17 abr. 2012

La Titanicmanía navega a todo vapor



A un siglo de su hundimiento, el legendario Titanic no necesita salvavidas para seguir fascinando. El naufragio del barco más famoso del mundo es en estos días el pretexto ideal para sacar a la luz una vasta oferta cultural que va de la apertura de museos, publicaciones de libros, exposiciones, de archivos clasificados hasta revisiones históricas.

Ofrecemos aquí algunos títulos de muestras, libros y otras actividades que conmemoran la tragedia que sufrió el barco el 14 de abril de 1912, en la que murieron más de mil 500 pasajeros y la tripulación. 

La historia del trasatlántico, que viajaba de Southampton, Inglaterra, hacia Nueva York, se puede apreciar en el nuevo museo construido en la ciudad de Belfast, Irlanda. Con un costo de 154 millones de dólares y construido al lado de la rampa desde la que el transatlántico fue botado por los astilleros Harland y Wolff hace un siglo, el recinto tiene la forma y la misma altura del casco del navío y en sus seis plantas contienen nueve galerías que cuentan la historia del Titanic.

Menos espectacular que el de Belfast, con un costo 18 millones de euros, la ciudad de Southampton, Inglaterra, desde donde partió el barco, abrió un museo que relata, a través de la vida de miembros de la tripulación, la importancia que el hundimiento tuvo para la ciudad. En sus salas, con fotos, videos y sonido ambiente se muestra cómo era la vida de ese pueblo portuario hace un siglo y el ambiente del barco. 

Objetos personales, artilugios y documentos históricos figuran en las diversas exposiciones temporales que recuerdan la tragedia. En la National Geographic Society, en Washington, la muestra Titanic: Una obsesión de 100 años destaca la obra de Robert Ballard, quien encabezó la expedición que descubrió los restos del naufragio en 1985; también réplicas y artefactos usados en la cinta Titanic, de James Cameron. La exhibición examina la construcción, diseño e ingeniería del buque, además incluye un modelo detallado a escala del barco, así como una maqueta de la sala de máquinas y una reproducción de la sala de radio.

El Museo Marítimo de Barcelona se une a la conmemoración y acoge Titanic, The Exhibition, que reúne una colección de más de 200 objetos originales del barco, algunos rescatados y otros cedidos por familiares de supervivientes y víctimas. Destacan fotos, cartas y postales escritas durante el hundimiento, las botas de una niña y el esmoquín de un pasajero español.

El Museo de Letras y Manuscritos de París, Francia, exhibe Titanic, 100 años después, con una veintena de documentos relacionados con el naufragio. Entre otros, un cuadernillo que perteneció a la novelista estadOunidense Helen Churchill Candee, cuya experiencia en el accidente quedó inmortalizada en la cinta de Cameron, interpretada por Kate Winslet.

La efeméride ha sido buen momento para sacar a la luz miles de documentos que aportan información en torno a la vida de los pasajeros del barco. Así lo ha hecho el portal británico ancestry.co.uk, especializado en investigaciones genealógicas, que ha puesto a disposición del público cerca de 200 mil documentos relativos al Titanic, como fotos de archivo, nombres, edades y profesiones de pasajeros, así como datos sobre la tripulación. Accesible de manera gratuita hasta el 31 de mayo, el portal incluye datos sobre los 328 cuerpos hallados en el mar y una lista de pasajeros entregada por el Carpathia, buque que salvó a los náufragos.
Publicaciones a flote
En las librerías, principalmente en Londres, abundan textos con historias de pasajeros o que revisan el hecho. 

Entre las publicaciones destaca la Guía del pasajero, de John Blake, un ex oficial de la marina que describe los aspectos del barco, desde el paseo cubierto hasta los baños turcos.



Lauren Tharsis - 2010 - 112 Páginas - 
Emocionado a bordo del Titanic con su tía y su hermana pequeña,de 10 años de edad, George comienza a explorar la navemalograda de primera clase de cabina de almacenamiento cuando el buque se ve sacudido por una colisión con un iceberg y comienza a hundirse.









La escritora británica Frances Wilson traza en su libro How to Survive the Titanic or the sinking of J. Bruce Ismay (2011) (Cómo sobrevivir al Titanic o el hundimiento de J. Bruce Ismay), el retrato del propietario del barco, J. Bruce Ismay, que logró salvarse en uno de los botes. El empresario ha sido retratado, en la historia y en el cine, como un cobarde. Ante esto, sus descendientes lo defienden argumentando que Ismay subió a uno de los últimos botes salvavidas tras ayudar a otros y asegurarse de que no quedaban a la vista mujeres o niños.


A Frances Wilson - 2011 - 352 Páginas - 
Con la ayuda de ese gran narrador del mar, de Joseph Conrad, cuyo Lord Jim tan extraño predijo el destino Ismay - y cuyomanuscrito de la historia de un hombre que impulsivamentetraiciona un código de honor y vive en bajo la presión de ..










El historiador Richard Davenport-Hines en su libro Titanic Lives (Vidas del Titanic), relata la historia del multimillonario Benjamin Guggenheim, que cedió su lugar en un bote a una mujer y se vistió de gala para la noche, resignado a morir como caballero.

Richard Davenport-Hines - 2012 - 400 Páginas - 
En vísperas del centenario de la catástrofe del Titanic, 'VidasTitanic' es una exploración totalmente convincente de la vida de lospasajeros y la tripulación a bordo del barco más famoso de la historia.

El libro Titanic in Photographs recopila las imágenes que Frank Browne, joven seminarista jesuita y fotógrafo amateur, tomó del barco y sus pasajeros antes de desembarcar en Irlanda. 

En España, tres periodistas recrean en Los diez del Titanic la vida de los diez españoles que viajaban en el Titanic, de los que sobrevivieron siete. 
'LOS DIEZ DEL TITANIC' (LIDeditorial) es el libro que cuenta aquellas diez historias singulares, un trabajo que responde a todas las preguntas sobre el antes, el durante y el después de los diez españoles que vivieron a su pesar el choque contra el iceberg y sus funestas consecuencias. Una obra de Cristina Mosquera, Nacho Montero y Javier Reyero. 

La fecha ha traído a flote un libro publicado 14 años antes del desastre del Titanic y que por pequeñas similitudes con la realidad se le ha catalogado como “el libro que predijo la tragedia”. Futility, publicado por Morgan Andrew Robertson en 1898, se reeditó en Nueva York en 1912, meses después de la tragedia, bajo el título The Wreck of the Titan, (El naufragio del Titán). 
Morgan Robertson - 2006 - 96 Páginas - Vista previa
Una inquietante historia de 1898 con el trasatlántico de Titán que se hunde en el Atlántico Norte tras chocar contra un iceberg. El Titán y su amortización se han observado a ser muy similar a la del Titanic que se hundió catorce años más tarde.




Las casas de subastas no se quedaron atrás. En Nueva York, se realizó una subasta con 5 mil 500 objetos hallados en el pecio del barco, desde un pedazo del casco de 17 toneladas, hasta porcelana para servir a los pasajeros de primera clase y un megáfono.

En Canadá, el Servicio Postal vende una colección de sellos para conmemorar el centenario. Productos de consumo, recreación o de rescate de la memoria histórica, todos contribuyen a mantener a flote el relato del naufragio más grande del mundo.

Fuente: http://www.eluniversal.com.mx/cultura/68440.html

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