28 sept 2016
Los bebés de hoy, ¿son más inteligentes que los de antes?
Por: Cristian Vázquez
Imagen: coffeemill
Los niños de la actualidad desarrollan
habilidades que antes tardaban más en adquirir, porque crecen rodeados de gran
cantidad de estímulos
Muchas
personas tienen la sensación de que los niños de hoy en día son más
inteligentes que los del pasado. ¿Hay algo de cierto en ello? Los cambios
evolutivos necesitan muchas generaciones para producir efectos notorios en una
especie, pero la gran cantidad de
estímulos que los pequeños reciben en la actualidad los lleva a
aprender las cosas con mayor rapidez. En este artículo se abordan distintos estudios acerca de los factores que
favorecen o no la inteligencia de los niños y ofrece datos sobre los modos de
entender la inteligencia.
Los niños de hoy son más listos, una
sensación generalizada.
La idea de que los bebés y los niños de la actualidad son más
inteligentes que los de antes se repite a menudo. No solo cuando se observa a
un pequeño manejar con gran habilidad dispositivos electrónicos, sino también
en relación con muchos otros comportamientos. Los adultos tienen la sensación
de que, cuando ellos tenían esas edades, eran mucho más "lentos" para aprender las cosas.
La
psicóloga Rocío Ramos-Paúl, conocida por su programa de televisión
'Supernanny', aseguró en una entrevista con EROSKI CONSUMER que
"ahora los niños son más listos. Les hemos hecho más inteligentes: son capaces de contestar o
razonar cuestiones que antes no podían y tienen más capacidad de entender las
cosas". Según la especialista, esto se debe a que "hemos aprendido a darle mayor importancia a la infancia y
hemos estimulado más a los niños".
Hablar con los niños promueve su
inteligencia
Hay estudios que revelan que aspectos bastante elementales de la
relación entre padres e hijos influyen en su inteligencia. El modo en que los progenitores hablan a sus bebés es
uno de ellos. Betty Hard y Todd Risley, investigadores de la Universidad de
Kansas (EE.UU.), analizaron a 42 familias de diversos estratos socioeconómicos,
de tal forma que siguieron el desarrollo de sus niños desde los siete meses
hasta los tres años de edad.
Las
conclusiones de la investigación -que duró una década- apuntaron que,
a los tres años, los hijos de
profesionales de buena situación económica habían oído 30 millones de palabras
más que los niños de menos recursos y que esto ejercía una influencia notoria
en el desarrollo intelectual y cognitivo de los pequeños. Basada en
este trabajo, la cirujana pediátrica Dana Suskind, experta de la Universidad de
Chicago, lanzó la iniciativa "Thirty Million Words" (30 millones de
palabras), para promover que los padres hablen más -y mejor- a sus hijos.
Elementos de la vida moderna que no
estimulan la inteligencia del bebé
Otras investigaciones, en cambio, indican que la modernidad
también trae consigo algunas prácticas que perjudican la inteligencia de los
pequeños. Isabel Gentil García, experta en podología de la Universidad
Complutense de Madrid, destaca en un artículo las consecuencias negativas de la tendencia de calzar a los niños antes
de lo necesario, con prendas llamadas "calzado para
preandantes" o "para gateo". Al hacerlo, se "reprime la
sensibilidad táctil de los pies", la cual es "un factor de
aceleración de maduración, del desarrollo propioceptivo y del desarrollo
intelectual". El título del artículo es elocuente: 'Niños descalzos igual
a niños más inteligentes'.
En este
sentido, un factor más contundente es la afirmación -sostenida por muchos
especialistas, aunque no existe un consenso generalizado- de que los bebés que se alimentan con lactancia materna son más
listos que quienes no lo hacen. El vínculo madre-hijo, tan
estrecho y con mayor interacción verbal durante la lactancia, sería la clave
para el mejor desarrollo intelectual y motor del pequeño, junto con otros como
los factores genéticos y los estímulos educativos que se ofrecen al bebé
durante su crecimiento. La reducción en la cantidad de madres que dan el pecho
a sus hijos y del tiempo durante el cual lo hacen también es un fenómeno
moderno.
¿Qué es la inteligencia?
Un elemento que no siempre se tiene en cuenta cuando se habla de
estas cuestiones es definir el concepto clave: qué se entiende por
inteligencia.
Si se
piensa como algo que va más allá de lo intelectual y del rendimiento académico,
como lo hace la teoría de las inteligencias múltiples de
Howard Gardner (que reconoce ocho tipos de inteligencias: lógica, lingüística,
corporal, musical, espacial, naturalista, interpersonal e intrapersonal),
también la mirada sobre los menores y su comparación con los "de
antes" puede variar.
En este
sentido, existe el riesgo de que los niños sean más ágiles mentalmente, que
dominen la tecnología con habilidad e incluso que obtengan buenos rendimientos
escolares, pero que al mismo tiempo se resientan otras
habilidades. El contacto con la naturaleza, la educación de las
emociones, el desarrollo de la empatía, las relaciones saludables con las otras
personas, el afianzamiento de la autoestima, la tolerancia a la frustración y
muchos otros aspectos también favorecen la inteligencia de las personas. Es algo
que no se debe descuidar, sobre todo en una época en la cual la vida en la
ciudad parece conducir cada vez más al encierro y al poco contacto con la
naturaleza y los demás.
Además,
otro riesgo del uso excesivo de la tecnología es el de la "atención fragmentada" que generan los
dispositivos como ordenadores, teléfonos móviles y tabletas. Esto puede tener
consecuencias importantes, no solo en los niños con una propensión a los
trastornos de déficit de atención con hiperactividad (TDAH), sino que en general
dificulta la capacidad de concentración. Como consecuencia, también el
rendimiento académico se vería perjudicado.
No son más inteligentes, pero van más
rápido
Quizá lo más acertado no sea
decir que los bebés y niños de la actualidad son más inteligentes,
sino que van un poco más rápido,
en buena medida gracias a la mayor cantidad de estímulos que reciben y al mayor
conocimiento sobre las formas de promover su desarrollo.
Para que
se produzcan cambios estructurales que hagan que, por factores innatos,
las personas sean más inteligentes que las del pasado, deben pasar muchas
generaciones, y no las pocas que nos separan de los niños con los cuales se
compara a los de hoy.
Como
apunta en su blog el experto en tecnología Lito Ibarra, si se
tiene en cuenta que los dispositivos electrónicos son cada vez más baratos,
pequeños y eficientes, y que además sus diseñadores conocen cada vez mejor las
"reacciones humanas intuitivas", se puede concluir que "no es necesariamente verdad que nuestros niños sean más
capaces e inteligentes que lo que fueron las generaciones pasadas, sino que en
realidad están rodeados de más tecnología, que a su vez es de más fácil
uso". Ibarra añade que ese mayor acceso a la cultura digital ha
permitido acelerar el aprendizaje, tanto en los niños como en los
adolescentes.
Fuente bibliográfica
VÁZQUEZ, CRISTIAN, E.C., 2016. Los bebés de hoy, ¿son más inteligentes que los de antes? EROSKI CONSUMER [en línea]. [Consulta: 28 septiembre 2016]. Disponible en: http://www.consumer.es/web/es/bebe/bebes/1-2-anos/2016/05/25/223702.php.
27 sept 2016
Defensa del libro a cualquier precio
Por: Hernán Firpo
El tipo
me pegó un manotazo, oficial.
Me lo
manoteó y se lo llevó.
Lo tenía
puesto en el sobaco derecho, oficial, apretado como se aprietan los libros por
la calle.
Me lo
afanó y salió corriendo derecho por Pueyrredón.
Mientras
lo perseguía, gritaba: ¡Deténganlo! ¡Deténganlo! ¡Me robó el libro!
Imagínese,
oficial, nadie se movió, nadie se metió y…. “claro -interrumpe el oficial-,
debían pensar que era una cámara oculta para Tinelli.
¡¿Cómo va a decir me robó el libro?! Tenía que gritar ‘me robó’ y punto, sin especificar nada, y
mucho menos en este caso.
O
tendría que haber dicho: ‘Me robaron el
celular’.
Ahí todo
el mundo se hubiera puesto en su lugar.
Usted
sabe, a nadie le gusta que le toquen su celular”.
Bueno,
le cuento, oficial: era el libro de un teórico de la libertad de escritura, un
enemigo feroz de los escritores sometidos. Italiano él, Ermanno Cavazzoni.
“¿Murió?”
No, no.
“Ah,
como hablaba en pasado ...”
Me lo
robaron, por eso hablo en pasado.
Cavazzoni,
oficial, con doble zeta.
“¿En
serio pretende que le tome la denuncia?”
Escuchemé
oficial -optando por un gesto más severo-, el otro día la noticia fue que había
mucha gente comprando libros por 10 pesos.
“¿Usted quiere decirme que los libros son
importantes?”.
No, sólo
quiero llamar su atención.
“Leí la
noticia”, me señaló.
“Era en el contexto del cierre de una
librería, ¿no es cierto?”
Sí.
“Bueno, créame, a la gente no le gustan los
libros, le gustan las ofertas".
¿Cavazzoni
me dijo?”
Fuente bibliográfica
FIRPO, Hernán, 07 de setiembre 2016. Defensa del libro a cualquier precio. Clarin.com [en línea]. [Consulta: 27 septiembre 2016]. Disponible en: http://www.clarin.com/opinion/Defensa-libro-cualquier-precio_0_1645635572.html.
24 sept 2016
20 claves para saber si estás educando bien a tus hijos
Por: Víctor Arufe Giráldez
La educación es un campo de estudio del que todos hablan, pero
pocos conocen en profundidad. En este post se describen 20 aspectos importantes
que pueden conducir hacia una buena educación de los más pequeños de la casa.
¡Si eres padre o madre comprueba si los cumples!
Acerca de qué es la educación
Si tuviese que definir con mis palabras qué es la educación,
seguramente la definiría como un arte, un placer de la vida, algo complejo y
gratificante a la vez, que requiere de mucho tiempo, paciencia y dedicación
constante, y que culminará con éxito cuando docente y discente, padre/madre e
hijo/a sean cómplices de un proceso en el cual ambos aprendan, disfruten,
vivan y experimenten. La educación tiene reglas pero debes prestar atención a
la diversidad social, afectiva, emocional y psicológica de cada niño.
¿Dónde podemos educar?
A través de este artículo mostraré las 20 premisas claves de una buena
educación. Si ya cumples todas, sigue por ese camino y pronto recogerás tus
frutos. Si todavía no las cumples intenta reflexionar en aquellas que te
faltan, quizá sea el momento de cambiar.
Para facilitar la comprensión de los aspectos clave, los he dividido en
diferentes ámbitos que están presentes en la vida de los niños: la casa, la
escuela, el coche, la escuela deportiva, la calle, las vacaciones y los fines
de semana.
La educación en casa, quizá las más importante
El seno familiar es de vital importancia para el desarrollo integral del
niño. Muchas veces los padres llegan cansados a casa y se olvidan de pequeñas
directrices que educan a sus hijos. Recordar estas premisas te facilitará la
educación de tus hijos.
En casa…
Establece horarios para cada actividad. Es muy importante
que los niños tengan horarios y que sepan cumplirlos. Una hora para jugar, una
hora para hacer los deberes, otra hora para el ejercicio físico, una hora para
la televisión, una hora para comer, etc. Diseñar un horario con los hijos puede
ser un buen inicio para la convivencia. Es recomendable ponerlo en algún lugar
de su habitación, para que lo tenga presente y sepa qué hacer cada día. En
hogares donde los horarios son cambiantes o están ausentes siempre será más
difícil educar a los niños, aunque parezca lo contrario a ellos les gusta los
horarios, la separación de los tiempos destinados para cada cosa.
Confecciona y fomenta rutinas: Si los horarios son importantes, las
rutinas suponen un nivel igual o superior. Tenemos que establecer rutinas en
los niños, éstas pueden ser de orden, higiénicas, saludables o de otra índole.
A modo de ejemplo podemos indicar que se laven las manos siempre antes de cada
comida, cepillarse los dientes bien después de comer, preparar a la noche antes
de acostarse su mochila para el día siguiente, recoger un juguete antes de
sacar otro, etc. El orden en el hogar facilita la convivencia y ayuda a crear
armonía en casa. Puedes colocar notas por los distintos espacios de casa para
recordar las rutinas, tal como se muestra en el ejemplo de la fotografía. Se
establecen las rutinas en cada sala: en la cocina hay una, en la habitación
otra…
Dota a los niños de roles y
responsabilidades. Si no
queremos tener en la familia a un “Fumi” o
un “nini“, debemos asignar
roles y responsabilidades a nuestros hijos. En familias con dos o más niños
incluso se puede nombrar a un encargado de supervisar el orden y que se cumplan
las rutinas y/o normas establecidas por la familia, el encargado se puede
cambiar cada día o cada semana, éste tendrá diversas funciones, por ejemplo
supervisar que ninguno de sus hermanos deje las luces encendidas, el grifo
abierto, la tapa del WC levantada, etc. El juego de roles es un juego que gusta
mucho a los niños y los dota de gran autoestima y motivación, aprenden a
establecer reglas, cumplirlas y hacerlas acatar. Se le debe enseñar que las
tareas de casa son de todos y romper así con el machismo tradicional, por esos
los niños pueden ayudar a sus padres haciendo su cama, poniendo la mesa,
recogiéndola e incluso colaborando en la cocina, cocinando recetas, acompañando
a sus padres al supermercado el fin de semana y comprobar el valor de los
productos que consume en casa, etc.
Utiliza las 6 palabras mágicas de la educación día tras día y fomenta
su uso entre tus hijos: Gracias , te quiero, perdón,
por favor, lo siento y ponte en su lugar. Con estas
6 palabras llegarás muy alto y tus hijos todavía más.
Enséñales el valor de las
cosas y a tener paciencia. Los niños tienen que tener paciencia, y la paciencia hay que entrenarla,
cuando tu hijo pida una cosa, que seguramente te pedirá cientos y miles, ten
paciencia para cumplir su deseo. Hay padres impulsivos que tan pronto el niño
pide algo, porque se lo vio a un amigo, en la televisión o en un catálogo de
juguetes, los padres ya acuden a comprarlo. Si educamos a adquirir las cosas
con esfuerzo estaremos educando mejor y se aprende a valorarlas más. No es
mejor padre aquel que satisface todos los antojos de sus hijos, sino aquel que
lo educa mejor y el que enseña a vivir con lo justo y necesario, sin grandes
lujos. Cuando los niños nos indiquen que sus amigos tienen de todo, nosotros
tenemos que ser capaces de intentar enseñarle la otra cara del mundo, aquellos
niños que no tienen nada, para que entonces ellos observen lo mucho que tienen
en su casa y especialmente que aprenden a valorar más lo emocional y afectivo
que lo material, será el momento de manifestarle lo mucho que lo queremos. No
descartéis la opción de mostrarle algún documental de youtube sobre niños
refugiados, o la labor desempeñada por las ONGs en países con pobreza.
Conserva los momentos
familiares. Quizá por trabajo o por el ritmo de vida actual, se están perdiendo los
momentos familiares, esos momentos de diálogo entre los miembros de la familia,
donde cada uno cuenta qué tal fue su día. En el seno de un hogar deben
mantenerse los buenos momentos de conversación entre adultos y niños. El
desayuno, comida, merienda y cena son quizá 4 grandes espacios de tiempo para
enriquecer este valor, es aquí donde podemos indagar qué tal le va en el cole,
sin preguntas con presión, siempre intentando animarle para que nos cuente, si
está contento con los entrenamientos de su deporte favorito, con los docentes,
con sus amigos, qué mejoraría de su centro educativo, qué rincón del colegio le
gusta más, etc.
Fomenta un buen uso de la televisión y
de Internet. Los niños adoran los dibujos pero en
tus manos está cuáles ofrecerles. Hay determinados dibujos que no son
aptos al 100% para niños, en ellos se ven escenas de violencia, racismo,
palabras malsonantes, etc. No te preocupes que si no los ven, en el colegio seguramente
muchos de sus amigos ya le contarán esas escenas no educativas, suelen ser la
comidilla de los recreos, lo prohibido siempre les llama mucho más la atención.
Tampoco es recomendable comer con la televisión puesta ni verla antes de
acostarse, pero sin embargo observamos como muchos padres compran televisiones
para las habitaciones de sus hijos con el consiguiente riesgo de que los niños
pidan encenderla a la noche, a lo que si los padres dicen que no, el niño
empezará a llorar y tener una rabieta. Internet es otra fuente de peligro de
diversa índole, debe ser usado siempre con fines pedagógicos, controlado y
supervisado, especialmente en niños más pequeños. Disponer de un teléfono móvil
a edades tempranas también puede perjudicar la convivencia familiar y social.
Es una lástima ver cómo ahora los niños quedan por whatsapp para jugar partidas
online a una hora determinada ¿Dónde está el contacto físico y la
socialización? ¿Realmente necesita un teléfono móvil un niño?.
Educa correctamente para una buena dieta y
especialmente una adecuada información
nutricional. Somos conscientes que es más fácil para unos padres meter una pieza de
bollería industrial en la mochila para el tentempié del recreo, que
ponerse hacer un bocadillo de embutido a las 08:00 de la mañana, pero sin
embargo, estamos realizando una mala educación nutricional. Incluso, observo
como muchos padres se saltan las recomendaciones de los docentes para las
meriendas de sus hijos, perjudicando así a otros padres que cumplen
estrictamente con lo que marca el centro educativo. Si los acostumbramos a leer
detenidamente la información nutricional de cada producto que consumen desde
pequeños, ellos mismos rechazarán la bollería industrial para estar sanos al
100%. Observar el significado de los ingredientes, el orden de éstos, qué son
los colorantes, conservantes, tipos de grasas, espesantes, etc. Enseña a tu
hijo a comer un poco de todo, desde los primeros años tenemos que ir
introduciendo poco a poco todos los alimentos, verduras, pescados, carnes, pastas,
arroces, etc.
Antes de comprar un juguete piensa si eres capaz de crearlo con tu
hijo, desarrolla su creatividad e
imaginación. Las manualidades requieren tiempo y a
veces dinero, pero como punto positivo tienen la gran unión que
generan entre padre/madre e hijo/a. Seguramente puedes hacer cientos de
cosas con tu hijo, es sólo cuestión de tiempo, creatividad e imaginación. Por
ejemplo, para aquellos niños que disfruten y quieran un
pinball, seguramente le gustará más este de la fotografía hecho a mano y
por él mismo que un trozo de plástico que puede costar unos 40 euros
de media. Pero además, cuando un niño hace un juguete o manualidad y percibe el
esfuerzo y tiempo que le llevó lo va a cuidar más, aprende el valor de cuidar
las cosas y el esfuerzo.
En los cumpleaños no crees un exceso. Los cumpleaños antiguamente se celebraban con los seres queridos, los
niños invitaban a dos o tres amigos y se pasaba la tarde en casa del
homenajeado con sandwiches, patatas fritas… Hoy en día, los cumpleaños se
celebran en espacios de ocio ideales para pasar un buen rato, se invita a toda
la clase y el niño recibe cerca de 20-25 regalos. Es en este último concepto
donde radica un problema, ese exceso genera un estado en el cual el niño sólo
valorará aquellos regalos que más le gustaron llegando incluso a desprestigiar
los otros. Educar en no ser consumista es otro de los fines de los padres.
En la escuela…
Intenta llevar a los niños a un centro donde
se trabajen todo tipo de valores y convivan diferentes tipos de familias. Los centros educativos deben garantizar el trabajo y desarrollo de
todos los valores, tanto dentro como fuera del aula. De la misma forma, un
centro que sólo acoge un perfil muy definido de familias debe garantizar el
trabajo y enfoque correcto de la educación de su alumnado. Habitualmente
solemos asociar a los centros públicos como una pequeña representación de lo
que es el mundo, y a los centros privados como una burbuja en la cual sólo
viven determinadas familias. Sea cual sea el tipo de centro, se debe educar en
todo tipo de valores, privar al niño de determinada información no favorece su
pensamiento crítico. Conforme avance en edad se debe trabajar más intensamente
este punto crítico de los valores.
Las familias deben ser conscientes que a los niños se les debe educar hacia la solidaridad, colaboración con las personas más desfavorecidas, la inclusión educativa… Si observamos que el centro no está trabajando correctamente debemos reforzar el trabajo de valores en casa. A veces se cae en el error de pensar que si pago por la educación de mi hijo, éste tendrá una mejor educación. Sin embargo, al igual que sucede en otros gremios, profesores con buena y mala praxis los hay en todos los centros educativos. Siempre pongo mi ejemplo, mis padres me llevaron a uno de los colegios peor vistos de Santiago de Compostela, donde en su zona existía un alto índice de fracaso escolar, delincuencia, drogas, etc. Sin embargo sobreviví a todo ello, ¿milagro? no, educación familiar.
Que un niño sepa rechazar los valores negativos existentes en la sociedad es
fruto del trabajo familiar y respaldo de los centros. Si desde que nace tu hijo
lo dotas de una gran autoestima, curiosidad por las cosas, empatía, motivación,
sacrificio, juego limpio, etc. conseguirás a un gran adulto. Hay una frase
célebre que señala que la adultez es la hija de la infancia, de cómo nos traten
y etiqueten nuestros padres será nuestra personalidad futura.
Educa a tu hijo para tener respeto
hacia el profesorado. Los docentes trabajarán mejor con
niños que creen en ellos, que confían en su labor y que son apoyados por los
padres. En alguna reunión de padres en el colegio ya escuché decir a una madre
cuando la profesora dijo, si a vuestros hijos les pega otro niño en el recreo o
en clase decirles que me avisen, y en ese momento dice una madre, perdona si a
mi hijo le pegan yo le digo que le pegue dos veces al otro.
En el coche…
Habla y juega con tu hijo. Es
importante que en el coche no recurramos siempre a la tecnología para amenizar
el viaje. En trayectos cortos los niños pueden ir divirtiéndose con la familia,
mirando por la ventana, jugando a ser copilotos, observando las infracciones
que comenten otros, contando los coches de color blanco que nos adelantan, o
preguntando por las señales de tráfico que pasamos y su significado. También
pueden ir escuchando su canción favorita o leyendo un comic. En viajes largos y
cuando sea necesario podremos echar mano de la tecnología y dejarle la tablet
para que juegue a su juego favorito.
En la escuela deportiva…
Educa para la práctica deportiva. Todos los niños deben ser encauzados hacia una educación deportiva. La
práctica deportiva debe consolidarse independientemente del fin de la misma,
recreación, salud o competición. Los padres debemos enseñar el deporte y los
beneficios de éste. Además, se deben trabajar otros aspectos, como el juego
limpio, dar la mano a los adversarios y al árbitro al finalizar la competición,
no gritar a los niños desde la grada, no obsesionarle con ganar, etc.
En la calle…
Evita llevar a tu hijo a sitios donde pueda escuchar muchos tacos y malas conductas, y por supuesto no digas palabras mal sonantes delante de ellos. Ir
al fútbol o a un bar con tu hijo está bien, pero si durante la hora y media que
esté allí va a escuchar 100 palabrotas, ver 3 peleas y fumar todo el humo del
adulto de su lado, quizá debas plantearte si estás educando correctamente. Los
niños son verdaderas esponjas que absorben todo lo que ven y escuchan.
Enseña a tu hijo a utilizar diferentes frases y conductas en la calle. Tales como,
decir buenos días, tardes…cuando se encuentre con alguien en el edificio, a
ofrecer su ayuda a personas mayores con bolsas, para abrir la puerta, etc.
Supervisa las amistades de
tus hijos. Sin llegar a ser un verdadero espía
intenta conocer cómo son las amistades de tus hijos, quizá unas malas amistades
puedan echar por tierra todo el trabajo realizado en casa. Por eso es bueno
invitar a tu casa a niños que quieres que sean los amigos de tus hijos, y
evitar el protagonismo de aquellos niños con malas conductas y malos hábitos.
Educa hacia el respeto de los animales y la
naturaleza. Cuando veas a un perro por la calle
intenta detenerte con tu hijo y darle unas caricias. Muchos padres cuando ven a
un perro tiran de su hijo creándole cierta fobia hacia los animales. Tener un
animal en casa es una fuente grande de educación, siempre y cuando se eduque
para respetar y cuidar a los animales. Educa para el rescate de animales, la
adopción y la colaboración con protectoras y evita comprar animales. Promueve
el reciclaje y la selección de desperdicios a través de tres recipientes en
casa. Inculca a tus hijos a incorporar cada desecho en su bolsa y explícale el
cambio climático, la contaminación acústica, el abuso de ciertos contaminantes,
etc. Puedes descargarte una aplicación en tu móvil que hace de sonómetro y
utilizarlo cuando exista una fuente de ruido, para percibir el niño los daños
causados.
El fin de semana…
En días de descanso realza la
unión familiar. Los días de
descanso suelen ser una gran oportunidad para realizar actividades en familia.
No hace falta tener dinero para grandes viajes, una excursión, un picnic, un
paseo matutino…pueden ser grandes momentos. Aprovecha para realizar una
escapada con tus hijos a la naturaleza, el medio natural establece unos
vínculos afectivos muy importantes, además de ofrecer un espacio para el
aprendizaje y mejora de conocimientos de fauna, vegetación, geografía, etc.
En vacaciones…
Relájate pero no bajes la guardia. Las vacaciones parece que
son el periodo donde todo vale. Sin embargo, debe ser también un periodo para
trabajar la educación de nuestros hijos. Podemos ser más flexibles pero nunca
debemos bajar la guardia. La educación es un proceso continuo e infinito, todo
el tiempo que dediques a educar ayudará a crear a niños más útiles y
funcionales para la sociedad. Un cuaderno de repaso para las vacaciones puede
ser un buen hábito. Acudir a museos, exposiciones, etc. puede provocar que
despertemos curiosidad por las artes. La música, fotografía, escultura,
pintura, danza, teatro, etc. son grandes contenidos que pueden mejorar el
crecimiento personal de nuestros hijos.
Llegado a este punto soy consciente que faltan otras muchas premisas y
líneas de actuación, pero quizá con estas 20 ya tengas un buen cimiento para
que la educación de tu hijo sea buena y evitar así que existan nuevas
temporadas de “Hermano mayor“!
Mucha suerte para todos los padres y mucho ánimo para todos los
docentes!
Si te gustó el artículo puedes seguirme en facebook e informarte del
lanzamiento de mi próximo libro. https://www.facebook.com/victor.arufegiraldez
Fuente bibliográfica
ARUFE GIRÁLDEZ, VÍCTOR, 2016. 20 claves para saber si estás educando bien a tus hijos| SMConectados. Blog de educación | SMConectados [en línea]. [Consulta: 25 septiembre 2016]. Disponible en: http://blog.smconectados.com/2016/04/19/20-claves-para-saber-si-estas-educando-bien-a-tus-hijos/.
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19 sept 2016
El estrés es detonante de tics nerviosos, afirma neurólogo
El estrés
es un detonante de los llamados tic nerviosos, indicó el neurólogo adscrito al
Hospital de Especialidades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en
Jalisco, Francisco Frías Márquez.
Explicó
que los tics son movimientos repetitivos breves, que generalmente son
precedidos por estados de ansiedad en el que la persona siente un gran deseo
por realizar una maniobra, decir palabras o emitir sonidos en este contexto.
"Que
son actos motores breves intermitentes, puede ser involuntario o controlados.
Desde un parpadeo, movimiento de la mano, encoger el hombro, estos son los más
simples", precisó.
Agregó
que de hecho la persona básicamente no puede evitar la repetición del tic, por
un lapso mayor a 30 minutos ya que vuelve a sentirse presa de la necesidad de
hacer una y otra vez los movimientos.
El
especialista del Seguro Social dijo que además del estrés, los tics nerviosos
conllevan un importante componente genético para su desarrollo.
"Hay un componente hereditario y
genético, no sabemos a ciencia cierta cuál es el modo de herencia, a veces es
también porque el papá lo hace o la mamá, hay que estar atentos si influye o
perjudica al paciente, si en la escuela le afecta, o molesta en sus
actividades, incluso en lo social o laboral", apuntó Frías Márquez.
Mencionó
que la "gama" de tics nerviosos abarca también la llamada ecolalia,
que se refiere a la repetición de la última palabra que es escuchada por el
paciente, así como del llamado Síndrome de Tourett, que define a las personas
que de manera repetitiva emiten palabras altisonantes.
Advirtió
que comúnmente los tics no son diagnosticados e incluso llegan a considerarse
"normales", sin embargo, no es raro que prevalezcan en la edad
adulta, aunque el paciente refiera que inició con las manifestaciones en la
niñez o adolescencia.
Precisó
que en edades escolares los tics pueden estar presentes en hasta un tres por
ciento de la población infantil en esta etapa, e incluso con frecuencia son
observados en pacientes con el llamado déficit de atención.
El manejo
de los tics nerviosos conlleva una terapia cognitivo- conductual a través de
los especialistas en psicología, técnicas para el manejo del estrés y se puede
suministrar fármacos que coadyuven en la reducción de estados de ansiedad,
afirmó.
Fuente bibliográfica
El estrés es detonante de tics nerviosos, afirma neurólogo. Terra [en línea], [sin fecha]. [Consulta: 19 septiembre 2016]. Disponible en: https://noticias.terra.com/mundo/latinoamerica/el-estres-es-detonante-de-tics-nerviosos-afirma-neurologo,2522b3ce60ff1836b8f2632945943c6891pwth3z.html.
Tics nerviosos, ¿señales de alerta?
Pueden
ser frecuentes en la infancia y desaparecer a medida que la persona va
creciendo. Sin embargo, se pueden prolongar hasta la adultez, convirtiéndose en
un trastorno crónico, donde el tratamiento con un especialista es clave para el
afectado.
Guiños
de ojos, arrugar la nariz, muecas, sonidos y movimientos repentinos, son lo que
comúnmente conocemos como tics nerviosos, contracciones involuntarias de los
músculos que se presentan de forma repetida en una persona y que pueden resultar
muy incómodos para quienes los padecen.
Pueden
ser frecuentes en la infancia y, por lo general, desaparecer a medida que la
persona va creciendo. Sin embargo, se pueden prolongar hasta la adultez,
especialmente cuando los tics tienen su origen en una predisposición genética o
en una alteración neurológica, convirtiéndose en un trastorno crónico, donde el
tratamiento con un médico especialista es clave para el afectado.
Las causas
La Dra.
Marianella Hernández, neuróloga, explica que los tics "son movimientos o
vocalizaciones involuntarias, repentinas, rápidas, recurrentes, arrítmicas y
esteriotipadas, que se producen por la contracción involuntaria de uno o varios
músculos, los que pueden suprimirse por períodos de tiempo variable".
La
especialista expone que los niños tienen entre 5 a 12 veces más probabilidades
de presentarlos, siendo más comunes en hombres que en mujeres.
Pueden
exacerbarse en circunstancias tales como estrés, aburrimiento, excitación
emocional, fatiga y exposición al calor, y disminuir por concentración, sueño o
relajación. Son idiopáticos, es decir, de causa desconocida, varían en
severidad y características en semanas y meses.
Sobre el
origen de los tics, la Dra. Hernández menciona la probabilidad de causas
genéticas (antecedente de familiares con tics), prenatales (fumar, consumir
drogas y toxinas), perinatales (ictericia, hipoxia), factores ambientales y
psicosociales, como ansiedad, estrés, nerviosismo; deficiencias en la
alimentación, efectos secundarios de medicamentos, el abuso del café y otras
sustancias.
Clasificación de los Tics
Los tics
se pueden clasificar en motores y fónicos y cada uno de ellos de dividen en
simples y complejos.
Entre
los tics motores simples se pueden mencionar movimientos básicos que afectan a
un grupo muscular: parpadeo, muecas, movimiento de cejas, aleteo de nariz,
sacudidas de cuello y extremidades, movimientos oculares, de la pared abdominal
y hombros.
En los
tics motores complejos participa varios grupos musculares para un movimiento
elaborado: gestos con las manos, tocar, saltar, presionar, dar vueltas al
caminar, ecopraxia (repetición involuntaria o imitación de los movimientos
observados de otra persona) y copropraxia (tendencia a efectuar gestos
groseros).
En los
tics fónicos simples destaca cualquier sonido o ruido, como carraspear, oler o
gruñir, mientras que en los tics fónicos complejos hay diversas
manifestaciones: sílabas, palabras, frases, tartamudeo, ecolalia (repetición
involuntariamente de una palabra o frase), coprolalia (decir obscenidades),
palilalia (repetición espontánea e involuntaria de sílabas o palabras) y cambio
en el énfasis del volumen de voz.
Una de
las formas más severas de tics, que combina tanto los motores como los vocales,
es el Síndrome de Gilles de la Tourette.
Diagnóstico y tratamiento
Al
momento de realizar el diagnóstico, el médico debe considerar las causas
físicas y sicológicas del trastorno, teniendo en cuenta la edad del paciente,
antecedentes familiares y recurrencia, entre otros, además de descartar causas
secundarias u otros trastornos.
Muchos
de los casos de pacientes que padecen tics se resuelven de manera espontánea,
sobre todo en la etapa de la niñez, resultando muy útiles los métodos
psicológicos y de autocontrol.
Cuando los tics presentan un problema en la vida cotidiana, afectan a
múltiples grupos musculares, son persistentes o graves, en necesario recurrir a
un tratamiento especializado adecuado para cada paciente, pudiendo indicar el
uso de fármacos para ayudar a disminuir los síntomas, pese a que no eliminan la
causa, o indicar algún otro métodos terapéutico que ayude a controlar el origen
de los tics.
Fuente bibliográfica
Clínica Reñaca - Tics nerviosos, ¿señales de alerta? [en línea], [sin fecha]. [Consulta: 19 septiembre 2016]. Disponible en: http://www.clinicarenaca.cl/prontus_clinica/site/artic/20130730/pags/20130730120054.html.
18 sept 2016
Seis consejos para aprovechar y organizar el tiempo en el aula
Al
margen de la metodología que utilizas, tu forma de dar clase, el tipo de
alumnos que integran tu aula, el nivel educativo o la materia que
impartes, la organización del tiempo resulta fundamental para conseguir un
aprendizaje eficaz y lograr los objetivos que persigues.
En
ocasiones, la rapidez del día a día en el aula y las exigencias del currículo
no dejan espacio para la reflexión ni la
preparación, lo que en último término acaba empeorando los resultados y
ralentizando tu avance y el de tus alumnos.
Te
animamos a que te detengas un momento en la rutina diaria y te damos algunos
consejos sencillos para que organices el tiempo lectivo y saques el máximo
partido a tus clases.
SEIS ESTRATEGIAS PARA APROVECHAR LA CLASE
1. Establece
objetivos, metas y tiempos. Igual que los recomiendas a tus
alumnos cuando les enseñas técnicas de estudio, tú también debes trazar tu
propio plan de trabajo en el aula y tu programación, evitando limitarte a
avanzar en el temario y en las asignaturas que impartes lo más rápido posible.
Para ello, selecciona cuáles son los objetivos y metas a corto, medio y largo
plazo y establece cómo vas a alcanzarlos y un tiempo para lograrlo. De este
modo tendrás siempre claro qué quieres conseguir y, en consecuencia, podrás
desarrollar las estrategias necesarias para llevarlo a
cabo. Aquí y aquí tienes algunas ideas y modelos para
planificar la clase.
2. Decide
primero las metodologías y formas de trabajo. La organización
del tiempo en clase dependerá no solo de lo que quieres lograr sino también de
la forma de trabajar. El planteamiento de una sesión varía si se va a aplicar
la pedagogía inversa o flipped classroom, el trabajo por
proyectos o el aprendizaje cooperativo, o si vas a desarrollar una
explicación magistral tradicional. Ten la metodología siempre presente para
programar los tiempos en el aula y sacarles el máximo partido.
3. Da
prioridad a lo más importante. Es el consejo más sencillo pero
en ocasiones nos olvidamos de él. Lo más importante es lo esencial: lo que tus
alumnos tienen que dominar de un tema o materia, esa actividad que quieres
realizar a toda costa para que aprendan de forma activa y práctica o esa
destreza que deseas trabajar con tus estudiantes. Lo importante, como explica
Santiago Moll en esta entrada de su blog, no debe confundirse con lo
urgente, y tampoco es lo más difícil ni lo más fácil. No es necesario que
cubras cada mínima parte del temario ni que lo hagas tal cual está planteado en
el libro o los materiales; párate a pensar y decide qué es lo fundamental que
quieres transmitir.
4. Soluciona
cuanto antes dudas y errores. Entre tus prioridades esenciales
en el aula debe estar siempre la de evitar que tus alumnos se queden con dudas
o afiancen conocimientos erróneos. Con ello evitarás que el problema se
arrastre y contribuya a ralentizar tus clases más adelante. Por eso, establece
un tiempo para resolver aquello que tus estudiantes no han entendido o no han
sabido resolver por sí mismos. No es necesario que seas tú quien lo solucione;
de hecho, es recomendable que animes a otros estudiantes a que den la respuesta
o aporten su experiencia, o también podéis tratar de averiguarlo investigando y
buscando información. Así les enseñarás a aprender a aprender y detectarás,
además, si existen problemas de comprensión generalizados o dificultades en
algunos alumnos.
5. Haz
partícipes a tus alumnos de la organización de la clase. La
implicación de los estudiantes en el plan de clase es importante para que se
desarrolle de forma más fluida y conforme a tus objetivos. Cuéntales cómo
funcionará la sesión, avísales del tiempo que tienen para terminar una tarea y
anuncia el siguiente paso o actividad antes de comenzar con ella. De este modo
les estarás mostrando las ventajas de una buena organización y les acostumbrarás
a un orden que interiorizarán, convertirán en rutina y, en muchos casos,
aplicarán sin necesidad de que se lo recuerdes constantemente, un tiempo que ya
habrás ganado.
6. Permite
cierta flexibilidad. Aun teniendo en cuenta todos los consejos
anteriores, siempre hay excepciones y momentos en los que puedes y debes romper
la estructura y las reglas autoimpuestas. El horario y la organización son una
referencia importante para el profesor y es fundamental que existan, pero no
tienen por qué ser inamovibles ni presentarse como obligatorios y fijos para el
alumnado. Puedes redistribuir el tiempo según las necesidades de tus
estudiantes en cierto momento, para atender a la diversidad del aula o
dependiendo del tema que vayas a tratar, cuando detectes que es necesario.
Escucha a tus alumnos, presta atención a sus reacciones y a su forma de
afrontar la lección o las actividades, y redirige la clase en consecuencia.
¿Qué
estrategias pones en práctica para mejorar la organización del tiempo en clase?
Anímate y compártelas con nosotros.
Fuente bibliográfica
Seis consejos para aprovechar y organizar el tiempo en el aula. aulaPlaneta [en línea], 2016. [Consulta: 18 septiembre 2016]. Disponible en: index.html.
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