24 ago 2011

Jorge Luis Borges cumpliría hoy 112 años

Uno de los mejores escritores del siglo XX es recordado hoy en todo el mundo.



BUENOS AIRES.- Jorge Luis Borges fue uno de los autores más destacados de la literatura del siglo XX. Publicó ensayos breves, cuentos y poemas. Su obra, fundamental en la literatura y en el pensamiento humano, ha sido objeto de minuciosos análisis y de múltiples interpretaciones, trasciende cualquier clasificación y excluye cualquier tipo de dogmatismo.
Nació en Buenos Aires el 24 de agosto de 1899, y falleció Ginebra el 14 de junio de 1986. Hoy cumpliría 112 años.
Ciego a los 55 años, personaje polémico, con posturas políticas que le impidieron ganar el Premio Nobel de Literatura3 4 al que fue candidato durante casi treinta años, Borges siempre soñó con que la posteridad le perdonara sus errores y le concediera la gloria de que se lo recordase por sus mejores textos.
En 1971 Borges publicó en Buenos Aires el cuento largo titulado El congreso. Al año siguiente viajó a Estados Unidos, donde recibió numerosas distinciones y pronunció conferencias en diversas universidades. A su regreso a Buenos Aires publicó el libro de poemas El oro de los tigres y el 24 de agosto, día de su cumpleaños, recibió un homenaje singular: la publicación en forma privada de su cuento El otro. En 1973 fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y, paralelamente, solicitó su jubilación como director de la biblioteca nacional. En 1973 reunió por primera vez en un volumen sus Obras Completas, editadas por Emecé.
En Milán, Franco Maria Ricci publicó el cuento El congreso en una edición lujosísima con letras de oro. El libro de poesía La rosa profunda y la colección de relatos El libro de arena se publicaron en 1975, junto con la recopilación Prólogos. Se estrenó además la película El muerto, sobre un cuento homónimo, dirigida por Héctor Olivera.
Ante una nueva victoria del peronismo, Borges insistió en recordar al primer gobierno de Perón como "los años de oprobio". En 1975 falleció su madre, a los noventa y nueve años. A partir de ese momento Borges realizaría sus viajes junto a una ex-alumna, luego secretaria y —por último, en la senectud de Borges— su segunda esposa, María Kodama.
En 1986, al conocerse enfermo de cáncer y temiendo que su agonía fuese un espectáculo nacional,34 fijó su residencia en Ginebra, ciudad a la que lo unía un profundo amor y a la cual Borges había designado una de mis patrias. El 26 de abril se casó —por poderes— con María Kodama, según Acta de esa fecha labrada en Colonia Rojas Silva, Paraguay. Falleció el 14 de junio de 1986 a los 86 años víctima de un cáncer hepático y un enfisema pulmonar.

Fuente: http://www.elintransigente.com/notas/2011/8/24/jorge-borges-cumpliria-98600.asp


Frases
1899-1986. Escritor argentino.
Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única.
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Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón.
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Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca.
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Al cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, es frecuente. No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso.
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He cometido el peor pecado que uno puede cometer. No he sido feliz.
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La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene.
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La belleza es ese misterio hermoso que no descifran ni la psicología ni la retórica.
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Todas las teorías son legítimas y ninguna tiene importancia. Lo que importa es lo que se hace con ellas.
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Antes las distancias eran mayores porque el espacio se mide por el tiempo.
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Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos.

Fuente: http://www.proverbia.net/citasautor.asp?autor=107

POESÍA

  • Fervor de Buenos Aires (1923)
  • Luna de enfrente (1925) 
  • Cuaderno San Martín (1929) 
  • Poemas (1923-1943) 
  • El hacedor (1960) 
  • Para las seis cuerdas (1967) 
  • El otro, el mismo (1969) 
  • Elogio de la sombra (1969) 
  • El oro de los tigres (1972) 
  • La rosa profunda (1975) 
  • Obra poética (1923-1976) 
  • La moneda de hierro (1976) 
  • Historia de la noche (1976) 
  • La cifra (1981) 
  • Los conjurados (1985) 

ENSAYOS 

  • Inquisiciones (1925)
  • El tamaño de mi esperanza (1926)
  • El idioma de los argentinos (1928)
  • Evaristo Carriego (1930)
  • Discusión (1932)
  • Historia de la eternidad (1936)
  • Aspectos de la poesía gauchesca (1950)
  • Otras inquisiciones (1952)
  • El congreso (1971)
  • Libro de sueños (1976)
  • Historia universal de la infamia (1935)
  • El libro de los seres imaginarios (1968)
  • Atlas (1985)

CUENTOS 

  • El jardín de senderos que se bifurcan (1941)
  • Ficciones (1944)
  • El Aleph (1949)
  • La muerte y la brújula (1951)
  • El informe Brodie (1970)
  • El libro de arena (1975)

EN COLABORACION CON ADOLFO BIOY CASARES 

  • Seis problemas para don Isidro Parodi (1942)
  • Un modelo para la muerte (1946)
  • Dos fantasías memorables (1946)
  • Los orilleros (1955). Guión cinematográfico.
  • El paraíso de los creyentes (1955). Guión cinematográfico.
  • Nuevos cuentos de Bustos Domecq (1977).

CON OTROS AUTORES

  • Antiguas literaturas germánicas (México, 1951)
  • El "Martín Fierro"(1953)
  • Leopoldo Lugones (1955)
  • La hermana Eloísa (1955)
  • Manual de zoología fantástica (México, 1957)
  • Antología de la literatura fantástica (1940)
  • Obras escogidas (1948)
  • Obras completas (1953)
  • Nueva antología personal (1968)
  • Obras completas (1972)
  • Prólogos (1975)
  • Obras completas en colaboración (1979)
  • Textos cautivos (1986), textos publicados en la revista El hogar
  • Borges en revista multicolor (1995): notas, traducciones y reseñas bibliográficas en el diario Crítica.
Fuente: http://www.mundolatino.org/cultura/borges/borges_2.htm

20 ago 2011

La tecnología como tortura


Por: Lola Talavera
La invasión tecnológica ha llegado muy rápido a todos los ámbitos, y ha sorprendido a muchos creando una brecha digital que ha afectado sobre todo a los mayores y a aquellos anclados en la cultura clásica.

José María Martínez Selva, catedrático de Psicobiología de la Universidad de Murcia, ha puesto de relieve los problemas que suelen generar las nuevas tecnologías, tanto por defecto –tecnofobia–, como por exceso, –tecnodependencia o tecnoadicción–.

Martínez Selva distingue entre tecnofobia que “es el miedo o el rechazo a utilizar las nuevas tecnologías” y el tecnoestrés, “que engloba todos los problemas que causan éstas”. La primera de ellas, no obstante, irá desapareciendo con el tiempo, “salvo en casos limitados en los que haya una convicción ideológica contra el progreso”.

En 2006, un estudio de Symantec revelaba que un 10% de la población tenía fobia al correo electrónico, y que un 6% se sentía abrumado por esta forma de comunicación. Estos datos, que recoge el psicólogo en su libro, muestran hasta dónde puede llegar el rechazo a las nuevas tecnologías de los inmigrantes digitales.

El experto explica que “si sabemos ir en bicicleta, podemos montar en cualquiera, pero si nos cambian de aplicación, nos tienen que dar un curso”. Martínez Selva sostiene que en el trabajo un 60% de la población asocia el estrés laboral a la tecnología, que tanto tiempo nos ocupa. Lo que no quita que para un 85% el correo sea el medio de comunicación habitual y preferido.
Tecnoestrés apunta soluciones para aquellos que lo pasan mal utilizando las nuevas tecnologías.

El catedrático sugiere que hay que acercarse a ellas con “buena actitud” porque no sólo han venido para quedarse, sino para seguir evolucionando, y “quien se mantenga fuera, va a terminar muy aislado”. Martínez Selva propone, a quienes todavía son reticentes al progreso, utilizar estos medios para el ocio: para establecer relaciones con los familiares o amigos y para intercambiar fotos, recetas, etc. “Yo siempre comparo las tecnologías con los idiomas porque hay que ir aprendiéndolos poco a poco y con la ayuda de otros”, sostiene el catedrático.

Lo negativo
Las nuevas tecnologías han traído consigo beneficios indiscutibles en el ámbito laboral y personal. Las posibilidades de ocio, de información y de comunicación son infinitas, pero muchos de los problemas, como el acoso, la pornografía o la violación de datos privados se han reconvertido para ser más complicados y difíciles de solventar.
El psicólogo destaca la vulnerabilidad de los niños y adolescentes frente a estos peligros. Los padres no tienen la suficiente formación para instruir a sus hijos, ni para descubrir qué están haciendo en Internet. Hay cambios de carácter a través de los que pueden detectarse problemas: la pérdida de amistades, la ansiedad, la dependencia o la introversión son algunos de los que hay que tener en cuenta para advertir qué ocurre. Una hora y media o dos, a lo sumo, en Internet, es el tiempo recomendado por Martínez Selva.

Pero la red de redes no es el único medio al que ha migrado la vida social de niños y adolescentes. Los teléfonos móviles , que comienzan a regalarse en torno a los nueve o diez años, tranquilizan a los padres porque pueden saber la localización de sus hijos en cualquier momento, pero hay que enseñales cómo y cuándo utilizarlo para que no se creen dependencia.
La tecnología también ha supuesto nuevos delitos como el ciberacoso o el sexting, que es el envío de contenidos eróticos o pornográficos a través de la Red. Peligros que los niños y adolescentes no advierten y que, como dice Martínez Selva, “antaño sólo les acechaban en la calle, a la salida del colegio o del instituto, pero hoy en día merodean también en Internet y en el propio hogar”.

La privacidad está amenazada porque las máquinas hablan entre ellas e intercambian datos. A la tecnología le falta educación y cortesía y, a los usuarios, saber cómo comportarse. Tenemos toda la información, pero no podemos descargarnos experiencias de Internet porque para ello se necesita tiempo y emociones.

Además, Martínez Selva incide en la utilización de medios alternativos para comunicarnos: “Defiendo el cara a cara porque los jóvenes tienen que desarrollar habilidades sociales para educar el carácter”. Las redes sociales y los correos electrónicos empobrecen las relaciones y, “al final, quedaremos reducidos a perfiles o etiquetas, que conllevan una pérdida de los rasgos individuales”. Por último, como apunta Martínez Selva, “valemos la información que damos”.

Los beneficios de la digitalización de documentos o despapelización

Por: Norma Mayol 
En base a ciertos de estudios se sabe que un 70% de la información mundialmente disponible está impresa, un 20% son documentos electrónicos y el 10% restante son bases de datos, por lo que, en resumen, un 90% es información no estructurada y tan sólo un 10% es información estructurada. 




El problema real es entonces cómo efectuar el procesamiento para lograr la clasificación de dichos contenidos no estructurados de forma rápida, eficiente y económicamente conveniente, con el objetivo de permitir la recuperación de la información. Y muchas veces la administración de esta información es subestimada, ocasionando pérdidas invaluables de oportunidades, al mismo tiempo que las organizaciones continúan siendo afectadas con más documentos de los que pueden procesar eficientemente durante su operatoria diaria: faxes, catálogos, correos electrónicos, facturas, informes, manuales, órdenes de compra, pedidos, etc. Es así como el manejo de toda esta gran cantidad de información se convierte en uno de los mayores desafíos que se presentan en las organizaciones hoy en día. 


La digitalización de documentos es un paso fundamental para administrar todo ese tipo de información en papel que de otra manera sería imposible hacerlo. Es el proceso mediante el cual un documento es transformado en una imagen digital, y es almacenado junto a datos que lo referencian en una base de datos, pudiendo acceder al mismo desde múltiples ubicaciones sin necesidad de tener que acudir al documento físico. 


Trabajar en una organización sin papeles; disminuir en el costo de impresión, fotocopiado, distribución y publicación de documentos; disminuir horas de profesionales afectadas a la búsqueda de documentos; disminuir el costo de almacenamiento y traslado de documentos; acceder a la información de manera simultánea desde diferentes lugares; acceder de manera rápida, segura y protegida a la documentación; aprovechar la información para la toma de decisiones; aprovechar los espacios destinados a guardar archivos físicos (en muchos casos eliminando los archivos históricos físicos); sistematizar y automatizar los procesos; reducir los tiempos de respuesta a clientes internos, externos, auditorias y entes de fiscalización y control; bajar el costo de respaldo de los documentos ante eventual pérdida o destrucción de la valiosa documentación; mayor productividad del personal. 



Para archivar 100.000 hojas se necesita un espacio de 10 m2, en tanto que 100.000 imágenes ocupan un DVD; un documento original solo puede ser visto por una persona a la vez, mientras que una imagen digitalizada puede ser consultada de forma simultánea por varios usuarios autorizados; es la mejor manera de preservar y resguardar la información a través del paso del tiempo; se calcula que el 35% del tiempo de los empleados transcurre improductivamente buscando y manejando documentos (una caja o gaveta normal de archivo contiene aproximadamente entre 2.000 a 4.000 hojas); una búsqueda manual de 10.000 documentos por un determinado tema, autor y rango de fechas demoraría 67 horas hombre; el 7% de los documentos se pierde, mientras que el 15% están mal guardados; el papel utilizado por todas las impresoras, fotocopiadoras y maquinas de fax existentes en un año, sería equivalente a un listado de papel que daría 289 vueltas a la Tierra; el costo de una fotocopia es mayor al de una imagen digitalizada, sin embargo, la fotocopia no puede integrarse a ninguna aplicación, mientras que la imagen digitalizada puede hacerlo a cualquier sistema automatizado.

Util para estudios contables
La Digitalización de Documentos orientada a los Estudios contables permite la vinculación de la información en soporte digital y de los registros contables que las organizaciones realizan. Estos actualmente registran la información en aplicaciones que sólo permiten llevar el registro del asiento de manera digital, pero la documentación asociada es guardada en soportes físicos sin ningún tipo de vinculación. Mediante la Digitalización de Documentos, se pueden llevar los registros contables vinculados con los documentos de respaldo generando como efecto la digitalización de toda la documentación.


Facturación Electrónica
La factura electrónica es el documento comercial en formato digital que reemplaza al documento físico tradicional, en papel, conservando un idéntico valor legal. 
La facturación electrónica implica la emisión de un documento digital que envía la empresa vendedora a su cliente, por un lado, y a la administración de impuestos, por otro. Actualmente en nuestro país resulta de obligatoriedad para empresas de diversos rubros, de acuerdo a lo establecido por el régimen de Factura Electrónica (AFIP RG 2177/2006). Básicamente, se establece un enlace con AFIP para gestionar los Códigos de Autorización Electrónica (CAE) según la normativa vigente, y efectuar la registración de los mismos en una base de datos. Esto permite que los documentos tributarios digitales puedan ser consultados, y por consiguiente visualizados para su posterior impresión o envío por email. Lo más importante del proceso es que el papel ya no es necesario, sino sólo los datos, generando un importante ahorro de dinero en el emisor, economizando papel y el proceso de impresión y envío por correo; mientras que para el receptor le facilita el proceso de ingreso de datos, tipeo de facturas, eliminación de errores, y rapidez del proceso mediante la automatización.


Lapicera Electrónica
El lápiz electrónico permite agilizar la captura de datos en procesos que son críticos. Por ejemplo, al realizarse un censo, la utilización de este tipo de tecnología permitiría obtener respuestas de manera rápida y certera evitando así el proceso de carga de los datos en forma manual con la posibilidad de errores de tipeo que ello genera. Esta nueva tecnología combina la portabilidad y la aceptación de lápiz común y papel tradicionales, con la capacidad de una computadora para almacenar, compartir y actuar en consecuencia según la información obtenida. El mismo funciona de igual manera que un bolígrafo tradicional, pero a diferencia de éste último, el dispositivo convierte la información escrita a mano en datos digitales. Una vez que los datos se almacenan en la memoria del lápiz, la información puede transferirse fácilmente a una PC u otros dispositivos tales como smartphones, a través de Bluetooth o USB. 


La información es ingresada mediante el lápiz a un formulario especialmente diseñado, que se imprime en papel común. Una tecnología que consiste en una serie de puntos débiles que forman una red y actúan como coordenadas en el mapa para localizar la ubicación de cada trazo de lápiz en el papel. Los datos se almacenan en el lápiz, siendo posible su descarga a computadoras u otros equipos, para posteriormente dejarse en una base de datos totalmente digitalizados (ya no hay necesidad de transcribir los datos a la PC), enviarse por email, FTP, etc. Es la tecnología más moderna y la forma más rápida de capturar información sin estar obligado a cambiar la forma tradicional de trabajar. Es usualmente utilizada para formularios de créditos, de ventas, seguros, encuestas, censos, etc.

(*) Ingeniera en Sistemas, Aplika Group, Miembro de la Comisión de Informática 
del COPIT.



Fuente: http://www.elsigloweb.com/nota.php?id=75858

19 ago 2011

Lo mismo da un burro que un gran profesor


Por:  

Poco podría imaginar el bueno de Santos Discépolo que su tango Cambalache iba a convertirse en un funesto retrato, no ya del siglo XX, en el que fue compuesto, sino de toda nuestra sociedad, 80 años después. 


Compuesto en 1934 para denunciar los excesos y abusos de la Década Infame argentina, en un contexto mundial de Gran Depresión, Guerra Civil Española y posterior Guerra Mundial, fue censurado sistemáticamente por todas las dictaduras militares argentinas desde su creación.


A día de hoy ya es un clásico; no solo del tango, sino de la descripción de una sociedad en crisis, a todos los niveles: económica, cultural, intelectual, política, ciudadana…


Su letra es, lamentablemente, el perfecto espejo en el que mirar e interpretar los tiempos que vivimos.Y estos días lo estamos comprobando en carnes propias: lo mismo me dan las revueltas en Inglaterra, la represión en Siria, las intolerancias indignadas o las filias papistas; la prepotencia política, la sordera artística, el desierto de la cultura y al educación o la vulgarización de la divulgación; a futbolización de la sociedad, la mediocridad poderosa, la incontinencia verbal o las soflamas reclamando derechos que no respetan lo que piden; la arrogancia de los gurús, los monólogos sin intención de diálogo, el desprecio por el discrepante, la petulancia y estupidez de la blogosfera;el oportunismo mediático, el sensacionalismo como referente informativo, la búsqueda de público cautivo irreflexivo o el empeño de elevar a los más tontos a modelo a seguir o como referente de lo que sucede…                                                                                                                                   No fue Discépolo un santo. Murió en 1951 repudiado por la intelectualidad de su época por su apoyo incondicional a Perón. En todo caso, su retrato es fiel y refleja lo que somos, en lo que nos hemos convertido y, por desgracia, a donde nos dirigimos.






En fin; pasen y vean lean:




Cambalache
Enrique Santos Discépolo.
1934


Que el mundo fue y será una porquería
ya lo sé...
(¡En el quinientos seis
y en el dos mil también!).

Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
valores y dublé...

Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.

Vivimos revolcaos
en un merengue
y en un mismo lodo
todos manoseaos...

¡Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor!...
¡Ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador!

¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro
que un gran profesor!

No hay aplazaos
ni escalafón,
los inmorales
nos han igualao.

Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
¡da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón!...

¡Qué falta de respeto, qué atropello
a la razón!
¡Cualquiera es un señor!
¡Cualquiera es un ladrón!

Mezclao con Stavisky va Don Bosco
y "La Mignón",
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...

Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remaches
ves llorar la Biblia
contra un calefón...

¡Siglo veinte, cambalache
problemático y febril!...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil!

¡Dale nomás!
¡Dale que va!
¡Que allá en el horno
nos vamo a encontrar!

¡No pienses más,
sentate a un lao,
que a nadie importa
si naciste honrao!

Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura
o está fuera de la ley...


Fuente: http://desequilibros.blogspot.com/

La biblioteca ideal versus la biblioteca posible

Por: Rodrigo Pinto


Si por un azar abrupto me convirtiera en un hombre rico –con esa riqueza material que parece ilimitada respecto de los patrones habituales de consumo de una persona común y corriente-, convertiría mi biblioteca en un proyecto. Con seguridad, compraría menos libros y me desharía de muchos de los que tengo. Importaría menos la cantidad que el perfil de las estanterías.  Probablemente apostaría por la narrativa latinoamericana. Viajaría para ratonear en librerías de usados y mercados callejeros en busca de títulos desaparecidos. 


La mantendría al día con catálogos contemporáneos. En fin, le dedicaría tiempo y trabajo, porque, a fin de cuentas, si efectivamente fuera un hombre rico, tendría que rellenar los días de una manera creativa e imponer un cierto orden al ejercicio de la lectura y la escritura; en ese sentido, la definición de la biblioteca sería, también, la definición de un horizonte de trabajo. 


Pero, en la realidad, cada buen lector, cada persona para quien el libro es una necesaria compañía, construye la biblioteca posible, la que está al alcance del bolsillo y de las oportunidades, que se arma en viajes, en saldos, en librerías de viejo, en liquidaciones, a punta de encargos y del simple azar que te conduce hacia un libro u otro. Entras, por ejemplo, a la bodega de un distribuidor santiaguino, a un  espacio trasero donde van a dar los libros que no se han vendido en seis o más años. 


Los libros que nadie quiso, lo que acumularon polvo en las librerías e iniciaron el largo camino de regreso hacia aquella bodega o que, peor aún, nunca salieron de ella porque nadie los solicitó. Allí puede haber –de hecho, hay- tesoros, libros que tú habías buscado en vano, títulos que alguna vez perdiste, pero también hay muchos otros que te llevas guiado tanto por la genuina curiosidad como porque están ahí, arrumbados y a precio vil, al diez o al cinco por ciento del valor que tendrían si en lugar de esa bodega estuvieran en la vitrina de una librería de la plaza. ¿Cómo resistirlo? Son el material de la biblioteca posible, y hay que obedecer a las incitaciones del azar. O vas a Buenos Aires y en alguna librería de Corrientes liquidan títulos de una editorial normalmente muy cara y que alguna vez quisiste tener, pero luego te interesaste en otros temas y autores, pero ahí están, a unos cinco dólares, una ganga: te llevas un montón. O das con un autor que te interesa. Buscas sus libros. Y libros sobre aquel autor. Y así das con otros, y sigues la rama del árbol, y de repente estás comprando y leyendo a gente que no sabías que existía. Y le das gracias al azar. 


Esa es la biblioteca posible, que siempre tendrá muchos libros que están por si acaso o porque sí, porque los encontraste baratos, porque alguna vez te interesaron, porque quieres tener completa una colección de ensayos de muy buen gusto, porque estaban entre los saldos, porque hubo un ofertón, porque alguna vez quisiste saberlo todo sobre los ríos africanos o sobre la inquisición en Chile o sobre el nacimiento de las universidades en la vieja Europa, esas bibliotecas dentro de bibliotecas que proliferan también según las posibilidades y según la variación de tus ingresos.  


Todo puede cambiar, es obvio, con los libros electrónicos, que no ocupan espacio y además están al alcance de un click. Cuando se cumpla la promesa de la infinita abundancia, estarás más cerca, entonces, de la posibilidad de la biblioteca ideal, de aquella que tú diseñas y labras como si se tratara de una escultura o mejor dicho de un bonsái, que crece de manera controlada y en la dirección que tú le das; y que, así mirada -una colección de ficheros alojada en un disco duro o en la nube-, tiene que ser muy atractiva para vencer la insipidez de la fórmula. 


Pero sabes que no será lo mismo. Que aquel conjunto de íconos podrá adaptarse a tu designio inicial, pero es tan distinto que te arropen y te abriguen los libros que el azar puso en tu camino y que forman tu biblioteca posible, que tiene, al fin y al cabo, una personalidad única, un carácter propio y distinto que no obedece tanto a un diseño preconcebido, sino a esa combinación de azar, necesidad y gusto que, vaya, tanto se parece a la vida.



17 ago 2011

Pornografía en la biblioteca


Depende de quien lea, así será lo leído. En las páginas de los Trópicos de Henry Miller se esconden compendios de explícitas escenas de sexo, en ellas el lector puede ejercer la imaginación hasta lograr imágenes únicas en su excitante animalidad, o bien, tiernas manifestaciones corpóreas del amor.

Pero la palabra terrible es pornografía, intolerable y criminal. Honesta diría yo, pero esa palabra también está demasiado desnuda. Las conciencias débiles siempre han condenado la honestidad y dictan sendos y amenazantes preceptos; moral lo llaman, y en su nombre viven ellos y matan a los otros.

En este país se condena la pornografía por dogma. Sin duda, existen muchas dificultades para verla como algo más que depravación; pero, en este sentido, no es la pornografía la única que sufre persecución. Sin embargo, en la historia han sido perseguidas infinidad de manifestaciones humanas que a los ojos de los grupos hegemónicos resultan impresentables.

En cada caso vemos un cuadro bastante similar, vemos como se delinean dos grupos: unos conservadores y otros progresistas. Los primeros son los inquisidores e intolerantes; los que dictan y castigan, y que, por lo general, tienen el poder necesario para "conservar" el mundo a su imagen y semejanza. Los segundos son las víctimas, los incomprendidos, perseguidos y castigados; sin recursos, ni materiales ni sociales, para defenderse. Los primeros son los que tiran siempre hacia el pasado, que es querer hacer, contra el discurso del tiempo, eterno su presente. Los segundos son las semillas del mal, los que no quieren sumarse, los que tiran sus piedras hacia el futuro, pero más allá de donde la vista alcanza.

Todo esto es caricatura. Ni unos ni los otros son siempre así. En verdad ambos se creen, de alguna manera, "los buenos". Siempre parece que los conservadores radican su bondad en negar el cambio que no surge de sus presupuestos. Los progresistas no deberían verse buenos a sí mismos, porque verían malos a otros y eso no es progresista: hay que estar más allá, como sermoneaba Nietzsche, para ser verdad. Y sigue la caricatura.

En medio, está "el público". Los recreadores. Al final es el grupo que se impone, pues por efectos de la masificación es más longevo. El perseguidor muere un día, al igual que el perseguido, pero ambos en distintas circunstancias. Quedará, con suerte, la obra, que es paciente, y el tiempo, si en verdad la obra tiene alguno, le llegará.

Y pasa. Pasa que después de cien años la corona inglesa lamenta haber condenado a Oscar Wilde por degenerado. Pasa que Verlaine y Rimbaud fueron encumbrados como genios cuando la muerte los hizo inofensivos y sus penes, botones negros, tetas, felaciones y cunilingus literarios ya no asaltarían las inocencia de la imaginación sexual. Y pasa más, mucho más, pero menos notorio, más doméstico. La purga social es constante, institucional y, quizá, tristemente necesaria.

Unos dirán que el público salva o condena según la circunstancia que vive. Muchas veces es el que forma y deforma. Lo pornográfico de cada obra tiene cuna dudosa. A veces está en el creador y otras en el receptor. Vladimir Nabokov escribió Lolita con un ánimo lejano, no por eso contrario al que los lectores encontraron, sin embargo, y a pesar del morbo inexcusable, ninguna biblioteca podría prescindir de esta obra polivalente alegando perversidad sin que la sensatez le mire feo.

Hay verdades que ofenden más que una secuencia ginecológica. El snobismo hoy en día es salvoconducto generoso, citemos entonces a sus íconos. Sade sentenciaba "Lo más sucio, lo más infame y lo más prohibido es el mejor estímulo para la mente. Es lo que hace que nos corramos de la manera más deliciosa". Charles Baudelaire insistía en que imagináramos todo, con especial atención en lo prohibido, para librarnos de las ataduras de la ignorancia.

Estos son libros, es decir papel y tinta, letras formando palabras, palabras formando cuerpos en el deseo. Han sido aceptados como huéspedes de las bibliotecas más puritanas, todas las de este país, porque las imágenes de la mente son invisibles a los otros. Pero no vaya uno a dibujar, a filmar, a hacer sonar. No vaya un desconocido sin premios ni editorial a usar la palabra impúdica, porque entonces los doctores se le abalanzarán con todo el peso del poder que legitima la imposición de la soberbia.

El sexo es un tema tabú todavía. Todo parece indicar que es un género disidente, emancipador, no tanto por su nula esencia ideológica (salvo por la obra de Sade y otros) como por su vocación develadora de realidades íntimas y estrictamente humanas. Además de evocar deseos y obsesiones humanas, este género es un excelente pretexto para estimular la creatividad orientada al placer de los sentidos, placer por demás vilipendiado.

Yo invito aquí a visitar los pasillos de las bibliotecas para encontrar y no encontrar los Pájaros de fuego de Anais Nin, el Decamerón de Bocaccio, algún cuento de Xaviera Hollander, indagar los archivos de David H. Lawrence o Gary Jennings. Marguerite Duras, Sor Juana Inés de la Cruz, García Lorca, Neruda, Yukio Mishima, Vargas Llosa; busquemos también a Melitón Barba, algunos versos de Matilde Elena López, Silvia Elena Regalado, escritos de Roque Dalton, Otoniel Guevara, Salvador Canjura; todos estos y miles más, han podido ser tachados de pornógrafos por una palabra, una frase o una novela entera. Todos son símbolos de buena lectura y de cultismo. Nos es que haya sido el sexo en su obra lo que los valida, pero tampoco ha sido motivo de desdén ni de rechazo, y menos de castigo. Hay otros que intentan a diario mostrarse y son lapidados. Y pierden todos, los que tiraron la primera piedra, el que la recibió y los que vimos todo sin verlo. Perdió también la cultura y la tolerancia. Perdimos también los de "el público", nos agravan los prejuicios y la ignorancia. Pero el tiempo pasará, o tal vez no.

¿Por qué están unos y no otros en los catálogos? ¿Quién decide qué es bueno y que es malo leer, ver o escuchar? ¿Por qué? Las respuestas, por desgracia, las conozco. Aún nos vigilan, nos prohiben y castigan por salirnos de la sombra. Las bibliotecas, que podrían ser la torres en que los lenguajes pudieran convivir sin entender prejuicios, nos traicionan. Si no velan por nosotros los que deben, entonces ¿Quién? ¿Qué podemos hacer desde la palabra? Demasiado poco. Eso es lo que a mí me da vergüenza.

13 ago 2011

¿Consideras que tu biblioteca es innovadora? ¡¡Compruébalo!!




¿Consideras que tu biblioteca es innovadora? ¿Te atreves a comprobarlo?

En un reciente post del blog de Stephen Abram "Stephens'Slighthouse", que trata sobre la innovación y las bibliotecas, se hace referencia al blog HBR.org de Vijay Govindarajan, en el que se describen cuales son los 9 factores críticos de éxito en la innovación (Innovation’s Nine Critical Success Factors) y que bien podríamos aplicar a las bibliotecas. Se trata de que leamos los 9 puntos y puntuemos entre 1 (poco) y 10 (mucho) en qué medida tu biblioteca se identifica con cada uno de ellos. 

  1. Tener convicción y un motivo convincente para innovar. No se trata de innovar por innovar, sino de estar convencidos de que ese es el camino, y que no hay otro. 
  2. Tener visión de futuro, pero que sea compartida y motivadora. Tener visión de futuro no es tan frecuente en nuestra profesión, sobre todo cuando ese futuro cambia a la velocidad que lo hace ahora y a tan cortos plazos de tiempo. No se trata de predecir el futuro en base al pasado, que eso lo hacemos muy bien, sino de desarrollar hipótesis sobre el futuro. Hace falta que nuevas generaciones de bibliotecarios ocupen puestos de toma de decisiones, ya que ellos tienen una visión de futuro más acertada, menos contaminada y sobre todo flexible y adaptable. Y hace falta tambien que toda la organización comparta esa misma visión. 
  3. Tener una agenda de innovación estratégica que afecte a toda la planificación de la biblioteca, que inspire todos sus proyectos, y sea su denominador común. Antes de comenzar hay que preguntarse lo siguiente: ¿Cual es nuestro negocio como bibliotecas ahora y donde queremos estar en el futuro? ¿Cual es nuestra tolerancia al riesgo a la hora de seguir grandes ideas, ideas que cambian los esquemas de siempre? El éxito va a depender del tiempo que dediquemos a impregnar a toda la organización y sus líneas estratégicas con estas convicciones. 
  4. La dirección tiene que ser partícipe del proceso. Si el equipo directivo de la biblioteca no apoya y lo hace de forma visible y evidente, la innovación no solo no será creíble por el resto de los trabajadores sino que será difícil invertir recursos en estas ideas.
  5. Un modelo de toma de decisiones que fomenta un trabajo en equipo que apoya a los influenciadores más apasionados. Los modelos autocráticos pasaron a la historia. El éxito está en reconocer quienes son esos influenciadores, qué personas de tu entorno de trabajo tienen más inquietudes y dinamismo y son capaces de atraer a sus compañeros a proyectos innovadores. ¿En que medida las bibliotecas están siguiendo estas pautas de criterios de autoridad y apoyo a los innovadores?
  6. Equipos multidisciplinares y creativos, con personal experto, pero tambien inexpertos que puedan aportar nuevos y enriquecedores puntos de vista.
  7. Explorar con mente abierta las claves que controlan el mercado de la innovación: usuarios, competidores, leyes y normativas reguladoras, ciencia y tecnología. Tener en cuenta todos estos factores. 
  8. Estar dispuestos a sumir riesgos y a ver el valor de lo absurdo. Albert Einstein dijo que no había que esperar mucho de aquello que no pareciera suficientemente absurdo. Los innovadores saben que no hay elección, hay que asumir riesgos y moverse hacia lo que parece absurdo o irrelevante para ser competitivos. y esto en tiempos de crisis es lo que diferencia de los demás. 
  9. Un proceso de ejecución, bien definido y flexible. Para ello hay que tener un equipo de personas dedicadas a la innovación. El motor de producción no puede dedicarse a innovar, pues busca la eficiencia pero no la innovación. No hay que evaluar a este equipo de innovadores por los beneficios que obtenga a corto plazo, sino por la gestión de los experimentos.
Si has obtenido mas de un 70 en la valoración, tu biblioteca es innovadora y está preparada para el futuro, pero si la puntuación es menor deberías reflexionar sobre el futuro y leer los siguientes artículos que Stephen Abram recomienda del número de junio de Computers in Libraries (latest (June 2011) issue of Computers in Libraries), dedicado a la Innovación en Bibliotecas. Algunos de ellos son de acceso libre: 

Assessing Innovation in Corporate and Government Libraries
By Deane Zeeman, Rebecca Jones, and Jane Dysart

Recognizing Innovation
By Stephen Abram

Innovative Services in Libraries
By Jane Dysart and Rebecca Jones

¿Alguien se atreve a realizar el test y comentárnoslo en el blog?


Fuente:http://www.nievesglez.com/2011/07/consideras-que-tu-biblioteca-es.html
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