15 ago 2015
Cinco buenas ideas (y un bonus) para reutilizar un celular viejo
Repasamos una serie de utilidades que puede ofrecer un teléfono móvil que ha sido reemplazado y duerme en un cajón o es chatarra electrónica. Desde la posibilidad de ofrecer las funciones de una cámara de vigilancia, pasando por un control remoto, hasta una plataforma de experimentación.
Un
informe reciente señaló que durante el segundo trimestre del año en curso la
venta de tablets cayó un 7 por ciento en relación al mismo período de
2014. Entre las razones que explican esta caída aparece la siguiente: los
usuarios de tablets no actualizan sus dispositivos cada año, un
hábito que sí es emprendido por los usuarios de smartphones. Al parecer,
el mercado de los teléfonos móviles es mucho más dinámico que el de
las tablets: allí, lo que es nuevo pronto es antiguo.
De
esta tasa de cambio (se calcula que en promedio la actualización se emprende
entre los 12 y los 18 meses de uso), deriva que muchos usuarios tengan un
smartphone en el bolsillo y muchos otros “durmiendo” en un cajón de la casa.
Estos equipos descartados pueden resultar obsoletos para algunas
funcionalidades que requieren especificaciones de software y hardware que ellos
no alcanzan; sin embargo, la vida útil de aquellos dispositivos podría
estirarse: ya no como equipos principales, aunque sí mutando hacia otras tareas.
A
continuación listaremos algunas buenas ideas para reutilizar un celular viejo
para algo más que ser un pisapapeles. Antes de repasar aquellos tips, es válido
señalar que la reutilización es a su vez una buena noticia en términos
medioambientales, evitando ensanchar los volúmenes de chatarra electrónica.
1.
Entretenimiento en manos pequeñas
Aquellos
que son padres conocen de primera mano cuánto sufren los dispositivos móviles
cuando pasan algunas horas al día por las manos de los chicos: caídas,
descargas no deseadas, apps y juegos acumulándose hasta colapsar la memoria,
entre otros maltratos. Siendo que usualmente los niños emplean un celular
estando en casa, entregarles un equipo que no está en uso aparece como una
excelente opción: sin el riesgo de tenerlos con una línea activa, se conectan
vía WiFi y propician el acceso a YouTube (predilección de la menuda platea) y
también a determinadas aplicaciones, principalmente lúdicas. De este modo, el
equipo principal se mantiene a salvo. Eso sí: el celular viejo también deberá
recibir los necesarios ajustes de control parental, tanto como un equipo en
pleno uso.
2.
Mando a distancia
Vale
mencionar que no todo celular en desuso es un Nokia 1100. Teniendo en cuenta
que, como señalamos más arriba, el ritmo de actualización de los smartphones es
veloz, no son pocos los que archivan teléfonos que no dejaron de ser
inteligentes. En este sentido, otra buena idea para entregar un uso a un
teléfono que ha sido reemplazado por uno más moderno es emplearlo como un
control remoto o mando a distancia, valiéndose del Bluetooth. Diversas
aplicaciones permiten emprender esta tarea y vincular un smartphone a
televisores, consolas y otros equipos. En cada caso es preciso rastrear la app
necesaria para el vínculo.
3.
Unidades de almacenamiento
Incluso
en los tiempos de la nube, una de las quejas más oídas entre los usuarios
móviles es la falta de espacio para almacenamiento. En rigor, son valorados los
smartphones que llegan con una ranura microSD y vistos con recelo aquellos que
no admiten expandir la capacidad nativa. Entonces, ¿por qué no aprovechar un
celular viejo para almacenar archivos? A fin de cuentas, una propuesta
interesante es utilizarlos como una unidad de almacenamiento externo. No
tendrán el aspecto de un disco o un pendrive, pero bien pueden cumplir la
función de éstos.
4.
Más energía
Otra
de las querellas más divulgadas entre los usuarios de smartphones: la breve
autonomía de las baterías. De hecho, los fabricantes trabajan para entregar
soluciones a este asunto, señalado como el “talón de Aquiles” de la industria
móvil. De este modo, los celulares en desuso pueden convertirse en buenos
aliados de la batería del dispositivo principal y emprender algunas de las
tareas que más energía consumen. Por ejemplo, utilizarlos como un reproductor
de música (almacenada en forma local o vía streaming) o como un GPS en modo
offline.
5.
Ojo vigía
Sea
para tareas de seguridad como para saber qué hacen los niños en otra habitación
de la casa, diversas aplicaciones permiten utilizar un smartphone como una
cámara de vigilancia, transmitiendo las capturas a otros dispositivo. Existen
alternativas para diversos sistemas operativos. Un ejemplo entre los tantos
es SECuRET SpyCam, disponible en Google Play.
Bonus
La
versatilidad propia de las tiendas de aplicaciones es razón suficiente para no
abandonar un celular. Entre otras funciones posibles para un teléfono
descartado aparecen aquellas que convierten el smartphone en una caja de
herramientas (por ejemplo, utilizarlo
como nivelador), en un aliado culinario, incluso en una linterna aprovechando el flash
de la cámara, hasta un uso mucho más sencillo: un despertador. ¿Y por qué
no una plataforma de lectura digital, teniendo en cuenta que los smartphones
llegan con pantallas cada vez más extensas?
Un
último tip: para los entusiastas de la tecnología, un celular viejo se postula
como la perfecta plataforma para la experimentación. Tal como cuentan en
esta entrada del sitio
El Android Libre (que incluye más ideas), un equipo antiguo permite
aventurarse en tareas a las que no siempre nos animamos en uno principal por
temor a estropearlo. Por ejemplo, ingresar de lleno en el mundo del root y las
ROMs, o explorar a fondo qué es lo que hay debajo de la carcasa.
Fuente biblioráfica
LLORENTE, FERNANDO 2015. Cinco buenas ideas (y un bonus) para reutilizar un celular viejo | Rosario3.com. Rosario3 [en línea]. [Consulta: 12 agosto 2015]. Disponible en: http://www.rosario3.com/noticias/Cinco-buenas-ideas-y-un-bonus-para-reutilizar-un-celular-viejo-20150811-0017.html.
El maltrato laboral ya no se silencia y puede tener graves consecuencias
Por: Sebastían Hadida
El hostigamiento de jefes a subordinados o entre pares es tomado en serio por la Justicia; puede llevar a un despido con causa o a la compañía a juicio.
El hostigamiento de jefes a subordinados o entre pares es tomado en serio por la Justicia; puede llevar a un despido con causa o a la compañía a juicio.
Al
reintegrarse a su puesto de trabajo como asesora de ventas en la sucursal
central de compañía de telecomunicaciones en Tucumán, luego de haberse tomado
licencia por maternidad, una joven mujer denunció, después de unos meses, que
comenzó a padecer todo tipo de represalias y tratos denigrantes por parte de su
jefa directa. Como resultado, cayó en una espiral de angustia, a tal punto que
debió dejar de trabajar por prescripción médica. El 7 de julio, cansada de
reclamar y no obtener respuestas por parte de las autoridades de la empresa, la
joven empleada se animó a presentar una queja formal ante la Secretaría de
Trabajo de Tucumán.
En los ambientes de trabajo,
estos juegos perversos de abuso de poder son más frecuentes de lo que muchos
imaginan. El problema es muchas veces las agresiones y los malos modos son
naturalizados, silenciados, y pasan a formar parte de las reglas tácitas
aceptadas como parte del contrato laboral. Pero hay un cambio, y las empresas
deben tomar conciencia de que el maltrato puede traer consecuencias graves para
la compañía.
A diferencia de otros países
como Suecia, que fue pionera al establecer en 1992 una ley contra el
hostigamiento en los sitios de trabajo, la Argentina recién se atuvo a darle un
marco normativo a la problemática en 2013 a través de la ley 1125 contra la
violencia laboral.
Comenzaron a surgir entonces
iniciativas gubernamentales para concientizar sobre el fenómeno, y el 30 de
junio pasado el Ministerio de Trabajo presentó un manual para empresas que
alerta sobre cómo proceder ante la detección de un problema de este tipo.
Algunas de sus recomendaciones son: averiguar si el problema se extiende a
otros trabajadores de la organización; adoptar las medidas para que cese esta
situación; cuidar y proveer un espacio de escucha para los trabajadores; fomentar
la conciencia sobre los riesgos y consecuencias de la violencia laboral, y
elaborar políticas y planes para combatir este problema, entre ellas, la
capacitación de los mandos superiores y medios.
El ministro Carlos Tomada,
además, firmó un acta de compromiso hace pocos días con 17 nuevos sindicatos
por "trabajo digno sin violencia laboral", quienes se sumaron a las
112 organizaciones laborales que ya habían suscripto previamente.
Mobbing es
un anglicismo que refiere al acoso psicológico reiterado y sostenido en el
tiempo que produce daños agudos en la salud física, psíquica y emocional de la
víctima. Es la manifestación más habitual de la "violencia laboral",
según Patricia Sáenz, titular de la Oficina de Asesoramiento de Violencia
Laboral (OAVL) del Ministerio de Trabajo".
Hay hostigamiento psicológico
cuando una persona le ordena a otra tareas humillantes, cuando la ningunea y
actúa como si no existiera, cuando no le otorga responsabilidades, cuando la
descalifica delante de otros, cuando difunde rumores agraviantes acerca de su
intimidad, cuando le echa la culpa de cosas que no hizo, cuando la somete a
todo de tipo de burlas o le propina gritos desmesurados.
"Se produce un cuadro
similar al del estrés, pero éste va in crescendo a medida que avanza el proceso
de violencia que se padezca", afirma la abogada laboralista y experta en
violencia laboral, Susana Treviño Ghioldi.
A la larga, los trastornos
psicofísicos no tardan en llamar a la puerta de su organismo. Estrés,
depresión, insomnio, aislamiento, dolores posturales y cervicales, cefaleas,
dolores gastrointestinales y todo tipo de manifestaciones psicosomáticas son
los visitantes no deseados que se meten sin pedir permiso en el cuerpo de la
víctima.
"El bossing se
presenta cuando la conducta disvaliosa es ejercida por el jefe hacia sus
subordinados", argumenta la doctora en Derecho y profesora universitaria
Miriam Ivanega. "También puede darse entre pares porque el poder circunda
más allá del cargo", acota Sáenz.
La división jerárquica de los
roles en una oficina son el caldo de cultivo perfecto para que personas con
inclinaciones déspotas no tarden en ponerle la bolilla negra a su nueva
víctima, con quien se obsesionan. "Toda forma pasiva implica en definitiva
complicidad y permisividad. La falta de solidaridad, desafortunadamente, puede
generar una cultura de la violencia institucionalizada, que en consecuencia
produce un ambiente laboral envenenado", apunta Treviño Ghioldi.
¿QUÉ HACER?
De acuerdo con las estadísticas
de la OAVL, a partir de una muestra aleatoria de 300 consultas recibidas en
2014, el 69% de los consultantes eran de sexo femenino y apenas el 31%
masculino. El mismo sondeo da cuenta que el 61% de los acosadores denunciados
son hombres y 39% mujeres.
Cuando la víctima de mobbing se
asume como tal lo normal es que salga a pedir ayuda. Lo primero que debe hacer
el acosado "es informarle a su empleador de la situación a los efectos de
que adopte las medidas internas y o judiciales que correspondan",
asevera Ivanega. "De no arbitrar estos mecanismos es solidariamente
responsable con el victimario por las consecuencias del acoso", advierte
la especialista.
Simultáneamente, la víctima
puede realizar gestiones para recibir asesoramiento en asociaciones sindicales
o en oficinas públicas. La OALV (4310-5525, violencialaboral@trabajo.gob.ar) se
encarga particularmente del abordaje de casos de violencia laboral. Allí, un
equipo interdisciplinario compuesto principalmente por psicólogos y abogados se
ocupa de escuchar cada caso, y de mediar confidencialmente entre las partes
para resolver la situación.
"Nuestro procedimiento es
diferente porque lo que lo que hacemos es comunicarnos con el empleador, nunca
con el acosado. Hacemos una audiencia de acercamiento de partes donde le
comentamos al empleador la situación del empleado, le pedimos una protección
para que siga trabajando y le solicitamos una resolución que incluya qué hacer
con el acosador", describe Sáenz.
Un caso de mediación exitosa
por parte de la OAVL es el de Jorge, un empleado bancario de 38 años que luego
de diez años de trabajo ininterrumpido en el mismo banco privado tuvo que
atravesar una dura situación de violencia laboral. "Cuando cambiaron los
gerentes de la sucursal, comenzaron a restringirme tareas y me sacaron a los
clientes más grandes", relata Jorge, que como corolario comenzó a
experimentar dolores de estómago, contracturas fuertes y mareos, que lo
llevaron a pedir licencias con bastante frecuencia.
"Eso empeoró las cosas
porque a raíz de mis ausencias se justificaba el continuar desplazándome. No me
convocaban a reuniones, ni me incluían en proyectos. Sentí que mis compañeros
comenzaban a evitarme", evoca. Tras la intervención de la Oficina, sus
superiores le ofrecieron cambiar de sucursal conservando su cartera de
clientes.
"Se tomaron medidas que
mejoraron mi situación y el ambiente de trabajo. A partir de dicho cambio
mejoró mi salud", señala.
De acuerdo con una encuesta
desarrollada en el primer semestre de 2014, el 73% de los casos con intervención
de la OALV obtienen una respuesta positiva para la víctima, mientras que un 23%
son desvinculadas, ya sea por renuncia, acuerdo de desvinculación o despido. El
expediente que elabora la OALV les sirve a las empresas para despedir con causa
justa al agresor, y a la víctima como prueba en caso de que decida ir a juicio.
Fuente bibliográfica
HADIDA, SEBASTIÁN 2015. El maltrato laboral ya no se silencia y puede tener graves consecuencias. [en línea]. [Consulta: 14 agosto 2015]. Disponible en: http://www.lanacion.com.ar/1817609-el-maltrato-laboral-ya-no-se-silencia-y-puede-tener-graves-consecuencias.
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La inclusión de las TIC en las escuelas
La inclusión de las TIC fortalece las vías de comunicabilidad, visibilidad y adecuación de espacios de formación acordes a los nuevos contextos sociales y culturales.
Ya no se discute acerca
de la presencia de las TIC en el aula, pero en las escuelas aún queda
mucho por materializar en torno a criterios y resultados que garanticen la
igualdad, la calidad y la profundización de lo que se enseña y se aprende, como
así también, las capacidades que se deben desarrollar en los alumnos
en relación a la ciudadanía que les toca ejercer.
La relación
entre la escuela, los medios y la incorporación de TIC siempre fue compleja. Las
posturas apocalípticas e integradas fueron la base desde la cual pensar los
vínculos de las escuelas con los medios de comunicación. Mientras que los
apocalípticos sólo postulaban los efectos manipuladores y nocivos de los
medios, los integrados los definían como herramientas pluralistas capaces de
democratizar por sí mismos el acceso a los bienes culturales. Ambos enfoques
proporcionan miradas deterministas sobre los posibles modos de integrar las
TIC.
¿Alcanza
con que los niños y jóvenes por fuera de la escuela dialoguen e interactúen en
forma permanente con estos medios para lograr una apropiación crítica, para que
se conformen como ciudadanos reflexivos, capaces de interpelar y producir en
los contextos actuales de la investigación, el trabajo, la intervención
política, las dimensiones humanas?
El
mero contacto con las tecnologías no genera, por sí mismo, una apropiación
profunda sobre sus discursos y propuestas. Tampoco permite un acceso
igualitario y democratizador, ni se generan los espacios necesarios para
sistematizar esos contenidos, ordenar la información, ponerla a jugar con otros
saberes, transferirla a otros contextos.
Los
docentes deben preguntarse fundamentalmente y sin importar el nivel de
escolarización de los alumnos, qué tipo de alumno, consumidor, receptor, se
quiere formar al integrar los medios en la enseñanza.
Jacques
Piette afirma que no es posible generar habilidades críticas sin una guía
docente que se lo proponga. Será necesario, sostiene el autor “centrar nuestra
enseñanza no tanto en la transmisión de conocimientos sobre los medios, sino en
la enseñanza de habilidades del pensamiento crítico y sobre las habilidades
intelectuales que el alumno debe aprender a dominar”.
No se
trata solamente del acceso al equipamiento tecnológico en las escuelas para
generar un nuevo orden de pensamiento, sino de resignificar las estrategias que
posibiliten acciones significativas en el desarrollo de capacidades que exige
hoy el ejercicio de una ciudadanía plena. Implica inventar otros recorridos,
asociar textos, palabras imágenes, discursos, informaciones que no contengan
una relación aparente pero que nos permitirían abrir caminos a nuevas hipótesis
y formas complejas de intervención.
Es
decisivo que lo que está fuera de la escuela pase también a estar dentro:
video, televisión, computadoras. Y no para hacer lo mismo que se hace fuera,
sino para decodificar con procedimientos específicos lo que todos los días se
ve y se hace en las casas.
Los
proyectos de integración de TIC precisan asimilar que los textos mediáticos,
los lenguajes multimediales, las imágenes, las producciones culturales, son
resultados de elaboraciones, elecciones, basados en intereses económicos,
sociales estéticos y/o culturales. Son patrones desde los cuales, forjamos
narrativas comunes y metáforas de la realidad.
Se
necesita, entonces, recuperar la fuerza intempestiva de la creatividad y la
invención, generar espacios reales de formación ciudadana, donde la criticidad
y la innovación no sean conceptos vacíos sino bases reales donde las escuelas
sienten las bases que les permitan profundizar, aún más, su fundamental función
social y cultural.
Fuente:
www.sobretiza.com.ar
Fuente bibliográfica
La inclusión de las TIC en las escuelas | Rosario3.com. Rosario3 [en línea] 2015. [Consulta: 12 agosto 2015]. Disponible en: http://www.rosario3.com/noticias/La-inclusion-de-las-TIC-en-las-escuelas-20150810-0018.html.
10 ago 2015
Carta al libro viejo
En
estos tiempos de desmaterialización de la experiencia, de extrema virtualidad y
de agorafobia, el libro viejo parece una especie en vía de extinción, y el
lector nómada, un dinosaurio. A un par de clics de distancia, sin salir de
casa, y muchas veces sin gastar un solo peso, sin ningún esfuerzo, se puede
acceder a miles de títulos casi sin pestañear.
La lectura se vuelve más cercana
a la televisión y elzapping se
convierte en una forma de vida. La tribu hipster se sientecool por descargar
diez mil libros que nunca se leerán. Mientras tanto, la ciudad sigue guardando
para nosotros, otras sorpresas.
Un
libro puede contar múltiples historias, son tantas las tramas secretas que
circulan en su interior. No hablo de lo escrito por el autor. Me refiero al
libro como un cofre misterioso, como una caja de Pandora que viaja por el mundo
sin brújula. Huellas, marcas, anotaciones, rayones, tachones, otras hojas
insertas, grapadas, pegadas, todo aquello que se cuela en sus intersecciones
como un castillo kafkiano.
Este el privilegio, el destino, muchas veces la
condena de los libros de papel. En cambio, los reciénvenidos, los digitales,
están hecho para ser 'tocados', pero no para ser palpados, olidos, arañados.
Son simulacros. Sus cuerpos no tienen textura, son puro artificio.
Abrir
un libro viejo es como encontrar a Viernes en una isla desierta. Nunca sabemos
que puede traer el libro: nombres, teléfonos, cartas, recortes de periódicos,
recibos, exámenes clínicos fatales, billetes de lotería, poemas escritos en las
hojas finales, además de todo tipo de comentarios sobre la lectura y quien sabe
cuantas cosas mas. El lector del libro viejo es un cazador nómada, el usuario
del dispositivo digital, un sedentario chef.
Pero
no hay por qué ser pesimistas ni amargos. Gracias a las redes se puede
propiciar también otro tipo de juegos, como el que propone la plataforma
virtual Book Crosing en la que se pone a rodar un libro por el mundo.
El
libro viejo es un testigo del paso del tiempo, alberga cientos de historias que
nunca puede contar. Cada libro recubre capas, trozos de instantes de vidas que
se sumergieron en su regazo por unos minutos o por días, meses, hasta años
continuos. Y, sin embargo, muchas veces, los ecos permanecen mudos hasta que
llega alguien y todo vuelve a comenzar.
Cada
ejemplar que circula de mano en mano, reposando a veces en estantes anónimos,
encontrando amos temporales, enterrándose en vida en bodegas porosas, hallando
nuevos amigos, roedores, en fin, cada libro vive vidas prestadas, su existencia
depende completamente del azar.
¿Qué pasaría si dejáramos siempre una huella
visible en cada libro que leemos? Tendríamos una constelación de historias como
un modelo para armar. Un libro abierto verdaderamente. Uno podría pensar que ir
en busca de libros viejos es como salir de cacería, pero tal vez sea más una
salida de pesca, en la que el anzuelo, la caña, y el pez es uno mismo. Antes de
hacer clic,
piense de nuevo en lo que acabo de decirle.
Envía
tu carta a Babelia: escribe a BabeliaCartas@elpais.es
Fuente bibliográfica
PAÍS, E.E. 2015. Carta al libro viejo. EL PAÍS [en línea]. [Consulta: 10 agosto 2015]. Disponible en: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/08/03/babelia/1438595627_384404.html.
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Indaga la historia de los libros y su censura
Cómo el libro se convirtió en un objeto de
culto a través del tiempo; cuáles fueron los primeros soportes; desde la
piedra, el hueso, los códices, el barro hasta la imprenta, son los asuntos que
el escritor venezolano Fernando Báez examina en Los primeros libros de la
humanidad.
Fotos Tomadas de Los primeros libros de la humanidad
Se trata de un recorrido por cinco mil años de historia en los que
demuestra por qué a pesar del tiempo y la destrucción de manuscritos, siguen
siendo memoria viva de la humanidad. De éstos quedan los que influyen en la
vida actual de miles de millones de seres humanos como La Biblia, El Talmud, El
Corán, los textos védicos y los textos budistas, entre otros.
“Intento aproximar al lector a una hipótesis: que
el libro no es el formato, que se transforma, que tiene una
continuidad asombrosa. Es fantástico observar una tablilla del Poema de
Gilgamesh, para entender este proceso fascinante que convierte
al libro en un objeto de culto”, señala a La Razón Fernando Báez.
El autor quien es considerado
una autoridad mundial en el campo de la historia de los libros y las
bibliotecas, comenzó esta exhaustiva investigación cuando leyó The beginnings
of libraries, de Ernest Cushing Richardson.
“Me di cuenta que había perdido el tiempo al intentar ser un
funcionario; quería ir a las raíces, investigar, ser autónomo, comprender la
esencial del imperialismo cultural sin matrices prefabricadas de derecha o
izquierda”, comparte.
Una investigación que lo llevó al activista a lugares como
Damasco, Beirut, Amán, Teherán, Catar, El Cairo, Alejandría, Azerbaiyán,
Tánger, Trípoli, países como Túnez, Afganistán, Malí y Kuwait.
Báez, quien fue considerado persona non grata por el gobierno de
Estados Unidos por su libro La destrucción cultural en Irak, también reflexiona
sobre la libertad de expresión, señala que durante su investigación en
archivos, bibliotecas y sitios arqueológicos, no encontró un solo periodo sin
censura, desde la antigua Mesopotamia hasta nuestros días.
“Existieron distintas formas de censura con los papiros,
las estelas o los códices, para impedir su divulgación por medio de
destrucción o fomentando su olvido en un proceso llamado Damnatio memoriae
por los romanos, que consiste en ir borrando poco a
poco los rastros de un tema hasta el punto de que sensibilizas áreas
periféricas que mutilan la memoria de un grupo o nación”, concluye.
Fuente bibliográfica
Indaga la historia de los libros y su censura :: La Razón :: 9 de agosto de 2015. [en línea] 2015. [Consulta: 10 agosto 2015]. Disponible en: http://www.razon.com.mx/spip.php?article271440.
7 ago 2015
4 ago 2015
Las bibliotecas públicas del futuro
Por: Gabriel M. Otolora

La existencia de las bibliotecas públicas es uno de los mayores aciertos como foco cultural y centro de ocio para mayores y pequeños. En pleno periodo de vacaciones, el papel de las bibliotecas coge impulso, como ocurre en los periodos de exámenes.
Son muchos usuarios los que dicen que en el futuro la biblioteca será digital, pero luego no pueden vivir sin el libro de papel. Y de hecho, la lectura profunda se realiza de mejor manera en papel que en la distracción de la tinta electrónica sin contar con que todavía es escasa la cantidad de libros especializados disponibles en formato electrónico.
Pero
lo cierto es que la biblioteca actual tiene un reto a no muy largo plazo para
tratar de sacar el máximo provecho de las tecnologías y los servicios online
hasta convertirse en expertas en su uso y dinamizar sus aplicaciones como valor
añadido al joven usuario educado entre bytes que ya está entre nosotros, más
allá de la creciente demanda del uso de enchufes para conectar sus dispositivos
móviles y la contraseña wifi.
Por
otra parte, el uso de tecnología no significa que el trato humano de las
bibliotecas tenga que desaparecer. De hecho, la tecnología puede hacer que las
bibliotecas se muestren más humanas y cercanas, por ejemplo con el uso de las
redes sociales.
Tampoco deben perder la posibilidad de la movilidad y estar
allí donde se encuentre el usuario, a través de aplicaciones móviles o
facilitándole el uso del carné electrónico de la biblioteca. Las bibliotecas
son más que libros y lectura, son agentes dinamizadores de acciones culturales
e intelectuales.
Parece
sensato que sus instalaciones deban abrirse a ser espacios de encuentro,
socialización, participación, intercambio cultural y diversidad. Deberán
convertirse en el centro de la comunidad, de actividades sociales, de
formación, creatividad, ocio cultural, etcétera, además de mantenerse como
espacio idóneo para el estudio.
Junto al préstamo electrónico, incluido el
préstamo electrónico a distancia, las bibliotecas del futuro próximo deben
responder a las necesidades, demandas y expectativas de las generaciones de
lectores más jóvenes como tema fundamental en un contexto de cambios radicales
en las prácticas informativas y de lectura que las nuevas generaciones nos
demandan de manera radical.
¿Desplazará
la tecnología de libros virtuales a los libros impresos? ¿Cuál será el estilo
de trabajo de los bibliotecarios del futuro? ¿Se acertará en el nuevo valor
añadido ante el reto de la salvaguarda de sus haberes culturales en anaqueles
frente que esos mismos contenidos se encuentran disponibles para los usuarios,
con solo dar un click? Ya se verá, pero mientras tanto, vaya mi agradecimiento
desde aquí al servicio impagable prestado hasta ahora por las personas
bibliotecarias desde esas bibliotecas públicas que han irradiado cultura y
proporcionado cultura a quienes no tenías medios para comprarla además de
espacios de estudio, y cuyo trabajo creo que no ha sido suficientemente
valorado, empezando por quien suscribe esta reflexión. Estoy seguro que esas
personas serán las dinamizadoras adecuadas de las nuevas oportunidades
culturales en torno a las bibliotecas.
Fuente:http://www.diarioinformacion.com/opinion/2015/08/01/bibliotecas-publicas-futuro/1661579.html
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