23 oct 2012

Mucho tiempo sentado es riesgoso para la salud: Levántate y anda, aun en el trabajo

Por: María Soledad Tapia


Las conductas sedentarias como el permanecer mucho tiempo sentado frente a la computadora, en el automóvil, en la escuela, son muy comunes en la sociedad moderna. Un estudio publicado esta semana en Diabetologia señala que estas conductas aumentan el riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2 (DMT2), enfermedad cardiovascular (ECV) y muerte prematura, aun en aquellas personas que cumplen con la actividad física (AF) recomendada.
La investigación fue conducida en la Universidad de Leicester y de Loughborough en el Reino Unido. Se hizo una revisión sistemática y un meta-análisis para examinar la relación entre el “tiempo transcurrido sentados” y la presencia de DMT2, ECV y mortalidad. Para ello, se analizaron los resultados de 18 investigaciones con un total de 794.577 participantes, encontrándose grandes y significativas diferencias.
El mayor tiempo de sedentarismo, comparado con el menor, se asoció a un aumento de 112% del riesgo relativo para diabetes , y de 147% para eventos cardiovasculares, un aumento de 90% del riesgo  para mortalidad cardiovascular y de 49% para mortalidad por otras causas. El resultado es contundente: un mayor tiempo de sedentarismo (“tiempo sentados”) se asocia a un riesgo mayor de diabetes, ECV, y muerte por ECV y otras causas. La asociación más consistente se encontró con la diabetes. Entonces, esto es particularmente importante para aquellos grupos que ya tienen un riesgo elevado de DMT2.
No fue posible determinar cuánto “tiempo sentados” se puede considerar “demasiado”. Uno de los investigadores comenta sin embargo, que una regla lógica sería la de levantarnos de nuestros asientos al menos 5 minutos/cada media hora que estemos sentados.
Algo muy importante es que los efectos negativos de estar tanto tiempo sentados son independientes de la AF que se realice. Si se está sentado demasiado tiempo durante el día, correr 30 minutos diarios no resultaría suficiente.
Ya un excelente artículo publicado en el año 2006 compilaba gran parte de la investigación realizada a partir del año 1950 sobre salud ocupacional de los conductores de autobuses londinenses y los efectos de ciertos factores de estrés en su salud física, mental y conductual. Desde el año 59 se tenía la idea que el permanecer mucho tiempo sentados era perjudicial para la salud, y que los choferes de autobuses tenían el doble de probabilidad de sufrir ataques al corazón que otros individuos.
Un estudio publicado en marzo de 2012 en Archives of Internal Medicine investigó en 222.497 adultos australianos (mayores de 45 años), la relación entre el “tiempo sentados” y la mortalidad por cualquier causa. La relación fue evidente y consistente entre géneros, grupos etarios, categorías de índice de masa corporal (IMC) y niveles de actividad física, así como entre individuos saludables comparados con participantes con condiciones preexistentes de ECV y DMT2.
Estos resultados originaron un comentario editorial en la misma revista con un peculiar título: Nueva prescripción de ejercicio: No se quede sentado, levántese, muévase más y con más frecuencia.
Otro estudio publicado en el año 2012 en el American Journal of Epidemiology se llevó a cabo con adultos norteamericanos inscritos en la American Cancer Society, que no sufrían ni habían sufrido de cáncer, ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, enfisemas u otras patologías pulmonares, habiéndoseles revisado su estado físico y sus hábitos. El objetivo del estudio era examinar su “tiempo libre trascurrido sentados” y la AF, en relación con mortalidad. Participaron 53.440 hombres y 69.776 mujeres.
Se encontró que permanecer mucho tiempo sentados tiene consecuencias en los niveles de triglicéridos, colesterol, glucosa en sangre, presión sanguínea, que son factores relacionados con la obesidad, las patologías cerebrovasculares y otras enfermedades crónicas. Los que pasaron mucho tiempo sentados por su trabajo aumentaron la mortalidad, especialmente las mujeres: aquellas que transcurrían más de seis horas sentadas presentaron un riesgo 37% mayor de morir durante el estudio en comparación con las que permanecían sentadas sólo 3 horas al día.
Esta relación fue del 18% en los hombres. La asociación se observó con mayor intensidad en las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Al analizar la AF que cada voluntario realizaba se constató que este factor no alteraba la asociación entre “tiempo sentados” y la mortalidad. La falta de ejercicio sí empeoraba el efecto del “tiempo sentados” sobre el riesgo de mortalidad.
Algunos consejos: No estar demasiado tiempo sentados en reuniones: se puede estar de pie un buen tiempo durante las mismas, y esto puede convertirse en una regla; colocar las computadoras en lugares altos, como los archivadores, incluso haciendo consideraciones ergonómicas para los problemas de espalda; caminar hasta la oficina de sus compañeros de trabajo en lugar de llamarles por teléfono o enviar un e-mail; usar las escaleras y no el ascensor; y al llegar a casa, no lanzamos en el sofá a descansar o ver TV.
El estudio sugiere que incluso, a pesar de la incomodidad, el trasladarse al trabajo en atestados autobuses, o vagones de metro o tren, puede ser más beneficioso para la salud que ir en automóvil, ya que involucra más tiempo de pie y de marcha.
La conclusión de este trabajo da un importante mensaje al público y a los profesionales de salud pues demuestra que el ser sedentario es muy común, pero también muy peligroso a largo plazo para nuestra salud, y está particularmente relacionado con DMT2 y ECV. Lo que es más, esta relación parece ser más significativa que las existentes con otros factores de estilos de vida saludable tales como la dieta y la AF.
Por otro lado, se ha prestado mucha atención a la relación entre AF moderada a vigorosa con la salud, pasando por alto el importante efecto benéfico que tiene el simple acto de levantarse, moverse y reducir el tiempo que transcurrimos sentados.


Fuente: http://miradorsalud.com/site/1932/

Hazlo tú mismo: una calabaza de Halloween hecha con un viejo libro


Por: Raquel





Se acerca Halloween y ya se empieza a notar en el ambiente, las calabazas ya se ven en las fruterías y en muchos comercios, algunas son para vender y otras de adorno, pero el caso es que las hay de todos los tamaños, formas y colores. Tal vez no os atreváis a decorar con una calabaza de verdad o simplemente prefiráis algo diferente.
Si tenéis a mano algún libro antiguo que esté algo estropeado y que nos importa que desaparezca como tal y que quede convertido en calabaza, aquí os traigo una original idea que podemos poner en práctica por nosotros mismos y que nos dará en pocos minutos una calabaza original para colocar en cualquier lugar de la casa como adorno.
La idea es coger el libro, sin tapas, por eso digo que mejor es elegir uno que ya esté estropeado, que tengas las tapas rotas o que ya no las tenga. A continuación dibujamos en él la forma redondeadaque finalmente tendrá la calabaza y con paciencia vamos recortando. No podremos recortar todo de una vez, tendremos que recortar la forma varias veces en grupos de pocas páginas.
Cuando el libro está recortado solo tenemos que abrir las páginas y dar la forma de la calabaza, que quedará mejor si el libro tiene bastantes páginas. Después podemos pintar en naranja o en el color de nuestra elección con pintura de spray y para terminar aún podemos colocar un palo y alguna hoja para que la calabaza resulte más realista en su acabado.
Visto en : Papel en Blanco

20 oct 2012

Cómo dar vida a la biblioteca escolar en Secundaria

Por José Antonio Camacho Espinosa 



La biblioteca escolar ofrece diferentes servicios con el objetivo de satisfacer las necesidades de la comunidad educativa. Por eso, debe mantenerse en un proceso de renovación y dinamismo constante, facilitando a sus usuarios tanto el acceso a sus instalaciones como a los materiales que contiene. También ha de presentarles las posibilidades de consulta y de uso general de sus materiales, además de ayudarles a encontrar la información que demandan de forma autónoma.




Introducción 


Una biblioteca, al igual que el centro educativo del que depende, o es una «biblioteca viva» o no es una biblioteca. No se trata de disponer de un gran local, de los mejores equipamientos, de un magnífico fondo documental o de las herramientas más modernas para el tratamiento y el acceso a la información. Todo eso es necesario para que exista una buena biblioteca, pero la «vida» se la dan las personas que la gestionan y los lectores que hacen uso de ella.


Una biblioteca es, ante todo, un conjunto de servicios que se ofrecen a una comunidad. En el caso de un centro educativo nos referiremos a la comunidad educativa. Alumnos, profesores y familias necesitan este centro de documentación para satisfacer sus necesidades de información y documentación, en unos casos comunes y en otros específicas.

Los alumnos, para llevar a cabo su proceso de aprendizaje global, en cualquiera de las áreas del currículo. Los profesores, para dar respuesta a la didáctica de cada una de sus materias, a los procesos de investigación e innovación, a la formación continua y a la información profesional. Las familias, por su parte, dispondrán de aquella información y documentos que pueden ser útiles en su tarea educativa. Y todos ellos podrán satisfacer sus necesidades de información general, referencial, local, de ocio, etc.

La imaginación será una aliada permanente en la tarea del bibliotecario y de las personas que colaboren con él, de tal modo que la biblioteca se encuentre en proceso de renovación constante, manteniendo su atractivo y dando la mejor respuesta a cada una de esas necesidades.

Por otra parte, una biblioteca escolar debe, ante todo, preparar a los jóvenes para desenvolverse en cualquier centro de documentación y para continuar los procesos de autoformación, una vez terminada la escolaridad obligatoria. De ahí que se plantee en este artículo un proceso que puede ser secuencial o simultáneo, pero en el que se han de contemplar cada una de las etapas que a continuación se describen.

En primer lugar, hay que conseguir que todos los usuarios potenciales se conviertan en usuarios reales. Que los miembros de la comunidad educativa reconozcan en la biblioteca un recurso básico para la formación, la información y la ocupación del tiempo de ocio.
Una vez que los lectores se acerquen a la biblioteca, recibirán información acerca de todo lo que ésta les puede ofrecer a fin de prepararlos para que hagan uso de ella con el máximo aprovechamiento.

Cuando el usuario conozca ya la biblioteca, todo lo que alberga y los servicios que le ofrece, se le enseñará a reconocer y localizar los distintos documentos. Se instruirá al lector en el manejo de las herramientas más adecuadas, sobre todo los catálogos, bases de datos y buscadores.

Conocida la tipología documental y los diversos soportes con que cuenta una biblioteca, es el momento de extraer del documento la información precisa. No todos los documentos ni todos los soportes son iguales; por tanto, también se enseñará a los jóvenes a manejar cada uno de ellos.

Una vez que se han dado todos los pasos para la selección y búsqueda de los documentos y la recogida de la información contenida en ellos, hay que concluir con la extracción y tratamiento de la misma, para presentarla en forma de nueva información capaz de generar en quien la lea nuevos conocimientos.

Lo que se ofrece a continuación es un conjunto de propuestas que permiten al bibliotecario –y al profesorado en general– llevar a cabo este itinerario de un modo atractivo para los alumnos, sin perder de vista los verdaderos objetivos de la biblioteca, transformándola en un verdadero ente con vida propia




Zonas para distintos usos. Aunque el espacio total de la biblioteca escolar sea escaso –algo habitual en los centros educativos– es importante que el alumno tenga claro que la biblioteca no es un tótum revolútum, sino que en ella puede encontrar documentos de formato y contenido diverso y que puede realizar actividades de lo más variado. Por eso, conviene diferenciar: zona de información al usuario, novedades y consulta de catálogos; zona de lectura relajada –asociada a las obras de ficción–; hemeroteca; área de consulta y trabajo individual –asociada a los documentos temáticos o de conocimientos–; audiovisuales; zona de acceso a documentos electrónicos y consulta de Internet.


Decorar, informar, atraer. Lo anterior es mucho más atractivo para los lectores si se mantiene una decoración cuidada y renovada. Periódicamente hay que dar un aire nuevo, aprovechando el cambio de estaciones, la celebración de alguna fiesta, la visita de un autor o el tratamiento de algún tema de interés. Al mismo tiempo, se mantendrá un clima acogedor con plantas, grandes ilustraciones, luces indirectas, etc. Este ambiente general, hay que completarlo con indicativos que faciliten en todo momento el uso de la biblioteca. Esta tarea se verá complementada con información que se facilitará a los usuarios en forma de tríptico u hoja informativa y que estará permanentemente expuesta en el tablón de anuncios. Un tablón que se situará a la entrada de la biblioteca y hacia el que se atraerá la atención con información actualizada: listas de novedades, programación de actividades, avisos, anuncios de los lectores, artículos de prensa o titulares de interés, programación cultural del barrio o localidad, etc.

Facilitar la localización de documentos. El criterio más adecuado para la ordenación de los libros –y más en un centro de secundaria– es la utilización de la CDU (Clasificación Decimal Universal). Unido a ello, hay que introducir algunos elementos que sirvan para hacer lo más sencillo posible la localización de cualquier obra de interés del lector: símbolos que hagan referencia al género de las obras (en el caso de la literatura) o al contenido de las mismas (en el caso de los libros de conocimientos) y adhesivos de colores para orientarles respecto al nivel lector al que va dirigido un libro determinado. También es habitual emplear tejuelos de distintos colores para resaltar las obras que no se pueden sacar en préstamo de la biblioteca: enciclopedias, diccionarios, catálogos, etc.
Por otra parte, la ordenación siguiendo temas de interés suele dar buen resultado, ya que se reúnen en un estante o armario un conjunto de obras que, independientemente de su género, materia o soporte, se agrupan para que el lector pueda encontrar todo lo que hace referencia a un tema concreto.
Cuando se disponga de colecciones de 20 ó 30 ejemplares de un mismo título para realizar actividades grupales (librofórum, club de lectura...) conviene diferenciarlas también con algún distintivo y guardarlas en depósito.

Dar utilidad a los viejos catálogos. El volumen y las características de la información que se maneja en una biblioteca actual hacen imprescindible el empleo de equipos informáticos y la automatización de la misma. Pero no hay por qué desprenderse de los antiguos catálogos manuales, dado su carácter didáctico y manipulativo, de gran interés para los alumnos en los primeros cursos de la ESO.

Aprender de las librerías. Algo que no puede faltar en una biblioteca es un lugar donde sistemáticamente aparezcan los libros, discos, vídeos o CD-ROM que se van incorporando a la misma. Antes de que una obra pase a su ubicación definitiva, debe permanecer unos días en el expositor para que los usuarios se enteren inmediatamente de su adquisición. Asimismo, se informará de esas compras a todo el centro a través de una lista de novedades. Cualquier acontecimiento, celebración o tema de interés debe ser motivo también para renovar los libros del expositor.

Ayudante bibliotecario. La implicación de los chicos en la biblioteca escolar, no sólo como usuarios sino como colaboradores, tiene un interés pedagógico excepcional. Los alumnos de Secundaria pueden participar a través de talleres o como miembros de la comisión de la biblioteca en tareas de ordenación, devolución de documentos, elaboración de dosieres, preparación de libros para el préstamo, etc.  


Acercarse a la biblioteca 


Como cuando vamos de viaje. La biblioteca escolar debe estar presente en cualquier aula, en cualquier área y en cualquier departamento, y debe ser accesible a cualquier sector de la comunidad educativa. Un instrumento útil para ello son las hojas o folletos que nos informan esquemáticamente de los recursos disponibles, de su organización y forma de localización, de los servicios y de las normas de funcionamiento. Esa misma información se ofrecerá a través de carteles y de la página web de la biblioteca.


Vender el producto. Al iniciarse cada curso académico o en momentos significativos, el bibliotecario debe preparar campañas de información o de atracción. Estas campañas pueden ir dirigidas a toda la comunidad educativa o a sectores concretos. Se utilizarán, como en el caso anterior, los recursos más eficaces a nuestro alcance.

El salto al ciberespacio. En estos momentos hay una sentencia que se aplica a rajatabla en cualquier empresa que quiera ser competitiva: «quien no existe en la web, no existe en el mercado». Esto es perfectamente aplicable a la biblioteca. La página web debe ser un instrumento dinámico y renovado que, además de ofrecer la información y los recursos más actualizados, invite constantemente al uso de los mismos: alertas informativas, página de novedades, difusión selectiva de la información, etc. Los documentos digitales forman parte de la vida diaria y esto no se puede ignorar en la biblioteca escolar.  


Conocer la biblioteca 


Una gira por la biblioteca escolar. Es conveniente realizar una visita guiada por la biblioteca al inicio de cada ciclo o etapa. La información que se dé y las actividades o juegos que se realicen se adaptarán a cada nivel o grupo de alumnos. Estas visitas ayudan a conocer el contenido de la biblioteca, las normas de funcionamiento, la forma de localizar documentos, los servicios que se ofrecen, etc. Por otra parte, hay motivos que invitan a preparar visitas extraordinarias: la llegada de una nueva colección o la incorporación de un gran fondo, la instalación de nuevos equipos, la automatización o el cambio de sistema, etc. Estas visitas también se pueden organizar para las familias o para personas externas al centro educativo, mediante jornadas de puertas abiertas.


Juegos de simulación y web-quest. Las TIC permiten desarrollar una especie de viaje a través de la biblioteca, mediante juegos de simulación, web-quest y otros instrumentos digitales. Para ello se fotografían las distintas secciones de la biblioteca con la cámara digital y se propone un recorrido en cada uno de los cuales el lector incorpora indicativos o documentos que se han eliminado y que él tiene que tomar de un depósito o carpeta.
Mucha información y soportes distintos. Uno de los primeros conocimientos con los que debe contar cualquier usuario es la diferenciación de los distintos soportes documentales y su forma de consulta. Para conseguirlo, se prepara un conjunto de tarjetas en cada una de las cuales planteamos una necesidad informativa que se puede satisfacer a través de alguno de los documentos existentes en la biblioteca. Por otra parte, en una gran mesa se coloca al menos un documento de cada uno de los tipos con los que contamos en nuestro fondo. A través de estrategias de búsqueda y de dinámicas de grupo, los muchachos tienen que localizar, poner en común y justificar la elección de un recurso concreto. A partir de aquí se pide que localicen el lugar de la biblioteca donde se ubica cada documento para así poder hablar de la organización de los mismos.  


Localizar los documentos 


Manejar los catálogos. Tanto si se dispone de catálogo manual (con fichas) como si se cuenta con uno automatizado (OPAC) hay que tener a disposición del usuario una guía que le oriente en los pasos que debe seguir para localizar un documento o que le ayude a resolver las dificultades más habituales. También es interesante elaborar un tutorial que le permita aprender paso a paso, de forma autónoma, el manejo del OPAC.


¿Qué nos dicen los tejuelos? Para que los alumnos se familiaricen con el tratamiento que reciben los documentos antes de ponerse al préstamo, se organizan talleres. En ellos, como se mencionaba anteriormente, los muchachos se convierten en ayudantes del bibliotecario y colaboran en algunas de sus tareas. Uno de los elementos que hay que preparar para cada libro es el tejuelo, que sirve para ubicarlo y localizarlo. A través de algunas actividades de carácter lúdico, conocerán el significado de las distintas iniciales y de los símbolos que se colocan en el mismo.

El álbum de cromos de la biblioteca. Una forma interesante de atraer la atención de los muchachos y facilitar el aprendizaje –aunque a veces demasiado explotada– es la utilización de álbumes de cromos. En este caso se trata de preparar la reproducción de las cubiertas de un conjunto de libros en pequeño formato. Se proporciona a cada uno el álbum y, a través de una dinámica de juego en la que se impliquen los profesores de distintas asignaturas, se van entregando los cromos. Cada vez que se entrega un cromo nuevo el alumno debe encontrar en la biblioteca el libro correspondiente mediante unas pistas que se indican en dicho cromo. Una vez que localice la obra, dispondrá de la información necesaria para descubrir la página del álbum donde lo debe pegar.

Cada documento en su lugar. Ahora cada alumno –o cada equipo de alumnos– debe ubicar en el estante, armario o cajón correspondiente el conjunto de documentos que se le ha entregado previamente. Para ello se ofrecen una serie de pistas que le vayan llevando a las diferentes secciones de la biblioteca. En esta ocasión se utiliza una tabla dicotómica de preguntas, cada una de las cuales tiene dos respuestas. Cada respuesta, a su vez, lleva a una nueva pregunta. Así hasta llegar al punto en el que se encuentra una réplica de la portada del libro que tiene entre manos. Si coincide la réplica con el libro, la solución es correcta. En caso contrario, tendrá que volver a empezar para ir por otro camino.

¿Todo está en Internet? Los recursos electrónicos son cada día más numerosos, sobre todo en la red. Por tanto, es imprescindible enseñar a los chavales a localizarlos a través de las herramientas más adecuadas. El primer peligro que hay que evitar es el de la dispersión: hay que fijar claramente los objetivos y la trayectoria de una búsqueda para no perderse por caminos laterales. En segundo lugar, centrados ya en la búsqueda de un documento propiamente dicho, hay que diferenciar entre aquellos que son visibles en Internet a través de los motores de búsqueda o directorios, por depender directamente de una sede web y aquellos otros que están ocultos y a los que hay que acceder a través de un catálogo o de una base de datos. Por último, hay que aprender a manejar las distintas herramientas que la web ofrece: motores de búsqueda, metabuscadores, directorios, catálogos y bases de datos. Se trata de instrumentos, a veces, muy similares, pero que tienen sus peculiaridades y que, conociéndolos a fondo, permitirán búsquedas mucho más eficaces. Para trabajar con ellos es interesante que el bibliotecario prepare una serie de propuestas o estrategias de búsqueda guiadas que vayan introduciendo paulatinamente en cada una de las herramientas hasta dominarlas.  


Encontrar la información adecuada 


Diccionarios, enciclopedias, atlas, anuarios, directorios... ¡Cuánta información! Las obras de referencia requieren un manejo muy particular, dado que cada una de ellas presta un servicio distinto. Un diccionario sólo ofrece la definición de una palabra de la lengua que se está manejando o su traducción, en el caso de los bilingües. Una enciclopedia proporciona información acerca de personajes, lugares geográficos y toda clase de contenidos de carácter científico, humanístico o literario. Los atlas, por su parte, permiten la localización rápida de elementos geográficos, bien físicos o políticos, e información sucinta sobre los mismos. Los anuarios, directorios, guías... ofrecen datos o informaciones puntuales para resolver dudas, para tomar decisiones o para acometer actuaciones. En este tipo de recursos documentales es donde la informática ha permitido un gran salto cualitativo, ya que la interactividad, las facilidades de búsqueda y el hipertexto, unidos a las conexiones telemáticas, ofrecen posibilidades casi infinitas. Es imprescindible preparar actividades específicas para conocer sus aplicaciones y aprender el manejo de cada una de ellas, tanto en formato impreso como electrónico.


«El tiempo es oro». Tomando como modelo el conocido programa de la televisión, se plantea un reto a través de una serie de preguntas o sentencias que llevan a la resolución de un enigma. Para ello, los participantes tienen que utilizar distintas fuentes de información –principalmente obras de referencia– en las que encontrarán las respuestas.

El viaje a través de... Con la estrategia de la preparación de un viaje, se propone a los participantes elaborar una guía que permita ir paso a paso por una ciudad, un país, un río..., mencionando aquellos lugares de interés o respondiendo a una serie de preguntas que el bibliotecario ha propuesto. Es una actividad muy apropiada para trabajar con los atlas, pero se puede complementar con enciclopedias e incluso con monografías sobre costumbres, geografía, etc. Esa misma propuesta se puede hacer para «viajar por el cuerpo humano», «viajar por el proceso de fabricación de un producto», «viajar en el tiempo a través de la historia»...

Índices, sumarios, glosarios... ¿Sabes orientarte? Con frecuencia, los alumnos de Secundaria, e incluso de Bachillerato, buscan información de forma desordenada y sin criterios en el texto de un libro, haciendo caso omiso de los instrumentos de consulta con los que cuenta la mayoría de las obras. Saber manejar índices, glosarios, bibliografías o gráficos puede ahorrar horas de trabajo. Conseguir que los muchachos se familiaricen con ellos no es una tarea complicada, pero hay que contemplarla dentro de la programación de las actividades de formación documental, no se puede dar por sabido. También se pueden presentar a los lectores obras carentes de dichos elementos y que sean los alumnos quienes los elaboren. Serán los primeros pasos para que, cuando tengan que enfrentarse a la redacción de un trabajo escrito, sepan planificarlo y realizarlo correctamente.

Los dosieres de prensa. Mantener operativo a lo largo del curso escolar un taller para la creación de archivos de prensa por el que vayan pasando distintos grupos de alumnos permite, por un lado, crear un fondo temático de gran interés para la realización de trabajos de todo tipo y, por otro, familiarizar a los alumnos con periódicos y revistas. Así después sabrán localizar, de forma autónoma, cualquier información de actualidad que necesiten. Estos dosieres se pueden elaborar en formato electrónico, creando un conjunto de carpetas y subcarpetas en el ordenador de la biblioteca, de donde cualquier usuario pueda tomar una información para satisfacer sus necesidades.  


Transformar la información y difundir nuevos conocimientos 


El fichero o base de datos con reseñas bibliográficas, citas o direcciones URL. Cuando nos disponemos a redactar un texto, toda la información que se va recogiendo de aquí y de allá, con sus correspondientes referencias, se deben agrupar en un fichero, bien manual o automatizado. Las fichas manuales son muy operativas, funcionales y sencillas de manejar por los más pequeños del centro. Pero cuando el volumen de información va creciendo, una sencilla base de datos permite el manejo y recuperación de esa información con más facilidad.


Murales, carteles, paneles informativos... Una forma atractiva e intuitiva de presentar una información es a través de estos medios, aunque para ello se requiere algo que generalmente resulta difícil de conseguir a muchos lectores: capacidad de síntesis. Por eso, es una actividad de gran interés desde las edades más tempranas, aunque debe plantearse de forma gradual y manejando distintas técnicas expresivas, gráficas y tipográficas.

El periódico de una época o un lugar determinado. Un modo interesante de plantear el manejo de obras de historia, geografía y ciencias sociales en general, es presentar esa información en formato de periódico o revista. Algunas propuestas pueden ser «El periódico de mi ciudad hace 200 años» o «El periódico de una lejana región o país», de tal modo que toda la información se presente siguiendo las secciones habituales de un periódico y redactada con estilo periodístico.

Artículos para revistas y periódicos. Cuando los alumnos hayan adquirido ya cierto nivel tanto en el manejo de las fuentes y del lenguaje escrito como en la organización y presentación de sus trabajos, es el momento de que éstos salgan a la luz, bien a través de las propias publicaciones periódicas de la biblioteca escolar (en formato impreso o electrónico), bien a través de las de difusión general.

Uso de las TIC para que nos entiendan mejor. Los recursos tecnológicos ofrecen dos ventajas a la hora de presentar un tema: el atractivo que tiene para los chicos el manejo de distintos soportes y técnicas, y el refuerzo del mensaje escrito con imágenes y sonidos. Las grandes posibilidades que ofrecen las aplicaciones informáticas actuales permiten realizar trabajos con presentaciones de gran calidad y con acceso a todo tipo de recursos digitalizados: textos, imágenes, gráficos, música, etc. Pero antes de llegar a ese punto conviene emplear otros recursos como grabaciones en casete, dibujos y gráficos realizados en acetato o diapositivas que, como en el caso de las fichas de cartulina, son más manejables e intuitivas para los alumnos de los primeros cursos de la ESO.

El libro de... El gran reto que se puede plantear un profesor con su grupo de alumnos, con la inestimable colaboración del bibliotecario escolar, es la confección de un libro en el que se recojan los conocimientos alcanzados durante un curso escolar en un tema, un área o en un conjunto de ellas. Se puede decir que es el fin último de todo este proceso en el que se han planteado el conocimiento y manejo de todo tipo de fuentes documentales, y el tratamiento y presentación de la información en otro documento creado por los propios alumnos. Para ello habrá que echar mano de las técnicas y recursos que se mencionan más arriba, a los que se puede añadir todo el proceso de planificación y reparto de tareas, antes de la realización del mismo, así como un taller de encuadernación que permita recopilar todos los trabajos realizados en un solo volumen.


Fuente: http://www.plec.es/documentos.php?id_documento=118&id_seccion=16&nivel=Secundaria

18 oct 2012

60 Aniversario!!!


Felicitaciones!!!!



18 de octubre de 1952 - 2012

60 Aniversario!!!


Saludamos a todos los colegas que de una manera u otra han aportado al engrandecimiento  de nuestra querida institución: a los fundadores, a los miembros de las distintas comisiones, colaboradores, instituciones privadas o estatales, a los socios y a todos aquellos que acompañan con su presencia  las distintas actividades que se realizan. 


Comisión Directiva




¿Qué es una biblioteca?

Por: Francisco Sanz


Poder propagar mejor las perversiones ideológicas y la histeria colectiva.

Cuando llega la noche y enciendo por fin las pantallas en lugar de encender luces de poco consumo me viene a veces aquello de Borges cuando por fin absolutamente ciego se hizo cargo de la dirección de la Biblioteca de Buenos Aires: “Nadie rebaje a lágrima o reproche/ Esta declaración de la maestría/ De Dios que con magnífica ironía/ Me dio a la vez los libros y la noche”. Como todo poseedor de una buena biblioteca hoy me siento culpable a la vez de los libros que no he leído y de que no los quieran ni las bibliotecas públicas. 
  ¿Qué es una biblioteca? ¿Quién no lo es? Te acercas a un desconocido en la barra de un bar para comprobar que también tiene, como los niños la exquisitez de un secreto. Las bibliotecas carecen de autor. Para dar a luz una nueva palabra, y no digamos ya a un nuevo libro, como para dar a luz un nuevo ser humano: han hecho falta muchos. Un pueblo. El conocimiento de cada hombre tiene un soporte particularmente débil: cuando un anciano muere en una remota aldea de la selva es como si ardiera una biblioteca entera.
  Hay que aprender como lector a escoger la correcta soledad y también las buenas compañías. Y reconocer cuando las dilatadas bibliografías no son sino el camuflaje de un pensamiento pusilánime que, sin embargo, quiere imponerse. Asumir que, aunque abundan los libros, los que realmente ayudan son un bien escaso, y que uno llega a poder leer bien pocos en el tiempo de una vida. Que, en filosofía, a menudo más vale leer dos veces un determinado libro que dos libros; que aquellos que no merecen la relectura acaso no valga la pena leerlos ni una sola vez.
 Se ha comparado la llegada de internet con la de la imprenta. Si fuera cierto es posible que nos tocara asistir a cambios políticos importantes. Las religiones de Libro hicieron con la llegada de la imprenta su agosto. Con Gutenberg en 1500 asistimos al éxito de que se difundiera la literatura y la instrucción pública dentro de los Estados Nacionales. Y al fracaso de que la deformación nacionalista se hiciera con un sistema tan bueno para conseguir la deformación nacionalista de la conciencia, con el que poder propagar mejor las perversiones ideológicas y la histeria colectiva.
  G.Tarde denuncia la “invasión sorprendente” de la impresión de libros que dio alas a la ilusión de que “los libros son la fuente de toda verdad”. Alas que la Biblia, la Torah y el Corán ya tenían antes de la imprenta y que con ella no perdieron del todo. Antes de que llegaran los libros con sus religiones había llegado la escritura, este fue el primer cambio importante, se hizo filosofía con los cambios que iba a suponer su instauración como más tarde ser haría con la llegada de la imprenta y hoy de internet. 
  Entre los dones que Prometeo trajo a la humanidad como héroe cultural "estaba la combinación de las letras, madre creativa del arte de las musas, con el cual retener todas las cosas en la memoria". Por presumir de haber encerrado a las musas en la escritura, Prometeo fue cruelmente castigado por Zeus que había engendrado a sus hijas en el estanque de Mnemosine para que pudieran bullir y fluir, y no dictar. A principios del siglo IV Platón estaba angustiado por el efecto que el alfabeto estaba teniendo en sus alumnos. Su confianza en textos pasivos y silenciosos solo podía estrechar la corriente de su memoria, haciéndola superficial y opaca.
   La llegada de los móviles nos lleva a los tiempos previos a la escritura. El hecho mismo que Platón escribiera diálogos y no cualquier otra cosa, indica ya una tensión por mantener la oralidad viva en la escritura, por escapar de una letra que se teme muerta.
   Cuando Platón se quejaba de los peligros de la escritura (con respecto a la oralidad perdida) quería ya, sin duda, decir que la palabra corre el riesgo de perder su significado propio o recto en cuanto se escribe, porque al hacerlo (al trasladarse desde una situación determinada a esa especie de “no lugar” que es la página, el folio o la tablilla) pierde su contexto. Ahora los significados se están siempre recontextualizando, ahora las bibliotecas se encaminan hacia pozos donde fluir y bullir pero no dictar, se van convirtiendo en ruinas, como el Espasa, cuando no escombros destinados sin más a los contenedores de papel.

17 oct 2012

¿Qué son los códigos QR?


Seguro que alguno de vosotros los ha visto ya en más de un establecimiento, en almacenes o distintos lugares. Los códigos QR están cada vez más presentes en nuestra vida y en las empresas. Pero muchos desconocen qué son los códigos QR y cual es su utilidad que podemos darle en las empresas por eso vamos a intentar aclarar el uso de este tipo de código.
Para decirlo de una manera que sea fácil de entender se trata de un sistema de codificación bidimensional, o dicho de otra manera, un código QR es un código de barras en dos dimensiones. ¿Y cuál es la ventaja de adoptar este tipo de códigos? Pues fundamentalmente que podemos introducir más información dentro de ellos, lo que nos permite una variedad de usos muy interesante.
Los códigos QR llevan bastante tiempo desde que salieron, pero parece que es ahora con la popularidad de los teléfonos móviles inteligentes cuando están siendo más explotados. Porque uncódigo QR puede ser captado por la cámara de un teléfono y mostrar la información que lleva dentro, lo cual supone una interesante oportunidad de marketing que muchas empresas ya están explotando.
¿Y qué información pueden contener estos códigos? Pues texto, imágenes, vídeos, enlaces a nuestras páginas web, etc. Por lo tanto representan una oportunidad para poner en nuestros productos de manera accesible en nuestros escaparates, tiendas, etc. Un código QR junto a un artículo en el escaparate de una tienda puede contener información del producto, pero también un enlace a nuestra tienda online, si la tenemos para que el usuario pueda comprar nuestro producto aunque estemos cerrados.
A la vez esta capacidad de añadir información se puede utilizar de muchas manera en la gestión de stocks y almacenes. El código QR nos permite tener más información que nos pueda ser útil sobre determinados productos. Ordenados en las estanterías una foto al código QR de un producto que se nos está agotando nos permite tener en un click toda la información necesaria para realizar un nuevo pedido.
También los he visto asociados a distintos productos que se revisan periódicamente. Empresas de servicios que llevan mantenimientos pueden incluir estos códigos para facilitar la organización del trabajo, para que cada vez que se lleva a cabo una revisión se haga una foto al código y nos incluya toda la información de los últimos trabajos realizados, etc.
Cada organización tiene que pensar en las utilidades que puede darle a este tipo de códigos. Claro que para aprovecharlos tenemos que disponer de dispositivos que nos permitan leerlos, pero las posibilidades que tenemos son muy grandes. Lo mejor es implantarlo para pequeñas cuestiones y si vemos que realmente nos aportan una mejora empezar a implantarlos para diversos usos que puedan ser interesantes en nuestras empresas.

16 oct 2012

10 Preguntas para tu superación personal


Hola soy Pablo Lucas, Coach laboral y personal.
Tan importante es sentirse bello/a por fuera como por dentro, por eso, desde la oportunidad que me brinda Müsh, trabajaremos conjuntamente para que esto suceda.
Primero te comentaré en qué consiste unCoach.
El Coaching es un proceso de cambio y de mejora, en el que un coachee o cliente, busca un coach para que le acompañe en ese proceso a modo de espejo, de facilitador, pero en ningún caso dándole consejos o soluciones, puesto que es el propio cliente el que busca las soluciones dentro de sí mismo.
Para avanzar en la vida profesional o personal, no es lo que sabemos lo que cuenta, sino lo que hacemos con lo que sabemos, y aquí es donde la figura de un Coach tiene muchísimo que aportar, pues, en lugar de centrarse en lo que no sabes, trabajará contigo para que apliques lo que ya sabes y lo pongas en acción, identificando así aquello que más necesitas para alcanzar tus objetivos o mejorar en algún aspecto en concreto.
10 Preguntas Imprescindibles para tu Superación Personal.
1. ¿Qué es lo que realmente quiero?
2. ¿Realmente debería de cambiar?
3. ¿Cuál es el lado positivo de esta situación?
4. ¿Me siento cómodo con lo que estoy haciendo?
5. ¿Estoy haciendo lo suficiente?
6. ¿Estoy feliz donde estoy hoy en día?
7. ¿Estoy bien en mi relación de pareja?
8. ¿Qué podría tener que ahora no tengo?
9. ¿Qué es lo que me motiva?
10. ¿Qué es lo que realmente deseo?
Puedes ser cualquier cosa que siempre quisiste ser. Darte cuenta de aquello que deseas puede parecer muy difícil y a veces cuando lo descubrimos es como que no nos vemos capaces. Pues créeme que si sale genuinamente de esa pregunta, tú lo puedes lograr.
Si hacemos un símil de la vida como un río y la tuya en particular es una canoa, yo te haría una pregunta: ¿remas tu propia canoa o te dejas llevar? No seas espectador de tu vida, sé el PROTAGONISTA!!
Para consultas y más información me tenéis a vuestra disposición en:

Entre el olvido y el encuentro


(Por Lisy Smiles / La Capital). _ Graciela Diez es bibliotecaria y guardó durante años lo que halló en los libros que pasaron por sus manos. Editó un libro en forma artesanal con los tesoros encontrados.

Hace algunos años Graciela Diez rastreó su libro preferido cuando era niña en una reedición de la colección Robin Hood: Violeta, de George Whitfield Cook. Quería saber por qué la había atrapado tanto esa nena genial, de trenzas y grandes anteojos, y que aparecía en la tapa con un libro abierto sobre su regazo. Y lo volvió a leer y la volvió a atrapar. Cuando Graciela disfrutaba de las aventuras de Violeta no sabía aún que los libros la acompañarían siempre. Es bibliotecaria y ahora logró su propio libro.
De factura artesanal, es un cuidado catálogo de aquello que se encuentra y se olvida en los libros. Señaladores de todo tipo, estampitas, los ya extinguidos boletos de colectivos, poesías, flores secas, resultados de análisis, encargos o pedidos, facturas o recibos cuentan historias olvidadas y ahora encontradas.
Junto a Amanda Paccotti, Graciela guardó todo lo que fue encontrando como bibliotecaria. Trabajó durante diez años en la Biblioteca Argentina, luego en la que se encuentra en la Dirección de Asesoramiento Técnico de la provincia y, desde algunos años lo hace como voluntaria, en la Biblioteca Alberdi. Allí, junto a Paccotti, ideó el libro que no tiene final y sigue escribiéndose ante cada hallazgo.
Las joyas
"Nunca nadie imagina levantarse una mañana y encontrar un tesoro, nunca sabremos si la suerte estará a la vuelta de la esquina pero con este libro tuvimos suerte y encontramos tesoros. Tesoros conocidos y reconocibles, viajes en ómnibus, idas al médico, poesías dichas o calladas, recortes de diario, estampitas, oraciones, facturas pagas, folletos, propagandas, almanaques, marcadores, proyectos, escritos, programas de estudios, felicitaciones", detalla Graciela en la introducción de su libro objeto, como ella prefiere nombrarlo.
"Es un libro para ver y para reconocer historias —explica—. Nació y seguirá creciendo con nuevos olvidos y nuevos encuentros. No tiene final, su final abierto seguirá contando la historia de aquellos que alguna vez tengan en sus manos los libros de esta querida biblioteca", advierte.
Organizado por orden alfabético —"no podía ser de otra manera, siendo bibliotecaria", bromea Graciela— contiene joyas que motivan historias. Dentro del apartado dedicado a escritores aparece, por ejemplo, un texto de Gustavo Bossert. "No sabemos si lo dejó él o alguien lo escribió y lo olvidó", dice Graciela en diálogo con Señales.
A veces los hallazgos empujan investigaciones como por ejemplo una poesía escrita por Roberto Nistal. En el dorso del papel utilizado se descubre que el poeta era el propietario de la farmacia La Guardia y, según logró averiguar la bibliotecaria, fue químico farmacéutico.
Otra joya es una factura de la primer feria del libro que data de 1943, en la cual se deja constancia de una compra por dos pesos, con su respectivo descuento y derecho a sorteos.
También hay olvidos más personales como las flores y hojas secas; notas dejadas a hijos, que ni se enteraron; textos escritos a madres y padres. Infaltables, las estampitas, donde San Cayetano va primero en el ránking que integran también el Padre Ignacio y la Virgen de San Nicolás, entre otros y otras.
En el libro también se muestran otras expresiones de espiritualidad como folletos evangelistas e invitaciones a reuniones de meditación o yoga. La salud es otro tema, hay prescripciones de medicamentos, resultados de análisis, tarjetas de profesionales, todo sirvió en algún momento para no perder el hilo de una historia que atrapó al lector a tal punto que hizo olvidar el marcador.
Una estampita invitando a una primera comunión disparó que una de las lectoras del libro, que fue presentado días atrás en la Biblioteca Alberdi, averiguara sobre aquella niña, hoy empleada de la Municipalidad de Firmat y que el hallazgo le produjo recuerdos y una sonrisa. O la donación de un altar en 1942, con su respectiva estampa, hizo recordar a un lector que la mujer autora de la iniciativa había sido la directora de su escuela primaria.
Cuando se presentó el libro, Diez y Paccotti hicieron un taller para trabajar junto a los lectores. No sólo mostraron su libro sino que llenaron varios mesas con ejemplares de diversos géneros para promover la lectura entre los asistentes. "Surgieron cosas maravillosas —cuenta Graciela—, hace un tiempo me regalaron el libro Upa, y lo llevé ese día. Fue una mamá joven con una hijita que enloqueció cuando lo vio. Se lo hicimos fotocopiar. A los pocos días la mamá me mandó un mail, diciéndome que la nena estaba encantada con el libro, lo llevaba todos los días a la escuela y decía que ya sabía leer y escribir. Estaba aprendiendo y se remotivó para leer y escribir", relata Graciela aún emocionada.
Pero hay más, "la señora que estaba sentada al lado de esa mamá y su hija me cuenta que fue muy fuerte para ella ver la escena porque se vio a ella misma con su mamá cuando sentaba a sus hijos para leerles Upa. Con estas historias sentí que habíamos logrado lo que queríamos al presentar el libro con olvidos y encuentros".
También recuerda cuando en el buzón de devoluciones aparecían libros que no eran de la biblioteca. "Se notaba que a la gente le daba mucha pena destruirlos o tirarlos por ahí, y los dejaban en el buzón", dice en referencia a los libros "peligrosos". Los libros, como el suyo, sus olvidos y sus encuentros, como la vida.
Tags: senales P08
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