17 ago. 2008

El papel de la “conservación documental” como disciplina al servicio de los profesionales de la Documentación.

ANTONIO CARPALLO BAUTISTA
Dpto. de B. y Documentación. Universidad Complutense de Madrid

Uno de los problemas más importantes que tiene nuestro Patrimonio Documental es el de su conservación, tanto desde el punto de vista de su integridad física como de su integridad funcional.

El término “conservación”, en el ámbito de los archivos y bibliotecas, hace referencia a todas aquellas medidas destinadas a proteger adecuadamente los documentos, con el fin de prolongar su utilización en condiciones óptimas durante el mayor tiempo posible.

Existen dos corrientes diferentes sobre la disciplina de la Conservación. La anglosajona, que a su vez se divide en otras dos disciplinas, la denominada Preservation, que determina las medidas preventivas de permanencia y durabilidad de los documentos, y la Conservation, que determina las medidas a tomar para la restauración de los documentos deteriorados. Y la latina, en la que se contempla una única disciplina llamada Conservación, de la que forman parte la Preservación y la Restauración. La primera, también denominada Conservación Preventiva, se ocupa de la prevención del deterioro de los documentos y la segunda de la reparación y recuperación funcional de los documentos deteriorados.

Después de esta aclaración terminológica sobre los conceptos conservación, preservación y restauración, nos vamos a centrar en el papel que han desempeñado estas disciplinas en el campo de las Ciencias de la Documentación.

A lo largo de estos últimos 25 años, desde la creación de la primera cátedra de Documentación en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, dirigida por el profesor José López Yepes, el papel de la Conservación como disciplina que agrupa, desde el punto de vista de la corriente latina, a la Preservación y a la Restauración, ha ido aumentando debido a la conciencia social y académica de la importancia de dotar a las nuevas generaciones de conocimientos teóricos y prácticos sobre la conservación de los documentos. Esta toma de conciencia también ha surgido como consecuencia del rico Patrimonio Documental que tenemos en nuestro país, de la necesidad de su preservación y de la restauración de los documentos ya deteriorados.

Por estas razones los departamentos de Biblioteconomía y Documentación, las escuelas universitarias, las licenciaturas y los cursos de doctorado han ido variando sus planes de estudio adecuándolos a las necesidades actuales y dando más importancia a los conocimientos sobre la conservación de documentos.

En la actualidad tenemos en nuestro país 17 escuelas de Biblioteconomía y Documentación y licenciaturas en Documentación públicas y privadas, de las cuales cuatro escuelas universitarias y una licenciatura dedican un determinado número de créditos al estudio de esta disciplina, certificando la importancia que tienen estos conocimientos para la prevención y restauración de documentos.

Desde el comienzo de los primeros estudios sobre Documentación y la posterior aparición de las diplomaturas en Biblioteconomía y Documentación y licenciaturas en Documentación, los planes de estudio han ido evolucionado, introduciendo asignaturas que tratan estos conocimientos.
En la actualidad las diplomaturas de la Universidad de Salamanca, Zaragoza, Barcelona, León y la licenciatura de la Universidad de Extremadura dedican créditos a esta disciplina.

La universidad privada CEU de Madrid, durante el tiempo que impartió la diplomatura en Biblioteconomía y Documentación, también tuvo en su plan de estudios la asignatura “Diagnóstico y conservación de fondos”, de cinco créditos, obligatoria, que se impartía en primer curso y que trataba la materia de la conservación de documentos.

Los contenidos formativos, tanto teóricos como prácticos, y el número de créditos, varían en función de la importancia que se dio a estos conocimientos a la hora de realizar los planes de estudio. La inclusión de esta disciplina en los estudios universitarios destaca igualmente el interés, por parte de los alumnos, en adquirir estos conocimientos necesarios para su completa formación.

Cuando se hace imposible la inclusión de esta disciplina en el plan de estudio de una diplomatura o licenciatura, se pueden adoptar diversas fórmulas, como los Seminarios voluntarios, que viene realizando desde el año 1995 la Escuela Universitaria de Biblioteconomía y Documentación de la Universidad Complutense de Madrid, celebrando cada año varios seminarios sobre Encuadernación, que resultan de gran aceptación e interés por los alumnos, superando con creces el número de plazas ofertadas. Otra modalidad, dentro de la universidad, es la creación de Títulos Propios, destinados a diplomados y licenciados que no han tenido una formación en técnicas de conservación y necesitan de cursos de especialización en esta materia. Un ejemplo es el Título Propio ofertado por la Universidad Complutense de Madrid titulado “Encuadernación de libros: I. Técnicas básicas”, donde se abordan disciplinas como la conservación, preservación, restauración y encuadernación de libros. Este curso está destinado a aquellas personas que necesitan completar su formación o requieren de estos conocimientos para realizar sus tareas profesionales.

También hemos incluido otra nueva disciplina, la Encuadernación, vinculada enormemente a la Conservación, ya que su principal objetivo es el de resguardar la integridad física y funcional de los documentos encuadernados. Por tanto, la Encuadernación está también relacionada con la Preservación y la Restauración... "sigue"


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