referencia para edificar en
ti más confianza y por ende elevar tu autoestima.
Recuerda, una autoestima saludable es
esencial para una vida feliz.
2. No intentes complacer a todo el mundo
Una de
las cosas que en repetidas ocasiones hace mucho daño a nuestra autoestima es el intentar agradar a todo el mundo.
Entiéndelo: no puedes agradar o complacer a todos, dado que esa es una regla
inquebrantable de la vida, porque todos somos diferentes, con diferentes metas
y gustos.
Esta
estrategia es simple y directa, consiste en solamente ser tú mismo (pero
primero debes saber quién eres). Deja de preocuparte por los demás y
desenvuélvete tal y como eres, así te sentirás cómodo y verdaderamente libre.
Debes
intentar lograr que las personas que te rodean no sean el eje de tu vida,
entendido esto como que no debes realizar tus obras cotidianas fundamentado en
agradarles sino en desarrollar a la persona que estás llamada a ser,
independientemente que esto sea del agrado o no de otros.
El mero
hecho de complacer a otros por el simple hecho de complacerlos es, muchas
veces, un camino para erosionar la imagen que tienes de ti mismo pues no lograr
actuar en función de lo que genuinamente quieres o deseas sino en función de lo
que otros esperan de ti. Y ese a veces es un camino para perderse a uno mismo.
3. Aprende a decir que NO
Existe el sí, pero también el NO. Aprende a
decirlo: Un campo de fútbol tiene límites
fijos, lo mismo debes hacer tú contigo mismo. Esto lo conseguirás al aprender a
decir que NO. Al negarle algo a
alguien (con fundamento) fijamos los límites, tanto para ti como para las
personas de tu alrededor. Al decir, como he mencionado recientemente, que
debemos decir NO “con fundamento”,
me refiero principalmente a evaluar si te sientes cómodo con tal o cual
situación y, basado en eso, podrás decidir con un FUNDAMENTO adecuado, si
dirás que SÍ o que NO.
Dale este
pequeño cambio a tu actitud y sentirás más control sobre tu vida, lo cual
generará un incremento muy bueno en tu autoestima. Quiero aclarar que no
se trata, lo recomendado en este punto, de un simple decir NO por el mero hecho
de decirlo sino en oponernos a aquellas cosas que nos conducen por caminos que
no son los nuestros.
4. Lleva un diario personal
Todos
llevamos dentro de nosotros la capacidad de expresar con palabras nuestros
sentimientos y sueños. Usa esa capacidad para elevar tu autoestima y enrumbar
hacia mejores aguas tu vida. ¿Cómo? Descubre
cómo hacerlo con los consejos que siguen:
Escoge un cuaderno para que sea tu diario. Diariamente escribe en él tus metas, creencias y
sentimientos, hazlo en aquellos momentos del día donde te sientas más libre y
con mayor ligereza para dejar las ideas fluir. Trata de mantener esta costumbre
contigo para siempre, pero hablaremos más específicamente sobre cómo el diario
y su análisis ayudan a combatir la baja autoestima.
¿A qué
horas vas usualmente a dormir? Tómate unos 10-15 minutos antes para leer
lo que has escrito en tu diario a lo largo del transcurso del día. Verás
frecuentemente que tus ideas son limitantes y tus sentimientos tienden al
pesimismo. Más no debemos desanimarnos, dado que esto es un fiel reflejo de una
realidad y hemos de recordar que somos nosotros los arquitectos y constructores
de nuestra concepción de dicha realidad. Usa este poder para cambiar tu
actitud hacia la vida.
Para
llegar a usar este poder sabiamente, cuestiona tus ideas plasmadas en el
diario, critica tus metas y analiza tus emociones. Elimina esas ideas que solo cortan las alas de un futuro
prometedor, y nos dejes que los sentimientos actuales te repriman y, además
de poner énfasis en las metas escritas en tu diario, analiza si de verdad son
lo que quieres para tu vida, sí es así, imagínate en un futuro donde ya has
concretado tus más importantes metas. Solamente, no olvides tomar acción.
Usa tu
diario como una manera de desahogarte y al mismo tiempo como un espejo de tu interior,
úsalo inteligentemente: tú puedes hacerlo.
5. ¿Ves el vaso medio lleno o medio vacío?
¿Vaso medio lleno o medio vacío? Mejor
corre y llénalo: Una de las cosas que caracterizan a
la baja autoestima es su fuerte tendencia al pesimismo y la desconfianza en uno
mismo, originando esta última un gran obstáculo a la hora de tomar acción,
puesto que no creemos en nosotros mismos, y esto apaga la llama de la
motivación. Esta estrategia para enfrentar tu problema de autoestima se basa en
dejar de ser tan negativo y, más importante aún, tomar una actitud de acción y
determinación. Esto lo conseguiremos primero definiendo nuestras
metas más importantes y, una vez teniéndolas, procederemos a
categorizarlas por su grado de importancia (he aquí la importancia de
conocernos a nosotros mismos).
Ya debes
tener una lista organizada de tus metas y ahora es momento de dividir cada una
en “pedazos”, con esto quiero decir que debes hacer de tu meta un conjunto
de “sub-metas”, siendo una
parte de ellas de corto plazo, otra parte de mediano plazo y otro pedazo
corresponde al largo plazo.
¿Por qué usar esta estructura? Normalmente la falta de paciencia es la responsable de
acabar con nuestros proyectos, pero al usar esta técnica para segmentar tus
metas, estas se vuelven más fáciles de alcanzar. Ten presente que podremos
reducir el estrés que esto genera manipulando la idea del tiempo que tengamos
(lo cual es un pensamiento limitante), y hecho esto, nuestra determinación y
motivación empiezarán a arder más vivamente. Somos en mayoría seres impacientes
y, al ver que nuestros esfuerzos empiezan a dar resultados (aunque estos sean
mínimos), sin duda alguna nos alegrarán y motivarán a seguir empujando, pero
esto también depende de ti.
Puedes
acompañar esta estrategia con un simple truco que consiste en tratar de sonreír más a lo largo del día. Pero no se
trata simplemente hacerlo por hacerlo: trata de encontrar en tus memorias algún
momento agradable, recréalo en tu mente, siéntelo y sonríe para hacer renacer
en tu rostro la magia de ese feliz recuerdo. Parece simple, pero ayuda mucho a
la hora de levantar nuestra autoestima dado que nos abrirá la puerta a apreciar
más nuestra vida y a disfrutar de las pequeñas cosas que esta ofrece.
Por último,
recuerda: “Uno no nace sabiendo caminar, primero se gatea.”
6. El fracaso tiene un lado positivo
El fracaso es un triunfo: ¿Eres de los que creen que solo hay dos caminos en la
vida, uno que lleva al triunfo y otro al fracaso? Pues la realidad de las cosas
es otra: para llegar al triunfo indudablemente te encontrarás con varios
fracasos en el camino, pero es tu decisión hacerlos un obstáculo o aprender de
ellos.
El error
no está en fracasar, sino que el error se encuentra en no aprender de los
mismos. Tómalos (a los errores) como experiencias que te nutren para seguir
adelante, úsalos como alertas para hacer cambios a ciertos aspectos de tu plan.
Y lo más importante, no te rindas.
Los fracasos son una fuente de conocimiento impresionante, y son estos los que
nos permiten encontrar el verdadero camino hacia el logro de nuestra meta.
¿Cómo ayuda esto a nuestra autoestima? Muchas veces nos criticamos demasiado y ponemos sobre
nuestros hombros una carga muy pesada que a la larga daña nuestra autoestima y
crea una imagen apática y distorsionada de lo que somos. Al aceptar al fracaso
como una herramienta para el éxito, dejas esa pesada carga atrás, lo cual te
permitirá lograr de ti una nueva imagen, mucho más viva y buena.
7. Haz cosas que te inspiren
Todos
necesitamos algo que nos mueva, algo que nos lleve a hacer grandes cosas, que
nutra nuestras ganas de hacer algo en esta vida. Una baja autoestima es, en
números ocasiones, una señal de falta de inspiración en nuestra vida.
Afortunadamente,
esto es fácilmente solucionable, sobre todo teniendo en nuestras manos el poder
del internet.
Busca
lecturas, frases, videos, audios o cualquier material que pueda inspirarte. No
envidies los logros de otros, mejor alégrate y úsalos como una guía e
inspiración para tus propios fines porque en fin: si él o ella pudo, ¿por qué yo no?
Los
libros de autoayuda pueden también ser una fuente importante de
inspiración. Solamente recuerda usar estos elementos como complementos, para
concretar algo tienes sí o sí que tomar acción. Mas con la ayuda de material que
te ayude a inspirarte, tomar acción se volverá más sencillo.
8. No te compares con otros
Mucha
gente tiene la predisposición a compararse con otros. Esta conducta puede dañar
nuestra autoestima, en especial si estamos muy lejos de nuestro modelo a
seguir. Es decir, el error no está en tener un modelo a seguir, sino en querer
ser como esa persona y compararse constantemente. Eres único, no existe la
necesidad de compararte con otros. Tu única tarea es superarte a ti mismo a
través del tiempo. Toma a otras personas como ejemplos, pero no como
competidores. Al entender y aplicar esto, nuestra autoestima dará un
agradable salto debido a que dejamos ese afán de compararnos y nos enfocamos
más en desarrollar a nuestra propia persona.
9. Libérate
Los factores externos afectan nuestra
autoestima. El sentirse un fracasado por no
llegar a las expectativas de los padres, sentir que uno no encaja en el grupo o
sociedad, ser víctima del peso ejercido para seguir ciertas conductas. Son
estos y muchos otros factores los que pueden hacer a nuestra autoestima ir en
un viaje profundo a los abismos del desprecio de uno mismo.
Para
corregir esto, hay que aprender a amarnos tal y como somos, y aceptarnos. Pero
cuidado, no hay que ser conformistas. Si hay algo que puedes arreglar, hazlo.
No te dejes engañar que aceptarte y quererte a ti mismo es quedarte únicamente
con tu situación actual. El amor hacia nosotros mismos se hace notar cuando
tomamos en nuestras manos la responsabilidad por mejorar en todo aspecto de
nuestra vida.
¿Tienes sobrepeso? Acéptalo y trata de que ese amor por ti mismo te impulse a
mejorar tu situación, en caso una de tus metas sea el tener un mejor cuerpo y
salud (estos dos deben siempre ir juntos). Este es un simple ejemplo
ilustrativo. Deja de lado el qué dirán y empieza a desenvolverte tal y como
eres, sin ninguna máscara más que tu propio rostro.
10. Celébrate a ti mismo
Tendemos
a ser muy duros con nosotros mismos y a no celebrarnos. No te digo que te
construyan un altar o algo por el estilo, simplemente marca los eventos más
importantes de tu vida, es decir los logros que más orgullo te han hecho brotar
del corazón.
Eres un ser maravilloso, viniste desnudo a
este mundo y ya llevas ropa: eso es un logro.
Celebra cada cosa buena que hagas en tu día a día, pero no olvides hacer
también un balance con tus errores cometidos, más no los tomes de la manera
negativa, aprende de ellos (¡celebra esto también!).
Siéntete
feliz de seguir con vida, tienes más oportunidades de lograr tantas cosas que
tu corazón anhela. Date pequeños obsequios, un poco de chocolate puede
dibujarte una sonrisa, más aún al saber que lo hemos ganado al hacer algo
bueno: un regalo de nosotros para nosotros.
Conclusiones
Una
autoestima estable y saludable es una carta segura a la felicidad personal.
Llevará trabajo y tiempo repararla, pero realmente vale la pena. Hay un mundo
externo y uno interno, y es este último el más importante para tu felicidad,
dado que es tu realidad, la que vives dentro de ti día a día, segundo a
segundo.
Toma
estas 10 estrategias y combínalas, cada una tiene algo importante que aportar.
Acomódalas inteligentemente de acuerdo a tus necesidades. Y solo me queda
decirte:
¡Empieza a amarte y se
feliz!
Referencias
adicionales:
1) Dumb
Little Man.
2)
Causas de la baja autoestima en Tus buenos momentos.
3)
Extractos de “De la autoestima al egoísmo” de Jorge Bucay.
Fuente bibliográfica
LANDOLFI, HUGO, 2015. 10 secretos para incrementar tu autoestima :: VictimaProtagonista.com. Libro de autoayuda «De víctima a protagonista» [en línea]. [Consulta: 19 enero 2017]. Disponible en: http://victimaprotagonista.com/10-secretos-incrementar-autoestima/.
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16 ene 2017
Resiliencia: Los 12 hábitos de las personas resilientes
Por: Rosario Linares
¿Sabes qué es la resiliencia?
¿Quieres aprender a ser más resiliente?
A veces
la vida nos pone a prueba, nos plantea situaciones que superan nuestras
capacidades: una enfermedad, una ruptura de pareja particularmente
dolorosa, la muerte de un ser querido, el fracaso de un sueño largamente
anhelado, problemas económicos… Existen diferentes circunstancias que nos
pueden llevar al límite y hacer que nos cuestionemos si tenemos la fuerza y la
voluntad necesarias para continuar adelante. En este punto tenemos dos opciones: dejarnos vencer y
sentir que hemos fracasado o sobreponernos y salir fortalecidos, apostar por la
resiliencia.
Resiliencia: definición y
significado
La resiliencia, según la definición de
la Real Academia Española de la Lengua es la capacidad humana de
asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas, pero en
psicología añadimos algo más al concepto de resiliencia: no sólo gracias a ella somos capaces de afrontar las crisis
o situaciones potencialmente traumáticas , sino que también podemos
salir fortalecidos de ellas.
La resiliencia implica reestructurar
nuestros recursos psicológicos en
función de las nuevas circunstancias y de nuestras necesidades. De esta manera,
las personas resilientes no solo son capaces de sobreponerse a las adversidades
que les ha tocado vivir, sino que van un paso más allá y utilizan esas
situaciones para crecer y desarrollar al máximo su potencial.
Para las personas resilientes no existe una
vida dura, sino momentos difíciles. Y
no se trata de una simple disquisición terminológica, sino de una manera
diferente y más optimista de ver el mundo ya que son conscientes de que después
de la tormenta llega la calma. De hecho, estas personas a menudo sorprenden por
su buen humor y nos hacen preguntarnos cómo es posible que, después de todo lo
que han pasado, puedan afrontar la vida con una sonrisa en los labios.
La práctica de la
resiliencia: ¿Cómo podemos ser más resilientes?
La resiliencia no es una cualidad innata, no está impresa en nuestros genes, aunque sí puede haber una
tendencia genética que puede predisponer a tener un “buen carácter”. La
resiliencia es algo que todos podemos desarrollar a lo largo de la vida.
Hay personas que son resilientes porque han tenido en sus padres o en alguien
cercano un modelo de resiliencia a seguir, mientras que otras han encontrado el
camino por sí solas. Esto nos indica que todos podemos ser resilientes, siempre
y cuando cambiemos algunos de nuestros hábitos y creencias.
De
hecho, las personas resilientes no
nacen, se hacen, lo cual significa que han tenido que luchar contra
situaciones adversas o que han probado varias veces el sabor del fracaso y no
se han dado por vencidas. Al encontrarse al borde del abismo, han dado lo mejor
de sí y han desarrollado las habilidades necesarias para enfrentar los
diferentes retos de la vida.
¿Qué
caracteriza a una persona resiliente?
Las
personas que practican la resiliencia:
1. Son conscientes de sus potencialidades y limitaciones. El
autoconocimiento es un arma muy poderosa para enfrentar las adversidades y los
retos, y las personas resilientes saben usarla a su favor. Estas personas saben
cuáles son sus principales fortalezas y habilidades, así como sus limitaciones
y defectos. De esta manera pueden trazarse metas más objetivas que no solo
tienen en cuenta sus necesidades y sueños, sino también los recursos de los que
disponen para conseguirlas.
2. Son creativas. La persona con una alta capacidad de
resiliencia no se limita a intentar pegar el jarrón roto, es consciente de que
ya nunca a volverá a ser el mismo. El resiliente hará un mosaico con los trozos
rotos, y transformará su experiencia dolorosa en algo bello o útil. De lo vil,
saca lo precioso.
3. Confían en sus capacidades. Al ser conscientes de
sus potencialidades y limitaciones, las personas resilientes confían en lo que
son capaces de hacer. Si algo les caracteriza es que no pierden de vista sus
objetivos y se sienten seguras de lo que pueden lograr. No obstante, también
reconocen la importancia del trabajo en equipo y no se encierran en sí mismas,
sino que saben cuándo es necesario pedir ayuda.
4. Asumen las dificultades como una oportunidad para aprender. A
lo largo de la vida enfrentamos muchas situaciones dolorosas que nos
desmotivan, pero las personas resilientes son capaces de ver más allá de esos
momentos y no desfallecen. Estas personas asumen las crisis como una
oportunidad para generar un cambio, para aprender y crecer. Saben que esos
momentos no serán eternos y que su futuro dependerá de la manera en que
reaccionen. Cuando se enfrentan a una adversidad se preguntan: ¿qué puedo
aprender yo de esto?
5. Practican el mindfulness o conciencia plena. Aún
sin ser conscientes de esta práctica milenaria, las personas resilientes tienen
el hábito de estar plenamente presentes, de vivir en el aquí y ahora y de
tienen una gran capacidad de aceptación. Para estas personas el pasado forma
parte del ayer y no es una fuente de culpabilidad y zozobra mientras que el
futuro no les aturde con su cuota de incertidumbre y preocupaciones. Son
capaces de aceptar las experiencias tal y como se presentan e intentan sacarles
el mayor provecho. Disfrutan de los pequeños detalles y no han perdido su
capacidad para asombrarse ante la vida.
6. Ven la vida con objetividad, pero siempre a través de un prisma
optimista. Las personas resilientes son muy objetivas, saben
cuáles son sus potencialidades, los recursos que tienen a su alcance y sus
metas, pero eso no implica que no sean optimistas. Al ser conscientes de que
nada es completamente positivo ni negativo, se esfuerzan por centrarse en los
aspectos positivos y disfrutan de los retos. Estas personas desarrollan un
optimismo realista, también llamado optimalismo, y están convencidas de que por
muy oscura que se presente su jornada, el día siguiente puede ser mejor.
7. Se rodean de personas que tienen una actitud positiva. Las
personas que practican la resiliencia saben cultivar sus amistades, por lo que
generalmente se rodean de personas que mantienen una actitud positiva ante la
vida y evitan a aquellos que se comportan como vampiros emocionales. De esta
forma, logran crear una sólida red de apoyo que les puede sostener en los
momentos más difíciles.
8. No intentan controlar
las situaciones. Una de las principales fuentes de tensiones y
estrés es el deseo de querer controlar todos los aspectos de nuestra vida. Por
eso, cuando algo se nos escapa de entre las manos, nos sentimos culpables e
inseguros. Sin embargo, las personas resilientes saben que es imposible
controlar todas las situaciones, han aprendido a lidiar con la incertidumbre y
se sienten cómodos aunque no tengan el control.
9. Son flexibles ante los cambios. A pesar de que las
personas resilientes tienen una autoimagen muy clara y saben perfectamente qué
quieren lograr, también tienen la suficiente flexibilidad como para adaptar sus
planes y cambiar sus metas cuando es necesario. Estas personas no se cierran al
cambio y siempre están dispuestas a valorar diferentes alternativas, sin
aferrarse obsesivamente a sus planes iniciales o a una única solución.
10. Son tenaces en sus propósitos. El hecho de que las
personas resilientes sean flexibles no implica que renuncien a sus metas, al
contrario, si algo las distingue es su perseverancia y su capacidad de lucha.
La diferencia estriba en que no luchan contra molinos de viento, sino que
aprovechan el sentido de la corriente y fluyen con ella. Estas personas tienen
una motivación intrínseca que les ayuda a mantenerse firmes y luchar por lo que
se proponen.
11. Afrontan la adversidad con humor. Una de las
características esenciales de las personas resilientes es su sentido del humor,
son capaces de reírse de la adversidad y sacar una broma de sus desdichas. La
risa es su mejor aliada porque les ayuda a mantenerse optimistas y, sobre todo,
les permite enfocarse en los aspectos positivos de las situaciones.
12. Buscan la ayuda de los demás y el apoyo social. Cuando
las personas resilientes pasan por un suceso potencialmente traumático su
primer objetivo es superarlo, para ello, son conscientes de la importancia del
apoyo social y no dudan en buscar ayuda profesional cuando lo necesitan.
La resiliencia en los niños
Si
queremos que nuestros hijos afronten las dificultades de la vida con fortaleza
es importante educarles en la capacidad de ser resilientes, para ello es
fundamental nuestro ejemplo, no sobreprotegerles y sobre todo creer en ellos.
No se trata de evitar que se caigan, sino de enseñarles a levantarse, y para
ello tenemos que confiar en que ellos pueden. Por supuesto, tampoco se trata de
exponerles a peligros o ambientes agresivos “para que se hagan más fuertes”,
afortunadamente no estamos en Esparta. Aportar seguridad y protección es
necesario.
Algo
importante que podemos preguntarles a los niños cuando tienen un contratiempo
si queremos que aprendan a desarrollar la resiliencia es ¿qué puedes
aprender de esto? o ¿qué puedes sacar bueno de esto que ha ocurrido?
Fuente bibliográfica
LINARES, ROSARIO, 17/11/2014. Resiliencia: Los 12 hábitos de las personas resilientes. El Prado Psicólogos [en línea]. [Consulta: 16 enero 2017]. Disponible en: http://www.elpradopsicologos.es/blog/resiliencia-resilientes/.
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15 ene 2017
51 libros clásicos que debes leer para saber de literatura
Por: Alejandro López
Nadie ha
dicho que los clásicos son perfectos. En realidad, la opinión común de un
sinfín de lectores sobre obras tan alabadas como los poemas épicos de Homero o
textos densos e inagotables de la pluma de Joyce o Alighieri los
identifica más con la sosería, carencia de emotividad o con un estilo
“lento y parsimonioso” que con un estado de arte.
En pleno
siglo XXI, las opiniones que afirman la literatura se acerca cada vez más a un
marasmo de simpleza, personajes acartonados o insignificancia narrativa se
agolpan como si se tratara de una moda, una actitud que trata de rescatar
tiempos pasados por su cualidad de mejores o simplemente, por el
desconocimiento de las obras que marcan el rumbo del presente.
Se trata
de un principio nostálgico que en la mayoría de los casos, carece de una
conexión real con la realidad: todo el mundo supone que los tiempos pasados
fueron mejores, aún sin el conocimiento de ambos momentos históricos. Éste es
el resultado de una visión idealizada del pasado, que no sólo funciona para
resguardar la memoria, también asegura vínculos de pertenencia a través de la
nostalgia.
¿Conoces
los clásicos, tanto como los autores que marcaron el siglo pasado o los tan
criticados contemporáneos? Descubre cuáles son las principales obras de autores
nacidos antes del siglo XX (la referencia literaria que todos llevan en mente)
y toma las herramientas necesarias para hacer una crítica informada sobre
la literatura actual y tender puentes entre la misma y los grandes clásicos que
la forjaron o en todo caso, representaron una ruptura con la tradición
anterior:
“La epopeya de Gilgamesh” (c. 2000-2500 a.C.)
“La Ilíada” (s. VI a.C.) – Homero
“Edipo Rey” (s. IV a.C.) – Sófocles
“Lisístrata y la asamblea de las mujeres” (s. IV a.C.) – Aristófanes
“El arte de amar” (s. I a.C.) – Ovidio
“Eneida” (s. I a.C.) –
Virgilio
“La Divina Comedia” (1313) – Dante Alighieri
“Decamerón” (1353) – Giovani Boccaccio
“El Príncipe” (1513) – Nicolás Maquiavelo
“La vida de Lazarillo de Tormes y de sus
fortunas y adversidades” (1554)
“Romeo y Julieta” (1597) – William
Shakespeare
“El ingenioso hidalgo Don Quijote de la
Mancha” (1605) – Miguel de Cervantes
“La verdad sospechosa” (1619) – Juan Ruiz de Alarcón
“Fuenteovejuna” (1619) – Lope de Vega
“La vida es sueño” (1635) – Pedro Calderón de la Barca
“Respuesta a Sor Filotea de la Cruz”
(1691) – Sor Juana de la Cruz
“El rizo robado” (1712) – Alexander Pope
“Robinson Crusose” (1719) – Daniel Defoe
“Los viajes de Gulliver” (1726) – Jonathan Swift
“Tom Jones” (1749) – Henry
Fielding
“Cándido” (1759) – Voltaire
“Justine o los infortunios de la virtud” (1791) – Marqués de Sade
“El sobrino de Rameau” (1805) – Denis Diderot
“Fausto” (1808)
– Johann Wolfgang von Goethe
“Orgullo y prejuicio” (1813) – Jane Austen
“Frankenstein” (1818) – Mary
Shelley
“Oliver Twist” (1837) – Charles
Dickens
“El Conde de Montecristo” (1844) – Alejandro Dumas
“Cumbres borrascosas” (1847) – Charlotte Brontë
“Moby-Dick” (1851) – Herman Melville
“Canto a mí mismo” (1855) – Walt Whitman
“Madame Bovary” (1856) – Gustave Flaubert
“Las flores del mal” (1857) – Charles Baudelaire
“Los Miserables” (1862) – Victor Hugo
“El beso”
(1863) – Gustavo Adolfo Bécquer
“Las aventuras de Alicia en el País de las
Maravillas” (1865) – Lewis Carroll
“Guerra y Paz” (1869) – León Tolstói
“Una temporada en el infierno” (1873) – Arthur Rimbaud
“Las aventuras de Huckleberry Finn” (1884) – Mark Twain
“Crimen y Castigo” (1886) – Fiódor Dostoyevski
“Cuentos de Melpómene” (1886) – Antón Chéjov
“Azul”
(1888) – Rubén Darío
“El retrato de Dorian Gray” (1890) – Oscar Wilde
“Las once mil vergas” (1907) – Guillaume Apollinaire
“Los bandidos del Río Frío” (1891) – Manuel Payno
“Santa”
(1903) – Federico Gamboa
“En busca del tiempo perdido” (1913) – Marcel Proust
“Los de abajo” (1915) – Mariano Azuela
“La amada inmóvil” (1922) – Amado Nervo
“El lobo estepario” (1927) – Herman Hesse
“Doña Bárbara” (1929) – Rómulo Gallegos
Fuente bibliográfia
ALEJANDRO LÓPEZ, 2017. 51 libros clásicos que debes leer para saber de literatura | Cultura. Cultura Colectiva [en línea]. [Consulta: 17 enero 2017]. Disponible en: http://culturacolectiva.com/51-libros-clasicos-que-debes-leer-para-saber-de-literatura/.
14 beneficios de la lectura para tu cuerpo y tu mente
Hemos escrito decenas de artículos hablando de los beneficios de
esta actividad. Sí, quizá no seamos precisamente los más objetivos e
imparciales, pero la ciencia nos da la razón. Diferentes
estudios han demostrado que leer mejora la memoria y la empatía, que nos hace
sentir mejor, más positivos, que repercute en la salud ayudando a combatir la
depresión y a reducir el estrés y las posibilidades de desarrollar alzhéimer.
Tan poderosa es la literatura que puede influir en las decisiones que tomamos
en la vida real. Aunque, eso sí, es necesario practicarla sino a diario de
forma regular.
The
Expert Editor, una empresa de edición y corrección profesional con sede en
Parkdale, Australia, ha elaborado una infografía donde se recogen catorce beneficios de la lectura, tanto para el
cuerpo como para la mente. Muchos de ellos, por no decir casi todos, los
hemos mencionado en algún momento, pero ahora los volvemos a recoger a modo de
recopilación. Estos son catorce de los muchos beneficios que la ciencia ha
demostrado que aporta la lectura.
1. La
lectura estimula las conexiones neuronales existentes en el cerebro.
2. Leer
poesía de gran complejidad ?por ejemplo, Shakespeare? ayuda al cerebro a
permanecer elástico y activo.
3. Mantener
el cerebro en funcionamiento con actividades como la lectura disminuye el
deterioro mental de los ancianos en un 32%.
4. Cuando
lees un libro te obliga a recordar un montón de cosas, incluyendo los
diferentes personajes, y también la trama principal y cualquier subtrama a lo
largo de la historia. Leer un libro crea nuevos recuerdos para tu cerebro, lo
que significa que se crean nuevas sinapsis y se fortalecen las ya existentes.
Por lo tanto, la memoria a corto plazo y la capacidad para recordar mejoran.
5. Un
estudio demostró que los pacientes deprimidos mostraron una mejoría cuando se
les recomendó leer historias en voz alta. Dijeron que se sentían mejores y más
positivos.
6. En
el caso de la depresión, libros de autoayuda son un buen recurso porque las
personas consiguen intervenciones de baja intensidad. Aunque los libros de
autoayuda pueden ser buenos para esto, no solo son los únicos que ayudan a los
pacientes con depresión sino que leer otro tipo de libros también puede
resultar beneficioso.
7. Hay
estudios que han demostrado que la lectura puede reducir el estrés
aproximadamente en un 68%.
8. Los
ancianos que hacen juegos de desafío mental o leen libros de forma regular
pueden ser dos veces y media menos propensos a desarrollar alzhéimer.
9. Crear
un ritual a la hora de acostarse, como leer, le hace ver a tu cuerpo que es
hora de relajarse e ir a dormir. Sin embargo, esto sólo se aplica a los libros
de papel y no a los electrónicos que pueden tener el efecto contrario,
mantenerte despierto y hacer que tu calidad de sueño empeore.
10. Los
niños que leen desarrollan una mayor capacidad para comprender conceptos
abstractos, para aplicar la lógica en distintas situaciones, para reconocer la
causa y el efecto y para utilizar el juicio crítico.
11. Numerosos
estudios han demostrado que los estudiantes que están expuestos a la lectura
antes de preescolar tienen más probabilidades de hacerlo bien en todas las
facetas de la educación formal.
12. Un
libro para niños muestra un 50% más de palabras a un niño que al ver un
programa de televisión.
13. Los
investigadores han descubierto que aquellos que leen acerca de los personajes
que hacen algo tienen más probabilidades de hacer esa actividad en la vida
real. Esto significa que te puedes sentir más motivado para pedirle un aumento
de sueldo a tu jefe o para cumplir esos objetivos que otra persona sí ha
alcanzado.
14. Identificarse
con los personajes de un libro también ayuda a experimentar emociones,
sensaciones y sentimientos que se tendrían en la vida real y con personas
reales. Por ejemplo, te puedes identificar con las personas tímidas si lees
acerca de un personaje tímido.
Fuente bibliográfica
14 beneficios de la lectura para tu cuerpo y tu mente. La piedra de Sísifo [en línea], 2016. [Consulta: 15 enero 2017]. Disponible en: http://lapiedradesisifo.com/2016/12/04/14-beneficios-de-la-lectura-para-tu-cuerpo-y-tu-mente/.
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3 ene 2017
La maravillosa carta abierta de un profesor a sus alumnos suspendidos
“La vida os va a poner en vuestro sitio a bofetadas, y eso es lo que realmente os quiero ahorrar”, explica Pablo Poó Gallardo
Pablo Poó Gallardo. Así se llama el profesor sevillano que ha dado una lección de vida a sus alumnos suspendidos vía Youtube. En menos de cinco minutos de grabación, Poó explica a sus estudiantes más rezagados el porqué es tan importante estudiar.
“No sabéis nada de la vida. La vida es una putada. La vida no te espera, no te comprende, no te hace recuperaciones. Vosotros ahora vivís muy bien. Vuestra única obligación es estudiar, y no la cumplís mucho”, explica el profesor.
Poó pone el acento en le hecho de que la vida que viven ahora mismo sus alumnos, en nada se parece a lo que se van a encontrar en un futuro. “Llegáis a casa y os pagan vuestra comida, vuestros padres os pagan la ropa y vuestros móviles, a los que rompéis la pantalla cada dos por tres. Os pagan hasta vuestros botellones, puta madre todo. Pero es que la vida no es esta burbuja en la que vosotros vivís durante los cuatro años de la ESO”.
Y pone el acento en que no es una cuestión de capacidades. “No es que no podáis, es que no queréis. Tenéis capacidad de sobras, lo sabéis, os lo digo todos los días. Vuestro problema no es de capacidad, sino de esfuerzo. Sois unos vagos, lo decimos en clase y hasta os reís, porque lo reconocéis. Pero cuando salgáis de aquí, la vida os va a poner en vuestro sitio a bofetadas. Y eso es lo que realmente os quiero ahorrar”.
La vida os va a poner en vuestro sitio a bofetadas. Y eso es lo que realmente os quiero ahorrar
PABLO POÓ GALLARDO
Con su discurso, este profesor sevillano intenta abrirles lo ojos a sus alumnos. “Imagina cuando salgas de aquí. ¿Tú crees que si no tienes la nota media suficiente vas a entrar en el ciclo ese que quieres entrar? No vas a entrar, no le vas a dar pena absolutamente a nadie. Entonces qué, otra vez a casa a lamentarte, a comerte con patatas el título de la ESO”
Su obsesión es que estén preparados para los que se les avecina. ’’Pero maestro, yo para qué quiero saber el romanticismo, a mí eso me da igual’. No tenéis referentes culturales, no entendéis los textos que leemos (…).
Cuando vayas a firmar un contrato, a lo mejor estás poniendo tu firma sobre un sueldo de mierda, o sobre una jornada laboral que es eterna, y ni te has dado cuenta, y se aprovecharán de vosotros”, advierte.
Cuando vayas a firmar un contrato, a lo mejor estás poniendo tu firma sobre un sueldo de mierda, o sobre una jornada laboral que es eterna, y ni te has dado cuenta, y se aprovecharán de vosotros”, advierte.
Como tú no tienes idea de nada, no sabrás que otros han conseguido ya lo que tú pensabas que era imposible
“No tenéis herramientas, no tenéis sentido crítico… ¿Tú no sabes que hace 200 años unos románticos intentaron romper con todo y mandar el sistema a tomar por saco? ¿Qué pasa? ¿Te vas a creer que hay cosas imposibles? ¿Que nunca se podrá ir en contra de lo establecido?
Como tú no tienes idea de nada, no sabrás que otros han conseguido ya lo que tú pensabas que era imposible. Parece mentira, pero en las mentes abiertas es más difícil entrar. Una mente cerrada se conquista con mucha facilidad, sólo tiene una puerta”.
“El conocimiento os hará libres. La libertad es fundamental en el día de hoy. Para que no escuchéis la tele y os creáis todos lo que os dicen desde un atril, desde un mitin, para que después vayas al bar y repitas lo que ellos quieren que repitas. Y bueno, con el paro y las chapucillas que vayas haciendo irás tirando.
Pero es que hay una vida maravillosa mucho más allá de lo que vosotros os pensáis.
Y sólo se va a ganar con esfuerzo. Y lo tenéis que empezar a demostrar desde ahora”, esgrime Poó.
Pero es que hay una vida maravillosa mucho más allá de lo que vosotros os pensáis.
Y sólo se va a ganar con esfuerzo. Y lo tenéis que empezar a demostrar desde ahora”, esgrime Poó.
Por todo ello, este maestro pide a sus alumnos que a partir de enero se dejen de “tonterías”. “Vamos a poner ganas porque algunos, los que quieren que seáis felices desde los doce hasta los 16 años les importáis sólo hasta que termináis la ESO. Y yo he firmado con vosotros un contrato de por vida”, concluye.
Yo he firmado con vosotros un contrato de por vida
PABLO POÓ GALLARDO
Fuente bibliográfica
YouTube: La lección de un profesor para sus alumnos suspendidos. La Vanguardia [en línea], 2016. [Consulta: 30 diciembre 2016]. Disponible en: http://www.lavanguardia.com/vida/20161229/412966055750/maravillosa-carta-abierta-profesor-alumnos-suspendidos.html.
1 ene 2017
Consejos de Facebook para padres
Facebook
lanzó esta semana su Portal para Padres, un espacio específico dentro del
Centro de Seguridad de la compañía en el que ofrece a los progenitores una
serie de recursos que les ayuden a gestionar la presencia online de sus hijos
tanto en las redes sociales como en Internet en general.
Además
de esto, la compañía ha hecho públicos una serie
de consejos que pueden ser de utilidad a los padres a la hora de hablar a sus
hijos sobre seguridad en Internet. Por su interés, los reproducimos:
* Hazles
saber que las reglas son válidas tanto para actividades en Internet como fuera
de Internet. No les hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti. De
la misma manera que les adviertes de que deben mirar a ambos lados antes de
cruzar una calle o que es necesario ponerse casco para montar en bicicleta,
enséñales a pensar antes de compartir contenido en internet.
* Intenta ser un buen ejemplo. El viejo dicho de que tus hijos “harán lo que tú hagas;
no lo que tú digas” se cumple también en la actividad en internet. Si
estableces restricciones horarias sobre cuándo pueden usar las redes sociales o
navegar por Internet (por ejemplo, no chatear después de las 22:00), tú también
deberías adoptar ese comportamiento.
* Empieza a
interactuar con ellos cuanto antes. De los datos recopilados se
desprende que los padres deben empezar a interactuar con sus hijos en internet
el momento en el que estos comienzan a usar las redes sociales. Es recomendable
añadirles como amigos cuando se unen a Facebook.De igual forma que debes sentar
las bases para el diálogo y la conversación con tus hijos a una edad temprana
sobre otros temas, también debes hacerlo para hablar sobre el uso de internet.
Cuanto más esperes, más complicado te resultará. Habla con ellos sobre la
tecnología en general incluso antes de que empiecen a usar las redes sociales.
Así sentarás las bases para conversaciones futuras.
* Identifica y
aprovecha los momentos clave. Por ejemplo, el momento en que
tus hijos reciben su primer teléfono móvil es ideal para establecer una serie
de normas básicas. Cuando los niños cumplen los 14 años y, por tanto, ya tienen
la edad mínima para unirse a Facebook y otras redes sociales, es un buen
momento para tocar el tema de compartir contenido de forma segura. Por otra
parte, cuando los jóvenes consiguen el permiso de conducir es el momento idóneo
para recordarles la importancia de no usar el móvil mientras conducen.
* Ten confianza
en ti mismo. Normalmente, puedes emplear los mismos métodos que
sueles utilizar con tus hijos para educarlos en otros ámbitos también para
hablar sobre sus actividades en internet. Si tus hijos responden mejor a un
acuerdo negociado, crea un contrato que podáis firmar ambas partes. O, quizá,
lo único que necesitan tus hijos es conocer las reglas básicas.
* Pídeles a tus
hijos que te enseñen. ¿No tienes cuenta de Facebook? ¿O quizá
te interesaría probar un servicio de transmisión de música? Si tus hijos ya
están familiarizados con estos servicios y aplicaciones, ellos mismos pueden
ser un recurso excelente. La conversación también puede servir para hablar
sobre temas de seguridad y privacidad. Por ejemplo, quizá puedas preguntarles
sobre la configuración de privacidad mientras configuras tu propia cuenta de
Facebook. Además, como la mayoría de los padres sabe muy bien, a tus hijos les
encantará tener la oportunidad de poder enseñarte.
Esta lista es solo un comienzo y puede no
ajustarse del todo a las necesidades de tu familia. Lo más importante es
que esa conversación tenga lugar, en beneficio de la comunicación fluida con
los miembros de tu familia.
Fuente bibliográfica
REDACCIÓN, 18/12/2016. Consejos de Facebook para padres. TreceBits [en línea]. [Consulta: 1 enero 2017]. Disponible en: http://www.trecebits.com/2016/12/18/consejos-de-facebook-para-padres/.
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