3 may 2009

De la era Gutemberg a la impresora 'Espresso Book Machine'

Libros bajo demanda, una alternativa práctica.

El futuro digital de las librerías y la reconversión del sector editorial pasará por la impresión de libros bajo demanda


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Espresso Book Machine para imprimir libros como la que tiene la librería Blackwell


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Esta imagen será menos frecuente verla
Hace algún tiempo aparecieron unas curiosas máquinas dispensadoras de libros –en formato de bolsillo– semejantes a las que todos conocemos hoy día y que facilitan productos de catering, refrescos o, sin ir más lejos, tabaco. Pero la idea no cuajó lo suficiente, pues supone una depreciación del libro al incluirlos entre los habituales artículos de consumo, para degustar –o de usar y tirar– y que podemos encontrar en aeropuertos o gasolineras. 

 

 

Ahora, a caballo entre el libro de siempre –ese adorado objeto fetiche para muchos de nosotros– y el novedoso y “revolucionario” e-reader, para leer la obra deseada en formato digital, ha aparecido una alternativa que paliaría en buena medida el gasto de edición y el excesivo stock de libros que pronto acaban saldándose como ofertas a precios muy bajos o de manera vergonzosa en mercadillos de segunda mano.


Se trata de la impresión del libro bajo demanda, el posible futuro digital de las librerías habituales. Con este innovador sistema se editarían sólo los libros requeridos por el lector o comprador, con el consiguiente ahorro y evitando así el innecesario despilfarro de papel, labores de encuadernación y gastos de distribución, principalmente. Así como todo lo que, por añadidura, implica la edición convencional. Esto sería aplicable, sobre todo, cuando el libro en cuestión sea raro, esté descatalogado o sea un clásico, aunque también cuando se trate de una novedad, pues de este modo se alargaría la vida de la obra.

 

La librería Blackwell , que comenzó en 1879 siendo un modesto comercio donde se vendían libros de segunda mano, hoy se ha convertido en una de las librerías más grandes de Inglaterra. Con cinco de sus nueve tiendas en Oxford, repartidas a lo largo de Broad Street, es una de las más famosas del mundo y ha sido pionera en lo que se denomina “book on demand”.

 

Para ello, la librería firmó un acuerdo de leasing con la empresa norteamericana ‘On Demand Books’ para instalar la impresora ‘Espresso Book Machine ’ en los 60 puntos de venta que tiene en todo el Reino Unido.

 

Con esta impresora, la librería Blackwell ofrece a sus clientes un servicio de impresión bajo demanda y amplía así su oferta de libros disponibles, ya que tiene acceso a una base de más de un millón de títulos, de los cuales 600.000 provienen de un acuerdo con Lightning Source –empresa especializada en impresión bajo demanda que forma parte de la distribuidora Ingram–, mientras que el resto son títulos de dominio público.

 

Una iniciativa similar, agasajada con el Premio FICOD 2008, es la de la plataforma editorial on line Bubok. Si bien, en este caso, de lo que se trata es de permitir a los autores noveles publicar sin límite en su librería virtual. Este es un ejemplo de edición bajo demanda en Bubok.


 Por lo demás, la mecánica del sistema de edición Bubok sería la misma: elegir el libro, rellenar el formulario de compra y en unos días tendríamos la obra en casa, impresa y debidamente encuadernada. 


Fontanrrosa y las malas palabras

Un Darwin supera los US$50.000


Un ejemplar de la primera edición de "El origen de las especies" de Charles Darwin, el libro en el que el naturalista británico expuso su teoría de la evolución por selección natural, fue vendido en una subasta en Norfolk, Inglaterra, por US$51.500.

Esta primera edición, del año 1859, constó de 1.250 ejemplares que se agotaron apenas salieron a la venta.

Según explica la compañía que organizó la subasta, Keys of Aylsham, los ejemplares que aún circulan de esta edición son muy valiosos.

En la misma subasta se vendió una fotografía autografiada del naturalista por aproximadamente US$33.000.

Libro codiciado

"Es el libro de biología más importante que existe", aseguró Andrew Bullock, especialista de Keys, "y ésta es una de esas ocasiones en las que hay que utilizar guantes blancos y tratar al libro con reverencia".

Según Bullock éste es uno de los libros que cualquier coleccionista de libros desearía tener en sus estantes.

"Un libro como éste pocas veces aparece y cuando sucede es tan importante que lo terminan comprando algunas de las grandes bibliotecas que hay en el mundo", dijo el especialista.

En total, unas once personas participaron en la subasta. Siete por teléfono y cuatro en sala.

El ejemplar fue a parar a manos de un coleccionista local.

Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/cultura_sociedad/2009/05/090502_darwin_libro_lp.shtml

2 may 2009

Problemas de escritura son frecuentes, especialmente en varones


NUEVA YORK (Reuters Health) - Los trastornos de aprendizaje de la escritura son tan frecuentes como los de la lectura y tenderían a afectar más a los varones que a las mujeres.

El trastorno del aprendizaje de la escritura, conocido también como disgrafía, incluye problemas para escribir, deletrear y organizar las idean sobre un papel.

Se diagnostica cuando las habilidades de escritura de un niño disminuyen "muy por debajo" del nivel normal para su edad y coeficiente intelectual (CI).

A diferencia de lo que ocurre con las discapacidades de lectura, como la dislexia, existen pocos estudios sobre los problemas de escritura, a la vez que se desconoce la tasa del problema en los niños estadounidenses.

En el nuevo estudio, los autores determinaron que entre el 7 y el 15 por ciento de más de 5.700 alumnos estudiados desarrolló un trastorno de la escritura durante su escolaridad. Los porcentajes variaron según los criterios diagnósticos utilizados.

Los varones eran entre dos y tres veces más propensos a recibir el diagnóstico, independientemente del criterio utilizado.

El estudio del equipo de la doctora Slavica K. Katusic, de la Clínica Mayo, en Rochester, Minnesota, aparece en la revista Pediatrics.

Los resultados, sostienen los autores, indican que los trastornos de escritura son por lo menos tan frecuentes como los de lectura.

Mientras que la mayoría de los niños con un problema de escritura diagnosticado tenía también alguna discapacidad de lectura, un cuarto de ellos tenía dificultades sólo con la escritura.

El equipo explica que el hecho de que los varones fueran los más afectados coincidió con estudios previos que habían demostrado que las niñas generalmente superaban a los varones en escritura manual y en expresión escrita.

Los autores agregan que se necesitan más estudios para comprender esa diferencia de género y si en ella influye la predisposición genética y los factores ambientales.

La evaluación de esos problemas de escritura y aprendizaje se puede realizar en la escuela y si se diagnostica un trastorno, los niños pueden recibir servicios educativos gratuitos para manejar el trastorno.

FUENTE: Pediatrics, mayo del 2009


1 may 2009

El bibliotecario escolar: perfil y funciones



El artículo ofrece una reflexión sobre la figura del bibliotecario escolar. El autor recoge ideas de especialistas como Chap
ron y Treut, Miranda y Palomero, y José Antonio Gómez Hernández para plantear que el bibliotecario escolar debe tener formación en Biblioteconomía y Documentación y estar en contacto constante con el profesorado. Se recogen también las conclusiones del I Encuentro Nacional de Bibliotecas Escolares celebrado en Madrid en 1997 relacionadas con la figura del bibliotecario escolar.

Para Chapron y Treut (1), éstas son las funciones que debe desempeñar el bibliotecario escolar:
 
  • Analizar situación y necesidades de su centro. Debe conocer su estructura y el funcionamiento, así como la situación de la biblioteca; en base a este análisis, debe establecer un plan de trabajo que debe estar plenamente integrado en los Proyectos Educativo y Curricular.
  • Recoger y tratar la documentación necesaria en el centro. Dirigirá la selección y adquisición de los materiales didácticos, informativos y de esparcimiento precisos para el desarrollo de los programas escolares en coordinación con el personal docente y con el alumnado. Realiza o completa el tratamiento técnico de los materiales y pone a disposición de los usuarios los fondos de la biblioteca.
  • Gestionar los recursos. Determina y organiza la utilización de los fondos documentales, de los espacios y tiempos, de los recursos económicos y, en su caso, humanos.
  • Comunicar y hacer circular la información. Facilitará la difusión de todo tipo de información (pedagógica, administrativa y cultural).
  • Ofrecer recursos y oportunidades para el aprendizaje. Colabora con el equipo docente en la planificación y desarrollo del currículo, en un proceso de enseñanza-aprendizaje basado en una pluralidad de recursos:
  • Sugiere las orientaciones y usos posibles.
  • Difunde el conocimiento.
  • Favorece el empleo de todos los materiales didácticos disponibles.
  • Facilita la autonomía y responsabilidad en el aprendizaje.
  • Aportación en las cuestiones multidisciplinares y transversales.
  • Colabora en el refuerzo educativo de los alumnos con N.E.E.
  • Participa en la capacitación de los alumnos en el uso de fuentes de información:
  • Ayuda a localizar, identificar y seleccionar los documentos pertinentes en función de los objetivos de la investigación.
  • Inicia a los alumnos en el conocimiento e interpretación de los diferentes tipos de documentos, según su naturaleza, grado de elaboración, soporte, nivel...
  • Promueve la reelaboración de la información recuperada, favoreciendo un análisis crítico de la misma.
  • Promocionar la lectura como medio de entretenimiento y de ocio:
  • Colaborar al desarrollo y afianzamiento de los hábitos de lectura.
  • Asegurar la presencia de obras de esparcimiento en el fondo documental.
  • Aconsejar y guiar a los alumnos en la elección de sus lecturas.
  • Fomentar actividades de lectura de imágenes y análisis crítico de documentos audiovisuales para lograr una «alfabetización» de los estudiantes en estos lenguajes.
  • Relacionarse con el exterior. Colaborar con otros Centros Documentales (CPRs, bibliotecas públicas, etc.)...
  • Favoreciendo el intercambio de informaciones y el trabajo en común (catalogación centralizada / compartida, préstamo interbibliotecario).
  • Promoviendo la apertura del Centro al entorno social (asociaciones culturales, instituciones públicas y privadas).

Para José Antonio Gómez Hernández, el bibliotecario escolar deber ser una figura única y a tiempo completo. Ello permite la buena gestión y coordinación de los recursos informativo-documentales para su dinamización.

Para lograr la vinculación del bibliotecario con el resto de profesores, se articulará su integración en el claustro y se reforzará su figura con la creación de un equipo multidisciplinar de apoyo a la biblioteca, que apoyará al bibliotecario en la gestión y dinamización de la biblioteca escolar.

Para nosotros, el bibliotecario escolar debe ser un docente con conocimientos suficientes en Biblioteconomía y Documentación. Estará coordinado con el resto de los docentes tanto para la selección de materiales librarios y no librarios, como para la creación de documentos de apoyo a las diferentes didácticas, el diseño de programas de educación documental y la dinamización de la lectura, la escritura y la biblioteca.

Estas fueron las conclusiones sobre la figura del bibliotecario escolar del I Encuentro Nacional de Bibliotecas Escolares celebrado en Madrid en 1997:
 

  • Reconocimiento de la figura del bibliotecario escolar, que ha de contar con una formación específica, dedicación suficiente y estar integrado en el equipo docente.
  • Necesidad de un responsable único, que puede contar con el apoyo de un equipo de docentes que asegure la prestación de los servicios, la cobertura del horario de apertura de la biblioteca y la integración en ella de todas las áreas curriculares.
  • La responsabilidad de la biblioteca recaerá en un docente con la suficiente preparación biblioteconómica. Los centros que por su dimensión lo requieran podrán contar con bibliotecarios profesionales suficientemente formados en el área pedagógica.
  • El bibliotecario escolar cumple con una actividad docente de acuerdo con la función educativa de la biblioteca.
  • El bibliotecario escolar tendrá plena autonomía para gestionar los presupuestos con el asesoramiento y previa consulta a los distintos Departamentos o Ciclos.
  • El bibliotecario escolar dependerá directamente de los órganos de dirección del Centro y formará parte del Claustro y de la Comisión de Coordinación Pedagógica.  En este sentido, entendemos que la biblioteca no debe estar adscrita al Departamento de Actividades Extraescolares y que ha de tener categoría de servicio, equiparable a los Departamentos y su equivalente en la Educación Primaria.
  • En cuanto al horario de dedicación, se recomienda, en una primera fase, reconocer un mínimo del 50% del horario lectivo y complementario asignado al bibliotecario escolar. El horario de apertura de la biblioteca deberá atender todo el horario lectivo y en aquellos casos que lo requieran, y en colaboración con los servicios de lectura pública, el horario extraescolar.
  • La formación del bibliotecario escolar contemplará formación específica en gestión bibliotecaria, recursos bibliográficos y en dinamización, formación de usuarios y promoción de la lectura.
  • La formación inicial debería darse en los planes de estudio de las Facultades de Educación y las Escuelas y Facultades de Biblioteconomía y Documentación. También debería existir un curso de especialistas en biblioteca escolar para garantizar la formación de los titulados superiores. Asimismo, habrán de establecerse los mecanismos que aseguren la formación permanente de los bibliotecarios escolares.
  • Dadas las actuales condiciones presupuestarias se propone un Plan de Actuación a 10 años que tenga como objeto la dotación de un bibliotecario a jornada completa para todos los Centros educativos. Dicho Plan deberá implantarse progresivamente y se ha de iniciar con el reconocimiento de la dedicación horaria mínima de las personas que actualmente detentan la responsabilidad de la biblioteca. A su vez, deberán recopilarse los cursos de capacitación dirigidos a dichos responsables.
  • La integración de la biblioteca escolar en el Centro debe reforzarse con actuaciones tales como:
  • Inclusión de los Proyectos de Biblioteca en los Proyectos Educativos de los Centros.
  • Formación de equipos multidisciplinares de apoyo.
  • Sensibilización e información de los claustros.
  • Inclusión en los planes de estudios de la Facultad de Educación de asignaturas que favorezcan el conocimiento de las técnicas documentales y de los servicios bibliotecarios escolares.
  • De todo lo dicho se desprende la necesidad de que el Ministerio de Educación y Cultura elabore una normativa y dicte las instrucciones y directrices que hagan fiables las propuestas y aseguren el cumplimiento de las recomendaciones antedichas.

Según Miranda y Palomero, estas serían las funciones del bibliotecario escolar:
 

  1. Tareas técnico-organizativas
  1. Registrar, catalogar y clasificar todos los fondos que lleguen a la biblioteca.
  2. Mantener los catálogos de autores, títulos y materias en perfecto estado de utilización, o en su caso, el catálogo informatizado actualizado.
  3. Mantener los fondos debidamente ordenados en las estanterías.
  4. Mantener actualizado el fichero de préstamos, que permita, cuando se estime conveniente, estudiar el tipo de lecturas de un determinado grupo de alumnos, su frecuencia, etc.
  5. Establecer un horario de utilización de la biblioteca mediante el que puedan acceder a su uso, acompañados de su profesor, todos los grupos de alumnos el máximo número de ocasiones posible, desarrollándose tanto tareas de consulta y estudio como de animación a la lectura y préstamo.
  6. Confeccionar y aplicar un horario de consulta en sala, dirigido tanto a alumnos individualmente como en grupos, con presencia y disposición del bibliotecario.
  7. Establecer mecanismos ágiles de préstamo individual a los alumnos y al resto de los usuarios.
  8. Posibilitar el préstamo de lotes a las diferentes aulas.
  9. Mantener al día el «Tablero de novedades» y otras fórmulas que permitan dar a conocer a profesores y alumnos las últimas adquisiciones o bloques de libros previamente seleccionados.

 

  1. Tareas pedagógicas
  1. Conseguir que la biblioteca forme parte de la vida del centro, estimulando que los profesores decidan utilizarla como una herramienta fundamental en su trabajo y desarrollando con ellos actividades concretas sobre distintos aspectos del currículo.
  2. Elaborar y dar a conocer al claustro de profesores el plan de trabajo que hay que desarrollar desde la biblioteca, incluyéndolo además en el Plan Anual.
  3. Informar a los profesores del sistema de organización de los fondos, para hacer posible que posteriormente cada profesor pueda trabajar con sus alumnos sin la necesidad de la presencia del bibliotecario.
  4. Elaborar una «guía de uso» de la biblioteca, dirigida a todos los posibles usuarios.
  5. Desarrollar, junto al resto del profesorado, un Plan de Formación de Usuarios.
  6. Mantenerse al día en el conocimiento de las novedades que se vayan publicando sobre libros y otros documentos utilizables desde la biblioteca escolar, por medio de revistas monográficas y profesionales, publicaciones y catálogos de las editoriales.
  7. Elaborar el plan de nuevas adquisiciones, teniendo en cuenta las posibles carencias de la biblioteca y las necesidades manifestadas por profesores y alumnos.
  8. Elaborar guías de lectura con variedad y amplitud de criterios: curriculares, géneros literarios, autores, ilustradores, temas interdisciplinares.
  9. Organizar desde la biblioteca la conmemoración de fechas o acontecimientos que merezca la pena destacar, mediante la exposición de libros y otros documentos relacionados con el tema, elaboración de guías de lectura, celebración de algún acto especial, etc.
  10. Participar en grupos de trabajo, jornadas..., que le permitan profundizar en sus tareas y mantenerse en contacto con los profesionales encargados de otras bibliotecas.
  11. Establecer canales de comunicación con la biblioteca pública más cercana.

Kepa Osoro

(1) CHAPRON, F. y TREUT, F. (1990): Quel profil professionnel pour les documentalistes des CDI des établissements scolaires du second degré? París, Fabden. Cit. en: La biblioteca escolar en el contexto de la Reforma Educativa. Madrid, MEC, 1995.

Fuente: http://www.plec.es/documentos.php?id_seccion=7&id_documento=55&nivel=Primaria&PHPSESSID=5a293b191e089fee58694728bdfc8ebf

La Biblioteca Google / entrevista con Robert Darnton


¿Internet realmente desquicia el mundo del libro y de la lectura?

La respuesta es sí, pero tampoco hay que caer en la exageración utópica. Algunos hablan incluso del fin de un mundo. Si se contempla a largo plazo, la llegada de internet es un cambio tan importante como el invento de los tipos móviles de Gutenberg. Los medios utilizados para comunicar e intercambiar ideas están en plena transformación, lo cual crea un estado de exaltación que nubla un poco la conciencia de lo que realmente está pasando. Yo creo que la mayor parte de los lectores, para apropiarse de textos de cierta extensión y profundidad, seguirá leyendo libros impresos. Sin embargo, sabemos que el proceso de formación y diseño de esos libros es ya radicalmente distinto del que se usaba en el pasado; ahora debe realizarse de manera digital. Y existen libros híbridos, mitad papel y mitad electrónicos; también hay libros completamente electrónicos y toda clase de intercambios textuales en muchos otros soportes. Todo esto transforma la manera en que los lectores leen, los autores escriben, los editores publican y los libreros venden.

¿Qué le hace pensar que el libro en papel sigue teniendo futuro?

La historia lo muestra: un medio no desplaza al otro. Ahora sabemos que la publicación de manuscritos continuó después de Gutenberg, hasta principios del siglo xviii. Mi amigo el historiador del libro Donald McKenzie sostenía que, en el caso de obras con tirajes de menos de cien ejemplares, era más barato confiarlas a los copistas que imprimirlas. La radio no desplazó a los periódicos, así como la televisión tampoco eliminó la radio o el cine. El libro electrónico no hará desaparecer el libro clásico. Creo que más bien llegaremos a un nuevo equilibrio, una nueva ecología de lo escrito.

 

¿Qué opina del proyecto de Google que busca digitalizar gradualmente todos los libros del planeta?

Soy un firme creyente en la democratización del saber. La invención de la imprenta fue una etapa esencial en ese proceso, que luego siguió desarrollándose, a finales del siglo xix, gracias a la utilización de la pasta de papel y las prensas con motores de vapor. La digitalización de los libros es una nueva etapa. Es una perspectiva emocionante. El buscador Google pondrá el conocimiento acumulado en los libros al alcance de todos o, al menos, de quienes dispongan de acceso a internet. Me parece además muy relevante para los investigadores. Al estar a la cabeza de la biblioteca universitaria más grande del mundo, apoyo la completa digitalización de todos los libros de temas de interés general y estoy de acuerdo con la iniciativa de poner en línea progresivamente, y de manera gratuita, todos los libros de nuestras colecciones cuyo contenido sea ya del dominio público. Harvard fue una de las primeras universidades en firmar, en 2006, un acuerdo en ese sentido con Google, y me alegro de ello. Es un paso tangible hacia la instauración de una república de las letras, y de una ciudadanía universal en el seno de esa república. Una idea que hace diez años se juzgaba como utópica comienza a tomar cuerpo.

 

Pero este proyecto de Google no ha sido recibido con aprobación unánime, por decir lo menos. ¿Qué piensa de los argumentos de sus detractores?

Hay muchas formas de crítica posibles. Se puede poner el acento en el peligro que representaría el poder que obtiene una sola empresa para gestionar el conocimiento, no solamente estadounidense sino mundial. En Francia, mi amigo Jean-Noël Jeanneney, quien dirigió la Biblioteca Nacional de Francia, publicó un libro sobre ese tema [Quand Google défie l’Europe: plaidoyer pour un sursaut, 2005]. No le parece bien que una compañía estadounidense quiera digitalizar todo el patrimonio literario europeo. Él apoya la idea de que Europa responda digitalizando sus propios libros. Quizás haya en esto un poco de antiamericanismo, aunque Jeanneney conozca bien Estados Unidos y no sea, en principio, un antiamericano. Pero su punto de vista se sostiene perfectamente. Me parece por completo legítimo que las instituciones europeas se preocupen de digitalizar su patrimonio, de acuerdo con sus propios criterios. Eso será muy positivo para todos, incluyéndonos a nosotros, los estadounidenses.

 

¿De qué manera favorecería a los estadounidenses que los europeos digitalicen sus fondos editoriales?

Porque la revolución digital también representa grandes peligros. No estamos a las puertas de la tierra prometida. Avanzamos lentamente, con grandes confusiones, por un territorio nuevo, en gran parte inexplorado. De modo que resulta esencial disponer de una variedad de enfoques. Creo que es posible darle la bienvenida a la iniciativa de Google y, al mismo tiempo, conservar la distancia. En un artículo que publiqué hace poco en The New York Review of Books expuse las razones para, en mi opinión, no dar un salto al vacío en este tema.

 

¿Cuáles son sus reservas ante la iniciativa de Google?

Bueno, me pongo en guardia contra los entusiasmos desbordados. Los admiradores de Google afirman que todos los libros estarán disponibles en línea. Y eso no es exacto. No es lo que podemos contemplar para Estados Unidos ni, a fortiori, para el resto del mundo. No es viable, concretamente, dado el enorme número de volúmenes dispersos por todas partes. Tampoco es viable desde el punto de vista jurídico. Los derechos de autor literarios, cuyas reglas son muchas veces arcaicas, son un gran obstáculo para la digitalización total. Así que hay límites cuantitativos. Y también cualitativos. Una obra del siglo xviii, por ejemplo, suele contar con numerosas ediciones, algunas de ellas piratas. Cada edición representa un interés particular, por diversas razones. ¿Cuál de todas va a privilegiar Google? Que yo sepa, la empresa no cuenta con ningún bibliógrafo.

 

¿Quiere usted decir que la calidad del fondo editorial digitalizado por Google dejará que desear?

Es inevitable. Se cometerán errores en todos los niveles: la elección de los libros, la reproducción de los textos, de las imágenes. ¿Cómo va a operar el control de calidad en decenas de millones de títulos? ¿Y cómo es que el buscador de Google va a determinar el rango, la ordenación con la que se presentarán los libros? También podemos preguntarnos acerca de la duración de los métodos de digitalización que serán utilizados. Los programas y los soportes informáticos caducan con rapidez. ¿Qué medios garantizan la conservación de los archivos? ¿Cuál es, por otra parte, la duración de la empresa misma, de Google? Es algo que hago notar en mi artículo: hemos perdido ya el ochenta por ciento de los filmes mudos y cincuenta por ciento del total de las películas filmadas antes de la Segunda Guerra Mundial. Lo de Google está muy bien, ¡pero las bibliotecas no han dicho su última palabra!

 

¿No hay una paradoja en ver al libro como una baza del futuro de internet, cuando internet parece alejarnos de los libros?

En este punto creo que también hace falta introducir la mirada de los historiadores, a largo plazo. Internet nos aleja de los libros y, en ese sentido, las nuevas generaciones tienden a pensar que toda la información posible se encuentra en línea y que es globalmente fiable. Sucede incluso con los muy selectos estudiantes que entran a Harvard. De modo que hace falta enseñar el uso crítico de internet. Dicho lo cual, no podemos quedarnos con la idea de que la distorsión de la información, la maleabilidad de los textos y la ambigüedad o el bajo nivel de confiabilidad de las fuentes son fenómenos recientes. Los periódicos siempre han ofrecido solamente ciertas versiones de los hechos reales. Como mencionaba al hablar del siglo xviii, el libro mismo no era considerado como un objeto estable, digno de confianza. Para dar un ejemplo, la edición más leída de la Enciclopedia de Diderot en el siglo xviii contenía cientos de páginas que no existían en la edición original. Esas páginas fueron introducidas por un cura para reproducir pasajes de un sermón de su obispo, y así ganarse su aprecio.

En su opinión, la revolución digital sacude pero no trastorna completamente el mundo del libro. ¿Diría lo mismo acerca de los modos de leer? ¿La lectura rápida no acabará por reemplazar a la lectura regular, lenta?

Soy un partidario entusiasta de la lectura lenta. De hecho, soy un lector bastante lento. La lentitud me parece un elemento esencial del placer de la lectura, pues deja lugar a las asociaciones libres, a la imaginación, a los fantasmas productivos. Abre la puerta a nuevas ideas, a la posibilidad de crear nuestras propias relaciones, de alguna manera. Los jóvenes ahora se forman cada vez menos en la lectura lenta, y se inclinan menos por ella. Lo cual no quiere decir que lo digital no sea un instrumento fabuloso. Con sólo presionar aparece una nueva pista, instantáneamente. Se pueden grabar cuarenta títulos sobre un soporte tan ligero como un libro de bolsillo. La rapidez de los modos de lectura queda pues compensada por las muchas puertas que podemos abrir. En ese sentido, se está creando una nueva ecología de la escritura. ~

Entrevista realizada por la revista francesa Books (no 1, diciembre 2008-enero 2009)

Traducción de Una Pérez Ruiz

Impresión y encuadernación

Publicado por Mariana Torres

Aunque el trabajo de la imprenta y la editorial es diferente, ambas hacen esfuerzo conjunto en la edición de libros y llevan una codependencia: a ambas les convene la prosperidad de la otra; a la editorial, le conviene que la imprenta tenga mejor tecnología y servicios modernizados; a la imprenta le conviene el éxito de los libros porque pueden reeditarse las veces necesarias.

Un editor debe estar familiarizado con la terminología del impresor a fin de que entienda cómo pedir los resultados que espera.

Hay tres procesos básicos en la manufactura de un libro:
a) la composición: que consiste en el arreglo de las palabras para el compaginado;
b) la impresión: la aplicación de tinta al papel ya sea en prensa plana o en offset, y
c) la encuadernación, es decir, el doblado y acomodo de los pliegos.


Se precisarán cada uno de los procesos:
La composición puede ser manual, es decir, con la capacitación de un empleado para la que se requiere precisión, suele ser usada en los países en vías de desarrollo donde la mano de obra es barata, como su nombre lo indica, n0 requiere máquinas; pero, es muy lenta; está el monotipo, para el cual se requiere una pieza metálica por letra (tipo), es útil para las publicaciones matemáticas (por el empleo de fórmulas) o para tablas; por otro lado, se encuentra el linotipo o intertipo, donde se realiza un renglón completo; no obstante, en los errores tambiém es necesario deshacer ese mismo renglón entero; en la fotocomposición, por medio de un sistema electrónico, lás máquinas reproducen la imagen de los caracteres en una película o papel fotográfico en el arreglo deseado, la película o el negativo, generalmente se util
iza para las placas de offset, aunque se encuentra en proceso de desplazamiento por el desktop publishing, un proceso en el que las computadoras con programas sofisticados, permiten la realización de un diseño que posteriormente sea impreso en laser y pueda llevarse directo a las placas de offset.

La impresión de ilustraciones, son un proceso un tanto distinto, existen las ilustraciones en línea y de tono continuo, las primeras son, como su nombre lo indica, lineales, es el caso de un dibujo; mientras las segundas requieren de variaciones tonales, como una fotografía.

La impresión, también, puede realizarse de distintas formas: la de manera directa con tipos metálicos, que funciona como un sello, donde se elevan los tipos para aplicarle tinta que luego será puesta sobre el papel de manera que se componga la página. Pero este proceso, a pesar de haber sido utilizado durante mucho tiempo se rebasó por el uso de placas, necesarias en caso de una reimpresión.

Hoy día, la mayor impresión se realiza de manera digital, en offset, cuyo mayor atributo es la posibilidad de alistar una página por ambos lados.

Por otro lado, existe la forma de impresión sin presión (Xerox) el cual hace uso de imágenes electrostáticas. Lo más importante dentro de la impresión, es lograr mayor número de ejemplares para su venta y distribución.

La encuadernación es el proceso mediante el cual se doblan y acomodan los pliegos para convertirse en páginas, todas son en múltiplos de cuatro.

Dentro de la encuadernación se encuentra la americana, donde se prensan las páginas refiladas y se les aplica pegamento, muy común en los libros de bolsillo, también está el estilo rústico, donde se refilan tres lados y en el cuarto se perfora, espacios donde se coloca el pegamento y resulta en libros de ediciones más resistentes al paso del tiempo y el trato de los lectores.

Nuestro autor nunca se cansará de promover la colaboración entre las distintas instancias que participan en un libro. El editor deberá saber de la impresión y el impresor de la labor del editor, de manera que cada uno pueda hacer más llevadero el trabajo del otro con opciones viables de editar nuestro producto intelectual. Todos los esfuerzos llevados a tener un producto que tenga un equilibro deseable entre precio y diseño atractivo.

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