31 dic 2015
Cómo enviar un mensaje masivo con WhatsApp sin que tus amigos lo noten
La popular aplicación de mensajería móvil posee una opción que te permitirá enviar un saludo de fin de año a todos tus amigos sin que adviertan que es un mensaje masivo. Práctico y sencillo, una forma de ahorrar tiempo y quedar bien con todos con un solo click
En época de fiestas el envío de mensajes a grupos y contactos individuales puede resultar una tarea tediosa. Una forma de terminar con esto es hacer uso de una opción que posee whatsapp y que permite el envío de mensajes masivos sin que los receptores sepan que recibieron el mismo saludo que el resto.
La opción lleva el nombre de Nueva difusión y lo que permite es crear una lista de destinatarios que evita la pesada tarea de copiar y pegar el mismo mensaje a múltiples personas.
A Nueva difusión se accede a través del menú opciones de WhatsApp.
Una vez seleccionada se abre una ventana de diálogo donde se permite agregar a personas de interés y crear la lista de difusión. Terminado este paso el usuario sólo deberá enviar el mensaje. A tener en cuenta: el mensaje puede contener audio, video y fotos.
Cuando los contactos respondan al mensaje, este aparecerá como uno normal en la lista de chats y no como una respuesta de grupo. Y lo más importante: las respuestas sólo le llegaran al usuario emisor y no al resto de los destinatarios que formaron parte en la lista de difusión.
Un detalle no menor: "Para poder recibir tus mensajes, cada destinatario debe tener guardado tu número de teléfono en la lista de contactos de su dispositivo. Con esto prevenimos que los usuarios reciban mensajes no solicitados y spam porque le da a cada usuario la habilidad de controlar quién puede enviarle un mensaje de difusión", explicó WhatsApp.
Fuente biblioráfica
Cómo enviar un mensaje masivo con WhatsApp sin que tus amigos lo noten | Rosario3.com. Rosario3 [en línea], [sin fecha]. [Consulta: 31 diciembre 2015]. Disponible en: http://www.rosario3.com/noticias/Como-enviar-un-mensaje-masivo-con-WhatsApp-sin-que-tus-amigos-lo-noten-20151230-0029.html.
'Desear Feliz Año tiene un efecto rebote'
Por: Mariela Rosero
En estos días es común recibir o desear:
“Feliz Año” a familiares y amigos. Pero también al taxista, al guardia del
edificio en donde se ingresa para hacer un trámite, al cajero que le cobra por
una compra… ¿Qué efecto tienen esos deseos? Nelson Salazar, con estudios de parapsicología, energía y medicina
ancestral andina, habló sobre las energías de esta temporada.
¿Qué efecto tiene ese deseo de Feliz 2016?
El efecto es grande, la palabra tiene poder y
se convierte en un decreto, puede mandar la mejor de las bendiciones a quien se
lo desee. No tiene repercusión si es una frase común y corriente que una
persona solo repite por la época. Pero si lo hace de corazón, cuando su alma
llena de energía desea algo bueno para alguien, eso funcionará; además hay un efecto
rebote. Habrá una buena energía para quien la envía así nadie le desee un Feliz
Año.
También es común que en esta temporada, haya quienes se depriman y
se sientan solos. ¿Qué recomienda?
Sí,
son épocas en las que se extraña a los seres con quienes se quisiera compartir.
Así que si se está distanciado de alguien hay que arreglar las cosas. Uno tiene
boca para ejecutar, decir ‘estemos bien, discúlpame’ y si el otro lado no
acepta, la papita caliente pasó a su cancha. La parte que habló puede sentirse aliviada.
Además no hay por qué ponerse sentimentales en diciembre y no en marzo, octubre
o agosto. El momento para arreglar las cosas es cualquier momento no el fin de
año.
En el último día de cada año, la gente habla de lo que desea tener
en el nuevo año. Desea encontrar el amor, quiere prosperidad… Así que come
uvas, usa ropa interior roja, se hace baños de hierbas dulces… ¿Eso funciona?
Eso es bueno, son cosas que uno quiere y
desea. Está bien decir quiero encontrar el amor, pero también hay que reflexionar
sobre cuál será mi cambio de actitud. El ser humano proyecta lo que es y piensa
y no es cuestión de yo quiero esto, pero no me muevo, no me expongo. ‘La
mercadería que no se exhibe no se vende’, hay que ser coqueto, buscar, salir,
si se quiere amor. El ser coqueto es decir mírame aquí estoy, yo existo. Con el
cambio de actitud se aleja de miedos y represiones.
¿Y si pese al cambio de actitud no se
consigue lo que se desea?
Que no llegue la frustración. El etéreo tiene
destinado para cada persona lo que le debe pasar: ganar una rifa, lotería, un
choque, un robo, lo que le debe pasar en el momento exacto, ni un minuto
adelante o atrás.
¿Sirve quemar lo malo?
Claro
que sí, es una tradición nuestra y la llama o el fuego es el término de algo.
Lo que cae en las llamas se destruye. Unos quemarán el fútbol, otros las
deudas, las situaciones sentimentales… Es parte de una terapia de ‘psico magia’ pero debe ir acompañado
de intención en cada persona. Si yo digo que este año quemo tal cosa, pero en
el 2016, la sigo recordando, ¿qué pasa con la voluntad? Todo debe ir acompañado
de buena vibra, voluntad de una forma positiva de ser y para que caminen y
funcionen.
Fuente bibliográfica
ROSERO, MARIELA, [sin fecha]. «Desear Feliz Año tiene un efecto rebote»: Nelson Salazar. El Comercio [en línea]. [Consulta: 31 diciembre 2015]. Disponible en: http://www.elcomercio.com/tendencias/feliz-ano-efecto-rebote-nelsonsalazar.html.
20 dic 2015
Felices fiestas!!!
Es el deseo del Rincón del Bibliotecario
que el próximo año sigamos manteniendo el vínculo
a través de este lugar de encuentro.
Muchas gracias por acompañarme
Ernesto
10 dic 2015
Carta literaria a los Reyes Magos
Queridos Reyes Magos:
Ya sé que es pronto, que falta aún un mes y todas esas cosas, pero luego que si correos tarda, que si había mucho trabajo... y todos sabemos lo que pasa con estas cosas. Este año no voy a hacer una lista interminable diciendo lo que quiero, no: este año voy a decir lo que no quiero.
No quiero que me traigáis libros. Ni uno. Ni siquiera si es pequeñito. No. No los quiero. No quiero tener la oportunidad de soñar, de divertirme o emocionarme, y en el peor de los casos disfrutar o incluso peor. ¡Aprender!
Los libros son una auténtica fuente de problemas. Para empezar pesan, y llenan los estantes haciendo parecer que en esta casa vive alguien con inquietudes intelectuales que, a lo mejor ¡horror! no disfruta viento el último reality de moda. Y eso solo al primer vistazo... Los libros cogen polvo, y una habitación llena de libros huele... pues eso, a libros. Y es un olor característico e irrepetible que se te mete debajo de la piel como un virus y acabas por enfermar y pensar que es el mejor olor del mundo, y entonces no aprecias el frasco de perfume igual, porque no te despierta las mismas sensaciones. Conclusión: disfruto menos de otros regalos cuando tengo un libro. De hecho, cuando alguien me regala un libro de esos que realmente quiero, es más que posible que haga poco caso al resto... del universo.
Además cuando abro un libro, me despisto del mundo que me rodea: no pienso en política ni elecciones o fútbol, ni tampoco en los problemas laborales. Esas preocupaciones que nos hacen adultos responsables desaparecen, y me convierten en una suerte de espíritu capaz de traspasar fronteras entre mundos imposibles que me creo a pies juntillas durante unas horas. ¿Qué tiene eso de adulto responsable? Ninguno en su sano juicio cerraría un libro con la mirada empañada pensando que acaba de despedirse de una historia maravillosa, que no ha de ser necesariamente trágica para que nos entristezca el final. No, no... las despedidas son en la estación o el aeropuerto, y no entre páginas de papel salvo que sea por carta. En cambio yo, con un libro las he sufrido en los epílogos, o incluso en el anteúltimo capítulo ya me iba anticipando al pesar de la pérdida. O me han hecho reír. A veces, presa de un libro, he sonreído o incluso reído en los lugares más inapropiados, como el dichoso Portnoy que me hizo reír en una sala de espera atestada de gente, en uno de los lugares más terroríficos del mundo: la consulta de un dentista.
Los libros, queridos Reyes Magos, me han hecho perder la compostura al quedarme en el coche diez minutos por terminar un capítulo ante la atenta y atónita mirada de mis acompañantes, me han dejado sin la hora de la comida o del café, porque me he sentado a leer y he olvidado que el tiempo, ahí fuera de mi mundo soñado, sigue transcurriendo a una velocidad diferente a la que yo percibo. Porque cuando abro un libro, se para el mundo.... solo que el mundo no se ha enterado de que debería de pararse.
Traedme unos guantes o unos zapatos que me sirvan para ir por la calle caliente y sin correr riesgos. que llevo años usando mitones para poder pasar las páginas de mis lecturas cuando camino, y he vivido no pocos percances con charcos, bancos, escaleras y farolas. aunque afortunadamente sin dramáticas circunstancias. Bueno, sí... una: me hicieron darme cuenta de que era mayor, en mi último tropiezo nadie se reía, pero se preocuparon... la edad, supongo. Y luego están las veces en que no te pones en peligro tú, pero puedes ser responsable de que sufra un esguince cervical la persona que tienes sentada delante en el transporte público, o que quien llevas justo detrás padezca vista cansada a costa de escrutar lo que vas leyendo. Encima eso, ir lesionando a gente... o escandalizándola, dependiendo del título que lleve en ese momento, nunca se sabe. También podéis traerme uno de esos aparatitos que ya te dan todo hecho apenas tocando un par de botones, y que te pueden durar días y días... ah no, eso no, que luego las baterías consideran que "larga duración" son apenas unas horas, cuando para mí ese concepto es el tiempo que se tarda uno en leer Guerra y Paz. Y hasta el momento no hay litio que lo soporte, sea la marca que sea la que aparece escrita en el aparatito.
Pero si decidís no hacerme caso, y no escuchar mis razones, y traerme algún libro. Si decidís que no os importan mis motivos, y miráis bien dentro y sabéis aquello que realmente deseo. Entonces... entonces serán bienvenidos.
Y vosotros, ¿pedís libros por Navidad?
Fuente bibliográfica
LEO, M., 2015. Carta literaria a los Reyes Magos | Entre montones de libros. Carta literaria a los Reyes Magos | Entre montones de libros [en línea]. [Consulta: 10 diciembre 2015]. Disponible en: http://entremontonesdelibros.blogspot.com.ar/2015/12/libros-mientrasleo.html.
Estas son las 10 fotos MÁS EXTRAÑAS tomadas por el carro de Google Street View
La tecnología de avanzada ha hecho que Google Earth y Google Maps sea una de las herramientas para todo aquel que va de viaje o desee conocer un poco más de los lugares al cual visitar en este Planeta Tierra tan vasto y llego de caminos aún no conocidos por el ser humano, pero cuando veas las imágenes de este video que no te puedes perder, te darás cuenta de que existen cosas que las he catalogado como las MÁS EXTRAÑAS en un viaje sin destino.
Es para hacer pensar a cualquiera que las vea, porque lo se muestra en estas recopilación de fotos nos vienen a demostrar que nunca se sabe lo que nos vamos a encontrar, al ir manejando en nuestro carro virtual y Google Street View se le ocurra aparecer las cosas más extrañas e inverosímiles como están en este video, que te sorprenderás de una manera muy impactante, que se, que vas a disfrutar.
Las cosas nunca antes vistas en la vida real son las que estos genios de la tecnología pueden crear para mantener al espectador pegado de su ordenador y así captar la atención de cada participante virtual que tenga la idea de investigar de caminos desconocidos como los que se muestran en el video y que llegarán a hacerte reir.
Quizás hayas estado en un lugar solitario con caminos de tierra, así como le pasó a un amigo, en donde se encontró a personas con máscaras vestidos además como muertos recién salidos de las tumbas, que ese pobre chico no tuvo que ir a Google Street View para ver que sí existen cosas extrañas en esta vida.
La cotidianidad en estos lugares y las costumbres de estos lugares remotos, tienen tradiciones muy extrañas que tal vez haya sido la idea de Google Street View en esta oportunidad para hacer más reales las visitas en este site que se les trae y sorprende a quienes ven este video imperdibles para que vislumbres la realidad de los distintos casos.
Escribir sobre esto es una novedad para todo aquel que no ha incursionado en las redes como lo hago yo día a día para mostrarles los casos y cosas del mundo de las ruedas y hacer que viajes sin pagar en esta vuelta final diaria y que me gusta de una manera única, la proyección que ustedes les dan a lo que le traigo para compartir y que estascosas más extrañas son dignas de observar.
Vean las imágenes de este video y háganme saber si fue emocionante o si les pareció un poco traído por los cabellos, lo que estas personas de Goolge Street View quieres hacer vivir la experiencia en el mundo del automovilismo virtual.
Fuente: http://vueltafinal.com/estas-son-las-10-fotos-mas-extranas-tomadas-por-el-carro-de-google-street-view/?tb=b2n69167gqlp
Cómo confeccionar un libro con tus propias manos
Por: Alejandro Garmero
Lo mires por donde lo mires, hacer un libro puede llegar a ser algo bastante complicado. Si de escribirlo se trata, eso ya es un mundo. Pero confeccionar desde cero un libro como soporte físico tampoco es moco de pavo. Existen guías para hacerlo, así que como poder, se puede. Solo hay que armarse de paciencia e ir siguiendo los pasos uno a uno.
Sin embargo, el vídeo que ha publicado un usuario llamado Jimmy DiResta en la página de DIY Make tiene la cualidad de hacer parecer fácil lo difícil. En poco menos de diez minutos tendrás ante tus ojos un libro de manufactura impecable.
DiResta combina técnicas de encuadernación tradicionales con algunos propios trucos propios. La parte que quizá tenga mayor dificultad es el cosido de las hojas, pero no es nada que no se pueda conseguir con un poco de paciencia. El libro final tiene un total de 140 páginas, en tamaño carta.
¿Para qué hacer un libro con tus propias manos? ¿Es que a tanto llega la obsesión librera de algunos? Para empezar me parece un excelente regalo, ya sea en blanco a modo de agenda o con texto impreso; en segundo lugar, conocer las técnicas para encuadernar un libro te permite, dando un paso más, restaurar un libro viejo o estropeado para que parezca nuevo.
Fuente bibliográfica
GARMERO, ALEJANDRO, [sin fecha]. Cómo confeccionar un libro con tus propias manos. La piedra de Sísifo [en línea]. [Consulta: 10 diciembre 2015]. Disponible en: http://lapiedradesisifo.com/2015/12/05/como-confeccionar-un-libro-con-tus-propias-manos/.
3 dic 2015
Lenguaje digital: ¿destrucción o estilo?
Por:David Ruiz Limilla
Un estudio realizado este año por la herramienta Google Ad Planner a las mil web más grandes del mundo informó que el 90 por ciento de lo escrito en las redes sociales presenta errores de sintaxis y que el 57 por ciento de sus usuarios hablan más por la Red que en la vida real. Dichas cifras indican el mal uso del idioma en estas plataformas tecnológicas y su impacto en la sociedad.
Durante el desarrollo de la humanidad, el lenguaje ha evolucionado y transformado; así ha pasado de la oralidad a la escritura, debido a la necesidad del hombre de plasmar sus ideas en un formato perdurable. Para ello se creó un sistema de símbolos que se talló primeramente sobre piedras y luego, con el impulso de la imprenta, en libros.
Con la aparición de las nuevas tecnologías de la información, surgió el lenguaje interactivo en las redes sociales de Internet y en la telefonía celular. Como es lógico, este proceso ha provocado transformaciones negativas en el idioma...
El lenguaje escrito utilizado en libros, revistas y diarios presenta mayor formalidad, lo que implica un vocabulario más preciso y signos de puntuación que indican pausas en la lectura y el respeto de las reglas ortográficas. En cambio, en las redes sociales no se emplean los signos de puntuación, se cometen errores ortográficos, las oraciones carecen de coherencia y el vocabulario es pobre, aunque debemos aclarar que no todo es negativo, pues estas permiten la interacción entre millones de personas y aceleran el flujo de la información.
Los errores más comunes en las redes son la omisión de fonemas, la sustitución o adición de letras, la inversión de sílabas y la incorrecta separación de palabras. También encontramos la escritura «oralizada», es decir, que se escribe como se habla y existen cambios intencionados de las palabras, por ejemplo: «Ssiifueraz una estrella fugaz ezcribiiriia en lo alto del cielo ¡feliiznaviidad!». Otros errores provienen de la mezcla de dos idiomas o el mal uso de abreviaturas como TKM, para decir te quiero mucho, entre otros.
Cleóbulo Sabogal, filólogo de la Academia Colombiana de la Lengua, expresa: «El auge de las redes sociales ha generado nuevos géneros que se caracterizan por la libertad expresiva y formal (…). Puede que el mensaje se entienda, pero no significa que sea legible. Hay que aprender a interpretar los símbolos, imágenes y abreviaciones para entender un mensaje».
Entre las causas del mal uso del idioma en las redes se encuentran la inmediatez y el límite de espacio, lo cual provoca que muchos acorten las palabras. Además, la necesidad de ser aceptados por un grupo contribuye a que todos adopten «estilos» similares de escritura y expresa también el deseo de los jóvenes de mostrar rebeldía y originalidad.
Las redes sociales, pese a sus conocidos beneficios, hacen cada vez menos inteligible el idioma, lo cual puede afectar el desarrollo de nuestras lenguas. Por tanto, creo que es necesario que todos pensemos antes de escribir en la web con errores ortográficos o sintácticos, para así cuidar ese caudal de conocimientos milenarios que es el lenguaje.
(Tomado del sitio Isla al Sur)
Fuente:http://www.juventudrebelde.cu/opinion/2015-10-13/lenguaje-digital-destruccion-o-estilo/
2 dic 2015
Mirá los libros que prohibió la dictadura; entre ellos, El Principito
Por: Gonzalo Toledo
La Biblioteca de Libros Prohibidos invita a la lectura y a la reflexión sobre otra de las páginas siniestras de nuestra historia: la censura.
Tiempo atrás, dábamos cuenta de la lista de temas prohibidos por la Dictadura Militar y de los artistas que habían sido perseguidos por sus ideas, incluso en democracia, en tiempos de la presidencia de María Estela Martínez de Perón. En aquella ocasión nos movía una pregunta que reverdece ahora, que revisamos el catálogo de la Biblioteca de Libros Prohibidos del Archivo Provincial de la Memoria.
La pregunta, retomando, era si ante la magnitud del horror y la destrucción de vidas humanas lo de la persecución a la cultura no quedaba en un segundo plano. Si no resultaba menor el tema, al compararlo con las atrocidades que se cometieron. Hacia el final de la visita a la Biblioteca y luego, al seguir pensando, se llega a pensar que así como se le negaba la condición humana a las víctimas también se buscó borrar todo otro vestigio de su paso por el mundo, eliminando también la cultura, la identidad.
Con todas estas inquietudes y ganas de conocer más detalles, nos acercamos a la Biblioteca de Libros Prohibidos, que ofrece muchas actividades. Está abierta de martes a viernes de 10 a 18 y también tiene presencia en la web, en Apm.gov.ar, donde se puede consultar el catálogo de los libros censurados, más otros documentos como las resoluciones, con los argumentos de los censores.
Occidental y Cristiano. Recorriendo la lista, hay muy poco margen para la sorpresa, pero a veces algunas prohibiciones no dejan de ser curiosas, sobre todo si lo miramos con la mirada de una persona de este Siglo. En su construcción del enemigo (esa era la palabra elegida), los censores apuntaban a autores del campo marxista/socialista y también perseguían a aquellos que podrían mostrar modelos de pareja o familia distintos a los propuestos por la Iglesia Católica.
Así, autores occidentales como Graham Greene caían en la censura por tener títulos como 1001 sueños eróticos. Más patente se hace esta moralina cuando uno descubre que un libro como Marilyn Monroe que estás en el cielo de Alfonso Alcalde también fue vedado. Revisando con detenimiento la lista, se podría sospechar que varias prohibiciones eran un disparate, pero no.
Fantasía. “Fantasía ilimitada” es una frase escrita en la pared de la biblioteca y Soledad Boero, del área de Pedagogía de la Memoria nos explica que la expresión fue tomada de la resolución que prohibía La torre de cubos de Laura Devetach, en 1979, libro para chicos que ellos consideraban no apto para su lectura por su “crítica a la organización del trabajo, la propiedad privada y el principio de autoridad”, entre otras cuestiones.
“Es interesante trabajar con los decretos de prohibición porque uno puede ver qué sentidos son los que molestan, los que van implícitos en eso que se prohíbe, qué tipos de normas se quieren imponer para naturalizar y dejar por fuera todo aquello diferente. En ese sentido, el tema de la imaginación, de la creatividad, de poder pensar otras cosas por fuera de lo establecido era un factor peligroso, a los ojos del censor”, nos dice Boero.
Fuego. La imagen de los libros apilados esperando ser incinerados que ilustra el catálogo de la Biblioteca desata todas las preguntas que nos llevaron a hacer este recorrido. Arde la vista con el fuego de la censura y el fuego amargo de aquellos que quemaron sus libros porque tenerlos podía ser un pasaporte a la muerte.
Pero también estuvieron aquellos que se animaron a esconderlos y tras la vuelta de la Democracia los sacaron de nuevo a la luz. Algunos de estos ejemplares fueron donados a esta Biblioteca que nació en 2007 y las historias de esos libros forman parte también del archivo de textos y audiovisual que se puede consultar allí.
Prohibidos
- "Marilyn Monroe que estás en el cielo", de Alfonso Alcalde
- "Un elefante ocupa mucho espacio", de Elsa Bonermann
- "Mascaró, el cazador america", de Haroldo Conti
- "El Principito", de Antoine de Saint-Exupéry
- "Crimen y castigo", de Fiodor Dostoievski
- "Historia del pensamiento político. El socialismo", de Carlos Fayt
- "Ganarse la muerte", de Griselda Gambaro
- "1001 sueños eróticos", de Graham Green
- "The Buenos Aires Affair" y "Sangre de amor correspondido", de Manuel Puig
- "Cuarteles de invierno" y "No habrá más penas ni olvido", de Osvaldo Soriano
- "Variaciones en rojo" y "Operación Masacre", de Rodolfo Walsh
Fuente bibliográfica
TOLEDO, GONZALO [sin fecha]. Mirá los libros que prohibió la dictadura; entre ellos, El Principito. Día a Día [en línea]. [Consulta: 2 diciembre 2015]. Disponible en: http://www.diaadia.com.ar/show/mira-los-libros-que-prohibio-la-dictadura-entre-ellos-el-principito.
TOLEDO, GONZALO [sin fecha]. Mirá los libros que prohibió la dictadura; entre ellos, El Principito. Día a Día [en línea]. [Consulta: 2 diciembre 2015]. Disponible en: http://www.diaadia.com.ar/show/mira-los-libros-que-prohibio-la-dictadura-entre-ellos-el-principito.
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