22 may. 2015

10 SORPRENDENTES LIBROS ANTERIORES AL SIGLO XVIII

10 sorprendentes libros anteriores al siglo XVIII
10 sorprendentes libros anteriores al siglo XVIII
   Desde hace algunos años el mundo editorial ha sido testigo de extraordinarias propuestas que van mucho más allá de la publicación de libros tradicionales. Entre los experimentos que poco a poco he ido recopilando se incluyen libros que se plantan ‒aquí y aquí‒, que se comen ‒aquí y aquí‒, que se bebenque se fumanque se autodestruyenque crecen al ritmo de un embarazoque cambian de temperatura o vibran dependiendo de su argumentoque te dejan que los abras dependiendo que la expresión de tu caraque es capaz de saber tus emociones, etc. La tecnología, sin duda, ha ayudado mucho para que haya sido posible poner tanta creatividad al servicio de los libros. Sin ella, muchos de los ejemplos que he puesto, todos ellos actuales, no existirían.
   Pero también se corre el riesgo de perder perspectiva y llegar a pensar erróneamente que la única manera de ser originales editando un libro es haber nacido en el siglo XXI en adelante. Y para nada es así. En el pasado, mucho antes de que hubiera tanta tecnología, también se hacían auténticas virguerías libreras. Para demostrarlo hoy traigo diez sorprendentes libros anteriores al siglo XVIII y a la Revolución Industrial. Para ello he echado mucha mano del Tumblr de Erik Kwakkel, un historiador holandés especializado en manuscritos antiguos y en paleografía al que recomiendo de todo corazón no perderle la pista.
El libro circular en miniatura
   El hecho en sí de ser una miniatura ya convierte a un libro en una joya, pero si además es circular es todavía más impresionante. Este libro es el Codex Rotundus y fue elaborado en torno a 1480. Se trata de un libro devocional cristiano escrito en latín y en francés. A pesar de ser medir solo 9 centímetros de diámetro consta de 266 páginas. Como la columna vertebral del libro solo mide 3 centímetros el libro debe mantenerse unido por 3 broches. Los cierres son monogramas con la forma de diferentes letras del alfabeto gótico. El creador del Codex Rotundus, un pintor anónimo de Brujas, no solo hizo un espectacular diseño con el texto el texto sino que pintó 30 iniciales excepcionales.
El pop-up medieval
El pop-up medieval
El pop-up medieval
   El 3D y los pop-ups parecen un invento de anteayer pero ni mucho menos es así. Este pop-up fue impreso en 1482, muy poco después de que Gutenberg inventara la imprenta. El ejemplar muestra el movimiento de la luna con la ayuda de una una serie de ruedas de papel que flotaban delante de la página. Es sorprendente que con solo dos décadas de experimentación con la imprenta pudiera crearse algo así, un libro que puede considerarse como uno de los primeros pop-ups del mundo occidental.
El libro faja
El libro faja
El libro-faja
   Este tipo de libro era un volumen portátil que una persona podría meter debajo de su faja o de su cinturón. Un nudo de cuero formaba parte de la cubierta exterior para sostener el libro detrás de la cinta. De esa manera el libro estaba colgando boca abajo, por lo que el propietario podía recogerlo y leer en cualquier momento, sin necesidad de quitar el libro de debajo del cinturón. Los libros faja fueron comunes en Alemania y los Países Bajos entre 1400 y 1550. Este en concreto fue editado en 1508, aunque la cubierta exterior con el nudo fue añadido en 1589.
Los libros siameses
Los libros siameses
Los libros siameses
   Esta extraña encuadernación llamada «dos-à-dos» ‒espalda con espalda‒ se produjo casi exclusivamente en los siglos XVI y XVII. Los libros así encuadernados se presentan como si fueran dos hermanos siameses: son libros distintos pero están unidos por una parte de la encuadernación. Dos libros no se unen así de forma caprichosa: sus contenidos están muy relacionados y a menudo son incluso complementarios, como un libro de oraciones y un salterio, o uno del Antiguo y del Nuevo Testamento. El tipo de encuadernación permite al lector a consultar pasajes de los dos libros a la vez: mientras se lee uno de los textos basta con darle la vuelta al libro para consultar el otro. Esta técnica puede aplicarse con libros tantas veces como se quieran, llegando a unir hasta siete ejemplares distintos.
El libro que se puede leer de seis maneras distintas
El libro que se puede leer de seis maneras distintas
El libro que se puede leer de seis maneras distintas
   Se trata de una sorprendente variación de los libros siameses editada en algún momento a finales del siglo XVI. Con los libros siameses se podían unir hasta siete libros distintos, pero saltaba a la vista que eran diferentes libros. Este, sin embargo, contiene seis libros escondidos con una única unión y con la apariencia de un solo ejemplar. Son todos los textos devocionales impresos en Alemania durante la década de 1550 y 1570 ‒incluyendo el Der kleine Catechismus de Martín Lutero‒ y cada uno de ellos se cierra con su propio pequeño broche.
El libro con arte escondido en el canto
   Este tipo de libros se volvieron virales hace algún tiempo. Los cantos de los libros ‒tanto el superior y el inferior como el lateral‒ son sitios muy populares para la decoración de libros, desde la Edad Media hasta nuestros días. Los ejemplos más antiguos datan del siglo XIV, y suelen ser dibujos muy sencillos, como escudos de armas o alguna sentencia. La técnica se perfecciona a partir de los siglos XVI y XVII y los cantos pasan a convertirse en lienzos para espectaculares pinturas. Especialmente famosa es la colección de libros propiedad de Odorico Pillone, que encargó no menos de 172 dibujos para su biblioteca y que hoy en día cuestan una fortuna. Si nos acercamos al siglo XX, podemos encontrar esta práctica en Johns Hopkins, que decoró un ejemplar de A.A. Milne.
El libro hecho con piel humana
El libro hecho con piel humana
El libro hecho con piel humana
   Por increíble que parezca, la práctica de encuadernar libros con piel humana no es solo una siniestra leyenda negra. Muy al contrario, se convirtió en una práctica habitual entre los siglos XVII y XIX, casi siempre vinculada a criminales a los que se les quitaba la piel después de ser ejecutados. En la década de 1830, por ejemplo, se le quitó la piel a un asesino para encuadernar un volumen con las obras poéticas de John Milton. El ejemplar de la imagen data de principios del siglo XVII y fue encuadernado con la piel del sacerdote Padre Henry Garnet, que fue ejecutado en 1606 por su papel en la Conspiración de la Pólvora. Paradójicamente, el libro impreso con la piel de Garnet trataba sobre la historia de esa conspiración. Muchos de estos ejemplares se conservan en bibliotecas y museos de todo el mundo y cada uno de ellos tiene una historia que, lógicamente, coincide al menos en parte con la del dueño de la piel.
El libro de casi dos metros
El libro de casi dos metros
El libro de casi dos metros
   En concreto mide 1,75 metros de altura y se trata de uno de los libros más grandes jamás editado. Este libro, llamado Atlas Klencke, fue un regalo que hizo en 1660 el profesor de Amsterdam Johannes Klencke al rey inglés Carlos II. Los grandes mapas de este tipo de ejemplares solían estar destinados a ser cortados y pegados en la pared, algo que con este ejemplar no ocurrió. Para moverlo hacen falta por lo menos seis personas, así que no es apto para llevarlo a la playa como lectura veraniega.
El libro que es una biblioteca portátil
El libro que es una biblioteca portátil
El libro que es una biblioteca portátil
   De este ya he hablado alguna vez. Sí, quizá el ebook sea un concepto del siglo XX, pero lo de guardar muchos libros dentro de un solo libro no es para nada algo moderno. En el siglo XVII se puso de moda entre los extremadamente ricos fabricarse pequeñas bibliotecas portátiles con forma de libros para poder leer con comodidad durante sus viajes. La de la imagen es una biblioteca del siglo XVII, encontrada en la Universidad de Leeds, y que se sospecha que podría ser una de las primeras del mundo. Se trata de una caja de madera con forma de libro, del tamaño de un folio y encuadernado en cuero marrón, que alberga tres pequeños estantes con cincuenta libritos en perfectas condiciones, encuadernados en vitela, de letras y cantos dorados. Contiene todo lo que podría interesar a un amante de la cultura de la época: desde historia y poesía hasta teología y filosofía, pasando por autores clásicos como Cicerón, Virgilio, Ovidio, Séneca, Horacio o Julio César.
El libro convertido en retrete portátil
El libro convertido en retrete portátil
El libro convertido en retrete portátil
   Los libros se han reciclado en todas las épocas. En los siglos XVI y XVII, por ejemplo, se cortan manuscritos medievales para reforzar encuadernaciones. Sin embargo, pocas veces se llega al extremo de esta copia de la Historia universal, que en el siglo XVIII se convirtió en un retrete portátil. Este singular libro se abre desplegando dos tablas de roble dejando una tercera tabla, con un agujero en el centro, lista para ser usada. El ejemplar salió a subasta en 2008. Podría afirmar que es el sueño de cualquier amante de los libros, aunque no sé si atreverme a decir que cualquier amante de los libros sueña con hacer sus necesidades encima de uno de ellos.

Fuente bibliográfica
GAMERO, ALEJANDRO 2015. 10 sorprendentes libros anteriores al siglo XVIII. La piedra de Sísifo [en línea]. [Consulta: 22 mayo 2015]. Disponible en: http://lapiedradesisifo.com/2015/05/19/10-sorprendentes-libros-anteriores-al-siglo-xviii/. 



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